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miércoles, 6 de mayo de 2026

Magdalenas de naranja y alcaravea

    Ya sé que naranjas hay durante todo el año pero nada comparable a las recién cogidas del árbol, sin haber tocado cámara frigorífica alguna; así que, antes de que termine la temporada de la naranja, tenía que repetir esta maravilla, cuya receta obtuve hace años en un curso que hice en la extinta Tallerería

    Ingredientes :

  • 110 ml de aceite de girasol
  • 150 g de azúcar
  • 2 huevo L
  • 240 g de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1/4 de cucharadita de bicarbonato
  • 1 pizca de sal
  • 130 ml de buttermilk
  • 1 cucharada de zumo de naranja
  • Ralladura de 1 naranja
  • 1/2 de cucharadita de alcaravea recién molida
  • 1 cucharada de cacao en polvo desgrasado sin azúcar
  • 5-6 cucharadas de mermelada de naranja
    Para el glaseado :

  • 65 ml de nata 35% mg
  • 40 g de chocolate de cobertura al 70%

    Precalentar el horno a 175º C, con calor de arriba-abajo. Engrasar bien los moldes elegidos, yo utilicé uno de silicona acanalado. 

    Tamizar la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. En un bol trabajar, con la punta de los dedos, el azúcar con la ralladura para que se impregne bien de su aceite. Añadir el huevo y batir hasta que esté espumoso. Verter en hilo el aceite sin dejar de batir, a velocidad baja. Echar la alcaravea y 1/3 de la harina y batir hasta que se incorpore. Agregar la 1/2 del buttermilk y el zumo y repetir el proceso, trabajando ya con una espátula, alternando otro 1/3 de la harina con el resto del buttermilk y terminando con lo que quede de la harina.

    Echar un par de cucharadas de masa en el fondo de cada molde, media cucharadita de mermelada en el centro y espolvorear con un poco de cacao. Repetir las capas, terminando con una de la mezcla preparada, hasta rellenar 1/3 de la capacidad del molde elegido. 

    Hornear sobre rejilla, a media altura, alrededor de unos 20 minutos o, cuando al pinchar con una brocheta, salga limpia. Sacar del horno y, después de dejar reposar un par de minutos, desmoldar. Terminar de enfriar sobre una rejilla.

    Una vez fríos del todo, prepararemos el glaseado. Calentar la nata a fuego lento y, sin dejar que llegue a hervir, retirar del fuego. Incorporar el chocolate troceado, removiendo hasta se funda por completo y esté liso y brillante. Dejar entibiar 5 minutos antes de glasear con él las magdalenas.

    Fuente : Del curso "Super Cupcakes II" impartido por Ivana Muntan 

martes, 21 de abril de 2026

Curry de caballa con cúrcuma, citronela y leche de coco

    No os podéis imaginar las ganas que tenía de que comenzara la temporada de la caballa y, en cuanto las he visto en el mercado, no he podido por menos de que alguna se viniera conmigo a casa para preparar un plato muy especial que tiene sus orígenes en la gastronomía del sur de la India y adaptado en algunos de los países costeros del sudeste asiático como Tailandia.

    Ingredientes :

  • 600 g de lomos de caballa limpios, sin piel ni espinas
  • 1 cebolla roja pequeña
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 1 cucharadita de comino en grano
  • 1 ramita de citronela
  • 1/2 cucharada de curry de Madrás
  • 1 cucharada de pasta de tomate concentrado
  • 1/2 cucharadita de cilantro en polvo
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharada de cilantro fresco, picado con sus tallos
  • 100 ml de agua
  • 250 ml de leche de coco
  • 1/2 lima
  • 1 cucharadita de miel
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva

    Pelar y picar la cebolla en juliana fina. En un mortero machacar los ajos junto al jengibre hasta que se forme una pasta. Cortar la caballa en trozos grandes y reservar.

    En una cazuela, a fuego bajo, tostar los cominos. Cuando comiencen a dar olor, echar un chorrito de aceite y la cebolla y rehogar. Añadir la pasta de ajo y jengibre, remover hasta que se integre y dejar cocinar un par de minutos antes de agregar el curry, la pasta de tomate, el cilantro en polvo y la cúrcuma y remover. 

    Echar el agua, salpimentar y añadir el cilantro fresco picado y la citronela. Bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar 5 minutos. 

    Añadir la leche de coco y la miel, subir el fuego y llevar a ebullición. Volver a poner al mínimo y cocinar hasta que espese ligeramente. Agregar la caballa, tapar y cocinar hasta que el pescado esté hecho, unos 3 minutos más o menos, aunque el tiempo dependerá del grosor que tengan de los trozos.

    En el momento de llevar a la mesa, retirar la citronela, exprimir por encima el zumo de la media lima y espolvorear con un poco de cilantro fresco picado. Servir acompañado de arroz blanco.

    El intenso sabor de este pescado azul casa a las mil maravillas con la profundidad de las especias y la cremosidad de la leche de coco. El toque cítrico final que le aporta la lima dotará de un equilibrio perfecto al plato.

    Fuente : Adaptado de Ninja Test Kitchen

lunes, 6 de abril de 2026

Tarta de zanahoria y naranja sanguina

    No podía acabar la Pascua sin traeros esta maravilla de tarta porque, si ya una Carrot Cake normal está rica, al añadir a la mezcla naranja sanguina ya está para volverse loco ¿Qué tendrá la naranja sanguina que casa bien con casi todo?

    Ingredientes :

  • 2 huevos L
  • 200 g de azúcar moreno
  • 60 ml de zumo de naranja sanguina
  • 1 cucharada de ralladura de naranja sanguina
  • 125 g de aceite de girasol
  • 150 g de harina
  • 60 g de almendra molida
  • 1 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 150 g de zanahoria rallada
    Para la crema de queso y naranja sanguina

  • 250 g de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 120 g de mantequilla en pomada
  • 250 g de azúcar glass
  • 30 ml de zumo de naranja sanguina, colado
  • 1/2 cucharadita de pasta de vainilla
    Para adornar :

    Zanahorias de azúcar, conejitos o huevitos de chocolate, confites... lo que más os guste.

    Primero prepararemos el bizcocho. Tamizar la harina junto a la canela, el bicarbonato, la levadura y la sal. Añadir la almendra molida y remover hasta que esté homogéneo. Reservar. 

    Engrasar una molde de 20cm de diámetro con spray desmoldante o encamisarlo con mantequilla y harina. Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo.

    Batir los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y estén espumosos. Verter el aceite sin  dejar de batir y, cuando esté totalmente integrado, añadir el zumo y la ralladura y mezclar. Agregar los ingredientes secos e incorporar con ayuda de una espátula. Echar la zanahoria e integrar.

    Verter la masa en el molde preparado y hornear, a media altura, durante aproximadamente 45 minutos, hasta que al pincharlo con la punta de un cuchillo ésta salga húmeda pero sin restos de masa cruda. Sacar del horno y dejar reposar 10 minutos. Desmoldar sobre una rejilla y dejar enfriar por completo. 

    Una vez frío del todo, lo envolveremos en plástico de cocina y lo meteremos en la nevera. A mí me gusta prepararlo el día anterior de rellenarlo para que la miga se termine de asentar.

     Al día siguiente prepararemos la crema del relleno y montaremos la tarta. 

    En un bol poner la mantequilla junto el glass y batir hasta que esté bien cremosa. Añadir el queso, bien frío, el zumo y la vainilla y batir, a velocidad alta, hasta que esté bien integrado y quede una crema sedosa. Meter en una manga con boquilla de estrella y reservar en la nevera.

    Cortar el bizcocho en tres partes. Poner una de capa del bizcocho en el plato de servir y rellenar con un tercio de la crema de queso de la manga preparada. Alisar y colocar encima la segunda capa de bizcocho. Repetir de igual manera con otro tercio de la crema y la última capa de bizcocho. Con el resto de la crema, hacer rosetones en la parte superior y terminar de decorar al gusto. Yo utilicé, como podéis ver en las fotos, zanahorias de azúcar y conejitos de chocolate.  Meter la tarta en la nevera hasta el momento de servir. 

    Fuente: Bizcocho de Donde Mauge


martes, 31 de marzo de 2026

Ensalada de naranja sanguina, burrata y miel

    No me puedo creer que casi esté terminando la temporada de naranja sanguina y no os haya dejado ninguna receta que la contenga. A esto le voy a poner remedio ahora mismo con esta ensalada que, además de ser muy sencillita y rápida de preparar, está de toma pan y moja.

    La mezcla de estos ingredientes, que ya cuando la vi me pareció curiosa, ahora puedo afirmar, sin lugar a dudas, que es pura delicatessen. Probadla y ya me diréis, seguro que no me quitáis la razón en ningún momento.

    Ingredientes :

  • 2 naranjas sanguinas
  • 1 burrata
  • Unas cuantas lascas de un buen jamón serrano
  • 2 cucharadas de miel de caña
  • 2 ramitas de tomillo fresco
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo 
  • Aceite de oliva virgen extra

    Pelar a vivo las naranjas encima de un plato para recoger todo el zumo. Cortarlas en rebanadas e ir colocándolas en el fondo de un plato, dejando un poco de hueco en el medio.

    Poner la burrata en ese hueco y abrirla con las manos. Distribuir el jamón por encima. Aliñar con un poco de sal, un par de vueltas de molinillo y las hojas del tomillo fresco. 

    Regar por encima con un hilo de miel y llevar a la mesa.

    Lo cierto es que no necesita nada más para estar deliciosa pero, yo me he criado en Valladolid, tierra del pan, me la he metido entre pecho y espalda con unas buenas rebanadas de pan de calabaza y... ¡Madre mía del amor hermoso! ¡Cómo estaba! Pura delicatessen.

    Fuente : El mundo de Tara 

viernes, 27 de marzo de 2026

Brownie de chocolate blanco, arándanos y manzana

    Hay libros de recetas, libros que te hablan de recetas y libros que te inspiran recetas. Este brownie que hoy os traigo entraría en la última de estas tres categorías. 

    En el libro elegido para el último club de lectura al que he acudido, la protagonista, Blue, se autodenominaba "chica arándano" y a su amiga invisible, Green, "chica manzana"; así que tenía claro que ambas frutas tenían que formar parte del dulce que llevaría al encuentro. Que fuera un brownie lo decidió el poco tiempo que tenía para elaborarlo. 

    Reconozco que la mezcla desde el principio parecía una muy buena combinación pero no me podía imaginar lo absolutamente jugoso que iba a estar. Puritita delicatessen.


    Ingredientes :

  • 200 g de chocolate blanco de cobertura
  • 100 g de mantequilla
  • 70 g de azúcar morena
  • 2 huevos L
  • 95 g de harina
  • 1 pizca de sal
  • 180 g de manzana (usé 1 Granny Smith)
  • 100 g de arándanos*
    *Yo puse los arándanos congelados directamente sacados del congelador en la masa. Si usáis  arándanos frescos deberéis rebozarlos ligeramente en harina antes de integrarlos en la masa y reducir el tiempo de horneado de 4 a 5 minutos.


    Precalentar el horno a 180º C, con calor de arriba-abajo. Forrar el molde elegido con papel de hornear, el mío rectangular de 21x18, y reservar. Tamizar la harina junto a la sal. Pelar las manzanas y cortarlas en cuadraditos medianos.

    Fundir en el microondas, a pequeños pulsos, la mantequilla junto al chocolate troceado teniendo cuidado de que no se queme. Es preferible poner varios tiempos cortos que arriesgarse. Trabajar con una espátula hasta que esté homogéneo

    Echar el azúcar y remover hasta integrar. Añadir un huevo y seguir removiendo, al principio parece que se corta pero al cabo de un poco ya veréis como se pone cremosa la mezcla. En ese punto echar el otro huevo y volver a batir hasta integrar. Agregar la mezcla de harina tamizada. Remover justo hasta que la masa esté uniforme y, entonces, agregar los cuadraditos de manzana y los arándanos. Integrarlos, con ayuda de la espátula, hasta que queden distribuidos uniformemente. 

    Verter la masa en el molde. Hornear, a media altura,  aproximadamente 35 minutos, hasta que esté doradito. Sacar del horno y dejar enfriar hasta que esté tibio antes de sacarlo del molde. Terminar de enfriar sobre una rejilla.

    Podéis llevarlo a la mesa entero, como en mi caso como podéis apreciar en las fotos, o cortado en cuadraditos de bocado, vosotros decidís. Sea como sea lo que tengo claro es que lo vais a disfrutar.

viernes, 6 de marzo de 2026

Alubias blancas con hinojo y aceitunas

    Mientras el tiempo siga estando tan inestable seguiremos necesitando platos bien contundentes, de esos que nos dan energía y nos hagan entrar en calor. Sin duda, éste que os traigo cumple perfectamente con ambos requisitos; aunque, bien pensado, podríamos considerarlo un plato atemporal ya que puede ser servido en invierno bien caliente, en primavera y otoño templado o en verano como ensalada fría, y siempre estará delicioso y será una buena opción para comer legumbre. Además, es perfecto para los que no quieran comer carne en los viernes de Cuaresma como en el que hoy estamos.    

    Ingredientes 

  • 2 hinojos
  • 3 chalotas
  • 2 ó 3 ramitas de tomillo fresco
  • 1 cucharadita de semillas de hinojo
  • 100 g de aceitunas verdes
  • 40 g de mantequilla*
  • 800 g de alubias blancas cocidas
  • 1 limón
  • Aceite de oliva
  • Sal Pimienta negra de molinillo
    * Éste es un plato vegetariano que se podría considerar vegano si se omite la mantequilla; eso sí, es posible que hubiera que añadir un pelín más de aceite.

    Si utilizáis alubias de bote retirar el líquido de conservación y dejarlas escurrir. Yo, además, las paso bajo el grifo de agua fría para enjuagarlas y retirarlo por completo. Pelar y picar finas las chalotas. 

    Retirar los tallos y las hojitas de los hinojos reservando estas últimas. Cortar los bulbos en 6 u 8 cuñas, dependiendo de como sean de grandes. Poner en una sartén, en una sola capa, con un chorrito de aceite, a fuego medio. Cuando estén doraditas, voltear y añadir las ramitas de tomillo y la mantequilla. Salar, bajar al mínimo y dejar cocinar hasta que el hinojo esté tiernos, regando de vez en cuando por encima con la mezcla de aceite y mantequilla. Retirar del fuego, agregar las aceitunas para que tomen calor, tapar y reservar en caliente.

    En otra sartén, a fuego medio, pochar las chalotas con un chorreón de aceite. Añadir las semillas y cocinar un par de minutos removiendo de vez en cuando. Echar las alubias, agregando un poco de agua para que no queden secas. Espolvorear con una cucharada de las hojas de hinojo picadas, regar con el zumo del limón, salpimentar, removiendo para integrar.

    Repartir las alubias en el fondo de los platos y colocar el hinojo con las aceitunas por encima de ellas. Espolvorear con más hojas de hinojo picadas justo antes de servir.

    Fuente : Boroughchef 


jueves, 26 de febrero de 2026

Angel Food de mandarina y almendra

    No sé si será la edad pero, este invierno, se me está haciendo especialmente cuesta arriba, y eso que en Valencia no tenemos el intenso frío del interior, con esa humedad que te cala y se te mete hasta en los huesos, y días y más días viendo mínimamente el sol al que estamos tan acostumbrados. Así que tendré que levantar el ánimo de alguna otra manera y merendar alguna delicatessen es una de las mejores opciones que se me ocurren, ¿no os parece?

    Que no os engañe la primera foto que el chocolate tan sólo está en el exterior porque, lo reconozco, el bizcocho se me peló un poco al desmoldarlo y no iba a quedar demasiado bonito en las fotos, o eso me parecía a mí. Pero el interior, madre mía del amor hermoso, ¡¡¡cómo está el interior!!!

    Ingredientes :

  • 300 ml de claras de huevo (1 bote de 9 claras pasteurizadas)
  • 1 cucharadita de crémor tártaro
  • 1 pizca de sal
  • 180 g de azúcar
  • Ralladura de 2 mandarinas
  • 80 g de harina 
  • 15 g de almendra molida
    Para el baño :

  • 150 g de chocolate de cobertura

  • Almendras fileteadas tostadas

    Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo. Tamizar la harina y la almendra molida y reservar. Añadir la ralladura al azúcar y trabajar, pinzándola entre los dedos, hasta que éste se impregne por completo del aroma cítrico de la mandarina.

    Poner las claras en un bol, espolvorear el crémor tártaro por encima y empezar a montar a velocidad baja hasta que el crémor esté disuelto y las claras empiecen a espumar. Añadir la sal y subir la velocidad hasta que se formen picos blandos.

    Bajar la velocidad e ir incorporando el azúcar aromatizado a cucharadas hasta que se vuelva brillante y firme. Añadir una cucharada de harina y trabajar con una lengua de repostería hasta que esté integrada. Repetir el proceso con el resto de la harina y la almendra molida integrando todo, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba, hasta que la mezcla esté homogénea, suave y esponjosa.

    Volcar en el molde, que no estará engrasado, y meter a mitad de horno. Dejar hornear unos 40 minutos hasta que al pinchar con una aguja, cerca del centro, ésta salga limpia.

    Dar la vuelta al molde y dejar enfriar por lo menos una hora antes de darle la vuelta. Pasar un cuchillo por las paredes, tanto del molde como del tubo. Volcar sobre el plato de servir, retirar el molde y terminar de enfriar sobre una rejilla.

    Una vez el bizcocho esté frío por completo, fundir la cobertura de chocolate y dejar templar ligeramente. Volcar por encima y extenderlo bien, cubriendo por completo tanto la parte superior como los laterales. La capa, como podéis ver, debe quedar bastante finita. Espolvorear las almendras fileteadas y dejar que el chocolate se solidifique.

    A ver quién me se atreve a decirme que esta delicia no consigue levantar el ánimo a cualquiera. Está taaan esponjoso que da la sensación de pegar un mordisco a una nube, pero con sabor a mandarina y almendra. Está rico no, lo siguiente.