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miércoles, 11 de diciembre de 2024

Tostas otoñales de setas y champiñones

    Casi entrado el invierno y con unas temperaturas cada vez más bajas, como corresponde al periodo en el que estamos, es el claro anuncio de que estamos llegando al final de la temporada de setas; porque, aunque las seguirá habiendo de criadero, el sabor a monte no será el mismo. Y, como es habitual en mí últimamente, os traigo una receta de ellas in extremis.

    Tengo que confesar que aunque los champiñones y los shimeji que he usado eran de criadero, el sabor a monte en este caso lo aportan las setas de cardo y los rebozuelos.

    Ingredientes :

  • 1 pan de espelta (tipo batard)
  • 200-250 g de setas variadas (yo usé setas de cardo, shimeji y rebozuelos)
  • 250 g de champiñones
  • 20 g de mantequilla
  • 2 dientes de ajo
  • 100 ml de leche evaporada
  • 1 cucharada de hojas de tomillo fresco
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
  • Cebollino picado
  • 1/2 limón

    Limpiar bien todas las setas con ayuda de un paño húmedo. Laminar los champiñones y reservar. Pelar y machacar los ajos en un mortero hasta que se haga una pasta.

    Cortar en rebanadas de un dedo de grosor, untar con un poco de mantequilla por ambas caras y pasar por una plancha hasta que estén bien doradas por ambas caras.

    Para preparar los champiñones a la crema, derretir la mantequilla en una sartén, a fuego medio-alto, y saltear en ella los champiñones hasta que estén dorados. Añadir el tomillo y la pasta de ajo, salar y remover para integrar. Verter la leche evaporada, bajar el fuego al mínimo y dejar reducir hasta que esté cremoso y haya espesado ligeramente. Echar el queso por encima, remover y, cuando esté integrado, espolvorear con cebollino picado. Reservar en caliente.

    Poner en otra sartén, con un chorrito de aceite, las setas limpias. Salpimentar y cocinar a fuego alto hasta que estén bien doradas. Reservar.

    Para montar las tostas, repartir por encima del pan los champiñones. Distribuir las setas sobre ellos. Espolvorear con un poco más de cebollino picado y pimienta negra. Regar con un hilo de zumo de limón y ya estarán listas para servir. 

    Fuente : Dennis Prescott  

jueves, 18 de enero de 2024

Crema parmentier de shiitake al tomillo

    Llegado el mes de enero, se supone que el más frío del año junto a febrero, ¿a quién no le apetece algo calentito para atemperar un poco el cuerpo? Para eso nada mejor que el cuchareo por lo que hoy os traigo una riquísima crema que, incluso en Valencia donde parece que no quiera hacer frío ni por esas, podéis tomarla templada que estará igual de buena.

    Ingredientes :

  • 1 cebolla (200 g aprox.)
  • 2 dientes de ajo
  • 200 g de patatas
  • 350 g de setas shiitake frescas
  • 1/2 litro de agua
  • 3 ó 4 ramitas de tomillo fresco
  • 100 ml de nata de cocinar
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida

    Pelar y picar finamente la cebolla y los ajos. Limpiar las setas y pelar las patatas. 

    Poner a fuego suave una cazuela con un buen chorreón de aceite. Añadir la cebolla y los ajos y sofreír, sin dejar que lleguen a dorarse, removiendo de vez en cuando. Agregar 200 g de setas, las patatas troceadas y las hojas de un par de ramitas del tomillo, rehogando todo durante unos minutos. Verter por encima el agua, salpimentar y subir a fuego fuerte hasta que comience a hervir. Bajar el fuego al mínimo y dejar cocer hasta que las patatas estén tiernas, de 15 a 20 minutos.

    Mientras, en una satén con un chorrito de aceite, rehogaremos el resto de setas con las hojas de otra ramita de tomillo. Salpimentar y reservar en caliente.

    Cuando la patata esté muy blandita, retirar la cazuela del fuego, añadir la nata y triturar hasta que la crema esté suave y sedosa. Llevar de nuevo a fuego suave, para que vuelva a coger temperatura, sin dejar que llegue a hervir.

    Servir la crema en los platos, repartiendo las setas rehogadas por encima. Adornar, si se quiere, con alguna ramita más de tomillo fresco y llevar a la mesa enseguida.

    ¿A qué tiene una pinta estupenda? Pues os aseguro que está riquísima

jueves, 31 de marzo de 2022

Crema de setas (mejorada)

    Parece que en Valencia, aunque las lluvias nos han dado un respiro, se avecinan días fríos de nuevo así que nada mejor para entonar el cuerpo que una deliciosa cremita ¿no os parece? 

    En esta ocasión he optado por prepararla con una mezcla variada de setas... ¡¡qué me gustan a mí las setas!!  Sí, ya sé que parece que lo de las setas pega más en otoño pero ya sabéis que soy una rebelde y, en cuanto puedo, me rebelo de lo establecido, jejjeje. Además que, en cada estación, se pueden encontrar deliciosas variedades. En mi caso he usado una mezcla de setas primaverales y de cultivo, pero podéis echar las que encontréis en el mercado.

    Ingredientes :

  • 500 g de setas variadas*
  • 2 chalotas
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 300 ml de agua
  • 200 ml de nata de cocinar**
  • Unas ramitas de tomillo fresco
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo 

    *Yo usé 155 g de setas de chopo, 75 g de camagrogs y 270 g de champiñones portobello.

    **Si queréis que salga muuucho más cremosa podéis usar nata de montar pero yo no quería que tuviera demasiada grasa así que opté por usar un brick de la de cocinar.

    Pelar y picar finas las chalotas. Limpiar y trocear las setas y los champiñones. Lavar las ramitas de tomillo, secar bien y deshojar, reservando unas pocas para la decoración final.

    Poner una cazuela con el aceite, a fuego bajo, añadir las chalotas picadas y dejar pochar hasta que estén transparentes. Entonces agregar los champiñones, rehogar y dejar cocinar hasta que reduzca todo el agua que hayan soltado. Subir a fuego medio, echar las setas y las hojas de tomillo y dejar rehogar moviendo de vez en cuando. Cuando el conjunto esté ligeramente dorado retirar unas cuantas para la decoración final, reservándolas en caliente. Verter el agua, salpimentar y, cuando rompa a hervir, bajar a fuego bajo, tapar y dejar cocinar durante unos 10 minutos. 

    Añadir la nata, de este modo bajaremos la temperatura, y triturar bien fino. Rectificar de sal y pimienta, si fuese necesario. Llevarla de nuevo a fuego suave, removiendo de vez en cuando para que no se agarre en el fondo, y calentar pero teniendo cuidado de que no llegue a hervir.

    Repartir en los platos. Decorar con las setas reservadas y espolvorear con el tomillo restante. 

    Servir enseguida para que llegue a la mesa bien caliente y preparaos para disfrutar.


lunes, 6 de diciembre de 2021

Ensalada templada de farfalle, espinacas, calabaza, setas y aceitunas verdes

    Quien piense que las ensaladas solamente son para el verano está muy, pero que muy, equivocado. Y aquí lo demuestro yo con este pedazo de ensalada templada que, con lo contundente que es, puede ser utilizada perfectamente como cena. 


    La verdad que la tenía en mente hace tiempo ya que es una adaptación, muy libre eso sí, de una receta de uno de los números de la revista "Slowly veggie" de 2017... aunque sólo se parece en que lleva setas, queso, aceitunas y farfalle, jejjjeje. Ha llovido mucho desde entonces pero las recetas son imperecederas así que aquí os la dejo. 

    Ingredientes :

  • 300 g de farfalle*
  • 200 g de calabaza
  • 200 g de setas variadas**
  • 2 puñados de espinacas baby
  • 110 g de aceitunas verdes
  • 50 g de queso Arzúa-Ulloa
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • Tomillo fresco
  • Pimienta d'Espelette 

    Limpiar las setas y, dependiendo el tamaño, partirlas en  mitades o cuartos. Laminar finamente el queso y reservar. Escurrir las aceitunas.

    Preparar los farfalle siguiendo las instrucciones del envase. Pelar la calabaza y cortarla en pequeños cubos. Poner los cubos de calabaza en un cazo, cubrirlos con agua y añadir un poco de sal. Llevar a ebullición, bajar el fuego y dejar cocer hasta que esté bien tierna. Mientras saltear en una sartén, a fuego vivo, las setas con un chorrito de aceite, removiendo con cuidado para que no se rompan. Salpimentar ligeramente y espolvorear con unas pocas hojas de tomillo fresco.

    Escurrir la calabaza y los farfalle y ponerlos en un bol grande. Echar encima las setas cocinadas, las hojas de espinacas y las aceitunas. Salpimentar ligeramente, regar con 3 cucharadas de aceite de oliva y mezclar con cuidado. 

    Servir en los platos antes de que se enfríe. Repartir por encima las láminas de queso y unas pocas más de hojas de tomillo fresco. Para terminar espolvorear sobre la ensalada una pizca de pimienta d'Espelette y regar con un poco más de aceite, si fuera necesario.

    

viernes, 20 de diciembre de 2019

Chuletillas de cordero al horno, níscalos y patatas duquesa. Calendario de Adviento Día 20

    Si le preguntarais a mis hijos que quieren comer por Navidad ellos lo tendrían bien claro : lechazo.
    Es probable que les haya transmitido el gusto por esa carne, al fin y al cabo el haberme criado en Valladolid puede que tenga algo que ver, o que todos la relacionemos con momentos muy especiales de reuniones familiares. No lo sé con seguridad, lo que sí sé es que ninguno de nosotros podemos imaginar la mesa de Nochebuena sin ella. Y, por supuesto, mi Calendario de Adviento no estaría completo sin traeros un plato con ese ingrediente.


    Mi idea primera era presentaros un carré de cordero pero al intentar preparar yo misma la carne como que la destrocé un poquito, es lo que tiene meterse en camisa de once varas... el próximo no me la jugaré y pediré que me lo preparen mis chicas del Mercado de Algirós, Raquel y Susana, en las que confío plenamente.


    He optado por traer las chuletillas ya cortadas pero las he preparado de igual modo que cociné el carré con la receta de Patry que, aunque destrozado e inservible para las fotos, estaba rico rico
    Y, para terminar de conferirle los sabores y aromas de la tierra donde me crié, no podía por más que acompañarlo con níscalos y patatas. La verdad que estaría redondo si fueran patatas panaderas pero pensé que le iría mejor que fuesen duquesas, para darle un aire más acorde con estas fechas ya que parecen pequeños árboles de Navidad... sí, ya lo sé, tantas entradas seguidas me está empezando a afectar y comienzo a ver cosas raras y abetos donde no los hay 😂😂


    Vamos con la receta.
    Ingredientes :
  • 12 chuletillas de palo de cordero
  • 1 cabeza de ajo entera
  • 12 cebollitas francesas
  • 1 pizca de ajo en polvo
  • 1 pizca de romero seco
  • 1 pizca de tomillo seco
  • Pimienta negra de molinillo
  • Sal en escamas
    Para el marinado
  • 1 vaso de vino tinto
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de vinagre de Jerez
  • 3 dientes de ajo picados
  • 1 ramita de estragón fresco
  • Varias ramas de tomillo y de romero fresco
  • Sal en escamas
    Para las patatas duquesa
  • 200 g de patatas de cocer
  • 1 cucharada de mantequilla
  • Sal
  • Huevo batido para pincelar
    Para los níscalos
  • 300 g de níscalos
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • Perejil fresco picado

    La noche anterior, o por lo menos 4 ó 5 horas antes, mezclar los ingredientes de la marinada en un cuenco amplio. Meter las chuletillas dentro procurando que queden bien cubiertas de líquido. Cerrar herméticamente y dejar reposar en la nevera.
    Precalentar el horno a 200ºC, con calor de arriba-abajo.
    Limpiar los níscalos, con ayuda de un pincel, para quitar los restos que puedan tener. Poner a fuego medio una cazuela con el aceite y, cuando esté caliente, echar los níscalos dentro, partidos en trozos si fueran muy grandes. Rehogar y, cuando pierdan todo el agua que suelten, añadir los ajos muy picaditos y dejar dorar ligeramente. Salpimentar y espolvorear con un poco de perejil picado. Tapar y reservar en caliente.
    Mezclar en un mortero la sal, el romero y el tomillo secos, el ajo en polvo y la pimienta.
    Sacar las chuletillas de la marinada y escurrir. Colocarlas en una fuente de horno y espolvorear con la mezcla preparada anteriormente. Añadir la cabeza de ajo entera cortada a la mitad y las cebollitas peladas.
    Regar con un generoso chorro de aceite de oliva y hornear, a media altura, de 15 a 20 minutos.
    Mientras prepararemos las patatas. Pelar y dejar cocer, en abundante agua con una pizca de sal, hasta que estén tiernas. Escurrir, poner en un plato y aplastar con un tenedor para obtener un puré espeso. Añadir la mantequilla, cortada en trocitos y mezclar hasta que integre con el puré. Rectificar de sal y meter en una manga con boquilla estrellada.
    Formar 12 montoncitos sobre una bandeja de horno cubierta con papel. Pincelar, con mucho cuidado, con el huevo batido.
    Una vez pasado el tiempo de horneado del cordero sacar la fuente, cubrirla con aluminio y reservar en caliente. Bajar la temperatura del horno a 180ºC e introducir la bandeja con los montoncitos de patata a una altura media-alta. Dejar cocer durante 15 minutos hasta que estén dorados. Deberán estar crujientes por fuera y cremosos por dentro.


    Servir enseguida repartiendo los níscalos, las patatas, las cebollitas y las chuletillas en los platos. Regar estas últimas con el líquido que haya quedado en la bandeja de cocción.   


martes, 5 de noviembre de 2019

Trucha con cremoso de nabos y rebozuelos {Cooking the Chef}

    Cuando las chicas de Cooking the Chef nos comunicaron que era Ana Ros la Chef elegida para este mes no me podía ni imaginar que esta mujer acabará inspirándome de la manera que lo ha hecho. Del resto de los Chefs Internacionales que hemos tenido hasta ahora había oído, por lo menos, hablar de ellos pero, esta mujer, no tenía ni idea de quién era ni, por lo tanto, de cómo era su cocina.
    Poco a poco he entrado en su filosofía, gracias en primer lugar por el maravilloso mapa conceptual que Natalia Cortés nos compartió, y más tarde viendo el Chef's Table dedicado a esta Chef en Neflix, que me han hecho comprender su espíritu y su tesón para sacar adelante un gran restaurante en un lugar, Kovarid (Eslovenia), donde no es tan fácil llegar a la cumbre mundial. 


    La cocina del Hisa Franco, el restaurante que regenta Ana Ros junto a su marido, está basada en los productos de proximidad y de temporada. Del azul hipnótico del río Soca salen las truchas que son su ingrediente fetiche, así que no me imaginaba preparando una cosa distinta y, de esta idea, es de donde ha surgido este plato que hoy os traigo.
    Vamos al lío...


    Ingredientes :
  • 4 lomos de trucha
  • 200 g de senderuelas
  • Varias ramitas de tomillo
  • Hojas de capuchina
  • Pétalos de flores y microbrotes
  • Sal
  • Pimienta blanca de molinillo
  • Aceite de oliva virgen extra
    Para el cremoso de nabos
  • 2 nabos pequeños o 1 grande (unos 125 g)
  • 1 pizca de sal
  • 30 ml de nata de cocinar
  • 1/2 cucharada de miel 
  • 1 ramita de romero con sus flores

    Lo primero que haremos será retirar bien todas las espinas que puedan tener la trucha y, después, prepararemos el cremoso de nabos. Para ello, pelar los nabos y trocearlos. Echar en una cazuela y salpimentar. Añadir la ramita de romero, a la que previamente habremos retirado las flores , y verter agua hasta que estén cubiertos. Cocer, a fuego bajo, hasta que estén muy tiernos. Escurrir el agua que quede.
    Añadir a los nabos escurridos 2/3 de la nata y triturar . Ir echando más nata hasta que tenga una textura cremosa pero no demasiado líquida. Agregar la miel y remover hasta integrar. Reservar en caliente.
    Limpiar con un cepillito las senderuelas. Poner a fuego medio una sartén con un chorrito de aceitede oliva. Cuando esté caliente, rehogar las setas. Bajar un poco el fuego, salpimentar, echar por encima las hojas de un par de ramitas de tomillo y dejar cocinar hasta que pierdan todo el agua.
    Mientras se hacen las setas pasar por una plancha, ligeramente aceitada, los lomos de trucha dejando que se cocinen un para de minutos por cada lado.
    Una vez terminadas de hacer todas las preparaciones sólo quedará montar el plato.
    Poner en un lado del plato un lomo de trucha, con la parte de la piel hacia abajo. Adornar por encima con pétalos de flores y microbrotes.
    En la otra mitad echar un par de cucharadas del cremoso de nabos. Distribuir por encima las senderuelas y espolvorear con las flores del romero.
    Terminar de decorar el plato con una ramita de tomillo y las hojas de capuchina.


    La verdad que tenía mis dudas con el cremosos de nabos pero la buena combinación que hace con la trucha y las senderuelas me ha dejado más que satisfecha... y a los míos también porque se lo han comido todos sin decir esta boca es mía, jejjeje.
    Y para seguir disfrutando de la cocina de esta Chef y/o de lo que ha inspirado al resto de los participantes aquí os dejo el recopilatorio del reto de este mes.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Vieiras y champiñones al tomillo con sabayón de café {Reto CocinArte}

    Una vez terminado agosto comenzamos a retomar los retos. Aún hace un calor sofocante y, aunque el encender el horno ya no es un puro acto de heroicidad, y ya he empezado a hacer mis pinitos en él, en casa aún preferimos platos más  rápidos de realizar y que no proporcionen tanto calor a la cocina a la hora de comer. El horno lo dejamos apagado de momento... hasta la hora de cenar, jejjeje.
    No por ello tenemos que conformarnos con cualquier cosa. De hecho, el plato que hoy os traigo, es bastante rápido de preparar y no deja de ser una verdadera delicatessen.


    Tengo que reconocer que me pirro por las vieiras así que, cuando encuentro un plato que las contenga, no puedo dejar de pensar en él hasta que consigo prepararlo. Hace tiempo que vi un programa de Henrique Sá Pessoa donde cocinaba unas vieiras com molho de café, y, aunque no me terminaba de convencer el conjunto, la fusión entre los sabores de la vieira y el café me llamó poderosamente la atención, tanto como para  anotarlo en mi lista de pendientes.
    Hace unos días, buscando algo rico que preparar para el CocinArte en el comienzo de esta nueva temporada, me puse a revisar mis revistas francesas de cocina de otros veranos, que tengo llenitas de post-it con platos que me han gustado, y di con una receta de champiñones con sabayón de café. Entonces se me vinieron a la cabeza las vieiras de Pessoa y me llegó la inspiración de como conjugar ambos platos... y ahí comenzó todo.
     Comenzamos este segundo año de reto con este cuadro de Dalí : "Muchacha en la ventana"


    Este óleo sobre cartón piedra, que se encuentra en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid,  lo pintó en su etapa formativa, cuando contaba poco más de 20 años. En él, Dalí nos muestra a su hermana, su musa hasta que conoció a Gala, mirando por la ventana de su casa de vacaciones en Cadaqués. Observando el cuadro, me puedo imaginar mirando por la ventana junto a ella, acariciada por la tibieza de los rayos de sol del amanecer y respirando la suave brisa marina. Tal vez porque una copia de este el cuadro preside la sala del apartamento que he precuentado los agostos de estos últimos año donde, desde la ventana, tengo una vista bastante similar a la que se nos muestra.
    Viendo esa gama cromática de azules, tan representativa de su primera etapa, no podía imaginar otro plato que no tuviera como protagonista un ingrediente salido del mar. Y, cuando edité las fotos de estas vieiras, sabía que éste era el plato destinado para ser mi aportación de este mes. Me pareció que se conjugaba perfectamente con lo que transmite Dalí con su cuadro.


    Ingredientes :
  • 4 vieiras
  • 250 g de champiñones
  • 30 g de mantequilla
  • 5 ó 6 ramitas de tomillo fresco
  • 3 ó 4 tallos de cebollino fresco
  • Flores de tomillo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
    Para el sabayón de café
  • 2 yemas de huevo L
  • 30 ml de café fuerte
  • 100 g de mantequilla

    Limpiar los champiñones y cortarlos en cuartos. Lavar las ramitas de tomillo y el cebollino, secar con papel. Picar fino el cebollino.
    Poner a calentar, en una cazuela, 25 g de la mantequilla y 2 cucharadas de aceite. Cuando la mantequilla esté derretida añadir los champiñones. Rehogar bien y espolvorear por encima las hojas de un par de las ramitas de tomillo. Dejar cocinar a fuego suave y removiendo de vez en cuando, hasta que hayan perdido casi todo el líquido que suelten, alrededor de unos 10 minutos.
    Salpimentar al gusto y agregar el resto de la mantequilla. Tapar y reservar en caliente.
    Batir las yemas en un cazo. Cuando comiencen a espumar añadir el café, que deberá estar tibio, y mezclar hasta que esté homogéneo. Llevar a fuego muy suave, removiendo constantemente para que no se pegue al fondo, dejando que espese ligeramente. Cuando haya cogido cuerpo, agregar la mantequilla cortada en trocitos y, cuando esté casi derretida del todo, retirar del fuego. Reservar caliente.
    Marcar las vieiras en una plancha ligeramente aceitada.
    Poner 2 ó 3 cucharadas de sabayón en el fondo de cada plato. Colocar una vieira en centro y repartir los champiñones en uno de los lados. Decorar con un poco de cebollino picado y las flores y las ramitas de tomillo restantes. Servir enseguida.


    El resultado es tan delicado y sorprendente que lo hace un auténtico bocado de placer.


    Y ahora, ¿os venís a ver que han prepardos mis compis de reto? Aquí tenéis el enlace al recopilatorio.

    Fuente : Receta de Thibaut Ruggeri para Regal Magazine

martes, 13 de marzo de 2018

Gofre de tupinambos con setas al tomillo

    A punto de comenzar la primavera tenemos que aprovechar las últimas cosechas de verduras y tubérculos de invierno. En este caso, de nuevo, vuelvo a la carga con uno de mis tubérculos preferidos, el tupinambo, preparando unos gofres que quitan el sentido.


    Parece que los gofres salados me han ido persiguiendo en los últimos meses  así que, al final, me he dado por vencida y me he lanzado a prepararlos yo también. En otoño, en la revista Saveurs, publicaron un gofre de patata acompañado de champiñones que se me quedó grabado en la retina. Unos meses más tarde, en la revista Regal, encontré un especial de gofres salados, 5 recetas a cada cual más apetitosa. Y, para rematar, el maravilloso gofre de Eva, de Fresa & Pimienta, que es absolutamente impresionante. Me puse con ellos a principio de mes pero hasta ahora no he tenido tiempo de que la receta viera la luz. Ya sabéis, no me da más la vida 😟😟😓😓


    En mi cabecita iba rondando la idea de como preparar los mios y, cuando fui al mercado y vi los tupinambos me saltó la chispa, los mios iban a ser de tupinambo.
    Y, cogiendo un poquito de aquí y un poquito de allí, esta es mi nueva aportación a los gofres salados. Porque estos son mis segundos gofres salados en el blog, si quieres ver los otros pincha aquí. Y ya sabéis lo que se dice, que no hay dos sin tres 😉😉


    Ingredientes :
  • 300 g de tupinambos
  • 1 huevo L
  • 30 ml de nata líquida
  • 1 cucharada de perejil seco
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
    Para acompañar
  • 200 g de setas variadas*
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
  • Unas ramitas de tomillo fresco
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
    *Yo he utilizado una mezcla de setas shimeji blancas y marrones y trozos de setas ostra.


    Lo primero preparemos el acompañamiento. Limpiar bien las setas con un pincel, si fuese necesario, y rehogarlas en una cazuela con el chorrito de aceite. Cuando pierdan el agua que contienen añadir las hojas de varias ramitas de tomillo y salpimentar al gusto. Dejar un par de minutos más, tapar y retirar del fuego. Reservar en caliente.
    Enchufar la gofrera para que se caliente.
    Pelar, lavar y secar bien los tupinambos. Rallarlos, con un rallador de grano grueso, y colocarlos en un bol. Añadir el huevo ligeramente batido, la nata, el perejil y salpimentar al gusto. Remover hasta que la mezcla este uniforme.
    Cuando la gofrera esté caliente, engrasarla con aceite de oliva, con ayuda de un pincel y poner una buena cucharada de la mezcla en cada parte. Cerrar la gofrera y dejar cocinar de 7 a 10 minutos, hasta que cada gofre esté dorado y crujiente por fuera.
    Sacar a un plato caliente y tapar con papel aluminio para que no se enfríen. Repetir con la mezcla hasta acabar.
    Servir bien calienten acompañados de las setas al tomillo preparadas anteriormente. Espolvorear con unas pocas más de hojitas de tomillo fresco.


    Decir que están ricos es quedarse cortos, ñam ñam. Si te gusta el sabor a alcachofa que tiene este tubérculo, claro está.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Crema de boniato rojo y setas portobello

    No sé si os pasa también a vosotros pero odio a muerte este cambio de hora que hemos tenido hace poco. Eso de que a las 6 de la tarde ya sea de noche me deprime totalmente, y más que es precisamente esa la hora a la que salgo de trabajar. No me cunde el día en absoluto, lo único que me apetece al entrar en casa es sentarme en mi sillón preferido, arroparme con una mantita y, acompañada de una tisana bien caliente, ponerme a leer.
    Solo me saca de esta pereza el meterme en la cocina y ponerme a probar nuevas recetas o reducir la lista de las pendientes que tengo anotadas por hacer.


    Esta cremita es una receta del segundo tipo, o sea, de las pendientes por hacer y, la verdad es que, ahora me lamento de no haberla preparado antes porque está absolutamente divina.
    Por una vez, y sin que sirva de precedente, he hecho la receta de la crema al pie de la letra. Bueno, más o menos, ya que le he puesto una ramita de tomillo fresco y he variado un poco el acompañamiento a la hora de llevarla a la mesa... para adecuarla un poco más a nuestros gustos.


    Ingredientes :
  • 1 boniato rojo grande
  • 100 g de cebolla dulce (1 mediana)
  • 200 g de setas portobello
  • 1/2 litro de caldo vegetal
  • 1 ramita de tomillo fresco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
    Para acompañar
  • 1 y 1/2 cucharada de queso rallado (usé parmesano)
  • Semillas de sésamo tostado y negro
  • 2 ramitas de tomillo fresco

    Precalentar el horno a 200ºC.
    Lavar bien el boniato y poner sobre una bandeja de horno cubierta con papel. Hornear por lo menos 1 hora, comprobar que esté bien cocido pinchando con una aguja o una brocheta, yo lo tuve 1 hora y cuarto.
    Lavar los portobellos y retirar la parte terrosa del pie. Pelar y cortar la cebolla en juliana.
    Pochar la cebolla en una cazuela, con un chorro de aceite, durante unos 4 ó 5 minutos, hasta que empiece a estar transparente.
    Añadir las setas, cortadas trozos o en láminas gordas, junto a las hojas de la ramita de tomillo y saltear.
    Pelar el boniato y agregar la carne en la cazuela. Verter el caldo. Salar ligeramente y dejar que de un hervor. Triturar y rectificar la textura, si lo queréis menos espeso añadir más caldo.
    Repartir la crema en los platos, espolvorear con el queso y las semillas de sésamo y decorar con media ramita de tomillo fresco.


    Servir la crema bien caliente. Ya me contaréis que os parece, en casa es de las que más éxito ha tenido, ha gustado mucho mucho mucho.

    Fuente : Fentdetutto

martes, 31 de enero de 2017

Amorelli glamurosos con queso, foie y rebozuelos {Reto Cocinillas}

    Hoy os traigo una receta salada donde, un sencillo plato de pasta, se convierte en una auténtica delicatessen digna de la cocina de los más prestigiosos chefs.


    Este mes ha sido Blanca la encargada de buscar receta de Lorraine Pascale para el reto de los cocinillas, la elegida ha sido los "Glam Mac&Cheese"(Macarrones con queso glamurosos) del libro Baking Made Easy. Leyendo los ingredientes de la receta he visto que es bastante parecida a los Mac&Cheese que ya tengo publicados así que, como me apetecía mucho participar en el reto, no me ha tocado otra que tunearla y hacerlos realmente glamurosos.


    Ingredientes :
  • 400 g de amorelli
  • 3 chalotas
  • 100 g de bacon ahumado
  • 20 g de rebozuelos secos
  • 30 g de mantequilla
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 3 cucharadas de harina
  • 250 ml de leche
  • 250 ml de nata espesa de cocina
  • 50 g de foie fresco
  • 2 ramitas de tomillo fresco
  • 70 g de queso parmesano rallado
  • 50 g de pan rallado
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Perejil picado

    Precalentar el horno a 200º C.
    Poner en un cuenco con agua templada los rebozuelos, para que se hidraten, durante 12 minutos. Cuando haya pasado ese tiempo, volcar sobre un colador y reservar.
    Mezclar 50 g del parmesano con el pan rallado y reservar. Pelar y cortar las chalotas muy finas y reservar.
    Poner en una cazuela el bacon cortado en trocitos y freír hasta que esté dorado y crujiente. Retirar y reservar.
    En la misma cazuela poner la mantequilla y el aceite a fuego bajo y dejar pochar dentro las chalotas. Cuando empiecen a estar blanditas añadir las hojitas de tomillo y los rebozuelos, bien escurridos, y dejar cocinar hasta que estos pierdan su agua. Espolvorear con la harina y remover bien hasta que pierda el color a crudo. Verter la leche poco a poco, removiendo entre cada adicción, para evitar que nos salgan grumos. Cuando tenga la consistencia de una crema añadir la nata y el foie en trocitos y remover hasta que este último se derrita y esté completamente integrado. Agregar los 20 g de parmesano que nos quedaban, el bacon reservado y mezclar hasta integrar en la salsa. Salpimentar al gusto. Retirar del fuego y reservar en caliente.
    Cocer los amorelli en abundante agua con sal hasta que estén al dente, mirar los tiempos de cocción que recomienda el fabricante, yo los tuve durante unos 8 minutos. Escurrir poner en un cuenco amplio, verter la salsa sobre ellos y, con mucho cuidado, remover hasta que estén todos bien cubiertos por ella. Echar en una fuente de horno, espolvorear con la mezcla de parmesano y pan rallado, colocar unas nueces de mantequilla por encima y hornear durante 20 minutos hasta que la superficie esté bien dorada.
    Justo antes de servir espolvorear con un poco de perejil picado.


    Cuando los llevé a la mesa tenía serias dudas de que mis hijos no protestaran, ya que el sabor que toma del foie no sabía si les terminaría de gustar, así que crucé los dedos y esperé a ver que decían... fué un éxito total.


    Y, en esta ocasión, la portada la ha hecho Blanca, chulísima que está ¿a qué sí?


    Y solamente me queda invitaros a visitar las aportaciones de mis compis
    Alicia de Pan, uvas y queso
    Bea de Sweet Cookies by Bea
    Mavi de Mandarinas y Miel
    Blanca de Menjar a ca la Blanca

sábado, 28 de mayo de 2016

Rodaballo con tirabeques y perretxicos al estilo thai

   Cuando era jovencita jamás me habría planteado el madrugar los fines de semana por nada del mundo. Sin embargo, ahora estoy deseando que llegue el sábado para levantarme pronto y encaminarme al Mercado Central.
    No se si os pasa también a vosotros pero el encontrar productos nuevos para mi cocina, o de temporada que te dicen comeme desde cada parada, es algo que me llena de gozo. No se si estoy un poco loca pero, a mi, si me dan a elegir entre un ramo de flores o, por ejemplo, un ramo de hermosos espárragos, ahora que es temporada, me quedo con lo segundo sin pensármelo... salvo que el ramo de flores sea de flores comestibles y pueda utilizarlo en mis platos, jajjaja. Y si de la parte de las frutas y verduras ya te pasas a la del pescado ya es como llevar al paraíso... marino, pero paraíso al fin y al cabo.
    Hacía mucho que no me llevaba rodaballo a casa y, estando en mi paraíso marino, vi unos cuantos con una pinta ideal que tuvieron a bien acompañarme gentilmente, jejjeje.
    Vamos que tanto rollo para deciros que eso es lo que os traigo hoy en esta entrada... si ya os decía que me estoy volviendo un poco loca, jejjeje.


    Y para acompañar que mejor que unos tirabeques tiernos y unos perretxicos que están en plena temporada.


    Ya sabéis lo que me gusta a veces rizar el rizo, así que le he dado un aire distinto al plato al incluir la santísima trinidad de la cocina thai : galanga, citronella y lima kafir.


    Ingredientes :
  • 4 filetes de rodaballo
  • 1 rama de citronella
  • 1 cm de galanga
  • 3 cebolletas pequeñas
  • 100 g de perretxicos
  • 100 g de tirabeques
  • 50 ml de vino añejo
  • 50 ml de caldo de pescado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal ahumada en escamas
  • Flores comestibles (opcional) 
  • Ralladura de lima kafir
    Pelar y picar muy fino la citronella y la galanga. Pelar y picar la cebolleta en rebanadas.
    Limpiar, retirar la base de los perretxicos y laminar. Lavar los tirabeques, secar y retirar los hilos laterales.
    Saltear en una sartén con 3 cucharadas de aceite la citronella y la galanga. Añadir las cebolletas y, cuando comiencen a dorarse, agregar los perretxicos. Cuando el agua de las setas se haya consumido, echar los tirabeques y rehogar. Verter el vino y el caldo y dejar reducir a fuego medio. Cuando esté casi seco retirar y reservar en caliente.
    En una plancha, regada con un chorrito de aceite, pasar el rodaballo, primero por la parte de la piel, cociéndolo durante 2 ó 3 minutos por cada lado.
    Emplatar acompañado del salteado de perretxicos y tirabeques y adornado con las flores comestibles. Espolvorear con las escamas de sal, rallar un poco de lima kafir sobre cada plato y servir enseguida.


    Una conjunción de sabores que acaba convirtiéndose en toda una experiencia para los sentidos.