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domingo, 24 de septiembre de 2023

Caponata alla siciliana

    Recién inaugurado el otoño no me resisto a seguir preparando recetas estivales mientras, todavía, las temperaturas diurnas se mantengan altas. Con esto no digo que las ensaladas desaparezcan del blog hasta la primavera, que os aseguro que seguirán presentes, pero lo harán con un registro más templado, como esta delicia que hoy os traigo que tanto se puede comer fría, a temperatura ambiente o incluso templada como guarnición de otros platos. Eso sí, siempre acompañada de un buen pan y una copita de vino. 

    Y para presentaros la receta, donde la berenjena es la gran protagonista, nos vamos de viaje hasta la italiana isla de Sicilia.

    Ingredientes :

  • 600 g de berenjenas (2 medianas)
  • 1 rama de apio (45 g aprox)
  • 1/2 cebolla grande (140 g aprox)
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • 275 g de tomate pera 
  • 15 g de alcaparras
  • 75 g de aceitunas verdes deshuesadas
  • 4 cucharadas de vinagre de manzana
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 ramita de mejorana fresca
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Piñones para espolvorear (opcional)

    Lavar y secar la berenjena. Cortar en dados, salar ligeramente y dejar escurrir dentro de un colador, poniendo peso encima, durante por lo menos media hora.

    Lavar el apio y retirarle los hilos. Pelar la cebolla. Cortar ambos en dados del mismo tamaño que los de las berenjenas. Pelar los tomates y trocear también del mismo tamaño. 

    Sofreír en una sartén el apio, con un par de cucharadas de aceite, hasta que esté tierno. Entonces echar la cebolla y seguir sofriendo hasta que el conjunto esté dorado. Salpimentar. Añadir el concentrado de tomate, disuelto en un par de cucharadas de agua, mezclar y dejar cocer, a fuego medio, hasta que la mezcla quede seca. Agregar los tomates pelados, remover y cocinar. a fuego lento, hasta que tenga la textura de una salsa. Echar las alcaparras, las aceitunas y la ramita de mejorana y remover con cuidado para que se distribuyan por el guiso. 

    Dejar cocer, a fuego lento, de 5 a 10 minutos, hasta que espese. Añadir el azúcar, el vinagre, remover, dejar cocinar un par de minutos más y retirar del fuego. Rectificar de sal, retirar la ramita de mejorana y dejar enfriar.

    Escurrir bien los dados de berenjena. Secar todo lo posible con papel de cocina y freír por tandas, en abundante aceite caliente, hasta que estén ligeramente dorados. Dejar escurrir sobre papel absorbente y dejar enfriar. 

    Mezclar cuando estén a temperatura ambiente tanto la salsa como la berenjena y dejar reposar en la nevera unas horas para que se unifiquen los sabores. Servir a temperatura ambiente acompañado de unas rebanadas de buen pan.

    Este plato se suele preparar de un día para otro para que se mezclen bien los sabores y, a la hora de servir, se puede espolvorear con un puñadito de piñones tostados, aunque yo no lo hice,

    La idea de añadir concentrado de tomate la saqué de la receta de Panepanna y la de añadir la ramita de mejorana de la de Memorie di Angelina

    La verdad que no puedo decir como estará acompañando a cualquier plato porque en casa, rebanada va rebanada viene, nos terminamos la caponata casi sin darnos cuenta. Delicia pura!!

viernes, 8 de septiembre de 2023

Sándwiches de helado de leche merengada

    Parece que este verano se va a alargar aunque las temperaturas, a días, nos hayan dado una ligera tregua, por lo que sigue apeteciendo comer platos fresquitos. Así que no nos queda otra que  retrasar el cuchareo hasta que bajen las temperaturas, pero ¡ay, cuándo bajen! Cuando bajen nos vamos a tirar a ello de cabeza. De momento, nos conformaremos con cosas tan deliciosas como los heladitos que hoy os traigo.

    Hace mucho tiempo me aficioné a la leche merengada así que en el blog no podía faltar, lo que no me explico ni yo misma es cómo no estaba la receta publicada todavía, pero con el tiempo todo llega y aquí tenéis la prueba. 

    La idea de publicarla en forma de helado la tenía clara desde que trajeron unos biscuits en una oferta especial en Bofrost, la empresa de congelados que me sirve a domicilio. Cuando encontré en Mercadona las galletas de canela idénticas a las que esos heladitos tenían fui cuando me decidí a reproducirlos en versión casera.

    Ingredientes :

  • 500 ml de leche entera
  • 200 ml de nata de montar
  • 55 g de azúcar
  • 20 g de azúcar glass
  • 2 cucharadas de azúcar invertido (opcional)*
  • 1 palo de canela
  • La piel de 1/2 limón (sin la parte blanca, sólo la amarilla)
  • 2 claras de huevo L
  • Galletas de canela redondas
  • Canela en polvo (opcional)
    *El azúcar invertido sirve para evitar que en el helado se formen cristales de hielo. También podéis utilizar miel pero ésta le dará sabor.

    En un cazo poner la leche, el palo de canela, la piel de limón y 40 g de azúcar. Llevar a fuego medio, remover hasta que se disuelva el azúcar y dejar hasta que rompa el hervor. Retirar del fuego, añadir el azúcar invertido, remover y dejar infusionar hasta que se enfríe. Cuando esté a temperatura ambiente, retirar el palo de canela y la piel del limón. 

    Montar las claras con los 15 g de azúcar restante, hasta obtener picos fuertes, y mezclar ambas preparaciones cuidadosamente. Montar la nata con el azúcar glass e integrar con movimientos envolventes para que la mezcla se baje lo menos posible. Meter en la nevera por lo menos 2 horas, mejor toda la noche, y mantecar en la máquina heladera hasta que esté coja la textura adecuada. 

    Si no disponéis de máquina una vez refrigerada la mezcla verter en una fiambrera y congelar. Sacar cada media hora y romper los cristales de hielo que se hayan formado montando de nuevo la mezcla. Repetir 4 ó 5 veces hasta que esté cremoso.

    Para montar los sándwiches, ir poniendo las galletas del revés en un molde cilíndrico de la misma medida que ellas. Pasar a una manga una parte del helado, cubrir cada galleta con él, espolvorear con un poco de canela en polvo (yo no lo hice) y tapar con otra galleta. Meter en bolsitas individuales, o cubrir con plástico cada sándwich, e ir colocándolos en una fiambrera. Tapar y volver a llevar al congelador hasta un ratito ante de servir.

miércoles, 23 de agosto de 2023

Ensalada caprese de fresas con burrata

    Con estas temperaturas que tenemos ni que decir tiene que lo único que apetece comer son cosas frías. Esta ensalada que os traigo, además de estar de muerte, cumple perfectamente con lo que me había propuesto de poner alguna receta más que llevara fresas.

    Ingredientes :

  • 250 g de fresas
  • 1 puñado de hojas de albahaca 
  • 1 burrata
  • 1 cucharada de vinagre balsámico de Módena

    Lavar y secar las fresas y las hojas de albahaca. Retirar el pedúnculo de las fresas y cortarlas en trozos grandecitos. Reservar alguna hojita para decorar y cortar el resto de la albahaca en tititas. Colocar ambas cosas en el plato de servir, aliñar con el vinagre y remover, con cuidado, hasta que todo quede bien impregnado. 

    Colocar la burrata en el medio, encima de la mezcla de fresas y albahaca. Reservar en la nevera hasta el momento de servir.



domingo, 30 de julio de 2023

Mousse ligero de fresas

    El rosa está de moda. Pero no es esa la razón por la que hoy os traigo este postre, nada que ver con la fiebre que le ha entrado a todo el mundo con ese color desde que estrenaron la película Barbie. Lo mío es más bien debido a lo que me gustan las fresas, mucho más que los fresones, y desde que encuentro en Mercadona éstas, que son segovianas, no puedo dejar de llevarme alguna cajita a casa cada vez que voy a comprar. Así que preparaos porque, mientras las siga encontrando, os voy a ir preparando cositas con ellas, tanto en dulce como en salado. Hoy empiezo por algo dulce, para despedir a este julio que se nos está terminando.

    Ingredientes :

  • 380 g de fresas
  • 1 clara de huevo L
  • 25 g de azúcar glass
  • 100 g de nata de montar (35% M.G.)
  • 1,5 hojas de gelatina
  • 1 cucharadita de zumo de limón

    Remojar la gelatina en agua fría.

    Lavar las fresas y retirarles las hojas. Trocear 210 g de las fresas y triturar. Verter en un cazo junto, añadir el azúcar y el zumo de limón y dejar cocer, a fuego medio, durante unos 8 minutos. Retirar del fuego, agregar las gelatina bien escurrida y remover hasta que esté completamente diluida. Dejar enfriara a temperatura ambiente.

    Montar la clara de huevo a punto de nieve, verter la mezcla de fresa y gelatina y, con ayuda de una varilla manual, remover hasta que la mezcla esté uniforme.

    Montar la nata hasta que esté firme y haga picos duros e ir integrando la mezcla anteriormente preparada poco a poco, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba con una espátula, para intentar que la nata se desmonte lo menos posible.

    Cortar por la mitad las fresas restantes e ir colocándolas en el fondo de los tarros o vasos elegidos pegadas a las paredes como podéis ver en las fotos. Puede que no las necesitéis todas, dependerá del tamaño tanto de las fresas como de los recipientes donde las vayáis a poner. 

    Repartir la mousse dentro de los tarros o vasos y refrigerar por lo menos durante 4 horas, aunque yo recomiendo dejarlo durante toda una noche.  Con estas cantidades me dio para preparar 4 tarros de 160ml de capacidad cada uno.

    Si os sobran fresas podéis decorar cada mousse con alguna cortada por la mitad. Yo preferí prepararlas en tarros para cerrarlos y que se secara menos la superficie. Además así se pueden apilar ocupando menos espacio en la nevera. 

    Fuente : Lilie Bakery

miércoles, 12 de julio de 2023

Tajine de ternera con peras caramelizadas

    Lo que más me gusta de preparar comidas de otros países es el poder aprender y comprender parte de su cultura, a través de su gastronomía, sin necesidad de movernos de nuestras casas. Así que ir preparando vuestro petate porque hoy nos vamos de viaje, gastronómico se entiende, con destino final en Marruecos donde una de sus comidas más tradicionales son los tajines, denominando así tanto al plato preparado como al recipiente donde se prepara. Aunque en mi caso está cocinado en una cazuela y, eso sí, presentado en un tajín.

    De las cuatro categorías principales de tajines que hay en este país éste que os traigo sería un tajine mqualli, ya que está cocinado con aceite de oliva y condimentado con azafrán y jengibre, que le confirieren ese característico tono amarillo. 

    La única variación que he hecho de la receta original ha sido el empleo de peritas de San Juan. Aunque la receta se puede preparar con cualquier tipo de pera de carne firme, yo me he decantado por éstas ya que es uno los tipos que más me gustan, lástima que su temporada sea tan extremadamente corta.  


    Ingredientes :

  • 1 kg de jarrete de ternera en tacos
  • 16 peritas de San Juan
  • 1 cebolla
  • 5 ó 6 ramitas de cilantro en un ramillete 
  • 1/2 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 1 palo de canela
  • Unas hebras de azafrán
  • 3 cucharadas de miel
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo

    Tostar ligeramente las hebras de azafrán en una sartén sin grasa. Echar en  un mortero y machacar con un poco de sal. Pelar y picar finamente la cebolla.

    En una cazuela poner el aceite y sofreír la cebolla picada en él, a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Cuando empiece a estar transparente añadir el jengibre rallado y el azafrán e integrar. Agregar la carne y dejar cocinar a fuego vivo, moviendo continuamente hasta que pierda el color a crudo. Echar el ramillete de cilantro y la canela y verter agua hasta que la carne esté cubierta hasta la mitad. Salpimentar al gusto y llevar a ebullición. Tapar y dejar cocinar, fuego lento, hasta que la carne esté tierna, de hora a hora y cuarto.

    Cuando la carne esté casi cocida, pelar las peras, cortarlas por la mitad y retirar el corazón y las pepitas. Retirar las ramitas de cilantro y sacar la carne, con ayuda de una espumadera, reservándola en caliente. Introducir las peras en la cazuela y dejar cocer, a fuego lento, para que se ablanden pero sin llegar a deshacerse, le puede llevar unos 10 minutos dependiendo de lo firme que estén. Verter la miel, mover ligeramente la salsa e ir regando con ella las peras hasta que el conjunto empiece a verse caramelizado.

    Distribuir la carne en un tajín grande o en cuatro individuales, repartir las peras por encima y regar con la salsa. Servir enseguida.

    Tan sólo decir que los de mi casa no son de comer peras, salvo yo, y han flipado con el plato... ahí lo dejo.

    Fuente : Adaptada del libro Tajines de Martine Lizambard de Libros Cúpula

miércoles, 5 de julio de 2023

Helado de hojas de higuera y miel

    No hay nada que apetezca más, cuando aprieta el calor, que un rico helado para refrescarnos. Sé que tengo pendiente de publicar un montón de helados tradicionales pero ya sabéis que soy un poco bastante rebelde y que si encuentro algo más rarito no me puedo resistir a probarlo. El año pasado me dediqué a recolectar hojas de higuera para preparar una receta de Jamie Oliver (aquí) y este año las he recolectado para preparar esta otra de David Lebovitz 

   A veces te sorprende encontrar recetas con ingredientes que en la vida se me hubiera ocurrido emplear en ciertas preparaciones y ésta es una de esas veces. El usar hojas de parra o de higuera para envolver si había visto hacerlo infinidad de veces, incluso como dije antes yo lo hice el año pasado, pero usarlo como aromatizante en la base de un helado, eso jamás. Y, por supuesto, no me iba a quedar yo con las ganas de probarlo, y más cuando en mi barrio hay higueras silvestres hasta decir basta, así que no me quedó otra que darme un pequeño paseo, tijera en ristre, recolectando las hojas más frescas y lustrosas que encontré a mi paso para usarlas para preparar esta delicia.

    Ingredientes :

  • 4 hojas de higuera frescas medianas
  • 335 ml de nata para montar (35% de mg)
  • 165 ml de leche
  • 50 g de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 2 yemas de huevo L
  • 40 g de miel

    Lavar las hojas de higuera bajo el grifo y secarlas bien. En una sartén de hierro calentar las hojas, volteándolas de vez en cuando, hasta que estén ligeramente secas y empiecen a despedir su olor, de minuto a minuto y medio aproximadamente. Colocar dentro de una cazuela mediana y añadir la mitad de la nata, la leche, el azúcar y la sal. Calentar a fuego medio sólo hasta que el azúcar esté disuelto, retirar, tapar y dejar infusionar durante 1 hora. a temperatura ambiente.

    Pasado ese tiempo, retirar las hojas exprimiéndolas bien. En un tazón batir las yemas y añadir el resto de la nata. Ir agregando la leche infusionada templada, poco a poco y sin parar de remover, a las yemas batidas. Volcar la mezcla en la cazuela y poner a fuego medio, sin parar de remover, hasta que comience a espesar y tenga una textura como de natillas (71ºC) Colar la crema en un cuenco y poner sobre un baño de hielo. Agregar la miel, remover hasta integrar y la mezcla enfríe por completo. Tapar a piel y meter en la nevera toda la noche. Al día siguiente mantecar en una máquina para hacer helados hasta que éste esté hecho. Meter al congelador en un recipiente hermético cubierto a piel con papel de horno para que termine de endurecer. 

    Si no se dispone de la máquina, meter al congelador la crema bien fría, en un recipiente hermético, y al cabo de un par de horas batir la mezcla para romper los cristales de hielo, repetir un par de veces hasta que esté totalmente firme, cubrir a piel con papel de horno y cerrar el recipiente.

    Está absolutamente divino, una mezcla entre sabor a hoja y a higo difícil de explicar. 

    Acompañado de un par de higos cortados en cuartos y regado todo con un poco más de miel lo hará un postre digno de los dioses del Olimpo. 

    Fuente : David Lebovitz

domingo, 18 de junio de 2023

Empanada de cecina, queso fresco de cabra y cebolla caramelizada.

    Cada vez que voy a Valladolid no puedo dejar de pasarme por una tahona que hay muy cerquita de la casa de mi madre. Y es que tiene verdaderas delicias. De hecho, siempre regreso a Valencia, cargada como una burra, con unas cuantas de sus especialidades. La receta que hoy os traigo está basada en una de las empanadas que ellos preparan, aunque con alguna variación en sus ingredientes.

    Ya se que empieza a apretar el calor, pero con todo y con eso, aún me resisto a darle vacaciones al horno. Puede que esté loca, lo cual es bastante probable, pero esta maravilla bien merece la pena el achicharre, jejjeje.

    Ingredientes :

  • 2 paquetes de masa de empanada (460 g aprox. en total)
  • 150 g de cecina 
  • 250 g de queso fresco de cabra
  • 150 g de cebolla caramelizada*
  • 1 yema de huevo + 1 cucharadita de nata fresca

    Para la cebolla caramelizada

  • 500 g de cebollas dulces
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 40 ml de aceite de oliva
    * Con medio kilo de cebollas eso será en lo que se nos quedará, aproximadamente, cuando esté caramelizada.

    Lo primero será caramelizar la cebolla ya que necesitaremos que esté totalmente fría a la hora de montar las empanadas.

    Pelarlas y cortar en juliana fina. Poner en una cazuela con el aceite a fuego bajo, removiendo de vez en cuando. Cuando empiecen a estar trasparentes, añadir la sal y el bicarbonato. Al cabo de un momento comenzarán a adquirir un color amarillento, no os preocupéis que es lo normal, es el efecto del bicarbonato acelerando la expulsión del agua que las cebollas tienen en su interior. Dejar cocinar hasta que tengan un color caramelo claro, removiendo de vez en cuando para que no se peguen al fondo. Retirar del fuego, pasar a un bol y dejar enfriar por completo.

    Cuando esté totalmente fría, sacar las masas de empanada de la nevera para que se atemperen, cortar en lonchas el queso y batir la yema junto a la nata. Calentar el horno a 180ºC.

    Extender una de las masas de empanada y dividirla en cuatro partes iguales. Colocarlas, separadas ligeramente entre ellas, en una bandeja de horno cubierta con papel. Repartir entre ellas la cebolla caramelizada, cubrir con la cecina y poner encima el queso de cabra. Extender la otra masa y dividirla también en cuatro partes iguales. Tapar con cada parte las bases preparadas, cerrando los bordes formando un cordón. Pincelar con la mezcla de yema y nata y pinchar la superficie varias veces para que pueda escapar el vapor y ni se abran ni revienten.

    Meter la bandeja a media altura de horno y dejar cocinar durante unos 35 minutos. Una vez estén bien doraditas sacar y colocar sobre una rejilla para que se atemperen.

    Se pueden comer en caliente, aunque yo recomiendo comerlas a temperatura ambiente. En casa las suelo preparar por la mañana para tomarlas en la cena y os aseguro que están divinas.