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viernes, 6 de marzo de 2026

Alubias blancas con hinojo y aceitunas

    Mientras el tiempo siga estando tan inestable seguiremos necesitando platos bien contundentes, de esos que nos dan energía y nos hagan entrar en calor. Sin duda, éste que os traigo cumple perfectamente con ambos requisitos; aunque, bien pensado, podríamos considerarlo un plato atemporal ya que puede ser servido en invierno bien caliente, en primavera y otoño templado o en verano como ensalada fría, y siempre estará delicioso y será una buena opción para comer legumbre. Además, es perfecto para los que no quieran comer carne en los viernes de Cuaresma como en el que hoy estamos.    

    Ingredientes 

  • 2 hinojos
  • 3 chalotas
  • 2 ó 3 ramitas de tomillo fresco
  • 1 cucharadita de semillas de hinojo
  • 100 g de aceitunas verdes
  • 40 g de mantequilla*
  • 800 g de alubias blancas cocidas
  • 1 limón
  • Aceite de oliva
  • Sal Pimienta negra de molinillo
    * Éste es un plato vegetariano que se podría considerar vegano si se omite la mantequilla; eso sí, es posible que hubiera que añadir un pelín más de aceite.

    Si utilizáis alubias de bote retirar el líquido de conservación y dejarlas escurrir. Yo, además, las paso bajo el grifo de agua fría para enjuagarlas y retirarlo por completo. Pelar y picar finas las chalotas. 

    Retirar los tallos y las hojitas de los hinojos reservando estas últimas. Cortar los bulbos en 6 u 8 cuñas, dependiendo de como sean de grandes. Poner en una sartén, en una sola capa, con un chorrito de aceite, a fuego medio. Cuando estén doraditas, voltear y añadir las ramitas de tomillo y la mantequilla. Salar, bajar al mínimo y dejar cocinar hasta que el hinojo esté tiernos, regando de vez en cuando por encima con la mezcla de aceite y mantequilla. Retirar del fuego, agregar las aceitunas para que tomen calor, tapar y reservar en caliente.

    En otra sartén, a fuego medio, pochar las chalotas con un chorreón de aceite. Añadir las semillas y cocinar un par de minutos removiendo de vez en cuando. Echar las alubias, agregando un poco de agua para que no queden secas. Espolvorear con una cucharada de las hojas de hinojo picadas, regar con el zumo del limón, salpimentar, removiendo para integrar.

    Repartir las alubias en el fondo de los platos y colocar el hinojo con las aceitunas por encima de ellas. Espolvorear con más hojas de hinojo picadas justo antes de servir.

    Fuente : Boroughchef 


jueves, 31 de julio de 2025

Ensalada Niçoise, a mi manera

    Después de pasarme casi dos meses de idas y venidas, entre despedidas de verano y mi ruta vacacional, creo que lo mejor para retomar las entradas del blog es con una ensaladita que, con estos calores que sigue haciendo, no hay prácticamente nada que apetezca más; eso sí, esta ensalada es tan contundente que nosotros solemos tomarla como plato único.  

    Ciertamente la ensalada Niçoise, tradicional de la zona de Niza, no es exactamente de así, se trata por tanto de una adaptación de la misma, por eso lo de "a mi manera", pero prometo que, en algún momento, subiré la que es tradicional, la auténtica, o por lo menos alguna de las muchas versiones que existen.

    Ingredientes :

  • 2-3 patatas medianas
  • 2 cogollos de lechuga romana
  • 7- 8 tomates cherries
  • 2 huevos 
  • 1 latita de anchoas en aceite de oliva
  • 1 puñado de aceitunas negras
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • Aceite de oliva virgen extra

    Lo primero de todo será cocer las patatas y los huevos para que estén fríos al preparar la ensalada.

    Lavar concienzudamente las patatas ya que las coceremos con piel. Una vez limpias ponerlas en una cazuela con agua fría y un poco de sal y cocer de 10 a 15 minutos dependiendo del tamaño, deberán estén blanditas pero que no se deshagan. Escurrir, dejar que se entibien, pelar y cortar en rodajas. Cocer los huevos de 8 a 10 minutos en agua con un chorrito de vinagre, escurrir, refrescar, pelar y, cuando estén fríos cortar en rodajas. Una vez fríos ambos podremos montar la ensalada. 

    Lavar la lechuga troceada y los cherries. Escurrir bien ambos y secar los tomates.

    Poner en la base de una fuente la lechuga troceada y bien escurrida. Colocar por encima los huevos duros y rodear con las rodajas de patata, poniendo encima de ellas los cherries cortados por la mitad. Repartir las aceitunas y las anchoas, reservando el aceite de estas últimas para luego aliñar con él la ensalada. Tapar con plástico y llevar a la nevera para que se enfríe.

    Poner en un bote que cierre bien parte del aceite reservado de las anchoas, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una cucharada de zumo de limón. Cerrar y agitar hasta que emulsione. Regar la ensalada con el aliño y servir enseguida.

domingo, 24 de septiembre de 2023

Caponata alla siciliana

    Recién inaugurado el otoño no me resisto a seguir preparando recetas estivales mientras, todavía, las temperaturas diurnas se mantengan altas. Con esto no digo que las ensaladas desaparezcan del blog hasta la primavera, que os aseguro que seguirán presentes, pero lo harán con un registro más templado, como esta delicia que hoy os traigo que tanto se puede comer fría, a temperatura ambiente o incluso templada como guarnición de otros platos. Eso sí, siempre acompañada de un buen pan y una copita de vino. 

    Y para presentaros la receta, donde la berenjena es la gran protagonista, nos vamos de viaje hasta la italiana isla de Sicilia.

    Ingredientes :

  • 600 g de berenjenas (2 medianas)
  • 1 rama de apio (45 g aprox)
  • 1/2 cebolla grande (140 g aprox)
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • 275 g de tomate pera 
  • 15 g de alcaparras
  • 75 g de aceitunas verdes deshuesadas
  • 4 cucharadas de vinagre de manzana
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 ramita de mejorana fresca
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Piñones para espolvorear (opcional)

    Lavar y secar la berenjena. Cortar en dados, salar ligeramente y dejar escurrir dentro de un colador, poniendo peso encima, durante por lo menos media hora.

    Lavar el apio y retirarle los hilos. Pelar la cebolla. Cortar ambos en dados del mismo tamaño que los de las berenjenas. Pelar los tomates y trocear también del mismo tamaño. 

    Sofreír en una sartén el apio, con un par de cucharadas de aceite, hasta que esté tierno. Entonces echar la cebolla y seguir sofriendo hasta que el conjunto esté dorado. Salpimentar. Añadir el concentrado de tomate, disuelto en un par de cucharadas de agua, mezclar y dejar cocer, a fuego medio, hasta que la mezcla quede seca. Agregar los tomates pelados, remover y cocinar. a fuego lento, hasta que tenga la textura de una salsa. Echar las alcaparras, las aceitunas y la ramita de mejorana y remover con cuidado para que se distribuyan por el guiso. 

    Dejar cocer, a fuego lento, de 5 a 10 minutos, hasta que espese. Añadir el azúcar, el vinagre, remover, dejar cocinar un par de minutos más y retirar del fuego. Rectificar de sal, retirar la ramita de mejorana y dejar enfriar.

    Escurrir bien los dados de berenjena. Secar todo lo posible con papel de cocina y freír por tandas, en abundante aceite caliente, hasta que estén ligeramente dorados. Dejar escurrir sobre papel absorbente y dejar enfriar. 

    Mezclar cuando estén a temperatura ambiente tanto la salsa como la berenjena y dejar reposar en la nevera unas horas para que se unifiquen los sabores. Servir a temperatura ambiente acompañado de unas rebanadas de buen pan.

    Este plato se suele preparar de un día para otro para que se mezclen bien los sabores y, a la hora de servir, se puede espolvorear con un puñadito de piñones tostados, aunque yo no lo hice,

    La idea de añadir concentrado de tomate la saqué de la receta de Panepanna y la de añadir la ramita de mejorana de la de Memorie di Angelina

    La verdad que no puedo decir como estará acompañando a cualquier plato porque en casa, rebanada va rebanada viene, nos terminamos la caponata casi sin darnos cuenta. Delicia pura!!

miércoles, 2 de marzo de 2022

Pastel de atún, aceitunas, kiri y albahaca

    Hoy es el Miércoles de ceniza y, aunque yo no soy mucho de guardar la cuaresma (más bien nada), hay ocasiones que la respeto si el plato en cuestión lo merece. Y este pastel que os traigo ya os digo yo que sí que lo merece y mucho. 

    Ésta es una buena manera de que los niños coman pescado, aunque tengo que reconocer que yo no tengo problema alguno con los míos. Como se puede tanto comer caliente como a temperatura ambiente resulta ideal para poder prepararlo con antelación y, si eliges el comerlo caliente, con darle un golpe en el microondas lo tendrás a punto.  

    Ingredientes :

  • 3 huevos L 
  • 90 g de yogur griego natural
  • 70 g de aceite de oliva 
  • 200 g de harina
  • 10 g de levadura química
  • 1 cucharada de albahaca fresca picada
  • 6 quesitos kiri
  • 150 g de atún en aceite
  • 25 aceitunas verdes sin hueso
  • 5 g de sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Calentar el horno a 200ºC, con aire. Engrasar con spray un molde de cake, el que he usado yo es de 23x12 cm y unos 7cm de alto. Tamizar la harina junto a la levadura. Escurrir el atún y las aceitunas.

    Batir en un bol los huevos, el aceite y el yogur. Añadir la harina con levadura, la sal, la pimienta y la albahaca picada. Mezclar, con ayuda de una espátula, justo hasta que la masa esté uniforme. 

    Agregar el atún escurrido troceado, las aceitunas cortadas por la mitad y los kiri en dados grandes e integrar con la espátula, con cuidado, en la masa anterior. Volcar en el molde anteriormente preparado y meter al horno, a media altura, durante 5 minutos. Pasado este tiempo bajar la temperatura a 180ºC y dejar hornear durante otros 30 minutos o hasta que esté dorado y al pinchar con una aguja ésta salga seca. 

    Sacar del horno y dejar templar sobre una rejilla durante unos 10 minutos antes de desmoldar.

    En casa nos gusta calentito y, acompañado de una ensalada, tenemos una cena perfecta y rica rica.

    Fuente : Adopte un gateau

lunes, 6 de diciembre de 2021

Ensalada templada de farfalle, espinacas, calabaza, setas y aceitunas verdes

    Quien piense que las ensaladas solamente son para el verano está muy, pero que muy, equivocado. Y aquí lo demuestro yo con este pedazo de ensalada templada que, con lo contundente que es, puede ser utilizada perfectamente como cena. 


    La verdad que la tenía en mente hace tiempo ya que es una adaptación, muy libre eso sí, de una receta de uno de los números de la revista "Slowly veggie" de 2017... aunque sólo se parece en que lleva setas, queso, aceitunas y farfalle, jejjjeje. Ha llovido mucho desde entonces pero las recetas son imperecederas así que aquí os la dejo. 

    Ingredientes :

  • 300 g de farfalle*
  • 200 g de calabaza
  • 200 g de setas variadas**
  • 2 puñados de espinacas baby
  • 110 g de aceitunas verdes
  • 50 g de queso Arzúa-Ulloa
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • Tomillo fresco
  • Pimienta d'Espelette 

    Limpiar las setas y, dependiendo el tamaño, partirlas en  mitades o cuartos. Laminar finamente el queso y reservar. Escurrir las aceitunas.

    Preparar los farfalle siguiendo las instrucciones del envase. Pelar la calabaza y cortarla en pequeños cubos. Poner los cubos de calabaza en un cazo, cubrirlos con agua y añadir un poco de sal. Llevar a ebullición, bajar el fuego y dejar cocer hasta que esté bien tierna. Mientras saltear en una sartén, a fuego vivo, las setas con un chorrito de aceite, removiendo con cuidado para que no se rompan. Salpimentar ligeramente y espolvorear con unas pocas hojas de tomillo fresco.

    Escurrir la calabaza y los farfalle y ponerlos en un bol grande. Echar encima las setas cocinadas, las hojas de espinacas y las aceitunas. Salpimentar ligeramente, regar con 3 cucharadas de aceite de oliva y mezclar con cuidado. 

    Servir en los platos antes de que se enfríe. Repartir por encima las láminas de queso y unas pocas más de hojas de tomillo fresco. Para terminar espolvorear sobre la ensalada una pizca de pimienta d'Espelette y regar con un poco más de aceite, si fuera necesario.

    

jueves, 15 de agosto de 2019

Cogollos con pomelo y anchoas de RobinFood

    Seguimos con las ensaladas que tanto nos gusta preparar en verano. Bueno, la verdad es que las ensaladas nos gustan en verano, en otoño, en invierno y en primavera. Cualquier estación es buena para deleitarse con algo tan delicioso como una buena ensalada y, con tan solo añadir ingredientes de temporada, la variedad de ellas puede ser interminable.
    Ésta que hoy os traigo es bastante atemporal, ya que podemos encontrar todos sus ingredientes en cualquier época del año, aunque reconozco que fresquita gana mucho mucho.


    Ingredientes :
  • 4 cogollos limpios
  • 1 pomelo
  • 1 cucharada de alcaparras
  • 1 puñado de aceitunas negras
  • 1 diente de ajo
  • 1 chalota en juliana fina
  • 1 lata de ventresca de atún
  • 1 lata de anchoas en aceite
  • 1 chorreón de vinagre de sidra
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Cortar los cogollos en cuartos y disponerlos sobre una bandeja.
    Pelar a vivo el pomelo, sacar los gajos y colocarlos sobre los cogollos.
    Estrujar con la mano el corazón del pomelo, para que salga todo el zumo, encima de un tarro. Rallar el ajo y echarlo dentro. Agregar aceite y vinagre y salpimentar al gusto. Cerrar y agitar hasta que emulsione.
    Repartir las alcaparras, las aceitunas y la chalota sobre la ensalada y distribuir por encima la ventresca y las anchoas.


    Regar con la vinagreta emulsionada, y remover con mucho cuidado, justo antes de llevar a la mesa y preparaos para disfrutar porque la conjunción de sabores es alucinante.


        Fuente : RobinFood

miércoles, 5 de junio de 2019

Carmelitas, el pintxo de Robin Food {Reto Cooking the Chef}

    Comienza junio y, poco a poco, va llegando el calor. Ya teníamos ganas de aparcar los abrigos y las botas, sacar la ropa más ligera, poder disfrutar del buen tiempo y que el frío sólo esté presente en los helados o en una cerveza helada sentados en una terracita.
    Y, claro, si nos vamos a tomar una caña, no nos la vamos a tomar a palo seco así que, que mejor que acompañarla de un pintxo al más puro estilo de Euskadi. Venga, que nos vamos de "potes". Y que vengan estos acompañados de unas ricas carmelitas.


    Este mes en Cooking the Chef tenemos como Chef protagonista, nada más y nada menos que, a David de Jorge, también conocido como RobinFood. Hace muchísimo tiempo que sigo a este hombre. De hecho, el gusanillo de comenzar a  preparar mi propio pan me la despertaron él e Ibán Yarza viendo sus programas.
    Mi mano ya me va dejando ir haciendo cositas en la cocina, aunque todavía no estoy para echar cohetes. Aún así, esta vez me he decidido por algo muy muy sencillo pero que está extremadamente rico. Aquí os dejo el recopilatorio para ver las maravillas que han preparado mis compañeros de reto.


    Ingredientes (para 12 unidades) :
  • 12 rebanadas de pan de 2 cm de grosor
  • 1 cabeza de ajos
  • 24 anchoas en aceite
  • 3 huevos L
  • 12 gambas frescas
  • Aceite de oliva 
  • Mahonesa
  • 12 aceitunas sin hueso

    Cocer los huevos, que deberán estar a temperatura ambiente, en abundante agua salada durante 10 minutos, desde que comience a hervir. Refrescar con agua fría y pelar. Reservar.
    Cocer las gambas, en abundante agua salada, durante unos tres minutos. Escurrir, dejar enfriar un poco antes de pelarlas y reservar.
    Confitar los ajos pelados en el aceite. Retirar los ajos y freír en ese aceite las rebanadas de pan hasta que estén doradas por ambas partes. Sacar y poner sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa. Cortar cada huevo, a lo ancho, en 4 partes y reservar. Escurrir las anchoas de su aceite.
    Colocar las rebanadas de pan frito sobre el plato de servir. Sobre cada rebanada poner un par de anchoas escurridas, una de las rodajas de huevo y una gamba encima. Echar media cucharadita de mahonesa y coronar con una aceituna.


    Cuando David, en su perfil de IG, sacó una foto de esta delicia (aunque sin aceituna, esta ha sido mi aportación personal 😉) tuve claro que esto era lo que iba a preparar para el reto de este mes. Él las define como "un timbre de gloria para los adictos al huevo cocido". En esto estoy totalmente de acuerdo con él, aunque me parece excesivo el decir que "lo pediría como última voluntad si me dieran el garrote vil y me concedieran un último deseo" 😂😂

sábado, 9 de marzo de 2019

Ensalada templada de perdiz escabechada con naranja {CocinArte}

    Ayer fue el día de la mujer. Pocas veces las mujeres han aparecido retratadas en los libros de historia pero, gracias a su lucha y tesón, poco a poco, vamos descubriendo todo lo que nos dejaron como herencia. En el #cocinArte de este mes, homenajeamos a una de esas mujeres casi desconocidas, aquí podéis ver el recopilatorio.     


    Poco se sabe de la biografía de Clara Peeters, una de las pocas mujeres, que se sepa, que dedicaron su vida a la pintura a principios del s.XVII. Otro ejemplo de superación personal que, a buen seguro, no lo tendría nada fácil para destacar en un mundo de hombres, dejando tras de sí una maravillosa muestra de los gustos y costumbres de la clase social privilegiada de los Países Bajos a través de sus exquisitos bodegones.


    La idea de recrear un bodegón era algo que me apetecía mucho así que ¿por qué no intentar hacerlo para homenajear a esta desconocida pintora?


    Y que mejor que utilizar, para elaborar la receta, parte de los productos del cuadro de Clara Peeters que María ha elegido para el CocinArte de este mes.


    Ingredientes :
    (Para dos personas)
  • 1 lata de perdiz escabechada
  • 2 naranjas medianas
  • 1 bolsa de escarola en trozos
  • 1 puñado de canónigos
  • 1 puñado de aceitunas verdes
  • Sal 
  • Aceite de oliva virgen extra

    Pelar las naranjas a piel y sacar los gajos, encima de un bol para recoger el zumo. Sacar la perdiz de la lata, ponerla en un cazo y calentar ligeramente. Escurrir del escabeche y desmigar la carne, reservando parte del líquido. Lavar y escurrir bien la escarola y los canónigos.
    Extender en el fondo del plato de servir la escarola y los canónigos. Poner en el centro la carne desmigada de perdiz y repartir por encima los gajos de naranja y las aceitunas.
    Poner en un bol un poco del escabeche reservado, un par de cucharadas del zumo recogido, un buen chorreón de aceite y agitar hasta integrar.
    Salar la ensalada al gusto y regar con la mezcla anteriormente preparada.
    Servir enseguida.


lunes, 11 de febrero de 2019

Focaccia barese tradicional

    Si hoy os dais un paseo por las redes encontraréis con un un grupo de blogs que siguen en su empeño de encontrar #elpanperfecto.
    Este mes propusieron preparar un pan en panificadora por lo que yo no me podido sumar ya que no actualmente no tengo panificadora. La tuve hace unos años pero, como prefiero controlar yo el amasado y para el cocerlo me gusta más el horno, acabé deshaciéndome de ella.
    No obstante, no por ello me iba a quedar sin preparar algo para este día, así que he elegido una variación de uno de los panes que ya habían sido propuestos en este reto: la focaccia.


    La palabra focaccia proviene de la frase en latín panis focacius, "pan cocido bajo las cenizas de un fuego" y, aunque su origen es genovés, yo he elegido una variación con profundas raíces en la cultura de Puglia. Creada en  Altamura por el artesano Luca Digesù nos encontramos la focaccia barese.
    Además, el hecho de que en Altamura un panadero le ganará la partida al McDonal's, abriendo una focacceria en 2011 frente a uno de sus establecimientos, teniendo que cerrar este último sus puertas, ha sido lo que me ha decidido a elegir esta variación.


    Según nos cuentan las hermanas Simili, esta focaccia, que es más bien un pan  muy tierno y aromático, se come en Bari, por tradición, a media mañana como tentempié.
    La auténtica focaccia de Bari, con denominación de origen protegida, debe llevar tanto patata cocida como sémola de trigo duro entre sus ingredientes, suele estar recubierta con tomates, orégano y aceite de oliva y, en muchas ocasiones, también se le ponen aceitunas negras y escamas de sal. También es llamada "ruota di focaccia" debido a su aspecto redondo, debe ser alta, con los bordes crujientes y suave en el centro.
    Yo he querido prepararla de la manera más parecida posible a la original así que he añadido patata cocida y sémola rimacinata. Vamos al lío.

    Focaccia barese tradicional (Adaptada de Tavolartegusto)
    Ingredientes :
    Para la biga
  • 100 g de harina de media fuerza
  • 100 g de agua, a temperatura ambiente
  • 13 g de levadura fresca
    Para la masa
  • 200 g de harina de media fuerza
  • 200 g de sémola rimacinata
  • 200 g de agua, a temperatura ambiente 
  • 150 g de patatas
  • 15 g de sal
  • 38 ml de aceite de oliva virgen extra
    Para cubrir
  • 12 tomates cherry
  • 75 g de aceitunas negras, sin hueso
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Orégano seco
  • Escamas de sal

    Para hacer la biga, poner la harina en un bol, desmenuzar la levadura encima e ir pellizcando esta última con los dedos hasta que esté integrada con la harina, sin que notemos trozos gruesos.
    Verter el agua y remover. Cubrir y dejar levar hasta que doble su volumen y esté lleno de burbujas.
    Mientras, pelar las patatas, lavarlas y hervir hasta que estén muy tiernas. Escurrir y machacar con un tenedor hasta obtener un puré fino. Dejar enfriar a temperatura ambiente.
    Poner, en el bol de la amasadora, las harinas, el puré de patata, la biga y el agua. Mezclar con el gancho hasta que esté uniforme. Sin parar de amasar, verter el aceite poco a poco a cucharadas. Seguir trabajando hasta que esté totalmente integrado y, entonces, añadir la sal. Cuando la masa se empiece a despegar de las paredes del bol, y casi no se pegue a los dedos, volcar sobre la superficie de trabajo, espolvoreada con harina de fuerza. Mancharse bien las manos de harina y espolvorear un poco más en la superficie de la masa. Aplanar un poco y plegar en forma de tríptico. Girar y repetir el plegado en forma de tríptico. Bolear ligeramente para darle tensión a la superficie y poner dentro del molde, que deberá estar ligeramente engrasado, con los pliegues hacia abajo. Pasar la mano aceitada por la superficie, cubrir y dejar levar, en un sitio cálido y sin corrientes de aire, hasta que casi triplique su volumen.
    Lavar, secar y partir por la mitad los tomates e ir depositándolos en un bol. Sazonar con una pizca de sal y un poco de orégano seco y rociar con un chorrito de aceite.  Remover y dejar marinar.
    Untarse bien las manos de aceite y desgasificar la masa. Repartir los tomates y las aceitunas bien escurridas por toda la superficie. Regar con un par de cucharadas de la marinada y un chorrito de aceite. Espolvorear con más orégano y unas pocas escamas de sal, y dejar que termine de levar hasta que doble.
    Precalentar el horno a 200ºC, con calor de arriba-abajo.
    Hornear durante unos 30-35 minutos, en la parte media del horno. Sacar y dejar reposar, por lo menos 5 minutos, para que pierda un poco de calor, antes de desmoldar.
    Terminar de enfriar sobre una rejilla.


    Se puede tomar templada o a temperatura ambiente ya que, cubierta, aguantará bien de 2 a 3 días. Mi recomendación es darle un golpe de horno para templarla ya que, aunque a temperatura ambiente está deliciosa, templada está sublime.


    Os puedo asegurar que las fotos no le hacen justicia. Es una pasada lo buena que está.

jueves, 5 de julio de 2018

Ensalada de naranja e hinojo {Reto Cooking the Chef}

    Otra vez llegó el día de Cooking the Chef. Este mes el Chef elegido ha sido Gennaro Contaldo, un gran descubrimiento para mí. Me entusiasma ver como disfruta cocinando y como es capaz, además, de transmitirlo, cosa que no es tan fácil, casi podría decir que es un poco como el Arguiñano italiano de la cocina británica.
    Pero bueno, volvamos al reto de nuevo, jejjeje. Cuando vi sus vídeos en YouTube me entusiasmó ver la cantidad de platos de pasta distinta que preparaba. En casa nos encanta la pasta y, con un deportista dentro, no es raro que la comamos a menudo. Iba a ser difícil decidirme por una sola receta pero, antes de llegar a hacerlo, todo se torció y, hasta hace un par de días, no pude ponerme a ello.
    Así que, al final, me decidí a preparar esta ensalada ya que tenía todos sus ingredientes en casa.


    Lo cierto es que es una ensalada pensada para ser preparada en invierno, ya que sus ingredientes son más propios de esa temporada que de esta, pero bien fresquita es ideal para comerla al llegar a casa después de un duro y caluroso día de trabajo.


    Ingredientes :
    (Para 4 personas)
  • 4 naranjas
  • 8 aceitunas negras
  • 1 bulbo de hinojo
  • 8 filetes de anchoa en aceite de oliva
  • 2 cucharadas de vinagre a la naranja
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra recién molida
    Pelar las naranjas a lo vivo, retirando toda la cáscara y la parte blanca.


    Coger una naranja en la mano manteniéndola sobre un plato y, con una puntilla muy afilada, sacar la carne de cada gajo retirando las pieles. Reservar los gajos y estrujar las pieles para que caiga todo el zumo en el plato. Repetir con el resto de las naranjas.
    Deshuesar las aceitunas y cortarlas en rodajas.
    Lavar y secar el bulbo de hinojo. Retirar las hojitas verdes y reservar algunas para decorar. Cortar en finas láminas, con ayuda de una mandolina.
    Escurrir las anchoas reservando su aceite y cortar en tres trozos.
    Poner en el fondo de un plato las láminas de hinojo, repartir por encima los gajos de naranja, las rodajas de aceitunas y los trozos de anchoa.
    Si la queréis dejar preparada de un día para otro este es el momento de envolver con film y meter en la nevera.  Preparar el aliño poco antes de llevar la ensalada a la mesa.
    En un tarro poner el aceite de las anchoas, añadiendo aceite de oliva virgen extra si hiciera falta, hasta conseguir las 4 cucharadas que necesitaremos para el aliño, añadir el vinagre y 3 cucharadas del zumo de naranja. Cerrar en tarro y agitar hasta que emulsione. Probar el aliño y, si no estuviera lo suficientemente sazonada añadir un pococo de sal.
    Regar con el aliño. Espolvorear con una vuelta de molinillo de pimienta negra y dejar macerar un apar de minutos. Adornar con las hojitas de hinojo reservadas y servir.


    La receta original la encontré aquí, aunque yo he hecho algunas variaciones para adecuarla a los gustos de los de mi casa. Además la presenté repartida en platos individuales.


    Esta delicia está preparada para servirla, ¿me acompañáis? Mientras la llevo a la mesa os dejo con el recopilatorio de los platos de los demás participantes.

jueves, 5 de abril de 2018

Gilda y bombón de morcilla de Pedro Subijana {Cooking the Chef}

   No puedo imaginarme entrar en cualquier bar que se precie de ser vasco que no tenga en su vitrina un plato con este tan tradicional pintxo : las gildas. Pero esta que yo os traigo hoy es especial, con una estructura distinta a la tradicional  y, sin embargo, en boca tiene el mismo sabor.


    Hoy es día de Cooking the Chef y el chef elegido Pedro Subijana.
    Este grandísimo chef fue uno de los artífices de la revolución culinaria que impulsó la creación del movimiento de la Nueva Cocina Vasca en los 70.
    Los 3 principios en los que se basaron estos 10 Sukaldaris fueron revisar y rescatar platos tradicionales caídos en el olvido, asegurar la autenticidad de los ingredientes de las recetas en vigor trabajando con productos de temporada y codo con codo con los productores, e innovar las formas de presentación de estos platos empezando a coquetear con nuevas y más modernas técnicas científicas.
    Y, a base de pasión e ilusión, consiguieron encumbrar su nueva manera de entender la cocina tradicional a niveles insospechados siendo reconocidos a nivel internacional como la primera vanguardia gastronómica de España. Con los humildes productos de temporada de su tierra llegaron a crear platos sublimes recreando en la boca los sabores más tradicionales del País Vasco.
    El pintxo que os traigo es una buena muestra de esta nueva manera de entender la cocina más tradicional.


    Ingredientes :
  • 4 piparras (guindillas)
  • 30 g de anchoas*
  • 30 g de agua*
  • 5 g de aceite de oliva virgen extra
    Para la tierra de aceitunas
  • 75 g de mantequilla
  • 45 g de harina
  • 75 g de almendra molida
  • 35 g de tapenade
  • 2 g de sal
    Para el bombón de morcilla
  • 100 g de morcilla**
  • 20 g de cebolla
  • 300 g de agua
  • 20 g de gelatina en polvo
  • 5 g de cacao en polvo sin azúcar (usé Valor)
  • 100 g de puerro
  • 50 g de nata líquida
    *En la receta original le pone 40 g de agua y 20 g de anchoas
    ** En la receta original usa morcilla de Beasain, que está hecha con cebolla y puerro. Como no pude conseguirla por aquí le puse de cebolla oreada.


    Lo primero prepararemos el relleno de los bombones para que se congelen y precalentaremos el horno a 160ºC para hacer la tierra de aceitunas.
    Picar el puerro muy fino, en brunoix, y rehogar en un chorrito de aceite durante unos 15 minutos, hasta que esté muy blandito. Añadir la nata y reducir a la mitad. Congelar en un molde de pequeñas esferas. Yo lo hice en una cubitera de semi esferas así que, cuando empezaron a estar duras desmoldé la mitad, las humedecí un poco con agua y las puse sobre la otra mitad para formar bolas, después las volví a meter a congelar para que quedaran compactas.

    Cortar en trocitos muy pequeños la mantequilla y ponerlos en un bol con el resto de los ingredientes. Integrar con la punta de los dedos hasta que la masa esté homogénea. Estirar bien fino, de unos 2mm de grosor, entre dos papeles de horno. Hornear, con calor de arriba-abajo a mitad de horno, durante unos 18 minutos. Sacar y dejar enfriar, en la misma bandeja, sobre una rejilla.
    Subir la temperatura del horno a 180ºC y, cuando alcance la temperatura, hornear la morcilla durante unos 15 minutos.

    Triturar las anchoas con los 30g de agua y el aceite y, con ayuda de una jeringuilla, rellenar las piparras por la parte de arriba. Reservar.
   
    Poner la carne de la morcilla horneada en un cazo y añadir la cebolla, cortada muy fina en brunoix, y 200g de agua y dejar cocer durante 10 minutos.
    En un vaso verter los 100g de agua restante, agregar la gelatina y dejar reposar para que se hidrate.
    Una vez pasado el tiempo de cocción de la mezcla de cebolla triturar y colar para que quede bien fino. Volver a poner al fuego y añadir la gelatina hidratada, remover hasta su completa disolución. Cuando rompa el hervor apagar el fuego y mantener caliente.
    Sacar las bolas del congelador, desmoldar y, con ayuda de un pincho, pasar por la gelatina caliente. Al contacto de la bola congelada con la gelatina caliente se formará una capa que secará enseguida. Repetir la operación para que queden bien bañadas y dejar reposar sobre un papel de horno para que el interior se termine de descongelar.
 
    Ya tenemos hechas todas las preparaciones así que sólo quedará montar el plato justo antes de servir.


    Romper la galleta de aceitunas con el dorso de una cuchara y colocar una cucharada de la tierra resultante en el centro del plato. Dejar reposar la piparra rellena de anchoa sobre ella.


    Calentar bajo un grill los bombones de morcilla y espolvorear con el cacao.

  
    Acompañar la piparra con tierra de aceitunas, ya montada en el plato de servir, con uno de los bombones de morcilla.
    La parte de la piparra rellena con la tierra de aceitunas nos recreará fielmente en boca el sabor de una gilda tradicional. Y el bombón de morcilla... ummmm, menuda delicia!!
    Yo me muero de ganas de ver que han preparado mis compis de reto, ¿os venís conmigo a sus cocinas? Pues vamos, aquí os dejo el recopilatorio.

    Fuente : A fuego lento