Esta primavera encontré esta receta en la revista Saveurs, revista francesa que habitualmente compro, y desde entonces la preparo siempre que tengo ocasión... y que mis peques no comen en casa, porque a ellos no les hizo mucha ilusión pero a nosotros nos gustó mucho, pero mucho mucho. La receta, por tanto, tiene ajustadas las cantidades para 2 personas.
Ingredientes :
- 1/2 kilo de clòtxinas*
- 200 g de linguine
- 150 g de brócoli
- 2 dientes de ajo
- 2 ramitas de romero fresco
- 50 ml de vino blanco
- 1 cebolla pequeña
- 50 ml de aceite de oliva
- 30 g de mantequilla
- Sal
- Pimienta blanca de molinillo
Limpiar las clòtxinas. Pelar y picar la cebolla. Dejarla pochar en una cazuela junto a la mitad del aceite, durante unos 5 minutos.
Añadir las clòtxinas, el vino, una ramita de romero y un poco de pimienta. Tapar y dejar cocer 10 minutos removiendo a la mitad del tiempo. Apartar del fuego y dejar templar.
Retirar las conchas y filtrar el líquido de cocción, a través de una gasa, reservando 125 ml.
Eliminar el pie del brócoli y ponerlo a cocer 8 minutos en abundante agua salada. Escurrir y refrescar con agua fría.
Poner a cocer los linguine en agua salada hirviendo durante el tiempo que nos indique el fabricante, unos 8 minutos.
Pelar y picar los dientes de ajo bastante finos. Dejar que se dore en una cazuela con el resto del aceite. Añadir el brócoli, partirlo en trozos grandes con un tenedor y dejarlo cocer a fuego vivo durante un par de minutos.
Retirar el brócoli de la cazuela y reservar. Verter el líquido de cocción de las clòtxinas en la cazuela, añadir la otra ramita de romero y salpimentar. Dejar reducir a fuego vivo durante 5 minutos, agregar la mantequilla cortada en trozos y batir.
Meter el brócoli y las clòtxinas en la cazuela y bajar el fuego al mínimo.
Escurrir los linguine y añadir directamente a la cazuela. Mezclar delicadamente y servir bien caliente.
Os aseguro que es una mezcla de ingredientes que casan sumamente bien, unos sabores que se complementan y hacen que este plato sea una auténtica delicatessen.
Verde, naranja, blanco... anda mira, unos colores de lo más halloweenianos, jajjaja. Ya tenéis una idea para la cena de esa nohe, jajjaja.










