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jueves, 5 de febrero de 2026

Crema de chirivías y manzana

    Continúan las temperaturas muy pero que muy bajas de pleno invierno y el mejor remedio para entrar en calor es un buen plato de cuchara. En esta ocasión os traigo una crema contundente y con mucho cuerpo, con ingredientes de temporada, que os hará entrar en calor en un santiamén.

    Ingredientes :

  • 2 y 1/2 manzanas Fuji
  • 500 g de chirivías
  • 2 chalotas
  • 200 ml de leche
  • 450 ml de caldo de pollo
  • 50 g de bacón ahumado
  • 50 g de nata líquida
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 pizca de pimentón picante
  • Sal
    Para decorar :
  • 10 g de mantequilla
  • 1/2 manzana Fuji
  • Pimentón ahumado

    Pelar las chirivías y las manzanas y cortarlas en cubos. Pelar y picar finas las chalotas. 

    Calentar a fuego bajo una cazuela con las dos cucharadas de aceite. Echar las chalotas picadas y dejar cocinar hasta que estén transparentes. Añadir las chirivías y las manzanas troceadas, el pimentón y la sal. Remover y verter el caldo y la leche. Llevar a ebullición, bajar a fuego medio, tapar y dejar cocinar 25 minutos. 

    Mientras dorar el bacón en una sartén sin grasa. Dejar escurrir sobre papel absorbente, reservar la mitad para la decoración y dejar infusionar el resto dentro de la nata líquida. 

    Cuando las chirivías estén tiernas añadir la nata con el bacón, remover y dejar cocinar 10 minutos más. Triturar hasta que esté fino.

    Pelar la media manzana restante y partir en láminas finas. Retirar de la sartén la grasa que haya soltado el bacón y dejar, a fuego bajo, derretir en ella la mantequilla. Una vez derretida introducir las láminas de manzana y dejar caramelizar por ambas caras. Reservar.

    Justo antes de llevar a la mesa, repartir la crema en los platos, adornar con las láminas de manzana y el bacón reservado. Espolvorear con el pimentón y servir enseguida para que no pierda calor.

    Fuente : Revista Regal nº69

viernes, 16 de octubre de 2020

Focaccia de patata, con pimentón de la Vera y pulpo de Daniel Jordà

     Hoy, en el Día Mundial del Pan, estaba claro que tocaba meter las manos en harina... o un poco más si cabe. Como la anterior publicación ha sido un pan dulce esta vez tocaba algo salado ¿no os parece? Lo cierto es que la primera vez que preparé esta focaccia, del maestro Jordà, fue durante el confinamiento y, aunque la he repetido bastantes veces porque está para ponerle un piso, aún no había tenido tiempo a subiros la receta por aquí.  

    Uno de mis platos preferidos es, sin duda alguna, el pulpo a feira y cuando descubrí la receta de esta focaccia en uno de los libros de daniel Jordà sabía que tenía que prepararla sí o sí.

    Ingredientes :

  • 200 g de harina de fuerza
  • 40 g de sémola de trigo duro
  • 10 g de copos de patata
  • 5 g de sal
  • 20 g de mantequilla
  • 20 g de aceite de oliva
  • 150 g de agua
  • 5 g de levadura fresca
    Para el relleno
  • 1 patata mediana
  • Pimentón de la Vera
  • 30 ml de salmuera*
  • 1 ramita de romero fresco
  • 300 g de pulpo cocido


    *La salmuera la haremos mezclando 10 ml de aceite, 20 ml de agua y una pizca de sal.

    Mezclar todos los ingredientes secos de la masa e ir agregando los líquidos hasta que estén totalmente integrados, dando un amasado corto. Tapar y dejar reposar 20 minutos para que se haga una autólisis.

    Como será una masa bastante hidratada tendremos que controlarla primero con un amasado enérgico y luego a base de plegados y reposos, para dar fuerza a la masa. Haremos 3 ó 4 plegados y dejaremos reposar, entre cada tanda de ellos, durante 10-15 minutos hasta que no se pegue a las manos. Dejar levar durante hora y media. 

    Volcar sobre la superficie de trabajo, ligeramente engrasada, y bolear. Dejar relajar la masa durante unos 5 minutos. Estiraremos la masa , teniendo cuidado de no desgasificarla, y darle un plegado sencillo. Colocar en un molde rectangular ligeramente engrasado, apto para horno, y dejar fermentar, tapado, durante 1 hora. Lavar el romero, secar bien y picar sus hojas no demasiado finas. Reservar.

    Calentar el horno a 250ºC, con calor de arriba-abajo.

    Pelar y cortar la patata en láminas finas. Regar con un chorro de la salmuera preparada y clavar los dedos suavemente hasta llegar al fondo del molde, estirando la masa hacia las paredes, y volver a regar con la salmuera. Espolvorear con pimentón de la Vera y espolvorear con el romero picado. Colocar las láminas de patata por encima y volver a regar con la salmuera. Meter al horno, a mitad de altura, de 12 a 15 minutos. A mitad de cocción incorporaremos el pulpo cortado en rodajas sobre la focaccia.

    En mi caso el pulpo no se lo puse hasta después de terminar de cocer la focaccia ya que a mi peque no le gusta y ella se la iba a comer sin él. Así que preparé el pulpo a feira aparte y lo fuimos colocando cada uno en nuestro trozo.

    La pinta es brutal ¿a qué sí? Pues no le hace justicia con lo absolutamente divino que está.

domingo, 22 de diciembre de 2019

Rape alangostado con salsa cóctel. Calendario de Adviento Día 22

    Recordando navidades pasadas me ha venido a la cabeza una plato que, muchas veces, aparecía en nuestra mesa. Esta receta viejuna, como le llamaría Biscayenne, normalmente se preparaba en ocasiones especiales y era una manera de hacer pasar gato por liebre en la mesa. Vamos, un trampantojo en toda regla.
    Hoy es el domingo, además el último de adviento, así que vamos a celebrarlo como toca.


    Ingredientes :
  • 1 lomo de rape de ~500 g 
  • 2 cucharadas de pimentón dulce
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
    Para la salsa
  • 80 g de mahonesa
  • 80 g de kétchup
  • 1 cucharada de salsa Worcestershire 
  • 1 cucharadita de extractode vainilla
  • 1/2 cucharadita de pimentón picante
  • El zumo de 1/2 limón
    Para acompañar
  • Ensalada verde ligeramente aliñada

    Limpiar de telillas el lomo de rape. Secar bien con papel de cocina y salpimentar. Hacer una pasta con el pimentón y un poquito de aceite y embadurnar bien toda la superficie.
    Envolver con plástico, dando varias vueltas, y apretando bien hasta formar un rollo. Enroscar los extremos y anudarlos para que quede compacto. Envolver el rulo con papel aluminio.
    Calentar agua en una cazuela y, cuando rompa el hervor, colocar un cocedor de vapor encima. Meter dentro el rulo y dejar cocer durante unos 15 minutos, a fuego lento.
    Sacar, dejar que se temple y guardar en la nevera. Dejar reposar por lo menos 8 horas.
    Hacer la salsa mezclando todos los ingredientes hasta que la mezcla esté homogénea. Poner en un bol y reservar en frío.


    Retirar el plástico del rollo. Puede que éste salga algo húmedo, secarlo un poco si es el caso. Cortar en medallones.
    Cubrir el fondo de una fuente con ensalada verde aliñada ligeramente, yo puse escarola. Poner encima los medallones de rape y acompañar con la salsa.


    Normalmente se echa un hilo de salsa por encima pero en mi casa no a todos les gustan las salsas así que yo, casi siempre, pongo este tipo de preparaciones con la salsa aparte. Ahora que yo soy de mojar y remojar ¿y vosotros?


    Fuente : El comidista

sábado, 11 de febrero de 2017

Hoppin' john con okra y tomates guisados

    El tiempo, a veces, nos juega malas pasadas... bueno, realmente no es el tiempo sino que nos aferramos a algo que pensamos y cuando no se cumplen del todo nuestras expectativas nos pegamos el baquetazo. Todo esto es porque ya me estaba haciendo a la idea de que se acercaba los días primaverales y, de repente, zas, otra vez vuelve el invierno. Lo cierto es que tampoco me molesta mucho el frío y más si entre manos tienes un guiso tan absolutamente delicioso como este hoppin' john.


    El hoppin' john es la variante del Sur de los Estados Unidos del tradicional plato de arroz con judías del África Occidental. Esta comida típica de los esclavos durante la época colonial ahora es la encargada de recibir el año nuevo en toda la costa sur, para atraer la buena suerte... vamos, como el plato de lentejas en Italia y las 12 uvas aquí en España.


    Esta receta de Mississippi vegan, además de las alubias y el arroz, está enriquecida (y a base de bien) con okras y tomates cherry.


    Como nosotros somos tan solo 4, la he reducido considerablemente ya que, la original, está pensada para 10-12 personas.
    Ingredientes :
  • 100 g de alubias de careta
  • 70 g de cebolla 
  • 30 g de apio
  • 20 g de pimiento verde
  • 20 g de pimiento rojo
  • 75 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 3 dientes de ajo 
  • 50 g de repollo
  • 1/4 de cucharadita de tomillo seco
  • 1/4 de cucharadita de cebolla en polvo
  • 1/4 de cucharadita de ajo en polvo
  • 1/4 de cucharadita de pimentón ahumado
  • 1 cucharadita de vinagre de vino tinto
  • 1 cucharadita de salsa de soja
  • 1/4 de cucharadita de azúcar
  • 1 pizca de humo líquido en polvo
  • 1/2 cucharada de levadura de cerveza
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 pizca de cayena en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 60 g de tomates cherries
  • 100 g de tomate triturado
  • 2 hojas de laurel
  • 750 ml de caldo vegetal sin sal
  • 20 g de kale o col rizada
  • 60 g de okra  
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
    Para el arroz
  • 1 vasito de arroz blanco
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de cúrcuma en polvo
  • 1 pizca de cayena en polvo
  • 2 cebolletas
    Poner a remojo las alubias la noche anterior.
    Enjuagar y reservar. Picar en cuadraditos la cebolla, los pimientos y el apio.


    Cortar en juliana fina el repollo. Picar el ajo bien fino.
    Poner en una cazuela grande, a fuego bajo, 2 cucharadas del aceite y pochar en él la cebolla, los pimientos y el apio durante unos 6 minutos. Añadir el ajo y el repollo y dejar cocinar hasta que este último comience a ablandarse.
    Agregar el tomillo, la cebolla y el ajo en polvo, el pimentón ahumado, el vinagre, la salsa de soja, el azúcar, el humo en polvo, la levadura de cerveza, la nuez moscada, la cayena, la sal y un par de vueltas de molinillo de pimienta negra. Mezclar bien, verter el resto del aceite y saltear bien el conjunto durante 5 minutos.
    Cortar a la mitad los cherries reservando unos cuantos para decorar. Añadir al guiso junto al tomate triturado, el caldo, el laurel y las alubias. Remover y, cuando rompa a hervir retirar para cortar el hervor. Repetir 2 veces, esto hará que las alubias no pierdan la piel al cocer.
    Dejar cocer hasta que las alubias estén tiernas, por lo menos durante una hora, a fuego muy lento, removiendo de vez en cuando. Rectificar de sal.
    Mientras prepararemos el arroz. Yo utilicé un vasito de esos que se meten al microondas y está listo en un minuto. Abrir el vasito y volcar el contenido en una sartén, añadir el aceite, la hoja de laurel y las especias y cocinar a fuego lento durante un par de minutos hasta que esté listo.
    Cortar el kale en juliana y los okras en rodajas de 1 cm e incorporarlos al guiso, tapar y dejar cocer 5 minutos hasta que estos últimos estén al dente.
    Servir mezclado con el arroz y con el resto de cherries y las cebolletas picadas por encima.


    Si el guiso se prepara de un día para otro no añadir el kale ni los okras ya que sino estos últimos dejarán el guiso un poco viscoso y el kale se ablandará demasiado.


    De igual manera si tenéis prisa podéis cocer el guiso en la olla exprés durante 1/2 hora y luego terminar el plato a partir de añadir el kale y los okras como os he explicado, aunque el guiso no estará ni la mistad de bueno... es lo que tiene el no hacer los guisos con el chup chup.

miércoles, 20 de enero de 2016

Cucharillas/ crackers de pimentón y nigella con sobrasada, pickle de calabaza y tomate y lascas de parmesano #HoySobrasadade Mallorca

    Aunque las musas no estaban tan adormecidas como en estos últimos meses, ya estoy como el año pasado, llegando por los pelos. La elección de la receta que iba a preparar la tenía hecha hace mucho mucho tiempo pero esta vez ha sido la falta de tiempo la que me ha jugado una mala pasada. Y es que el tener las vacaciones escolares de por medio no han ayudado demasiado.  


    En principio iba a prepararla el domingo para no ir con agobios, visto que ya se me estaba echando el tiempo encima,  pero no tenía la harina apropiada para hacer los crackers que iba a usar para hacer las cucharillas. Bueno, pasaría el lunes a comprarla y aún iría sin agobios ¡¡Pobre ilusa de mí!!
    De todas maneras fui adelantando y preparé el pickle. Al final tuve que embotarlo porque alguna ratita paseíto a paseíto entraba por la cocina y se apretaba una cucharada. Por lo menos sabía que malo no estaba, jejjejee.
    El lunes al salir del trabajo me fui a por la harina y, maldición!! No recordaba que el sitio donde la compro cierra los lunes y no tenía tiempo de ir a otro a buscarla, así que me tenía que apañar con la que tenía en casa. Preparé las cucharillas con sarraceno, monté la receta pero al probar la mezcla no me gustaba el contraste de los sabores. Todo mi gozo en un pozo, otra vez a empezar de nuevo y solo me quedaba un día.
    Ayer pasé toda la tarde preparando nuevas cucharillas, esta vez si que encontré la harina que quería utilizar al principio, y al probar comprobé que esta vez la mezcla de sabores si que estaba acertada.


    Por fin tenía preparada mi aportación, solo faltaban las fotos y terminar la entrada, casi ná!!


    Si, si, me refiero al II concurso de #HoySobrasadadeMallorca, patrocinado por el Consejo Regulador de Sobrasada de Mallorca con la colaboración de los bloggers Caty, Manu y Lydia, ese al que os animaba a participar hace unas cuantas entradas (pincha aquí si quieres ver la entrada de nuevo) cuando os contaba lo que disfruté de mi premio tras ganar la primera edición, cuyo plazo de participación termina hoy.
   

    Ingredientes :
    Para las cucharillas/ crackers de pimentón y nigella (24 unidades aprox.)
  • 150 g de harina
  • 75 g de harina integral
  • 5 g de levadura química (tipo Royal)
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de nigella (semillas de cebolla, comino negro o ajenuz)
  • 50 g de mantequilla muy fría
  • 75 ml de nata 35% mg
  • 60 ml de agua
    Para el pickle de calabaza y tomate (500 g aprox.)
  • 400 g de calabaza, pelada y cortada en dados de 1 cm
  • 200 g de cebolla, picadas gruesas
  • 230 g de tomates, sin piel ni semillas y cortada en dados de 1 cm
  • 30 g de pasas rubias
  • 250 g de azúcar 
  • 1 cucharadita de sal
  • 3 cm de jengibre fresco rallado
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/4 de cucharadita de nuez moscada rallada
  • 250 ml de vinagre de manzana
  • Cayena molida al gusto
    Además :
  • 250 g de sobrasada de Mallorca de cerdo negro
  • 10 g de mezcla de brotes tiernos (alfalfa, trébol, brócoli y rabanito)
  • 1 puñado de lascas de parmesano
   
    Como os he comentado antes yo comencé con el pickle pero lo ideal hubiera sido que lo primero hubiera preparado las cucharillas.
    Precalentar el horno a 190º C.
    Tamizar juntas las harinas, la levadura, la sal y el pimentón. Poner en un bol grande y añadir la nigella y la mantequilla cortada en daditos.
    Trabajar con las yemas de los dedos hasta que quede con la textura del pan rallado. Mezclar la nata e ir añadiendo a cucharadas el agua amasando la mezcla hasta que se forme una bola.
    Volcar sobre una superficie enharinada, darle forma de disco y cortar en 4.
    Estirar cada parte bien fina, con ayuda de un rodillo, y cortar las siluetas de las cucharas con un cuchillo muy afilado. Colocar cada forma dentro de las cavidades de un molde metálico para magdalenas y hornear hasta que estén doradas, unos 15 minutos. Sacar y dejar reposar unos minutos antes de desmoldar. Terminar de enfriar sobre una rejilla.
    Cuando están frías se conservan bien dentro de una caja hermética.

    Para hacer el pickle poner todos los ingredientes en una cazo y calentar a fuego lento hasta que hierva. Bajar al máximo el fuego y dejar cocer, tapado, durante una hora y media, removiendo de vez en cuando. Si fuera quedando seco añadir más vinagre poco a poco.
    Estará listo cuando la mezcla esté oscura, densa y pegajosa.
    Este es el punto para poder embotarlo llenando frascos de conserva, previamente esterilizados, secos y aún calientes. Tapar y dejar enfriar boca abajo.
  
    Cortar la sobrasada en lonchas de unos 10 g. Poner cada una sobre una cucharilla, estirar un poco con los dedos para que cubra toda la base y poner una cucharadita de pickle, que estará a temperatura ambiente, sobre ella. Poner unos brotes encima y unas lascas de parmesano para terminar de adornar.


    Las recetas tanto de los crackers como del pickle están inspirados en el libro "Queso, de la fondue al pastel de queso" de Fiona Beckett. En él este pickle viene como chutney pero, tras hablar con mi amiga Chaya de la receta y me comentarme las diferencias entre ambas preparaciones, convinimos que esta era un pickle sobre todo por la textura.

domingo, 18 de enero de 2015

Töltött káposzta o col rellena a la húngara {Cocinas del mundo}

    ¡¡¡Madre mía, pero cómo corren los días!!! Ya hemos pasado el ecuador del mes y aún no había estrenado el año con ninguna entrada en el blog. La verdad es que no he empezado el 2015 demasiado bien, pero ahora que todo va volviendo a la normalidad espero ir poniéndome al día.
    De momento empiezo como terminé el año, con un reto, jejjeje, no podía ser de otra manera. En esta ocasión os traigo un plato realmente invernal, ideal para entonar el cuerpo en estos fríos días que estamos teniendo.


    En esta ocasión ha sido Concha la que nos proponía viajar hasta Hungría para descubrir su gastronomía a través del reto "Cocinas del mundo"


    Yo he elegido unos rollitos de col rellenos de carne y arroz deliciosos. La verdad es que llevo haciéndolos hace bastante tiempo en casa sin tener ni idea de que era una receta típica húngara. La única diferencia es que yo los sumerjo en salsa de tomate y los húngaros los ponen sobre una cama de chucrut con chorizo y panceta ahumados y bañados con nata agria.
    Esta vez los he hecho a su manera y tengo que reconocer que están muy buenos aunque también muuuy potentes.
 

    Ingredientes :
  • 250 g de chucrut
  • 1 repollo pequeño
  • 200 g de carne picada mezcla de ternera y magro
  • 40 g de arroz basmati
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 15 g de manteca de cerdo
  • 1 diente de ajo
  • Sal
  • 1 cucharadita de mejorana seca
  • 50 g de chorizo ahumado*
  • 50 g de panceta ahumada*
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
  • 50 ml de nata agria o crème fraîche
    * Tanto el chorizo como la panceta ahumada los he puesto de los que venden para preparar fabada, tipo asturiano.
    
    Separar las hojas del tronco de la col, con cuidado de no romperlas. Escaldarlas en una cazuela con abundante agua hirviendo durante unos 7 minutos hasta que estén bien tiernas y manejables, escurrir y dejar enfriar.
    Lavar el chucrut con agua fría, escurrir y reservar. Quitar el germen del ajo y picar finamente. Cortar el chorizo y la panceta en trocitos y reservar.
    Mezclar bien en un bol la carne, el arroz, el ajo, el pimentón, 1/2 cucharadita de mejorana y la manteca derretida. Salpimentar.
    Secar las hojas de col entre dos hojas de papel de cocina, retirar los nervios más duros y reservar.
    Rellenar las hojas con ayuda de una cuchara y enrollar cerrando bien los extremos para que el relleno no se salga.
    Poner en una cazuela, untada con un poco de aceite, la mitad del chucrut. Espolvorear con un poco de pimienta y la mitad de la mejorana que queda. Repartir la mitad de los trozos de chorizo y de panceta por encima.
    Colocar los rollitos de col por encima y cubrir con el resto del chucrut, la mejorana, el chorizo y la panceta. Espolvorear con otro poco de pimienta negra recién molida y añadir agua hasta que cubra las 2/3 partes de los rollitos.
    Dejar cocer tapado, a fuego lento, durante una hora.
    Servir calientes con un poco de créme fraîche por encima.


    Ya veis que no es precisamente una plato ligero y más si lo riegas bien con la nata pero la mezcla  de sabores es brutal, impresionante.


    Se nota que me gustan un montón ¿a qué si?

domingo, 14 de diciembre de 2014

Pollo estilo KFC. Japón. Faltan 11 días

    Hoy el Calendario de Adviento nos hace asomarnos a la Navidad del país del Sol Naciente, Japón.
    Aunque la religión cristiana está representada solo por un 1% de la población los japoneses en pleno se han sumado a la celebración de la Navidad, no por el aspecto religioso ya que ni siquiera es fiesta el día de Navidad, sino más bien por el consumista.
    Las ciudades adoptan los iconos occidentales y se engalanan con miles de luces y adornos navideños en todas sus calles, plazas y parques, aunque en pocos hogares se montan árboles de Navidad.
    La tradición japonesa cuenta con el monje budista Hoteiosho, uno de los siete dioses de la fortuna, que reparte regalos sacados del saco que lleva a la espalda, a los niños que se han portado bien. Su peculiaridad es que tiene un par de ojos en la nuca que le permiten ver que niños se han portado mal a sus espaldas. A pesar de ello, Santa Claus poco a poco le va ganando terreno, una gran mayoría de gente se disfraza de este último para disfrutar del espíritu navideño.
    La Navidad es una fecha especialmente romántica para los japoneses convirtiéndose casi en nuestro día de los enamorados, cientos de parejas pasean por las calles viendo las decoraciones y las luces, comiendo en restaurantes y haciéndose regalos.
    En la Nochebuena se ha convertido en tradición, desde 1974, al ir a cenar pollo frito al KFC de tal manera que se crean larguísimas colas en las puertas de sus establecimientos. Tal es la afluencia de gente que los menús especiales de Navidad se han ampliado a los días 23 y 25 y tanto los pedidos para llevar y como las mesas se reservan con dos meses de antelación. Como postre del día de Navidad no puede faltar el que denominan como Christmas Cake, una empalagoso pastel elaborado con nata y fresas y que solo está disponible durante este día. (Fuente : Japonismo)
    Faltan 11 días. Kurisumasu Omedeto!!


     Ingredientes :
  • 1 cuarto trasero y 4 alitas de pollo
    Para la marinada
  • 150 g de harina de tempura
  • 1 cucharada de pimentón okal (sino pon pimentón dulce)
  • 1/2 cucharadita de cayena molida
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/2 cucharadita de cebolla en polvo
  • 1/2 cucharadita de curry 
  • 1/4 de cucharadita de estragón seco
  • 1/4 de cucharadita de tomillo seco
  • 1/4 de cucharadita de eneldo seco
  • 1/4 de cucharadita de salvia seca
  • 1/4 de cucharadita de ajedrea seca (en Valencia es la pebrella)
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 200 ml de agua fría
    Para el rebozado
  • 100 g de harina de tempura
  • 1/4 de cucharadita de curry
  • 1/4 de cucharadita de tomillo
  • 1/4 de cucharadita de eneldo
  • 1/4 de cucharadita de ajo en polvo
  • 1/2 cucharada de pimentón okal (o dulce)
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Pimienta blanca de molinillo recién molida
  

  
    Poner los ingredientes del marinado en un bol y mezclar bien con ayuda de una cuchara. Si te quedan grumos no pasa nada, mete la batidora y tritura. Tiene que quedar una pasta fina, con la misma densidad y textura de tienen la masa de las tortitas o las crepes.
    Quitar la piel y la grasa del pollo. Separar los muslitos del cuarto trasero y retirar el espinazo, lo puedes utilizar para hacer caldo. Partir cada contramuslo en dos partes. Separar en dos cada alita.
    Meter los trozos de pollo preparado en la marinada hasta que estén totalmente cubiertos con ella, tapar el bol con film plástico y dejar reposar en la nevera como mínimo una hora.
    Mezclar los ingredientes del rebozado en otro bol.
    Escurrir un poco cada una de las piezas del pollo y rebozar bien en la mezcla antes preparada.
    Poner una sartén profunda con abundante aceite de oliva a fuego fuerte. Cuando esté caliente sumergir las piezas de pollo rebozadas en el aceite dejar un par de segundos, dar la vuelta y, en cuanto el rebozado se haya adherido bien, bajar el fuego para que se haga bien el polo por dentro. Dar la vuelta de vez en cuando a los trozos para que se tuesten por igual.  Cuando ya estén bien cocidos subir de nuevo el fuego para que queden bien dorados.
    Retirar y poner sobre un papel absorvente para retirar el exceso de grasa.
    Servir bien calientes.


    No se si sabrá igual que el pollo frito de la cadena de restaurantes KFC ya que nunca hemos ido allí a comer, pero lo que si se es que mis hijos se pegaron la gran fartá cuando lo hice, a pesar de que el pollo pica un poco y a ellos no les van demasiado las comidas picantes.


    ¡¡Madre del amor hermoso, pensé que iban a reventar!! Vamos, que rico estaba un rato largo, fue un éxito rotundo.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Scones de espelta, cheddar, pimentón y cebollino

    Ya llegó de nuevo el día de publicación del reto de las cocinillas lok@s por Lorraine. La anterior vez que tocó receta salada, en el mes de junio, quedaron empatadas dos recetas así que decidimos que ese mes haríamos la focaccia con sal y romero y este prepararíamos estos riquísimos scones.

 
    Pero empecemos por el principio, ¿qué es un scone? Pues es un panecillo individual con forma redonda, muy típico de Reino Unido, aunque originario de Escocia, que se suele tomar en desayunos y meriendas (Fuente : Wikipedia)
    Yo, como soy más chula que nadie, los he puesto como entrante de la comida, en plan pintxo vamos. Al fin y al cabo acabo de volver del paraíso de los pintxos, Donosti, y eso me ha dejado huella, jajjaja.


    La receta de Lorraine (aquí) es ligeramente distinta a esta pero ya sabéis que sino cambio algo reviento, jejjeje, así le doy mi toque personal. Pero no me enrollo más, aquí tenéis mi versión.


    Ingredientes :
  • 1 manojo de cebollino fresco
  • 200 g de harina bizcochona
  • 100 g de harina integral de espelta
  • 50 g de mantequilla
  • 50 g de queso crema
  • 5 g de levadura química
  • 10 g de pimentón okal*
  • 4 g de sal
  • 100 ml de leche semidesnatada
  • 1 loncha de queso cheddar (unos 25 g)
  • 1 huevo batido
    *El pimentón okal es un tipo de pimentón agridulce que se obtiene de pimientos de la variedad jariza, típico de Jaraíz de la Vega (Cáceres). En casa de mi madre es el que se gasta de toda la vida y yo aprovecho cuando voy a Valladolid para traerme una bolsita. Se puede sustituir mezclando pimentón dulce y picante en la proporción que más os guste.

    Precalentar el horno a 200ºC.
    La masa la he hecho en Thermomix por la rapidez pero podéis hacerlo igual en cualquier procesador de alimentos e incluso a mano.
    Poner en el vaso las harinas, la mantequilla a trocitos, el queso, la levadura, el pimentón y la sal. Cerrar el vaso y darle tres o cuatro pulsos al turbo hasta que esté bien mezclado.
    Añadir la leche, el cheddar y el cebollino cortados ambos en trocitos pequeños, a través del bocal, e ir dando pulsos de turbo hasta que la masa forme una bola.
    Sacar y extender, con ayuda de un rodillo, dejando un grosor de unos 2 cm. Cortar con el cubilete del Termomix, yo lo hice con él para no sacar más trastos, o utilizando un cortapastas circular de unos 6 cm de diámetro. Volver a unir los restos de masa y seguir cortando círculos hasta terminar con toda.
    Pasar a una bandeja de horno cubierta con papel y pincelar con el huevo batido. Hornear  durante unos 12 minutos hasta que hayan crecido y estén dorados.
    Servir tibios.


    Lorraine el cheddar lo pone solamente rallado por encima pero a mi me pareció que quedaría mejor introduciéndolo dentro en la masa y, la verdad que, me ha gustado muuucho como han quedado.


    Además los acompañé con más queso crema para poder partirlos a la mitad y untarselo y, de esta manera, estaban absolutamente divinos.
    Este es el logo que nos ha hecho Susana este mes para el reto, como siempre, super chulo.

  
    Y se nota que es mes de vacciones ya que hemos sido solo 3 las participantes en esta ocasión, aquí tenéis sus versiones
    Susana del blog "Té con limón y canela"
    Marisa del blog "Marisa en la Cocina"

domingo, 9 de febrero de 2014

Patatas y salsa de luxe

    No hay nada más placentero que conseguir que tus hijos pasen de ir a comer a ciertos lugares, además de la tranquilidad que te produce el saber exactamente lo que se están metiendo entre pecho y espalda. Si encima te dicen que tu comida está mucho más rica con diferencia que la de esos lugares ya es el no va más, jejjeje.


    La primera vez que vi la receta de las patatas fue de la mano de Pintxo, unos años después la volví a encontrar en una revista de Thermomix  de Vorwerk junto con la receta de la salsa que las acompañan. Las patatas están hechas con las cantidades y los ingredientes que se indicaban en la revista pero la salsa lleva ligeras modificaciones para adecuarla a nuestro gusto. Aquí os dejo la forma como Yo las hago.

    Ingredientes :
    Para las patatas
  • 350 g de patatas pequeñas
  • 50 g de harina
  • 1/2 cucharadita de pimentón
  • 5 g de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de estragón seco
  • 1 cucharadita de sal
  • Aceite para freír
    Para la salsa
  • 50 g de queso crema
  • 75 g de mahonesa
  • 12 g de cebolleta fresca
  • 1/2 cucharadita de albahaca seca
  • 1/2 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 sobrecito de mostaza americana (2 g)
    Lo primero que haremos será la salsa para que pueda reposar en la nevera.
    Poner todos los ingredientes en el vaso de la batidora y triturar hasta que quede una salsa de textura homogénea. Verter en un tarro hermético y reservar en el frigorífico.


    Lavar las patatas frotándolas bien, Yo tengo un cepillo de los de las uñas reservado para este fin, ya que no las vamos a pelar. Cortar en gajos y dejar durante 10 minutos a remojo, cubiertas con agua, para que suelten todo el almidón.
    Escurrir y escaldar, en abundante agua, durante 5 minutos.
    Mientras mezclar la harina, el pimentón, las hierbas aromáticas y la sal en una bolsa grande, de las de congelación. Escurrir las patatas y secar ligeramente con papel de cocina. Echar unas cuantas dentro de la bolsa, cerrar y agitar hasta que estén totalmente rebozadas.
    Freír en abundante aceite caliente hasta que estén doradas. Sacar sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa y repetir el proceso por tandas hasta terminar con el resto de las patatas.


    Servir enseguida acompañadas de la salsa.
     Hoy es domingo así que este puede llegar a ser un magnífico entrante. Bienvenido a McVivi o BurguerQueen, tú eliges, jajjjajaja.

viernes, 28 de octubre de 2011

Calabacitas rellenas de queso. Mi "susto" para Film & Food

    Hoy es el día de publicación del reto de Film & Food. Este mes el tema es Halloween y las chicas, Ingrid y Alba, nos proponían lo siguiente :
    Este mes el reto consiste en escoger entre susto o trato (o truco o trato). El trato consistirá en que el día de publicación publicaréis algún o algunos dulces cocinados por vosotros que ofrendar a otro blog participante. Es una ofrenda virtual. Sólo hace falta que nombréis el blog al que hacéis la ofrenda y si queréis pongáis el link al mismo. 
Si por el contrario sois más atrevidos y no teméis a Jack y sus sustos, podéis pedir susto y nosotras os diremos la receta tradicional de Halloween que os tocará preparar. 
    En mi caso elegí "susto" y ellas me mandaron una foto de unas calabacitas rellenas de queso, así que me puse manos a la obra... más bien a la masa, y este ha sido el resultado final.

 
    La idea la había visto hace tiempo en "la casita verde" de Alegna y no me lo pensé dos veces, aunque le hice algunas modificaciones. 
    Ingredientes :
  • 1 patata grande
  • Sal y pimienta recién molida
  • 2 cucharadas de queso cheddar rallado
  • 1 trozo de queso cheddar (del naranja) en taquitos
  • 1 chorrito de leche
  • Pan rallado
  • Pimentón dulce de la Vera
  • 1 huevo batido
  • Palitos salados 
  • Unas cuantas ramitas de cilantro fresco
  • Aceite de oliva para freír
    Pelar y lavar la patata, cortarla en trozos y ponerla a cocer, en agua hirviendo con sal, hasta que esté bien tierna... una media hora.
    Escurrirla y chafarla hasta obtener un puré. Añadir el queso rallado y el chorrito de leche y remover hasta que esté bien integrado. Salpimentar. El puré debe quedar un poco húmedo.
   Coger porciones con la mano e introducir en su interior un taquito de queso cheddar teniendo cuidado de que quede bien cubierto. 
    Hacer una mezcla de pan rallado y pimentón y rebozar las porciones en ella dandole forma de bola achatada con las manos, pasar por el huevo batido y volver a pasar por la mezcla de pan y pimentón. Con ayuda de un cuchillo, con la parte contraria al filo, marcar las acanaladuras de la calabaza. Freír en aceite de oliva bien caliente.
    Sacar con una espumadera y dejar escurrir sobre un papel de cocina, para retirar el exceso de grasa. 


    Decorar con un trocito de palito salado y unas hojas de cilantro, lavado y bien seco.
   Servir en seguida para que no se enfríen. Al moder nos encontraremos el queso derretido por dentro... ummmm! Toda una delicia.
   

    Están para morirse... un acompañamiento ideal para cualquier plato durante Halloween o un excepcional pincho, ¿no os parece?

martes, 18 de octubre de 2011

Goulash para el círculo salado de Whole Kitchen

    Hacía mucho tiempo que no hacía goulash y cuando leí que las chicas del Whole Kitchen habían elegido ese plato para preparar este mes mis hijos se volvieron locos de contentos y es que, que se le va a hacer, son carnívoros 100%
  

    Whole Kitchen en su propuesta salada para el mes de Octubre nos invita a preparar un clásico de la cocina húngara : Goulash.
    La receta que he seguido es la que llevo haciendo desde hace años de unos libritos que iba comprando cada semana en el kiosko.
    Ingredientes :
  • 1 kg de carne de aguja de vaca
  • 2 cebollas medianas
  • 60 g de manteca de cerdo
  • 750 ml de caldo de carne
  • 1 cucharada de pimentón dulce de la Vera
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 2 tomates grandes bien maduros
  • 2 cucharadas de concentrado de tomate
  • 2 cucharadas de maicena
  • Sal
  • 1 pizca de azúcar
  • 4 cucharadas de nata agria
    Cortar la carne en trozos de unos 4 cm. En una cazuela poner la manteca y sofreír en ella la carne junto a la cebolla cortada muy fina.
    Cuando esté dorado el conjunto espolvorear con el pimentón, el comino y la sal. Añadir los tomates pelados y rallados y el caldo.
    Aparte, se prepara una mezcla con el concentrado de tomate, la maicena y el azúcar, diluyéndolo en un poco de caldo del guiso. Cuando estén bien ligados se retira la cazuela del fuego y se añade la mezcla al guiso, removiéndolo bien. Volver a llevar al fuego y dejar cocer a fuego suave hasta que la carne esté tierna, como una hora y media más o menos, removiéndo de vez en cuando.
    Cuando el goulash esté hecho, se retira del fuego y se le incorpora la nata agria, reservando un poco para decorar. Remover bien el conjunto. Servir inmediatamente rociado con el resto de la nata.


    La nata agria puede sustituirse por una mezcla de yogurt, nata y zumo de limón.
    Este plato se suele servir con patatas hervidas y condimentadas con mantequilla fundida. También se puede servir, como acompañamiento, con un arroz blanco o unos ñoquis de patata.
    El goulsh húngaro se prepara, sobre todo, con carne de vaca o buey, pero también se puede hacer con carne de cerdo.
    Es importante que el pimentón sea de primera calidad ya que en ello reside gran parte del éxito del guiso.

lunes, 10 de octubre de 2011

Sopes mallorquines. "Mostra de cuina balear"

    Lo más divertido de este reto es ir descubriendo la innurable cantidad de platos maravillosos que tiene la cocina de otros lugares geográficos diferentes al que vivimos. Este es otro buen ejemplo de ello y, de nuevo, como la gran mayoría de las recetas, el orígen está en las comidas hechas para cubrir las necesidades de los campesinos y pastores. Por supuesto que se necesitaba una comida consistente para aguantar todo el día en perfevta forma y este, sin duda alguna, cumple con todos los requisitos.


    Como todos los platos de este tipo se tiene que hacer en una greixonera pero Yo no tengo una tan grande así que me he limitado a servirla en los platos que habitualmente uso para hacer sopa castellana.
La razón de usar el barro cocido es conservar por más tiempo el calor del guiso... y vaya si lo hace, si lo usas tendrás la sopa caliente de principio a fín, aunque tendrás que tener cuidadín de no escaldarte la boca con las primeras cucharadas.
    La receta la encontré en el "Mercado calabajío" de Carlos Dube y él la sacó de la cocina de Margarida (acibechería). Y este es el plato elegido este mes por Manu y Paula para la "Mostra de cuina balear.




    Ingredientes :
  • 1/2 coliflor pequeña
  • 1/2 repollo pequeño
  • 4 alcachofas hermosas
  • 125 g de judías verdes
  • 1 manojo de espárragos verdes
  • 4 tomates bien rojos y maduros
  • 250 g de solomillo de cerdo
  • 1/2 puerro
  • 1 diente de ajo
  • 1 cebolla mediana
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • unas ramitas de perejil
  • 1/2 barra de pan integral "asentao", o sea del día anterior
  • Agua
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra + un poco más para regar al servir
  • 1 cucharada de manteca de cerdo
  • Sal y pimienta negra recién molida
    Cortar la cebolla, el puerro, el ajo y la carne en trozos menudos.
    Echar la manteca junto al aceite en una greixonera o, en su defecto, una cazuela que después se pueda meter al horno. 
    Dorar la carne y salpimentar ligeramente. Cuando empiece a tomar color añadir la cebolla y rehogar. Añadir el ajo y el puerro y dejar dorar. Agregar los tomates, pelados y cortados en cuadraditos y volver a salpimentar ligeramente.
    Sofreír muy bien. Mientras limpiar y cortar el repollo (quitando las partes más duras), las judías verdes y los espárragos en trozos pequeños. Separar las flores de la coliflor, cortar las ramas más gruesas y desechar el tronco.
    Echar el repollo picado al guiso y rehogar durante unos 15 minutos removiendo de vez en cuando. Añadir los espárragos, reservando las yemas, y las judías verdes. Agregar las ramas gruesas picadas y dejar cocer una media hora.
    Pelar las alcachofas, cortarlas en cuartos y echarlas en agua con las ramas de perejil sin las hojas.
    Añadir el pimentón al guiso y remover. Cubrir con agua y cuando rompa a hervir añadir las alcachofas escurridas, las yemas de los espárragos y las flores de la coliflor.
    Remover con cuidado para integrar y meter al horno, precalentado a 180º, durante una hora.
    Extender en una fuente el pan cortado en láminas muy finas.


    Sacar del horno las sopas y espolvorear con las hojas de perejil muy picadas. Mojar ligeramente con el caldo de las sopas el pan lo justo para que se empapen y, con ayuda de una paleta, extender la verdura por encima.
    Dejar reposar 5 minutos, regar con un hilo de aceite y servir.


   
    Lo dicho : es una verdadera delicia pero eso de ver la verdura en trocitos, por muy pequeños que sean, no les vá nada a mis hijos así que mi costilla y Yo nos pusimos hasta las trancas, jajaja. Y, por supuesto, nos sobraron verduras que, más supuest todavía, no tiré y utilicé para hacer un experimento... pero eso ya es otro plato que, en un par de días, os enseñaré.