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jueves, 13 de agosto de 2020

Bombón helado de Tarta Fraisier

    De sobre sabéis lo aficionada que soy a apuntarme a cualquier reto que veo. Así que, como iba a dejar de hacerlo en éste que Juan Andrés, El dulce objetivo, nos ha propuesto hacer este verano. Y es que, ya tenía ganas de llegar a tiempo de participar en uno de sus retos que, por h o por b, todos los demás que ha organizado me los he terminado perdiendo... y este casi casi, que llego por los pelos.
    Mi aportación está inspirada en una de las tartas clásicas más famosas de la repostería francesa : la Tarta Fraisier.


    Con estas cantidades me salieron 4 helados grandes y 4 pequeños, aunque a estos últimos no les puse el bizcocho calado. 


    Ingredientes :
  • 150 g de leche entera
  • 225 g de nata de montar
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 2 yemas de huevo L
  • 70 g de azúcar
  • 1 cucharadita de azúcar invertido
  • 50 g de fresas cortadas en trocitos
  • 4 bizcochos de soletilla
  • 25 g de agua
  • 2 cucharaditas de kirsch
    Para el baño y la decoración
  • 250 g de cobertura de chocolate con sabor a fresa
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 25 g de cobertura de chocolate blanco
  • Bolitas de galleta y fresa
  • Fresas liofilizadas

    La base de este helado es una crema inglesa así que será lo primero que habrá que hacer.
    Poner en un cazo la leche y 100 g de nata, remover y llevar a fuego suave hasta que rompa a hervir. Retirar del fuego y reservar.
    Batir las yemas junto a 45 g de azúcar. Cuando se haya disuelto todo el azúcar y la mezcla esté cremosa, añadir poco a poco la leche, sin parar de remover. Verter de nuevo en el cazo y dejar cocer a baño maría, removiendo continuamente con una cuchara de madera, hasta que espese ligeramente y comience a napar la cuchara, teniendo en cuenta que no deberá hervir para que no se corte la crema. Colar y dejar enfriar, removiendo de vez en cuando para que no se forme costra.
    Mientras se atempera la crema, haremos el almíbar, con el que calaremos los bizcochos, para que le de tiempo a enfriarse por completo.
    Poner en un cazo el agua y el resto del azúcar (25 g) llvar al fuego y, cuando comience a hervir dejarlo cocer un par de minutos. Retirar del fuego y añadirle el kirsch. Remover y dejar enfriar.
    Cuando la crema esté templada agregar el resto de la nata (125 g), el azúcar invertido y la esencia de vainilla. Remover hasta que esté todo integrado y verter en un recipiente hermético. Meter en el congelador durante 3 horas. Sacar, batir y volver a llevar al congelador hasta que comience a endurecerse. Volver a batir, añadir los trocitos de fresa y remover con cuidado para que se repartan uniformemente. Rellenar los moldes elegidos hasta 2/3 de su capacidad y colocar los palitos.
    Aplanar un poco, con ayuda de un rodillo, los bizcochos de soletilla. Cortarlos a la medida de cada molde y cubrir con ellos la crema. Calar con el almíbar frío, con ayuda de una brocha de repostería y repartir por encima un poco más de crema hasta taparlos. Llevar al congelador de nuevo hasta que se endurezcan por completo, de 5 a 6 horas.
     Fundir la cobertura de fresa en el microondas a golpes de 45 segundos, con cuidado de que no se queme. Cuando esté bien líquido añadir la mantequilla y remover para integrar. Fundir también la cobertura blanca y meterla en una manga pequeña.
    Sacar los helados de los moldes, de uno en uno. Sumergir en la cobertura y dejar que escurra el sobrante.
    Poner sobre papel de horno., regar con unos hilos de chocolate blanco y decorar con las bolitas y las fresas liofilizadas.
    Volver a llevar al congelador hasta que vayamos a disfrutarlos.


    La verdad es que en mi bombón helado la base, en vez de ser una muselina de vainilla que es lo que se usa tradicionalmente en la preparación de la tarta, ha pasado a ser la crema helada de vainilla del libro Helados y el bizcocho genovés unas soletillas. Aunque sí que he respetado la inclusión de uno de los distintivos más significativos de la tarta clasica : las fresas frescas. Aunque, a pesar de llevar estas últimas, es una adaptación bastante alejada de lo que sería la tarta tradicional pero, eso sí, los helados ricos están un rato largo.


    Fuente : Libro Helados de Amelia Wasiliev & Alice Cannan

sábado, 25 de abril de 2020

Espaguetis con albóndigas (dulces) para La Dama y el Vagabundo {Una galleta un cuento}

    Llevaba muchos días estrujándome el cerebro intentando buscar algo que preparar que fuera suficientemente espectacular. Este cuento, elegido por Pat y Co, ganadora de la anterior edición de Una galleta un cuento, me ha gustado siempre, desde bien niña, y merecía algo grandioso pero, como decía Serrat en su canción, las musas han pasaó de mí. Aunque no creo que hayan tenido la suerte de irse de vacaciones, mas bien estarán confinadas como todos nosotros.
    Al final me ha tocado improvisar un trampantojo que, aunque no es tan espectacular como debiera, rico está un rato largo. Y, lo más importante de todo, no lo he montado yo, sino mi hija. Una buena manera de tenerla entretenida durante un rato... que es de agradecer ¿a qué sí?


    Cuando pienso en la historia no puedo dejar de ver en mi mente la escena más romanticona de la película. Esa cena a la luz de una vela que culmina con el tímido e inesperado beso de los protagonistas. Ainsss, es recordarlo y me pongo de un tierno... Pero vamos al lío que se nos enfrían los espaguetis o mas bien que se nos calientan.


    Ingredientes :
    Para la crema
  • 100 g de queso crema
  • 50 g de nata de montar
  • 1 yema de huevo
  • 25 g de azúcar avainillada
  • 2 g de gelatina en polvo
  • 1 cucharada de agua
    Para el coulis de fresa
  • 30 g de agua
  • 45 g de azúcar
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 180 g de fresas
    Para las trufas de fresa
  • 40 g de chocolate de fresa (o candy melt de fresa)
  • 28 g de nata de montar
  • Cacao en polvo 
    Además
  • 4 ensaimadas pequeñas, sin espolvorear de azúcar glass
  • 4 fresas
  • 2 mitades de melocotón en almíbar, bien escurridas

    En primer lugar prepararemos las trufas ya que, para que cojan bien la textura y podamos trabajar con ellas, la mezcla deberá estar por lo menos 2 horas en la nevera. Para hacerlas tendremos que derretir el chocolate, a pequeños golpes de microondas teniendo cuidado de que no se nos queme, removiendo entre cada pequeño golpe de calor. Una vez que esté completamente fundido añadir la nata y remover bien hasta que la mezcla esté lisa, brillante y homogénea. Tapar y meter en la parte más fría de la nevera.
    Para preparar el coulis, lavaremos bien las fresas bajo el chorro del agua fría e iremos dejándolas sobre un colador para que se escurran. 
    Poner en un cazo el agua, el azúcar y el zumo y llevar a fuego bajo. Remover de vez en cuando y, cuando se haya disuelto el azúcar por completo, añadir las fresas (sin pedúnculos, que os veo venir, jejjeje) y dejar cocer hasta que estén muy tiernas y haya perdido parte del líquido. Yo lo tuve unos 20 minutos. Retirar del fuego, dejar que baje un poco la temperatura y pasar a través de un colador, apretando con la mano de un mortero, para retirar las pepitas y quede muy fino. Verter dentro de un biberón y dejar enfriar por completo. No deberéis dejarlo muy espeso porque cuando se enfríe se volverá más denso.
    Ahora vamos con la crema. Poner en un bol el queso y la nata, que deben estar muy fríos, y batir con unas varillas hasta que la mezcla esté bien montada. Reservar en la nevera.
    En una tacita echar la gelatina y la cucharada de agua y dejar hidratar.
    Poner en un cazo la yema, el azúcar de vainilla y batir hasta integrar. Poner al baño maría, sin parar de remover con una varilla, hasta que espese formando una crema. Retirar del fuego, añadir la gelatina hidratada y remover hasta que esté totalmente integrada. Tapar a piel para que no haga corteza, y dejar enfriar. Cuando esté a temperatura ambiente, mezclar la crema de queso con la crema de yemas, con movimientos envolventes, hasta que esté homogénea. Meter en una manga con una boquilla redonda fina, usé una Wilton nº5, y volver a refrigerar para que coja cuerpo.
    Una vez que la mezcla de las trufas haya endurecido, tomaremos pequeñas porciones con una cucharilla, las rebozaremos en el cacao, que abremos puesto en un platito, y las iremos colocando dentro de un colador. Solo quedará dar unos pequeños golpecitos para retirar el exceso de cacao y reservar, de nuevo, en la nevera.
    Lavar las 4 fresas restantes, retirar el pedúnculo y cortar en tiras. Cortar también el melocotón en almíbar en tiras. 
    Ya tendremos todas las preparaciones hechas así que sólo falta el montaje.
    Colocar cada ensaimada en un plato, cubrir con un poco de la crema y repartir las frutas de manera alterna por encima como podéis ver en la foto.


    Cubrir con una capa fina de crema, extendiéndola ligeramente, para tapar las frutas con ella. Dejar caer más hilos de crema por encima, de tal manera que parezcan espaguetis.
    Regar con el coulis de fresa, simulando que fuera el tomate frito, y colocar encima tres de las trufitas preparadas.


    Meter de nuevo en la nevera hasta la hora de servir.
    Poner el mantel de cuadros, encender la vela y buen provecho...
    Como lo del tema del beso no creo que estemos ahora en el momento más apropiado, nos conformaremos con comernos un platito cada uno, menos es nada, que ya vendrán los besos más adelante ¿o no?


    Yo, de momento, me voy comiendo una trufa, mientras voy viendo las propuestas de mis compis de reto... Ñam ñam, qué delicia!!

miércoles, 25 de marzo de 2015

Galletas de frambuesa. El mago de Oz {Una galleta, un cuento}

    Hoy es el día de publicación del reto Una galleta, un cuento y, aunque envié la foto sin editar y el enlace de esta entrada ayer para que me pudieran incluir en el recopilatorio, es ahora que ya es de noche cuando he terminado por publicarla.
    La verdad que llevo arrastrando los restos de una gripe desde hace más de dos semanas y mis fuerzas están bastante mermadas así que todo parece que vaya más ralentizado de lo habitual y noto como no llego a todo lo que quisiera hacer.
    En esta ocasión ha sido Leire, del blog Cocina con gusto, la que ha elegido cuento y este no ha sido otro que "El Mago de Oz".
    La verdad que el cuento, novela infantil de L. Frank Baum, se hizo popular gracias a la adaptación cinematográfica que de él hicieron en Hollywood y que ha llegado a convertirse en película de culto. ¿Quién no se acuerda de Judy Garland caminando por el sendero de baldosas amarillas? O cantando "Over the Rainbow", que llegó a ganar un Oscar como mejor canción en 1939.
    Este mes he optado por presentar unas ricas galletas de frambuesa decoradas con fondant, un sabor tan dulce como este precioso libro.


    Ingredientes :
  • 150 g de mantequilla
  • 130 g de azúcar glass
  • 1 huevo L
  • 400 g de harina
  • 1 cucharadita de pasta de frambuesa
   
    Batir la mantequilla y el azúcar glass hasta que la mezcla esté uniforme. Añadir el huevo y la pasta de frambuesa y seguir batiendo hasta integrar.
    Agregar la harina y amasar hasta que la mezcla esté uniforme. Dividir en dos partes, poner cada parte entre dos papeles de hornear y estirar con un rodillo hasta que tenga 6 mm de grosor.
    Poner en una bandeja y meter a la nevera durante por lo menos media hora.
    Sacar y cortar con las formas elegidas, en mi caso cuadrados y círculos, y volver a meter en la nevera otra media hora.
    Precalentar el horno a 165º C con aire.
    Hornear las galletas durante unos 12 minutos o hasta que veamos que los bordes comienzan a dorarse.
    Sacar del horno y dejar reposar en la bandeja unos 5 minutos antes de trasladarlas sobre una rejilla para terminar de enfriarse.
    Cuando estén totalmente frías es el momento de poder decorarlas. En mi caso decoré las redondas con fondant verde y amarillo, el cual texturicé para simular el camino de baldosas amarillas que conduce a Oz.


    Las cuadradas las cubrí de fondant blanco donde escribí lo que cada personaje deseaba pedirle al Mago : valor el León, un cerebro el Espantapájaros, un corazón el Hombre de Hojalata y, por supuesto, Dorothy volver a Kansas.


    Y que mejor acompañamiento para las galletas que unos deliciosos zapatitos, de color rubí como los que la protagonista calza a lo largo de su aventura, hechos con candy melts.


    Si queréis ver el resto de las aportaciones de este reto solo tenéis que pinchar aquí.


    Yo me voy corriendo a ver que maravillas nos han preparado este mes mis compis de reto.

sábado, 25 de octubre de 2014

Galletas de los tres cerditos {Una galleta, un cuento}

    ¡Cómo pasa el tiempo! Parece que fue ayer cuando mi hijo me pedía que le pusiera a los cerditos una y otra vez y han pasado ya 13 años de aquello.
    Tanto y tanto que pusimos la cinta de VHS que al final acabó por romperse, aquello fue todo un drama que Sergio aún recuerda de cuando en cuando, jejjeje.
    Seguro que entonces estas galletas hubieran hecho las delicias de mi hijo y le hubieran consolado, sin duda alguna, de la pérdida de la cinta pero por entonces aún no había comenzado mi afición por las galletas decoradas. Aún no había trabajado con fondant, de hecho, no sabía ni que existía. jejjeje.


    Aunque la primera historia de Los tres cerditos fue escrita por James Orchard Halliwell en 1849, dentro del libro"Rimas populares y cuentos infantiles", no se tiene muy claro si él fue realmente el autor del relato o lo tomó de generaciones anteriores. Lo que si que está claro es que lo que la hizo más popular fue la adaptación, de tan solo 8 minutos, que de la historia hizo Walt Disney.
    En la versión de Halliwell el lobo acaba asado en una ola y devorado por los tres cerditos, fue en la adaptación de Joseph Jacobs para el libro "Cuentos de hadas ingleses" donde se suavizó, con el fin de adaptarlo para los niños, dejando que el lobo bajara por la chimenea y solo se quemara la cola. En la versión de Disney el lobo aterriza en una olla hirviendo de trementina y acaba huyendo aullando de dolor.
    La moraleja del cuento es bien clara : solo el trabajo duro y concienzudo es capaz de vencer las adversidades.
    (Fuente : eHow en Español) 


    Pero os preguntaréis que a que viene todo esto que os estoy contando de los cerditos, y es que este mes en el reto "Una galleta, un cuento" la ganadora del reto anterior, Elena, encargada de elegir el cuento de este mes, nos propuso trabajar sobre "Los tres cerditos"

   
    Este mes el reto, a pesar de tener una apego muy especial al cuento como ya os he contado, me ha resultado extremadamente difícil. Así como con el cuento de Caperucita supe desde el principio que era lo que iba a hacer, en este casi hasta el último momento no lo he tenido claro.
    Al final me decidí por estas galletas (receta aquí) decoradas con fondant y coronadas con la cara de un cerdito realizado con Candy melts. Con los lobos quería experimentar pintándolos con rotuladores de tinte comestible directamente sobre el fondant y, bueno, creo que mejor seguiré dedicándome a cocinar porque definitivamente el dibujo no es lo mío, jajjaja.


    A pesar del paso de los años Sergio estaba más que encantado con sus cerditos y Sonia no se quedaba atrás. Espero que a vosotros también os haya gustado la idea.
   

    La verdad que no me gusta demasiado trabajar con Candy melts, no acaba de correr bien el chocolate y enseguida se queda duro pero tenía un paquete a puntito de caducar y era el momento oportuno de aprovecharlo. Los Candy melts eran blancos pero los tinté con una pizca de colorante en pasta, claret de Sugarflair. Tan solo me queda daros unos pequeños consejos para hacer los bombones con candy melts, después de metido el chocolate derretido en los huecos introducirlo unos segundos al microondas para que se funda del todo y, al sacarlo, dar unos pequeños golpes para que si hay alguna burbuja de aire esta suba a la superficie.  Dejar enfriar un poco en el congelador antes de desmoldarlos. Para pegar los bombones al fondant tan solo pasé la base de estos por un vaso lleno con agua caliente para que se fundiera ligeramente y así se quedara bien pegado al enfriar.

    Y si queréis ver lo que han hecho este mes mes compis de reto tan solo tenéis que pinchar aquí.

jueves, 28 de marzo de 2013

Bombones de Pascua con Candy melts

    Desde hace mucho empecé a hacer bombones pero de una manera muy esporádica por lo laborioso que resulta. Entonces descubrí los "Candy melts" que me facilitaron el trabajo considerablemente. Además al derretirlos en el microondas directamente en una manga el trabajo se convierte casi en un juego de niños, limpio y rápido, jejjeje... y la de colores que puedes encontrar sin necesidad de tener que teñir el chocolate, aunque Yo en este caso he elegido el color blanco, jejjeje.
 

    Aprovechando que desde "Memòries d'una cuinera" nos invitaban a preparar bombones aquí os dejo la que va a ser mi aportación al evento.


    Y cómo estamos en Pascua que mejor para celebrarlo que con unos pocos bomboncitos que no podían ser de otra cosa mejor que con forma de huevos decorados y conejitos de Pascua.

    Y el dibujo lo ha pintado Sonia que ha querido contribuir en el reto y, sobre todo, comiendoselos, jajjaja.

Conejitos

Huevos decorados

    Estas Navidades también usé la misma técnica para hacer bombones para regalar pero en aquella ocasión con forma de corazón y de rosas, algún que otro bastón de caramelo, muñequitos de jengibre y caras de cerditos.

  
    Y todos estaban deliciosos, jajjaja.