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miércoles, 8 de julio de 2026

Crujiente o crumble de ciruelas en freidora de aire

    No hemos llegado a mitad de julio y ya estamos en plena segunda ola de calor. Encender el horno en estas circunstancias sería una verdadera locura pero, gracias a la freidora de aire, podemos quitarnos un poco el antojo de comer algo crujiente y recién horneado sin morir en el intento.

    Hace unos días encontré en la frutería de mi barrio las ciruelas-fresa que tanto le gustan a mi hija y, como no, volví a casa con la bolsa bien cargada, ya que la temporada en bastante corta y tenía que aprovecharla. Craso error, porque no tuve en cuenta que mi hija no iba a parar mucho por casa; así que, como las últimas estaban bien maduras y ya comenzaban a arrugarse, para que no llegaran a estropearse, preparé esta delicia.

    Ingredientes :

  • 300 g de ciruelas-fresa
  • 50 g de harina
  • 35 g de almendra molida
  • 45 g de azúcar moreno
  • 1 pizca de sal
  • 50 g de mantequilla fría
  • 1 cucharada de agua
  • 1 cucharadita de almidón de maíz (maicena)
  • 2 anises estrellados
  • 1 cucharada de azúcar fina (opcional)

    Lo primero que haremos será preparar el crujiente. Para ello, mezclar en un bol la harina, la almendra, el azúcar y la pizca de sal. Añadir la mantequilla fría cortada en cuadraditos pequeños. Trabajar frotando con la punta de los dedos hasta obtener una mezcla con la textura de migas gruesas. Reservar en la nevera.

    Lavar, pelar y cortar en cuartos, o en gajos si las ciruelas fueran más grandes, retirando los huesos. Poner en el fondo del recipiente donde lo vayáis a hornear e introducir los anises entre los gajos cortados; yo, como podéis observar, opté por prepararlo en unas fuentecitas individuales. Espolvorear por encima de ellas el azúcar fino, si lo queréis más dulce o las ciruelas son aciditas, aunque yo no se lo puse porque las mías eran muuuy dulces. 

    En un vasito, mezclar el agua con la maicena, hasta que ésta esté bien disuelta, y verter sobre las ciruelas cortadas. Distribuir el crujiente, anteriormente preparado, por encima pero sin apretarlo, y meter a la freidora, sobre la rejilla, a 190ºC. Cocinar durante 10 minutos, hasta que la superficie esté dorada y las ciruelas burbujeantes. 

    Sacar con cuidado de no quemaros, porque estará muuuy caliente, y dejar que pierda un poco de calor sobre una rejilla. Servir aún caliente acompañado de helado de vainilla.

    Ese contraste frío-calor que se obtiene con el helado es lo que hace que este postre esté sublime; pero, aún sin él, el crujiente está rico a rabiar.

jueves, 9 de julio de 2020

Falso salmorejo de remolacha, ciruelas fresa y tomates {Reto cocinArte}

    Parecía que no iba a llegar pero ya está aquí el calor achicharrador, claro que estamos en julio y lo raro sería que no lo hiciera. Es por esto que lo que más nos va a hacer ponernos a tono es tomar algo que nos refresque a la hora de comer y este falso salmorejo es una excelente manera de hacerlo.


    Para el CocinArte del mes de marzo, en homenaje al día de la mujer, María eligió el cuadro de Artemisia Gentilleschi "Judith decapitando a Holofernes". Una obra muy dura que se encuentra en la Galleria degli Uffizi de Florencia.


        En aquel momento no encontré la inspiración suficiente para participar en el reto pero, viendo el color de este plato, tan rojo sangre, decidí que iba a ser mi aportación en la repesca.


    Ingredientes :
  • 150 g de remolacha cocida
  • 350 g de tomates bien maduros
  • 225 g de ciruelas fresa
  • 40 g de pan duro
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 25 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 10 ml de vinagre de manzana
  • Sal
  • 75 g de queso fresco
  • Cebollino fresco picado

    Poner el pan en un bol pequeño y cubrir de agua.
    Meter las ciruelas en un robot a velocidad baja. Sacar del vaso y retirar los huesos. Esta es un truco maravilloso de retirar los huesos sin dejar la mayor parte de la pulpa pegada a ellos.
    Volver a poner la pulpa en el vaso junto a la remolacha, los tomates cortados en trozos y el ajo. Triturar hasta que esté homogéneo. En Thermomix 3 min, vel. 8.
    Escurrir el pan todo lo que podamos estrujándolo con las manos, añadir al vaso y volver a triturar, 2 min, vel. 8. Salpimentar. Volcar en un bol.
    Mezclar el aceite y el vinagre y batir hasta que emulsione. Verter en el bol y remover hasta integrar.
    Llevar a la nevera y dejar que se enfríe bien.
    Servir bien frío acompañado del queso fresco cortado en cubos y espolvoreado con el cebollino fresco picado.


    Con los calores las redes se llenan de diversos salmorejos y gazpachos, todos y cada uno de ellos maravillosos, a los que merece la pena dar una oportunidad. Así que os invito a probar éste, que es algo distinto, delicioso a más no poder.


    Fuente : Fentdetutto