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martes, 21 de abril de 2026

Curry de caballa con cúrcuma, citronela y leche de coco

    No os podéis imaginar las ganas que tenía de que comenzara la temporada de la caballa y, en cuanto las he visto en el mercado, no he podido por menos de que alguna se viniera conmigo a casa para preparar un plato muy especial que tiene sus orígenes en la gastronomía del sur de la India y adaptado en algunos de los países costeros del sudeste asiático como Tailandia.

    Ingredientes :

  • 600 g de lomos de caballa limpios, sin piel ni espinas
  • 1 cebolla roja pequeña
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 1 cucharadita de comino en grano
  • 1 ramita de citronela
  • 1/2 cucharada de curry de Madrás
  • 1 cucharada de pasta de tomate concentrado
  • 1/2 cucharadita de cilantro en polvo
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharada de cilantro fresco, picado con sus tallos
  • 100 ml de agua
  • 250 ml de leche de coco
  • 1/2 lima
  • 1 cucharadita de miel
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva

    Pelar y picar la cebolla en juliana fina. En un mortero machacar los ajos junto al jengibre hasta que se forme una pasta. Cortar la caballa en trozos grandes y reservar.

    En una cazuela, a fuego bajo, tostar los cominos. Cuando comiencen a dar olor, echar un chorrito de aceite y la cebolla y rehogar. Añadir la pasta de ajo y jengibre, remover hasta que se integre y dejar cocinar un par de minutos antes de agregar el curry, la pasta de tomate, el cilantro en polvo y la cúrcuma y remover. 

    Echar el agua, salpimentar y añadir el cilantro fresco picado y la citronela. Bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar 5 minutos. 

    Añadir la leche de coco y la miel, subir el fuego y llevar a ebullición. Volver a poner al mínimo y cocinar hasta que espese ligeramente. Agregar la caballa, tapar y cocinar hasta que el pescado esté hecho, unos 3 minutos más o menos, aunque el tiempo dependerá del grosor que tengan de los trozos.

    En el momento de llevar a la mesa, retirar la citronela, exprimir por encima el zumo de la media lima y espolvorear con un poco de cilantro fresco picado. Servir acompañado de arroz blanco.

    El intenso sabor de este pescado azul casa a las mil maravillas con la profundidad de las especias y la cremosidad de la leche de coco. El toque cítrico final que le aporta la lima dotará de un equilibrio perfecto al plato.

    Fuente : Adaptado de Ninja Test Kitchen

martes, 31 de marzo de 2020

Coconut dhal con chapati

    De nuevo la lluvia y el frío vuelve a marcar el día así que no hay nada mejor para entonar el cuerpo que una comida bien calentita y ligeramente picante.
    Volvemos a irnos de viaje virtual a la India. Los dhal serían esos guisos de legumbres consumidos en todo el país. El que hoy os traigo parece ser que es más típico del sur ya que esa zona es la que utiliza más la leche de coco y el garam masala en sus preparaciones.
    En la india lo normal es que sus platos se coman muy pero que muy picantes. Pues bueno, en éste sólo pica el chile que le espolvorearéis por encima, a no ser que queráis añadir picante también en su preparación.


    Aunque este plato normalmente se cocina con lentejas amarillas (toor dal) en esta ocasión yo lo he preparado con lentejas rojas... vamos las naranjas peladas que puedes encontrar en la mayoria de supermercados.


    Ingredientes :
    Para el dhal
  • 250 g de lentejas rojas
  • 1 y 1/2 l. de agua fría
  • 1 palo de canela
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 165 ml de leche de coco
  • 3 cucharadas de aceite vegetal (usé de girasol)
  • 1 cebolla mediana
  • 3 dientes de ajo
  • 1 trozo de 2 cm de jengibre fresco
  • 1 cucharadita de garam masala
  • 1 cucharadita de semillas de comino
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro
  • 2 cucharaditas de semillas de mostaza
  • 12 hojas de curry
  • 1 cucharada de tomate rallado
  • Sal 
    Además
  • Yogur griego blanco o créme fraîche
  • Cilantro fresco picado groseramente
  • Chile en polvo
    Para los chapati
  • 160 g de harina
  • 100 g de agua templada
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de aceite de oliva

    Lavar y escurrir las lentejas. No se me ha olvidado el remojo, simplemente no lo hice, por lo que tardaron un poquitín más de tiempo en estar cocidas. Si las ponéis a remojo unas horas antes estar pendientes de la cazuela porque el tiempo se reducirá. Eso sí, deberéis de reducir también la cantidad de agua.
     Pelar la cebolla y cortarla bien fina. Pelar también el ajo, trocearlo y echarlo en un mortero. Pelar y rallar el jengibre y añadir al mortero. Machacar ambos hasta obtener una pasta fina. Reservar.
    Poner en una cazuela con el agua, el palo de canela y la cúrcuma y llevar a ebullición a fuego medio-alto. Dejar cocer, retirando de vez en cuando las impurezas que se formen en la superficie, de 45 minutos a 1 hora, hasta que estén cocidas y algo caldositas.

    Mientras prepararemos la masa de los chapati. Echar en un bol la harina, el agua y la sal y mezclar bien hasta que esté todo integrado. Volcar sobre la superficie de trabajo y amasar hasta que no se pegue a los dedos. Echar un poco del aceite en las manos y, amasando, integrarlo en la masa. Repetir hasta terminar con el aceite y la masa lo haya absorbido por completo. Dejar reposar como mínimo 15 minutos envuelto en un plástico de cocina.

    Continuamos con el dhal. Añadir la leche de coco y, sin dejar que hiervan, cocer otros 15 minutos. Una vez pasado el tiempo retirar del fuego, triturar groseramente y reservar en caliente.
    Poner una sarten a fuego moderado con el aceite. Pochar en él la cebolla durante unos 10 minutos. Añadir la pasta de ajo y jengibre y rehogar unos 3 minutos. Echar la mezcla hacia un lado de la sartén y en el lado libre agregar las especias y las hojas de curry. Cuando las semillas empiecen a saltar, echar el tomate rallado y remover para que se integre todo. Cocer 5 minutos más, triturar y verter en la cazuela del dhal. Remover hasta que esté homogéneo y rectificar de sal. Reservar en caliente.
    
    Desenvolver la masa de los chapati y cortar en 4, con ayuda de una rasqueta o de un cuchillo bien afilado, de aproximadamente el mismo peso.


    Bolear cada pieza y estirar, con ayuda de un rodillo bien enharinado, formando un círculo de unos 2 milímetros de grosor con cada uno. Espolvorear generosamente harina por encima, para que no se peguen entre ellos, apilar y reservar cubiertos con un paño limpio.
    Calentar una sartén, sin nada de grasa, y echar dentro uno de los panes. Dejar cocer hasta que empiecen a formarse burbujas de aire y los bordes comiencen a blanquearse. Dar la vuelta hasta que comiencen a inflarse. Ir volteando el pan hasta que esté dorado por ambos lados.


    Repetir la operación con el resto de chapati, colocando unos sobre otros y dejar cubiertos con un paño, para que no se enfríen ni se humedezcan, hasta la hora de llevar a la mesa.


    Comprobar que el dhal esté bien caliente antes de repartirlo en los platos. Echar un par de cucharadas de yogur en el centro, un poco de cilantro fresco picado y espolvorear con el chile.


    Sólo queda acompañarlo con los chapati y empezar a disfrutar.


    Fuente : (Dhal)Adaptada de Claire Thomson para The Guardian

martes, 3 de diciembre de 2019

Crema de boniato, hinojo y cúrcuma. Calendario de Adviento Día 3

    Empiezan los días de frío. Lo que más apetece es una rica crema calentita y que nos reconforte, así que ¿por qué no preparar algo especial? Tranquis, que hoy, detrás de la tercera ventanita de nuestro Calendario de Adviento, tenemos una receta facilita y sin complicaciones y, además, con productos de temporada que se pueden encontrar fácilmente.


    Con ella nos vamos a meter un buen chute de betacarotenos para reforzar nuestro sistema inmune además que no está de más comer algo ligero para compensar las comilonas que nos vamos a pegar en unos días, jejjeje.


    Ingredientes :
  • 1 boniato mediano
  • 2 hinojos medianos
  • 1 patata mediana
  • 1/2 cebolla 
  • 1 puerro
  • 300 ml de agua
  • 100 ml de leche
  • 1 raíz de cúrcuma pequeña*
  • 2 cucharadas de aceite de oliva 
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
    Para acompañar
  • Yogur blanco natural, a temperatura ambiente
  • Mezcla de semillas (girasol, sésamo crudo calabaza, lino marrón, lino dorado y amapola)

    *Si no encontráis raíz de cúrcuma fresca podéis sustituirlo por 1 cucharadita de cúrcuma en polvo. Si utilizáis la raíz os aconsejo que la peléis con guantes sino queréis que se os queden las manos amarillas.


    Limpiar y picar la cebolla y el puerro muy finos. Pelar el boniato, la patata y la raíz de cúrcuma y trocear. Limpiar los hinojos y cortarlos en trozos. Reservar unas cuantas hojitas verdes para adornar.
    En una cazuela, a fuego bajo, pochar la cebolla y el puerro. Cuando estén dorados, agregar el boniato y los hinojos, subir a fuego medio, y rehogar durante un par de minutos. Añadir la patata, la cúrcuma y el agua y salpimentar. Dejar cocer durante unos 30 minutos, hasta que el boniato y la patata estén muy tiernos.
    Triturar hasta que quede bien fino. Incorporar la leche, remover hasta que esté uniforme y rectificar de sal si fuese necesario.
    Repartir en boles. Echar una cucharada de yogur blanco en el centro, espolvorear con la mezcla de semillas y adornar las ramitas verdes del hinojo reservadas.


    Servir bien caliente.

lunes, 28 de octubre de 2019

Crema de zanahorias con queso azul

    Parece que, por fin, el otoño comienza a hacer acto de presencia. No sé si a vosotros os pasa lo mismo, pero yo ya estaba un poco saturada de calores y me apetecía tener que volver a ponerme una chaquetita por la mañana temprano y cuando cae la tarde, y más ahora que cae taaan temprano.
    Además ya echaba de menos el disfrutar a tope con el cuchareo, porque nada sienta tan bien, para entonar el cuerpo cuando refresca, como una sopa o una crema calentitas.


    Esta crema, de colores totalmente otoñales aunque sus ingredientes se pueden encontrar en cualquier estación, como está realmente exquisita es tomándola muuuuy caliente ya que esto hará que el queso comience a fundirse dejando una untuosidad extra.


    Ingredientes :
  • 750 g de zanahorias
  • 1/2 cebolla grande
  • 20 g de mantequilla
  • 3/4 de l. de caldo de verduras
  • 1/8 de cucharadita de cúrcuma
  • 1/4 de cucharadita de jengibre
  • 1 ó 2 gotas de extracto de vainilla
  • 200 ml de nata líquida
  • 120 g de queso azul d'Auvergne
  • 80 g de mezcla de semillas
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Pelar, lavar y cortar en trozos las zanahorias. Pelar y cortar en juliana la cebolla.
    Poner una cazuela a fuego medio y dejar fundir la mantequilla en él. Echar la cebolla y dejarla cocinar unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Añadir las zanahorias, el caldo, la cúrcuma, el jengibre y la vainilla. Llevar a ebullición y salpimentar. Bajar de nuevo a fuego medio y dejar cocer, sin tapar, durante 25 minutos.
    Agregar la nata y dejar hervir 10 minutos más. Mientras, tostar la mezcla de semillas en una sartén caliente y sin grasa. Reservar.
    Triturar la crema hasta que tenga una textura fina y lisa y repartir en los platos.
    Servir muy caliente y, justo antes de llevar a la mesa, añadir el queso cortado en trozos mezclando con una cuchara un poco para que se funda ligeramente.
    Espolvorear por encima la mezcla de semillas y comer enseguida.


    Yo le he añadido además algún brote verde para darle un toque de frescor.

    Fuente : Saveurs Magazine 250

domingo, 1 de septiembre de 2019

Curry de remolacha y naan de coco, yogur y pasas

    Comienza septiembre y yo sigo sin ganas de volver a la rutina, aunque no me quede más remedio que acostumbrarme e ir habituándome a ella. Este año ha sido bastante atípico para mí ya que, al tener que acudir cada día a rehabilitación, no he podido tener vacaciones como tal con lo que mi verano ha sido menos verano... pero no me voy a quejar ya que me ha dado tiempo a descubrir nuevos retos en los que poder participar. ¡Ay lo que me gusta  a mí un reto! 😂😂 La mayor parte de ellos han sido lectores (que me gusta leer tanto como cocinar) pero también he tenido ocasión de poder aportar alguna cosilla a #losviernesreto, como ya os conté en la entrada de los vasitos de triffle de melocotón hace una semana.
    Esta semana no tenía pensado publicar otra entrada pero, con lo ricos que salieron el curry y el naan de la propuesta de este viernes, me he visto en la obligación de ponerme a ello.


    Aunque la invitación era para viajar a la India yo me he ido un pelín más abajo para traeros este curry vegetariano típico de Sri Lanka.
    Este curry tiene además la particularidad de que se puede degustar tanto en caliente como en frío, lo que es un plus para prepararlo aunque haga un calor de muerte. Se puede comer presentado como guarnición de otro plato o bien como plato principal, acompañado de una ensalada, arroz o /y pan chapati.


    Como la propuesta que se nos hacía era acompañado de naan en vez de chapati (ambos panes que se pueden hacer en sartén, aunque allí los cuecen en tandoor) elegí un naan un tanto peculiar que lleva, igual que el curry, coco y yogur entre sus ingredientes, ya que el clásico y el relleno de queso hace tiempo que los tengo publicados en el blog (pincha aquí si quieres verlos)



    Ingredientes para el naan :
  • 120 ml de leche de coco
  • 1 cucharadita de levadura seca de panadería
  • 40 g de azúcar
  • 330 g de harina de fuerza
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 40 g de ghee + 20 g para pincelar
  • 75 g de yogur griego
  • 50 g de coco rallado
  • 50 g de pasas sultanas

    Ingredientes para el curry :
  • 500 g de remolachas cocidas
  • 1 trozo de 2,5 cm de jengibre fresco
  • 1 cebolla 
  • 1 guindilla verde
  • 10 hojas de curry fresco
  • 1/2 cucharadita de semillas de hinojo
  • 1 pizca de guindilla en polvo
  • 1 cucharadita de cúrcuma molida
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 2 cucharaditas de semilla de mostaza negra
  • 4 cardamomos negros
  • 3 cucharadas de aceite de semillas de mostaza o vegetal
  • 30 g de coco rallado
  • 1 cucharadita de sal
  • 225 ml de yogur natural

    Lo primero empezaremos preparando el naan que es lo que más tardará en hacerse.
    Remojar las pasas en agua templada durante un rato. Escurrir y secar ligeramente.
    Poner en un bol todos los ingredientes del naan y mezclar hasta que esté todo bien integrado. Volcar sobre la mesa de trabajo, ligeramente enharinada, y amasar hasta que esté lisa y suave. Colocar en un cuenco, ligeramente aceitado, y cubrir con film plástico. Dejar fermentar hasta que casi doble su volumen.
    Volcar sobre la mesa enharinada y desgasificar un poco con las manos. Formar una bola y dividir en 6 porciones. Bolear cada parte y, con la ayuda de un rodillo, extender dándole forma alargada hasta que tenga un grosor de 6 a 8 mm.
    Poner una plancha al fuego y, cuando esté bien caliente, pasar los panes por ella 2 minutos por cada lado hasta que comiencen a dorarse, para luego ponerlos, con ayuda de unas pinzas, directamente sobre el fuego, volteándolos con frecuencia para que no se quemen. De esta manera los naan tomarán el ligero sabor que les dá el tandoor. Estarán listos cuando comiencen a hincharse. Pincelarlos generosamente con más ghee, cubrir con un paño y mantener en caliente.


    Lavar y secar la guindilla, cortarla longitudinalmente por la mitad y retirar las semillas y el pedúnculo. Pelar el trozo de jengibre y trocear. Sacar las semillas de las vainas de los cardamomos.
    Pelar y picar la cebolla muy finamente.
    Poner en el vaso de la batidora el coco, la guindilla, el jengibre, las semillas de los cardamomos negros y las semillas de hinojo. Triturar e ir añadiendo un poquito de agua hasta que se forme una pasta sin apelmazar. Reservar.
    Escurrir las remolachas, cortar en gajos o en cubos de tamaño similar y reservar.
    Calentar el aceite en una sartén grande y añadir las semillas de mostaza negra. Cuando empiecen a saltar agregar las hojas de curry junto con la remolacha, la cebolla, la cúrcuma, el comino, la sal y la pizca de guindilla. Dejar cocer 7-8 minutos removiendo frecuentemente para que no se agarre.
    Echar la pasta de coco, preparada anteriormente, integrar y poner a fuego medio. Continuar la cocción durante 5 minutos, removiendo a menudo. Añadir agua poco a poco para aclararlo ligeramente y dejarlo cocer otros 5-7 minutos más.
    Retirar del fuego. Echar el yogur por encima, mezclándolo ligeramente, justo antes de llevar a la mesa.


    Servir acompañado de arroz basmati cocido y del naan de coco, yogur y pasas. Cerrar los ojos, aspirar el aroma que emana y preparaos a disfrutar de la comida, sintiéndoos transportados a esos lugares remotos.

    Fuentes : "Mi primer libro de cocina india" y Pepekitchen