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domingo, 29 de enero de 2023

Cookies de cerezas deshidratadas y trocitos de chocolate

    Después de las fiestas navideñas me ha costado volver a ponerme a hornear algo dulce y no es que me haya pasado mucho con ellos aunque, la verdad, reconozco que he comido más dulce que otros años. En esta primera entrada dulce voy a empezar por traeros unas galletitas, que parece que, como son pequeñas, no nos van a llenar tanto. Además, qué demonios! que como con toda desintoxicación hay que ir poco a poco, jejjejje. También es cierto que, de las dos docenas que han salido, tan sólo me habré comido un par de ellas... es lo que tiene llevárselas al trabajo. 

    Creo que en alguna ocasión os he contado que algunos de mis compañeros me puntúan todo lo que llevo... pero con una puntuación inversa, ya que dicen que si ésta es baja volveré a repetirlo hasta que me salga perfecto, jejjeejje. En esta ocasión la puntuación ha sido de 0,5 así que ya podréis imaginaros que no hayan durado ni un suspiro.

    Ingredientes :

  • 100 g de mantequilla en pomada
  • 125 g de azúcar
  • 1 huevo L
  • 60 g de cerezas deshidratadas
  • 70 g de trocitos de chocolate
  • 210 - 220 de harina
  • 1/2 cucharadita de levadura
  • 1 pizca de sal
  • 2 cucharaditas de kirsch o licor de cereza

    Tamizar la harina junto a la levadura y la sal y reservar.

    Poner la mantequilla y el azúcar en un bol y batir hasta que la masa esté cremosa. Añadir el huevo y el licor y seguir batiendo hasta integrar. Agregar la mezcla de harina y trabajar, con ayuda de una espátula, hasta que la masa esté uniforme. Echar las cerezas, cortadas en trozos si son muy grandes, y el chocolate y trabajar hasta que queden repartidos uniformemente. La masa resultante debera estar blandita pero sin pegarse en exceso a los dedos. 

    Volcar sobre un plástico de cocina y envolver formando un rulo del mismo grosor en toda su longitud. Meter en la nevera por lo menos un par de horas. Yo preparé la masa a última hora de la tarde y la tuve toda la noche en la parte menos fría de la nevera.

    Calentar el horno a 200ºC, con calor de arriba-abajo. Forrar un par de bandejas con papel de horno y reservar.

    Desenvolver la masa y cortarla en 24 rebanadas iguales. Bolear entre las palmas de las manos cada rebanada e ir colocándolas, con bastante separación entre ellas, en las bandejas preparadas. 

    Bajar la temperatura del horno a 180ºC y hornear cada bandeja, a media altura, durante unos 12 minutos o hasta que estén ligeramente doradas. Sacar del horno y dejar reposar en las bandejas unos minutos antes de trasladarlas a una rejilla donde se terminarán de enfriar.

    Para conservarlas en perfecto estado durante unos cuantos días deberéis meterlas en una caja hermética de lata. Aunque con lo riquísimas que están no creo que os duren demasiado.

domingo, 15 de enero de 2023

Berenjenas a las hierbas con ajo frito de Yotam Ottolenghi

    Esta primera receta de 2023 estaba claro que tenía que ser ligera, de alguna manera tendremos que rebajar los excesos que hayamos cometido durante las pasadas fiestas. La pauta habitual suele ser el tirarse como locos a comer verduras, pero eso no quiere decir que no comamos rico ni que vayamos a pasar hambre ¿no os parece? En eso Ottolenghi es un maestro, enseñándonos a preparar riquísimos platos donde los vegetales son los protagonistas indiscutibles. Así pues, arrancamos el año con una de sus recetas que, además de sencilla, está impresionante.

    Ingredientes :

  • 4 berenjenas medianas (1,2 kg aproximadamente)
  • 175 ml de aceite de oliva
  • 6 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana
  • 15 g de hojas de menta fresca
  • 15 g de hojas de cilantro fresco
  •  15 g de eneldo fresco
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
    Aunque la receta original también lleva una guindilla verde picada fina yo opté por no añadírsela, pero si queréis darle ese punto de picante luego os diré cuando y como añadirla.

    Poner el horno a calentar a 210ºC con aire.

    Lavar y secar las berenjenas y cortarlas en trozos de unos 3cm. Echarlos en un bol y regarlos con 100ml de aceite. Añadir 3/4 de cucharadita de sal y una vuelta de molinillo de pimienta y mezclar. Extender sobre una bandeja de horno, cubierta con papel, y hornear durante unos 35 minutos, a media altura, removiendo de vez en cuando para que se doren por igual y estén ligeramente tostados. Sacar del horno y dejar atemperar.

    Mientras las berenjenas se hornean, calentar el aceite restante en una sartén pequeña. Laminar los ajos bien finos y freír, cuando el aceite esté muy caliente, hasta que estén dorados y crujientes, teniendo mucho cuidado de que no se quemen ya que amargarían. Sacar y poner a escurrir sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa. Espolvorear con una pizca de sal y reservar.

    Lavar y secar las hierbas aromáticas y cortar en juliana fina. Reservar.

    En un bol grande echar las berenjenas, mezclar con el vinagre, y 3 cucharadas del aceite donde se ha frito el ajo. Éste es el momento de añadir la guindilla si decidís ponerla. Remover el conjunto, añadir las hierbas picadas y remover de nuevo. Pasar a la fuente de servir, Justo cuando se vaya a llevar a la mesa, regar con el zumo de limón y con los ajos fritos repartidos por encima.

    Fuente : Libro Sabores de Yotam Ottolenghi

sábado, 31 de diciembre de 2022

Gevrek, el bagel búlgaro

    Otro año que se acaba y, no sé si a vosotros os pasa, cada vez me da la sensación de que se hacen más cortos, debe ser la edad... y yo que me reía y me parecía que me estaban tomando el pelo cuando lo comentaban las personas mayores que me rodeaban ¿qué le vamos a hacer?

    Pero a lo que vamos, que si en la entrada pasada os dejaba una delicatessen para degustar, hoy os dejo un pan para acompañarla.

    Este pan en forma de anillo también es conocido con otros nombres en la zona de los Balcanes, como Koulouri en Grecia o Simit en Turquía, aunque este último aparece trenzado.

    La peculiaridad de este pan es que hay que bañarlo en una solución de agua y melaza o miel de caña, antes de rebozarlo en sésamo, con lo que obtendremos un ligero toque dulce y un precioso tono dorado. 

    Ingredientes :

  • 250 g de harina
  • 140 g de agua
  • 20 g de azúcar
  • 5 g de sal
  • 10 g de aceite de oliva virgen 
  • 5 g de levadura fresca
  • Semillas de sésamo blanco
    Para el baño
  • 250 ml de agua 
  • 2 cucharadas de miel de caña

    Poner en un bol la harina, el agua, el azúcar, la sal y la levadura y amasar hasta formar una masa compacta. Verter el aceite de dos veces, amasando hasta que se integre por completo después de cada adicción. Cubrir con un paño y dejar que leve, en un sitio cálido y sin corrientes de aire, hasta que doble de volumen. 

    Desgasificar y dividir en 4 partes iguales, de unos 100g. Bolear cada parte, volver a tapar y dejar reposar unos 15 minutos para que la masa se relaje. 

    Con cada bola formar cilindros de unos 30 cm de largo. Unir ambos extremos presionando para que queden bien adheridos. Tapar y dejar levar de nuevo hasta que vuelvan a doblar. 

    Mientras poner en un bol los ingredientes del baño y remover hasta que la miel se disuelva por completo. Calentar el horno a 200ºC, con calor de arriba-abajo.

    Bañar en el líquido cada pan, rebozar bien en el sésamo y colocar sobre una bandeja forrada con papel. Meter a mitad de horno y dejar cocer durante unos 20 minutos, hasta que estén bien dorados.

    Sacar y dejar enfriar sobre una rejilla.

    Y terminada esta última receta del año sólo me queda desearos lo mejor de lo mejor para el nuevo año que mañana comienza. Os esperaré por aquí con nuevas recetas que espero os gusten tanto como a mí.

    Muchísimos besos para todos. 

domingo, 11 de diciembre de 2022

Salmón marinado con moras

    Con la Navidad a la vuelta de la esquina todos andamos locos pensando que poner en la mesa en estos días de fiesta. Así que hoy os voy a dejar un rico entrante que se puede dejar hecho con muucha antelación y es de éxito asegurado en cualquier mesa. Este año, en vez de poner el típico salmón ahumado, vamos a triunfar con esta exquisited.

    Y digo que se puede dejar hecho con muuucha antelación porque, aunque en la nevera aguantará perfecto durante 3 días, podéis congelarlo, entero o mejor cortado en porciones. para ir sacando según lo vayáis a necesitar. Tan sólo lo tenéis que dejar descongelar en la nevera. Estará divino y como recién preparado. 

    Pero vamos al lío.

    Ingredientes :

  • 1 lomo de salmón, de aproximadamente 1 kg, con piel
  • 250 g de moras
  • 75 g de azúcar moreno
  • 250 g de sal gorda
  • 60 ml de ginebra
  • 4 bayas de enebro
  • Ralladura de 1 limón
  • Eneldo fresco picado

    No es probable que los salmones que venden tengan anisakis ya que suelen venir de piscifactorías pero, por si acaso, no estará de más que lo congeléis durante un par de días antes de marinarlo. Aunque si vais a congelarlo en su totalidad después de prepararlo este paso os lo podéis saltar.

    Lavar y secar el lomo de salmón y retirar las espinas, si tuviera alguna, con ayuda de unas pinzas. Reservar.

    Mezclar en un bol el azúcar, la sal, la ralladura y 1 cucharada de eneldo. Romper, en un mortero, las bayas de enebro y añadírselas a la mezcla.

    Reservar unas cuantas moras para adornar. Poner el resto en un bol junto a la ginebra y, con la mano de un mortero, ir rompiéndolas hasta obtener una pasta poco trabada. Verter en el bol de los sólidos y remover hasta integrar. 

    Meter el salmón, con la piel hacia abajo, dentro de una fuente donde quepan holgadamente. Distribuir el marinado por encima y restregar bien con la mano para que el salmón se impregne por completo. Espolvorear con más eneldo y tapar a piel con plástico. Poner algo de peso encima, yo suelo poner un brick de caldo o de leche, y dejar curar en la nevera de 24 horas a 3 días, dependiendo de como os guste de curado. Cuanto más tiempo lo tengáis más se teñirá del color de las que moras y estará algo más salado y seco. A mí me gusta tiernecito así que tan sólo lo dejo 1 día y es por eso por lo que no ha cogido demasiado color.

    Sacar de la nevera, quitar el peso y el plástico y retirar, con ayuda de papel de cocina, los restos de la marinada. Lavar bajo el grifo y, si queréis, volver a cubrir con eneldo. Como podéis ver en las fotos yo no le puse más. Empezando por la parte más ancha, con un cuchillo bien afilado, ir sacando lascas lo más finas posibles.

    Acompañado de las moras reservadas y unos pepinillos en vinagre ya os podéis preparar para disfrutar de lo lindo.

    Fuente : El invitado de invierno

domingo, 4 de diciembre de 2022

Vánocka, pan navideño de la República Checa

    Hoy se celebra Santa Bárbara. Muchas costumbres están asociadas a este día en la República Checa donde, aunque los regalos navideños los traerá San Nicolás dentro de un par de días, antiguamente los niños colocaban en la ventana un calcetín esperando que la Santa los llenara de golosinas, aunque si habían sido traviesos le que encontrarían sería carbón y patatas, mientras que las muchachas casaderas cortaban ramilletes de cerezo poniéndolos en un florero, con la esperanza de que florecieran antes del día de Nochebuena ya que, si esto ocurría, querría decir que en menos de un año se casarían y si no no habría boda. Fuente : https://espanol.radio.cz/

    Preparar vuestras maletas que hoy nos vamos de viaje para conocer un poquito más de sus tradiciones navideñas. Eso sí, abrigaos bien porque en la República Checa, nuestro destino, tiene que hacer ya un frío de mil demonios. Y, para paliar un poco ese gélido clima, no sólo vamos a encender la chimenea, también pondremos el horno en funcionamiento para preparar una Vánocka, el pan tradicional checo típico de Navidad.

    Este pan consta de tres trenzados, uno encima de otro, teniendo cada uno un significado distinto. El trenzado de la base, de 4 cabos, simboliza los cuatro elementos; el del medio, de 3 cabos, el sentimiento, la razón y la voluntad; y, para finalizar, el de 2, el conocimiento y el amor.

    Son varias las supersticiones ancestrales que lleva asociado a la hora de prepararlo, como que se debe evitar que el pan roce con ningún objeto de plata o ningún otro metal. Aunque las más curiosas son que la persona que lo prepara deberá llevar un delantal blanco y un pañuelo en la cabeza, no podrá hablar durante la preparación debiendo pensar en alguien querido, para ahuyentar a los malos espíritus, y que deberá saltar mientras la masa esté levando.

    También existe la tradición, más normal y compartida en otros países en sus panes dulces navideños,  de meter dentro una moneda gozando, la persona que la encuentre en su rebanada, de riqueza y salud durante todo el año. Pero cuidado, que si la Vánocka se quemará o se rompiera atraería la mala suerte.

    Ingredientes :

  • 25 g de levadura fresca
  • 500 g de harina de fuerza
  • 230 ml de leche templada
  • 10 ml de ron + 30 ml para macerar las pasas
  • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • Ralladura de un limón
  • 2 yemas M
  • 100 g de azúcar
  • 50 g de pasas sultanas 
  • 80 g de almendras laminadas
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/4 de cucharadita de clavo de olor en polvo
  • 1/4 de cucharadita de jengibre en polvo
  • 1/8 de cucharadita de nuez moscada rallada

    Para decorar

  • Clara de huevo
  • Almendras laminadas 
  • Azúcar glass

    Macerar las pasas en el ron durante una hora y después escurrir y secar un poco el exceso de líquido con papel. Echar la levadura en la leche tibia removiendo hasta que se disuelva.

    Poner en el bol de la amasadora la harina, las especias, el azúcar, la sal y la ralladura y mezclar. Añadir la mezcla de leche y levadura, el ron y las yemas y comenzar a amasar. Cuando la masa esté homogénea y comience a despegarse de las paredes del bol empezar a agregar la mantequilla, poco a poco, cortada en trocitos. Continuar amasando hasta que se vuelva suave y brillante y pase la prueba de la membrana. Entonces volcar la masa sobre la mesa de trabajo, ligeramente engrasada, estirarla, con ayuda de un rodillo, hasta formar un rectángulo. Poner por encima las pasas y las almendras, cortar en trozos colocando unos encima de otros con el objetivo de que queden bien repartidas por toda la masa. Bolear , colocar en un bol ligeramente engrasado, tapar y dejar levar hasta que doble su tamaño.

    Una vez levado, desgasificar, volver a poner sobre la mesa de trabajo y dividirlo en 8 partes iguales y una de esas partes dividirla en dos. Estirar formando cabos. Unir bien uno de los extremos de 4 de los cabos, reservando los otros cubiertos con un paño para que no se resequen, y comenzar a trenzar. Una vez trenzado unir bien los extremos y pintar con clara de huevo batida. Colocar sobre una bandeja de horno, cubierta con papel y reservar. Trenzaremos ahora los 3 cabos gruesos que nos quedan, uniendo bien los extremos, y colocar encima de la otra trenza. Pincelar con clara batida. Retorcer entre ellos los cabos más pequeños y poner en la parte superior, dejando los extremos pillados por debajo del pan. Pincelar también con clara. Engrasar ligeramente un plástico lo suficientemente grande para que lo abarque y cubrir con él el pan. Dejar levar de nuevo hasta que casi vuelva a levar.

    Calentar el horno a 185ºC, con calor de arriba-abajo. Una vez levado volver a pincelar con clara batida y espolvorear con azúcar y almendra laminada. Hornear a media altura. Pasados 5 minutos, bajar la temperatura del horno a 150ºC y dejar cocinar 40 minutos más.

    Sacar sobre una rejilla para que se enfríe. A la hora de servir, volver a espolvorear ligeramente con azúcar glass.

    Fuente : Con harina en mis zapatos

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Pan persa o nân-e barbarí

    Esta semana estoy un poco perezosa y es que, cuando comienza a bajar la temperatura, lo único que me apetece es envolverme en una manta y quedarme tirada en el sofá. Otra buena manera de quitarme de encima el frío es encender el horno, así que me he hecho el ánimo. Ya metida en harina he preparado un pan que tenía muchas muchas ganas de preparar y está realmente rico.

    Este pan persa, Irán en la actualidad, fue horneado por primera vez por la etnia de los Hazaras. Ellos, conocidos como barbaríes (bárbaros), fueron quienes lo llevaron a Teherán, haciéndose muy popular durante la Dinastía Kayar. Aún hoy en Irán se le conoce con este nombre, sin embargo los Hazaras lo llaman nân-e tanoori (cocidodo en horno tandoori

    Fuente : Wikipedia

    Ingredientes :

    Para la masa madre de levadura

  • 125 g de harina floja
  • 75 g de agua
  • 1,5 g de levadura fresca de panadero

    Para la masa

  • 200 g de m. madre de levadura
  • 350 g de harina floja
  • 150 g de semolina de trigo duro
  • 300-310 g de agua
  • 10 g de sal

    Para decorar

  • 1 cucharadita de harina
  • 1 vaso de agua
  • Semillas de sésamo y de nigella

    El día anterior prepararemos la madre de levadura mezclando los ingredientes y amasándolos durante unos pocos minutos. Meter en un bote hermético y dejar toda la noche en la nevera.

    Mezclar los ingredientes de la masa y dejar reposar 5 minutos. Pasar a la superficie de trabajo, ligeramente enharinada, y amasar hasta que no se pegue a la mesa y esté suave y sedosa. Meterla en un bol, tapar, y dejar que fermente hasta que doble su volumen. 

    Dividir la masa en dos partes iguales, Dejar cubierta una de ellas y empezar a trabajar con la otra. Espolvorear con un poco de harina y estirar, primero apretando con las yemas de los dedos y después estirando de los extremos de la masa, hasta que tenga una longitud de unos 40cm de largo y 1cm de grosor. Colocar sobre una bandeja cubierta con papel y repetir con la otra pieza. Cubrir y dejar que vuelvan a fermentar hasta que doblen, deberán tener unos 2 cm de grosor.

    Mientras los panes fermentan, disolver la harina de la decoración en el vaso de agua y dejar hervir durante un minuto. Reservar. Calentar el horno a 250ºC, con calor de arriba-abajo.

    Cuando los panes hayan crecido y estén esponjosos distribuir 3 ó 4 cucharadas del líquido hervido sobre cada pan y, apretando, hundiendo los dedos  hasta llegar a la bandeja, ir abriendo surcos paralelos, separados un par de centímetros entre cada uno, a lo largo de cada pan. Espolvorear con las semillas de sésamo y de nigella y hornear, a media altura, durante unos 10 minutos, hasta que los panes estén dorados y brillantes.

    Sacar y dejar enfriar sobre una rejilla.

    Y, si no quieres encender el horno, haz tortas más pequeñas con la masa y pásalas por la plancha o una sartén caliente durante unos 2 ó 3 minutos. Yo esto no lo he probado... aún. Pero, si lo dice Ibán Yarza, yo me lo creo a pies juntillas, jejjeje.

    Lo que sí os puedo decir es que, junto a un buen té y acompañado de queso feta, está para ponerle un piso.

    Fuente : Pan casero de Ibán Yarza

martes, 15 de noviembre de 2022

Bundt Cake con galletas Oreo

    Hoy se celebra el National Bundt Cake Day y, fiel a la cita, no podía por menos que publicar uno nuevo para sumar a los que ya hay en el blog. 

    La verdad que tenía muchas ganas de probar esta versión ya que, aunque ya tengo publicado éste en el que, además de las galletas, el cacao forma parte de la masa, en el que hoy traigo tan sólo van las galletas, lo que hace que el resultado sea totalmente distinto. 

    Ingredientes :

  • 200 g de azúcar fino + 1 cucharada
  • 250 g de mantequilla
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
  • 5 claras de huevo
  • 300 g harina
  • 2 cucharaditas levadura
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 250 ml de nata líquida
  • 7 galletas oreo trituradas
  • 7 galletas troceadas
    Para el glaseado :

  • 200 g de azúcar glass
  • 2 ó 3 cucharadas de leche
  • 1/4 de cucharaditas de pasta de vainilla

    Poner a calentar el horno a 180ºC. Engrasar bien un molde de bundt de 10 tazas y reservar. Yo usé el Elegant Party de Nordic Ware.

    Tamizar la harina junto a la levadura y la sal. Batir la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla blanquee, esté espumosa y doble su volumen, Sin dejar de batir echar la vainilla. Incorporar la harina de tres veces, a velocidad baja, alternándola con la nata, empezando y terminando por la harina. 

    Montar las claras hasta que se formen picos firmes e incorporarlas en la masa, con movimientos envolventes con ayuda de una espátula, hasta que estén totalmente integradas. Añadir las galletas troceadas y, con mucho cuidado de que la mezcla no se baje, remover para que se repartan por toda la masa. 

    Echar la mitad en el molde preparado y alisar ligeramente la superficie. Espolvorear la galletas trituradas por encima y cubrir con el resto de la masa. Hornear, a media altura, de 50 a 55 minutos o hasta que al pinchar con una brocheta ésta salga limpia. Sacar del horno y dejar reposar 10 minutos antes de desmoldar. Terminar de enfriar sobre una rejilla.

    Para preparar el glaseado poner en un bol el azúcar glass y la vainilla e ir incorporando la leche, poco a poco, mientras se va removiendo hasta conseguir la consistencia adecuada.

    Cuando el bundt esté totalmente frío, regar con el glaseado y decorar con más trocitos de galletas.

    No me digáis que no queda un corte precioso. Además al no llevar más que claras es tremendamente esponjoso y os aseguro que está impresionante.

    Fuente : El rincón de Bea