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miércoles, 28 de septiembre de 2022

Ensalada alemana de patata

    Seguimos con las escapadas virtuales así que, coger de nuevo la mochila porque nos vamos de viaje, nada más y nada menos que ha disfrutar de unos de los festivales más populares y multitudinarios que se hacen en estas fechas. El Oktoberfest, el auténtico festival de la cerveza que nació en la ciudad bávara de  Múnich hace más de 200 años, tiene una duración de entre 16 y 18 días, comenzando el primer sábado posterior al 15 de septiembre y prolongándose hasta el primer domingo de octubre, aunque este año se podrá disfrutar de una jornada más ya que el día 3 es festivo en Alemania. 

    Ya sabéis lo que me gusta a mí la historia así que vamos a conocer un poco el origen de este evento. Para ello hay que remontarse al 12 de octubre de 1810, día en el que tuvo lugar el enlace entre Luis I de Baviera y la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen. Los ciudadanos fueron invitados a celebrarlo también, en los campos frente a las murallas de la ciudad, fueron 5 días de festejos coronados con una carrera de caballos. Dado el éxito del evento, decidieron volver a repetirlo al año siguiente, aunque hasta 8 años después no se empezara a repartir cerveza, y sólo la elaborada en la región de Múnich. Con el paso de los años se fueron añadiendo espectáculos y atracciones de todo tipo. Fuente : El mundo

    Pero para aguantar tanta cerveza habrá que meter algo más sólido en el estómago ¿no os parece? Y, por eso, os traigo esta rica ensalada que, acompañado de unos bretzels, serán ideales para tal fin.


    Ingredientes :

  • 800 g de patatas
  • 90 g de pepinillos agridulces
  • 1 paquete de salchichas de Frankfurt pequeñas (160 g aprox.)
  • 3 cucharadas de mahonesa
  • 1 cucharadita de mostaza antigua
  • 1 cucharadita de eneldo fresco picado
  • 1 cucharada del líquido de los pepinillos
  • Cebollino fresco picado para decorar

    Lavar bien las patatas ya que las coceremos con la piel. Poner en una cazuela, cubrir con agua fría y añadir una cucharadita de sal. Llevar a fuego medio y dejar cocer hasta que, al pinchar las patatas con una aguja, ésta entre fácilmente en la patata pero sin llegar a deshacerse. Escurrir y dejar templar para que al ir retirándoles la piel no corramos el riesgo de quemarnos. Cortar en cubos e ir poniéndolos en un bol. Dejar enfriar por completo. 

    Mientras cortar en cuadraditos los pepinillos y las salchichas en rodajas de 1cm, más o menos. En un bote echar la mahonesa, la mostaza el eneldo y el líquido de los pepinillos y remover hasta que esté uniforme. 

    Cuando las patatas estén frías añadir los pepinillos, las salchichas y la salsa y remover con cuidado, procurando que no se deshagan demasiado las patatas, hasta que esté todo bien mezclado. Espolvorear con el cebollino picado y ya estará lista para servir. 


    Como ya no hace tanto calor, yo recomiendo no meterla en la nevera, ya que la patata allí cogería una textura un poco rara, llevándola a la mesa así, a temperatura ambiente.

lunes, 17 de enero de 2022

Fabada asturiana

    Llevamos ya unos cuantos días con un frío totalmente invernal así que, como en casa somos muy de cuchareo, ha llegado la hora de comenzar con platos bien contundentes, de los que nos hacen entrar bien en calor. Y está más que claro que si un buen plato de fabada con todos sus sacramentos no lo va a hacer, no sé yo que lo hará... el problema es ver quién es el guapo que se mueve después, jejjeje. 

    Ya sé que lo tradicional sería hacer la fabada en un puchero a fuego lento, y reconozco que de esta manera estarían más ricas, lamentablemente hoy en día que siempre vamos con prisas si esperáramos para hacerlas de esta manera comeríamos muy pocas legumbres. Además que pienso que, si la materia prima es de la buena, la fabada va a estar rica rica aunque esté preparada como os la traigo aquí, cocinada en la olla exprés ¿no os parece?

 
    Ingredientes :
  • 500g de fabes
  • 1/2 cebolla
  • 2 chorizos asturianos
  • 1 morcilla asturiana
  • 200 g de tocino veteado
  • 1 sobrecito de azafrán en polvo
  • 1 hoja de laurel
  • Sal
  • Aceite de oliva

    Pondremos las fabes a remojar en abundante agua fría desde la noche anterior. 

    Pelar y picar muy finamente la cebolla. Poner a pochar en la olla con un buen chorreón de aceite de oliva. Añadir el tocino y los chorizos y sofreír ligeramente. Verter un vaso de agua caliente y poner a cocer durante 5 minutos con el selector en la posición 2. Abrir la olla y agregar las fabes, previamente escurridas. Echar agua fría, justo hasta que estén cubiertas, y poner a fuego medio-alto. Cuando arranque el hervor añadir medio vaso de agua fría para cortar la ebullición. A esto se le llama asustarlas y deberemos repetir el proceso un par de veces más antes de cerrar la olla. Dejar cocer 9-10 minutos y volver a abrir la olla. Disolver el azafrán en un poco del caldo de cocción y añadir junto a la morcilla, que habremos pinchado para que no reviente, y la hoja de laurel. Salar ligeramente y dejar cocer otros 4-5 minutos más.

    Sacar los sacramentos, o sea los chorizos, la morcilla y el tocino, y servirlos troceados en un plato aparte para que cada uno se ponga lo que quiera.  

    Si queréis que el guiso coja algo más de cuerpo tan solo tendréis que machacar un par de cucharadas de alubias con un poco de caldo, añadirlo de nuevo a la olla y remover para que se disuelva.

lunes, 11 de junio de 2018

Focaccia de calabaza con jamón serrano, gorgonzola y salvia {#elpanperfecto}

    Seguimos amasando, no cejamos en nuestro empeño de hornear #elpanperfecto.
    En esta ocasión le ha llegado el turno a la Focaccia y, de nuevo, me he basado para hacerla en la receta del libro Pan Casero de Ibán Yarza aunque, como no podía ser de otro modo, con algunas variaciones.
    En el blog hay varias recetas de focaccias : con sal y romero,  con orégano y tomates secos, con tomillo y aceitunas negras y con arándanos rojos, brie y romero, incluso esta última con masa madre, pero todas ellas están hechas con una base similar así que, ¿por qué no hacer algo un poco distinto, con un poquito de rock&roll? Me he liado la manta a la cabeza y esta vez he añadido a la masa uno de mis ingredientes preferidos : calabaza cocida.
    Como ya he comentado, la receta la he adaptado de Ibán Yarza y, en lugar de añadirle patata en la masa para darle jugosidad, yo he puesto calabaza. Además, los ingredientes de la superficie, también los he cambiado haciendo que la mezcla resultara absolutamente divina.


    Ingredientes :
    Para la biga
  • 140 g de harina de media fuerza (la del Mercadona)
  • 65 g de agua
  • 2 g de levadura fresca
    Para la masa
  • 207 g de biga
  • 450 g de harina de media fuerza
  • 330 g de agua
  • 100 g de puré de calabaza
  • 12 g de sal
  • 7 g de levadura fresca
    Relleno
  • Sal gorda
  • Paleta ibérica
  • Gorgonzola piccante
  • Hojas de salvia fresca

    El día anterior prepararemos la biga y el puré de calabaza. Mezclar los ingredientes y amasar hasta tener una masa densa. Poner en un bol, tapar con plástico y refrigerar toda la noche. Para el puré, cocer un trozo de calabaza en el microondas hasta que esté tierna, machacar la carne y ponerla en un colador. Taparlo con plástico y dejar reposar para que pierda todo el agua posible.
    Cuando saquemos la biga de la nevera habrá crecido y estará esponjosa. Sacar también la calabaza y pesar la cantidad que necesitamos. Poner los ingredientes de la masa en un bol limpio pero sin añadir todo el agua para poder controlar la humedad de la masa final. Esta deberá resultar bastante pegajosa pero manejable. Dejar reposar en el bol durante un cuarto de hora para que empiece a amasarse sola. Cuando pase ese tiempo empezar a hacer plegados con ella, sin sacarla del bol, estirando una buena porción de masa y plegándola sobre sí misma. Ir girando el bol entre plegado y plegado, repitiéndolo unas 10 veces. Dejar reposar durante 5 minutos y repetir de nuevo otra serie de 10 plegados y así hasta repetir 2 veces más. La masa seguirá estando bastante líquida pero no se debe pegar casi en las manos y será bastante manejable.
    Pasar la masa a una bandeja untada de aceite, con cuidado de no desgarrarla, estirándola y plegándola en tríptico. Repetir a la media hora  y dejar fermentar otra hora más. Pasar a otra bandeja forrada con papel de horno y untada con abundante aceite. Plegar los extremos de la derecha e izquierda un cuarto hacia el interior, luego los lados de arriba y abajo hasta que se toquen en el centro y voltear para dejar que el pliegue quede debajo. Untar la superficie con bien de aceite y presionar la masa con las yemas de los dedos hasta tocar el fondo,estirando al tiempo hasta que la masa cubra toda la bandeja. Dejar que se relaje 10 minutos y volver a repetir intentando coincidir en los mismos agujeros. Distribuir el relleno por la superficie, apretando con los dedos para que se pegue, aunque lo que yo he hecho ha sido ir metiendo en cada agujerito un poco de relleno, alternando los ingredientes. Mirar que maravilla de burbujas que le han salido a mi masita 😍😍


    Precalentar el horno a 250ºC poniendo otra bandeja metálica en la parte de abajo. Justo después de meter la focaccia echar medio vaso de agua en la bandeja de abajo para crear vapor. Hornear durante 10 minutos, pasado ese tiempo sacar la bandeja , bajar la temperatura a 200ºC y dejar hornear otros 25 minutos. Bajando la focaccia a la parte de abajo los últimos 15 minutos para que se dore la base.
    Sacar y, en cuanto se enfríe un poco, colocar sobre una rejilla.


    Lo cierto es que no las tenía conmigo al cambiar la patata por la calabaza pero tengo que decir que ha sido todo un acierto, estaba impresionante.


    Y la mezcla de sabores de los ingredientes del relleno le van que ni pintado; vamos, plenazo total.


    Y ¿véis que pedazo de miga ha quedado? Estoy encantada, parece que vamos por el buen camino para alcanzar #elpanperfecto

domingo, 18 de enero de 2015

Töltött káposzta o col rellena a la húngara {Cocinas del mundo}

    ¡¡¡Madre mía, pero cómo corren los días!!! Ya hemos pasado el ecuador del mes y aún no había estrenado el año con ninguna entrada en el blog. La verdad es que no he empezado el 2015 demasiado bien, pero ahora que todo va volviendo a la normalidad espero ir poniéndome al día.
    De momento empiezo como terminé el año, con un reto, jejjeje, no podía ser de otra manera. En esta ocasión os traigo un plato realmente invernal, ideal para entonar el cuerpo en estos fríos días que estamos teniendo.


    En esta ocasión ha sido Concha la que nos proponía viajar hasta Hungría para descubrir su gastronomía a través del reto "Cocinas del mundo"


    Yo he elegido unos rollitos de col rellenos de carne y arroz deliciosos. La verdad es que llevo haciéndolos hace bastante tiempo en casa sin tener ni idea de que era una receta típica húngara. La única diferencia es que yo los sumerjo en salsa de tomate y los húngaros los ponen sobre una cama de chucrut con chorizo y panceta ahumados y bañados con nata agria.
    Esta vez los he hecho a su manera y tengo que reconocer que están muy buenos aunque también muuuy potentes.
 

    Ingredientes :
  • 250 g de chucrut
  • 1 repollo pequeño
  • 200 g de carne picada mezcla de ternera y magro
  • 40 g de arroz basmati
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 15 g de manteca de cerdo
  • 1 diente de ajo
  • Sal
  • 1 cucharadita de mejorana seca
  • 50 g de chorizo ahumado*
  • 50 g de panceta ahumada*
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
  • 50 ml de nata agria o crème fraîche
    * Tanto el chorizo como la panceta ahumada los he puesto de los que venden para preparar fabada, tipo asturiano.
    
    Separar las hojas del tronco de la col, con cuidado de no romperlas. Escaldarlas en una cazuela con abundante agua hirviendo durante unos 7 minutos hasta que estén bien tiernas y manejables, escurrir y dejar enfriar.
    Lavar el chucrut con agua fría, escurrir y reservar. Quitar el germen del ajo y picar finamente. Cortar el chorizo y la panceta en trocitos y reservar.
    Mezclar bien en un bol la carne, el arroz, el ajo, el pimentón, 1/2 cucharadita de mejorana y la manteca derretida. Salpimentar.
    Secar las hojas de col entre dos hojas de papel de cocina, retirar los nervios más duros y reservar.
    Rellenar las hojas con ayuda de una cuchara y enrollar cerrando bien los extremos para que el relleno no se salga.
    Poner en una cazuela, untada con un poco de aceite, la mitad del chucrut. Espolvorear con un poco de pimienta y la mitad de la mejorana que queda. Repartir la mitad de los trozos de chorizo y de panceta por encima.
    Colocar los rollitos de col por encima y cubrir con el resto del chucrut, la mejorana, el chorizo y la panceta. Espolvorear con otro poco de pimienta negra recién molida y añadir agua hasta que cubra las 2/3 partes de los rollitos.
    Dejar cocer tapado, a fuego lento, durante una hora.
    Servir calientes con un poco de créme fraîche por encima.


    Ya veis que no es precisamente una plato ligero y más si lo riegas bien con la nata pero la mezcla  de sabores es brutal, impresionante.


    Se nota que me gustan un montón ¿a qué si?