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miércoles, 30 de septiembre de 2026

Ensalada de tomate rosa con bacalao ahumado

    Parece que el tiempo no se ha dado cuenta que el otoño ya ha comenzado por lo que, con estas temperaturas que por lo menos por aquí parece se nieguen a descender, lo que sigue apeteciendo son comidas fresquitas. Esta ensalada que os traigo es ideal para paliar el calor además de estár riquísima.

    Ingredientes :

  • 1 tomate rosa grande o 2 pequeños
  • 1 barqueta de bacalao ahumado en aceite
  • 1 puñadito de cacahuetes fritos con miel 
  • Unas cuantas hojas de rúcula 
  • Aceite de oliva virgen extra

    Preparar una ensalada es lo más fácil del mundo, no tiene ningún misterio. Casi da vergüenza el explicar como hacerlo, pero vamos allá.

    Lavar, secar y cortar en rodajas finas el tomate y disponer en el fondo del plato de servir. Sacar el bacalao de la barqueta, escurrir ligeramente y colocar las láminas sobre el tomate. 

    Dejar en la nevera hasta la hora de servir. Justo antes de llevar a la mesa, repartir por encima la rúcula y los cacahuetes ligeramente machacados y regar con un hilo de aceite.


viernes, 18 de septiembre de 2026

Tartaletas de almendra y frambuesas

    Última receta de un verano que toca a su fin. Aunque tan sólo hayan bajado ligeramente las temperaturas, no me he podido resistir a reinaugurar el encendido del horno y preparar algo especial para el desayuno y, además, celebrar que hoy hace 16 años que este blog se puso en funcionamiento. 

    Ingredientes :

  • 2 huevos L
  • 120 ml de aceite de girasol
  • 130 g de azúcar 
  • 140 g de harina
  • 30 g de almendra molida
  • 125 g de yogur griego natural
  • 2 cucharaditas de levadura química (tipo Royal)
  • 1 pizca de sal
  • 2 cucharaditas de zumo de limón, colado
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 75 g de frambuesas frescas
  • 1 puñado de almendra laminada

    Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo. Engrasar los moldes que se vayan a usar con spray desmoldante o encamisarlo con mantequilla y harina. Reservar

    Poner la ralladura y el azúcar en un bol grande y trabajar con las puntas de los dedos para que se impregne este último del aceite del limón. Dejar reposar y, mientras, tamizar la harina, la levadura y la sal. Lavar las frambuesas, secar y partir por la mitad. Reservar. 

    En el bol del azúcar añadir los huevos, uno a uno, batiendo bien. Verter el aceite en hilo, batiendo a velocidad baja, hasta integrar. Agregar 1/3 de la harina tamizada, la mitad del yogur, otro tercio de la harina y el resto del yogur, batiendo a velocidad baja entre cada adicción. Echar el resto de la harina y mezclar, con ayuda de una espátula, hasta que esté homogéneo. Añadir las frambuesas y el zumo e integrar con la espátula.

    Repartir la masa entre los moldes, cubrir con almendra laminada y hornear, a media altura, durante unos 25 minutos, hasta que las tartaletas estén doradas y bien cocidas.

    Sacar del horno, dejar reposar unos minutos antes de desmoldar y colocar sobre una rejilla hasta que se enfríen por completo.


sábado, 22 de agosto de 2026

Higos envueltos en jamón

    Llega el sábado y, como he pasado una semana en el trabajo que bien podría calificar como infernal, creo que claramente me he ganado un premio. Y, para que veáis que soy buena, o por lo menos no tan mala, voy a compartirlo con vosotros, más bien la receta que del premio solamente quedan las fotos... hasta el plato está más que rebañado, jejjeje. Una delicia que, además de estar preparada con un producto que se encuentra en plena temporada, a mí me vuelve loquita.

    La receta original es horneada pero, aunque parece que el calor no aprieta tanto, el encender el horno sigue contando como deporte de riesgo, por lo que yo la he adaptado preparándola en la freidora de aire y así no morir en el intento.


    Ingredientes :

  • 6 higos grandes, no excesivamente maduros
  • 12 lonchas de jamón serrano
  • 100 g de queso fresco de cabra
  • 1 cucharadita de hojas de tomillo fresco
  • Miel
  • Vinagre balsámico de Módena
  • Pimienta negra de molinillo

    Lavar y secar ligeramente los higos. Partirlos a la mitad y, con ayuda de una cucharilla vaciadora, retirar el centro de cada mitad.

    En un bol mezclar el queso de cabra con las hojas de tomillo hasta que esté uniforme. Rellenar con esta mezcla los huecos hechos en las mitades de higo y alisar la superficie.

    Envolver cada medio higo en una loncha de jamón, apretando un poco para que no se salga el relleno al cocinarlos, e ir colocándolos boca abajo  sobre un cuadradito de papel de horno, de igual tamaño que la base del higo, y disponerlos en la cesta de la freidora y poner a 175ºC durante unos 3 ó 4 minutos, hasta que veáis que el jamón esté crujiente.

    Si queréis mejor prepararlo en el horno, como en la receta original, deberéis hornearlos a 190ºC, precalentado, de 10 a 15 minutos.

    Sacar y dejar templar ligeramente. Colocar en el plato de servir, aliñar con unas gotas de vinagre balsámico y una vuelta de molinillo de pimienta negra y decorar con algunas hojas de tomillo fresco antes de rociarlos con un hilo de miel.  

    Servirlos templados y os aseguro que os harán la ola porque este entrante está para ponerle un piso.

    Fuente : Crowded Kitchen en Instagram

miércoles, 12 de agosto de 2026

Polos de higos y mascarpone

    Con estos calores, que parece que no quieren remitir, no se me ocurre nada mejor para traeros que algo bien fresquito. Y como creo que pocas cosas hay más fresquitas que un rico helado aquí os dejo esta delicatessen. Además con un producto que está en plena temporada, los higos, por lo que son fáciles de encontrar en todos los mercados. 

    Ingredientes :

  • 150 g de higos
  • 90 g de mascarpone
  • 60 g de nata de montar
  • 40 g de miel
  • Chocolate 70% cacao fundido para decorar 

    La receta no puede ser más sencilla y rápida de preparar.

    Lavar los higos, secar ligeramente, retirar el pedúnculo superior y cortar en trozos.

    Poner en un bol junto al mascarpone y la miel y triturar hasta que la mezcla quede bien fina. Semimontar la nata y añadir de dos veces, con ayuda de una lengua de repostería, hasta que esté completamente integrada. Rellenar los moldes de polos, introducir los palitos y alisar las superficie. Cubrir a piel con plástico de cocina y congelar toda la noche. Si no tenéis moldes podéis meter la mezcla obtenida en un tupper con tapa, cubrir a piel con plástico y congelar toda la noche.

    Cuando estén bien congelados, retirar de los moldes, colocar sobre papel de horno y decorar con unos hilos de chocolate.

    Servir enseguida o embolsar y conservar en el congelador.

lunes, 13 de julio de 2026

Salmorejo de cerezas

     Seguimos con los calores a tope, un calor achicharrador diría yo, es por esto que lo que más vamos a necesitar es tomar algo que nos refresque a la hora de comer. Yo me pasaría el verano a base de salmorejos, sopas frías y gazpachos de todo tipo y es que, llegar a casa después de un duro y caluroso día, abrir el frigo y deleitarte con una buena ración de alguno de ellos es la máxima expresión de felicidad... o casi. 

    Entre las sopas frías mi preferida es, sin duda alguna, el salmorejo; así que no es raro el que me apetezca experimentar con nuevas variedades que le den un punto distinto de sabor. En este caso he elegido unas cerezas, ya que ahora están en su punto álgido de dulzor, y ha quedado rico rico. 

    Me imagino que a los puristas les hace muy poca gracia que a todas estas variedades las denominemos como gazpachos o salmorejos porque realmente, y en eso no les quito parte de razón, son sopas o cremas frías, aunque la base sea la de los preparados tradicionales. Pero, como yo soy una rebelde, a esto le voy a llamar salmorejo. 

    Ingredientes :

  • 300 g de cerezas
  • 400 g de tomates bien maduros
  • 1 diente de ajo 
  • 45 g de miga de pan asentado, del día anterior
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de vinagre de vino blanco*
  • 60 g de aceite de oliva virgen extra
    Para adornar :

  • Cuadraditos de queso feta
  • Perlas de aceite de oliva 
  • Micromezclum
    *En esta ocasión, el vinagre que he utilizado ha sido un balsámico de cereza que me encanta y, además, creo que le da un puntito extra de sabor.

    Lavar y secar los tomates. Lavar las cerezas, partir por la mitad, deshuesar y reservar en un cuenco.  Pelar, partir el ajo por la mitad y retirar el germen. Cortar en cuadraditos el pan, sin nada de corteza, poner en un bol y humedecer ligeramente con las manos mojadas en agua. Añadir al bol los tomates troceados, el ajo, el vinagre y la sal, cubrir con plástico de cocina y dejar macerar en la nevera por lo menos 15 minutos.

    Echar en el vaso de la batidora junto a las cerezas, reservando unas cuantas para decorar, y triturar hasta que esté bien fino. Cuando la mezcla esté homogénea, sin dejar de batir, y vertiendo el aceite en hilo hasta que emulsione. Rectificar de sal si fuera necesario. Si quedara demasiado espeso podéis aclararlo con un poco de agua. Refrigerar un par de horas, por lo menos, antes de servir.

    Cuando esté bieeen frío, repartir entre los cuencos donde lo vayáis a servir. Adornar con el feta, las cerezas reservadas, las perlas de aceite y unas ramitas de micromezclum. 

    Servir enseguida para que no coja calor y preparaos para disfrutar de lo lindo.

    El resultado ha sido un verdadero espectáculo que, sin lugar a dudas, no tardaré en volver a repetir. Vamos, todo un 20 sobre 10... hay lo dejo.

miércoles, 8 de julio de 2026

Crujiente o crumble de ciruelas en freidora de aire

    No hemos llegado a mitad de julio y ya estamos en plena segunda ola de calor. Encender el horno en estas circunstancias sería una verdadera locura pero, gracias a la freidora de aire, podemos quitarnos un poco el antojo de comer algo crujiente y recién horneado sin morir en el intento.

    Hace unos días encontré en la frutería de mi barrio las ciruelas-fresa que tanto le gustan a mi hija y, como no, volví a casa con la bolsa bien cargada, ya que la temporada en bastante corta y tenía que aprovecharla. Craso error, porque no tuve en cuenta que mi hija no iba a parar mucho por casa; así que, como las últimas estaban bien maduras y ya comenzaban a arrugarse, para que no llegaran a estropearse, preparé esta delicia.

    Ingredientes :

  • 300 g de ciruelas-fresa
  • 50 g de harina
  • 35 g de almendra molida
  • 45 g de azúcar moreno
  • 1 pizca de sal
  • 50 g de mantequilla fría
  • 1 cucharada de agua
  • 1 cucharadita de almidón de maíz (maicena)
  • 2 anises estrellados
  • 1 cucharada de azúcar fina (opcional)

    Lo primero que haremos será preparar el crujiente. Para ello, mezclar en un bol la harina, la almendra, el azúcar y la pizca de sal. Añadir la mantequilla fría cortada en cuadraditos pequeños. Trabajar frotando con la punta de los dedos hasta obtener una mezcla con la textura de migas gruesas. Reservar en la nevera.

    Lavar, pelar y cortar en cuartos, o en gajos si las ciruelas fueran más grandes, retirando los huesos. Poner en el fondo del recipiente donde lo vayáis a hornear e introducir los anises entre los gajos cortados; yo, como podéis observar, opté por prepararlo en unas fuentecitas individuales. Espolvorear por encima de ellas el azúcar fino, si lo queréis más dulce o las ciruelas son aciditas, aunque yo no se lo puse porque las mías eran muuuy dulces. 

    En un vasito, mezclar el agua con la maicena, hasta que ésta esté bien disuelta, y verter sobre las ciruelas cortadas. Distribuir el crujiente, anteriormente preparado, por encima pero sin apretarlo, y meter a la freidora, sobre la rejilla, a 190ºC. Cocinar durante 10 minutos, hasta que la superficie esté dorada y las ciruelas burbujeantes. 

    Sacar con cuidado de no quemaros, porque estará muuuy caliente, y dejar que pierda un poco de calor sobre una rejilla. Servir aún caliente acompañado de helado de vainilla.

    Ese contraste frío-calor que se obtiene con el helado es lo que hace que este postre esté sublime; pero, aún sin él, el crujiente está rico a rabiar.

martes, 30 de junio de 2026

Secreto ibérico en salsa de cerezas y Oporto

    Metidos de lleno en el calor del verano lo menos que apetece es pasar demasiado tiempo en la cocina y, desde luego, el pensar en encender el horno se convierte en una verdadera locura; así que, sin renunciar a comer bien, hay que pensar en preparar cosas sencillas pero que resulten bien sabrosas. Es hora de aprovechar la temporada de esas frutas de hueso que el verano nos ofrece y que, fácilmente, podemos encontrar en cualquier frutería o mercado.

    Ingredientes :

  • 600 g de secreto ibérico
  • 300 g de cerezas
  • 1/2 cebolla roja 
  • 25 g de mantequilla
  • 1 cucharadita de miel
  • 1 cucharada de vinagre de Módena
  • 150 ml de vino de Oporto
  • Unas ramitas de tomillo fresco
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva 

    Pelar y cortar en juliana fina la cebolla. Reservar. Lavar, escurrir y secar las cerezas. Partirlas por la mitad y deshuesarlas, recogiendo el jugo que salga. Reservar.

    Salpimentar el secreto por ambos lados. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva sellar la carne, a fuego medio-alto, por ambos lados. Sacar y reservar en caliente.

    En la misma sartén, pochar la cebolla a fuego medio, removiendo para desglasar. Añadir la mantequilla y las cerezas deshuesadas con su jugo. Remover y, cuando la mantequilla esté derretida, verter el vinagre, la miel y el Oporto. Bajar el fuego al mínimo y dejar cocer de 15 a 20 minutos, hasta que reduzca ligeramente. Rectificar de sal.

    Cortar el secreto a contravena, introducir en la salsa y dejar cocinar, a fuego medio, durante un par de minutos.

    Emplatar poniendo cebolla y cerezas en el fondo y el secreto por encima. Espolvorear con hojas de tomillo fresco y servir enseguida.