Ya sé que naranjas hay durante todo el año pero nada comparable a las recién cogidas del árbol, sin haber tocado cámara frigorífica alguna; así que, antes de que termine la temporada de la naranja, tenía que repetir esta maravilla, cuya receta obtuve hace años en un curso que hice en la extinta Tallerería.
Ingredientes :
- 110 ml de aceite de girasol
- 150 g de azúcar
- 2 huevo L
- 240 g de harina
- 1 cucharadita de levadura
- 1/4 de cucharadita de bicarbonato
- 1 pizca de sal
- 130 ml de buttermilk
- 1 cucharada de zumo de naranja
- Ralladura de 1 naranja
- 1/2 de cucharadita de alcaravea recién molida
- 1 cucharada de cacao en polvo desgrasado sin azúcar
- 5-6 cucharadas de mermelada de naranja
- 65 ml de nata 35% mg
- 40 g de chocolate de cobertura al 70%
Precalentar el horno a 175º C, con calor de arriba-abajo. Engrasar bien los moldes elegidos, yo utilicé uno de silicona acanalado.
Tamizar la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. En un bol trabajar, con la punta de los dedos, el azúcar con la ralladura para que se impregne bien de su aceite. Añadir el huevo y batir hasta que esté espumoso. Verter en hilo el aceite sin dejar de batir, a velocidad baja. Echar la alcaravea y 1/3 de la harina y batir hasta que se incorpore. Agregar la 1/2 del buttermilk y el zumo y repetir el proceso, trabajando ya con una espátula, alternando otro 1/3 de la harina con el resto del buttermilk y terminando con lo que quede de la harina.
Echar un par de cucharadas de masa en el fondo de cada molde, media cucharadita de mermelada en el centro y espolvorear con un poco de cacao. Repetir las capas, terminando con una de la mezcla preparada, hasta rellenar 1/3 de la capacidad del molde elegido.
Hornear sobre rejilla, a media altura, alrededor de unos 20 minutos o, cuando al pinchar con una brocheta, salga limpia. Sacar del horno y, después de dejar reposar un par de minutos, desmoldar. Terminar de enfriar sobre una rejilla.
Una vez fríos del todo, prepararemos el glaseado. Calentar la nata a fuego lento y, sin dejar que llegue a hervir, retirar del fuego. Incorporar el chocolate troceado, removiendo hasta se funda por completo y esté liso y brillante. Dejar entibiar 5 minutos antes de glasear con él las magdalenas.
Fuente : Del curso "Super Cupcakes II" impartido por Ivana Muntan
























