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Mostrando entradas con la etiqueta Mandarina. Mostrar todas las entradas
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jueves, 26 de febrero de 2026

Angel Food de mandarina y almendra

    No sé si será la edad pero, este invierno, se me está haciendo especialmente cuesta arriba, y eso que en Valencia no tenemos el intenso frío del interior, con esa humedad que te cala y se te mete hasta en los huesos, y días y más días viendo mínimamente el sol al que estamos tan acostumbrados. Así que tendré que levantar el ánimo de alguna otra manera y merendar alguna delicatessen es una de las mejores opciones que se me ocurren, ¿no os parece?

    Que no os engañe la primera foto que el chocolate tan sólo está en el exterior porque, lo reconozco, el bizcocho se me peló un poco al desmoldarlo y no iba a quedar demasiado bonito en las fotos, o eso me parecía a mí. Pero el interior, madre mía del amor hermoso, ¡¡¡cómo está el interior!!!

    Ingredientes :

  • 300 ml de claras de huevo (1 bote de 9 claras pasteurizadas)
  • 1 cucharadita de crémor tártaro
  • 1 pizca de sal
  • 180 g de azúcar
  • Ralladura de 2 mandarinas
  • 80 g de harina 
  • 15 g de almendra molida
    Para el baño :

  • 150 g de chocolate de cobertura

  • Almendras fileteadas tostadas

    Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo. Tamizar la harina y la almendra molida y reservar. Añadir la ralladura al azúcar y trabajar, pinzándola entre los dedos, hasta que éste se impregne por completo del aroma cítrico de la mandarina.

    Poner las claras en un bol, espolvorear el crémor tártaro por encima y empezar a montar a velocidad baja hasta que el crémor esté disuelto y las claras empiecen a espumar. Añadir la sal y subir la velocidad hasta que se formen picos blandos.

    Bajar la velocidad e ir incorporando el azúcar aromatizado a cucharadas hasta que se vuelva brillante y firme. Añadir una cucharada de harina y trabajar con una lengua de repostería hasta que esté integrada. Repetir el proceso con el resto de la harina y la almendra molida integrando todo, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba, hasta que la mezcla esté homogénea, suave y esponjosa.

    Volcar en el molde, que no estará engrasado, y meter a mitad de horno. Dejar hornear unos 40 minutos hasta que al pinchar con una aguja, cerca del centro, ésta salga limpia.

    Dar la vuelta al molde y dejar enfriar por lo menos una hora antes de darle la vuelta. Pasar un cuchillo por las paredes, tanto del molde como del tubo. Volcar sobre el plato de servir, retirar el molde y terminar de enfriar sobre una rejilla.

    Una vez el bizcocho esté frío por completo, fundir la cobertura de chocolate y dejar templar ligeramente. Volcar por encima y extenderlo bien, cubriendo por completo tanto la parte superior como los laterales. La capa, como podéis ver, debe quedar bastante finita. Espolvorear las almendras fileteadas y dejar que el chocolate se solidifique.

    A ver quién me se atreve a decirme que esta delicia no consigue levantar el ánimo a cualquiera. Está taaan esponjoso que da la sensación de pegar un mordisco a una nube, pero con sabor a mandarina y almendra. Está rico no, lo siguiente.

lunes, 19 de enero de 2026

Ensalada de invierno con mandarinas y granada

    Tras las comilonas de las pasadas fiestas lo que se impone es comer cosas más ligeras. Pero no por ello debemos dejar que se vuelvan aburridas y lleguen a quitarnos las ganas de vivir, mira que ya nos conocemos, así que la propuesta que os traigo está llena de color, vitaminas y nutrientes. Una alegría para la vista y el estómago en esta primera entrada de 2026.

    Ingredientes :

  • 100g de espinacas baby
  • 100 g de rúcula
  • 2 mandarinas
  • 1 buen puñado de nueces peladas
  • 3 cucharadas de granos de granada
  • 1 puñado de lascas de parmesano
  • 2 cucharadas de hojas de hierbabuena
    Para el aliño :

  • 60 ml de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de vinagre balsámico
  • 3 cucharadas de zumo de mandarina
  • 1 cucharada de sirope de arce
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo

     Lavar, escurrir y secar bien las espinacas, la rúcula y las hojas de hierbabuena. Pelar  las mandarinas retirando todo lo posible la parte blanca, y separar los gajos. 

    En un bote poner los ingredientes del aliño, cerrar bien y agitar hasta que la mezcla emulsione.

    Poner en una fuente las espinacas, la rúcula, la mitad de las hojas de hierbabuena, las lascas de parmesano, los gajos de mandarina, 2 cucharadas de granos de granada y la mitad de las nueces. 

    Justo antes de llevar a la mesa, regar con el aliño preparado, remover para que todo se impregne y repartir por encima la hierbabuena, las nueces y los gajos de granada reservados.

    Fuente : Adaptada de Patrick Rosenthal

miércoles, 12 de febrero de 2025

Financiers de mandarina y clavo

    Desde varias semanas antes de San Valentín las redes se llenan de corazones y los colores que predominan son el rosa y el rojo. Yo creo que no hay nada más amoroso, y que demuestre mejor el cariño hacia los nuestros, que preparar algo especialmente rico para que lo disfruten a tope. 

    Así que en el blog, por lo menos este año, no habrá corazones, ni se teñirá de rosa o rojo sino de naranja, ya que la delicatessen elegida para la ocasión ha sido unos financiers de mandarina y clavo, que están para relamerse de gusto. Vamos, que seguimos disfrutando de productos que están en plena temporada.

    Ingredientes :

  • 100 g de mantequilla
  • 60 g de harina
  • 90 g de almendra molida
  • 110 g de azúcar glas + para espolvorear
  • 30 g de miel
  • 1 pizca de sal
  • 1/4 de cucharadita de clavo molido
  • 2 cucharaditas de ralladura de mandarina
  • 2 cucharaditas de zumo de mandarina
  • 120 g de claras de huevo 

    Lo primero será preparar la mantequilla dorada. Poner en un cazo a fuego medio y dejar cocinar hasta que adquiera un color avellana, retirando la espuma según vaya saliendo. Apartar del fuego, añadir la miel, mezclar bien y dejar atemperar.

    Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo. Engrasar los moldes con spray desmoldante.

    Poner en un bol las harinas tamizadas, la sal, el clavo molido, la ralladura y el glas. Agregar las claras de una en una, integrando bien entre cada adicción. Verter la mantequilla y remover, con ayuda de una espátula, hasta que la masa esté homogénea. Por último añadir el zumo e integrar por completo.

    Verter la mezcla en los moldes elegidos. Yo elegí uno de 9 cavidades rectangulares y, aunque es de silicona, lo engrasé para no tener ningún riesgo de que se pudiera pegar.

    Cocer unos 35 minutos, a media altura de horno, hasta que estén bien dorados. Dejar enfriar por completo sobre una rejilla antes de desmoldar.

    Espolvorear con más glas justo antes de servir.

    Fuente : Adaptada de Adopte un gateau

sábado, 8 de febrero de 2025

Crema de boniato y mandarina

    En días como estos, donde el frío se hace sentir y mucho, no hay nada mejor para entonar el cuerpo y lograr entrar en calor que un plato de cuchara. Para esta crema he utilizado dos productos que están en plena temporada y que si por separado están bien ricos, unidos marinan de maravilla.

    Ingredientes :

  • 600 g de boniatos rojos
  • 2 chalotas 
  • 1/2 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 100 ml de zumo de mandarina
  • 200 ml de leche evaporada
  • 300 ml de agua
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • Ralladura de 1 mandarina, para decorar
  • Cilantro fresco picado, para decorar
  • Cacahuetes tostados, para decorar

    Pelar y cortar los boniatos en trozos, reservar. Limpiar y picar finas las chalotas. 

    En una cazuela con un chorreón de aceite de oliva, pochar las chalotas picadas, a fuego bajo, hasta que comiencen a tomar color. Añadir el jengibre rallado y los trozos de boniato y rehogar durante un par de minutos. Verter el agua, salpimentar y llevar a ebullición. Bajar a fuego lento y dejar cocer hasta que el boniato esté blandito. 

    Agregar el zumo y la leche evaporada y triturar hasta que la crema esté bien fina. Rectificar de sal si fuera necesario y volver a llevar al fuego, pero sin dejar que llegue a hervir.

    Repartir en los platos y decorar con un chorrito de leche evaporada, la ralladura de mandarina y los cacahuetes tostados groseramente picados. Espolvorear con el cilantro picado y servir enseguida.

martes, 21 de abril de 2020

Solomillo de cerdo asado con clementinas, hinojo y anís

    Que me gusta a mí Ottolenghi no es nada nuevo, en este blog hay ya unas cuantas recetas de él, no sabría decir cuantas. Y, es que, su cocina es sumamente adictiva. El olor que transmiten sus platos es la pura esencia del lejano Oriente Medio, llenos de especias que aromatizan, no sólo la cocina sino toda la casa, mientras se van cocinando. 


    Os traigo una adaptación de una de las recetas de su libro Jerusalén donde se utilizan dos productos de temporada que no tardarán en desaparecer temporalmente de los mercados : bulbo de hinojo y mandarinas.
    En mi adaptación he cambiado también la carne de pollo, que es la que Ottolengui utiliza, por otra carne blanca, el cerdo y, ante la imposibilidad de encontrar arak, he preparado la marinada con el anís seco que tenía en casa. Teniendo en cuenta que el arak es una bebida anisada creo que el sustituto no está fuera de lugar.


    Ingredientes :
  • 2 solomillos de cerdo
  • 100 ml de anís seco
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 cucharadas de zumo de naranja
  • 3 cucharadas de zumo de limón
  • 2 cucharadas de semillas de mostaza
  • 3 cucharadas de azúcar moreno
  • 2 bulbos de hinojo medianos (500 g aprox.)
  • 4 clementinas (400 g aprox.)
  • 1 cucharada de tomillo seco
  • 2 y 1/2 cucharaditas de semillas de hinojo
  • 2 y 1/2 cucharaditas de sal
  • 1 y 1/2 cucharadita de pimienta negra de molinillo
  • Perejil picado

    Lavar muy bien las clementinas, secar y, sin pelar, cortar horizontalmente en rodajas de unos 5 mm de grosor. Reservar.
    Limpiar el hinojo y cortar cada bulbo por la mitad, a lo largo, y luego cada mitad en 4 ó 5 rodajas. Machacar ligeramente en un mortero las semillas de hinojo, sólo tienen que abrirse no pulverizarlas.
    Meter en una bolsa de zip los dos solomillos. Teniendo en cuenta que tendrá que ser los lo bastante grande para poder introducir también la marinada y el resto de ingredientes.
    Mezclar en un bol grande el anís, el aceite y los zumos. Añadir la sal y la pimienta, mezclar bien y verter dentro de la bolsa de zip. Agregar las rodajas de hinojo y de clementina, el tomillo y las semillas de hinojo. Cerrar la bolsa y, con cuidado, remover bien para que se mezcle todo. Dejar marinar en la nevera como mínimo 3 ó 4 horas, aunque lo mejor sería dejarlo toda la noche.
    Al día siguiente, precalentar el horno a 220ºC, con calor de arriba-abajo.
    Verter en una fuente de horno el contenido de la bolsa de zip, distribuyéndolo de modo que quepa en una sola capa. Hornear, a media altura, durante unos 5 minutos. Bajar la temperatura del horno a 200ºC y dejar cocer 40 minutos más. Voltear los solomillos a mitad de coción y regar por encima de ellos con el líquido de la marinada, de vez en cuando, para que no se sequen demasiado. Retirar del horno.


    Pasar los solomillos, el hinojo y las clementinas a la bandeja de servir. Cubrir con papel aluminio y reservar en caliente.
    Desglasar el líquido de cocción de la fuente y verter en un cazo. Llevar a ebullición y dejar reducir, a fuego lento, hasta que queden unos 80 ml de salsa. Verter la salsa caliente sobre los solomillos y espolvorear con una pizca de perejil picado.
    Cortar los solomillos en porciones y repartir éstas en los platos, regadas ligeramente con un poco de la salsa. Acompañar con un poco del hinojo y alguna rebanada de la mandarina y servir enseguida.


    El resultado es un asado de sabores intensos con ese ligero toque dulzón que le va tan bien a la carne blanca. Y nada mejor para completar el plato que acompañarlo con una buena ración de arroz blanco.

sábado, 7 de diciembre de 2019

Solomillo de cerdo al horno con salsa de mandarinas y madroños. Calendario de Adviento Día 7

    No puedo negar que en mi casa somos carnívoros y, aunque hemos reducido su ingesta que antes era prácticamente diaria, en la mesa de mis navidades tiene un sitio destacado. Normalmente nos decantamos entre lechazo o cochinillo pero, en esta ocasión, me he decantado por una carne que es bastante más fácil encontrar, de buena calidad, en cualquier supermercado.
    Aunque el solomillo lo podamos encontrar en cualquier época del año no pasará lo mismo con las frutas con las que vamos a elaborar la salsa. Las mandarinas y, sobre todo, los madroños sólo los encontraremos ahora, que me gusta a mí incluir frutas en los platos aprovechando la temporada de cada una, que es cuando están más buenas.


    Me sorprendo a mí misma dándome cuenta que aún no hubiera aparecido alguna receta de carne en este Calendario de Adviento. Y me sorprende más que no hubiera preparado ningún plato con carne de cerdo desde hace 4 años Bueno, pues aquí va la primera y queda subsanada la no inclusión del cerdo entre las recetas del blog. 😂😂
   Vamos a por la receta.


    Ingredientes :
  • 2 solomillos de cerdo (1 kilo aproximado entre los dos)  
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 100 ml de vino tinto
  • 1 cucharadita de maizena
  • 200 ml de agua
  • 2 y 1/2 cucharaditas de mostaza a la antigua
  • 250 ml de madroños
  • 5 mandarinas
  • 2 chalotas
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Precalentar el horno a 200ºC con calor de arriba-abajo.
    Salpimentar los solomillos. En una sartén amplia echar 3 cucharadas del aceite. Añadir 1/2 cucharadita de mostaza y remover hasta que esté repartida por el fondo Poner los solomillos encima y dorarlos por todos lados para que la carne se selle bien y no pierda sus jugos.
    Una vez bien dorados, sacar y colocar en una fuente de horno, untada con la otra cucharada de aceite. Untar bien los solomillos con las 2 cucharaditas de mostaza restantes. Deberéis ayudaros de un cuchillo o una espátula, porque estarán muy calientes, para no quemaros.
    Meter a media altura y hornear unos 15 minutos. Una vez pasado el tiempo de horneado dejar reposar durante unos minutos para que los jugos interiores se asienten.
    Mientras se cuecen los solomillos desglasaremos la sartén, donde los hemos sellado, con el vino tinto y dejaremos reducir hasta que casi se haya evaporado por completo. Diluir la maizena en el agua e incorporarla a la sartén. Dejar cocer hasta que espese ligeramente. Reservar en caliente.
    Pelar y picar muy fino las chalotas. Lavar los madroños y escurrir, reservando unos pocos para decorar. Pelar una mandarina, retirar los hilitos blancos, lo más que se pueda, y reservar para decorar. Exprimir el zumo del resto de las mandarinas y reservar.
    En un cazo, a fuego bajo, poner a derretir la mantequilla. Añadir las chalotas picadas y dejar pochar hasta que estén doradas. Agregar los madroños enteros, espolvorear por encima el azúcar y echar el zumo. Remover, tapar y dejar cocer durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue al fondo. Triturar y colar, para eliminar las semillitas de los madroños. Enjuagar el cazo y volver a poner la salsa triturada en él. Dejar cocer  5 minutos más, al mínimo. Salpimentar. Deberá quedar ligeramente espesa pero, si hubiera espesado demasiado, agregar un poco más de zumo y dar un hervor. Reservar en caliente.
    Cortar los solomillos, calculando que en cada plato pondremos 2 ó 3 trozos.
    Para emplatar echaremos un par de cucharadas de la salsa de mandarinas y madroños en un extremo del plato y arrastraremos con el dorso de la cuchara creando una línea que llegue casi hasta el otro extremo. Colocar encima los trozos de solomillo y salsear con el desglasado de vino tinto. Terminar decorando el plato con los gajos de mandarina y los madroños reservados.


    Además yo he puesto unos cuantos microgreens y unas hojas de capuchina para darle la nota de color verde al plato pero también podrían ponerse unos germinados o incluso un manojito de berros.

viernes, 5 de febrero de 2016

Vieira con texturas de calabaza y mandarina de Joan Roca {Cooking the Chef}

    De nuevo una oleada de texturas ha inundado mi cocina y, aunque el plato que os traigo está lleno de técnicas sencillas, no deja de ser bastante elaborado. Es lo que toca tratándose de un plato de primer nivel.


    Hoy estamos de cumpleaños, Cooking the Chef cumple un añito así que las chicas nos han hecho celebrarlo por todo lo alto, con el chef del que es, sin duda alguna, el mejor restaurante del mundo, el gran Joan Roca.


    A lo largo de todo este año hemos visitado la cocina de algunos de los chefs más relevantes del panorama mundial y nos ha tocado devanarnos los sesos para lograr realizar platos que pudieran pasar como alguno de los que componen la carta de sus restaurantes. Estos han sido los mios:

     Y ahora que lo miro bien la única carne que hay en estas entradas es la cecina de la ensalada de Jamie Oliver, parece mentira con lo carnívoros que somos en casa, jejjeje, pero no me enrollo más y vamos con la receta que hoy nos ocupa... que tampoco es de carne, vaya por Dios.


    Ingredientes :
  • 4 vieiras grandes
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
    Para el puré de calabaza
  • 300 g de calabaza
  • 20 ml de agua
  • Sal
    Para los dados de calabaza
  • 300 g de calabaza
  • 0,4 g de agar agar
    Para las pipas garrapiñadas
  • 10 g de pipas de calabaza peladas
  • 3 g de azúcar
  • 3 g de agua
    Para el sirope de mandarina
  • 2 mandarinas
  • 15 g de azúcar
    Para el aceite de perejil e hinojo
  • 40 ml de aceite de girasol
  • 2 ramitas de perejil
  • 1 pizca de semillas de hinojo
  • Sal
 
    Para preparar los dados de calabaza, cortar en trozos y pasar por la licuadora. Utilizaremos 100 ml del zumo obtenido que colaremos y verteremos en un cazo junto al agar agar. Poner al fuego hasta que hierva, removiendo constantemente con unas varillas para que el agar agar se disuelva bien.
    Colocar en un molde de bombones cuadrados sin llegar a rellenar por completo y dejar cuajar. Desmoldar cuando esté bien cuajado y reservar en una bandeja.

    Colocar en una sartén las pipas, con el agua y el azúcar, y dejar cocer, removiendo de cuando en cuando, hasta que el azúcar comience a quedarse blanco alrededor de las pipas.


    Ponemos en una vaporera la calabaza del puré, cortada en trozos, y el agua. Meter al microondas y dejar cocer hasta que esté tierna. Triturar, salar y reservar en caliente.

    Exprimir las mandarinas y cocer junto con el azúcar, a fuego suave, hasta reducirlo y que quede con la textura de un jarabe, teniendo en cuenta que según se vaya enfriando se espesará aún más.

    Lavar y secar las hojas de perejil y triturar junto al aceite, una pizca de sal y las semillas de hinojo.
    En la receta original el aceite era de perifollo pero como no lo encontré busqué a que se asemejaba el sabor y, cuando leí que se asemejaba al perejil pero con un toque anisado, tuve claro como iba a ser mi aceite, con perejil y semillas de hinojo para que le dieran ese toque anisado.

    Salpimentar las vieiras y pasar por la plancha untada con un poco de aceite durante un par de minutos por cada lado.
 
    Calentar los dados de calabaza en el horno para que se templen.
    Montar el plato poniendo una base de puré de calabaza, sobre ella pondremos la vieira. Colocar los dados de calabaza alrededor y poner por encima de ellos las pipas garrapiñadas. Poner unos puntos de sirope de mandarina y de aceite de perejil e hinojo y servir antes de que se enfríe.


    Solo me queda invitaros a ver las maravillas que han preparado mis compañeros de reto (pincha aquí) ¿me acompañáis?

    Receta extraída del libro Cocina con Joan Roca

jueves, 31 de marzo de 2011

Mandarin Angel Food Cake... y propuesta para el "Reto Dulce"

    Esta es otra versión de este riquísimo bizcocho, el original de vainilla y almendra es de Williams Sonoma, que Bea nos mostró en su blog. Ella lo aromatizó con naranja y Yo he utilizado parte del polvo de mandarina que subí al blog hace algún tiempo (pincha aquí)



    Ingredientes:
  • 9 claras pasteurizadas (1 bote entero del Mercadona)
  • 100 g de harina tamizada
  • 200 g de azúcar
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de cremor tártaro
  • 10 g de polvo de naranja
  • 8 gotas de colorante amarillo
  • 5 gotas de colorante rojo
 
    Precalentar el horno a 170º    Batir las claras junto al cremor tártaro y la sal durante 1 minuto, a velocidad baja, hasta que esté disuelto totalmente.
    Subir la velocidad batiendo durante 2 ó 3 minutos hasta que las claras formen picos suaves. Bajar de nuevo la velocidad e ir incorporando el azúcar a cucharadas hasta que las claras se vuelvan brillantes y firmes.
    Incorporar el polvo de mandarina y el colorante batiendo a velocidad media 1 minuto más. Volver a bajar la velocidad y echar una cucharada de harina, batir hasta que esté totalmente integrada. Repetir la operación con el resto de la harina hasta que la acabemos y tenga un aspecto suave y esponjoso.
    Pasar uniformemente a un molde metálico, que no tiene que estar engrasado, para que se "agarre" a las paredes y así pueda subir.
    Hornear, sin abrir la puerta, durante 40 minutos.
    Cuando pase el tiempo de cocción, la superficie debe estar doradita, tocarla para comprobar que está firme y pinchar cerca del centro para ver que esté hecho. (Sino lo estuviera meter al horno otros 5 minutos y volver a comprobar pero no hornear más de 50 minutos en total)
    Retirar del horno y darle la vuelta al menos durante 1 hora para que se enfríe. Yo coloqué el molde poniendo el tubo central sobre un tazón dado la vuelta.
    Pasado este tiempo pasar un cuchillo por los lados y por el borde del tubo. Darle la vuelta en un plato para desmoldarlo y enfríar sobre una rejilla otros 45 minutos más.


    Servir cuando esté frío del todo acompañado de un rosetón de nata montada, unos gajos de mandarina limpios de hilos y pieles y regado con un hilo de sirope de caramelo.


    Fuente : El rincón de Bea

sábado, 26 de febrero de 2011

Polvo de cítricos

    Hace algún tiempo que había visto en alguna de mis revistas de cocina unos sobrecitos con ralladura seca de naranja o de limón y cuando estaba picoteando de blog en blog me encontré con esta receta para prepararlo Yo misma. La receta la encontré en "mi granito de sal" y ahora tengo a mano siempre ralladura de mandarina, de naranja,...de cualquier cítrico.

  Lo primero que tendremos que hacer es retirar al máximo la parte blanca de las pieles. 




    Precalentar el horno a 90º
    Poner las pieles sobre la bandeja del horno, todas del mismo lado y meter al horno. Cuando pase una hora darles la vuelta.


    A la media hora volver a darles la vuelta y dejarlos media hora más. Sacar las pieles secas del horno y dejarlas enfríar bien. Triturar en el Thermomix velocidad progresiva 5_7. Al final darle un golpe de turbo. Guardar bien cerrado en botes herméticos.