Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta Con yogurt. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Con yogurt. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de febrero de 2024

Panna cotta de naranja sanguina

    Con las ganas que tenía de volver a encontrar naranjas sanguinas, no os podéis hacer una idea de la alegría que me llevé este sábado al descubrir que, varios puestos en el mercado, ya las vendían. Así que preparaos porque vienen algunas recetitas en las que va incluido este ingrediente, comenzando con algo dulce y extraordinariamente rico.

    Pero no es una panna cotta cualquiera, es la panna cotta de las panna cottas y, para rizar más el rizo, viene regadita con un caramelo también de naranja sanguina. Todo un lujazo de postre.

    Pero vamos al lío que intuyo que ya estáis babeando, jejjejeje.

    Ingredientes :

    Para la panna cotta :

  • 125 ml de zumo de naranja sanguina
  • 3 ó 4 hojas de gelatina
  • 60 g de azúcar
  • Ralladura de 1/2 naranja sanguina
  • 80 g de yogur griego
  • 85 g de nata de montar (35% de m. g.)
  • 1/4 de cucharadita de zumo de limón
    Para el caramelo de naranja sanguina :

  • 2 naranjas sanguinas exprimidas
  • 80 g de azúcar

    Sumergir las láminas de gelatina en agua fría para que se hidrate. Poner el zumo de naranja en una cazuela y llevar a fuego medio. Cuando esté caliente, estrujar con la mano las hojas de gelatina remojadas y echarlas dentro de la cazuela. Remover hasta que estén disueltas por completo. Sin dejar de remover, añadir la ralladura y el azúcar. Cuando esté todo totalmente integrado continuar cociendo 3 minutos más. Retirar del fuego y dejar templar unos 10 minutos. Agregar el yogur, la nata y el zumo de limón y mezclar hasta que la crema esté uniforme. Repartir en moldes y refrigerar toda la noche.

    Al día siguiente prepararemos el caramelo poniendo en un cazo el azúcar y, llevándolo a fuego medio-alto, hacer un caramelo seco con él. Echar dentro el zumo, bajar el fuego y remover hasta que el caramelo se disuelva por completo. Dejar reducir un poco hasta que tenga la consistencia de un almíbar. Retirar del fuego y dejar enfriar por completo.

    Para desmoldar sumergir cada molde hasta un poco más de la mitad en agua caliente, con cuidado que no entre nada en el molde, cubrir con un plato y volcar para que caiga en él. Regar cada panna cotta con un el caramelo justo antes de llevar a la mesa.

    Fuente : Panna cotta de Con harina en mis zapatos y Caramelo de Hint of vainilla (blog que por más que lo he buscado no lo he podido encontrar, debe haber dejado de existir)


miércoles, 9 de febrero de 2022

Bizcochitos de melocotón y naranja sanguina

    Como la temporada de naranja sanguina ha comenzado, y no es excesivamente larga, más vale que me ponga las pilas si quiero llegar a preparar todas las recetas que tengo en mente hacer con ellas.  


     Y voy a comenzar con algo dulce. Se trata de la receta con la que Natalia, del blog Con harina en mis zapatos, se despedía de la temporada de naranja sanguina el año pasado y que, como ya no pude encontrarlas por ningún lado, me quedó pendiente de probar. Así que le tenía unas ganas terribles.

    No me enrollo más y vamos al lío.


     Ingredientes :
  • 3 huevos L (ó 4 huevos M)
  • 125 g de yogur griego con trozos de melocotón
  • 150 g de azúcar
  • 300 g de almendra molida
  • 1/2 cucharadita de cardamomo molido
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 pizca de sal
  • La ralladura de 2 naranjas
    Para el glaseado :

  • 125 g de azúcar glass
  • 2 cucharadas de zumo de naranja sanguina

    Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo

    Poner en un bol el azúcar y la ralladura y estrujarlos con los dedos para que se impregne bien del aroma de la naranja. Añadir los huevos y batir hasta que la mezcla se vuelva blanquecina y doble su volumen. Incorporar el yogur, el cardamomo y el bicarbonato con movimientos envolventes. Agregar poco a poco la almendra molida e integrar con suavidad con ayuda de una espátula.

    Repartir en los moldes llenándolos hasta las 3/4 partes de su capacidad. Meter al horno, a media altura, y dejar cocer de 30 a 35 minutos, hasta que al pinchar en el centro con una brocheta ésta salga limpia. Sacar del horno y dejar reposar de 5 a 10 minutos antes de desmoldar. Terminar de enfriar sobre una rejilla.

    Cuando estén totalmente fríos prepararemos el glaseado mezclando poco a poco el zumo con el glass hasta que obtengamos la consistencia deseada. Repartir sobre la superficie de los bizcochitos y dejar reposar para que se seque un poco el glaseado.


    Sabía yo que no me iba a defraudar la receta porque todo lo que nos enseña Natalia está de muerte y es que esa combinación de sanguina y melocotón es todo un acierto. 
    Os dejo que si me descuido estos lameruzos que tengo en casa no me van a dejar ni las migas, jejjeje.

    Fuente : Con harina en mis zapatos

viernes, 20 de marzo de 2020

Curry de pollo y cardamomo

    Continúa nuestro viaje gastronómico de manera virtual, el único que podemos hacer ahora mismo, y nuestro destino no es otro que la India.
    Uno de los platos más populares de este país, sin duda alguna, es el curry ya sea de pescado, verduras, paneer o pollo, como el que hoy os traigo.
    Hace mucho mucho tiempo que preparo este curry en casa. No sé de donde saqué la receta, así que no la voy a poder enlazar, lo único que sé es que es de mi querida Juana Guindilla.


    Hace unos días fue el cumpleaños de mi hija y, en mi casa, es tradición que él que los cumple elige lo que vamos a comer... seguro que os imagináis que es lo que me pidió que le preparara, jejjeje.


    Ingredientes :
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana picada
  • 1 cucharadita de jengibre fresco picado
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 1 cucharadita de comino 
  • 1 cucharadita de cilantro en polvo
  • 5 vainas de cardamomo
  • 1 cucharadita de semillas de mostaza
  • 1/8 de cucharadita de chile en polvo*+ 1 pizca para espolvorear
  • 600 g de muslos de pollo
  • 400 g de tomate triturado
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • Sal
  • Yogur natural 
  • Cilantro fresco picado
  • Arroz blanco cocido para acompañar**
    *Juana en su recta le pone 1 cucharadita de chile pero yo, como no debo comer picante, sólo le puse esa pizca que os he puesto en la receta.
    **El arroz debería ser basmati, pero yo le puse el que tenía en casa.


    En la receta de Juana también se le añaden 150 g de espinacas picadas pero en casa no le gustan a todos así que las omití. Pero vamos ya con la receta. 
    En un mortero majar el ajo junto al jengibre hasta obtener una pasta homogénea. Sacar las semillas de las vainas del cardamomo y machacarlas junto al comino hasta que esté fino. Deshuesar el pollo y cortarlo en trozos medianos.
    Poner el aceite en un wok o sartén grande a fuego medio. Una vez esté caliente, añadir la cebolla. Cuando esté pochada agregar la pasta de ajo y jengibre y rehogar durante un par de minutos. Espolvorear con las especias y dejar cocer, removiendo para integrarlas, durante un par de minutos.
    Incorporar el pollo troceado y saltear durante unos 5 minutos. Entonces añadir el tomate, tanto el triturado como el concentrado, remover y verter agua justo hasta cubrir la carne. Sazonar y cocinar a fuego lento unos 20 minutos, hasta que reduzca el líquido y el guiso haya espesado.
    Si queréis incorporar las espinacas éste es el momento de hacerlo. Lavar, escurrir bien y cortar en trozos. Añadir y dejar cocer 5 minutos más.
    En el momento de servir repartir cucharadas de yogur por encima y un poco de cilantro picado.


    Servir acompañado de arroz blanco cocido y espolvorear con una pizca más de chile en polvo.


    Normalmente lo acompaño también de pan naan pero esta vez no tenía y no me daba tiempo a prepararlo. Pero si os apetece acompañarlo con él, aquí os dejo la receta que yo suelo hacer.


jueves, 19 de diciembre de 2019

Cinnamon roll cupcakes. Calendario de Adviento Día 19

    Parece que nuevamente llegó el frío así que ¿por qué no disfrutar de un rincón del sofá, arropada con una manta, degustando un rico té calentito? Y, por supuesto, acompañando al té alguna pequeña delicia para pecar. Bueno, la verdad que estos cupcakes que os traigo pequeños, lo que se dice pequeños, no son. Además de ser una pequeña bomba calórica pero, ¡qué narices!, habrá que combatir el frío de alguna manera ¿no os parece? Y no hay nada más navideño que unos rollos de canela, por lo menos en Estados Unidos. 😜😂😂


    La receta tiene varias preparaciones que llevan su tiempo pero os aseguro que merece la pena. Mi consejo es hacerla en dos días : el primero preparando los rollitos de canela y el segundo horneando las magdalenas y montando los cupcakes.


    La receta es larga así que vamos por partes. En primer lugar haremos los rollitos de canela, que son los que tardarán más tiempo en estar listos.
    Ingredientes :  
    Para los rollos de canela
  • 100 g de harina
  • 50 g de leche
  • 20 g de azúcar
  • 20 g de mantequilla
  • 5 g de levadura fresca de panadero
  • 1 pizca de sal
  • 1/4 cucharadita de cardamomo molido
  • 20 g de mantequilla en pomada(para el relleno)
  • 20 g de azúcar moreno (para el relleno)
  • 1 cucharadita de canela (para el relleno)
  • Huevo batido para pincelar

    Calentar la leche a temperatura corporal (unos 37ºC) y derretir la mantequilla en ella. Agregar la levadura y desleír en la leche. Poner, en un bol grande, 2/3 de la harina y la mezcla de leche y comenzar a trabajar con una cuchara de madera hasta que esté todo integrado, unos 5 minutos. Incorporar el resto de la harina, la sal, el azúcar y el cardamomo y mezclar bien. Deberá quedar una masa que se pegue ligeramente a las manos.
    Colocar sobre la superficie de trabajo y amasar durante un par de minutos. Tapar con un paño y dejar reposar de 10 a 15 minutos. Repetir el proceso de amasados-reposos hasta que la masa esté lisa, brillante y elástica y pase la prueba de la membrana. Bolear. Colocar en un bol, ligeramente engrasado, con el cierre hacia arriba, tapar y dejar levar, en un sitio cálido y sin corrientes de aire, hasta que casi doble su volumen.
    Volcar sobre la encimera levemente enharinada y desgasificar estirándola con un rodillo. Formar un cuadrado de unos 3mm de grosor.
    Hacer una pasta con los ingredientes del relleno y extenderla sobre la superficie de la masa. Cortar tiras de unos 5cm y envolver formando un rollo largo y estrecho con cada tira, como si fuera un brazo de gitano. Cortar cada una de ellas en rodajas de 1,5cm y colocar en un molde de mini cupcakes, ligeramente engrasado. Tapar y dejar fermentar durante aproximadamente una hora, hasta que coja un poco de volumen.
    Precalentar el horno a 250ºC, con calor de arriba-abajo.


    Pincelar con huevo y meter al horno a media altura. Cocer durante 5 minutos. Deberán estar dorados pero blanditos para asegurar que estén tiernos y jugosos.
    Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla. Una vez bien fríos guardar en una lata metálica.


    Ingredientes :
    Para los cupcakes
  • 80 g de harina
  • 1/2 cucharadita de levadura química
  • 1/4 de cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1 huevo L
  • 50 g de aceite de girasol
  • 65 g de azúcar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 60 g de yogur griego natural
    Para los remolinos de canela
  • 1/2 cucharada de canela
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • 1 cucharada de azúcar
    Para la crema de queso de canela
  • 55 g de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 30 g de mantequilla en pomada
  • 110 g de azúcar glass
  • 1/4 de cucharadita de vainilla
  • 1 cucharadita de canela    
    Para el glaseado de queso
  • 25 g de azúcar glass
  • 25 g de queso crema
  • 8 ml de agua caliente
  • 1/4 de cuchardita de extracto de vainilla



    Precalentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo.
    Preparar una bandeja de cupcakes con cápsulas de magdalenas. Tamizar la harina, la levadura, el bicarbonato, la canela y la sal y mezclar. Reservar.
    Poner en un bol el huevo con el azúcar y batir hasta que la mezcla blanquee y aumente de volumen. Sin dejar de batir, añadir el aceite, la vainilla y el yogur hasta que la mezcla esté uniforme.
    Agregar los ingredientes secos tamizados y mezclar sin batir con movimientos envolventes, con ayuda de una espátula, sin trabajar demasiado, justo hasta que la masa esté uniforme.
    Preparar la mezcla para los remolinos de canela juntando bien todos los ingredientes.
    Echar 1 cucharada de la masa en cada cápsula. Añadir 1/2 cucharadita de la mezcla de remolino. Cubrir con un poco más de masa y repetir el proceso hasta llenar los 2/3 de la capacidad de cada cápsula. Con ayuda de un palillo, mover la masa levemente para que se formen los remolinos. Espolvorear con un poco más de la mezcla de canela y llevar al horno, a media altura. Cocer de 18 a 20 minutos, hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio.
    Retirar del horno, desmoldar y terminar de enfriar sobre una rejilla.
    Batir el queso con la mantequilla hasta que la mezcla esté espumosa. Añadir la vainilla y mezclar. Incorporar el azúcar y la canela y remover hasta integrar. Meter la crema en una manga con boquilla de estrella y refrigerar hasta su uso.
    Cuando las magdalenas estén frías hacer un doble rosetón con la crema, en cada una, y colocar un mini rollito encima.
    Preparar el glaseado batiendo, enérgicamente, todos los ingredientes, con una varilla manual, hasta que la mezcla esté fina y suave. Regar con el glaseado por encima de los cupcakes como veis en las fotos.


    Dejar que se seque un poco antes de comerlos... si es que podéis aguantar la tentación.


    Decir que están ricos es quedarse corto. Yo me los llevé para merendar al trabajo y fueron un éxito total. No dejaron ni las migas.

    Fuentes : (Adaptados de) cupcakes y crema de queso de canela de Pies and Tacos, Bollos suecos de canela del libro Pan casero de Ibán Yarza y Glaseado de crema de queso de Megasilvita 

viernes, 6 de diciembre de 2019

Granada macerada en pacharán con yogur. Calendario de Adviento Día 6

    Una de las cosas que no puede faltan en mi casa, en Navidad, son las granadas. Es uno de nuestros postres preferidos que, además, es ideal para introducir la ingesta de fruta en unas fiestas donde las comidas no son precisamente ligeras. Por esto, me parecía que lo lógico era que, en este Calendario de Adviento, también tenían que aparecer.


    Yo creo que lo peor que tienen las granadas es tenerlas que pelar ya que, una vez que los granos rojos se acumulan en el bol, es un verdadero vicio el comenzar a picotearlos.
    No hace falta darle muchas vueltas ni incluir demasiados ingredientes para terminar preparando un postre ligero, rápido y sin complicaciones, y con los colores de la Navidad. El rojo ya lo pone la granada y el blanco el yogur.


    En este caso la granada está macerada en pacharán pero podéis cambiarlo por zumo de naranja o mandarina si lo van a comer niños. En este caso la ralladura deberá ser del cítrico elegido para el zumo.
    Vamos a ponernos manos a la obra.


    Ingredientes (para 2 personas) :
  • 1 granada
  • 1 y 1/2 yogur griego
  • 150 ml de pacharán
  • 1 vaina de vainilla
  • 1 cucharada de azúcar
  • Ralladura de 1/2 lima

    Partir la granada por la mitad y golpear la piel, con el dorso de una cuchara, sobre un bol para que los granos se suelten. Verter el pacharán y el azúcar sobre ellos y remover. Tapar con film de cocina y dejar macerar, en la nevera, por lo menos 12 horas. Yo la tuve toda una noche.
    Cortar con una puntilla la vaina de vainilla y raspar un poco su interior para sacar las semillas. Mezclarlas con el yogur hasta que esté unificado.
    Sacar la granada y escurrir. Reservar un par de cucharaditas de granos para decorar. Con una cuchara ir haciendo capas, en dos vasos, alternando la granada y el yogur y terminando con yogur. Decorar cada vaso con una de las cucharaditas de granos de granada reservadas y rallar la cáscara de lima por encima.


    Servir enseguida para que el yogur no se tinte con el rojo de la granada.
 

    Fuente : El Comidista

domingo, 1 de septiembre de 2019

Curry de remolacha y naan de coco, yogur y pasas

    Comienza septiembre y yo sigo sin ganas de volver a la rutina, aunque no me quede más remedio que acostumbrarme e ir habituándome a ella. Este año ha sido bastante atípico para mí ya que, al tener que acudir cada día a rehabilitación, no he podido tener vacaciones como tal con lo que mi verano ha sido menos verano... pero no me voy a quejar ya que me ha dado tiempo a descubrir nuevos retos en los que poder participar. ¡Ay lo que me gusta  a mí un reto! 😂😂 La mayor parte de ellos han sido lectores (que me gusta leer tanto como cocinar) pero también he tenido ocasión de poder aportar alguna cosilla a #losviernesreto, como ya os conté en la entrada de los vasitos de triffle de melocotón hace una semana.
    Esta semana no tenía pensado publicar otra entrada pero, con lo ricos que salieron el curry y el naan de la propuesta de este viernes, me he visto en la obligación de ponerme a ello.


    Aunque la invitación era para viajar a la India yo me he ido un pelín más abajo para traeros este curry vegetariano típico de Sri Lanka.
    Este curry tiene además la particularidad de que se puede degustar tanto en caliente como en frío, lo que es un plus para prepararlo aunque haga un calor de muerte. Se puede comer presentado como guarnición de otro plato o bien como plato principal, acompañado de una ensalada, arroz o /y pan chapati.


    Como la propuesta que se nos hacía era acompañado de naan en vez de chapati (ambos panes que se pueden hacer en sartén, aunque allí los cuecen en tandoor) elegí un naan un tanto peculiar que lleva, igual que el curry, coco y yogur entre sus ingredientes, ya que el clásico y el relleno de queso hace tiempo que los tengo publicados en el blog (pincha aquí si quieres verlos)



    Ingredientes para el naan :
  • 120 ml de leche de coco
  • 1 cucharadita de levadura seca de panadería
  • 40 g de azúcar
  • 330 g de harina de fuerza
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 40 g de ghee + 20 g para pincelar
  • 75 g de yogur griego
  • 50 g de coco rallado
  • 50 g de pasas sultanas

    Ingredientes para el curry :
  • 500 g de remolachas cocidas
  • 1 trozo de 2,5 cm de jengibre fresco
  • 1 cebolla 
  • 1 guindilla verde
  • 10 hojas de curry fresco
  • 1/2 cucharadita de semillas de hinojo
  • 1 pizca de guindilla en polvo
  • 1 cucharadita de cúrcuma molida
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 2 cucharaditas de semilla de mostaza negra
  • 4 cardamomos negros
  • 3 cucharadas de aceite de semillas de mostaza o vegetal
  • 30 g de coco rallado
  • 1 cucharadita de sal
  • 225 ml de yogur natural

    Lo primero empezaremos preparando el naan que es lo que más tardará en hacerse.
    Remojar las pasas en agua templada durante un rato. Escurrir y secar ligeramente.
    Poner en un bol todos los ingredientes del naan y mezclar hasta que esté todo bien integrado. Volcar sobre la mesa de trabajo, ligeramente enharinada, y amasar hasta que esté lisa y suave. Colocar en un cuenco, ligeramente aceitado, y cubrir con film plástico. Dejar fermentar hasta que casi doble su volumen.
    Volcar sobre la mesa enharinada y desgasificar un poco con las manos. Formar una bola y dividir en 6 porciones. Bolear cada parte y, con la ayuda de un rodillo, extender dándole forma alargada hasta que tenga un grosor de 6 a 8 mm.
    Poner una plancha al fuego y, cuando esté bien caliente, pasar los panes por ella 2 minutos por cada lado hasta que comiencen a dorarse, para luego ponerlos, con ayuda de unas pinzas, directamente sobre el fuego, volteándolos con frecuencia para que no se quemen. De esta manera los naan tomarán el ligero sabor que les dá el tandoor. Estarán listos cuando comiencen a hincharse. Pincelarlos generosamente con más ghee, cubrir con un paño y mantener en caliente.


    Lavar y secar la guindilla, cortarla longitudinalmente por la mitad y retirar las semillas y el pedúnculo. Pelar el trozo de jengibre y trocear. Sacar las semillas de las vainas de los cardamomos.
    Pelar y picar la cebolla muy finamente.
    Poner en el vaso de la batidora el coco, la guindilla, el jengibre, las semillas de los cardamomos negros y las semillas de hinojo. Triturar e ir añadiendo un poquito de agua hasta que se forme una pasta sin apelmazar. Reservar.
    Escurrir las remolachas, cortar en gajos o en cubos de tamaño similar y reservar.
    Calentar el aceite en una sartén grande y añadir las semillas de mostaza negra. Cuando empiecen a saltar agregar las hojas de curry junto con la remolacha, la cebolla, la cúrcuma, el comino, la sal y la pizca de guindilla. Dejar cocer 7-8 minutos removiendo frecuentemente para que no se agarre.
    Echar la pasta de coco, preparada anteriormente, integrar y poner a fuego medio. Continuar la cocción durante 5 minutos, removiendo a menudo. Añadir agua poco a poco para aclararlo ligeramente y dejarlo cocer otros 5-7 minutos más.
    Retirar del fuego. Echar el yogur por encima, mezclándolo ligeramente, justo antes de llevar a la mesa.


    Servir acompañado de arroz basmati cocido y del naan de coco, yogur y pasas. Cerrar los ojos, aspirar el aroma que emana y preparaos a disfrutar de la comida, sintiéndoos transportados a esos lugares remotos.

    Fuentes : "Mi primer libro de cocina india" y Pepekitchen

jueves, 22 de agosto de 2019

Vasitos de triffle de melocotón en almíbar

    Siguen los días de calor en Valencia, por lo que la idea de poner el horno en marcha no es que me haga muy feliz. De todos modos, no por ello, he renunciado a preparar algo dulce para tomar como colofón de una comida especialmente rica, como estos vasitos de triffle así lo demuestran.


    Es un postre extremadamente rápido de preparar, donde he aprovechado parte de las existencias de mi despensa y mi nevera, una buena manera de que al comenzar de nuevo la rutina en septiembre todo lo almacenado esté renovado, y que me ha servido para poder participar en "Los viernes reto", un nuevo reto de Instagram que he encontrado... ya lo sé, me pierden los retos, pero yo soy así ¿qué le vamos a hacer?


    No me enrollo más que hace mucho calor y solo de ver las fotos de nuevo me están entrando unas irrefrenables ganas de ir a prepararlos de nuevo porque estaban ricos ricos de verdad.


    Ingredientes (para 10 vasitos) :
  • 10 mitades de melocotón en almíbar (345 g aprox.)
  • 200 g de mermelada de fresa
  • 10 bizcochos de soletilla
  • El almíbar del melocotón  
  • Unas hojas de hierbabuena para decorar
    Para la crema de yogur
  • 200 g de queso crema (usé Philadelphia)
  • 2 yogures griegos naturales sin azúcar (250 g)
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
  • 3-4 cucharadas del almíbar del melocotón
     Como podéis comprobar la receta no lleva más azúcar, en casa no nos gustan los postres excesivamente dulces, que la que le aporta la mermelada y el almíbar. Para nosotros, estaba en su punto justo 😋😋


    Lo primero que haremos es preparar la crema para que coja un poco de cuerpo en la nevera.
    Poner en un bol el queso crema, los yogures y la vainilla. Con ayuda de una varilla remover hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. Sin dejar de remover, ir añadiendo el almíbar, cucharada a cucharada, hasta que esté en el punto de dulzor que más os guste.
    Si el postre no lo van a tomar niños, podéis sustituir el almíbar por licor de melocotón... para darle una chispa más de gracia 😉
    Meter la crema preparada en una manga y llevar a la nevera hasta la hora de montar los vasitos.
    Cortar cada mitad de melocotón en almíbar escurrido en 8 tiras y reservar. Lavar las hojas de hierbabuena y secar con papel.
    Poner el almíbar en un plato hondo, sumergir ligeramente los bizcochos, pero sin empaparlos demasiado, e ir acomodando cada uno en el fondo de uno de los vasitos. Repartir la mermelada de fresa sobre ellos y rellenar con la crema refrigerada. Para terminar, colocar por encima las tiras de melocotón, formando una rosa... pero seguro que con las fotos del paso a paso os queda claro del todo.


    Decorar con unas hojitas de hierbabuena.


    Refrigerar un par de horitas por lo menos para que se enfríen bien aunque bien podéis comerlos así... que es lo que yo hice con el primero 😂😂


    Para comerlos es sencillo, sólo hay que meter la cucharilla hasta el fondo del vaso para coger un poco de cada capa y comenzar a disfrutar.


    Así de limpito quedó mi vaso, sólo me faltó meter el dedo para terminar de rebañarlo 😂😂

sábado, 20 de julio de 2019

Polos cremosos de limón

        "Un pequeño paso para el hombre... un gran salto para la humanidad"

    Hoy se cumplen 50 años de esta celebre frase que pronunció el astronauta norteamericano Neil Armstrong cuando puso su pie en la Luna. Hacía solo unos días que el Apolo 11, tripulado por Armstrong, Aldrin y Collins, tras su despegue en Cabo Cañaveral, había iniciado la misión que culminó con el paseo por la superficie lunar de los dos primeros, mientras Collins se quedaba esperando su regreso orbitando a 60 millas, dando lugar a la famosa imagen de la suela de una bota grabada en la superficie.
    Ellos fueron la cara visible del programa donde otras 400.000 personas trabajaban desde tierra. Todos los televisores estaban encendidos para ver tal acontecimiento. Se calcula que unos 650 millones de personas vieron la retransmisión en directo, de los cuales 20 millones eran españoles.
    Yo me quería sumar a la celebración, hay que ver lo que me gusta una fiesta 😂😂, por lo que me puse a pensar que podía preparar. Tenía que ser algo divertido y fresco, sobre todo fresco. Con el mero hecho de pensar en encender el horno y me entran unas palpitaciones que paqué 😂😂


    Hace unos días Belén (Cupcakes a gogó) nos enseñaba unos irresistibles polos cremosos de limón, en su perfil de IG, que nos habían hecho babear de lo lindo.  
    Como yo todo lo que nos enseña ella tengo que probarlo, me puse a prepararlos. Cuando llegó la hora de elegir molde donde congelar la mezcla me acordé de estos con forma de cohete.

 
    Con tan solo tres ingredientes, y de la manera más sencilla, podréis disfrutar de los polos de limón más deliciosos que habréis catado nunca.
    Ingredientes :
  • 3 yogures naturales sin azúcar (usé yogur griego)
  • 2 limones hermosos
  • 370 g de leche condensada
    Lavar bien los limones y secarlos. Rallar fina su piel sin llegar a la parte blanca, ya que amargaría, y exprimir. Colar el zumo para retirar las posibles pepitas que puedan haber caído.
    Para prepararlos los polos sólo deberéis mezclar los yogures, el zumo y la ralladura de los limones y la leche condensada, en un bol, hasta que la crema esté uniforme.


    Os aconsejo que tengáis fuerza de voluntad porque, si probáis la crema en este punto, va a ser harto complicado no acabar comiéndola a cucharada limpia 😂😂
    Rellenar los moldes, si no la habéis devorado ya, y congelar.


    Ya no me acordaba lo difícil que es hacer la sesión de fotos de unos polos, y mas cuando lo que quieres es que salga la forma bien definida como pretendía en este caso. Si, además, juega en tu contra que sea una mezcla taaan cremosa como ésta la misión se vuelve casi misión imposible.


    A los pocos segundos de salir del congelador ya estaban como veis en la imagen y eso que, debajo del plato, el paño estaba tapando una placa de congelación.
    Eso sí, duraron bien poco porque ricos estaban un rato largo 😋😋😋... como todo lo que nos recomienda hacer la gogó 😄😉


miércoles, 29 de noviembre de 2017

Rábanos asados a la miel y yogur de cabra a la lima

    Hasta ahora, siempre que veía manojos de rábanos en la frutería solo pensaba que podía utilizarlos para ensaladas. De repente me encuentro con una receta donde se preparan horneados y, claro, no me he podido resistir a prepararlos y, por supuesto, a probarlos.


    La verdad es que es curioso como catalogamos los alimentos según los hábitos a los que estamos acostumbrados, jamás se me habría pasado por la cabeza hornear rábanos. Y, aunque al principio me chocó el sabor, tengo que decir que están deliciosos... por lo menos para mí.


    Tanto el picor de los rábanos como la ligera acidez del yogur aromatizado con lima se ven suavizados por el dulzor de la miel.


    Ingredientes :
  • 1 manojo de rábanos rosas
  • 1 yogur de cabra
  • 4 dientes de ajo
  • 1/2 lima
  • 2 cucharadas de miel de romero
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Flor de sal
  • Pimienta blanca de molinillo recién molida
    Precalentar el horno a 180ºC
    Lavar, cortar las raíces de los rábanos y las hojas dejando solo 1cm del tallo. Colocar los rábanos y los ajos sin pelar en una fuente de horno. Regar con la miel y el aceite de oliva y salpimentar.


    Hornear durante unos 25 minutos hasta que, tanto los rábanos como los ajos, estén ligeramente caramelizados.
    Lavar y secar concienzudamente la lima. Rallar la piel y exprimir su zumo.
    Mezclar el yogur con la ralladura y el zumo y salpimentar al gusto.


    Disponer en la base de los platos una cucharada del yogur y repartir por encima los rábanos.
    Regar ligeramente con el jugo de la cocción de los rábanos y servir antes de que se enfríen.


    En la receta original el yogur era de oveja y se usaba limón en vez de lima pero, cómo no iba yo a cambiar  algo en una receta??? Tenía que darle mi toque, eso o que no encontré yogur de oveja y se me acabaron los limones, jejjeje.


    Fuente : Revista Regal