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martes, 12 de mayo de 2026

Rollito de queso Kiri relleno de salmón ahumado

    Hace algún tiempo que vi esta preparación y fue amor a primera vista. Tan sólo he tenido que esperar a pasarme por algún sitio donde conseguir las flores comestibles para poder prepararla. Aunque no las tenía todas conmigo de poder cortarlo sin que se desmontase por completo, porque una cosa son las fotos que pudieran estar retocadas y otra hacerlo en casa, ha sido más fácil de lo que me imaginaba. Aún así, preparé solamente un rollito por lo que pudiera pasar. Ahora que los he probado, no descarto el repetirlos de cara al picoteo de Navidad.

    Ingredientes :

  • 3 quesitos kiri
  • Flores comestibles
  • Eneldo fresco
  • Salmón ahumado

    Extender plástico de cocina sobre el banco de trabajo. Poner en el centro los tres quesitos, uno al lado del otro. Cubrir con más plástico de cocina y extender, con ayuda de un rodillo, hasta obtener un rectángulo de unos 2 ó 3 milímetros de grosor. 

    Retirar el plástico de la parte superior e ir colocando algunas flores, pétalos y trocitos de eneldo por la superficie. Volver a poner plástico por encima y voltear dejando boca abajo la parte decorada. Retirar el plástico que estará ahora en la parte de arriba y cubrir con alguna loncha de salmón. Enrollar la parte más larga, con ayuda del plástico que nos queda, apretando ligeramente hasta conseguir un rulo. Cerrar bien con el plástico retorciendo los extremos del mismo y meter a la nevera para que coja cuerpo.

    Una vez bien frío ya se podrá cortar con facilidad; eso sí, con un cuchillo bien afilado.

    Fuente : Chefclub España en Facebook

martes, 21 de abril de 2026

Curry de caballa con cúrcuma, citronela y leche de coco

    No os podéis imaginar las ganas que tenía de que comenzara la temporada de la caballa y, en cuanto las he visto en el mercado, no he podido por menos de que alguna se viniera conmigo a casa para preparar un plato muy especial que tiene sus orígenes en la gastronomía del sur de la India y adaptado en algunos de los países costeros del sudeste asiático como Tailandia.

    Ingredientes :

  • 600 g de lomos de caballa limpios, sin piel ni espinas
  • 1 cebolla roja pequeña
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 1 cucharadita de comino en grano
  • 1 ramita de citronela
  • 1/2 cucharada de curry de Madrás
  • 1 cucharada de pasta de tomate concentrado
  • 1/2 cucharadita de cilantro en polvo
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharada de cilantro fresco, picado con sus tallos
  • 100 ml de agua
  • 250 ml de leche de coco
  • 1/2 lima
  • 1 cucharadita de miel
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva

    Pelar y picar la cebolla en juliana fina. En un mortero machacar los ajos junto al jengibre hasta que se forme una pasta. Cortar la caballa en trozos grandes y reservar.

    En una cazuela, a fuego bajo, tostar los cominos. Cuando comiencen a dar olor, echar un chorrito de aceite y la cebolla y rehogar. Añadir la pasta de ajo y jengibre, remover hasta que se integre y dejar cocinar un par de minutos antes de agregar el curry, la pasta de tomate, el cilantro en polvo y la cúrcuma y remover. 

    Echar el agua, salpimentar y añadir el cilantro fresco picado y la citronela. Bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar 5 minutos. 

    Añadir la leche de coco y la miel, subir el fuego y llevar a ebullición. Volver a poner al mínimo y cocinar hasta que espese ligeramente. Agregar la caballa, tapar y cocinar hasta que el pescado esté hecho, unos 3 minutos más o menos, aunque el tiempo dependerá del grosor que tengan de los trozos.

    En el momento de llevar a la mesa, retirar la citronela, exprimir por encima el zumo de la media lima y espolvorear con un poco de cilantro fresco picado. Servir acompañado de arroz blanco.

    El intenso sabor de este pescado azul casa a las mil maravillas con la profundidad de las especias y la cremosidad de la leche de coco. El toque cítrico final que le aporta la lima dotará de un equilibrio perfecto al plato.

    Fuente : Adaptado de Ninja Test Kitchen

lunes, 19 de enero de 2026

Ensalada de invierno con mandarinas y granada

    Tras las comilonas de las pasadas fiestas lo que se impone es comer cosas más ligeras. Pero no por ello debemos dejar que se vuelvan aburridas y lleguen a quitarnos las ganas de vivir, mira que ya nos conocemos, así que la propuesta que os traigo está llena de color, vitaminas y nutrientes. Una alegría para la vista y el estómago en esta primera entrada de 2026.

    Ingredientes :

  • 100g de espinacas baby
  • 100 g de rúcula
  • 2 mandarinas
  • 1 buen puñado de nueces peladas
  • 3 cucharadas de granos de granada
  • 1 puñado de lascas de parmesano
  • 2 cucharadas de hojas de hierbabuena
    Para el aliño :

  • 60 ml de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de vinagre balsámico
  • 3 cucharadas de zumo de mandarina
  • 1 cucharada de sirope de arce
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo

     Lavar, escurrir y secar bien las espinacas, la rúcula y las hojas de hierbabuena. Pelar  las mandarinas retirando todo lo posible la parte blanca, y separar los gajos. 

    En un bote poner los ingredientes del aliño, cerrar bien y agitar hasta que la mezcla emulsione.

    Poner en una fuente las espinacas, la rúcula, la mitad de las hojas de hierbabuena, las lascas de parmesano, los gajos de mandarina, 2 cucharadas de granos de granada y la mitad de las nueces. 

    Justo antes de llevar a la mesa, regar con el aliño preparado, remover para que todo se impregne y repartir por encima la hierbabuena, las nueces y los gajos de granada reservados.

    Fuente : Adaptada de Patrick Rosenthal

jueves, 28 de noviembre de 2024

Pollo al horno con arándanos rojos y romero

    Hoy, en Estados Unidos, celebran el Día de Acción de Gracias y mañana será el Black Friday, imposible no saberlo con la turra que nos dan año sí y año también con esta última fecha; sin embargo, a mí de esta fecha se me viene a la cabeza esas cenas de pavo relleno acompañado de salsa de arándanos rojos (cranberries) que nos enseñan en las películas americanas y, este año, no me he podido resistir a preparar una receta que está claramente inspirada en ellas.

    Aquí el pavo lo cambiamos por pollo, respetamos los arándanos rojos, que milagrosamente he podido encontrar frescos, y lo aromatizamos con romero. El resultado: una auténtica exquisitez.

    Ingredientes :

  • 125 g de arándanos rojos
  • 25 g de azúcar moreno
  • 6 cuartos traseros de pollo
  • 6 dientes de ajo
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • 1 y 1/2 cucharadas de romero fresco picado
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 70 ml de aceite de oliva
  • 1 limón
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 1 cebolla picada
  • 3 tallos de apio picados
  • 125 ml de agua
  • Más romero fresco para decorar

    Poner en un tazón los arándanos limpios y el azúcar, remover y reservar. 

    En un mortero machacar los dientes de ajos pelados, añadir el romero picado y el pimentón y seguir trabajando hasta que se haga una pasta. Salpimentar el pollo generosamente y embadurnarlo por completo con la pasta anterior. Sacar la piel del limón y exprimirlo. 

    En una fuente grande poner el pollo. Añadir la cebolla y el apio picados y la piel del limón y regar con el aceite, el zumo y el vinagre. Mezclar bien, tapar con plástico de cocina y dejar marinar por lo menos 15 minutos. 

    Calentar el horno a 220ºC, con calor de arriba-abajo. Una vez pasado el tiempo de macerado, sacar el pollo de la marinada, retirar lo más posible la cebolla y el apio y dorar por ambos lados, a fuego vivo, en una sartén con un par de cucharadas de aceite.

    En una fuente de horno, ligeramente engrasada, poner la marinada en la base, colocar el pollo sobre ella y regar con el agua. Agregar los arándanos azucarados y hornear, a media altura, unos 35 minutos.

    Repartir en los platos y decorar con unas ramitas de romero. Servir acompañado de arroz blanco y ensalada.

    Fuente : The Mediterranean Dish

jueves, 8 de agosto de 2024

Muslitos de codorniz con chutney de fresas a la hierbabuena

    Ola de calor tras ola de calor, esto no hay quien lo resista, así que cuanto menos tiempo pasemos en la cocina mejor que mejor. Pero eso no quiere decir que dejemos de comer cosas ricas, ni que tengamos que dejar de experimentar nuevos platos en la cocina, tendremos pues que echarle imaginación y volvernos un poco más creativos si cabe. 

    Aprovechando que las fresas que nos vienen de Segovia están en pleno apogeo, y que me quedaba aún un poco de hierbabuena, no me he podido resistir a preparar este rico chutney.

    Ingredientes :

  • 16 muslitos de codorniz
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
  • Patatas paja, para acompañar
    Para el chutney 

  • 350 g de fresas
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1/2 cebolla morada
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • 1 cucharada de vinagre de frambuesa
  • 3 ó 4 ramitas de hierbabuena fresca (1 cucharada picada)
  • 1 pizca de sal
  • 1/4 de cucharadita de granos de pimienta rosa
  • 1 pizca de cayena en polvo (Opcional)*
  • 1 hoja de gelatina
    * Aunque lo normal es que cualquier chutney tenga un puntito de picante yo, en esta ocasión, lo he hecho sin picante, pero os lo he puesto para que vosotros decidáis si lo queréis con o sin.

    Lavar la fresas, escurrir, retirarlos pedúnculos y cortar en cuartos. Lavar los pimientos, secar, retirar las membranas y las semillas interiores y cortar en juliana fina. Pelar y cortar la cebolla en juliana. Lavar las ramitas de hierbabuena, secar y picar las hojas.

    En una cazuela poner el aceite a calentar a fuego medio. añadir la cebolla y el pimiento y rehogar hasta que estén ligeramente dorados. Echar el vinagre y el azúcar moreno, remover y dejar cocer 3 ó 4 minutos. Agregar las fresas, los granos de pimienta rosa y la hierbabuena picada. Si queréis añadirle la cayena en polvo éste será el momento de hacerlo. Sazonar, remover, bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar unos 8 minutos, removiendo de vez en cuando con mucho cuidado. Retirar del fuego. 

    Sumergir la hoja de gelatina en agua fría durante unos minutos. Estrujar entre los dedos para que se escurra bien de agua y añadir al chutney, que aún deberá estar muy caliente y remover hasta que esté completamente disuelta. Embotar, tapar y dejar enfriar a temperatura ambiente.

    Lavar los muslitos de codorniz bajo el grifo de agua fría y secar bien. Salpimentar por ambos lados. Poner una sartén a fuego medio-alto con un chorrito de aceite. Echar los muslitos y dejar cocinar durante unos minutos, voltear y seguir cocinando hasta que estén ligeramente dorados por ambos lados. 

    Poner en cada plato una cama de patatas paja y encima cuatro muslitos. Acompañar de un par de cucharadas del chutney anteriormente preparado. Servir antes de que la carne se enfríe.

    Aunque yo lo he servido junto a unos muslitos de codorniz, este chutney nos puede servir para acompañar cualquier tipo de carne. Lo que nos sobre del mismo deberá conservarse tapado dentro de la nevera y consumirse en unos pocos días.


jueves, 18 de enero de 2024

Crema parmentier de shiitake al tomillo

    Llegado el mes de enero, se supone que el más frío del año junto a febrero, ¿a quién no le apetece algo calentito para atemperar un poco el cuerpo? Para eso nada mejor que el cuchareo por lo que hoy os traigo una riquísima crema que, incluso en Valencia donde parece que no quiera hacer frío ni por esas, podéis tomarla templada que estará igual de buena.

    Ingredientes :

  • 1 cebolla (200 g aprox.)
  • 2 dientes de ajo
  • 200 g de patatas
  • 350 g de setas shiitake frescas
  • 1/2 litro de agua
  • 3 ó 4 ramitas de tomillo fresco
  • 100 ml de nata de cocinar
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida

    Pelar y picar finamente la cebolla y los ajos. Limpiar las setas y pelar las patatas. 

    Poner a fuego suave una cazuela con un buen chorreón de aceite. Añadir la cebolla y los ajos y sofreír, sin dejar que lleguen a dorarse, removiendo de vez en cuando. Agregar 200 g de setas, las patatas troceadas y las hojas de un par de ramitas del tomillo, rehogando todo durante unos minutos. Verter por encima el agua, salpimentar y subir a fuego fuerte hasta que comience a hervir. Bajar el fuego al mínimo y dejar cocer hasta que las patatas estén tiernas, de 15 a 20 minutos.

    Mientras, en una satén con un chorrito de aceite, rehogaremos el resto de setas con las hojas de otra ramita de tomillo. Salpimentar y reservar en caliente.

    Cuando la patata esté muy blandita, retirar la cazuela del fuego, añadir la nata y triturar hasta que la crema esté suave y sedosa. Llevar de nuevo a fuego suave, para que vuelva a coger temperatura, sin dejar que llegue a hervir.

    Servir la crema en los platos, repartiendo las setas rehogadas por encima. Adornar, si se quiere, con alguna ramita más de tomillo fresco y llevar a la mesa enseguida.

    ¿A qué tiene una pinta estupenda? Pues os aseguro que está riquísima

domingo, 24 de septiembre de 2023

Caponata alla siciliana

    Recién inaugurado el otoño no me resisto a seguir preparando recetas estivales mientras, todavía, las temperaturas diurnas se mantengan altas. Con esto no digo que las ensaladas desaparezcan del blog hasta la primavera, que os aseguro que seguirán presentes, pero lo harán con un registro más templado, como esta delicia que hoy os traigo que tanto se puede comer fría, a temperatura ambiente o incluso templada como guarnición de otros platos. Eso sí, siempre acompañada de un buen pan y una copita de vino. 

    Y para presentaros la receta, donde la berenjena es la gran protagonista, nos vamos de viaje hasta la italiana isla de Sicilia.

    Ingredientes :

  • 600 g de berenjenas (2 medianas)
  • 1 rama de apio (45 g aprox)
  • 1/2 cebolla grande (140 g aprox)
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • 275 g de tomate pera 
  • 15 g de alcaparras
  • 75 g de aceitunas verdes deshuesadas
  • 4 cucharadas de vinagre de manzana
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 ramita de mejorana fresca
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Piñones para espolvorear (opcional)

    Lavar y secar la berenjena. Cortar en dados, salar ligeramente y dejar escurrir dentro de un colador, poniendo peso encima, durante por lo menos media hora.

    Lavar el apio y retirarle los hilos. Pelar la cebolla. Cortar ambos en dados del mismo tamaño que los de las berenjenas. Pelar los tomates y trocear también del mismo tamaño. 

    Sofreír en una sartén el apio, con un par de cucharadas de aceite, hasta que esté tierno. Entonces echar la cebolla y seguir sofriendo hasta que el conjunto esté dorado. Salpimentar. Añadir el concentrado de tomate, disuelto en un par de cucharadas de agua, mezclar y dejar cocer, a fuego medio, hasta que la mezcla quede seca. Agregar los tomates pelados, remover y cocinar. a fuego lento, hasta que tenga la textura de una salsa. Echar las alcaparras, las aceitunas y la ramita de mejorana y remover con cuidado para que se distribuyan por el guiso. 

    Dejar cocer, a fuego lento, de 5 a 10 minutos, hasta que espese. Añadir el azúcar, el vinagre, remover, dejar cocinar un par de minutos más y retirar del fuego. Rectificar de sal, retirar la ramita de mejorana y dejar enfriar.

    Escurrir bien los dados de berenjena. Secar todo lo posible con papel de cocina y freír por tandas, en abundante aceite caliente, hasta que estén ligeramente dorados. Dejar escurrir sobre papel absorbente y dejar enfriar. 

    Mezclar cuando estén a temperatura ambiente tanto la salsa como la berenjena y dejar reposar en la nevera unas horas para que se unifiquen los sabores. Servir a temperatura ambiente acompañado de unas rebanadas de buen pan.

    Este plato se suele preparar de un día para otro para que se mezclen bien los sabores y, a la hora de servir, se puede espolvorear con un puñadito de piñones tostados, aunque yo no lo hice,

    La idea de añadir concentrado de tomate la saqué de la receta de Panepanna y la de añadir la ramita de mejorana de la de Memorie di Angelina

    La verdad que no puedo decir como estará acompañando a cualquier plato porque en casa, rebanada va rebanada viene, nos terminamos la caponata casi sin darnos cuenta. Delicia pura!!

miércoles, 23 de agosto de 2023

Ensalada caprese de fresas con burrata

    Con estas temperaturas que tenemos ni que decir tiene que lo único que apetece comer son cosas frías. Esta ensalada que os traigo, además de estar de muerte, cumple perfectamente con lo que me había propuesto de poner alguna receta más que llevara fresas.

    Ingredientes :

  • 250 g de fresas
  • 1 puñado de hojas de albahaca 
  • 1 burrata
  • 1 cucharada de vinagre balsámico de Módena

    Lavar y secar las fresas y las hojas de albahaca. Retirar el pedúnculo de las fresas y cortarlas en trozos grandecitos. Reservar alguna hojita para decorar y cortar el resto de la albahaca en tititas. Colocar ambas cosas en el plato de servir, aliñar con el vinagre y remover, con cuidado, hasta que todo quede bien impregnado. 

    Colocar la burrata en el medio, encima de la mezcla de fresas y albahaca. Reservar en la nevera hasta el momento de servir.



jueves, 27 de abril de 2023

Ensalada de tomates cereza y burrata

    Parece que en vez de primavera lo que haya entrado ha sido el verano, porque las temperaturas son más propias de este último, así que al llegar a casa del trabajo lo que apetece es comer algo fresquito que nos refresque un poco y, para eso, esta receta que hoy os traigo es ideal.

    Ingredientes :

  • 125 g de tomates cereza
  • 1/2 cebolla roja 
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de vinagre de Jerez
  • 2 cucharaditas de albahaca fresca picada
  • 2 cucharaditas de perejil fresco picado
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • 1 burrata

    Lavar los tomates, partirlos por la mitad a lo largo y ponerlos en un bol. Pelar la cebolla, cortarla en juliana fina y añadirla al bol. 

    Meter en un bote que tenga tapa el aceite, el vinagre, la albahaca, el perejil y salpimentar al gusto. Tapar el bote y agitar hasta que emulsione. Regar con el aliño los tomates y la cebolla, tapar y dejar macerar en la nevera por lo menos durante una hora. 

    A la hora de servir, colocar la burrata en el medio de una fuente distribuyendo la ensalada alrededor suyo. Regar con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y decorar con unas hojitas de albahaca.

    Para rematar el plato tan sólo tendréis que acompañarlo con unas rebanadas de pan recién tostado.

    A veces no hace falta complicarse la vida para comer algo absolutamente delicioso ¿no os parece? 

    

domingo, 15 de enero de 2023

Berenjenas a las hierbas con ajo frito de Yotam Ottolenghi

    Esta primera receta de 2023 estaba claro que tenía que ser ligera, de alguna manera tendremos que rebajar los excesos que hayamos cometido durante las pasadas fiestas. La pauta habitual suele ser el tirarse como locos a comer verduras, pero eso no quiere decir que no comamos rico ni que vayamos a pasar hambre ¿no os parece? En eso Ottolenghi es un maestro, enseñándonos a preparar riquísimos platos donde los vegetales son los protagonistas indiscutibles. Así pues, arrancamos el año con una de sus recetas que, además de sencilla, está impresionante.

    Ingredientes :

  • 4 berenjenas medianas (1,2 kg aproximadamente)
  • 175 ml de aceite de oliva
  • 6 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana
  • 15 g de hojas de menta fresca
  • 15 g de hojas de cilantro fresco
  •  15 g de eneldo fresco
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
    Aunque la receta original también lleva una guindilla verde picada fina yo opté por no añadírsela, pero si queréis darle ese punto de picante luego os diré cuando y como añadirla.

    Poner el horno a calentar a 210ºC con aire.

    Lavar y secar las berenjenas y cortarlas en trozos de unos 3cm. Echarlos en un bol y regarlos con 100ml de aceite. Añadir 3/4 de cucharadita de sal y una vuelta de molinillo de pimienta y mezclar. Extender sobre una bandeja de horno, cubierta con papel, y hornear durante unos 35 minutos, a media altura, removiendo de vez en cuando para que se doren por igual y estén ligeramente tostados. Sacar del horno y dejar atemperar.

    Mientras las berenjenas se hornean, calentar el aceite restante en una sartén pequeña. Laminar los ajos bien finos y freír, cuando el aceite esté muy caliente, hasta que estén dorados y crujientes, teniendo mucho cuidado de que no se quemen ya que amargarían. Sacar y poner a escurrir sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa. Espolvorear con una pizca de sal y reservar.

    Lavar y secar las hierbas aromáticas y cortar en juliana fina. Reservar.

    En un bol grande echar las berenjenas, mezclar con el vinagre, y 3 cucharadas del aceite donde se ha frito el ajo. Éste es el momento de añadir la guindilla si decidís ponerla. Remover el conjunto, añadir las hierbas picadas y remover de nuevo. Pasar a la fuente de servir, Justo cuando se vaya a llevar a la mesa, regar con el zumo de limón y con los ajos fritos repartidos por encima.

    Fuente : Libro Sabores de Yotam Ottolenghi

miércoles, 9 de noviembre de 2022

Crema de zanahorias, boniato, tomillo y miso blanco

    Parece que esta vez va en serio que el otoño, por fin, se quiere instalar por estos lares. Por lo menos, las temperaturas han descendido lo suficiente como para empezar a comer de cuchareo y, aunque en mi casa lo del cuchareo no dejamos de practicarlo en todo el año, ahora es cuando realmente empieza a apetecer hacerlo. 

    La crema que hoy os traigo es ideal para estas temperaturas cambiantes de un día para otro porque está igual de rica templada que bien caliente. Como el sabor que tienen los boniatos me encanta, además de aprovechar que están en plena temporada, he pensado que no estaría nada mal si éste fuera el ingrediente principal de la crema, así que ha sido "pensat i fet" como dicen por aquí.


     Ingredientes :

  • 250 g de zanahorias
  • 150 g de cebolla
  • 500 g de boniatos rojos
  • 500 ml de agua
  • 1 cucharada de hojas de tomillo fresco
  • 2 cucharadas de miso blanco
  • 100 ml de crème fraîche
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • Semillas de sésamo negro  

    Pelar la cebolla, las zanahorias y los boniatos. Picar la cebolla fina, partir las zanahorias en rodajas y los boniatos en cuadraditos. En una cazuela poner el aceite y pochar la cebolla a fuego medio. Cuando comience a estar blanda añadir las zanahorias y los boniatos y rehogar. Verter el agua, echar el tomillo, salpimentar y, cuando arranque el hervor, bajar a fuego mínimo, tapar y dejar cocer hasta que la verdura esté blanda, unos 20 minutos.

    Apartar del fuego y triturar hasta que esté fino. Agregar la crème fraîche, reservando un par de cucharadas para finalizar el plato, y las cucharadas de miso y volver a triturara hasta que esté uniforme. Rectificar de sal, si hiciera falta, y repartir en los platos. Decorar con la crème fraîche reservada y unas ramitas de tomillo fresco. Espolvorear un poco de sésamo negro por encima y servir antes de que se enfríe. Se puede volver a calentar pero, debido a que tiene miso, no debe llegar a hervir. 

    También podéis decorar los platos haciendo unas flores en unas cuantas de las rodajas de zanahoria. Tan solo tendréis que retirar unas cuantas antes de triturar la crema y darles forma con la puntita de un cuchillo. Es algo laborioso pero queda taaan bonito ¿no os parece?


martes, 11 de octubre de 2022

Feta horneado envuelto en hojas de higuera

    Hace unos días me encontré por casualidad con una receta en la que Jamie Oliver envolvía un bloque de queso feta en hojas de higuera y lo metía al horno. Así que, como el queso lo tenía en casa, en cuanto he tenido un rato para irme de paseo he agarrado una tijera y me he lanzado como loca a recolectar algunas hojas de la higuera silvestre que tenía más a mano, que en mi barrio hay unas cuantas. Además, como a mis vecinos ya los tengo acostumbrados a verme, de vez en cuando, recogiendo flores, nísperos e higos, el que ahora me vieran cortando hojas de higuera tampoco le ha parecido nada fuera de lo común. Aunque a veces me temo que deben pensar que estoy una poco más pa allá que pacá, jejjeje.

    Ingredientes :

  • 6 hojas grandes de higuera
  • 1 bloque de 200 g de queso feta
  • 1 cucharada de orégano seco
  • 2 cucharadas de aceite de oliva 
  • 1 limón
  • Pimienta negra de molinillo

  Enjuagar bien las hojas y ponerlas en un cuenco. Verter agua hirviendo hasta que estén totalmente cubiertas  y dejar dentro hasta que esté frío. 

    Calentar el horno a 180ºC. Engrasar ligeramente una fuente de horno de un tamaño un poco mayor que el del queso. Reservar.

    Retirar del agua y secar ligeramente. Retirar los tallos y los nervios más gruesos e ir colocándolas sobre una superficie limpia, superponiéndolas, hasta formar un círculo sin huecos.

    En un plato hondo poner el queso, rallar sobre él la piel de la mitad del limón, espolvorear con el orégano y una pizca de pimienta recién molida. Regar con las dos cucharadas de aceite y  voltear hasta que esté cubierto por todos los lados. Colocar en el centro de las hojas y envolver bien con ellas.  

    Depositar en la fuente preparada anteriormente, con el cierre hacia abajo, y hornear, a media altura, de 20 a 25 minutos. Pasado ese tiempo, colocar en un plato y abrir las hojas dejando descubierto el queso, que deberá estar ligeramente fundido.

    Servir enseguida, para que no se enfríe, acompañado de tomate en rodajas y pan de pita caliente. Una vez en la mesa, exprimir por encima el zumo del otro medio limón. 

    Como podéis comprobar en mis fotos el pan de pita no aparece por ningún lado y es que, a pesar de haber ido a comprarlo para ponerlo en las fotos, cuando me di cuenta había hecho la sesión fotográfica y lo había recogido todo y las pitas... seguían en la bolsa de compra en la cocina. Vamos, pá matarme!!! No, si al final van a tener razón mis vecinos y ya estoy más pallá que pacá, jejjjeje.

    Fuente : Jamie Oliver

jueves, 6 de octubre de 2022

Higos al horno con tomillo y Cointreau

    No tenía yo en mente, este año, el subir ninguna entrada elaborada con higos pero, cuando los vi en el Mercado taaaan hermosos y oliendo tan divinamente, no me pude resistir a llevarme alguno para casa y probar a hacer alguna pequeña locura con ellos. Como estaban precisamente de autentica locura, y no pequeña precisamente, he tenido que pensar rápido ya que cada vez que abría la nevera iba cayendo alguno y, con esa marcha, no iba a poder preparar nada con ellos, jejjeje.

    Ésta receta, en la que casi cuesta más que se caliente el horno que lo que se tarda en cocinar, es ideal tanto para desayunos como para meriendas si se acompaña con una taza de yogur, que es precisamente como yo os los presento en las fotos.

    Ingredientes :

  • 350 g de higos frescos
  • 6 ramitas de tomillo fresco
  • 60ml (4 cucharadas) de Cointreau
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
  • 4 cucharadas de miel de azahar
  • 2 rodajas de limón

    Calentar el horno a 200ºC. 

    Lavar y secar los higos y las ramitas de tomillo. Cortar el pedúnculo, partirlos por la mitad a lo largo e ir colocándolos en una fuente, con el corte hacia abajo, en una sola capa. Diluir el azúcar y la miel en el licor y regar con la mezcla los higos procurando que queden bien embadurnados. Distribuir por encima de ellos las ramitas de tomillo y las rodajas de limón. Cubrir la fuente con aluminio y hornear, a media altura, de 15 a 20 minutos. Retirar del horno, destapar y dejar enfriar por completo.


    Una vez fríos meterlos en un tarro con su almíbar. En la nevera os aguantarán perfectamente una semana y, si lo preferís, los podéis congelar y, de esta manera, poder disfrutar de ellos en cualquier momento aunque no estén en temporada.

    Fuente : Adaptada de David Lebovitz

jueves, 25 de agosto de 2022

Panna cotta de vainilla con sirope de frambuesa y albahaca

    Seguimos con el tour vacacional virtual que, en esta ocasión, nos lleva hasta la bella Italia a degustar uno de sus postres más internacionalmente conocidos y que está absolutamente delicioso. Y no me refiero al Tiramisú, aunque también sea harto conocido fuera de sus fronteras, sino a la panna cotta.

    La panna cotta, que traducido del italiano sería nata cocida, es un postre típico de la región del Piamonte. En su origen no se utilizaba gelatina para que cuajara sino huevos lo que hacía necesario aumentar la temperatura y un mayor tiempo de preparación. Lo más normal es servirla desmoldada, como si de un flan se tratara, pero yo he optado por presentarla en vasitos individuales que también quedan muy monos ¿no os parece?

    Aunque puede hacerse de multitud de sabores pero yo me he decantado, en esta ocasión, por la más tradicional y sencilla de todas ellas, la de vainilla con un toque de frutos rojos. En mi caso con un sirope de frambuesa al que le he dado un toque distinto, y también muy italiano, añadiendo unas hojas de albahaca en su preparación.

    Ingredientes :

    Para la panna cotta 

  • 500 ml de nata de montar (35% de M.G.)
  • 65 g de azúcar
  • 4 hojas de gelatina (equivalentes a unos 6 g en polvo)
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
    Para el sirope de frambuesa y albahaca

  • 250 g de frambuesas
  • 30 g de azúcar
  • 2 cucharadas de agua
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 3 ó 4 hojas de albahaca

    Para preparar la panna cotta lo primero que tendremos que hacer es hidratar la gelatina, para ello sumergirla hoja a hoja en un platito con agua fría y dejar reposar unos 10 minutos.

    Poner a calentar a fuego medio, en un cazo, la nata junto al azúcar y la vainilla y, cuando empiece a hervir retirar del del fuego. Estrujar la gelatina entre los dedos, para retirar todo el agua posible, añadirla al cazo y remover con una varilla hasta que esté totalmente disuelta. 

    Repartir la mezcla entre los vasitos y dejar templar antes de meter en la nevera. Necesitará por lo menos 6 horas para que cuaje por completo.

    Para preparar el sirope poner todos los ingredientes en un cazo, reservando alguna frambuesa para decorar los vasitos, y dejarlo cocer a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, durante unos 10 minutos. Pasado ese tiempo colar, para retirar las semillas de las frambuesas y las hojas de albahaca, y dejar enfriar.

    Sólo quedará repartir el sirope en los vasitos sobre las panna cottas y volver a llevar a la nevera durante un rato para que éste último coja algo de cuerpo. 

    A la hora de servir decorar con las frambuesas reservadas y unas hojitas de albahaca fresca.

    Con esta última foto no os digo nada y os lo digo todo... si me descuido no me dejan ni una, jejjeje.