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lunes, 3 de enero de 2011

Angel Food Cake

    Hace algún tiempo que descubrí este bizcocho de Williams Sonoma en los blogs de Bea ("El rincón de Bea") y de Trotamundos (Food & Cook). Alimento de ángeles...qué nombre más sugerente, ¿no os parece? Y no me he podido resistir a hacerlo.
    El primer intento que hice tuve la "maravillosa" idea de ponerme a experimentar y le eché esencia comestible de violeta y un poco de colorante...acabé con toda la casa aromatizada maravillosamente y un bizcocho con un aspecto super jugoso. Madre mía, casi me cargo a mis compañeros, aquello no se podía comer...era puritita colonia. Así que, en esta ocasión, decidí hacer la receta original. Dejaré los experimentos para otra ocasión...aunque conseguiré hacer el "Violet Angel Food Cake" cueste lo que cueste, tiempo al tiempo porque cuando se me mete algo en la cabeza no paro hasta que lo consigo.

   
    Esta vez acerté de pleno, ¡qué bueno estaba!...regadito con sirope de chocolate y acompañado de una riquísima bola de helado de caramelo. ¡Delicioso!
    Ingredientes:
  • 9 claras de huevo pasteurizadas (1 bote entero del Mercadona)
  • 100 g de harina tamizada
  • 200 g de azúcar
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de cremor tártaro
  • 2 cucharaditas de aroma de vainilla
    Precalentar el horno a 170º
    Batir las claras junto al cremor tártaro y la sal durante 1 minuto, a velocidad baja, hasta que esté disuelto totalmente.
    Subir la velocidad batiendo durante 2 ó 3 minutos hasta que las claras formen picos suaves. Bajar de nuevo la velocidad e ir incorporando el azúcar a cucharadas hasta que las claras se vuelvan brillantes y firmes.
    Incorporar la vainilla batiendo a velocidad media 1 minuto más. Volver a bajar la velocidad y echar una cucharada de harina, batir hasta que esté totalmente integrada. Repetir la operación con el resto de la harina hasta que la acabemos y tenga un aspecto suave y esponjoso.
    Pasar uniformemente al molde que no tiene que estar engrasado para que se "agarre" a las paredes y así pueda subir.
    Hornear, sin abrir la puerta, durante 40 minutos. La superficie debe estar doradita, tocarla para comprobar que está firme y pinchar cerca del centro para ver que esté hecho. (Sino lo estuviera meter al horno otros 5 minutos y volver a comprobar pero no hornear más de 50 minutos en total)
    Retirar del horno y darle la vuelta al menos durante 1 hora para que se enfríe. Yo coloqué el molde poniendo el tubo central sobre un tazón dado la vuelta.

 
    Pasado este tiempo pasar un cuchillo por los lados y por el borde del tubo. Darle la vuelta en un plato para desmoldarlo y enfríar sobre una rejilla otros 45 minutos más.
    A mí me costó un poco desmoldarlo y tuve que ayudar a despegarlo con los dedos con mucho cuidado, esto le dió este aspecto un poco despeluchado. nada que unos hilos de sirope de chocolate no pudieran disimular.





    Nada que unos hilos de sirope de chocolate no pudieran disimular.    





    ¿A qué dan ganas de pegarle un mordisco?

5 comentarios:

Mandarina dijo...

¡qué cosa más rica! justo lo hice hace poquito, como torta para acompañar el café en la noche del 31 de diciembre. Lo rellené con crema de leche y frutillas. Es increíble su textura. Hiper liviano (es por eso que me zarpé con la crema, jejeje). Sólo que yo lo conozco como Angel Cake, un pastel norteamericano increíble.
Riquísimo.

Paulittta dijo...

Hola Victoria!

Antes de nada quería darte las gracias por la aclaración sobre el azúcar invertido.

Desde que vi en el blog de Bea esta receta siempre habia pensado que se tenía que hacer con un molde determinado, pero ahora ya he visto que no es necesario. Gracias!!

bessissss

Suspiro dijo...

Tiene un aspecto genial. A mí me encanta este pastel.

Es gracioso lo de las violetas jaajaja porque en mis cupcakes de nochevieja y cumpleaños les puse violetas y vodka violet al frosting. A mi me encantan las violetas! ¿Dónde compraste el extracto?

hoycocinavivi dijo...

Gracias por vuestra visita.
Paulitta, lo único imprescindible es que el molde sea metálico y sea de los que tienen tubo en el medio.
Suspiro, la esencia la encontré en la reportería Eureka, el puesto del Mercado Central de Valencia que tengo enlazada en mí blog.
Si tenéis problema en conseguir la esencia o el azúcar invertido dedirmelo y os los puedo acercar a Castellón, en el tren en 1 horita estoy allí.
Un beso. Victoria.

Anónimo dijo...

menuda pinta, da ganas de pegarle un bocado.
gracias viví
Nieves García