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martes, 19 de julio de 2022

Mejillones con vinagreta

    Como lo prometido es deuda, de nuevo os traigo receta con la vinagreta que preparé en la entrada anterior. Otra receta super sencilla, deliciosa y que no lleva demasiado tiempo de estar en la cocina... que con estos calores que tenemos es bastante de agradecer ¿no os parece?

    Ahora que estamos en temporada de mejillones os animo a prepararlos en casa que seguro que la receta subiría del nivel delicioso al delicatessen pero yo estoy muy muy vaga y estar un rato de más en una cocina a casi 30º no s lo que se dice apetecible. Así que me he decidido por tirar de mejillones ya cocidos y congelados, que no es lo mismo pero tengo que reconocer que tampoco están tan mal.

    Por lo que va a ser una de las recetas más rápidas de preparar del mundo mundial, esto sí que es ser una receta exprés, jejjjejeje. Claro que si los mejillones los compráis frescos tampoco os va a llevar mucho tiempo el cocerlos, y más si están limpios. 

    Ya paro y voy con la preparación, que me lío a hablar y se me va el santo al cielo.

    Ingredientes :

  • Mejillones cocidos congelados
    Para la vinagreta :

  • 25 g de pimiento rojo
  • 25 g de pimiento verde
  • 25 g de pimiento amarillo
  • 25 g de cebolleta
  • 25 g de pepinillos en vinagre
  • 25 ml de vinagre de manzana
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de sal


    Dejar descongelar los mejillones dentro un colador para que pierdan el agua que pueda tener. Para preparar la vinagreta, lavar y secar los pimientos y limpiar la cebolleta. Cortar todos los ingredientes de la vinagreta en cuadraditos pequeños, más o menos del mismo tamaño, e ir echándolos en un bol. Sazonar, verter el vinagre y el aceite y remover con un tenedor hasta que la salsa emulsione. 
    Añadir los mejillones descongelados escurridos y mezclar con cuidado para que no se rompan. Tapar el bol con plástico y dejar reposar en la nevera, por lo menos media hora, para que se mezclen bien todos los sabores.

    Maridados con una sidra o un buen vino blanco bien fríos seguro que será un entrante perfecto para cualquier ocasión especial. 

    Ya me despido hasta la próxima entrada, que lo más seguro es que sea dulce. Y como diría Julia Child: Bon Appétit!!!


jueves, 7 de julio de 2022

Puerros con vinagreta

    Ya estoy de nuevo por aquí... que creo que ya iba siendo hora, jejjeje.

    El final de la primavera y principio del verano, aunque sea uno de los periodos del año que más me gustan, me dejan para el arrastre física y anímicamente con su inestabilidad en las temperaturas y continuo cambio de presiones y esto se ve reflejado en las publicaciones del blog... o mejor debería decir en las NO publicaciones del blog. Además este año se han juntado las jubilaciones de varios compañeros y el inminente traslado de residencia de otros cuantos y, aunque me alegro infinito por ellos, esto está haciendo que cambien muchas cosas a mi alrededor y, a mí, me cuesta mucho muchísimo asimilar los cambios. Pero ¿qué le vamos a hacer? Ésta es una de las muchas cosas que implica el ir haciéndose mayor...

    Uy, uy, uy, que me parece que me estoy poniendo demasiado trascendental así que, como éste es un blog de cocina, ya paro y me centro en darle caña a los fogones que es de lo que debe tratarse aquí.

    En esta primera entrada del verano voy a retroceder en el tiempo para traeros una de las recetas que se hacían en casa de mi madre cuando empezaba a apretar el calor. Unos deliciosos puerros con vinagreta.

    Esta delicia, además de ser sumamente sencilla, es de esas recetas que no os llevará demasiado tiempo de cocinado ni preparación y, como además puede dejarse hecha de antemano, es ideal como cena para esas calurosas noches donde para nada apetece estar demasiado tiempo delante de los fogones pasando calor.


     Ingredientes :

  • 5 ó 6 puerros medianos
  • Sal
  • Agua para cocerlos
    Para la vinagreta :

  • 25 g de pimiento rojo
  • 25 g de pimiento verde
  • 25 g de pimiento amarillo*
  • 25 g de cebolleta
  • 25 g de pepinillos en vinagre
  • 25 ml de vinagre de manzana
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de sal
    *En casa de mi madre no se le ponía, de hecho no creo ni que se pudiera encontrar en las tiendas tan fácilmente como ahora, aunque a mí me parece que le da un bonito toque de color a la vinagreta. Pero podéis no ponerlo, es totalmente opcional.

    Lo primero que habrá que hacer es limpiar muy muy bien los puerros, desechando la parte de las raíces y cortando en cruz el extremo más verde y limpiarlo bajo el agua del grifo. Sacudirlos para quitar la mayor parte del agua que se haya quedado entre las hojas antes de retirar las partes más verdes. Ni se os ocurra tirar esas partes, meterlas dentro de una bolsa en el congelador ya que podéis usarlas para vuestros futuros caldos caseros.

    Cortar los puerros en trozos del tamaño que más os guste, yo los corté aproximadamente de 8 cm. Poner en una cazuela, echar agua justo para cubrirlos, añadiendo también una pizca de sal, y dejarlos cocer hasta que estén tiernos, dependerá de su grosor pero no tardarán más de 10 ó 15 minutos. 

    Mientras se hacen los puerros lavar y secar los pimientos, limpiar la cebolleta. Cortar todos los ingredientes de la vinagreta en cuadraditos pequeños e ir echándolos en un bote de cierre hermético. Agregar la pizca de sal , verter el vinagre y el aceite por encima, cerrar el bote y agitar hasta conseguir que la mezcla emulsione. 

    Escurrir los puerros y refrescarlos en un baño de agua fría para evitar que sigan cociendo... y ya estaría el plato. Tan sólo quedaría llevar a la mesa los puerros acompañados de la vinagreta.

    Es posible que os sobre vinagreta pero no os preocupéis ya que en la próxima entrada, que también va a ser salada, va a ser parte imprescindible. Así que, si no os sobra, ya podéis preparar más, jejjeje. 

viernes, 22 de mayo de 2020

Pavo agridulce con sésamo y miel al estilo chino

    Parece que la primavera ha llegado, esta vez sí, para quedarse. Así que ya empiezan a apetecer platos más ligeros pero no por ello menos deliciosos. Y si, además, se pueden comer templaditos, como este pavo que hoy os traigo, mejor que mejor.


    Hace tiempo que había visto platos parecidos por las redes y ya sabéis lo que me gusta probar cosas distintas, de esas que te hacen viajar gastronómicamente a otras partes del mundo.
    Cuando vi la receta en Virutas de limón ya no me pude contener más y me lancé a preparar el plato... y vaya acierto porque está que te mueres de rico. Aunque su receta es con pollo yo lo he preparado con pavo, que al fin y al cabo son parientes cercanos ¿o no? Y he duplicado las cantidades para poder comer los 4 de la casa.


    Ingredientes :
  • 1/2 kg de solomillo de pechuga de pavo
  • 2 huevos L
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 100 g de maizena
    Para la salsa
  • 120 ml de agua
  • 120 ml de miel
  • 2 cucharadas de salsa de tomate
  • 2 cucharaditas de jengibre en polvo
  • 2 cucharaditas de canela molida
  • 1 cucharadita de clavo molido
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • Zumo de 1 limón
  • 1 puñado de semillas de sésamo tostado
  • Cebolleta fresca cortada en rebanadas finas
  • Aceite para freir

    Echar los huevos y la salsa de soja en un bol y batir hasta que la mezcla esté homogénea. Cortar el pavo en cubos de igual tamaño y añadirlos al bol. Remover para que el pavo quede totalmente impregnado. Tapar y dejar reposar en la nevera, removiendo de vez en cuando.
    Poner los ingredientes de la salsa en un cazo y dejar cocer, a fuego medio y removiendo de vez en cuando, durante unos 10 minutos hasta que haya espesado adquiriendo la consistencia de sirope. Retirar del fuego y dejar que baje la temperatura hasta que esté templado.
    Cuando la salsa esté a mitad de cocción, añadir la maizena al bol del pavo. Remover hasta que esté integrada por completo, no quedando ningún grumo.
    Poner, a fuego medio, una sartén con abundante aceite. Cuando esté caliente ir echando trozos de pavo escurridos, con cuidado de que no se toquen unos con otros para evitar que se peguen entre si. Lo mejor es freirlos de pocos en pocos. Ir dando la vuelta a los trozos para que se doren por todos lados. Sacar y dejar sobre un colador para que escurran y después pasarlos a un plato cubierto con papel de cocina para terminar de retirar el posible exceso de grasa. Repetir hasta que todos los trozos de pavo estén fritos.
    Echar el pavo frito y escurrido en un bol y rociar con la salsa templada. Remover con cuidado hasta que la carne quede bien cubierta. Añadir el sésamo y volver a remover para que se reparta bien por todo el pavo.
    Espolvorear con la cebolleta picada y servir enseguida.


    Si, además, lo acompañas con arroz blanco o fideos salteados ya será como estar comiendo en un restaurante chino pero sin salir de casa.

domingo, 22 de diciembre de 2019

Rape alangostado con salsa cóctel. Calendario de Adviento Día 22

    Recordando navidades pasadas me ha venido a la cabeza una plato que, muchas veces, aparecía en nuestra mesa. Esta receta viejuna, como le llamaría Biscayenne, normalmente se preparaba en ocasiones especiales y era una manera de hacer pasar gato por liebre en la mesa. Vamos, un trampantojo en toda regla.
    Hoy es el domingo, además el último de adviento, así que vamos a celebrarlo como toca.


    Ingredientes :
  • 1 lomo de rape de ~500 g 
  • 2 cucharadas de pimentón dulce
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
    Para la salsa
  • 80 g de mahonesa
  • 80 g de kétchup
  • 1 cucharada de salsa Worcestershire 
  • 1 cucharadita de extractode vainilla
  • 1/2 cucharadita de pimentón picante
  • El zumo de 1/2 limón
    Para acompañar
  • Ensalada verde ligeramente aliñada

    Limpiar de telillas el lomo de rape. Secar bien con papel de cocina y salpimentar. Hacer una pasta con el pimentón y un poquito de aceite y embadurnar bien toda la superficie.
    Envolver con plástico, dando varias vueltas, y apretando bien hasta formar un rollo. Enroscar los extremos y anudarlos para que quede compacto. Envolver el rulo con papel aluminio.
    Calentar agua en una cazuela y, cuando rompa el hervor, colocar un cocedor de vapor encima. Meter dentro el rulo y dejar cocer durante unos 15 minutos, a fuego lento.
    Sacar, dejar que se temple y guardar en la nevera. Dejar reposar por lo menos 8 horas.
    Hacer la salsa mezclando todos los ingredientes hasta que la mezcla esté homogénea. Poner en un bol y reservar en frío.


    Retirar el plástico del rollo. Puede que éste salga algo húmedo, secarlo un poco si es el caso. Cortar en medallones.
    Cubrir el fondo de una fuente con ensalada verde aliñada ligeramente, yo puse escarola. Poner encima los medallones de rape y acompañar con la salsa.


    Normalmente se echa un hilo de salsa por encima pero en mi casa no a todos les gustan las salsas así que yo, casi siempre, pongo este tipo de preparaciones con la salsa aparte. Ahora que yo soy de mojar y remojar ¿y vosotros?


    Fuente : El comidista

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Sorta de trucha con salsa de soja y cítricos y verduras salteadas. Calendario de Adviento Día 18

    Ya hace más de un año que hice mi primera sorta, siguiendo las directrices dadas por la grandísima Chef Elena Arzak, y me gustó tanto el resultado que no he dejado de repetirlas de vez en cuando. Es algo muy muy fácil de preparar y queda la mar de vistoso.


    Esta vez he querido rizar el rizo y modificar el relleno, aún a sabiendas de que podía salirme un truño que fuera directamente a la basura... y mira que me duele tirar comida. Pero ya se sabe que el que no arriesga no gana. Y puedo decir que esta vez he ganado por goleada. Claro, que si no hubiera salido bien, no estaría la receta publicada ¿no os parece?


    En este calendario de Adviento os estoy intentando traer platos que llamen un poco la atención pero sin grandes complicaciones a la hora de encontrar los ingredientes.
    En este caso me salto un poco la norma incluyendo una salsa al más puro estilo japonés que bien podéis sustituir por un teriyaki comprado ya hecho, que se encuentra con facilidad en cualquier gran superficie e incluso en muchos supermercados, aligerado con zumo de naranja y un chorrito de limón.


    Ingredientes :
  • 1 trucha grande
  • 250 g de fideos de arroz
  • 8 tiras finitas de puerro
  • 50 ml de agua
  • 1 cucharadita de maizena
  • Perejil fresco picado 
  • Aceite de oliva
    Para la marinada
  • 100 ml de mirin
  • 100 ml de salsa de soja
  • 100 ml de zumo de naranja
  • 1 cucharada de zumo de limón
    Para las verduras salteadas
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento amarillo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo

    Mezclar todos los ingredientes de la marinada y poner en un bol.
    Limpiar la trucha y sacar los lomos. Quitar todas las espinas con ayuda de unas pinzas y retirar la piel. Partir cada lomo en 2 a lo largo y después, cada tira, partirla a la mitad para hacer bastones de unos 3cm. Sumergirlos por completo en la marinada y dejar 2 horas, dándoles la vuelta de vez en cuando.
    Pasado ese tiempo, sacar los lomos de la marinada y secarlos con papel de cocina. Poner un chorrito de aceite en una sartén y sellar los bastones de trucha por todos lados, a fuego fuerte.
    Preparar las sortas cortando los fideos del tamaño de los bastones de trucha. Poner la tirita de puerro en la mesa. Extender un poco los fideos por encima, procurando que quede el puerro en la mitad, y colocar en el centro un bastón de trucha y envolver con los fideos. Atar la tirita de puerro y cortar los fideos de las sortas para que queden igualados. Repetir con el resto de los bastones y reservar en la nevera, tapados, hasta que terminemos de preparar el resto de las preparaciones.
    Pelar la cebolla . Lavar, secar y retirar el pedúnculo y las semillas de los pimientos.
    Cortar la cebolla y los pimientos en cuadraditos pequeños. En la misma sartén de sellar los bastones de trucha, echar las 2 cucharadas de aceite y saltear las verduras durante un par de minutos, a fuego fuerte, lo suficiente para que comiencen a dorarse pero sin ablandarse demasiado. Salpimentar y reservar en caliente.
    Colar la marinada, echarla en un cazo y dejar reducir a la mitad. Añadir la maizena disuelta en el agua y cocer, sin parar de remover, hasta que tome la consistencia de una glasa. Reservar en caliente.
    Sacar las sortas de la nevera y freír en abundante aceite bien caliente, durante unos pocos segundos por cada lado, hasta que se hinchen los fideos. Sacar y dejar escurrir sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa.
    Poner 2 ó 3 cucharadas de la salsa en el fondo del plato, rodear con un cordón de verdura salteada, formando un semicírculo, y colocar una o dos sortas en uno de los lados.
    Espolvorear con el perejil picado.


    Servir enseguida


jueves, 12 de diciembre de 2019

Carabineros en hojaldre con muhammara de piquillos. Calendario de Adviento Día 12

    Pues como lo prometido es deuda, hoy, detrás de la ventanita del Calendario de Adviento, nos encontramos con un delicioso entrante, preparado con las colas de los carabineros cuyas cabezas y peladuras usamos, hace un par de días, para preparar una velouté.


    Ésta es una de esas recetas que son muy fáciles de preparar y, sin embargo, te van a hacer triunfar en la mesa con toda seguridad. Consta de dos partes a cada cual más sencilla y deliciosa.


    Ingredientes :
    Para los carabineros
  • 8 carabineros medianos
  • 1/2 plancha de hojaldre fresco
  • Huevo batido
  • Semillas de sésamos negro
  • Sal
    Para la salsa
  • 270 g de pimientos de piquillo
  • 40 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 25 g de nueces peladas
  • 1/2 cucharada de melaza de granada
  • 1/2 cucharadita de comino en polvo
  • 1 diente de ajo pequeño
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo 

    Precalentar el horno a 200ºC, con calor de arriba-abajo.
    Como os he dicho antes vamos a usar las colas sin cabeza y ya peladas, dejando la parte final, y a las que habremos retirado los intestinos. Secar bien con papel de cocina, salar ligeramente y reservar.
    Cortar tiras finas, de 2 cm de ancho como máximo, y envolver con cada una de las tiras una de las colas, solapando ligeramente cada capa, empezando por la cola hasta llegar a la parte de la cabeza.
    Ir colocándolas sobre una bandeja, apta para horno y forrada con papel, dejando espacio entre ellas para que se pueda hinchar bien el hojaldre.
    Pincelar con el huevo batido y espolvorear con unas pocas semillas de sésamo negro. Hornear , a media altura, durante unos 15 minutos, hasta que estén bien doraditas.
    Mientras se hornean los carabineros prepararemos la salsa. Tan fácil como triturar juntos todos los ingredientes, tras haber escurrido bien los piquillos, retirado todas las semillas que tuvieran y pelado el diente de ajo. Cuando la salsa esté fina, echar en un bol.
    Sale bastante cantidad de salsa pero se puede conservar metido en un bote, dentro de la nevera, durante unos cuantos días. No os sabría decir cuantos porque a mis chicos les ha gustado tanto que se la han puesto a todo... por cierto, como acompañamiento de carne a la plancha está impresionante también. 😉😋


    Para preparar los platos donde vayamos a servirlo. Mojar una brocha de cocina en la salsa y dar una pincelada en el fondo del plato. Encima del brochazo colocar los carabineros envueltos en hojaldre nada más salir del horno. Acompañar con unas medias nueces peladas, unos granos de granada, un puñadito de berros y la salsa preparada. Servir enseguida.


    Los carabineros así están deliciosos pero ya mojados en la salsa... buuuahhh, mojados en la salsa es que pasan a otra dimensión.

    Fuente : La tauleta

jueves, 28 de noviembre de 2019

Rollitos de pavo, arándanos rojos y brie. Salsa de arándanos rojos con semillas de mostaza y naranja

    Hay que ver lo que nos gustan aquí las celebraciones, es descubrir que en cualquier sitio hacen fiesta por algo que en nada lo estamos celebrando nosotros también, y es que nos va la marcha. O puede ser que el buen rollo que te da el juntarte y montar una fiesta nos puede. 😂😂
    Que llega San Patricio pues todo se vuelve verde y se llena de tréboles y, ala, a jartarse de cerveza. En Halloween nos disfrazamos y arropamos nuestros huesos de santo y buñuelos con telarañas y sangre. Así que llegado Thanksgiving Day, Día de Acción de Gracias, lo que tocaría sería comer pavo con salsa de arándanos... y, en esas, llegamos a la entrada que hoy os traigo, que es básicamente eso : pavo con arándanos rojos. Pero, como nuestra cena va a ser más informal, la preparamos en modo "para llevar". 😉😉
  

    Antes de ponernos al lío, vamos a ver que es eso del Thanksgiving Day, que además de alimentar el cuerpo no está de más alimentar el conocimiento ¿no os parece?
    En cuanto al origen de esta tradición, hay constancia de que empezó a celebrarse durante el primer cuarto del siglo XVII.
    La mayoría de los historiadores señalan su inicio en el año 1621 donde los colonos de la Colonia de Plymouth (que hoy en día forma parte del estado de Massachusetts) no contaban con suficiente comida para alimentarse y, en la primavera de 1621, un grupo de indios les  ayudaron, enseñándoles como tenían que labrar sus campos, para cultivar así sus propios alimentos. También les enseñaron a pescar y cazar, lo que hizo que no terminaran muriéndose de hambre.
     En agradecimiento a los indígenas les ofrecieron una celebración donde compartieron sus alimentos. Año tras año se tomó la costumbre de reunirse todas las familias de la colonia y dar gracias por todo lo conseguido en los anteriores doce meses. Ese acto es el que (según la mayoría de expertos) se señala como el inicio de la tradicional celebración del Día de Acción de Gracias.
     Poco a poco fue extendiéndose la costumbre entre otros colonos, convirtiéndose en algo tan popular y arraigado en todo el territorio norteamericano que, en 1863, el presidente Abraham Lincoln proclamó oficialmente el último jueves de noviembre como día de fiesta nacional.
    Es tan importante para ellos, o más si cabe, como el día de Navidad y, esta celebración, da inicio a la cuenta atrás hacia Navidad. (Fuente : 20minutos) 


    Igual no vendría mal el recordar el origen de esta fiesta a su presidente actual, para ver si así le afloraba un poco de empatía hacia los que hoy pasan por lo que pasaron ellos mismos en otra época.
    Bueno, ahora ya vamos a por la receta.


    Ingredientes :
    Para la salsa de arándanos rojos
  • 125 g de arándanos rojos frescos
  • 1 chalota pequeña
  • 1/2 cucharada de aceite de oliva
  • 1/2 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1/2 cucharada de granos de mostaza amarilla
  • 1/2 rama de canela
  • 1 estrella de anís
  • 35 g de azúcar
  • La piel de 1 naranja
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Para el sazonador para aves
  • 2 cucharaditas de salvia picada seca
  • 1 y 1/2 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de mejorana seca 
  • 3/4 de cucharadita de romero seco
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada rallada
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra molida
    Para los rollitos
  • 8 hojas de masa filo
  • 400 g de carne picada de pavo/pollo
  • 1/2 cucharadita de sazonador para aves
  • 125 ml de salsa de arándanos rojos
  • 200 g de queso brie cortado en 16 lonchas
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva
    Lo primero prepararemos la salsa. En una cazuela, a fuego medio, poner a dorar, durante 3 ó 4 minutos, la chalota picada muy fina y el jengibre.Añadir las semillas de mostaza, la canela y la estrella de anís y dejar cocer, sin parar de mover, hasta que las semillas comiencen a saltar y empiece a desprenderse el aroma de las especias, unos 2 ó 3 minutos.
    Agregar los arándanos, el azúcar, la piel de naranja y 90 ml de agua. Salpimentar al gusto y llevar a ebullición. Bajar el fuego al mínimo y dejar cocer 10 minutos. Apartar del fuego y dejar enfriar antes de retirar la canela, la estrella de anís y la piel de naranja. Si os sobrara después de preparar la receta la podréis conservar en la nevera, metida en un tarro de cristal, durante 3 días como máximo.


    Para preparar el sazonador sólo tendréis que triturar todos los ingredientes del mismo, hasta que se convierta en un polvo fino, y guardar en un botecito hermético. Utilizaremos muy poca cantidad así que lo que os sobre guardarlo en un sitio seco y al abrigo de la luz.
    Poner en un bol la carne picada y espolvorear por encima el sazonador, la sal y la pimienta. Amasar, con las manos o con una cuchara de madera, hasta que esté repartido uniformemente.
    Precalentar el horno a 200ºC, con calor de arriba-abajo. Preparar una bandeja de horno cubriéndola con papel.
    Sacar las hojas de la masa filo y partirlas por la mitad a lo ancho. Mantenerlas tapadas con un trapo húmedo limpio para que no se sequen, ya que se vuelven quebradizas enseguida.
    Coger una de las mitades de la masa filo y colocarla a lo largo en la superficie de trabajo. Poner, en uno de los extremos, dejando tres dedos de margen para poder cerrarlo, 1 cucharada de la carne. Extender una cucharadita sobre ella y cubrir con una loncha de brie. Pincelar con un poco de agua los bordes de la masa para que se quede sellado al doblar. Doblar los tres dedos de margen que habíamos dejado en el extremo sobre el relleno. Después doblar los laterales sobre la masa doblada, como si fuera un sobre, y envolver sobre el resto de masa como si fuera un burrito. Colocar sobre la bandeja preparada y repetir el proceso con el resto de la masa filo hasta terminarla.
    Pincelar por encima con un poco de aceite y hornear, a mitad de altura, durante 15 minutos o hasta que estén bien doraditos.
    Dejar enfriar los rollitos sobre la bandeja durante unos pocos minutos. Servir acompañados con el resto de la salsa de arándanos.


    Si la salsa hubiera quedado demasiado espesa, podéis aclararla con un poquito de agua hasta que consideréis que tiene la textura perfecta para mojar los rollitos en ella.


    Rico no, lo siguiente... palabrita del niño Jesús.

    Fuentes : Adaptadas de Epicurious (Salsa), Spend With Pennies (Sazonador para aves) y Recipe Runner (Rollitos)

viernes, 5 de julio de 2019

Flores de calabacín rellenas de ricotta en tempura sobre pesto de pimientos del piquillo {Cooking the Chef}

    Muchas veces había visto recetas de flores de calabacín en las redes pero muy pocas las había encontrado en el Mercado, bien porque no era época, bien porque ya no les quedaban. Así que, en cuanto me topé con ellas, no dudé en llevarme una buena cantidad para casa que ya vería después la manera de prepararlas.


    Una cosa tan delicada se merecía una gran preparación. Buscando, buscando, encontré la receta perfecta y, además, era de Anna Olson. Casualidades de la vida porque ella era la Chef elegida para este mes en el Cooking the Chef y, aunque mi idea era preparar algo dulce ya que ella es famosa por su repostería, de un plumazo iba a tener mi aportación para el reto y probar las flores.


    La única diferencia con la receta original es que yo no las he frito con un rebozado normal sino que las he hecho en tempura para que quedaran más ligeras y crujientes. Además, los pimientos del pesto los he puesto del piquillo... Bocatto di cardinale.


    Ingredientes :
    Para el pesto
  • 180 g de pimientos del piquillo asados
  • 80 g de piñones
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 3 cucharadas de parmesano rallado
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
    Para las flores
  • 12 flores de calabacín
  • 250 g de ricotta
  • 3 cucharadas de parmesano rallado
  • 2 cucharadas de albahaca fresca picada
  • 1 diente de ajo pequeño picado
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • Sal 
  • Pimienta
  • Preparado para tempura

    Para preparar el pesto lo primero tostar los piñones en una sartén sin grasa, moviéndolos de vez en cuando para que no se quemen. Dejar enfriar. Cortar los pimientos en tiras.
    Triturar todos los ingredientes del pesto hasta que tenga una textura uniforme. Echar en un bol y dejar enfriar tapado.
    Picar muy finamente el ajo y mezclar con el ricotta, el parmesano, la albahaca y la ralladura. Salpimentar al gusto. Meter la mezcla en una manga y reservar.
    Lavar y secar las flores con papel de cocina, con mucho cuidado para no dañarlas.
    Abrir con cuidado los pétalos, rellenar con ayuda de la manga, cerrar los pétalos retorciendo las puntas para que no se escape la mezcla de queso. Reservar refrigeradas.
    Calentar abundante aceite a fuego fuerte. Mientras, preparar la tempura según las indicaciones del fabricante, normalmente sólo habrá que añadir agua helada hasta conseguir una pasta densa.
    Mojar cada flor en la tempura y freír de pocas en pocas, para que no se peguen, de 2 a 3 minutos por cada lado. Dejar reposar sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa.
    Poner con una cuchara un poco de pesto en el fondo del plato y colocar sobre él un par de flores rellenas en tempura.
    Servir inmediatamente.

  
    En mi vida me habría imaginado que mis hijos se comieran esta delicatessen casi sin respirar. Me parece que estoy educando su paladar de una manera demasiado sibarita, jejjeje.


    Y sólo me queda por dejaros el enlace del recopilatorio para que os deleitéis con las aportaciones de mis compis de reto.

viernes, 5 de octubre de 2018

Buñuelos de bacalao. Tres en raya con mosaico de aliolis de Susi Díaz

    Parece que, por fin, el otoño comienza a sentirse por estas tierras. Ya no apetecen tanto los platos fríos, tampoco hace para abusar de las preparaciones más contundentes así que lo ideal es quedarse en un término medio. Y en ese punto es donde se encuentra esta delicia que hoy os traigo : unos deliciosos buñuelos de bacalao.


    La manera de presentarlos es un poco diferente de la habitual ya que he intentado recrear uno de los platos que tiene en la carta La Finca, el restaurante Susi Díaz en Elche, que es la Chef propuesta para este mes en Cooking the Chef. O por lo menos tenía en el 2013 que es cuando estuvo en él Cristina Martínez y nos lo contaba en su blog Garbancita (pincha aquí)


    Aunque la presentación es novedosa la receta de los buñuelos es la que llevo haciendo desde hace unos cuantos años, esta del blog Webos fritos, sólo que en menor cantidad, porque están deliciosos y siempre siempre quedan bien.
    Ingredientes :
    Para los buñuelos
  • 125 g de agua
  • 25 g de mantequilla
  • 25 g de manteca de cerdo
  • 3 g de levadura química (tipo Royal)
  • 85 g de harina
  • 2 huevos L
  • 150 g de migas de bacalao desaladas
  • 1 cucharadita de perejil fresco picado
  • Aceite de oliva virgen para freír
 
    Con los aliolis no me he complicado la vida, he comprado alioli comercial y le he ido añadiendo los distintos condimentos para hacerlos de sabores.
    Ingredientes :
    Para los aliolis
  • 8 cucharadas de alioli
  • 1/4 de cucharadita de hierbas provenzales secas en polvo
  • 1/4 de cucharadita de curry
  • 1/4 de cucharadita de pimentón agridulce
  • 1/4 de cucharadita de zumo de limón
  • La ralladura de medio limón
 
    Lo primero prepararemos los aliolis. Repartir en cuatro boles el alioli, poniendo 2 cucharadas en cada uno. Añadir, y remover hasta integrar, en el primero las hierbas provenzales, en el segundo el curry, en el tercero el pimentón y en el cuarto el zumo y la ralladura de limón. Tapar con plástico y reservar en la nevera hasta el momento de servir.
    Para preparar los buñuelos primero coceremos, durante 5 minutos, el bacalao desalado con un chorrito de leche. Limpiar de piel y posibles espinas, desmigar y reservar. En la receta original lo cocina con agua pero haciéndolo en leche queda algo más suave.
    Calentar en un cazo el agua, la mantequilla y la manteca hasta que rompa a hervir. Retirar del fuego y echar de golpe la harina junto con la levadura. Remover con una espátula hasta que quede bien mezclado y dejar enfriar un rato.
    Cuando haya perdido calor echar los huevos uno a uno batiendo entre cada adicción, hasta que no esté totalmente integrado el primero no añadir el siguiente. Agregar el bacalao y el perejil e integrar a la masa. Es una pasta choux con bacalao y perejil añadido.
    Poner abundante aceite en una sartén y calentar a fuego medio-bajo. Coger porciones de masa, del tamaño de una nuez, redondearlas un poco con ayuda de dos cucharillas y freír en el aceite templado sin echar demasiados de cada vez. Voltearlos para que se doren por igual y sacarlos a un colador para que escurran. Colocarlos sobre papel para retirar el posible exceso de grasa que les quede.


    Acompañar con los aliolis de sabores y servir antes de que se enfríen. Con lo que me gusta a mí el bacalao no me puedo resistir a ir comiéndome uno de camino a la mesa, jejjeje.


    ¿Véis que huequitos han quedado? Y están de ricos que no les hace falta ni el acompañamiento. Y ya que hablo de acompañar ¿os venís conmigo a ver el recopilatorio del reto? Sí, pues vamos allá, yo mientras sigo dándole a los buñuelos, jejjeje.


    Aunque, pensándolo mejor, con los aliolis están bárbaros!!!