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miércoles, 18 de diciembre de 2019

Sorta de trucha con salsa de soja y cítricos y verduras salteadas. Calendario de Adviento Día 18

    Ya hace más de un año que hice mi primera sorta, siguiendo las directrices dadas por la grandísima Chef Elena Arzak, y me gustó tanto el resultado que no he dejado de repetirlas de vez en cuando. Es algo muy muy fácil de preparar y queda la mar de vistoso.


    Esta vez he querido rizar el rizo y modificar el relleno, aún a sabiendas de que podía salirme un truño que fuera directamente a la basura... y mira que me duele tirar comida. Pero ya se sabe que el que no arriesga no gana. Y puedo decir que esta vez he ganado por goleada. Claro, que si no hubiera salido bien, no estaría la receta publicada ¿no os parece?


    En este calendario de Adviento os estoy intentando traer platos que llamen un poco la atención pero sin grandes complicaciones a la hora de encontrar los ingredientes.
    En este caso me salto un poco la norma incluyendo una salsa al más puro estilo japonés que bien podéis sustituir por un teriyaki comprado ya hecho, que se encuentra con facilidad en cualquier gran superficie e incluso en muchos supermercados, aligerado con zumo de naranja y un chorrito de limón.


    Ingredientes :
  • 1 trucha grande
  • 250 g de fideos de arroz
  • 8 tiras finitas de puerro
  • 50 ml de agua
  • 1 cucharadita de maizena
  • Perejil fresco picado 
  • Aceite de oliva
    Para la marinada
  • 100 ml de mirin
  • 100 ml de salsa de soja
  • 100 ml de zumo de naranja
  • 1 cucharada de zumo de limón
    Para las verduras salteadas
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento amarillo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo

    Mezclar todos los ingredientes de la marinada y poner en un bol.
    Limpiar la trucha y sacar los lomos. Quitar todas las espinas con ayuda de unas pinzas y retirar la piel. Partir cada lomo en 2 a lo largo y después, cada tira, partirla a la mitad para hacer bastones de unos 3cm. Sumergirlos por completo en la marinada y dejar 2 horas, dándoles la vuelta de vez en cuando.
    Pasado ese tiempo, sacar los lomos de la marinada y secarlos con papel de cocina. Poner un chorrito de aceite en una sartén y sellar los bastones de trucha por todos lados, a fuego fuerte.
    Preparar las sortas cortando los fideos del tamaño de los bastones de trucha. Poner la tirita de puerro en la mesa. Extender un poco los fideos por encima, procurando que quede el puerro en la mitad, y colocar en el centro un bastón de trucha y envolver con los fideos. Atar la tirita de puerro y cortar los fideos de las sortas para que queden igualados. Repetir con el resto de los bastones y reservar en la nevera, tapados, hasta que terminemos de preparar el resto de las preparaciones.
    Pelar la cebolla . Lavar, secar y retirar el pedúnculo y las semillas de los pimientos.
    Cortar la cebolla y los pimientos en cuadraditos pequeños. En la misma sartén de sellar los bastones de trucha, echar las 2 cucharadas de aceite y saltear las verduras durante un par de minutos, a fuego fuerte, lo suficiente para que comiencen a dorarse pero sin ablandarse demasiado. Salpimentar y reservar en caliente.
    Colar la marinada, echarla en un cazo y dejar reducir a la mitad. Añadir la maizena disuelta en el agua y cocer, sin parar de remover, hasta que tome la consistencia de una glasa. Reservar en caliente.
    Sacar las sortas de la nevera y freír en abundante aceite bien caliente, durante unos pocos segundos por cada lado, hasta que se hinchen los fideos. Sacar y dejar escurrir sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa.
    Poner 2 ó 3 cucharadas de la salsa en el fondo del plato, rodear con un cordón de verdura salteada, formando un semicírculo, y colocar una o dos sortas en uno de los lados.
    Espolvorear con el perejil picado.


    Servir enseguida


domingo, 9 de junio de 2019

Ñoquis de sémola a la romana (Gnocchi di semolino alla romana)

    "En Roma, los gnocchi, se comen los jueves"
    Aunque este es un plato simple es, probablemente para mí, uno de los más ricos de la gastronomía italiana...y mirar que los hay deliciosos.
    Parece ser que provienen de la región del Lazio, aunque algunos afirman que sus orígenes son piamonteses. Vengan de donde vengan lo cierto es que están absolutamente deliciosos.


    Ya sé que hoy ni es jueves ni es día 29, día en el que tradicionalmente se comen ñoquis en la mitad sur de América, pero me ha parecido una excelente aportación para presentar al reto CocinArte.
    Este mes lo dedicamos a repescar las obras que nos hayan faltado por hacer durante este año (aquí tenéis el recopilatorio con todas las participaciones) Yo he elegido para la ocasión el Panteón de Agripa. Así que, nos marchamos de viaje y, ya puestos, ¿por qué no degustar también el plato romano por excelencia? Pero, antes de meternos en harina, vamos a conocer un poquito más sobre este espectacular monumento que, aún hoy en día, sigue teniendo la cúpula de hormigón sin armar más grande del mundo... asombrosa la arquitectura de la Antigua Roma.



    El Emperador Adriano encargó construir este templo a Apolodoro de Damasco, famoso arquitecto del s.I, sobre los cimientos del que había mandado construir Marco Agripa, durante el gobierno de Augusto, en el año 27 a.C, y que fuera arrasado por el fuego en el 80 d.C.
    Es uno de los edificios de la Antigua Roma mejor conservados, ya que ha tenido un uso continuado a través de su historia. Desde el s.VII ha sido utilizado como iglesia denominándose, hoy en día,  Basílica de Santa María y los Mártires, aunque es vulgarmente conocida como Santa María Rotonda. (Fuentes: Wikipedia y Artehistoria)
    En la Antigua Roma, la sociedad comía lo que la tierra les proporcionaba: cereales, legumbres, hortalizas y también leche o huevos. Aunque, cuando los recursos escaseaban, básicamente se alimentaban de trigo, siendo el puls el alimento básico casi durante 300 años. Esta especie de gachas se preparaba con trigo molido, agua, sal y grasa aunque las clases más ricas las comían con huevos, queso y miel y, en ocasiones, con carne y pescado.
(Fuente: Artehistoria)


    Viendo los ingredientes del puls de las clases ricas se puede apreciar que casi se corresponden con los que se utilizan para preparar estos ñoquis, o gnocchi como los romanos les denominan, pero preparados de una manera un tanto distinta en cuanto a textura, forma y manera de cocinarlos.
    Pero vamos al lío.
    Ingredientes :
  • 125 g de sémola de trigo duro fina
  • 80 g de mantequilla + un poco para engrasar
  • 500 ml de leche (yo puse semi)
  • 1 yema de huevo
  • 25 g de parmesano rallado
  • 25 g de pecorino romano rallado
  • 10-15 hojas de salvia fresca
  • Nuez moscada recién rallada
    Calentar en una cazuela, a fuego medio, la leche con 25 g de la mantequilla y 3 pizcas de nuez moscada. Cuando la mantequilla se haya fundido, bajar el fuego, añadir la sémola y, sin dejar de remover, cocer de 8 a 10 minutos. Apartar del fuego y agregar el parmesano removiendo hasta que esté integrado. Dejar enfriar un poco, añadir la yema de huevo y mezclar hasta que la masa esté uniforme.
    Verter sobre una bandeja cubierta con papel de horno humedecido y extender, hasta que tenga un grosor uniforme de aproximadamente 1cm, con ayuda de las palmas de las manos ligeramente mojadas. Dejar enfriar mientras se precalienta el horno a 200ºC, con calor de arriba-abajo.
    Fundir el resto de la mantequilla y añadir 4 ó 5 hojas de salvia troceadas. Reservar en caliente.


    Cortar discos de 5 ó 6 cm de diámetro, con ayuda de un cortador, e ir colocándolos en una fuente de horno, ligeramente engrasada con un poco de mantequilla, superponiéndose unos con otros.
    Pincelar los discos con la mantequilla con salvia preparada anteriormente hasta que acabemos con ella. Repartir el resto de las hojas de salvia por encima y espolvorear con el pecorino rallado.
    Meter a mitad de horno, dejar cocer durante 15 minutos y luego gratinar bajo el grill unos minutos más, hasta que la superficie se vea dorada.


    Se puede comer tanto caliente como templado y acompañado de una salsa de tomate o de una de carne. Yo, como podéis ver en la fotos, he elegido una de tomate casera aromatizada con un poco más de salvia... Bocatto di cardinale!!!

    
    Fuente : Saveurs Magazine

martes, 5 de junio de 2018

Sorta de langostinos con salsa de tinta de sepia de Elena Arzak {Cooking the Chef}

    Como ya sabéis nací en Donosti (lo comento en la parte derecha del blog debajo de mi foto) y, aunque ahora estoy bastante alejada de allí, sigo visitando a la familia de vez en cuando. Todas y cada una de las veces que paso por delante del restaurante Arzak me lo quedo mirando. Me sigue maravillando que, desde ese aparentemente humilde edificio, se esconda uno de los referentes de la Nueva Cocina Vasca. Han pasado muchos tiempo desde aquellos años 70, cuando surgió ese movimiento, y sin embargo el Arzak sigue encabezando la lista de los mejores restaurantes.
    La elegida para este mes en Cooking the Chef ha sido Elena Arzak así que yo no podía estar más contenta. Esta mujer, que ha mamado esos fundamentos desde la cuna, ha conseguido mantener en la cumbre el mítico restaurante, llevando las riendas junto a su padre.


    Yo he querido preparar el primer plato con el que ella destacó y, para ello, he seguido las directrices que nos dieron en el taller que realizó en el mercado de La Bretxa de Donosti : Su sorta de langostinos. Aquí podéis ver el vídeo del taller al que me refiero.


    Ingredientes:
    Para las sortas
  • 125 g de fideos de arroz
  • 16 langostinos frescos
  • 1 diente de ajo picado
  • 1 cucharada de perejil fresco picado
  • 12 tallos de cebollino entero
  • Aceite de oliva suave 
  • Sal
    Para la salsa
  • 3 chipirones grandecitos limpios
  • 1/2 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 1 tomate pequeño
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 100 ml de vino añejo*
  • 125 ml de agua (o caldo de pescado suave)
  • 1 sobre de tinta de sepia (4 g)
  • Sal
    *En la receta original utilizan vino tinto pero yo prefiero este blanco añejo envejecido.

    Para hacer la salsa, en una cazuela, a fuego alto, saltear ligeramente los chipirones con el aceite. Retirarlos cuando empiecen a blanquear y reservar.
    Bajar el fuego al mínimo y, en el mismo aceite, rehogar la cebolla, el pimiento, el ajo y el tomate todo muy picado. Cuando esté muy muy pochado, a mí me costó como media hora, añadir los chipirones y rehogar un par de minutos. Verter el vino, dejar reducir un poco y agregar el agua y la tinta. Dejar cocer unos 10 minutos. Retirar los chipirones, que reservaremos para otro plato, triturar y colar la salsa para que quede bien fina. Añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra y remover para que le de untuosidad. Reservar caliente.
    Pelar los langostinos. No se os ocurra tirar las cabezas ya que podéis utilizarlas para otro plato, una crema de marisco, por ejemplo, añadiéndolas a un fondo de verduras como él de esta salsa.
    Retirar el intestino de los langostinos, lavar y secar. Poner en un cuenco y añadir un chorrito de aceite, el ajo picado fino y el perejil picado. Salar ligeramente y remover para que queden totalmente impregnados.


    Escaldar 8 de los tallos de cebollino para darles la elasticidad suficiente para poder anudar después las sortas. Sacar y dejar sobre papel de cocina para quitarles humedad. Trocear los demás y reservar para finalizar el plato.
    Poner uno de los tallos escaldados sobre la superficie de trabajo y extender sobre él unos pocos fideos, del tamaño aproximado de los langostinos, procurando que quede a la mitad. Colocar en el centro un langostino y envolver con los fideos cubriendo por completo. Anudar el cebollino hasta hacer un hatillo. Cortar las puntas de los fideos de las sortas para que queden igualados los extremos. Preparar los 8 hatillos. Estos se pueden tener preparados, reservándolos en la nevera, hasta 2 horas antes de freír.
    Poner bastante aceite en una sartén para freír las sortas. Meter unos segundos cada sorta en el aceite bien caliente y, nada más que los fideos se hinchen darle la vuelta otros pocos segundos. Sacar la sorta y dejar reposar sobre papel de cocina, para que pierda el exceso de grasa. Sazonar con un poco de sal y cebollino picado. Reservar mientras se saltean el resto de los langostinos.
    Poner en el fondo del plato un poco de salsa, regar con un hilo de aceite de oliva, colocar 2 langostinos salteados encima y una sorta sobre cada langostino. Espolvorear con más perejil picado.
 

        Lo ideal para disfrutar a tope del plato es cortar la sorta y comerla mezclada con la salsa.


    Aunque yo lo presento con la salsa de tinta también se puede acompañar con una mahonesa ligera de hierbas, una mahonesa de foie, una salsa de maíz o una salsa de marisco. Con esta última opción además se pueden aprovechar las cabezas en el mismo plato 😉


        Lo que más me alucina de algunos de nuestros mejores Chefs es la asombrosa capacidad que tienen para transformar los platos más tradicionales de la gastronomía, vistiéndoles con un toque de glamurosa modernidad. Este plato, que he intentado emular, es uno de los mejores ejemplos de lo que os decía anteriormente, utilizando como base una de las más tradicionales salsas del País Vasco.
    Y tan emocionada de preparar alguna cosilla de esta grandísima Chef que se me olvidaba dejaros el recopilatorio con las maravillas que, seguro, han preparado mis compis de reto, aquí lo tenéis.

martes, 31 de enero de 2017

Amorelli glamurosos con queso, foie y rebozuelos {Reto Cocinillas}

    Hoy os traigo una receta salada donde, un sencillo plato de pasta, se convierte en una auténtica delicatessen digna de la cocina de los más prestigiosos chefs.


    Este mes ha sido Blanca la encargada de buscar receta de Lorraine Pascale para el reto de los cocinillas, la elegida ha sido los "Glam Mac&Cheese"(Macarrones con queso glamurosos) del libro Baking Made Easy. Leyendo los ingredientes de la receta he visto que es bastante parecida a los Mac&Cheese que ya tengo publicados así que, como me apetecía mucho participar en el reto, no me ha tocado otra que tunearla y hacerlos realmente glamurosos.


    Ingredientes :
  • 400 g de amorelli
  • 3 chalotas
  • 100 g de bacon ahumado
  • 20 g de rebozuelos secos
  • 30 g de mantequilla
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 3 cucharadas de harina
  • 250 ml de leche
  • 250 ml de nata espesa de cocina
  • 50 g de foie fresco
  • 2 ramitas de tomillo fresco
  • 70 g de queso parmesano rallado
  • 50 g de pan rallado
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Perejil picado

    Precalentar el horno a 200º C.
    Poner en un cuenco con agua templada los rebozuelos, para que se hidraten, durante 12 minutos. Cuando haya pasado ese tiempo, volcar sobre un colador y reservar.
    Mezclar 50 g del parmesano con el pan rallado y reservar. Pelar y cortar las chalotas muy finas y reservar.
    Poner en una cazuela el bacon cortado en trocitos y freír hasta que esté dorado y crujiente. Retirar y reservar.
    En la misma cazuela poner la mantequilla y el aceite a fuego bajo y dejar pochar dentro las chalotas. Cuando empiecen a estar blanditas añadir las hojitas de tomillo y los rebozuelos, bien escurridos, y dejar cocinar hasta que estos pierdan su agua. Espolvorear con la harina y remover bien hasta que pierda el color a crudo. Verter la leche poco a poco, removiendo entre cada adicción, para evitar que nos salgan grumos. Cuando tenga la consistencia de una crema añadir la nata y el foie en trocitos y remover hasta que este último se derrita y esté completamente integrado. Agregar los 20 g de parmesano que nos quedaban, el bacon reservado y mezclar hasta integrar en la salsa. Salpimentar al gusto. Retirar del fuego y reservar en caliente.
    Cocer los amorelli en abundante agua con sal hasta que estén al dente, mirar los tiempos de cocción que recomienda el fabricante, yo los tuve durante unos 8 minutos. Escurrir poner en un cuenco amplio, verter la salsa sobre ellos y, con mucho cuidado, remover hasta que estén todos bien cubiertos por ella. Echar en una fuente de horno, espolvorear con la mezcla de parmesano y pan rallado, colocar unas nueces de mantequilla por encima y hornear durante 20 minutos hasta que la superficie esté bien dorada.
    Justo antes de servir espolvorear con un poco de perejil picado.


    Cuando los llevé a la mesa tenía serias dudas de que mis hijos no protestaran, ya que el sabor que toma del foie no sabía si les terminaría de gustar, así que crucé los dedos y esperé a ver que decían... fué un éxito total.


    Y, en esta ocasión, la portada la ha hecho Blanca, chulísima que está ¿a qué sí?


    Y solamente me queda invitaros a visitar las aportaciones de mis compis
    Alicia de Pan, uvas y queso
    Bea de Sweet Cookies by Bea
    Mavi de Mandarinas y Miel
    Blanca de Menjar a ca la Blanca

lunes, 16 de enero de 2017

Arroz meloso de carabineros

    Hace tiempo que no subía la receta de un arroz, la verdad, es que siempre suelo hacer las mismas que ya tengo publicadas, pero como aún me quedaban unos cuantos carabineros congelados, que compré para Navidad, pensé que había llegado el momento de preparar algo distinto y... voilà, una maravilla de arroz.


    Para inspirarme me adentré en los arroces de Fentdetutto y elegí esta receta suya de arroz meloso de bogavante aunque a mí me quedó bastante más seco, qué le vamos a hacer! Él es un profesional y yo solo una aficionada principiante, pero para el próximo seguro que lo bordo... o eso espero, jejjjeje.


    Ingredientes :
  • 8 carabineros grandes
  • 245 g de gambones pelados
  • 275 g de arroz bomba
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de carne de pimiento choricero
  • 3 cucharadas de tomate triturado
  • 0,1 g de azafrán en polvo
  • 1, 5 l de fumet de pescado Aneto
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
    Calentar bien el caldo. Picar bien finos los dientes de ajo.
    Poner en una cazuela un buen chorreón de aceite de oliva y sofreír ligeramente los carabineros a fuego medio. Retirar y reservar.
    En el mismo aceite echar el ajo, bajar a fuego lento y, cuando comience a tomar color, añadir la carne de pimiento. Rehogar un poco, agregar el tomate, y cuando comience a cambiar de color, tiene que confitarse ligeramente, echar el arroz. Sofreír bien el arroz, esto hará que luego los granos queden sueltos.
    Verter el caldo bien caliente junto con el azafrán, rectificar de sal si hiciera falta, y dejar cocer a fuego medio durante 13 minutos desde que comience a hervir.
    Bajar un poco el fuego y añadir los gambones integrándolos en la cazuela. Poner los carabineros por encima y dejar que se termine de cocer el arroz.


    Dejar reposar unos minutos el arroz y servir enseguida.


    La verdad que hacía tiempo que no comíamos un arroz tan tan sabroso, si casi parecía que fuera de restaurante, jejjeje.


    Además si hubiera preparado  más cantidad más nos hubiéramos comido porque fue visto y no visto, vamos que en un abrir y cerrar de ojos los platos quedaron así


sábado, 5 de noviembre de 2016

Penne rigate alla amatriciana. Receta de Massimo Bottura {Reto Cooking the Chef}

    Tres meses son mucho tiempo, demasiado diría yo, así que, tras este largo y obligado paréntesis, ya iba siendo hora de retomar las publicaciones del blog.
    En estos más de tres meses no he tenido tiempo para demasiadas cosas salvo para pensar, de hecho he pensado seriamente en no seguir adelante con el blog pero, siempre hay un pero y en este caso lo hay por fortuna para mí, también he pensado que por qué tenía que renunciar a algo que me gusta tanto tantísimo. Esto me ha hecho replantearme hacia donde va el blog, que es lo que quiero que esté en él realmente y, sobre todo, por y para que lo cree.
    Los que me conocéis sabéis que una parte importante en él son los retos ya que, gracias a ellos, he aprendido mucho y me he atrevido a preparar cosas que si no en la vida hubiese cocinado. Hay una frase que lo puede resumir : son los que me han hecho crecer gastronómicamente. Así que, que mejor manera para retomar las publicaciones que hacerlo con uno de los que más me gustan y me inspiran, Cooking the Chef.
    Este mes tocaba Chef internacional y el elegido ha sido Massimo Bottura, vamos algo facilito (tono totalmente irónico) no en vano es el chef de "Osteria Francescana", actualmente, mejor restaurante del mundo... ahí es ná.


    Como ya llegaba algo tarde para el reto he elegido una receta de las menos complicadas, aunque me he guardado alguna otra para cuando consiga organizarme y cuente con algo más de tiempo. Además me ha gustado que, tras el terremoto que asoló Amatrice, esta se ha convertido en una receta solidaria, en muchos restaurantes de todo el mundo se donaban 2 € para su reconstrucción cada vez que se servía este plato. Bottura se sumó a esta iniciativa desde el bistró Franceschetta58 de Módena con su peculiar receta, la original no lleva vinagre balsámico, donando 5 € a la Cruz Roja por cada plato alla amatriciana servido.



    Ingredientes :
  • 400 g de penne rigate (macarrones rayados)
  • 250 g de panceta
  • 1 cebolla
  • Vinagre balsámico de Módena
  • 70 g de queso parmesano rallado
  • 120 g de queso pecorino rallado
  • 3 tomates de pera grandes
  • 1 bote de 390 g de tomate pelado troceado

    Volcar el bote de tomate troceado sobre un colador puesto sobre un bol para recoger el jugo. Colocar el contenido del colador en un bol y pesar, añadir parte del jugo hasta que llegue a 300 g. Triturar y reservar, esto será la pulpa de tomate.
    Dorar la panceta cortada en trocitos, en una sartén a fuego muy lento, hasta que quede bien crujiente. Retirar escurriéndola de la grasa y reservar.
    En la misma sartén, retirando la mitad de la grasa que haya soltado la panceta, dorar la cebolla a fuego muy lento durante unos 45 minutos. Verter un buen chorro de vinagre y terminar de cocinar. Debe quedar bastante seco.
    Cortar los tomates en trocitos pequeños y añadir junto a la pulpa de tomate. Dejar cocer durante 30 minutos. Cuando falten unos 5 minutos agregar la panceta dorada reservando una poca para decorar el plato.
    Mientras, cocer la pasta en abundante agua poco salada, y, cuando esta esté algo dura todavía, escurrir y añadir a la sartén para que se termine de cocer junto al tomate.
    Agregar los quesos y remover con cuidado hasta que esté totalmente integrado.


    Servir en los platos repartiendo la panceta dorada reservada por encima y espolvorear con un poco más de queso parmesano, en este caso yo se lo puse en láminas.

    El resto de las aportaciones del reto podéis verlas aquí.

    Fuente : XLSemanal

jueves, 5 de mayo de 2016

Risotto de remolacha con espárragos verdes, nueces y frutos de mar {Cooking the Chef}

    En estos 5 años largos que llevo con el blog llevo vistas infinidad de recetas y es que 5 años dan para mucho. Además, a eso hay que sumar una afición a la cocina que se despertó hace mucho y que me ha llevado a tener un sinfín de revistas y libros de cocina, aparte de las recetas arrancadas de algunos periódicos y semanales que ahora guardo como verdaderas joyas.
    Y os estaréis preguntando a que viene toda esta perorata. Pues viene a que, de entre tantos y tantos Chefs de los que he podido ver recetas, este que nos han propuesto A&A en el Cooking the Chef de este mes, Chakall, es uno de los pocos con los que no he terminado de conectar, con lo cual me ha costado un poco bastante decidirme por una receta suya con la que participar.
    No he conectado mucho con él ni con sus manera de cocinar, tampoco me han llamado mucho la atención los vídeos que he visto de él así que me he ido directa a ver los platos que presenta en la carta de sus restaurantes. Y ahí, en la carta del "Volver de Carne y Alma" lisboeta, en la parte del Alma, he encontrado la foto de un plato, y es él que he intentado emular, con lo que se ha convertido en todo un reto de verdad.
Espero estar a la altura del resto de las aportaciones.


    Lo que más me ha costado de todo el plato ha sido que el color del arroz fuera rojizo, fijaros la diferencia con el plato de Chakall


    Y, aunque lo he repetido tres veces, no estoy satisfecha con el resultado final, no por el sabor que estaba increíblemente bueno, sino por el color. Pero el tiempo se me echaba encima y no me daba tiempo a repetirlo de nuevo.


    Aparte que, si les vuelvo a poner risotto en casa de nuevo, estoy por apostar que me lo hubieran tirado a la cabeza, jejjeje. Si, ya se que podía haber probado a hacer otro plato pero cuando se me mete algo entre ceja y ceja no hay quien me pare, que cabezota soy un rato largo.


    Ingredientes :
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 8 espárragos verdes pequeños
  • 12 gambas grandes
  •  4 vieiras medianas
  • 20 g de mantequilla
  • 2 chalotas
  • 75 ml de brandy
  • 250 g de arroz carnaroli
  • 2 remolachas cocidas
  • 1 litro de caldo de pescado
  • 30 g de nueces peladas y troceadas
  • Sal
  • Pimienta blanca de molinillo
  • 50 g de parmesano
  • Aceite aromatizado con trufa
    Pelar y retirar el intestino de las gambas. Pelar los espárragos y retirar la parte más dura, cortar los tallos en trozos de 2 cm dejando las yemas más largas.
    Pelar y picar la chalota muy fina.
    Triturar las remolachas y reservar.
    Saltear en una cazuela, con una cucharada de aceite, las vieiras y las gambas. Retirar y reservar en caliente.
    En la misma sartén saltear los espárragos. Sacar y reservar en caliente también.
    Agregar en la misma cazuela las otras 2 cucharadas de aceite y la mantequilla y, a fuego medio, rehogar en ella la chalota un par de minutos. Cuando esté transparente añadir  el arroz y dejar sofreír durante un par de minutos más, sin dejar de remover. Verter el brandy, remover y dejar reducir. Agregar los trozos de espárrago, salvo las yemas que utilizaremos para adornar el plato, y 3 cazas de caldo, remover continuamente. Cuando casi se haya consumido ir agregando el resto del caldo caza a caza y, casi al final, el triturado de remolacha, sin parar de remover. El arroz deberá estar cociendo de 18 a 20 minutos hasta que esté al dente. Añadir entonces la nueces y el queso rallado. Remover hasta integrar y salpimentar al gusto.
    Emplatar y rematar el plato adornando cada uno 3 gambas, 1 vieira y 2 puntas de espárrago.


    Regar con un hilo de aceite aromatizado con trufa y servir enseguida.


    Y que mejor sobremesa que ver los platos que han hecho mis compis de reto, ¿os venís? Solo tenéis que pinchar aquí


domingo, 20 de marzo de 2016

Risotto de setas

    Hoy comienza la primavera, parece mentira porque, por lo menos aquí en Valencia, el invierno ha pasado de largo dejando solamente algunos días de frío. En los árboles los primeros brotes nacieron hace mucho tiempo y los naranjos llevan todo el mes deleitándonos con el delicado aroma de sus flores. En los almendros comenzaron a caer las flores y empezaron a germinar los frutos.
    Además este domingo es doblemente festivo ya que es el de Ramos. No me gusta que comience la Pascua tan pronto, en plena resaca fallera, apetece un poco de rutina antes de volver de nuevo a tener fiestas. Además de que luego se hace taaan largo el tiempo hasta el verano...
    Pero bueno, es lo que toca y, hablando de lo que toca, hoy como domingo en mi casa toca arroz.
   

    Pero como ya os comentaba antes que es un doble festivo, os traigo un arroz de fiesta, un delicioso risotto de setas.


    La receta, cambiando el tipo de setas, es esta de Javi Recetas que, en esta ocasión, es para dos personas y solo puedo decir una cosa sobre ella : qué pena que no hubiera hecho el doble porque está de rechupetearse los dedos!!


    Ingredientes :
  • 180 g de arroz carnaroli
  • 600-700 ml de caldo de verduras (yo tuve con 650)
  • 150 g de shiitake
  • 150 g de setas eryngii
  • 100 g de cebolla
  • 75 g de mantequilla
  • 50 g de parmesano
  • 100 ml de vino blanco
  • 2 dientes de ajo
  • 7 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
  • Perejil finamente picado
  • Lascas de parmesano para decorar
    Limpiar las setas y cortarlas en rodajas finas. Calentar bien el caldo.
    Poner, a fuego medio, 5 cucharadas de aceite en una sartén y sofreír el ajo, picado muy fino. Cuando empiece a dorarse añadir las setas picadas, media cucharadita de sal y unas vueltas de pimienta. Cuando hayan perdido todo su agua retirar del fuego y reservar en caliente.
    En una cazuela, poner 50 g de mantequilla y las 2 cucharadas de aceite que nos quedan. Pochar en ella la cebolla cortada en cuadraditos a fuego bajo. Cuando esté transparente añadir el arroz y remover. Verter el vino y dejar que casi se evapore del todo.
    Incorporar las setas reservadas y 3 cucharones de caldo. Poner a fuego medio hasta que casi esté seco removiendo constantemente. Ir agregando más caldo, de cucharón a cucharón, cada vez que se quede seco, sin dejar de remover, durante unos 18 minutos. Probar si el arroz está cremoso y en su punto.
    Añadir el queso rallado y los 25 g de mantequilla que nos quedan. Remover bien para integrar.


    Servir espolvoreado con un poco de perejil finamente picado y decorado con algunas lascas de parmesano.

martes, 9 de febrero de 2016

Jambalaya. Arroz criollo a la cazuela

    Carnaval, carnaval, estamos en carnaval, periodo de disfraces, desfiles y fiestas en la calle.
    Siempre había considerado el carnaval como el periodo justo anterior a la cuaresma y, sin embargo, después de indagar en sus orígenes, me he encontrado con que esa creencia es totalmente errónea.
    Los orígenes de estas fiestas son anteriores incluso que los del inicio de la religión cristiana. Según algunos historiadores pueden remontarse a los Sumerios y romanos hace más de 5000 años. Estos últimos expandieron la tradición en su paso por Europa, y los navegantes españoles y portugueses se la llevaron a América. Aunque las primeras pruebas escritas de su existencia datan del s.VII.
    Se cree que la iglesia católica fue la que denominó a este periodo como carne-vale ( adiós a la carne) aunque lo más probable es que la etimología provenga de Carna, la diosa celta de las habas y el tocino.
    Sea como sea lo cierto es que, este periodo anterior a la cuaresma, es celebrado en multitud de lugares, algunos de los cuales mundialmente famosos.
    Aquí también tenemos algunos de sobra conocidos pero este año yo tenía ganas de viajar, aunque solo haya sido de manera virtual, y mis pasos me han llevado al otro lado del charco, nada más y nada menos que a Nueva Orleans para disfrutar de su Mardi Gras y, como no podía ser de otra manera, de su gastronomía más típica.


    Probablemente este arroz meloso y picante se corresponde con el rancho con el que se alimentaban los braceros y esclavos. Se realiza en un perol de hierro al amor de un fuego de leña, donde resulta imprescindible su característico sofrito, al que denominan la Santísima Trinidad, a base de cebolla, pimiento y apio que es lo que básicamente lo diferencia de nuestros arroces.


    Ingredientes :
  • 400 g de langostinos
  • 400 g de pechuga de pollo
  • 200 g de chorizo
  • 100 g de jamón cocido
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento amarillo
  • 1 rama de apio
  • 1/2 cucharadita de copos de guindilla
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 400 g de arroz largo
  • 400 g de tomates picados
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 hoja de laurel
  • 1 litro de caldo de pollo
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
  • Cayena en polvo
  • Azúcar
  • 2 cucharadas de perejil recién picado
  • 4 gajos de limón

    Pelar dejando la cola y retirar el intestino de los langostinos, lavar bajo el grifo de agua fría, secar y reservar tapados en la nevera hasta que los vaya a utilizar.
    Lavar la pechuga, secar y cortar en dados. Cortar el chorizo en rodajas. Cortar el jamón en dados.
    Pelar y picar fino la cebolla y el ajo.  Cortar en dados los pimientos retirando previamente las semillas y los filamentos. Lavar el apio, retirar las hebras que pueda tener y cortar en rebanadas finas.
    Poner una sartén a fuego medio y dejar cocer el chorizo durante unos 10 minutos para que salga la grasa. Reservar y sofreír el pollo durante unos 5 minutos a fuego fuerte en la grasa que haya soltado el chorizo. Reservar.
    Echar los dados de jamón en la grasa que queda y sofreir 3 minutos sin dejar de remover. Reservar.
    Calentar la mantequilla en una olla de hierro y rehogar 5 minutos en ella la cebolla, removiendo de vez en cuando. Añadir el pimiento, el apio, el ajo y los copos de guindilla y rehogar 3 minutos más.
    Agregar el pollo, el chorizo, el jamón y el arroz y remover para integrar. Echar los tomates, el tomillo y el laurel. Verter el caldo y llevar a ebullición. Cuando comience a hervir bajar el fuego al mínimo y dejar cocer durante unos 30 minutos. Cuando el arroz esté casi en su punto incorporar los langostinos y dejar cocer 5 minutos más.
    Condimentar generosamente con sal, pimienta, cayena y azúcar. Espolvorear con el perejil recién picado y servir acompañado de los gajos de limón.


    La verdad es que este arroz está absolutamente impresionante. Aunque lo hubiera preferido algo más picante, snifff, pero como mi cuerpo dice que de picantes nanai pues me tendré que fastidiar.


    Receta  extraida del libro "América. Recetas made in USA. Pleno sabor"