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jueves, 8 de agosto de 2024

Muslitos de codorniz con chutney de fresas a la hierbabuena

    Ola de calor tras ola de calor, esto no hay quien lo resista, así que cuanto menos tiempo pasemos en la cocina mejor que mejor. Pero eso no quiere decir que dejemos de comer cosas ricas, ni que tengamos que dejar de experimentar nuevos platos en la cocina, tendremos pues que echarle imaginación y volvernos un poco más creativos si cabe. 

    Aprovechando que las fresas que nos vienen de Segovia están en pleno apogeo, y que me quedaba aún un poco de hierbabuena, no me he podido resistir a preparar este rico chutney.

    Ingredientes :

  • 16 muslitos de codorniz
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
  • Patatas paja, para acompañar
    Para el chutney 

  • 350 g de fresas
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1/2 cebolla morada
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • 1 cucharada de vinagre de frambuesa
  • 3 ó 4 ramitas de hierbabuena fresca (1 cucharada picada)
  • 1 pizca de sal
  • 1/4 de cucharadita de granos de pimienta rosa
  • 1 pizca de cayena en polvo (Opcional)*
  • 1 hoja de gelatina
    * Aunque lo normal es que cualquier chutney tenga un puntito de picante yo, en esta ocasión, lo he hecho sin picante, pero os lo he puesto para que vosotros decidáis si lo queréis con o sin.

    Lavar la fresas, escurrir, retirarlos pedúnculos y cortar en cuartos. Lavar los pimientos, secar, retirar las membranas y las semillas interiores y cortar en juliana fina. Pelar y cortar la cebolla en juliana. Lavar las ramitas de hierbabuena, secar y picar las hojas.

    En una cazuela poner el aceite a calentar a fuego medio. añadir la cebolla y el pimiento y rehogar hasta que estén ligeramente dorados. Echar el vinagre y el azúcar moreno, remover y dejar cocer 3 ó 4 minutos. Agregar las fresas, los granos de pimienta rosa y la hierbabuena picada. Si queréis añadirle la cayena en polvo éste será el momento de hacerlo. Sazonar, remover, bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar unos 8 minutos, removiendo de vez en cuando con mucho cuidado. Retirar del fuego. 

    Sumergir la hoja de gelatina en agua fría durante unos minutos. Estrujar entre los dedos para que se escurra bien de agua y añadir al chutney, que aún deberá estar muy caliente y remover hasta que esté completamente disuelta. Embotar, tapar y dejar enfriar a temperatura ambiente.

    Lavar los muslitos de codorniz bajo el grifo de agua fría y secar bien. Salpimentar por ambos lados. Poner una sartén a fuego medio-alto con un chorrito de aceite. Echar los muslitos y dejar cocinar durante unos minutos, voltear y seguir cocinando hasta que estén ligeramente dorados por ambos lados. 

    Poner en cada plato una cama de patatas paja y encima cuatro muslitos. Acompañar de un par de cucharadas del chutney anteriormente preparado. Servir antes de que la carne se enfríe.

    Aunque yo lo he servido junto a unos muslitos de codorniz, este chutney nos puede servir para acompañar cualquier tipo de carne. Lo que nos sobre del mismo deberá conservarse tapado dentro de la nevera y consumirse en unos pocos días.


sábado, 29 de junio de 2024

Charlota de mousse de fresas

    Antes de que termine la temporada de fresas no podía dejar de traeros la que fue mi tarta de cumpleaños de este año. Sí, ya sé que el cumple fue hace unos meses, pero no me da la vida para todo lo que quiero hacer y aún no he sido capaz de estirar los días para que duren unas cuantas horas más ¿qué le vamos a hacer? Y esta es la razón por la que he tenido taaan desatendido el blog, aunque ahora estoy intentando organizarme mejor y ponerle remedio.

   Con lo que me gustan a mí las chalotas no podía elegir mejor tarta para celebrarlo. Además a mí me parece que tiene una textura más ligera y más agradable en boca debido debido a que la acidez de las fresas frescas, que van intercaladas en la preparación, rebajan un tanto la sensación grasa de la nata. Vamos, una combinación de 10.

    Ingredientes :

  • 20 bizcochos de soletilla
  • 380 g de fresas
  • 70 g de azúcar glass
  • 2 cucharaditas de zumo de limón
  • 5 hojas de gelatina
  • 360 g de nata de montar

    Para el almíbar

  • 100 g de agua 
  • 50 g de azúcar 
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
    Para decorar

  • 250 g de fresas

    Lo primero será preparar el almíbar para que se enfríe. Poner en un cazo al agua y el azúcar y calentar a fuego lento hasta que rompa a hervir. Retirar del fuego, añadir la vainilla, remover y dejar enfriar.

   Remojar la gelatina sumergiendo las hojas en un bol de agua fría. Limpiar todas las fresas, reservando aparte, en la nevera, las destinadas para la decoración. Retirar los pedúnculos de las demás y trocear. Echar los trozos en un vaso y triturar junto al zumo de limón. Colar para retirar las semillas y que quede bien fino. Poner 1/3 en un cazo junto al azúcar glass y calentar a fuego lento hasta que empiece a hervir, removiendo para que no se peque. Retirar del fuego, añadir la gelatina bien escurrida y mezclar hasta que esté completamente disuelta. Verter encima el triturado de fresas que habíamos reservado y remover hasta que esté integrado por completo. De esta manera, además, conseguiremos que se temple la mezcla. 

    Montar la nata, que deberá estar muy fría, hasta que esté bien firme. Reservar 1/4 de la nata, para la decoración final, metida en una manga con boquilla de estrella dentro de la nevera.

    Añadir, poco a poco, el coulis de fresas, con ayuda de una espátula, integrándolo con movimientos envolventes hasta que la mezcla esté uniforme.

    Preparar un molde desmontable poniendo papel de horno en la base y una tira de acetato tocando las paredes. Una vez frío el almíbar, ir remojando las soletillas en él, solamente por el lado plano, e ir colocándolos con la parte abombada contra la pared del molde. Colocar más bizcochos remojados en la base hasta cubrirla por completo.

    Verter la mitad de la mousse dentro del molde preparado y alisar con una espátula. Retirar el pedúnculo de otra docena de las fresas reservadas en la nevera, cortar por la mitad a lo largo y repartir por encima. Cubrir con el resto de la mousse alisando de nuevo la superficie. Cubrir la charlota y dejar refrigerar, por lo menos 5 horas y mejor toda una noche, para que la mousse cuaje y coja consistencia. 

    A la hora de servir, quitar el aro y retirar el acetato con cuidado, pasando una puntilla para despegarlo si fuera necesario. Terminar de decorar con la nata reservada y el resto de las fresas cortadas en cuartos a lo largo. 

    Servir bien frío.

    Puede conservarse en la nevera hasta cuatro días guardado en un recipiente hermético.

    Fuente : Lilie Bakery

miércoles, 23 de agosto de 2023

Ensalada caprese de fresas con burrata

    Con estas temperaturas que tenemos ni que decir tiene que lo único que apetece comer son cosas frías. Esta ensalada que os traigo, además de estar de muerte, cumple perfectamente con lo que me había propuesto de poner alguna receta más que llevara fresas.

    Ingredientes :

  • 250 g de fresas
  • 1 puñado de hojas de albahaca 
  • 1 burrata
  • 1 cucharada de vinagre balsámico de Módena

    Lavar y secar las fresas y las hojas de albahaca. Retirar el pedúnculo de las fresas y cortarlas en trozos grandecitos. Reservar alguna hojita para decorar y cortar el resto de la albahaca en tititas. Colocar ambas cosas en el plato de servir, aliñar con el vinagre y remover, con cuidado, hasta que todo quede bien impregnado. 

    Colocar la burrata en el medio, encima de la mezcla de fresas y albahaca. Reservar en la nevera hasta el momento de servir.



domingo, 30 de julio de 2023

Mousse ligero de fresas

    El rosa está de moda. Pero no es esa la razón por la que hoy os traigo este postre, nada que ver con la fiebre que le ha entrado a todo el mundo con ese color desde que estrenaron la película Barbie. Lo mío es más bien debido a lo que me gustan las fresas, mucho más que los fresones, y desde que encuentro en Mercadona éstas, que son segovianas, no puedo dejar de llevarme alguna cajita a casa cada vez que voy a comprar. Así que preparaos porque, mientras las siga encontrando, os voy a ir preparando cositas con ellas, tanto en dulce como en salado. Hoy empiezo por algo dulce, para despedir a este julio que se nos está terminando.

    Ingredientes :

  • 380 g de fresas
  • 1 clara de huevo L
  • 25 g de azúcar glass
  • 100 g de nata de montar (35% M.G.)
  • 1,5 hojas de gelatina
  • 1 cucharadita de zumo de limón

    Remojar la gelatina en agua fría.

    Lavar las fresas y retirarles las hojas. Trocear 210 g de las fresas y triturar. Verter en un cazo junto, añadir el azúcar y el zumo de limón y dejar cocer, a fuego medio, durante unos 8 minutos. Retirar del fuego, agregar las gelatina bien escurrida y remover hasta que esté completamente diluida. Dejar enfriara a temperatura ambiente.

    Montar la clara de huevo a punto de nieve, verter la mezcla de fresa y gelatina y, con ayuda de una varilla manual, remover hasta que la mezcla esté uniforme.

    Montar la nata hasta que esté firme y haga picos duros e ir integrando la mezcla anteriormente preparada poco a poco, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba con una espátula, para intentar que la nata se desmonte lo menos posible.

    Cortar por la mitad las fresas restantes e ir colocándolas en el fondo de los tarros o vasos elegidos pegadas a las paredes como podéis ver en las fotos. Puede que no las necesitéis todas, dependerá del tamaño tanto de las fresas como de los recipientes donde las vayáis a poner. 

    Repartir la mousse dentro de los tarros o vasos y refrigerar por lo menos durante 4 horas, aunque yo recomiendo dejarlo durante toda una noche.  Con estas cantidades me dio para preparar 4 tarros de 160ml de capacidad cada uno.

    Si os sobran fresas podéis decorar cada mousse con alguna cortada por la mitad. Yo preferí prepararlas en tarros para cerrarlos y que se secara menos la superficie. Además así se pueden apilar ocupando menos espacio en la nevera. 

    Fuente : Lilie Bakery

sábado, 24 de abril de 2021

Ensalada de aguacate, fresas, nueces y za'atar

     Como cada sábado hoy toca ir al mercado. Podría decir, sin llegar a equivocarme, que ésta es una de las más placenteras tareas que realizo. Llegar a la altura de los puestos y dejarte llevar por los aromas que de ellos emanan es sumamente agradable. Es evidente que me estoy refiriendo a los puestos de frutas y verduras porque lo de oler carne fresca o pescado no es que sea muy agradable... por lo menos para mí, jejjeje. 

    Una de las frutas de este tiempo que más me gustan son las fresas así que, nuevamente, vengo con una receta donde están presentes. Aunque esta vez no se trata de una receta dulce sino de una ensalada, pero es que esta rica fruta es taaan versatil que le va bien a cualquier plato ¿no os parece? 

    Ingredientes :

  • 1 bolsa de ensalada de brotes tiernos
  • 10 ó 12 fresas o 6 ó 7 fresones*
  • 1 aguacate 
  • 1 chorrito de zumo de limón
  • 60 g de nueces peladas y partidas en trozos
  • 150 g de queso feta
  • 1 cucharadita de za'atar

    Para el aliño

  • 15 ml de vinagre balsámico
  • 1 cucharadita de salsa de soja
  • 1 cucharada de miel
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida

    *Aunque en esta ocasión he utilizado fresones prefiero usar fresas para este tipo de preparación porque creo que le dan un sabor más potente.

 
    La verdad que hacer una ensalada no tiene demasiados secretos pero, aún así, os voy a decir como la preparé yo.

    Partir por la mitad el aguacate, sacar su carne y trocearla en cubos. Poner en un bol, regar con el zumo de limón y removerlo con mucho cuidado para que no se rompa. Reservar. Lavar, secar y partir las fresas o fresones en láminas gruesas. 

    Poner en la ensaladera o en el plato de servir las hojas de ensalada lavadas y muy bien escurridas para que no desprendan agua. Repartir por encima el aguacate, las fresas y las nueces. Desmigar ligeramente el queso por encima y espolvorear con el za'atar.

    Para hacer el aliño meter todos los ingredientes en un bote que cierre bien y agitarlo enérgicamente hasta que emulsione. Regar con éste la ensalada justo antes de llevar a la mesa.


    Fuente : Adaptada de The Dish On Healthy

lunes, 19 de abril de 2021

Muffins de fresas y almendra

     Hoy he tenido un día de pesadilla y es que cada vez llevo peor los lunes. Se supone que el finde debería servirme para descansar y relajarme pero nada más lejos de la realidad, siempre hay algo que hacer en la casa y más con dos adolescente en ella. La verdad que no puedo quejarme demasiado de ellos ya que colaboran todo lo que pueden. 

    Este finde, para recompensarles, les he preparado estos deliciosos muffins. Aunque no sé muy bien si debería considerarlo más un chantaje que una recompensa, jejjjeje. Y es que en cuanto encuentro fresas en el mercado son ellos mismos los que me los piden. Ahora que no me extraña porque están increíblemente buenos.

    Ingredientes :

  • 150 g de harina
  • 150 g de harina de almendra
  • 170 g de mantequilla
  • 275 g de azúcar fina
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 cucharadita de sal fina
  • 300 g de fresas
  • 240 ml de leche
  • 120 g de nata líquida
  • 2 huevos L
  • 90 g de almendras fileteadas

    Calentar el horno a 170º C. Preparar un molde de magdalenas colacando cápsulas de papel en su interior.

    Derretir la mantequilla y dejar enfriar. Lavar las fresas, secar, retirarles el pedúnculo y partirlas en trozos no demasiado pequeños. Tamizar, en un bol amplio, la harina junto a la levadura, el bicarbonato y la sal. Poner los huevos, la leche y la nata en una jarra y batir hasta que esté la mezcla esté uniforme.

    Añadir al bol la harina de almendras y el azúcar y mezclar hasta que esté uniforme. Agregar los trozos de fresa, reservando algunos para la decoración y mezclar con cuidado. Hacer un hueco en el medio y verter dentro la mezcla de líquidos preparada anteriormente. Mezclar con movimientos envolventes, con ayuda de una espátula, justo hasta que esté todo integrado pero sin trabajar demasiado para evitar que el gluten de la harina se desarrolle y queden gomosos los muffins.

    Rellenar las cápsulas del molde hasta 2/3 de su capacidad. Repartir los trozos de fresa reservados y las almendras fileteadas por encima y hornear alrededor de unos 25 minutos hasta que estén doraditos y al pinchar con un palillo éste salga limpio. Retirar del horno y dejar un para de minutos antes de sacarlos del molde. Colocar sobre una rejilla y dejar que se enfríen por completo.

    Fuente : Adaptada de The Sweetest Taste

martes, 30 de marzo de 2021

Codornices estofadas en escabeche de chocolate negro, fresas maceradas picantes y crujiente de totopo

     Ha pasado ya un año desde el confinamiento y aún no he terminado de probar la inmensa cantidad de recetas que tengo apuntadas de entonces. La verdad es que, aunque he hecho bastantes, es tan larga la lista que parece que no tenga fin. Además, como he estado un poco apartada del blog, se me han ido acumulando deliciosas recetas pendientes de subir aún teniendo las fotos hechas. Intento ponerle remedio aunque me temo que me va a costar un mundo ponerme al día. 

    Jamás me pude imaginar que me iba a gustar tanto la cocina de Dabiz Muñoz. Ese revoltijo de texturas y sabores, que parece imposible que vayan a casar, acaban conjugándose para crear verdaderas delicias... como estas codornices con aire mexicano, ya que la salsa en la que están estofadas se asemeja bastante a su mole negro. Poco a poco os iré trayendo las delicatessen que me he atrevido a hacer, aunque con alguna ligera variación, de las recetas que compartió en su perfil de Instagram.


    Vamos al lío porque es un proceso largo ya que se cocina a fuego lento, dándole tiempo para que de simples ingredientes pasen a ser, como diría el mismo David, un ejemplo perfecto de gochismo ilustrado.

    Ingredientes :

  • 4 codornices 
  • 5 pimientos secos
  • 5 tortillas de maíz
  • 1 cebolla grande
  • 6 dientes de ajos
  • 3 tomates maduros
  • 1 guindilla
  • 5 ramitas de mejorana fresca
  • 2 ramitas de tomillo fresco
  • 1 vaso de vino tinto
  • 1 chorrito de vinagre de Jerez
  • 150 g de chocolate negro de hacer
  • 4 clavos de olor
  • 25 g de mantequilla 

    Para las fresas picantes

  • 150 g de fresas
  • 1 lima
  • 1 cebolleta
  • 1 ramita de mejorana fresca
  • 1 cucharada de pasta de chiles (yo le puse sriracha) 
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra

    Además

  • 5 tortillas de maíz
  • Aceite para freír


    Lavar y secar bien los pimientos secos. Abrirlos y retirar todas las semillas interiores. Colocar sobre una bandeja de horno, con la piel hacia arriba, y tostar por ambos lados en el grill del horno. Asar tambien los ajos sin pelar hasta que estén blanditos. Pelar, cortar la cebolla en juliana y reservar. Lavar, secar, cortar en octavos los tomates y reservar.

    Sacar los pimientos del horno y ponerlos en un bol. Echar agua hasta que los cubra y dejar reposar, por lo menos, media hora. Tostar las 5 tortillas en el horno por los dos lados hasta que estén bien crujientes. 

    Salar  las codornices, previamente limpias, y dorar en una cazuela, con un generoso chorro de aceite de oliva, a fuego fuerte. Retirar y reservar. En la misma cazuela poner a pochar la cebolla a fuego bajo. Cuando esté bien pochada añadir los tomates, rehogar, tapar y dejar cocinar unos 5 minutos. Sacar los pimientos rehidratados, reservando 1 vaso del agua del remojo, y agregarlos a la cazuela cortados en trozos junto a la guindilla, la mejorana y el tomillo, los clavos de olor y los ajos asados. Verter el vino y el vinagre, remover y dejar cocer, a fuego medio, para que el alcohol se evapore pero sin dejar reducir demasiado el líquido. 

    Colocar las codornices bien juntas dentro de la cazuela. Es importante que estén bien prietas unas con otras para que guarden la forma y no lleguen a deshacerse. Mojar con el vaso de agua del remojo de los pimientos reservada y echar más agua hasta que las codornices estén cubiertas por completo. Romper por encima de ellas las tortillas crujientes, tapar y dejar cocinar, afuego muuy suave, hasta que estén tiernas. Sobre hora y cuarto, más o menos, dependiendo de lo grande que sean las codornices. Apagar el fuego y dejar reposar, tapadas, media hora más.

    Mientras reposa, cortar en juliana fina las otras 5 tortillas de maíz y freír en aceite caliente hasta que estén bien crujientes. Sacar y dejar escurrir sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa. Conservar en caliente.

    Lavar, quitar los pedúnculos de las fresas y cortarlas en cuadraditos pequeños. Ponerlas en un bol y regar con el zumo de la lima. Picar la cebolleta del mismo tamaño que los cuadraditos de fresa y añadirlas al bol. Espolvorear con las hojas de la mejorana picadas y rallar un poco de la piel de la lima por encima. Regar con la cucharada de salsa de chiles y un chorrito de aceite y remover hasta que todo se integre. Reservar.

    Sacar las codornices, con muchísimo cuidado para que no se rompan. Pasar la salsa por un chino, apretando bien todo para que salga todo el líquido posible, volver a poner en la cazuela y llevar a fuego medio-alto. Picar el chocolate bien fino y reservar. Reducir la salsa hasta que coja algo de cuerpo y tenga una textura almibarada. Añadir el chocolate y dejar fundir por completo. Volver a colocar las codornices dentro de la cazuela y dejar cocinar 5 minutos para que se mezclen los sabores. Retirar del fuego y echar la mantequilla en taquitos. Tapar y dejar derretir. Mezclar moviendo ligeramente la cazuela y llevar a la mesa.

    Servir acompañado del "pico de gallo de fresas", poner por encima los totopos crujientes y comer en seguida.


    Puede que al oir describir el plato por el mismo chef como suculento hasta decir basta o puro néctar de los dioses pueda resultar chocante e incluso llegara pensar que es un poco prepotente... hasta que lo pruebas y descubres que, incluso, puede haberse quedado corto en sus afirmaciones. Ahí lo dejo...


    Fuente : Perfil de Instagram de Dabiz Muñoz

jueves, 13 de agosto de 2020

Bombón helado de Tarta Fraisier

    De sobre sabéis lo aficionada que soy a apuntarme a cualquier reto que veo. Así que, como iba a dejar de hacerlo en éste que Juan Andrés, El dulce objetivo, nos ha propuesto hacer este verano. Y es que, ya tenía ganas de llegar a tiempo de participar en uno de sus retos que, por h o por b, todos los demás que ha organizado me los he terminado perdiendo... y este casi casi, que llego por los pelos.
    Mi aportación está inspirada en una de las tartas clásicas más famosas de la repostería francesa : la Tarta Fraisier.


    Con estas cantidades me salieron 4 helados grandes y 4 pequeños, aunque a estos últimos no les puse el bizcocho calado. 


    Ingredientes :
  • 150 g de leche entera
  • 225 g de nata de montar
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 2 yemas de huevo L
  • 70 g de azúcar
  • 1 cucharadita de azúcar invertido
  • 50 g de fresas cortadas en trocitos
  • 4 bizcochos de soletilla
  • 25 g de agua
  • 2 cucharaditas de kirsch
    Para el baño y la decoración
  • 250 g de cobertura de chocolate con sabor a fresa
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 25 g de cobertura de chocolate blanco
  • Bolitas de galleta y fresa
  • Fresas liofilizadas

    La base de este helado es una crema inglesa así que será lo primero que habrá que hacer.
    Poner en un cazo la leche y 100 g de nata, remover y llevar a fuego suave hasta que rompa a hervir. Retirar del fuego y reservar.
    Batir las yemas junto a 45 g de azúcar. Cuando se haya disuelto todo el azúcar y la mezcla esté cremosa, añadir poco a poco la leche, sin parar de remover. Verter de nuevo en el cazo y dejar cocer a baño maría, removiendo continuamente con una cuchara de madera, hasta que espese ligeramente y comience a napar la cuchara, teniendo en cuenta que no deberá hervir para que no se corte la crema. Colar y dejar enfriar, removiendo de vez en cuando para que no se forme costra.
    Mientras se atempera la crema, haremos el almíbar, con el que calaremos los bizcochos, para que le de tiempo a enfriarse por completo.
    Poner en un cazo el agua y el resto del azúcar (25 g) llvar al fuego y, cuando comience a hervir dejarlo cocer un par de minutos. Retirar del fuego y añadirle el kirsch. Remover y dejar enfriar.
    Cuando la crema esté templada agregar el resto de la nata (125 g), el azúcar invertido y la esencia de vainilla. Remover hasta que esté todo integrado y verter en un recipiente hermético. Meter en el congelador durante 3 horas. Sacar, batir y volver a llevar al congelador hasta que comience a endurecerse. Volver a batir, añadir los trocitos de fresa y remover con cuidado para que se repartan uniformemente. Rellenar los moldes elegidos hasta 2/3 de su capacidad y colocar los palitos.
    Aplanar un poco, con ayuda de un rodillo, los bizcochos de soletilla. Cortarlos a la medida de cada molde y cubrir con ellos la crema. Calar con el almíbar frío, con ayuda de una brocha de repostería y repartir por encima un poco más de crema hasta taparlos. Llevar al congelador de nuevo hasta que se endurezcan por completo, de 5 a 6 horas.
     Fundir la cobertura de fresa en el microondas a golpes de 45 segundos, con cuidado de que no se queme. Cuando esté bien líquido añadir la mantequilla y remover para integrar. Fundir también la cobertura blanca y meterla en una manga pequeña.
    Sacar los helados de los moldes, de uno en uno. Sumergir en la cobertura y dejar que escurra el sobrante.
    Poner sobre papel de horno., regar con unos hilos de chocolate blanco y decorar con las bolitas y las fresas liofilizadas.
    Volver a llevar al congelador hasta que vayamos a disfrutarlos.


    La verdad es que en mi bombón helado la base, en vez de ser una muselina de vainilla que es lo que se usa tradicionalmente en la preparación de la tarta, ha pasado a ser la crema helada de vainilla del libro Helados y el bizcocho genovés unas soletillas. Aunque sí que he respetado la inclusión de uno de los distintivos más significativos de la tarta clasica : las fresas frescas. Aunque, a pesar de llevar estas últimas, es una adaptación bastante alejada de lo que sería la tarta tradicional pero, eso sí, los helados ricos están un rato largo.


    Fuente : Libro Helados de Amelia Wasiliev & Alice Cannan

sábado, 25 de abril de 2020

Espaguetis con albóndigas (dulces) para La Dama y el Vagabundo {Una galleta un cuento}

    Llevaba muchos días estrujándome el cerebro intentando buscar algo que preparar que fuera suficientemente espectacular. Este cuento, elegido por Pat y Co, ganadora de la anterior edición de Una galleta un cuento, me ha gustado siempre, desde bien niña, y merecía algo grandioso pero, como decía Serrat en su canción, las musas han pasaó de mí. Aunque no creo que hayan tenido la suerte de irse de vacaciones, mas bien estarán confinadas como todos nosotros.
    Al final me ha tocado improvisar un trampantojo que, aunque no es tan espectacular como debiera, rico está un rato largo. Y, lo más importante de todo, no lo he montado yo, sino mi hija. Una buena manera de tenerla entretenida durante un rato... que es de agradecer ¿a qué sí?


    Cuando pienso en la historia no puedo dejar de ver en mi mente la escena más romanticona de la película. Esa cena a la luz de una vela que culmina con el tímido e inesperado beso de los protagonistas. Ainsss, es recordarlo y me pongo de un tierno... Pero vamos al lío que se nos enfrían los espaguetis o mas bien que se nos calientan.


    Ingredientes :
    Para la crema
  • 100 g de queso crema
  • 50 g de nata de montar
  • 1 yema de huevo
  • 25 g de azúcar avainillada
  • 2 g de gelatina en polvo
  • 1 cucharada de agua
    Para el coulis de fresa
  • 30 g de agua
  • 45 g de azúcar
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 180 g de fresas
    Para las trufas de fresa
  • 40 g de chocolate de fresa (o candy melt de fresa)
  • 28 g de nata de montar
  • Cacao en polvo 
    Además
  • 4 ensaimadas pequeñas, sin espolvorear de azúcar glass
  • 4 fresas
  • 2 mitades de melocotón en almíbar, bien escurridas

    En primer lugar prepararemos las trufas ya que, para que cojan bien la textura y podamos trabajar con ellas, la mezcla deberá estar por lo menos 2 horas en la nevera. Para hacerlas tendremos que derretir el chocolate, a pequeños golpes de microondas teniendo cuidado de que no se nos queme, removiendo entre cada pequeño golpe de calor. Una vez que esté completamente fundido añadir la nata y remover bien hasta que la mezcla esté lisa, brillante y homogénea. Tapar y meter en la parte más fría de la nevera.
    Para preparar el coulis, lavaremos bien las fresas bajo el chorro del agua fría e iremos dejándolas sobre un colador para que se escurran. 
    Poner en un cazo el agua, el azúcar y el zumo y llevar a fuego bajo. Remover de vez en cuando y, cuando se haya disuelto el azúcar por completo, añadir las fresas (sin pedúnculos, que os veo venir, jejjeje) y dejar cocer hasta que estén muy tiernas y haya perdido parte del líquido. Yo lo tuve unos 20 minutos. Retirar del fuego, dejar que baje un poco la temperatura y pasar a través de un colador, apretando con la mano de un mortero, para retirar las pepitas y quede muy fino. Verter dentro de un biberón y dejar enfriar por completo. No deberéis dejarlo muy espeso porque cuando se enfríe se volverá más denso.
    Ahora vamos con la crema. Poner en un bol el queso y la nata, que deben estar muy fríos, y batir con unas varillas hasta que la mezcla esté bien montada. Reservar en la nevera.
    En una tacita echar la gelatina y la cucharada de agua y dejar hidratar.
    Poner en un cazo la yema, el azúcar de vainilla y batir hasta integrar. Poner al baño maría, sin parar de remover con una varilla, hasta que espese formando una crema. Retirar del fuego, añadir la gelatina hidratada y remover hasta que esté totalmente integrada. Tapar a piel para que no haga corteza, y dejar enfriar. Cuando esté a temperatura ambiente, mezclar la crema de queso con la crema de yemas, con movimientos envolventes, hasta que esté homogénea. Meter en una manga con una boquilla redonda fina, usé una Wilton nº5, y volver a refrigerar para que coja cuerpo.
    Una vez que la mezcla de las trufas haya endurecido, tomaremos pequeñas porciones con una cucharilla, las rebozaremos en el cacao, que abremos puesto en un platito, y las iremos colocando dentro de un colador. Solo quedará dar unos pequeños golpecitos para retirar el exceso de cacao y reservar, de nuevo, en la nevera.
    Lavar las 4 fresas restantes, retirar el pedúnculo y cortar en tiras. Cortar también el melocotón en almíbar en tiras. 
    Ya tendremos todas las preparaciones hechas así que sólo falta el montaje.
    Colocar cada ensaimada en un plato, cubrir con un poco de la crema y repartir las frutas de manera alterna por encima como podéis ver en la foto.


    Cubrir con una capa fina de crema, extendiéndola ligeramente, para tapar las frutas con ella. Dejar caer más hilos de crema por encima, de tal manera que parezcan espaguetis.
    Regar con el coulis de fresa, simulando que fuera el tomate frito, y colocar encima tres de las trufitas preparadas.


    Meter de nuevo en la nevera hasta la hora de servir.
    Poner el mantel de cuadros, encender la vela y buen provecho...
    Como lo del tema del beso no creo que estemos ahora en el momento más apropiado, nos conformaremos con comernos un platito cada uno, menos es nada, que ya vendrán los besos más adelante ¿o no?


    Yo, de momento, me voy comiendo una trufa, mientras voy viendo las propuestas de mis compis de reto... Ñam ñam, qué delicia!!

jueves, 29 de agosto de 2019

Pizzaimada Margarita de Christian Escribà

    Una de las cosa mejores que tiene el verano es poder disfrutar haciendo cosas con mis hijos. Con esto no quiero decir que el resto del año no lo haga pero es en estas fechas, cuando las actividades deben ser más tranquilas, cuando procuramos que se vuelvan mucho más creativas. Meterlos en la cocina siempre es una buena idea, aunque en verano dé un poco de pereza, y dejarlos participar en los platos que vamos a comer después siempre es un aliciente para ellos.
    Si la semana pasada preparamos los vasitos de triffle de melocotón, hoy nos hemos decidido por hacer otro tipo de postre, pero no uno cualquiera. Hoy, de postre, comeremos pizza.


    Este trampantojo, ideado por Christian Escribà, además va a formar parte de la repesca del mes de agosto de Cooking the Chef que se publicará el 5 de septiembre... que me faltaba a mí hacer algo de este superchef y ya le tenía ganitas 😂😂


    Vamos al lío
    Ingredientes :
  • 4 ensaimadas pequeñas, de panadería, sin azúcar*
  • 4 fresas
  • 4 cucharadas de mermelada de fresa o frambuesa
  • Chocolate blanco
  • Hojas de hierbabuena o menta para decorar
    * Yo no tenía a mano ensaimadas sin azúcar así que le quité bien con un pincel el que llevaban por encima y sirvieron igual. Eso sí, os aconsejo que sean de panadería/pastelería porque la diferencia es brutal en cuanto a dulzor y, sobre todo, en cuanto a sabor.

  
    Diluir un poco la mermelada, si estuviera muy espesa, con un poco de agua. Deberá tener una textura ligeramente más gorda que la de un sirope.
    Lavar las fresas, secarlas con cuidado, laminar y reservar. Lavar las hojas de menta y secar bien.
    Aplanar en centro de cada ensaimada con el culo de un vaso. Poner una cucharada de la mermelada cubriendo toda la parte aplanada.
    Rallar un poco de chocolate blanco sobre cada una, esto simulará el queso de la pizza.
    Repartir las láminas de fresa por encima y decorar con las hojas de menta... que será nuestra albahaca.


    ¿A que han quedado preciosas? Pues están... ñam ñam.

    Fuente : La cocina de Peter Pan

jueves, 9 de mayo de 2019

Macarons de fresas con nata {Reto CocinArte}

    Ilusa de mí cuando me veía ya lo suficientemente recuperada para empezar a trastear en la cocina a mis anchas. Otra era la preparación que tenía pensada para la entrada de este reto pero, como mi muñeca no ha respondido como a mí me hubiera gustado, no me ha tocado otra que bucear de nuevo en busca de alguna receta pendiente de publicar que se acoplara lo suficiente a la pintura impresionista de Berthe Morisot, que es quien nos ocupa en el CocinArte de este mes. 
    Buscando, buscando, me encontré con estos macarons que preparé hace algún tiempo y, creo, que le va a la perfección.


    Se cuenta que estos pequeños e irresistibles diablillos, que fueron creados en el s.XVII por los Adam, una familia de pasteleros de Saint Jean de Luz, llegaron a París de la mano de Luis XIV y la infanta española MªTeresa de Austria. Tras su boda ambos, celebrada en la iglesia de Saint Jean Baptiste de esta localidad costera, la familia de pasteleros los agasajaron con un bandeja de macarons y, de esa manera, se introdujeron en las mesas de la corte convirtiéndose, con los años, en uno de los estandartes de la repostería francesa más delicados.
    A buen seguro que sería un delicioso refrigerio, ente pincelada y pincelada, en el estudio de esta gran artista, perteneciente a la alta burguesía parisina.


    El cuadro elegido por María para este mes el "El espejo de vestir", también llamado "La Psyché". Un óleo sobre lienzo que se encuentra expuesto en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.


     Ingredientes :

  • 75 g de azúcar glass
  • 75 g de harina de almendra
  • 27 g de claras
  • 2 ó 3 gotas de esencia de fresa
  • 1 puntita de colorante blanco
  • 75 g de azúcar blanquilla
  • 21 g de agua
  • 27 g de claras
  • Nata vegetal montada y azucarada
  • Mermelada de fresa

    La harina de almendra debe estar muy muy fina picada para que el macaron quede liso.
    Por este motivo es bueno triturar ambos juntos durante unos 10 segundos a la máxima potencia. Yo lo hago en la Thermomix pero podéis usar también un molinillo. Ojo, si os pasáis la almendra comenzará a soltar su aceite interior formándose una pasta y ya no nos serviría. Tamizar.
    Poner en un bol, añadir las primeras claras y mezclar hasta que se unifique la masa. Agregar la esencia y el colorante blanco y mezclar hasta integrar. Tapar el mazapán resultante con film para que no se reseque.
    Para el siguiente paso necesitaremos un termómetro de cocina.
    Poner en un cazo el azúcar junto al agua y llevar al fuego. Cuando la mezcla alcance los 110º C comenzar a batir las otras claras, deberán estar casi montadas cuando el almíbar llegue a 118º C. Retirarlo del fuego, bajar la velocidad de montado de las claras y añadir en forma de hilo por un lateral (no por encima de las varillas) el almíbar. Cuando esté totalmente integrado volver a subir la velocidad y seguir batiendo hasta que la temperatura baje a unos 40º C, vamos que al tocar las paredes del bol este esté templado.
    El siguiente paso es lo que se llama el macaronage, que consiste en unir ambas preparaciones, para lo cual usaremos una lengua y mezclaremos con movimientos envolventes hasta que estén bien integradas. Deberá estar lisa y brillante y debe caer lentamente en forma de cinta si la dejamos caer desde la lengua. Con un palillo bien untado de colorante rojo ir haciendo marcas en la masa con cuidado de no llegar a unificar del todo los colores.
    Rellenar con la masa una manga, provista de una boquilla lisa de unos 12 mm. Al haber añadido colorante blanco a la masa el contraste con el rojo será mayor y quedará más chulo aunque bien podéis no echárselo.
    Con la manga perpendicular a la bandeja y moviendo ligeramente la muñeca en forma de espiral, formar pequeños montoncitos de unos 3'5 mm de diámetro (más o menos el mismo diámetro que el tapón de una botellita de agua) sobre un tapete de teflón o papel de horno. Lo ideal es hacerse una plantilla para ajustar el espacio y controlar el tamaño. Dar golpecitos a la bandeja por bajo para que los picos que nos hayan quedado al formarlos se integren. Quedarán parecidos a los caramelos de fresa-nata de la Vda. de Solano.
    Dejar que se sequen para que formen una ligera costra que será determinante para que les salga un buen pie y no rompan por arriba al cocer. Al tocarlos ligeramente con los dedos no se deben pegar.
    Precalentar el horno a 150º C, con calor de arriba-abajo y sin aire, y dejarlos cocer durante unos 12 minutos a media altura. 
    Sacar y dejar enfriar sin levantarlos hasta que estén fríos, se despegarán casi solos. Si no es así podéis ayudaros de un cuchillito.
    Guardar en la nevera dentro un recipiente hermético durante unas 24 horas antes de rellenarlos para que se terminen de asentar y queden con esa textura tan especial que debe de tener un buen macaron.
    Una vez asentados rellenar la mitad de las coquilles de macaron con un cordón de nata y en medio una puntita de la mermelada de fresa. Cerrar con la otra mitad de coquilles y terminar de enfriar en la nevera dentro de un recipiente hermético para que el relleno coja cuerpo.



    Ricos no, lo siguiente. Y es que hay pocas cosas que gusten más que las fresas con nata y, si es en versión macaron, pues más que mejor.

    Fuente : Pierre Hermé adaptada por Cupcakes a gogó

lunes, 18 de junio de 2018

Polos de fresa #polosdefrutaquesedisfrutan

    Pues parece que el verano se ha decidido, por fin, a instalarse por estos lares y, por consiguiente, el calor ya va apretando. Nada mejor para refrescarse que un polo de hielo y, si está hecho por nosotros en casa, mejor que mejor. Así nos aseguramos de que no lleve ni colorantes, ni conservantes, ni más azúcar del necesario, además de tener la certeza de que lo que llevan dentro es fruta de la buena.

   
    En esta ocasión he aprovechado las últimas fresas de la temporada que, gracias a que no había hecho todavía demasiado calor, aún he podido encontrar en el mercado.


    Ingredientes :
  • 400 g de fresas
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1 cucharadita de azúcar invertido*
    *El azúcar invertido hace que los cristales de hielo sean menores proporcionando a los polos una textura algo más cremosa.


    Las fresas que hemos utilizado estaban muy dulces por lo que no le hemos echado más que el azúcar invertido pero si no lo fueran tanto y queréis unos polos más dulces podéis añadir azúcar, o cualquier otro edulcorante, al gusto.

   
    Lavar las fresas y retirar los pedúnculos.


    Echar en el vaso de la batidora y triturar junto al zumo y al azúcar. Pasar a través de un colador de malla bien fina para retirar las semillas y verter en los moldes elegidos, colocar el palito y tapar.


    Los míos en la tapa lleva incorporado el palito pero si no es vuestro caso tapar con film y perforar en el centro para meter a través del corte el palito, esto hará que no se mueva y quede en el centro del polo.


La preparación no puede ser más sencilla, con tan solo esos tres ingredientes, por lo que he dejado que los preparara mi hija y así, como en un juego y como eran sus polos, por poco no me los deja ni probar 😂😂 

   
    La sesión fotográfica ha tenido que ser rapidísima, y no solo por que se derritieran los polos, sino porque me aparecían manos por todos lados intentando llevarse el botín 😓😓 y es que tengo que reconocer que estaban deliciosos 😋😋