Seguidores

jueves, 2 de diciembre de 2021

Snickerdoodles, unas galletas de canela muy especiales

    Alguna vez os he comentado que gran parte de los dulces que preparo están destinados para la hora en la que tomo el café con mis compañeros. Puede que los tenga mal acostumbrados pero para mí es esencial que caten y valoren mis preparaciones y, en base a sus comentarios, después decido si la receta merece estar publicada en el blog o no. Aunque la primera cata soy yo la que la realizo, ellos  finalmente son mi control de calidad, jejjeje. 

    La verdad que hacía tiempo que veía estas galletas por las redes en cuanto llegaban estas fechas pero no me había decidido nunca a hacerlas. Lo que sí que tenía claro es que quería hacerlas lo más fieles posible a las originales, hechas con crémor tártaro y bicarbonato, porque me daba a mí que tenían que tener un saborcito distinto y muy especial, con ese puntito ligeramente chispeante que les otorga el crémor, y no me había equivocado lo más mínimo. Estas snickerdoodles están impresionantemente deliciosas.

    Ingredientes :

  • 375 g de harina
  • 2 cucharaditas de crémor tártaro
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 y 1/2 cucharaditas de canela
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 230 g de mantequilla, a temperatura ambiente 
  • 250 g de azúcar (267g en la receta original)
  • 1 huevo + 1 yema de huevo L
  • 2 cucharaditas de vainilla en pasta
    Para rebozar :

  • 35 g de azúcar
  • 1/2 cucharadita de canela

    Calentar el horno a 190ºC, con calor de arriba-abajo. Forrar 2 bandejas de horno con papel y reservar.

    Poner los ingredientes del rebozado en un bol y remover hasta que la mezcla esté uniforme. Reservar.

    Tamizar, en un bol, la harina, el crémor, el bicarbonato, la canela y la sal y mezclar. Batir en otro bol la mantequilla junto al azúcar hasta que esté cremoso, alrededor de 2 minutos. Agregar el huevo, la yema y la vainilla y seguir batiendo, a velocidad alta, hasta integrar. Bajar de nuevo la velocidad al mínimo e incorporar la mezcla de harina de tres veces.

    Hacer bolas de masa, de una cucharada colmada aproximadamente, Hacerlas rodar por el rebozado para que se impregnen bien de mezcla e ir depositándola sobre las bandejas preparadas, dejando algo de separación entre ellas. Meter a mitad de horno y dejar cocer unos 10 minutos. Sacar del horno y presionarlas ligeramente con el dorso de una cuchara para aplanarlas un poco. Dejar reposar en la misma bandeja unos 10 minutos antes de pasarlas a una rejilla para que se enfríen por completo.

    Sally dice que guardadas en un recipiente hermético, a temperatura ambiente, duran hasta 7 días en perfecto estado pero yo no puedo corroborarlo. Después de que yo las catara me dio a mí la impresión de que iban a triunfar, aunque llevando canela no podía ser imparcial ya que es una de mis especias favoritas junto con el cardamomo, pero lo que no me imaginaba era que, después de probarlas, se lanzaran sobre ellas como posesos terminándoselas de una tacada, cuando normalmente llegan para dos días. Ésa era la mejor señal para saber que estaban deliciosas ¿o no? Eso sí, ninguno supo decir bien su impronunciable nombre, jajjaja.

    Fuente : Sally's baking addiction

sábado, 20 de noviembre de 2021

Nachos con carne y queso. Guacamole y pico de gallo

    Cuando eres joven estás deseando que llegue el fin de semana para salir a cenar por ahí, se nota que te has hecho mayor cuando llega el sábado y lo único que piensas es en quedarte en casita, y más cuando hace un día con tanta lluvia y frío como el que hoy tenemos. Pero eso no quita para querer tener una cena especial y que, además, sea contundente. Os aseguro que con estos nachos con carne lo conseguiréis sí o sí. 

    En casa éste es uno de los platos más habituales en cuanto comienza el frío y que tenía pendiente de publicar en el blog desde hace tiempo. Como hoy voy a repetirlo ya que hace un auténtico día de perros me ha parecido que era el momento de hacerlo... que ya estaba bien, jejjeje.

    Preparaos porque la receta es larga pero ya os digo yo que bien merece la pena.

 

    Ingredientes :

  • 1 bolsa de totopos de maíz (comercialmente mal llamados nachos)
  • 300 g de carne picada mezcla de ternera y magro
  • 1 cebolla
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 200 g de tomate triturado
  • 1/2 cucharadita de azúcar
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1 pizca de chile en polvo*
  • 100 g de fríjoles negros 
  • 1 hoja de laurel
  • 2 jalapeños frescos
  • 150 g de mezcla de 4 quesos rallado 
  • Cilantro fresco picado

    Para los fríjoles negros :

  • 150 g de fríjoles negros
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Sal
Pimienta negra de molinillo

    Para el guacamole

  • 1 aguacate maduro
  • 2 cucharadas de pico de gallo
  • Zumo de 1/2 lima
  • Cilantro fresco picado

    Para el pico de gallo

  • 1/2 cebolla
  • 2 jalapeños
  • 1 tomate
  • Zumo de 1/2 lima 
  • Cilantro fresco picado
    *El chile en polvo podéis omitirlo si no queréis que pique o añadir más dependiendo de vuestro gusto y capacidad de aguante del picante.

    La noche anterior lavar los fríjoles y ponerlos en remojo. Después del remojo, escurrir y poner en una olla exprés junto a la 1/2 cebolla y el diente de ajo, sin pelar y chafado con un golpe. Verter agua hasta que estén cubiertos hasta la mitad y poner a fuego medio-alto. Cuando arranque el hervor añadir más agua, hasta que estén cubiertos, tapar y dejar cocer unos 25 minutos. Cuando se vaya la presión abrir y salpimentar. Reservar hasta el momento de utilizar. 

    Mientras se pasa la presión pelar y picar fina la cebolla. Poner en una sartén grande el aceite de oliva y cocinar la cebolla picada, a fuego bajo, hasta que esté transparente. Subir a fuego medio, agregar la carne picada y dejar cocinar, removiéndola con una cucharada de madera para que quede suelta, hasta que comience a perder el color a crudo. Echar entonces el tomate triturado. Espolvorear con la sal, el azúcar, el chile y el comino. Añadir también el laurel y los fríjoles bien escurridos y remover hasta que esté todo integrado. Espolvorear con cilantro picado, bajar un poco el fuego y dejar cocinar hasta que quede seco.

     Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo.

    En una fuente de horno poner una capa de totopos. Echar por encima la mitad de la mezcla de carne y un puñadito del queso rallado. Repetir por encima con otra capa de totopos y el resto de la mezcla de carne y del queso. Meter a mitad de horno y cocinar de 10 a 15 minutos, hasta que el queso esté bien derretido.

    Mientras tanto preparemos el pico de gallo y el guacamole. Picar la cebolla, los jalapeños y el tomate en cuadraditos de igual tamaño y mezclar en un bol. Regar con el zumo de lima, espolvorear con un poco de cilantro picado, remover y reservar.

    Cortar por la mitad el aguacate y sacar la carne con ayuda de una cuchara. Poner en un bol, regar con el zumo, para que no se oxide, e ir machacando con un tenedor hasta que tenga una textura algo cremosa pero que aún se observen trocitos pequeños. Añadir dos cucharadas del pico de gallo preparado anteriormente y remover para que se reparta uniformemente. Espolvorear con cilantro fresco picado.

    Una vez que los nachos con carne estén hechos colocar varias rodajas de jalapeño por encima y llevar enseguida a la mesa acompañado de más totopos, el guacamole, el pico de gallo y un tarrito con nata agria.


    ¿Verdad que vale la pena quedarse en casa para degustar esta maravilla gastronómica que es una de las más representativas de la cocina Tex-Mex? 

lunes, 15 de noviembre de 2021

Bundt cake de castañas y chocolate

    Retomo el blog con una receta deliciosa para celebrar que hoy se celebra el National Bundt Cake Day. Ya sé que dije que iba a ponerme al día pero últimamente no llego a tanto como me gustaría y, al final, ha sido el blog el gran perjudicado, pero en serio que esta vez voy a intentar ponerle remedio y no dejar las publicaciones abandonadas. 

    La receta está sacada del nuevo libro de Pamela Rodríguez (Uno de dos), Postres supersimples, aunque preparado con unas ligerísimas variaciones que enseguida os cuento. 

    Ingredientes :

  • 75 g de mantequilla
  • 150 g de azúcar
  • 3 huevos L*
  • 140 g de harina
  • 50 g de harina de castaña
  • 10 g de cacao en polvo sin azúcar (tipo Valor)
  • 1 y 1/2 cucharadita de levadura química**
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 75 g de chips de chocolate
    * En la receta original 4 huevos M
    ** La receta original lleva 10g de levadura química pero yo he optado por reducir la cantidad y añadir un poco de bicarbonato, además de una pizca de sal.

    Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo. Todos los ingredientes deberán estar a temperatura ambiente.

    Engrasar un molde de bundt con spray desmoldante y dejarlo boca abajo para que escurra el excedente de grasa. Tamizar las harinas, el cacao, la levadura, el bicarbonato y la sal y reservar.

    Batir la mantequilla junto con el azúcar, en un bol grande, hasta obtener una mezcla cremosa. Ir añadiendo los huevos, uno a uno, integrando bien entre cada adicción.

    Incorporar la mezcla de harinas tamizadas de tres veces integrándolas de forma envolvente con ayuda de una espátula. Añadir la mitad de los chips de chocolates y mover hasta repartir uniformemente. Echar la mitad de la mezcla en el molde elegido, agregar la mitad de los chips reservados, la otra mitad de la masa y terminar poniendo por encima los chips restantes.

    Hornear, a media altura, unos 25-30 minutos o hasta que al pinchar con una brocheta ésta salga limpia. Sacar del horno y dejar reposar 5-10 minutos antes de desmoldar sobre una rejilla para que se termine de enfriar.

    En esta ocasión elegí el molde Harvest Leaves de Nordic Ware que queda taaan bonito. Además que creo que le pega un montón con estos sabores tan otoñales.

    Se puede cubrir con una cremita de chocolate y seguro que mejora, pero yo, como me lo iba a llevar al trabajo, no lo hice. Y no debía de estar muy malo porque no dejaron ni las migas, jejjjeje.

    Fuente : Postres supersimples de Pamela Rodríguez

sábado, 16 de octubre de 2021

Pan de Campoo, sin amasado

    Aunque hace ya año y medio de que horneara este pan hasta hoy no me he dado cuenta de que no lo había publicado en el blog. Bueno, éste y otros cuantos, todos ellos horneados durante la pandemia, que intentaré, poco a poco, ir publicando. Además que no podía dejar de aportar una receta en este día, ya que hoy se celebra el Día mundial del pan.

    Fue el gran Daniel Jordà el que nos invitó a meter las manos en harina, descubriéndonos una gran variedad de panes de los que tradicionalmente se han horneado en nuestra geografía y que, gracias a la labor divulgadora de Ibán Yarza, están recogidos por este último en su libro "100 recetas de pan de pueblo" 

    El Pan de Campoo es un pan rústico y sencillo de la zona de Cantabria realizado tradicionalmente con un amasado suave, que en este caso nosotros realizamos a base de plegados, y cocido en horno de leña... evidentemente lo he cocido en el horno de casa, que ya quisiera yo tener un horno de leña para estos menesteres, jejjeeje.

    Y vamos ya Al barro!!!, como dice Jordà cuando empezamos con una receta... 


    Ingredientes :
    Prefermento
  • 100 g de harina panificable*
  • 60 g de agua
  • 0,2 g de levadura fresca (el tamaño de una lenteja pequeña)
    Masa final
  • 160 g del prefermento
  • 400 g de harina panificable*
  • 100 g de harina de espelta integral 
  • 350 g de agua
  • 10 g de sal
  • 1 g de levadura fresca
    *Use la harina de fuerza del Mercadona que es bastante flojita


    Preparar el prefermento la tarde anterior mezclando bien los ingredientes. Deberá fermentar durante unas 12-15 horas entre 20 y 25ºC.

    Al día siguiente, mezclar en un bol grande todos los ingredientes de la masa final, quedará una masa bastante pegajosa. Dejarla reposar, tapada, durante unos 15 minutos.

    Empezar a amasar realizando tandas de 3 ó 4 pliegues dejando reposar entre cada tanda unos 20-30 minutos. La masa irá cogiendo fuerza y empezará a subir. Tapar y dejar fermentar durante 2 horas y media o hasta que haya doblado su volumen.

    Volcar sobre una mesa enharinada, espolvorear bien la superficie de la masa y bolear muy ligeramente para evitar que se desgasifique. Colocar con cuidado sobre un papel de horno enharinado, cubrir con un paño limpio y dejar fermentar de nuevo de 60 a 90 minutos.

    Calentar el horno a 230ºC, con calor de arriba-abajo y una bandeja en la base del horno. 

    Justo antes de hornear, arrastrar el pan con el papel a una bandeja, apretar en el centro con la punta de los 5 dedos de una mano juntos, y hacer una greña circular alrededor del hueco creado. Meter a mitad de horno. Echar un vaso de agua hirviendo en la bandeja de la base y cerrar enseguida para no perder vapor.

    A los 10-15 minutos de cocción retirar la bandeja donde hemos echado el agua, bajar la temperatura del horno a 210ºC y continuar la cocción otros 35-40 minutos.

    Sacar y dejar reposar sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.


sábado, 9 de octubre de 2021

Cookies de nueces de macadamia, arándanos rojos y chocolate blanco

     Hoy es fiesta en Valencia y que mejor para celebrarlo que desayunar con algo rico rico de verdad. Una de las recetas que más me piden mis hijos que repita es la de estas galletas que les gustan tantísimo así que he pensado que estaría bien el tener publicado la receta aquí en el blog.


     Ingredientes :
  • 125 g de mantequilla
  • 125 g de azúcar fina
  • 1 huevo L
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
  • 50 g de nueces de macadamia
  • 50 g de arándanos rojos secos
  • 75 g de pepitas de chocolate blanco
  • 195 g de harina 
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/8 de cucharadita de sal

    Tamizar la harina junto a la levadura, el bicarbonato y la sal y reservar. Partir las nueces en trozos grandes y reservar.

    Batir la mantequilla junto al azúcar hasta que esté cremoso. Añadir el huevo y mezclar bien. Cuando la crema esté homogénea echar la vainilla y seguir batiendo hasta que esté totalmente integrada a la mezcla. Agregar la mezcla de harina y remover con la ayuda de una lengua de cocina hasta que esté casi integrada, entonces añadir la nueces, los arándanos y el chocolate y seguir envolviendo la mezcla hasta que todo esté uniformemente repartido.

    Cubrir con plástico de cocina y refrigerar, por lo menos 1 hora, para que endurezca un poco.

    Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo.

    Hacer bolas con la masa, de tamaño aproximado al de una nuez, e ir depositándolas sobre bandejas cubiertas con papel, dejando sitio entre ellas para que al hornearlas no se toquen y queden pegadas las unas a las otras. 

    Hornear, a media altura, alrededor de 12 minutos, justo hasta que los bordes comiencen a dorarse. Sacar y dejar reposar en la bandeja de 5 a 10 minutos, en caliente se rompen con mucha facilidad. Pasar a una rejilla hasta que terminen de enfriarse.


    Una vez frías se conservan perfectamente durante unos días guardadas en un bote hermético. Aunque no sabría deciros cuantos porque en mi casa vuelan. Nunca duran más que un par de días.


sábado, 2 de octubre de 2021

Shakshuka

     Hacía mucho que no preparaba nada de Yotam Ottolenghi y ya tenía mono. Así que hoy os traigo una verdadera delicatessen, una shakshuka, receta sacada de uno de sus libros, pero en versión reducida ya que esta sartén que veis nos la hemos comido tres personas para cenar.


    Éste es un plato muy popular en los países del norte de África, aunque parece ser originario de Túnez, que admite muchas variaciones. De hecho es bastante parecido a unos huevos con pisto pero con algunas variaciones, fundamentalmente por las especias que tiene.


    Ingredientes :
  • 1/2 cucharadita de comino en grano
  • 80 ml de aceite de oliva suave
  • 1 cebolla grande
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento amarillo
  • 2 cucharaditas de azúcar moreno
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharada de perejil picado
  • 1 cucharada de cilantro picado + para espolvorear
  • 400 g de tomate triturado
  • 1 sobrecito de azafrán molido
  • 1 pizca de cayena
  • 3 huevos L
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo


    Cortar la cebolla en rodajas y los pimientos en tiras de unos 2 cm.
    En una sartén grande tostar el comino  en grano a fuego fuerte hasta que comience a dar olor. Añadir el aceite y la cebolla y saltear unos 5 minutos. Agregar los pimientos, el azúcar y las hierbas y dejar cocinar hasta que esté ligeramente dorado. Espolvorear el azafrán por encima y darle unas vueltas teniendo cuidado de que no se queme.
    Agregar los tomates y la pizca de cayena. Bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar durante unos 15 minutos, removiendo y añadiendo agua de vez en cuando para que no se quede demasiado seco, tiene que tener la consistencia de una salsa. Rectificar de sal si hiciera falta.
    Retirar el laurel, separar un poco los ingredientes y hacer tres huecos. Verter en cada hueco la clara de cada uno de los huevos, tapar y dejar cuajar ligeramente. Poner una yema encima de cada clara semicuajada. Salar ligeramente, volver a tapar y dejar cocinar hasta que estén cuajadas las claras y las yemas fluidas. 
    Espolvorear un poco de cilantro por encima y servir enseguida.


     Nosotros solemos comer este plato como cena pero, en los países de origen, también se consume como desayuno y normalmente es servido en tajine o en sartén de hierro.


     Fuente : "El gourmet vegetariano" de Yotam Ottolenghi

viernes, 24 de septiembre de 2021

Flammkuchen

         Justo en estas fechas, Munich debería estar inmersa en su celebración más divertida y popular : el Oktoberfest pero, de nuevo, se ha tenido que volver a cancelar por el maldito bicho. Eso no quiere decir que no podamos rendirle un pequeño homenaje preparando algo en nuestra propia casa, algo tan delicioso para acompañar a una cerveza como una buena porción de flammkuchen

    Vale, podéis replicarme diciendo que ésta no es una receta bávara. Además tendríais toda la razón si argumentarais que es mas bien de sus vecinos alemanes del Baden, Palatinado y Saarland, o incluso de la Alsacia y la Mosela francesas, ya que de esas zonas es de donde es originaria esta maravilla, pero no me negaréis que es el complemento ideal a una cervecita de esas que sirven en el festival... además de que, en este momento, se ha hecho tan popular en todo el país que se puedes encontrar fácilmente.

    El nombre de esta preparación viene a significar "torta en las llamas" siendo flamm fuego o llamas y kuchen torta o pastel.

    Ingredientes :

  • 1 base de pizza rectangular (260g)
  • 1 cebolla morada
  • 150 g de bacon ahumado
  • 200 ml de crema agria 
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molido

    Calentar el horno a 250ºC, con calor de arriba-abajo. Preparar una bandeja forrándola con papel y reservar.

    Pelar la cebolla y cortarla en juliana. Partir el bacon en tiras finas. Poner la crema agria en un bol y salpimentar ligeramente, reservar. Estirar un poco la masa, ya que cuando salga del horno deberá estar bien fina y crujiente. Untar la superficie, sin llegar a los bordes, con la crema agria preparada y colocar la cebolla y el bacon por encima, procurando repartirlos uniformemente.

    Hornear, a media altura, durante unos 15 minutos o hasta que los bordes estén dorados. Sacar y servir bien caliente.

    Lo normal es presentarla sobre el mismo papel donde se ha horneado encima de una tabla de madera y comerla como una pizza, cortada en trozos con la mano.