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sábado, 29 de junio de 2024

Charlota de mousse de fresas

    Antes de que termine la temporada de fresas no podía dejar de traeros la que fue mi tarta de cumpleaños de este año. Sí, ya sé que el cumple fue hace unos meses, pero no me da la vida para todo lo que quiero hacer y aún no he sido capaz de estirar los días para que duren unas cuantas horas más ¿qué le vamos a hacer? Y esta es la razón por la que he tenido taaan desatendido el blog, aunque ahora estoy intentando organizarme mejor y ponerle remedio.

   Con lo que me gustan a mí las chalotas no podía elegir mejor tarta para celebrarlo. Además a mí me parece que tiene una textura más ligera y más agradable en boca debido debido a que la acidez de las fresas frescas, que van intercaladas en la preparación, rebajan un tanto la sensación grasa de la nata. Vamos, una combinación de 10.

    Ingredientes :

  • 20 bizcochos de soletilla
  • 380 g de fresas
  • 70 g de azúcar glass
  • 2 cucharaditas de zumo de limón
  • 5 hojas de gelatina
  • 360 g de nata de montar

    Para el almíbar

  • 100 g de agua 
  • 50 g de azúcar 
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
    Para decorar

  • 250 g de fresas

    Lo primero será preparar el almíbar para que se enfríe. Poner en un cazo al agua y el azúcar y calentar a fuego lento hasta que rompa a hervir. Retirar del fuego, añadir la vainilla, remover y dejar enfriar.

   Remojar la gelatina sumergiendo las hojas en un bol de agua fría. Limpiar todas las fresas, reservando aparte, en la nevera, las destinadas para la decoración. Retirar los pedúnculos de las demás y trocear. Echar los trozos en un vaso y triturar junto al zumo de limón. Colar para retirar las semillas y que quede bien fino. Poner 1/3 en un cazo junto al azúcar glass y calentar a fuego lento hasta que empiece a hervir, removiendo para que no se peque. Retirar del fuego, añadir la gelatina bien escurrida y mezclar hasta que esté completamente disuelta. Verter encima el triturado de fresas que habíamos reservado y remover hasta que esté integrado por completo. De esta manera, además, conseguiremos que se temple la mezcla. 

    Montar la nata, que deberá estar muy fría, hasta que esté bien firme. Reservar 1/4 de la nata, para la decoración final, metida en una manga con boquilla de estrella dentro de la nevera.

    Añadir, poco a poco, el coulis de fresas, con ayuda de una espátula, integrándolo con movimientos envolventes hasta que la mezcla esté uniforme.

    Preparar un molde desmontable poniendo papel de horno en la base y una tira de acetato tocando las paredes. Una vez frío el almíbar, ir remojando las soletillas en él, solamente por el lado plano, e ir colocándolos con la parte abombada contra la pared del molde. Colocar más bizcochos remojados en la base hasta cubrirla por completo.

    Verter la mitad de la mousse dentro del molde preparado y alisar con una espátula. Retirar el pedúnculo de otra docena de las fresas reservadas en la nevera, cortar por la mitad a lo largo y repartir por encima. Cubrir con el resto de la mousse alisando de nuevo la superficie. Cubrir la charlota y dejar refrigerar, por lo menos 5 horas y mejor toda una noche, para que la mousse cuaje y coja consistencia. 

    A la hora de servir, quitar el aro y retirar el acetato con cuidado, pasando una puntilla para despegarlo si fuera necesario. Terminar de decorar con la nata reservada y el resto de las fresas cortadas en cuartos a lo largo. 

    Servir bien frío.

    Puede conservarse en la nevera hasta cuatro días guardado en un recipiente hermético.

    Fuente : Lilie Bakery

domingo, 30 de julio de 2023

Mousse ligero de fresas

    El rosa está de moda. Pero no es esa la razón por la que hoy os traigo este postre, nada que ver con la fiebre que le ha entrado a todo el mundo con ese color desde que estrenaron la película Barbie. Lo mío es más bien debido a lo que me gustan las fresas, mucho más que los fresones, y desde que encuentro en Mercadona éstas, que son segovianas, no puedo dejar de llevarme alguna cajita a casa cada vez que voy a comprar. Así que preparaos porque, mientras las siga encontrando, os voy a ir preparando cositas con ellas, tanto en dulce como en salado. Hoy empiezo por algo dulce, para despedir a este julio que se nos está terminando.

    Ingredientes :

  • 380 g de fresas
  • 1 clara de huevo L
  • 25 g de azúcar glass
  • 100 g de nata de montar (35% M.G.)
  • 1,5 hojas de gelatina
  • 1 cucharadita de zumo de limón

    Remojar la gelatina en agua fría.

    Lavar las fresas y retirarles las hojas. Trocear 210 g de las fresas y triturar. Verter en un cazo junto, añadir el azúcar y el zumo de limón y dejar cocer, a fuego medio, durante unos 8 minutos. Retirar del fuego, agregar las gelatina bien escurrida y remover hasta que esté completamente diluida. Dejar enfriara a temperatura ambiente.

    Montar la clara de huevo a punto de nieve, verter la mezcla de fresa y gelatina y, con ayuda de una varilla manual, remover hasta que la mezcla esté uniforme.

    Montar la nata hasta que esté firme y haga picos duros e ir integrando la mezcla anteriormente preparada poco a poco, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba con una espátula, para intentar que la nata se desmonte lo menos posible.

    Cortar por la mitad las fresas restantes e ir colocándolas en el fondo de los tarros o vasos elegidos pegadas a las paredes como podéis ver en las fotos. Puede que no las necesitéis todas, dependerá del tamaño tanto de las fresas como de los recipientes donde las vayáis a poner. 

    Repartir la mousse dentro de los tarros o vasos y refrigerar por lo menos durante 4 horas, aunque yo recomiendo dejarlo durante toda una noche.  Con estas cantidades me dio para preparar 4 tarros de 160ml de capacidad cada uno.

    Si os sobran fresas podéis decorar cada mousse con alguna cortada por la mitad. Yo preferí prepararlas en tarros para cerrarlos y que se secara menos la superficie. Además así se pueden apilar ocupando menos espacio en la nevera. 

    Fuente : Lilie Bakery

domingo, 28 de mayo de 2023

Vasitos de Selva Negra

    Qué ganas tenía de que comenzara la temporada de cerezas! El disfrutar picoteando esta delicada fruta ha llegado a ser es uno de mis vicios confesables. Si además las cerezas van acompañadas de chocolate, en cualquiera de sus variaciones, ya es para morirse de placer.  

    Y, para que el morirse de placer se convierta tan sólo en una ligera desconexión, he decidido presentar el postre en formato individual.

    Ingredientes :

    Para el bizcocho de chocolate
  • 85 g de harina 
  • 25 g de cacao en polvo sin azúcar ( tipo Valor)
  • 140 g de azúcar
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1/4 de cucharadita de levadura química
  • 1 pizca de sal
  • 1 huevo L
  • 60 ml de aceite de girasol
  • 90 ml de leche
  • 90ml de agua hirviendo
    Para la gelatina de cereza
  • 200 g de cerezas deshuesadas
  • 75 g de azúcar
  • 1/2 cucharadita de zumo de limón
  • 2 hojas de gelatina
    Para el almíbar de kirsch
  • 40 g de agua
  • 40 g de azúcar
  • 15 ml de kirsch o licor de cereza
    Para el chantilly de mascarpone
  • 125 g de queso mascarpone
  • 200 g de nata de montar (mínimo 35% mg)
  • 30 g de azúcar glass
  • 1/2 cucharadita de vainilla en pasta
    Además
  • 1 puñado de cerezas 
  • Nibs de cacao para decorar

    En esta ocasión da igual por cual de las distintas preparaciones comencemos ya que todas necesitarán un tiempo de enfriado. En mi caso, preparé todas, menos el chantilly, el mismo día. Al día siguiente preparé el chantilly, trituré la gelatina y monté los vasitos a primera hora de la mañana, dejándolos reposar en la nevera hasta la hora de la comida.

    Para preparar el bizcocho, calentar el horno a 180ºC. Engrasar una bandeja de horno y cubrir la base con papel. Tamizar la harina junto al cacao, la levadura, el bicarbonato y la sal. Añadir el azúcar y mezclar bien. En otro bol, batir los huevos. Agregar el aceite, la leche y el agua hirviendo. Cuando esté integrado, volcar sobre la mezcla de harina y cacao y mezclar, con una espátula, justo hasta que esté uniforme. Verter en la bandeja y hornear, a media altura, hasta que el bizcocho esté cocido, El tiempo dependerá del tamaño de la bandeja así que deberéis ir vigilándolo a partir de unos 15 minutos. Pinchar con una agua para comprobar que esté bien hecho, sacar del horno, retirar la bandeja y dejar enfriar por completo, sobre el papel, encima de una rejilla. Si decidís prepararlo el día anterior de montar los vasitos envolverlo en film, una vez frío, y refrigerar.

    Lo siguiente será preparar el almíbar. Para ello poner en un cazo pequeño el agua y el azúcar. Cuando empiece a hervir dejar un par de minutos, retirar del fuego y dejar atemperar. Añadir entonces el kirsch y reservar metido en un biberón de cocina.

    Para preparar la gelatina de cereza pondremos las hojas de gelatina, a remojo, en un cuenco con agua fría. Poner las cerezas deshuesadas en un cazo junto con el azúcar y el zumo de limón. Llevar a fuego medio y cocer hasta que, al apretarlas con una cuchara éstas se deshagan. Apartar del fuego, escurrir las hojas de gelatina, apretándolas con la mano, y echarlas dentro del cazo. Mezclar hasta que estén totalmente integradas, verter en una fuente y dejar enfriar en la nevera. Cuando la gelatina esté bien cuajada cortar en trozos, triturar hasta que esté sedosa y meter en una manga. Lo mismo que como el bizcocho, si decidís prepararlo el día anterior, filmar la bandeja de la gelatina fría y refrigerar.

    Para el chantilly tanto el queso como la nata deberán estar muy fríos. Batir el mascarpone, el azúcar, la vainilla y un tercio de la nata hasta que esté todo integrado. Añadir el resto de la nata y montar hasta que esté bien firme. Meter en una manga provista de una boquilla rizada y conservar en la nevera.

    Si habéis preparado la gelatina el día anterior éste será el momento de cortarla en trozos , triturar hasta que esté sedosa y meter en una manga.

    Para montar los vasitos cortaremos círculos de bizcocho del mismo tamaño de los vasitos. Introducir cada uno en un vasito, calar bien con el almíbar, poner encima una capa de gelatina y terminar de rellenar con chantilly. Espolvorear con unos pocos nibs de cacao y terminar de adornar con una cereza entera. Repetir el proceso con el resto de los vasitos y refrigerar hasta el momento de llevar a la mesa.

    Tengo que reconocer que hacer este postre lleva su tiempo con tantas preparaciones distintas, pero ninguna es complicada y os aseguro que el resultado final merece la pena porque está absolutamente delicioso. Un verdadero pequeño placer.

    Fuente de inspiración y de algunas preparaciones : Bavette

martes, 24 de marzo de 2020

Oreo cheesecake (sin horno)

    Hace justo una semana que fue el cumpleaños de mi hija. Como ya os dije en la anterior publicación, la tradición en mi casa es que el cumpleañero elija comida y postre en ese su día, en ella os dejé el curry de pollo y cardamomo que comimos y en ésta os traigo la tarta que preparé para que ella soplara las velas : una oreo cheesecake.


    A pesar de que la celebración de este año pudiera parecer algo triste y desangelada, por el confinamiento en el que nos encontramos, no lo fue tanto en realidad. Mi hija está pletórica de alegría ya que este año ibamos a lograr poder celebrar comiendo todos juntos en su día y no en el fin de semana más cercano a él. Y ese pequeño detalle es lo que hizo que este año fuera más especial si cabe, igual esta situación nos hace valorar más las pequeñas cosas que, a veces, vamos dejando relegadas por el camino.

 
    Ingredientes:
    Para la base
  • 9 galletas oreo
  • 40 g de mantequilla
    Para el relleno
  • 250 g de queso crema (usé Philadelphia)
  • 85 g de azúcar fina
  • 200 ml de nata de montar
  • 5 galletas oreo
  • 30 ml de agua fría
  • 6 g de gelatina en polvo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
    Además
  • 3 ó 4 galletas oreo para decorar

    Lo primero que haremos será forrar la base y los laterales del molde con papel de hornear. Reservar.
    Triturar las galletas de la base y ponerlas en un bol. Derretir la mantequilla y verter sobre las galletas trituradas. Remover bien hasta que la mezcla esté homogénea. Volcar sobre el molde e ir aplanando hasta obtener una base de grosor uniforme. Meter en el congelador mientras preparamos el relleno.
    Poner en un vaso la gelatina con el agua. Dejar que se hidrate durante unos 10 minutos.
    Retirar y echar en un bol amplio la crema interior de las galletas, tanto las del relleno como las de la decoración. Reservar aparte las tapas de las galletas para la decoración y romper en trozos las del relleno. Reservar.
    En el mismo bol donde hemos echado la crema de relleno de las galletas, añadir el queso y el azúcar y batir, a velocidad alta, hasta que todo esté integrado, aproximadamente durante 1 minuto.
    Agregar la vainilla y la nata y seguir batiendo, durante unos 3 minutos, hasta que comience a montarse. Calentar un poco la gelatina hidratada, para que se vuelva líquida, y verter dentro de la crema. Seguir batiendo hasta que esté integrada y la nata completamente montada.
    Echar dentro los trozos de galleta reservados e integrar, con movimientos envolventes, con ayuda de una espátula.
    Volcar dentro del molde, sobre la base de galleta preparada anteriormente, y repartir apretando un poco con la espátula. Golpear con cuidado sobre la encimera, para que no queden huecos sin crema, y alisar bien la superficie.
    Triturar las tapas de las galletas reservadas para adornar y espolvorear por encima de la crema hasta que quede una capa uniforme.
    Refrigerar hasta el momento de servir.


    Nosotros somos 4 en casa y, dado que no quería estar comiendo tarta durante una semana, además de para que no acabar saliendo de este confinamiento rodando en vez de andando, hice una mini-tarta usando un molde de 15cm de diámetro.
    La verdad que hace tiempo que me llevaba pidiendo esta cheesecake pero por circunstancias hasta ahora no se la había podido preparar.


    Lo más divertido fue que después de la sesión fotográfica, con corte de tarta incluido, mi hija se empeñó en soplar las velas porque decía que sino era como que no fuera un cumpleaños. Así que me tocó volver a meter el trozo cortado y, en un espacio tan reducido, ella
misma colocó toooodas las velas, las 16 😂😂 Cupieron sí, pero de que manera...


    Fuente : Adaptada de Virutas de limón

miércoles, 25 de abril de 2018

Charlota de fresas, ruibarbo y rosas con biscuits roses de Reims {Reto Una galleta, un cuento}

    Este mes Una galleta, un cuento se llena de tules y zapatillas de danza y es que este mes el cuento elegido por la ganadora del mes pasado, Blanca de Tú ves y yo hago, es nada más y nada menos que las doce princesas bailarinas.
    Cual fue mi sorpresa cuando descubrí que éste era un cuento de los Hermanos Grimm, la de veces que he visto la película de Barbie acompañada de mi hija, casi me la se de memoria. Tenía claro lo que iba a preparar, la tarta que quería mi princesa bailarina para su cumple y que, al final, acabó siendo la tarta del mío. La tarta que toda princesa querría disfrutar.


    Y ya veis que el atrezzo ha sido muy fácil de conseguir en esta ocasión, los viejos tutús y zapatillas que usaba mi peque hace algunos años. Además mi hija me trajo un paquete de biscuits roses de Reims de un viaje a Narbonne que hizo con el cole que enseguida pensé en utilizar para preparar esta charlota. Muy rosa todo como toda princesa se merece, y más si son bailarinas.


    Con estos biscuits tenía vistas dos charlotas algo distintas, la de Sweet&Sour y la de Coco e Baunilha, y, como no sabía por cual decidirme, he optado por crear la mía mezclando lo que gustaba de cada una de ellas.


    Ingredientes :
  • 30 g de biscuits roses de Reims
    Para la gelatina
  • 150 g de fresas lavadas y sin rabito
  • 50 g de ruibarbo lavado 
  • 65 g de ruibarbo lavado y cortado en trocitos
  • 235 g de fresas lavadas troceadas
  • 1/2 cucharada de zumo de limón
  • 125 g de azúcar
  • 13 g de gelatina en hojas
  • 1 cucharadita de agua de rosas
    Para la mousse
  • 210 g de puré de fresas
  • 9 g de gelatina en hojas
  • 20 g de azúcar
  • 250 g de nata de montar
  • 6 g de crema de cassis
    Para el almíbar
  • 300 g de agua
  • 250 g de azúcar
  • 1 cucharadita de agua de rosas
    Para el chantilly de vainilla
  • 135 g de nata de montar
  • 30 g de azúcar glass
  • 1/2 cucharadita de pasta de vainilla
    Además para adornar
  • Unas fresas frescas 
  • 1 biscuit rosa de Reims triturado
  • Varias rosas liofilizadas
   
    Lo primero será hacer la gelatina. Triturar los 150 g de fresas con los 50 g de ruibarbo primeros junto a la cucharada de limón. Calentar a fuego medio-bajo y añadir el resto de las fresas y el ruibarbo troceados y el azúcar y, sin dejar de remover, dejar cocer durante un par de minutos. Apartar del fuego y dejar entibiar. Mientras hidratar las hojas de gelatina en agua fría durante 5 minutos.
    Escurrir la gelatina y añadir a la mezcla caliente, remover con unas varillas procurando que no queden grumos. Agregar el agua de rosas, mezclar y reservar.
    Forrar un molde desmoldable de 15 cm de diámetro con plástico de cocina, verter en él la preparación y llevar al congelador durante dos horas.
    Hacer el almíbar poniendo en un cazo el agua y el azúcar a fuego medio. Remover hasta que se disuelva y,sin volver a mover, dejar cocer 15 minutos desde que empiece a burbujear. Añadir el agua de rosas y reservar.
    Lo siguiente es preparar la mousse.
    Hidratar la gelatina en agua fría durante 5 minutos. Poner la mitad del puré de fresas a fuego medio y, cuando esté caliente, escurrir la gelatina y echarla dentro. Remover con unas varillas hasta que esté disuelta y añadir el azúcar, la crema de cassis y el resto del puré e integrar. Reservar.
    Montar la nata con picos suaves, añadir la mezcla de puré reservada y mezclar con movimientos envolventes, con ayuda de una espátula.
    Sacar la gelatina del congelador
    Forrar un molde de 20 cm de diámetro con plástico de cocina, poner el aro lateral del molde de 15 cm en el centro e ir forrando la base interior con parte de los biscuits remojador en el almíbar que deberá estar tibio. Retirar el aro de 15 con cuidado y poner una capa de mousse extendiendo bien por toda la base, asegurándonos que entre bien por todo el borde. Poner la gelatina de fresas y ruibarbo en el centro y apretar ligeramente con los dedos. Terminar de cubrir con el resto de la mousse y alisar bien la superficie con ayuda de una espátula.
    Cubrir con más plástico y y meter en la nevera por lo menos durante 6 horas.
    Montar la nata con picos blandos, añadir el azúcar y la pasta de vainilla y terminar de montar. Rellenar con el chantilly una manga con boquilla Saint Honoré y meter a la nevera para que coja cuerpo.
    Cuando ya esté bien cuajado retirar el aro, quitar el plástico y poner en la bandeja de emplatar.
    Mojar los biscuits en el almíbar tibio e ir colocando por todo el lateral de la charlota, con el lado azucarado hacia el exterior. Asegurar con un lazo para que se queden bien pegados.
    Decorar con el chantilly, las fresas frescas cortadas en abanico y las rosas liofilizadas. Espolvorear con el polvo de biscuits y dejar un rato en la nevera antes de servir.


    El contraste de las texturas es espectacular, un bocado absolutamente exquisito para las mesas más delicadas y reales de esas traviesas princesas.


    Y el corte es espectacular, ¿a que dan ganas de meter la cuchara?
    Si queréis ver con que nos sorprenden mis compis de reto aquí os dejo el recopilatorio.

jueves, 8 de marzo de 2018

Petit de fresa caseros #estesiesungranpetit

    Ya sé que ya tocaba entrada salada pero, ya sabéis que los retos me pueden, no podía dejar de participar en este #estesiesungranpetit que nos propuso @cocinandosabores en instagram. Me puse manos a la obra y, como el día 5 ya tenía el Cooking the Chef, no he tenido tiempo hasta hoy de dejaros la receta de estos deliciosos petits.


    La receta es la de Cocinando sabores pero mi propuesta no es ligera como la suya, así que mis petits llevan nata montada y el queso que he utilizado no es light. Si hay que pecar se peca 😂😂


    Y, para que quedaran todavía más auténticos, los he presentado en estos tarritos iguales a los originales que compré hace años y aún no había estrenado. He hecho la mitad de la receta y me ha dado para rellenar 9 vasitos de 60ml.


    Ingredientes :
  • 150 g de fresas frescas
  • 75 g de nata líquida (38% de mat. grasa)
  • 150 g de queso crema (usé Philadelphia)
  • 25 g de azúcar
  • 2 g de gelatina en polvo
    Lo primero será poner a hidratar la gelatina en un poco de agua. Triturar las fresas hasta hacerlas un puré. Colar para retirar las semillas y que quede lo más fino posible.
    Poner en un cazo el puré colado, el queso y el azúcar. Calentar, a fuego suave, removiendo hasta que la mezcla esté uniforme pero sin dejar que legue a hervir. Retirar del fuego y añadir la gelatina, batir con una varilla hasta que esté totalmente integrada. Dejar que se enfríe a temperatura ambiente.
    Montar la nata e ir añadiendo la mezcla de fresas poco a poco integrándola, con ayuda de una espátula, con movimientos envolventes para que no se desmonte la nata y quede una mezcla esponjosa.
    Verter en los vasitos elegidos y dejar enfriar en la nevera varias horas para que se termine de cuajar. Lo mejor es dejarlos reposar durante toda la noche.


    Una vez cuajados tapar para que no se vaya secando por arriba, aunque a los que yo hice no les dio tiempo a secarse 😂😂


    ¿¿A qué tienen buena pinta?? Cremosos y esponjosos no, lo siguiente.
   

viernes, 5 de febrero de 2016

Vieira con texturas de calabaza y mandarina de Joan Roca {Cooking the Chef}

    De nuevo una oleada de texturas ha inundado mi cocina y, aunque el plato que os traigo está lleno de técnicas sencillas, no deja de ser bastante elaborado. Es lo que toca tratándose de un plato de primer nivel.


    Hoy estamos de cumpleaños, Cooking the Chef cumple un añito así que las chicas nos han hecho celebrarlo por todo lo alto, con el chef del que es, sin duda alguna, el mejor restaurante del mundo, el gran Joan Roca.


    A lo largo de todo este año hemos visitado la cocina de algunos de los chefs más relevantes del panorama mundial y nos ha tocado devanarnos los sesos para lograr realizar platos que pudieran pasar como alguno de los que componen la carta de sus restaurantes. Estos han sido los mios:

     Y ahora que lo miro bien la única carne que hay en estas entradas es la cecina de la ensalada de Jamie Oliver, parece mentira con lo carnívoros que somos en casa, jejjeje, pero no me enrollo más y vamos con la receta que hoy nos ocupa... que tampoco es de carne, vaya por Dios.


    Ingredientes :
  • 4 vieiras grandes
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
    Para el puré de calabaza
  • 300 g de calabaza
  • 20 ml de agua
  • Sal
    Para los dados de calabaza
  • 300 g de calabaza
  • 0,4 g de agar agar
    Para las pipas garrapiñadas
  • 10 g de pipas de calabaza peladas
  • 3 g de azúcar
  • 3 g de agua
    Para el sirope de mandarina
  • 2 mandarinas
  • 15 g de azúcar
    Para el aceite de perejil e hinojo
  • 40 ml de aceite de girasol
  • 2 ramitas de perejil
  • 1 pizca de semillas de hinojo
  • Sal
 
    Para preparar los dados de calabaza, cortar en trozos y pasar por la licuadora. Utilizaremos 100 ml del zumo obtenido que colaremos y verteremos en un cazo junto al agar agar. Poner al fuego hasta que hierva, removiendo constantemente con unas varillas para que el agar agar se disuelva bien.
    Colocar en un molde de bombones cuadrados sin llegar a rellenar por completo y dejar cuajar. Desmoldar cuando esté bien cuajado y reservar en una bandeja.

    Colocar en una sartén las pipas, con el agua y el azúcar, y dejar cocer, removiendo de cuando en cuando, hasta que el azúcar comience a quedarse blanco alrededor de las pipas.


    Ponemos en una vaporera la calabaza del puré, cortada en trozos, y el agua. Meter al microondas y dejar cocer hasta que esté tierna. Triturar, salar y reservar en caliente.

    Exprimir las mandarinas y cocer junto con el azúcar, a fuego suave, hasta reducirlo y que quede con la textura de un jarabe, teniendo en cuenta que según se vaya enfriando se espesará aún más.

    Lavar y secar las hojas de perejil y triturar junto al aceite, una pizca de sal y las semillas de hinojo.
    En la receta original el aceite era de perifollo pero como no lo encontré busqué a que se asemejaba el sabor y, cuando leí que se asemejaba al perejil pero con un toque anisado, tuve claro como iba a ser mi aceite, con perejil y semillas de hinojo para que le dieran ese toque anisado.

    Salpimentar las vieiras y pasar por la plancha untada con un poco de aceite durante un par de minutos por cada lado.
 
    Calentar los dados de calabaza en el horno para que se templen.
    Montar el plato poniendo una base de puré de calabaza, sobre ella pondremos la vieira. Colocar los dados de calabaza alrededor y poner por encima de ellos las pipas garrapiñadas. Poner unos puntos de sirope de mandarina y de aceite de perejil e hinojo y servir antes de que se enfríe.


    Solo me queda invitaros a ver las maravillas que han preparado mis compañeros de reto (pincha aquí) ¿me acompañáis?

    Receta extraída del libro Cocina con Joan Roca

sábado, 25 de abril de 2015

Galletas de gelatina de limón. La lámpara maravillosa de Aladino {Una galleta, un cuento}

    "Aladino cogió la lámpara.
    - No entiendo por qué ese malvado anciano tenía tanto interés en esta vieja lámpara - dijo.
    En ese momento, la lámpara empezó a brillar y de ella salió un gigantesco personaje..."

    De nuevo es el día de publicación de "Una galleta, un cuento" y este mes la cita nos lleva muy muy lejos, nada más y nada menos que al Lejano Oriente ya que el cuento que ha elegido Rocío, de El rincón de glass, no es otro que Aladino y la lámpara maravillosa.


    La historia fue incorporada por el traductor francés Antoine Galland, quien la oyó de un cuentista sirio de Alepo, a los volúmenes IX y X de los cuentos árabes Las mil y una noches en 1709 siendo publicados en 1710. Aunque ya se describe la historia en un manuscrito copiado en Bagdag en 1703.
    La historia, una de las más famosas en la cultura oriental,  ha sido varias veces adaptada al cine siendo la más conocida, sobre todo en casas donde hay niños jejjeje, la versión musical de dibujos animados realizada por Disney en 1992, estrenada en España en noviembre del 93 (Fuente : Wikipedia)
    Y si la película del cuento elegido para el mes anterior, El mago de Oz, se llevó 2 Oscar, a la mejor canción y a la mejor música original, la película de Disney no se quedó atrás llevándose otros 2, a la mejor canción y a la mejor banda sonora.
    La idea de hacer galletas añadiendo gelatina de sabores la vi en el blog Kanela y Limón así que se la añadí a la receta de galletas que suelo hacer y el resultado me ha gustado mucho mucho.


    Ingredientes :
  • 150 g de mantequilla, a temperatura ambiente
  • 130 g de azúcar glass
  • 1 huevo L
  • 50 g de gelatina de limón
  • 325 g de harina
    Para decorar :
  • Fondant amarillo
  • Colorante "metallic dark gold" de Rainbow Dust
  • Algodón de azúcar
    Batir la mantequilla junto al azúcar hasta que la mezcla blanquee y tenga una textura de crema.
    Añadir el huevo y mezclar hasta integrar. Agregar la gelatina y seguir batiendo hasta que la mezcla sea uniforme.
    Tamizar la harina encima de la mezcla y amasar hasta integrar por completo.
    Poner la masa entre dos papeles de horno y aplanar con la ayuda de un rodillo dejándolo de un grosor de 6 cm. Dejar a enfriar en la nevera durante una hora por lo menos.
    Cortar formas  con los cortadores de galletas elegidos (yo modifiqué el cortador de una tetera para que la forma fuera más parecida a la de la lámpara de aceite que necesitaba), poner sobre una bandeja de horno forrada con papel y volver a dejar en la nevera en lo que se precalienta el horno.
    Precalentar el horno a 160º con aire
    Cuando coja la temperatura meter la bandeja a media altura y dejar hornear durante unos 10 minutos, justo hasta que los bordes comiencen a tomar color.
    Sacar, dejar reposar un par de minutos en la bandeja y traspasar a una rejilla para que terminen de enfriarse.
    Cuando estén totalmente frías procederemos a su decoración. Yo estiré un poco de fondant amarillo para cubrirlas y las terminé de decorar con el colorante y un pincel bien finito. Tan solo quedará, cuando se seque el colorante por completo, poner un poco de algodón de azúcar en el pico de la lámpara para simular el inicio de la salida del genio de dentro de ella.


    El diseño de las galletas es un poco infantil por lo que dejar que os ayuden los niños puede ser la mar de divertido para pasar una tarde la mar de entretenida.
    Si queréis ver el resto de las aportaciones de mis compis de reto solo tenéis que pinchar aquí.

lunes, 29 de abril de 2013

Montadito de mousse de coliflor en milhojas

    Ahora mismo no es que tenga demasiado tiempo libre para participar en muchos concursos y retos y, aunque sigo experimentando en la cocina igual que antes, no tengo casi tiempo ni de escribir las entradas para poder publicarlas. Por eso, cuando me enteré que Tito,  se había lanzado a celebrar el primer cumpleblog de "Complicaciones las justas" y nos proponía un concurso, me dije que no iba a participar pero, de repente, me encontré con esta receta en la revista Cuisine actuelle y vi que venía que ni pintada para poder hacerlo...

   
    Y aquí me tenéis de nuevo metida en este tinglado también, jejjeje. No tengo remedio!!! Además que ni podía, ni quería, dejar de participar en la celebración, ¡qué leñe!


    Lo único que tuve que cambiar ligeramente el nombre añadiendo lo de montadito delante para poder participar. En la receta original no se trata de una mousse sino de una espuma pero, aunque Yo si tengo sifón para poder hacer la receta, no quería que se complicara demasiado la cosa, vamos que... complicaciones las justas, jejjeje.
    Por eso, aunque Yo lo espolvoreé con tomate en polvo, no hace falta complicarse mucho y se puede espolvorear con un poco de pimentón de que seguro tenéis en vuestras cocinas... era tan solo para darle una nota de color ya que en la receta original no lo lleva.

   
    Ingredientes :
  • 125 g de pan de molde en un trozo
  • 150 g de coliflor
  • 50 g de mantequilla
  • 50 ml de caldo de verduras
  • 75 ml de nata líquida 35%
  • 2 hojas de gelatina (de las de Mercadona)
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • Unas ramitas de perejil para adornar
  • Un poco de tomate en polvo para espolvorear.
    Partir la coliflor en ramilletes y dejar cocer en agua salada 15 minutos. Reservar unos cuantos para la decoración.
    Remojar la gelatina en agua fría para que se hidrate.
    Triturar el resto de la coliflor con el caldo caliente e incorporar la gelatina hidratada y escurrida. Remover hasta que se disuelva por completo y dejar que se entibie.
    Montar la nata líquida bien fría. Ir añadiendo poco a poco la mezcla de coliflor integrandola bien con la nata. Salpimentar al gusto.
    Rellenar con la preparación una manga pastelera con boquilla de estrella y dejar que se enfríe y coja cuerpo en la nevera.
    Para las capas de pan Yo utilicé mi pan de molde pero si usáis del comprado solo lo tendréis que aplastar un poco ya que os va a ser francamente difícil cortarlo en rebanadas de 5 mm de grosor.  Hacer círculos de unos 6 cm de diámetro, untarlo con mantequilla por ambas caras y hornearlo a 180º C, con el horno precalentado, sobre una bandeja forrada con papel durante 8 minutos... o bien en una sartén hasta que esté dorado y crujiente. También podéis cambiarlo por tostas redondas de pan de esas que venden para hacer canapés... así otra complicación menos, jejjeje. 
    Ir montando la mousse sobre los circulos de pan alternando las dos preparaciones formando así las milhojas.
    Decorar con los ramilletes de coliflor reservados y algunas hojitas de perejil. Terminar espolvoreando con el tomate en polvo.


    Como véis es una forma distinta y original de comer coliflor. Es una presentación la mar de vistosa y francamente está ricoooo!!!

lunes, 14 de noviembre de 2011

Ya, mañana es el gran día... 1. Broken Glass Jello Bundt de Sonia

    Cuando Sonia vió este bundt en "Food librarian" decidió que se quería sumar a la celebración del "National Bundt Day", por eso esta es su aportación.


    Como ha sido pensado y hecho salimos a comprar las gelatinas ya hechas... bueno, todas menos la de menta y la de color azul.
    Con las prisas el bundt grande lo desmoldó demasiado pronto y se quedó un trocito pegado al molde, pero los mini bundts los dejó toda la noche y quedaron totalmente perfectos.
    Ingredientes .
  • 2 gelatinas de fresa
  • 2 gelatinas de limón
  • 2 gelatinas de coca cola
  • 2 gelatinas de naranja
  • 220 ml de agua, 2 cucharadas de sirope de menta y 3 láminas de gelatina 
  • 125 ml de agua, 3 gotas de colorante azul, un poquito de esencia de mora, 1 y 1/2 lámina de gelatina
  • 1 bote pequño de leche condensada
  • 500 ml de agua
  • 6 hojas de gelatina
    Lo primero es hacer la gelatina de menta. Poner las hojas de gelatina en remojo hasta que se hidraten. Calentar un poco del agua y disolver la gelatina en ella, añadir el sirope y el resto del agua, remover y dejar cuajar bien durante toda una noche. Hacer lo mismo con los ingredientes de la gelatina azul.


    Cortar en cuadraditos las gelatinasy ponerlas en los moldes.


    Poner todos los cuadraditos en una tarrina y removerlos con cuidado para que se mezclen los colores.


    Calentar un poco de agua y disolver en ella la gelatina, previamente remojada, añadir la leche condensada y el resto del agua y remover bien.
    Verter la leche, ya fría, sobre los cuadraditos de gelatina cubriendolos solamente. En el molde grande echamos demasiada leche y no quedó bien del todo, pero aún así no quedó nada mal.


    Dejar cuajar en la nevera toda la noche antes de desmoldarlos.


    Como nosotras no tuvimos paciencia la desmoldamos demasiado pronto y nos quedó un poco rara pero para disimular un poco la regamos con sirope de fresa y de caramelo.

 
    Quedó deliciosa... ummm!