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miércoles, 6 de mayo de 2026

Magdalenas de naranja y alcaravea

    Ya sé que naranjas hay durante todo el año pero nada comparable a las recién cogidas del árbol, sin haber tocado cámara frigorífica alguna; así que, antes de que termine la temporada de la naranja, tenía que repetir esta maravilla, cuya receta obtuve hace años en un curso que hice en la extinta Tallerería

    Ingredientes :

  • 110 ml de aceite de girasol
  • 150 g de azúcar
  • 2 huevo L
  • 240 g de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1/4 de cucharadita de bicarbonato
  • 1 pizca de sal
  • 130 ml de buttermilk
  • 1 cucharada de zumo de naranja
  • Ralladura de 1 naranja
  • 1/2 de cucharadita de alcaravea recién molida
  • 1 cucharada de cacao en polvo desgrasado sin azúcar
  • 5-6 cucharadas de mermelada de naranja
    Para el glaseado :

  • 65 ml de nata 35% mg
  • 40 g de chocolate de cobertura al 70%

    Precalentar el horno a 175º C, con calor de arriba-abajo. Engrasar bien los moldes elegidos, yo utilicé uno de silicona acanalado. 

    Tamizar la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. En un bol trabajar, con la punta de los dedos, el azúcar con la ralladura para que se impregne bien de su aceite. Añadir el huevo y batir hasta que esté espumoso. Verter en hilo el aceite sin dejar de batir, a velocidad baja. Echar la alcaravea y 1/3 de la harina y batir hasta que se incorpore. Agregar la 1/2 del buttermilk y el zumo y repetir el proceso, trabajando ya con una espátula, alternando otro 1/3 de la harina con el resto del buttermilk y terminando con lo que quede de la harina.

    Echar un par de cucharadas de masa en el fondo de cada molde, media cucharadita de mermelada en el centro y espolvorear con un poco de cacao. Repetir las capas, terminando con una de la mezcla preparada, hasta rellenar 1/3 de la capacidad del molde elegido. 

    Hornear sobre rejilla, a media altura, alrededor de unos 20 minutos o, cuando al pinchar con una brocheta, salga limpia. Sacar del horno y, después de dejar reposar un par de minutos, desmoldar. Terminar de enfriar sobre una rejilla.

    Una vez fríos del todo, prepararemos el glaseado. Calentar la nata a fuego lento y, sin dejar que llegue a hervir, retirar del fuego. Incorporar el chocolate troceado, removiendo hasta se funda por completo y esté liso y brillante. Dejar entibiar 5 minutos antes de glasear con él las magdalenas.

    Fuente : Del curso "Super Cupcakes II" impartido por Ivana Muntan 

martes, 21 de abril de 2026

Curry de caballa con cúrcuma, citronela y leche de coco

    No os podéis imaginar las ganas que tenía de que comenzara la temporada de la caballa y, en cuanto las he visto en el mercado, no he podido por menos de que alguna se viniera conmigo a casa para preparar un plato muy especial que tiene sus orígenes en la gastronomía del sur de la India y adaptado en algunos de los países costeros del sudeste asiático como Tailandia.

    Ingredientes :

  • 600 g de lomos de caballa limpios, sin piel ni espinas
  • 1 cebolla roja pequeña
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 1 cucharadita de comino en grano
  • 1 ramita de citronela
  • 1/2 cucharada de curry de Madrás
  • 1 cucharada de pasta de tomate concentrado
  • 1/2 cucharadita de cilantro en polvo
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharada de cilantro fresco, picado con sus tallos
  • 100 ml de agua
  • 250 ml de leche de coco
  • 1/2 lima
  • 1 cucharadita de miel
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva

    Pelar y picar la cebolla en juliana fina. En un mortero machacar los ajos junto al jengibre hasta que se forme una pasta. Cortar la caballa en trozos grandes y reservar.

    En una cazuela, a fuego bajo, tostar los cominos. Cuando comiencen a dar olor, echar un chorrito de aceite y la cebolla y rehogar. Añadir la pasta de ajo y jengibre, remover hasta que se integre y dejar cocinar un par de minutos antes de agregar el curry, la pasta de tomate, el cilantro en polvo y la cúrcuma y remover. 

    Echar el agua, salpimentar y añadir el cilantro fresco picado y la citronela. Bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar 5 minutos. 

    Añadir la leche de coco y la miel, subir el fuego y llevar a ebullición. Volver a poner al mínimo y cocinar hasta que espese ligeramente. Agregar la caballa, tapar y cocinar hasta que el pescado esté hecho, unos 3 minutos más o menos, aunque el tiempo dependerá del grosor que tengan de los trozos.

    En el momento de llevar a la mesa, retirar la citronela, exprimir por encima el zumo de la media lima y espolvorear con un poco de cilantro fresco picado. Servir acompañado de arroz blanco.

    El intenso sabor de este pescado azul casa a las mil maravillas con la profundidad de las especias y la cremosidad de la leche de coco. El toque cítrico final que le aporta la lima dotará de un equilibrio perfecto al plato.

    Fuente : Adaptado de Ninja Test Kitchen

jueves, 27 de noviembre de 2025

Cazuela de rape con pimientos

    Si eres de los que no te gusta comer pescado, por la incomodidad de encontrarte espinas, esta receta, sin duda alguna, te va a gustar. El rape es un bocado exquisito que cuenta solamente con un hueso central bien fácil de retirar. Así que, ya puedes ir olvidándote de la excusa de las espinas, jejjeje.

    Ingredientes :

  • 1 Kg de medallones de rape
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de comino en polvo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 pizca de jengibre en polvo
  • 1 pizca de cúrcuma
  • 4 ó 5 hebras de azafrán
  • 1 pizca de cayena en polvo
  • 1 cucharada de cilantro fresco picado
  • 60 ml de aceite de oliva
  • Sal

    Lavar y secar los medallones de rape. En un bol grande, mezclar las especias junto a la mitad del aceite y salar ligeramente. Introducir en la mezcla los medallones procurando que queden impregnados de ella por todas partes. Tapar con plástico y dejar macerar en la nevera durante por lo menos una hora.

    Pelar la cebolla y cortarla en juliana fina. Dar un tajo a los ajos con cuidado de no retirar la piel. Lavar los pimientos, secar, retirar los pedúnculos y las semillas y cortar en tiras. En una cazuela, a fuego suave, pochar en el resto del aceite, durante aproximadamente unos 15 minutos, la cebolla, los pimientos y los ajos enteros, removiendo de vez en cuando. 

    Cuando estén tiernos añadir los medallones junto al líquido del macerado. Rectificar de sal, tapar y dejar cocinar, siempre a fuego suave, de 10 a 15 minutos dependiendo del tamaño de los medallones y, justo antes de llevar a la mesa, espolvorear con el cilantro.

    Fuente : Libro Tajines de Martine Lizambard. Libros Cúpula

viernes, 31 de octubre de 2025

Tajine de cordero y membrillos caramelizados (Safargel Bal Ghalmi)

    Después de sufrir un verano tan extremadamente caluroso, ya iba necesitando que la temperatura descendiese y nos metiéramos de lleno en la que es, sin duda alguna, mi estación favorita: el otoño. Y no es que el calorcito no me guste pero, tantas y tantas tórridas jornadas acaban por saturarme. Para celebrar la entrada de la nueva estación, más vale tarde que nunca, he preparado un plato con uno de sus productos estrella: el membrillo. 

    Este tajine es, junto al de pollo con limón confitado y aceitunas y al de cordero con ciruelas, un clásico de la cocina de los países del Norte de África (tradicionalmente Marruecos, Túnez y Argelia)

    Ingredientes :

  • 1,200 g de cordero troceado
  • 35 g de mantequilla 
  • 1 chorrito de aceite de oliva
  • 1 rama de canela
  • 3 cucharaditas de jengibre en polvo
  • 1 cucharadita de miel
  • 10 hebras de azafrán
  • 1 cebolla roja
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 de cucharadita de pimienta negra
  • 1 ramillete de cilantro fresco 
  • 2 cucharadas de cilantro fresco picado 
  • Semillas de sésamo tostado
    Para los membrillos :

  • 2 ó 3 membrillos
  • 3 cucharadas de miel
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • Agua + 1 rama de canela (para la cocción)
  • Zumo de 1/2 limón


    Poner en el tajín, en su defecto una olla de fondo grueso o de hierro colado, a fuego medio, la mantequilla hasta que esté derretida. Añadir las especias y rehogar ligeramente. Cuando empiecen a desprender sus aromas agregar el aceite y la cebolla en juliana y dejar cocinar hasta que esté pochada. Echar el cordero e ir moviendo hasta que esté completamente sellado. Verter agua hasta que quede cubierto, salpimentar y añadir el ramillete de cilantro. Cuando rompa el hervor, bajar el fuego al mínimo, tapar y dejar cocinar. 

    Mientras se se cocina el cordero prepararemos los membrillos. Cortar los membrillos en cuartos retirando las semillas, que envolveremos en una gasa. En una cazuela amplia, introducir los cuartos de membrillo, la gasa de las semillas, el palo de canela y el zumo de limón. Verter agua hasta cubrir, llevar al fuego y dejar cocinar hasta que estén cocidos. Sacar los trozos del agua, secar e ir colocándolos en una sartén, rociarlos con la miel y saltear hasta que estén caramelizados. Espolvorear con la canela y reservar en caliente.

    Cuando la carne esté tierna, aproximadamente después de una hora, retirar el ramillete de cilantro. Agregar la miel y remover para integrar. Rodear la carne con los membrillos, dejando ésta en el centro. Espolvorear con el sésamo y el cilantro picado y servir enseguida.

    Fuente : Sweet & Sour

jueves, 27 de febrero de 2025

Leche frita de naranja sanguina y cardamomo

    Comienza el carnaval con este jueves lardero. Uno de los dulces típicos de esta fecha, y que más disfrutamos al comer en casa, es la leche frita, tan humilde y fácil de preparar. Sigo en mi empeño de introducir la naranja sanguina, mientras las encuentre en el mercado, en lo que cocine; así que, en este caso, me he liado la manta a la cabeza y, a riesgo de que la leche se cortara, he introducido un poco de zumo en mi receta con un resultado más que óptimo. 

    Ingredientes :

  • 450 g de leche
  • 60 g de azúcar
  • 55 g de maicena
  • 30 ml de zumo de naranja sanguina
  • 2 cucharaditas de ralladura de naranja sanguina
  • 8 vainas de cardamomo, ligeramente chafadas
  • 1 huevo (para rebozar)
  • Harina (para rebozar)
  • Aceite para freír
  • 2 cucharadas de azúcar glass + un poco para espolvorear
  • 1 chorrito de zumo de naranja sanguina colado

    Poner en un cazo el azúcar y la ralladura y trabajar con los dedos hasta que el azúcar esté completamente impregnado con el aceite de la ralladura. Añadir la mitad de la leche y las vainas de cardamomo, remover y cocinar, a fuego lento, hasta que rompa el hervor. En la otra mitad de la leche agregar el zumo y la maicena y desleír ésta por completo en la mezcla. Retirar las vainas de cardamomo y verter en hilo el preparado de maicena en la leche caliente, removiendo sin parar hasta que espese.

    Volcar la crema en un molde ligeramente humedecido con agua y tapar a piel. Yo usé unos moldecitos de silicona que también humedecí y tapa a piel para que no se formara costra. Dejar enfriar por completo en la nevera, mejor de un día para otro. 

    Si habéis utilizado un único molde cortar la crema en porciones. Pasar por harina y huevo batido y freír en el aceite bien caliente hasta que se dore. Dejar escurrir sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa. Poner las cucharadas de azúcar glass en un cuenquito e ir añadiendo a poquitos el zumo colado removiendo hasta tener la textura de glaseado deseada.

    Una vez frío espolvorear con u poco de azúcar glass y regar con unos hilos de glaseado. Mantener refrigerado hasta su consumo.

    El resultado es una leche frita deliciosa, con un ligero sabor a naranja y un sutil aroma de cardamomo.

miércoles, 12 de febrero de 2025

Financiers de mandarina y clavo

    Desde varias semanas antes de San Valentín las redes se llenan de corazones y los colores que predominan son el rosa y el rojo. Yo creo que no hay nada más amoroso, y que demuestre mejor el cariño hacia los nuestros, que preparar algo especialmente rico para que lo disfruten a tope. 

    Así que en el blog, por lo menos este año, no habrá corazones, ni se teñirá de rosa o rojo sino de naranja, ya que la delicatessen elegida para la ocasión ha sido unos financiers de mandarina y clavo, que están para relamerse de gusto. Vamos, que seguimos disfrutando de productos que están en plena temporada.

    Ingredientes :

  • 100 g de mantequilla
  • 60 g de harina
  • 90 g de almendra molida
  • 110 g de azúcar glas + para espolvorear
  • 30 g de miel
  • 1 pizca de sal
  • 1/4 de cucharadita de clavo molido
  • 2 cucharaditas de ralladura de mandarina
  • 2 cucharaditas de zumo de mandarina
  • 120 g de claras de huevo 

    Lo primero será preparar la mantequilla dorada. Poner en un cazo a fuego medio y dejar cocinar hasta que adquiera un color avellana, retirando la espuma según vaya saliendo. Apartar del fuego, añadir la miel, mezclar bien y dejar atemperar.

    Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo. Engrasar los moldes con spray desmoldante.

    Poner en un bol las harinas tamizadas, la sal, el clavo molido, la ralladura y el glas. Agregar las claras de una en una, integrando bien entre cada adicción. Verter la mantequilla y remover, con ayuda de una espátula, hasta que la masa esté homogénea. Por último añadir el zumo e integrar por completo.

    Verter la mezcla en los moldes elegidos. Yo elegí uno de 9 cavidades rectangulares y, aunque es de silicona, lo engrasé para no tener ningún riesgo de que se pudiera pegar.

    Cocer unos 35 minutos, a media altura de horno, hasta que estén bien dorados. Dejar enfriar por completo sobre una rejilla antes de desmoldar.

    Espolvorear con más glas justo antes de servir.

    Fuente : Adaptada de Adopte un gateau

miércoles, 4 de diciembre de 2024

Glühwein Bundt Cake

    Coger la maleta que nos vamos de viaje. Bueno, de viaje de viaje quizás no, pero seguro que si cerráis los ojos y aspiráis el aroma que desprende el bundt que hoy os traigo, os trasladará a alguno de los mercaditos navideños que se instalan, en estas fechas, en muchos lugares del centro de Europa.

    Aunque en esta ocasión he utilizado vino especiado ya preparado, tenía que terminar ya la botella, lo ideal es prepararlo en casa. Os dejo la receta aquí por si os apetece hacerlo vosotros.

    El molde que he utilizado es de los pequeños, de 5 tazas, por lo que sí lo vais a hornear en uno más grande deberéis aumentar proporcionalmente los ingredientes.

    Ingredientes :

  • 2 huevos L
  • 120 g de azúcar
  • 80 g de aceite de girasol
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo
  • 125 g de harina
  • 15 g de cacao en polvo sin azúcar (tipo Valor)
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1 pizca de sal
  • 40 g de glühwein
  • Azúcar glass para decorar

    Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo. Engrasar el molde con spray desmoldante, o con mantequilla derretida, incidiendo bien en todas las aristas. Reservar.

    Tamizar en un bol la harina, el cacao, la levadura, la canela y la sal. Reservar.

    En otro bol, Batir los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanquee y esté espumosa. Echar en hilo el aceite, sin dejar de batir, y cuando esté mezclado agregar el vino e integrar. Añadir los ingredientes secos y, con ayuda de una espátula, mezclar hasta que esté uniforme. Verter la masa en el molde preparado y hornear, a media altura, durante unos 35 minutos o hasta que, al pinchar con una brocheta, ésta salga limpia. Sacar y dejar reposar, sobre una rejilla, durante por lo menos una hora antes de desmoldar. Pasado ese tiempo, zarandear el bundt para que se despegue bien de las paredes, volcar sobre la rejilla y retirar el molde. 

    Justo antes de servir espolvorear ligeramente con azúcar glass y preparaos para disfrutar de lo lindo del olor a Navidad.

sábado, 10 de febrero de 2024

Baos de pato a la pekinesa

    Feliz Año Nuevo!!!

    Que no, que no me he terminado de volver majareta, que me refiero al nuevo año lunar chino, el 4722, año del tigre, que hoy da comienzo. Además que, como no subí nada para celebrar el nuestro, ¿por qué no hacerlo con el chino? Al fin el cabo de lo que se trata es de celebrar algo y para eso, en España, no tenemos problemas y lo celebramos todo todo... anda que no nos gusta la fiesta, jejjeje. 

    Y, para más celebración, os traigo dos recetas en una : por un lado la del pan bao y por otra la del pato a la pekinesa. Vamos al lío que la entrada de hoy es larga

    Ingredientes :

    Para los baos :

  • 250 g de harina
  • 7 g de levadura fresca de panadería
  • 20 g de azúcar
  • 120 g de agua templada
  • 15 g de aceite de girasol
    Para el pato :

  • 2 magrets de pato
  • 2 badianas o anís estrellado
  • 1 palo de canela
  • 1 cucharadita de semillas de hinojo
  • 1 cucharadita de pimienta de Sichuan
  • 100 ml de mirin o vino de arroz
  • 1/4 de cucharadita de cayena
  • 1 cm de jengibre fresco rallado
  • 4 cucharadas de salsa de soja 
  • 3 cucharadas de miel
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
    Para acompañar :

  • Cebolleta tierna en juliana

    Lo primero será empezar a preparar los baos para darle tiempo a la masa para que leve.

    Disolver la levadura en el agua templada. Poner en un bol la harina abriendo un hueco en el medio y echar dentro el aceite, el azúcar y la mezcla de levadura. Amasar hasta que tener una masa suave y lisa. Tapar con un paño limpio y dejar levar hasta que doble de volumen.

    Mientras la masa va levando comenzaremos con el pato ya que también tendrá que macerar durante un par de horas. Secar bien los magrets, salpimentar ligeramente y, con un cuchillo bien afilado, hacer cortes profundos en la parte de la grasa, pero sin llegar a la carne. Colocar en una fuente de horno y reservar.

    Poner en un cazo la soja, el jengibre, las especias, la miel y el mirin. Remover y calentar a fuego lento hasta que arranque el hervor. Colar la mezcla y verter por encima de los magrets. Tapar y dejar macerar, para que absorban todos los sabores, durante un par de horas.

    Una vez que haya pasado ese tiempo, llevar a mitad de horno, precalentado a 200ºC con calor de arriba-abajo, y dejar durante unos 15- 20 minutos.

    Mientras se cocina el pato desgasificar la masa de los baos y dividir en 8 partes, de unos 50 g cada una, y bolear. Con ayuda de un rodillo, estirar cada bola suavemente dándole forma ovalada. Pintar con un poco de aceite, doblar por la mitad y poner en una vaporera, o en la varoma de la thermomix, sobre un cuadradito de papel de hornear, para que no se peguen en el fondo, sin tocarse entre ellos. Volver a tapar y dejar levar de nuevo durante unos 45 minutos más.

    Volvemos con el pato. Retirar el líquido pasándolo a un cazo. Bajar la temperatura del horno a 180ºC, y seguir asando los magrets hasta que estén bien dorados, de 20-30 minutos. Sacar del horno y dejar reposar un poco antes de laminarlos en lonchitas bien finas. Mantener el pato en caliente. Poner el cazo con el líquido de la maceración a fuego lento y dejar reducir hasta que espese un poco y esté meloso.

    Poner una cazuela con algo de agua al fuego y, cuando comience a hervir, poner encima la vaporera con los baos. Dejar cocer 15 minutos. Apartar y dejar reposar un par de minutos. Si los vas a cocer en Thermomix poner 300 g de agua en el vaso, cerrar y programar 10 minutos, temperatura varoma, vel.2. Poner encima el accesorio varoma y programar 12 minutos, temperatura varoma, vel.2. Retirar de encima del vaso y dejar reposar los baos 5 minutos más.

    Rellenar los panes con las lonchitas de pato y la cebolleta en juliana. Regar con un poquito de la salsa reducida y servir antes de que se enfríe. 

    Fuente : Baos de Cupcakes a gogó y Pato Pekín de  @dondemauge 

domingo, 28 de enero de 2024

Blondie de manzana y canela con glaseado de sidra

    Hacía mucho que no encontraba manzanas reinetas así que cuando vi que las tenían en el super no me pude resistir a llevarme unas cuantas para casa. Es que es verlas y transportarme mágicamente a una de las sidrerías de Guipúzcoa. Aunque, en esta ocasión, no voy a pensar en los chuletones compartidos ni en las tortillas de bacalao. Por ahora me voy a quedar tan sólo con las manzanas y la sidra, que tampoco es moco de pavo, para preparar un riquísimo dulce que nos alegre la merienda en esta gris y desapacible tarde de domingo.

    No sé muy bien si a esta receta debería llamarse brownie de chocolate blanco, nunca he tenido demasiado clara la diferencia, ya que en la receta en la que me he basado el blondie no lleva el chocolate blanco más que en las pepitas que acompañan a la manzana. Como yo soy la que escribe en este blog, para mí, esto es un blondie.

    Ingredientes :

  • 180 g de chocolate blanco de postres
  • 100 g de mantequilla
  • 70 g de azúcar moreno
  • 2 huevos L
  • 95 g de harina
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1/4 de cucharadita de nuez moscada recién molida
  • 1 pizca de sal
  • 2 manzanas reinetas (unos 200-210 g)
    Para el glaseado :

  • 120 g de azúcar glass
  • 2 cucharadas de sidra natural
  • Canela para espolvorear

    Precalentar el horno a 180º C, con calor de arriba-abajo. Encamisar un molde con mantequilla y harina o forrarlo con papel de hornear untado de mantequilla y reservar. Tamizar la harina junto a las especias y la sal. Pelar las manzanas y cortarlas en cuadraditos pequeños.

    Fundir la mantequilla junto al chocolate en el microondas teniendo cuidado de que no se queme. Es preferible poner varios tiempos cortos que arriesgarse. Remover bien, añadir un huevo y seguir batiendo, al principio parece que se corta pero al cabo de un poco ya veréis como se pone cremosa la mezcla. En ese punto echar el otro huevo y volver a batir hasta integrar. Agregar el azúcar y, cuando esté bien integrado, añadir la mezcla de harina y especias tamizadas. Remover hasta que la masa esté uniforme antes de agregar los cuadraditos de manzana. Integrarlos, con ayuda de una espátula, hasta que queden distribuidos uniformemente. Verter la masa en el molde. Hornear aproximadamente 30 minutos. Sacar del horno y dejar enfriar ligeramente antes de desmoldarlo. Terminar de enfriar sobre una rejilla.

    Una vez frío por completo el blondie, prepararemos el glaseado mezclando el azúcar glass con la sidra. Dibujar con el líneas por la superficie y terminar espolvoreándolo con un poco de canela.

    Podéis llevarlo a la mesa entero o, como en mi caso, como podéis apreciar en las fotos, cortado en cuadraditos de bocado, vosotros decidís. Sea como sea lo que tengo claro es que lo vais a disfrutar.


    Fuente : Adaptado de Pies&Tacos

viernes, 8 de septiembre de 2023

Sándwiches de helado de leche merengada

    Parece que este verano se va a alargar aunque las temperaturas, a días, nos hayan dado una ligera tregua, por lo que sigue apeteciendo comer platos fresquitos. Así que no nos queda otra que  retrasar el cuchareo hasta que bajen las temperaturas, pero ¡ay, cuándo bajen! Cuando bajen nos vamos a tirar a ello de cabeza. De momento, nos conformaremos con cosas tan deliciosas como los heladitos que hoy os traigo.

    Hace mucho tiempo me aficioné a la leche merengada así que en el blog no podía faltar, lo que no me explico ni yo misma es cómo no estaba la receta publicada todavía, pero con el tiempo todo llega y aquí tenéis la prueba. 

    La idea de publicarla en forma de helado la tenía clara desde que trajeron unos biscuits en una oferta especial en Bofrost, la empresa de congelados que me sirve a domicilio. Cuando encontré en Mercadona las galletas de canela idénticas a las que esos heladitos tenían fui cuando me decidí a reproducirlos en versión casera.

    Ingredientes :

  • 500 ml de leche entera
  • 200 ml de nata de montar
  • 55 g de azúcar
  • 20 g de azúcar glass
  • 2 cucharadas de azúcar invertido (opcional)*
  • 1 palo de canela
  • La piel de 1/2 limón (sin la parte blanca, sólo la amarilla)
  • 2 claras de huevo L
  • Galletas de canela redondas
  • Canela en polvo (opcional)
    *El azúcar invertido sirve para evitar que en el helado se formen cristales de hielo. También podéis utilizar miel pero ésta le dará sabor.

    En un cazo poner la leche, el palo de canela, la piel de limón y 40 g de azúcar. Llevar a fuego medio, remover hasta que se disuelva el azúcar y dejar hasta que rompa el hervor. Retirar del fuego, añadir el azúcar invertido, remover y dejar infusionar hasta que se enfríe. Cuando esté a temperatura ambiente, retirar el palo de canela y la piel del limón. 

    Montar las claras con los 15 g de azúcar restante, hasta obtener picos fuertes, y mezclar ambas preparaciones cuidadosamente. Montar la nata con el azúcar glass e integrar con movimientos envolventes para que la mezcla se baje lo menos posible. Meter en la nevera por lo menos 2 horas, mejor toda la noche, y mantecar en la máquina heladera hasta que esté coja la textura adecuada. 

    Si no disponéis de máquina una vez refrigerada la mezcla verter en una fiambrera y congelar. Sacar cada media hora y romper los cristales de hielo que se hayan formado montando de nuevo la mezcla. Repetir 4 ó 5 veces hasta que esté cremoso.

    Para montar los sándwiches, ir poniendo las galletas del revés en un molde cilíndrico de la misma medida que ellas. Pasar a una manga una parte del helado, cubrir cada galleta con él, espolvorear con un poco de canela en polvo (yo no lo hice) y tapar con otra galleta. Meter en bolsitas individuales, o cubrir con plástico cada sándwich, e ir colocándolos en una fiambrera. Tapar y volver a llevar al congelador hasta un ratito ante de servir.

martes, 28 de febrero de 2023

Bizcocho de calabaza y canela

    Llego justo a la hora de la merienda y, con el frío que está haciendo, nada apetece más que quedarse en casa acurrucado en el sofá, debajo de una manta y tomando algo calentito. Y, para que la tarde sea perfecta, ¿qué os parece si todo esto lo acompañamos con un rico y jugosísimo bizcocho? 

    Aquí, en Valencia, es bastante frecuente encontrar trozos de calabaza horneada en la mayor parte de los hornos y supermercados así que ¿por qué no aprovecharnos de ello? Lo normal en estas fechas, que ya estamos en temporada fallera, sería preparar buñuelos de calabaza pero yo os voy a proponer hornear algo distinto y también bien rico. 

    Ingredientes :

  • 180 g de harina
  • 165 g de azúcar
  • 125 ml de aceite suave 
  • 2 huevos L
  • 185 g de puré de calabaza
  • 120 ml de leche caliente
  • 2 cucharaditas de canela en polvo*
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de levadura química
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • Azúcar glass para espolvorear
    *La receta original lleva 1 cucharada de canela pero yo rebajé la cantidad para que el resultado fuera más sutil

    Poner a calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo. Engrasar muy bien, con spray o con mantequilla derretida, el molde elegido. Yo me decanté por el Heritage Loaf de Nordic Ware que estoy totalmente enamorada de lo preciosos que quedan los bizcochos en él.

    Tamizar la harina, la sal, la canela, la levadura y el bicarbonato. Reservar. Poner el puré de calabaza junto a la leche caliente en el vaso de la batidora y triturar hasta que quede una crema. Reservar.

    Poner en un bol el aceite y el azúcar y batir hasta que comience a emulsionar. Añadir los huevos, uno a uno, batiendo bien entre cada adicción. Agregar la mitad de la mezcla de harina e integrar. Verter la crema de calabaza y leche y remover hasta que esté bien mezclado. Echar el resto de la harina y remover, con ayuda de una espátula, justo hasta que esté integrada, pero sin trabajar demasiado para evitar que el gluten se desarrolle.

    Verter la mezcla en el molde anteriormente preparado. Golpear suavemente sobre la encimera para que la masa se asiente y no queden burbujas en su interior. 

    Hornear a media altura durante unos 45 minutos. Pinchar con una aguja para comprobar que esté bien cocido. Dejar enfriar sobre una rejilla alrededor de10 minutos antes de desmoldarlo. Pasado ese tiempo, zarandear un poco el molde para ayudar a que el bizcocho se termine de despegar de las paredes. Poner la rejilla por encima, voltear y retirar el molde, dejando terminar de enfriar el bizcocho sobre la rejilla.

    Justo al llevarlo a la mesa, cuando esté totalmente frío, si queréis, podéis espolvorearlo con azúcar glass como yo hice, aunque realmente no le hace falta absolutamente nada para estar divino.


     Fuente : I Love Bundt Cakes

miércoles, 19 de octubre de 2022

Chocolate Pumpkin Swirl Cake

    Por fin llegó el tiempo donde, llegada la tarde, el arrebujarse en el sofá, arropado con una manta y una bebida calentita entre las manos, es lo que más apetece. Pero claro, para mí, todo esto no estaría completo sin un buen libro y algo dulce que llevarse a la boca. 

    Aprovechando que también estamos en tiempo de calabazas estaba claro que no tardaría en preparar algo dulce con ellas y si, además, añadimos un poquito de chocolate ya lo elevaríamos de delicioso a exquisito. 

    Con calabaza y chocolate tengo muchas recetas apuntadas y pendientes de preparar pero cuando vi como quedaba de bonita esta preparación de Zoë Bakes me enamoró y no me pude resistir a ponerme manos a la obra... o, mejor dicho, a la masa. 

    Si pincháis en el enlace veréis que las cantidades están ajustadas para un molde de bundt de 10 tazas así que yo las reduje a la mitad, ya que tenía claro que pensaba utilizar mi Heritage Loaf Pan de Nordic Ware, de 6 tazas, y esas son las cantidades que yo os dejo en la receta.

    Ingredientes :

  • 120 ml de aceite de girasol
  • 110 g de azúcar
  • 110 g de azúcar moreno
  • 2 huevos L
  • 215 g de puré de calabaza asada
  • 90 g de crème fraîche o yogur griego (usé yogur)
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
  • 150 g de harina
  • 3/4 de cucharadita de bicarbonato 
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada molida
  • 1/8 de cucharadita de pimienta de Jamaica molida
  • 1/4 de cucharadita de jengibre molido
    Para la capa de chocolate :

  • 10 g de cacao en polvo (tipo Valor)
  • 1/2 cucharadita de canela
    Para espolvorear :
  • 20 g de azúcar glass
  • 1/4 de cucharadita de especias de pastel de calabaza (Pumpkin pie spices)

    Engrasar el molde elegido y poner a calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo.

    Batir en un bol los huevos junto a los azúcares hasta que la mezcla blanquee. Añadir el aceite e integrar. Agregar el puré de calabaza, la vainilla y el yogur y mezclar hasta que esté uniforme. 

    Tamizar la harina, el bicarbonato, la sal y las especias. Echar en la masa de calabaza y mezclar, con ayuda de una espátula, justo hasta que esté integrado. Separar un tercio de la crema resultante en otro bol y añadir a ese tercio el cacao y la canela, removiendo hasta que esté uniforme.

    Verter 1/3 de la parte de calabaza en el molde engrasado anteriormente, alisando la superficie ligeramente. Repartir por encima 1/3 de la masa de chocolate. Repetir las capas 2 veces más, en las mismas proporciones, hasta finalizar con la masa de chocolate. 

    Hornear entre 45-50 minutos hasta que esté cocido. Comprobar que pinchando una aguja ésta salga limpia. Sacar del horno y dejar reposar 10 minutos antes de desmoldar. Terminar de enfriar sobre una rejilla. Mientras mezclaremos bien el azúcar glas y las especias de pastel de calabaza, que reservaremos hasta que el bizcocho esté completamente frío.

    Una vez frío del todo espolvorear, generosamente, con la mezcla de glass y especias.

    El resultado es un bizcocho extremadamente jugoso, con un punto justo de dulzor y un exquisito aroma a especias, que hará las delicias de todo el que lo pruebe. Una delicatessen la mar de otoñal ¿no os parece?

    Y no me podéis decir que, además, no quedan preciosísimas esas vetas de color. 

lunes, 15 de agosto de 2022

Empanadillas especiadas de cordero y orejones. Masa india

    Seguimos de viaje virtual, así que cogeremos nuestro equipaje para encaminarnos al aeropuerto ya que hoy nos vamos a alejar un poco más. Nos vamos a la India a deleitarnos con unas empanadillas que son una verdadera exquisitez.

    Y la razón por la que nos dirigimos a la India es porque hoy se celebra el Día de su Independencia

    El 15 de agosto de 1947 es entregado el documento donde se proclama su independencia al primer ministro indio Jawaharlal Nehru , tras haber dividido previamente Lord Mountbatten, el último virrey de la India, el Raj británico en dos estados : la Unión India (de mayoría hindú) y Pakistán (de mayoría musulmana) 

    Para la masa india :

  • 500 g de harina
  • 5 g de sal
  • 200 g de mantequilla derretida
  • 2 cucharaditas de zumo de limón
  • 2 cucharaditas de alcaravea
  • 90 ml de agua tibia
    Para el relleno :

  • 400 g de carne de cordero picada
  • 1/2 cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo 
  • 1 cm de raíz de jengibre fresco
  • 2 cucharadas de pimiento verde picado*
  • 1 pizca de cayena en polvo*
  • 2 cucharadas de hojas de cilantro picado
  • 1 bouquet garní
  • 1 y 1/2 cucharaditas de garam masala (casero o comprado)
  • 1 y 1/2 cucharaditas de semillas de cilantro
  • 1 y 1/2 cucharaditas de semillas de comino
  • 50 gramos de orejones
  • 1 cucharada de harina
  • 1 y 1/2 cucharadas de agua
  • 1 cucharadita de sal
    Para el bouquet garní de cuatro especias :

  • 2 clavos de olor
  • 1 vaina de cardamomo negro (o 3 vainas de cardamomo verde)
  • 5 cm de rama de canela
  • 1 hoja de laurel
    * En la receta original lleva una guindilla verde pero como yo no tenía le puse el pimiento y la cayena

    Envolver las especias del bouquet garní en una gasa, cerrando ésta con hilo de cocina para formar un atadillo. De esta manera se podrá localizar para retirarlas cuando convenga.

    Pelar y picar la cebolla, el pimiento y la raíz de jengibre muy finos. Machacar en un mortero el jengibre picado junto al ajo hasta obtener una pasta. Partir los orejones en cubitos muy pequeños y reservar. 

    Poner las semillas de comino y de cilantro en una cazuela de fondo grueso y tostar, a fuego medio, hasta que comiencen a dar olor. Añadir un vaso de agua. la carne picada y el bouquet garní y terminar de cubrir con agua, hasta que esté 1cm por encima de la carne. Poner a fuego medio y, cuando comience a hervir, dejar cocinar 40 minutos, removiendo de vez en cuando.

    Mientras cuece prepararemos primero la masa india. Colocaremos la harina y la sal en un bol. Incorporar la mantequilla y el zumo de limón y trabajar con las puntas de los dedos hasta que tenga la textura de las migas de pan. Añadir las semillas y la mitad del agua amasando hasta que se haya integrado . Ir agregando poco a poco el resto del agua, mientras seguimos amasando, hasta obtener una masa blanda, manejable y que no se pegue a los dedos. Envolver con un paño húmedo y dejar reposar durante unos 20 minutos. 

    Añadir la cebolla, el pimiento, la pasta de ajo y jengibre y los orejones. Salar y agregar el garam masala y la pizca de cayena. Dejar cocer, a fuego lento y removiendo de vez en cuando, hasta que el líquido se haya consumido, unos 15 minutos más o menos. Dejarlo enfriar a temperatura ambiente, retirar el bouquet garní e incorporar el cilantro picado.

    Formar un engrudo con la cucharada de harina y la cucharada y media de agua. Reservar.

    Dividir la masa en dos, reservando una de las mitades cubierta con el paño húmedo. Extender, con ayuda de un rodillo, hasta que tenga un grosor muy fino. Cortar círculos de unos 10cm de diámetro con un cortapastas. Retirar la masa sobrante, hacer una bola con ella, volver a extender y cortar más círculos. Repetir hasta terminar con la masa.

    Colocar en el centro de cada círculo 1 cucharada del relleno. Poner con el dedo un poco del engrudo preparado en el borde de la masa y doblar por la mitad, presionando el borde con fuerza hasta que quede bien sellado. Rellenar y sellar el resto de los círculos cortados. Repetir el proceso con el resto de la masa reservada hasta acabar con todos los ingredientes.

    Freír las empanadillas a fuego medio, en una sartén con abundante aceite, de pocas en pocas, durante unos 3 ó 4 minutos por cada lado, hasta que la masa esté dorada, colocándolas sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa. Servir.

    Estas empanadillas están tan ricas frías como calientes así que no os preocupéis si sobrara alguna, lo cual dudo porque están tan absolutamente divinas que se comen sin sentir.

    Fuente : Adaptada del libro Mi primer libro de cocina india de Amandip Uppal

jueves, 2 de diciembre de 2021

Snickerdoodles, unas galletas de canela muy especiales

    Alguna vez os he comentado que gran parte de los dulces que preparo están destinados para la hora en la que tomo el café con mis compañeros. Puede que los tenga mal acostumbrados pero para mí es esencial que caten y valoren mis preparaciones y, en base a sus comentarios, después decido si la receta merece estar publicada en el blog o no. Aunque la primera cata soy yo la que la realizo, ellos  finalmente son mi control de calidad, jejjeje. 

    La verdad que hacía tiempo que veía estas galletas por las redes en cuanto llegaban estas fechas pero no me había decidido nunca a hacerlas. Lo que sí que tenía claro es que quería hacerlas lo más fieles posible a las originales, hechas con crémor tártaro y bicarbonato, porque me daba a mí que tenían que tener un saborcito distinto y muy especial, con ese puntito ligeramente chispeante que les otorga el crémor, y no me había equivocado lo más mínimo. Estas snickerdoodles están impresionantemente deliciosas.

    Ingredientes :

  • 375 g de harina
  • 2 cucharaditas de crémor tártaro
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 y 1/2 cucharaditas de canela
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 230 g de mantequilla, a temperatura ambiente 
  • 250 g de azúcar (267g en la receta original)
  • 1 huevo + 1 yema de huevo L
  • 2 cucharaditas de vainilla en pasta
    Para rebozar :

  • 35 g de azúcar
  • 1/2 cucharadita de canela

    Calentar el horno a 190ºC, con calor de arriba-abajo. Forrar 2 bandejas de horno con papel y reservar.

    Poner los ingredientes del rebozado en un bol y remover hasta que la mezcla esté uniforme. Reservar.

    Tamizar, en un bol, la harina, el crémor, el bicarbonato, la canela y la sal y mezclar. Batir en otro bol la mantequilla junto al azúcar hasta que esté cremoso, alrededor de 2 minutos. Agregar el huevo, la yema y la vainilla y seguir batiendo, a velocidad alta, hasta integrar. Bajar de nuevo la velocidad al mínimo e incorporar la mezcla de harina de tres veces.

    Hacer bolas de masa, de una cucharada colmada aproximadamente, Hacerlas rodar por el rebozado para que se impregnen bien de mezcla e ir depositándola sobre las bandejas preparadas, dejando algo de separación entre ellas. Meter a mitad de horno y dejar cocer unos 10 minutos. Sacar del horno y presionarlas ligeramente con el dorso de una cuchara para aplanarlas un poco. Dejar reposar en la misma bandeja unos 10 minutos antes de pasarlas a una rejilla para que se enfríen por completo.

    Sally dice que guardadas en un recipiente hermético, a temperatura ambiente, duran hasta 7 días en perfecto estado pero yo no puedo corroborarlo. Después de que yo las catara me dio a mí la impresión de que iban a triunfar, aunque llevando canela no podía ser imparcial ya que es una de mis especias favoritas junto con el cardamomo, pero lo que no me imaginaba era que, después de probarlas, se lanzaran sobre ellas como posesos terminándoselas de una tacada, cuando normalmente llegan para dos días. Ésa era la mejor señal para saber que estaban deliciosas ¿o no? Eso sí, ninguno supo decir bien su impronunciable nombre, jajjaja.

    Fuente : Sally's baking addiction