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jueves, 11 de julio de 2024

Tiramisú de lemon curd. Lemon curd en microondas

    Cuando llega el verano ni se me pasa por la cabeza el encender el horno pero, sin embargo, somos incapaces de renunciar a un buen postre. Así que, llegado a este punto, llegó el momento de experimentar cosas nuevas. Y, si el experimento lleva limón seguro que en casa será todo un acierto. Llevaba tiempo viendo tiramisús de limón por las redes pero, por h o por b, no llegaban a terminar de convencerme así que no me ha quedado otra que probar a prepararlo yo como me ha parecido que nos iba a gustar más y, desde luego, y no es porque lo haya hecho yo, estaba sublime. Y es que una ya no tiene abuelas que la alaben y, si las tuviera, esta claro que tampoco las necesitaría, jejjeje.

    Ingredientes :

    Para el sirope

  • 70 g de agua
  • 50 g de azúcar
  • 25 g de zumo de limón
    Para el relleno

  • 250 g de mascarpone
  • 125 g de nata de montar
  • 65 g de lemon curd
  • 35 g de azúcar glass
  • la ralladura de medio limón
    Para el lemon curd

  • 150 g de zumo de limón
  • 70 g de mantequilla
  • 70 g de azúcar
  • 2 huevos + 1 yema
  • ralladura de medio limón
  • 1 y 1/2 cucharadita de maizena (4 g aprox.)
    Además

  • 16-18 bizcochos de soletilla
  • Ralladura de medio limón para decorar

    Lo primero que haremos serán el lemon curd y el almíbar ya que tienen que enfriarse a temperatura ambiente.

    Poner en un bol, apto para microondas, la mantequilla y derretirla. Añadir el zumo y la ralladura y el azúcar y remover. Agregar los huevos y remover bien con una varilla hasta que la mezcla esté homogénea. espolvorear la maizena por encima y remover hasta que esté completamente integrada. Meter en el microondas y de minuto a minuto ir removiendo bien hasta que coja la consistencia deseada, teniendo en cuenta que cuando se enfríe espesará un poco más. Cuando esté lista y removiendo de vez en cuando para que no se forme costra.

    Para preparar el almíbar pondremos en un cazo el agua y el azúcar y lo llevaremos a fuego medio, remover hasta que el azúcar esté disuelta, y retirar del fuego cuando comience a hervir. Añadir el zumo y dejar enfriar a temperatura ambiente.

    En un bol amplio echar el mascarpone, la ralladura de limón y el lemon curd, que ya estará frío. Batir hasta que la mezcla esté homogénea. Montar la nata con el glass y añadir a la crema de dos veces integrándola con movimientos envolventes entre cada adicción.

    Una vez que tengamos todas las preparaciones empezaremos a montar el tiramisú, yo lo hice dentro de una fiambrera de cristal, pero podéis montarlo en un molde desmontable cubierto el fondo con papel de horno y los laterales con acetato. Mojar los bizcochos en el jarabe e ir cubriendo con ellos la base. Verter encima la mitad de la crema de mascarpone y alisar la superficie con una espátula. Cubrir con una fina capa de lemon curd. Poner otra capa de bizcochos embebidos, el resto de la crema y otra capa de lemon curd. Tapar y refrigerar como mínimo tres o cuatro horas antes de consumir. 

    Antes de servir, desmoldar y retirar el acetato si vuestro molde es desmontable, y espolvorear con la ralladura de limón.

    Fuente : Lemon curd en microondas de Belén Casal en Instagram


viernes, 8 de septiembre de 2023

Sándwiches de helado de leche merengada

    Parece que este verano se va a alargar aunque las temperaturas, a días, nos hayan dado una ligera tregua, por lo que sigue apeteciendo comer platos fresquitos. Así que no nos queda otra que  retrasar el cuchareo hasta que bajen las temperaturas, pero ¡ay, cuándo bajen! Cuando bajen nos vamos a tirar a ello de cabeza. De momento, nos conformaremos con cosas tan deliciosas como los heladitos que hoy os traigo.

    Hace mucho tiempo me aficioné a la leche merengada así que en el blog no podía faltar, lo que no me explico ni yo misma es cómo no estaba la receta publicada todavía, pero con el tiempo todo llega y aquí tenéis la prueba. 

    La idea de publicarla en forma de helado la tenía clara desde que trajeron unos biscuits en una oferta especial en Bofrost, la empresa de congelados que me sirve a domicilio. Cuando encontré en Mercadona las galletas de canela idénticas a las que esos heladitos tenían fui cuando me decidí a reproducirlos en versión casera.

    Ingredientes :

  • 500 ml de leche entera
  • 200 ml de nata de montar
  • 55 g de azúcar
  • 20 g de azúcar glass
  • 2 cucharadas de azúcar invertido (opcional)*
  • 1 palo de canela
  • La piel de 1/2 limón (sin la parte blanca, sólo la amarilla)
  • 2 claras de huevo L
  • Galletas de canela redondas
  • Canela en polvo (opcional)
    *El azúcar invertido sirve para evitar que en el helado se formen cristales de hielo. También podéis utilizar miel pero ésta le dará sabor.

    En un cazo poner la leche, el palo de canela, la piel de limón y 40 g de azúcar. Llevar a fuego medio, remover hasta que se disuelva el azúcar y dejar hasta que rompa el hervor. Retirar del fuego, añadir el azúcar invertido, remover y dejar infusionar hasta que se enfríe. Cuando esté a temperatura ambiente, retirar el palo de canela y la piel del limón. 

    Montar las claras con los 15 g de azúcar restante, hasta obtener picos fuertes, y mezclar ambas preparaciones cuidadosamente. Montar la nata con el azúcar glass e integrar con movimientos envolventes para que la mezcla se baje lo menos posible. Meter en la nevera por lo menos 2 horas, mejor toda la noche, y mantecar en la máquina heladera hasta que esté coja la textura adecuada. 

    Si no disponéis de máquina una vez refrigerada la mezcla verter en una fiambrera y congelar. Sacar cada media hora y romper los cristales de hielo que se hayan formado montando de nuevo la mezcla. Repetir 4 ó 5 veces hasta que esté cremoso.

    Para montar los sándwiches, ir poniendo las galletas del revés en un molde cilíndrico de la misma medida que ellas. Pasar a una manga una parte del helado, cubrir cada galleta con él, espolvorear con un poco de canela en polvo (yo no lo hice) y tapar con otra galleta. Meter en bolsitas individuales, o cubrir con plástico cada sándwich, e ir colocándolos en una fiambrera. Tapar y volver a llevar al congelador hasta un ratito ante de servir.

martes, 11 de octubre de 2022

Feta horneado envuelto en hojas de higuera

    Hace unos días me encontré por casualidad con una receta en la que Jamie Oliver envolvía un bloque de queso feta en hojas de higuera y lo metía al horno. Así que, como el queso lo tenía en casa, en cuanto he tenido un rato para irme de paseo he agarrado una tijera y me he lanzado como loca a recolectar algunas hojas de la higuera silvestre que tenía más a mano, que en mi barrio hay unas cuantas. Además, como a mis vecinos ya los tengo acostumbrados a verme, de vez en cuando, recogiendo flores, nísperos e higos, el que ahora me vieran cortando hojas de higuera tampoco le ha parecido nada fuera de lo común. Aunque a veces me temo que deben pensar que estoy una poco más pa allá que pacá, jejjeje.

    Ingredientes :

  • 6 hojas grandes de higuera
  • 1 bloque de 200 g de queso feta
  • 1 cucharada de orégano seco
  • 2 cucharadas de aceite de oliva 
  • 1 limón
  • Pimienta negra de molinillo

  Enjuagar bien las hojas y ponerlas en un cuenco. Verter agua hirviendo hasta que estén totalmente cubiertas  y dejar dentro hasta que esté frío. 

    Calentar el horno a 180ºC. Engrasar ligeramente una fuente de horno de un tamaño un poco mayor que el del queso. Reservar.

    Retirar del agua y secar ligeramente. Retirar los tallos y los nervios más gruesos e ir colocándolas sobre una superficie limpia, superponiéndolas, hasta formar un círculo sin huecos.

    En un plato hondo poner el queso, rallar sobre él la piel de la mitad del limón, espolvorear con el orégano y una pizca de pimienta recién molida. Regar con las dos cucharadas de aceite y  voltear hasta que esté cubierto por todos los lados. Colocar en el centro de las hojas y envolver bien con ellas.  

    Depositar en la fuente preparada anteriormente, con el cierre hacia abajo, y hornear, a media altura, de 20 a 25 minutos. Pasado ese tiempo, colocar en un plato y abrir las hojas dejando descubierto el queso, que deberá estar ligeramente fundido.

    Servir enseguida, para que no se enfríe, acompañado de tomate en rodajas y pan de pita caliente. Una vez en la mesa, exprimir por encima el zumo del otro medio limón. 

    Como podéis comprobar en mis fotos el pan de pita no aparece por ningún lado y es que, a pesar de haber ido a comprarlo para ponerlo en las fotos, cuando me di cuenta había hecho la sesión fotográfica y lo había recogido todo y las pitas... seguían en la bolsa de compra en la cocina. Vamos, pá matarme!!! No, si al final van a tener razón mis vecinos y ya estoy más pallá que pacá, jejjjeje.

    Fuente : Jamie Oliver

jueves, 26 de mayo de 2022

Galletas craqueladas de limón

    Parece que el calor quiere comenzar a apretar así que lo de encender el horno puede comenzar a considerarse de alto riesgo. A pesar de ello, no me he podido resistir a preparar estas galletas, que hace tiempo que me estaban haciendo ojitos, y así utilizar alguno de los muchos limones de los que me regalan y aún tenía por casa. 


     Ingredientes :

  • 30 g de mantequilla en pomada
  • 50 g de azúcar
  • 1 huevo L
  • Ralladura de un limón
  • 40 ml de zumo de limón, colado
  • 180 g de harina*
  • 1 pizca de sal
  • 1/2 cucharadita de levadura
  • 1/4 de cucharadita de bicarbonato sódico*
  • Azúcar glass para rebozar
    * La receta original sólo lleva 160 g de harina pero yo necesité más cantidad porque, aunque la masa final tiene que quedar blandita, yo seguía sin poder manejarla. Además le añadí bicarbonato que la receta original no llevaba.

    Batir la mantequilla con el azúcar y la ralladura del limón hasta que la mezcla blanquee y esté suave. Añadir el zumo e integrar. En este punto puede que parezca que se ha cortado pero no os preocupéis por ello porque luego se compactará. Agregar el huevo y batir. 

    Tamizar encima de la masa la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal y trabajar, con una espátula, hasta que esté totalmente integrado todo y la masa se vea uniforme. 

    Tapar a piel con plástico de cocina, para que no se le haga costra, y refrigerar, como mínimo, durante una hora.

    Pasado ese tiempo, calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo. Formar bolitas con la masa, del tamaño de una nuez, y rebozar abundantemente con azúcar glass. Ir colocándolas sobre bandejas de horno, cubiertas con papel, dejando bastante espacio entre cada bolita para que, al expandirse durante el horneado, las galletas no se toquen.

    Meter a media altura de horno y dejar cocer de 13 a 15 minutos, teniendo en cuenta que no deberán dorarse, deberán quedar blanquitas pero hechas por dentro.

    Sacar y dejar enfriar sobre una rejilla, mientras repetiremos la operación con el resto de las bandejas ya que con este tamaño saldrán aproximadamente unas 15 galletitas.

    Fuente : Tía Alia para Directo al Paladar

sábado, 18 de septiembre de 2021

Brownie de limón o lemonies. Hoy cocina Vivi cumple 11 años

     Hola, hay alguien por aquí??  

    Después de un largo periodo de reposo en el blog, vuelvo a la carga con fuerzas renovadas y muchas muchísimas ganas de traeros nuevas recetas, que espero que os gusten tanto como a mí. Y no podía elegir una fecha mejor para retomar las publicaciones que el día de hoy, en el que el blog cumple 11 añitos de vida. 


     Por supuesto que en fecha tan señalada toca algo dulce pero, como aún está haciendo bastante buen tiempo para pasarme todo el día en la cocina, he preferido traeros algo que no lleva demasiado trabajo y no por ello deja de ser una verdadera delicatessen. Y es que ha mí me pirra todo lo que sea de limón y esto es una puritita delicia cítrica.

    Ingredientes :

  • 150 g de chocolate blanco
  • 100 g de mantequilla
  • 2 huevos L
  • 120 g de harina
  • 40 ml de zumo de limón
  • 70 g de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • Ralladura de 1 limón
    Para el glaseado :

  • 4 cucharadas de leche
  • 120-150 g de azúcar glass*
    *La cantidad dependerá de cómo queráis de denso el glaseado. El mío está hecho con 120 g aunque en la receta original nos proponen usar los 150 g.

    Engrasar el molde elegido y cubrirlo con papel de horno. El molde que yo uso es de 21x18cm. Calentar el horno a 170ºC, con calor de arriba-abajo.

    Derretir en el microondas, a pequeños golpes de calor, el chocolate y la mantequilla. Dejar templar mientras tamizamos la harina junto a la pizca de sal. Poner en un bol el azúcar y la mitad de la ralladura de limón y trabajar con la punta de los dedos para que el primero se impregne bien del aroma del segundo. Añadir los huevos y batir hasta que la mezcla blanquee y haya duplicado su volumen. Verter el zumo y la mezcla de chocolate y mantequilla y remover, a velocidad baja, hasta que la crema esté uniforme. Agregar la harina e integrar con una espátula con movimientos envolventes. Cuando esté homogéneo, echar en el molde y hornear, a media altura, durante unos 30 minutos. 

    Una vez pasado ese tiempo, sacar y dejar enfriar sobre una rejilla, sin sacar del molde. Cuando esté totalmente frío prepararemos el glaseado echando poco a poco la leche en el azúcar glass removiendo  bien hasta que tenga la textura deseada. Regar con el glaseado y, antes de que se seque éste, espolvorear por encima el resto de la ralladura de limón. Dejar que endurezca un poco el glaseado antes de retirar del molde y, entonces, ya podéis cortarlo en porciones.

    Os aseguro que, si no llega a ser porque tenía que hacer las fotos, me hubiera zampado las porciones de esa tablilla yo solita porque, y no es porque no tenga abuelas, ha quedado "pa morirse del gusto"

    Fuente : My karamelli

martes, 30 de marzo de 2021

Codornices estofadas en escabeche de chocolate negro, fresas maceradas picantes y crujiente de totopo

     Ha pasado ya un año desde el confinamiento y aún no he terminado de probar la inmensa cantidad de recetas que tengo apuntadas de entonces. La verdad es que, aunque he hecho bastantes, es tan larga la lista que parece que no tenga fin. Además, como he estado un poco apartada del blog, se me han ido acumulando deliciosas recetas pendientes de subir aún teniendo las fotos hechas. Intento ponerle remedio aunque me temo que me va a costar un mundo ponerme al día. 

    Jamás me pude imaginar que me iba a gustar tanto la cocina de Dabiz Muñoz. Ese revoltijo de texturas y sabores, que parece imposible que vayan a casar, acaban conjugándose para crear verdaderas delicias... como estas codornices con aire mexicano, ya que la salsa en la que están estofadas se asemeja bastante a su mole negro. Poco a poco os iré trayendo las delicatessen que me he atrevido a hacer, aunque con alguna ligera variación, de las recetas que compartió en su perfil de Instagram.


    Vamos al lío porque es un proceso largo ya que se cocina a fuego lento, dándole tiempo para que de simples ingredientes pasen a ser, como diría el mismo David, un ejemplo perfecto de gochismo ilustrado.

    Ingredientes :

  • 4 codornices 
  • 5 pimientos secos
  • 5 tortillas de maíz
  • 1 cebolla grande
  • 6 dientes de ajos
  • 3 tomates maduros
  • 1 guindilla
  • 5 ramitas de mejorana fresca
  • 2 ramitas de tomillo fresco
  • 1 vaso de vino tinto
  • 1 chorrito de vinagre de Jerez
  • 150 g de chocolate negro de hacer
  • 4 clavos de olor
  • 25 g de mantequilla 

    Para las fresas picantes

  • 150 g de fresas
  • 1 lima
  • 1 cebolleta
  • 1 ramita de mejorana fresca
  • 1 cucharada de pasta de chiles (yo le puse sriracha) 
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra

    Además

  • 5 tortillas de maíz
  • Aceite para freír


    Lavar y secar bien los pimientos secos. Abrirlos y retirar todas las semillas interiores. Colocar sobre una bandeja de horno, con la piel hacia arriba, y tostar por ambos lados en el grill del horno. Asar tambien los ajos sin pelar hasta que estén blanditos. Pelar, cortar la cebolla en juliana y reservar. Lavar, secar, cortar en octavos los tomates y reservar.

    Sacar los pimientos del horno y ponerlos en un bol. Echar agua hasta que los cubra y dejar reposar, por lo menos, media hora. Tostar las 5 tortillas en el horno por los dos lados hasta que estén bien crujientes. 

    Salar  las codornices, previamente limpias, y dorar en una cazuela, con un generoso chorro de aceite de oliva, a fuego fuerte. Retirar y reservar. En la misma cazuela poner a pochar la cebolla a fuego bajo. Cuando esté bien pochada añadir los tomates, rehogar, tapar y dejar cocinar unos 5 minutos. Sacar los pimientos rehidratados, reservando 1 vaso del agua del remojo, y agregarlos a la cazuela cortados en trozos junto a la guindilla, la mejorana y el tomillo, los clavos de olor y los ajos asados. Verter el vino y el vinagre, remover y dejar cocer, a fuego medio, para que el alcohol se evapore pero sin dejar reducir demasiado el líquido. 

    Colocar las codornices bien juntas dentro de la cazuela. Es importante que estén bien prietas unas con otras para que guarden la forma y no lleguen a deshacerse. Mojar con el vaso de agua del remojo de los pimientos reservada y echar más agua hasta que las codornices estén cubiertas por completo. Romper por encima de ellas las tortillas crujientes, tapar y dejar cocinar, afuego muuy suave, hasta que estén tiernas. Sobre hora y cuarto, más o menos, dependiendo de lo grande que sean las codornices. Apagar el fuego y dejar reposar, tapadas, media hora más.

    Mientras reposa, cortar en juliana fina las otras 5 tortillas de maíz y freír en aceite caliente hasta que estén bien crujientes. Sacar y dejar escurrir sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa. Conservar en caliente.

    Lavar, quitar los pedúnculos de las fresas y cortarlas en cuadraditos pequeños. Ponerlas en un bol y regar con el zumo de la lima. Picar la cebolleta del mismo tamaño que los cuadraditos de fresa y añadirlas al bol. Espolvorear con las hojas de la mejorana picadas y rallar un poco de la piel de la lima por encima. Regar con la cucharada de salsa de chiles y un chorrito de aceite y remover hasta que todo se integre. Reservar.

    Sacar las codornices, con muchísimo cuidado para que no se rompan. Pasar la salsa por un chino, apretando bien todo para que salga todo el líquido posible, volver a poner en la cazuela y llevar a fuego medio-alto. Picar el chocolate bien fino y reservar. Reducir la salsa hasta que coja algo de cuerpo y tenga una textura almibarada. Añadir el chocolate y dejar fundir por completo. Volver a colocar las codornices dentro de la cazuela y dejar cocinar 5 minutos para que se mezclen los sabores. Retirar del fuego y echar la mantequilla en taquitos. Tapar y dejar derretir. Mezclar moviendo ligeramente la cazuela y llevar a la mesa.

    Servir acompañado del "pico de gallo de fresas", poner por encima los totopos crujientes y comer en seguida.


    Puede que al oir describir el plato por el mismo chef como suculento hasta decir basta o puro néctar de los dioses pueda resultar chocante e incluso llegara pensar que es un poco prepotente... hasta que lo pruebas y descubres que, incluso, puede haberse quedado corto en sus afirmaciones. Ahí lo dejo...


    Fuente : Perfil de Instagram de Dabiz Muñoz

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Cherbet, la limonada argelina {Reto CocinArte}

    No quería despedirme del verano sin publicar la receta del cherbet al que me he aficionado desde que lo descubrí este año.
    La verdad es que encontré la receta por pura casualidad cuando buscaba algo que preparar con unos limones que me habían regalado y no quería que se echaran a perder.


    Además de que me iban a servir estupendamente para dar las ligeras pinceladas que necesitaba para recrear el cuadro de Matisse que María eligió para el regreso del CocinArte tras el descanso vacacional.
    Se trata de La habitación roja, un óleo de grandes dimensiones encargado por el millonario ruso Sergei Shukin, gran coleccionista de la obra del artista, donde lo importante es la fuerza de los colores. Este cuadro se encuentra en el Museo del Hermitage de San Petersburgo (Rusia)

    Nada más ver el cuadro tenía claro que el viejo plaid que cubre uno de los sofás del apartamento donde paso los veranos iba a servirme de mantel y, por supuesto, iba a usar los limones que, como ya os había dicho, me habían regalado.
    Y que más refrescante que una limonada. Aunque ésta es una limonada un poco distinta ya que además de limón lleva leche y agua de azahar... casi ná.
    Pero vamos al lío, ya veréis que cosa tan sencilla y a la vez sencilla y deliciosa.


    Ingredientes :

  • 5 limones
  • 2 litros de agua
  • 5 cucharadas de agua de azahar
  • 4 cucharadas de leche
  • 5 cucharadas de azúcar

     Poner a hervir la mitada del agua en un cazo hondo. Lavar bien los limones, partirlos por la mitad y sumergirlos en el agua hirviendo. Dejar infusionar hasta que el agua se haya enfriado por completo.

    Una vez fría, exprimir los limones dejando caer el zumo dentro del agua. Colar en una jarra y añadir el agua restante, el agua de azahar y la leche. 

    Agregar el azúcar y remover hasta su completa disolución. Meter a la nevera y dejar enfriar.

    Justo antes de servir volver a remover para que mezclar todo bien ya que, con el tiempo de reposo, la leche y la infusión de limón se separarán quedando en dos capas.

    Lo curioso de esta limonada, además de los ingredientes, es cómo está hecha. Lo de infusionar los limones es algo que no había visto hacer nunca y, doy fé de ello, da un resultado estupendo... aparte de que sale bastante más zumo que cuando solamente los exprimes.

    Fuente : Golosos del Mundo

martes, 28 de julio de 2020

Causa limeña de cangrejo

    De nuevo tenía ganas de viajar gastronómicamente así que, he cogido la mochila y, andandito andandito, me he encaminado hacia un nuevo destino.
    Hoy es el Día Nacional de Perú así que para allá nos vamos. Y que mejor que de la mano de Gastón Acurio para realizar uno de los entrantes más representativos de aquella tierra : la causa limeña.


    Dicen que causas hay muchas, una por cada familia que la prepara, pudiendo tener diversos rellenos. Aunque el más habitual sea el de pollo, yo os traigo esta modalidad rellena de cangrejo que me ha parecido la más refrescante teniendo en cuenta los calores que tenemos.
    El curioso nombre del plato parece ser que se debe a que las limeñas comenzaron a venderlo en las esquinas de las calles para apoyar la causa de la independencia, ayudando a solventar así los gastos de la campaña militar de José San Martín. Lo cierto es que este es un plato precolombino que ya se conocía antes del Virreinato pero sin tener una denominación específica.


    Ingredientes :
  • 6 patatas para cocer
  • 1/4 de cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 2 cucharadas de pasta de ají amarillo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 3 limas
  • 200 g de palitos de cangrejo
  • Sal
  • Mahonesa
  • Huevo cocido en rebanadas
  • Hojas de cilantro fresco  
    Para la pasta de ají amarillo
  • 5 ajís amarillos

    Lo primero que haremos será preparar la pasta de ají para que le de tiempo a enfriarse.
    Lavar los ajís y secarlos bien. Cortarlos por la mitad a lo largo y retirar las semillas y las nervaduras. Aconsejo que cuando manipuléis los ajís lo hagáis con guantes teniendo mucho cuidado de no tocaros la cara porque pican a rabiar.
    Una vez los tengáis limpios colocarlos en una cazuela y cubrirlos con agua. Llevar a fuego medio y, cuando rompa el hervor, escurrir del agua. Repetir el proceso con el fin de matar un poco la fuerza del picante. Volver a cubrir con agua y dejar cocer 10 minutos desde que comience a hervir. Escurrir y dejar enfrier un poco antes de pelar las mitades.
    Triturar hasta que se forme una pasta. Si queda demasiado espesa añadir un chorrito de agua para aligerarla.


    Limpiar bien las patatas y poner a cocer, sin pelar, en una cazuela con agua y sal. Cuando estén bien cocidas, y al pinchar con un cuchillo éste entre suavemente, escurrir y dejar que se enfrien ligeramente para poder pelar sin quemarnos. Exprimir las limas y reservar el zumo.
    Poner en un bol, añadir la cúrcuma, el aceite, el zumo de lima, reservando 2 cucharadas para el relleno, y la pasta de ají amarillo. Os aconsejo ir añadiendo la pasta de ají poco a poco para probar el punto de picante que queráis darle. Con dos cucharadas solo le daréis un toque así que, si queréis que pique de verdad, añadir un par de cucharadas más... por lo menos. Chafar hasta tener un puré espeso y cremoso. Rectificar de sal y reservar tapado a piel hasta que se enfríe.
    Poner en un bol los palitos de cangrejo picados finamente y las dos cucharadas reservadas de zumo de lima. Ir añadiendo mahonesa, poco a poco, hasta que tengamos una pasta firme pero cremosa. Reservar en la nevera.
    Puedes hacer una sola grande o varias individuales como yo. Poner un aro en cada plato y rellenar con la mitad del puré de patata repartiéndolo entre los aros. Extender por encima de cada aro la mezcla de cangrejo y terminar de rellenar con el resto del puré.
    Retirar con mucho cuidado los aros de emplatar, pasando una puntilla por el borde del aro si fuese necesario, para que nos se desmonten las causas, y decorar con las rodajas de huevo cocido, un puntito de mahonesa y las hojas de cilantro fresco.


    Normalmente se añade también una capa de láminas de aguacate pero, como en casa sólo me gusta a mí, no se lo puse. También podéis reservar un poco de cangrejo picado para el adorno aunque con el huevo y el cilantro yo creo que es más que suficiente.
    Reservar tapado en la nevera hasta su consumo.


        Jamás pensé que un plato con picante pudiera dar esa sensación de frescura en la boca al ser comido. Desde luego no será la última vez que lo prepare.

viernes, 17 de abril de 2020

Lemon & Ginger Angel Food Cake

    Parece que la primavera este año está pensándose también eso de salir de casa y aún continuamos con los días grises que le suelen preceder. Tanto es así que lo que más me apetece es liarme en la cocina y, sobre todo, poner el horno a trabajar a toda pastilla, ya sea para preparar algo dulce, salado o cocer un buen pan.


    Y hoy vamos a endulzar el día con una delicatessen, que ya tenía yo ganas de dulce. Nada mejor para darme el capricho que con uno de los bizcochos que más me gustan : un Angel Food. Si, además, a la esponjosa textura que tiene esta maravilla le añades la acidez del limón y el ligero picante que le aporta el jengibre ya es el sumum de la delicadeza.


    La receta es la que Bea tiene en I love Bundt Cakes, a la cual yo le he añadido jengibre fresco rallado para darle un poco más de chispa si cabe.

 
    Ingredientes :
  • 9 claras pasteurizadas
  • 205 g de azúcar
  • 65 g de harina
  • 2 cucharadas de ralladura de limón (2 limones aprox.)
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 1 cucharadita de cremor tártaro
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharaditas de jengibre fresco rallado
    Para el glaseado
  • Zumo de 1 limón
  • De 100 a 130 g de azúcar glass

    Dejar las claras a temperatura ambiente por lo menos media hora.
    Precalentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo.
    Poner las claras en un bol y comenzar a batir a velocidad media. Cuando empiecen a espumar espolvorear por encima el cremor e integrar. Agregar el zumo, las ralladuras de limón y jengibre y el extracto de vainilla y seguir batiendo hasta que comiencen a formarse picos. Subir la velocidad e ir añadiendo el azúcar a cucharadas. Seguir batiendo hasta que estén bien montadas formándose picos duros y brillantes.
    Echar la harina de dos veces y, con ayuda de una espátula, incorporar hasta que esté totalmente integrada, con movimientos envolventes.
    Volcar la masa en el molde sin engrasar, nivelando la superficie. Hornear, a media altura, sobre la rejilla, durante unos 35 ó 40 minutos. Si tocáis levemente la superficie comprobaréis que ésta no se pega a los dedos.
    Sacar del horno y dar la vuelta al molde, apoyándolo sobre sus patitas. Dejar que repose por lo menos 1 hora y media.
    Pasado ese tiempo, pasar un cuchillo por el contorno del bizcocho, para que se despegue del molde, y volcarlo sobre una rejilla. Despegar también la base, retirar y dejar que se enfríe por completo.
    Preparar el glaseado poniendo el zumo en un cuenco. Ir añadiendo azúcar glass, removiendo con una varilla, hasta conseguir la textura deseada.
    Glasear el bizcocho cuando esté completamente frío.


    Sólo me falta decidir con que acompañarlo ¿Qué pensáis vosotros que le iría mejor? Un café o quizás un té aunque, casi mejor, me lo como a palo seco 😂😂


sábado, 20 de julio de 2019

Polos cremosos de limón

        "Un pequeño paso para el hombre... un gran salto para la humanidad"

    Hoy se cumplen 50 años de esta celebre frase que pronunció el astronauta norteamericano Neil Armstrong cuando puso su pie en la Luna. Hacía solo unos días que el Apolo 11, tripulado por Armstrong, Aldrin y Collins, tras su despegue en Cabo Cañaveral, había iniciado la misión que culminó con el paseo por la superficie lunar de los dos primeros, mientras Collins se quedaba esperando su regreso orbitando a 60 millas, dando lugar a la famosa imagen de la suela de una bota grabada en la superficie.
    Ellos fueron la cara visible del programa donde otras 400.000 personas trabajaban desde tierra. Todos los televisores estaban encendidos para ver tal acontecimiento. Se calcula que unos 650 millones de personas vieron la retransmisión en directo, de los cuales 20 millones eran españoles.
    Yo me quería sumar a la celebración, hay que ver lo que me gusta una fiesta 😂😂, por lo que me puse a pensar que podía preparar. Tenía que ser algo divertido y fresco, sobre todo fresco. Con el mero hecho de pensar en encender el horno y me entran unas palpitaciones que paqué 😂😂


    Hace unos días Belén (Cupcakes a gogó) nos enseñaba unos irresistibles polos cremosos de limón, en su perfil de IG, que nos habían hecho babear de lo lindo.  
    Como yo todo lo que nos enseña ella tengo que probarlo, me puse a prepararlos. Cuando llegó la hora de elegir molde donde congelar la mezcla me acordé de estos con forma de cohete.

 
    Con tan solo tres ingredientes, y de la manera más sencilla, podréis disfrutar de los polos de limón más deliciosos que habréis catado nunca.
    Ingredientes :
  • 3 yogures naturales sin azúcar (usé yogur griego)
  • 2 limones hermosos
  • 370 g de leche condensada
    Lavar bien los limones y secarlos. Rallar fina su piel sin llegar a la parte blanca, ya que amargaría, y exprimir. Colar el zumo para retirar las posibles pepitas que puedan haber caído.
    Para prepararlos los polos sólo deberéis mezclar los yogures, el zumo y la ralladura de los limones y la leche condensada, en un bol, hasta que la crema esté uniforme.


    Os aconsejo que tengáis fuerza de voluntad porque, si probáis la crema en este punto, va a ser harto complicado no acabar comiéndola a cucharada limpia 😂😂
    Rellenar los moldes, si no la habéis devorado ya, y congelar.


    Ya no me acordaba lo difícil que es hacer la sesión de fotos de unos polos, y mas cuando lo que quieres es que salga la forma bien definida como pretendía en este caso. Si, además, juega en tu contra que sea una mezcla taaan cremosa como ésta la misión se vuelve casi misión imposible.


    A los pocos segundos de salir del congelador ya estaban como veis en la imagen y eso que, debajo del plato, el paño estaba tapando una placa de congelación.
    Eso sí, duraron bien poco porque ricos estaban un rato largo 😋😋😋... como todo lo que nos recomienda hacer la gogó 😄😉


martes, 5 de febrero de 2019

Ceviche de berberechos en bote (Gipsy style) {Cooking the Chef}

    Decir que este hombre es un "chef" es algo más que osado, como osada es su cocina. Sencilla, rápida y con una chispa deslumbrante que logra darle una vuelta de tuerca divertidísima a los platos. Un "chef" totalmente irreverente y divertido que, de alguna manera, me recuerda la esencia de Anthony Bourdain.
    Me ha costado decidirme sólo por un plato, así que no os quepa duda de que alguna más de sus preparaciones se colarán en mi cocina. De momento aquí os dejo una deliciosa incursión a la cocina peruana : el ceviche. Os dejo el enlace a su vídeo para que lo veáis en acción.


    Cuando las chicas de Cooking the Chef nos comunicaron el chef elegido no pude menos que sorprenderme. Desde luego no había visto nada de él, para decir la verdad, no sabía ni que existía. Esto es lo que más me gusta de este reto, que no para de descubrirme cocinas y cocineros de estilos de todo tipo. Es una caña! A continuación tenéis la receta que he elegido, pero antes os dejo el recopilatorio con las aportaciones que han preparado el resto de participantes.

    Ingredientes :
  • 1/4 de cebolla roja
  • 1 lata de berberechos*
  • 1/4 de aguacate maduro en cuadraditos
  • 1 lima
  • 1 toque de sriracha
  • Hojas de cilantro
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • 1 puñadito de maíz frito
    *Puse los del tamaño más grande que encontré (20-30 piezas)


    Lavar y secar las hojas de cilantro. Reservar.
    Cortar la cebolla en juliana y echar en un bote grande de cristal con tapa. Rociar con un buen chorrete de aceite y salpimentar. Exprimir el zumo de la lima dentro y agregar los taquitos de aguacate.
    Desechar parte del caldito de la lata de berberechos y añadir el resto junto con los bichos dentro del bote. Ponerle un toque de sriracha para darle el toque picante. Cortar con los dedos las hojas de cilantro arrojándolas dentro.
    Cerrar el bote y agitar con fuerza. Esto hará que se cree una especie de mezcla cremosa. Volcar en el cuenco donde se vaya a servir.


    Darle un par de golpes al maíz, en un mortero, para romperlo un poco pero sin dejarlo fino. Espolvorearlo en el ceviche para darle un toque crujiente y "realmente cachondo" según él dice.


    Según las palabras del Gipsy Chef : "vamos a encontrarnos con el más sencillo, sabroso y cachondo de los ceviches que se puedan hacer... en una lata", y yo, estoy totalmente de acuerdo con él. Está realmente bueno.


    Las fotos no son todo lo perfectas que me hubiera gustado poner, porque las saqué con el móvil cuando se lo preparé a mis compis en el trabajo, y no me ha dado tiempo a repetir el plato. Aunque lo haré porque la mezcla de sabores y texturas es brutal!!