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domingo, 18 de junio de 2023

Empanada de cecina, queso fresco de cabra y cebolla caramelizada.

    Cada vez que voy a Valladolid no puedo dejar de pasarme por una tahona que hay muy cerquita de la casa de mi madre. Y es que tiene verdaderas delicias. De hecho, siempre regreso a Valencia, cargada como una burra, con unas cuantas de sus especialidades. La receta que hoy os traigo está basada en una de las empanadas que ellos preparan, aunque con alguna variación en sus ingredientes.

    Ya se que empieza a apretar el calor, pero con todo y con eso, aún me resisto a darle vacaciones al horno. Puede que esté loca, lo cual es bastante probable, pero esta maravilla bien merece la pena el achicharre, jejjeje.

    Ingredientes :

  • 2 paquetes de masa de empanada (460 g aprox. en total)
  • 150 g de cecina 
  • 250 g de queso fresco de cabra
  • 150 g de cebolla caramelizada*
  • 1 yema de huevo + 1 cucharadita de nata fresca

    Para la cebolla caramelizada

  • 500 g de cebollas dulces
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 40 ml de aceite de oliva
    * Con medio kilo de cebollas eso será en lo que se nos quedará, aproximadamente, cuando esté caramelizada.

    Lo primero será caramelizar la cebolla ya que necesitaremos que esté totalmente fría a la hora de montar las empanadas.

    Pelarlas y cortar en juliana fina. Poner en una cazuela con el aceite a fuego bajo, removiendo de vez en cuando. Cuando empiecen a estar trasparentes, añadir la sal y el bicarbonato. Al cabo de un momento comenzarán a adquirir un color amarillento, no os preocupéis que es lo normal, es el efecto del bicarbonato acelerando la expulsión del agua que las cebollas tienen en su interior. Dejar cocinar hasta que tengan un color caramelo claro, removiendo de vez en cuando para que no se peguen al fondo. Retirar del fuego, pasar a un bol y dejar enfriar por completo.

    Cuando esté totalmente fría, sacar las masas de empanada de la nevera para que se atemperen, cortar en lonchas el queso y batir la yema junto a la nata. Calentar el horno a 180ºC.

    Extender una de las masas de empanada y dividirla en cuatro partes iguales. Colocarlas, separadas ligeramente entre ellas, en una bandeja de horno cubierta con papel. Repartir entre ellas la cebolla caramelizada, cubrir con la cecina y poner encima el queso de cabra. Extender la otra masa y dividirla también en cuatro partes iguales. Tapar con cada parte las bases preparadas, cerrando los bordes formando un cordón. Pincelar con la mezcla de yema y nata y pinchar la superficie varias veces para que pueda escapar el vapor y ni se abran ni revienten.

    Meter la bandeja a media altura de horno y dejar cocinar durante unos 35 minutos. Una vez estén bien doraditas sacar y colocar sobre una rejilla para que se atemperen.

    Se pueden comer en caliente, aunque yo recomiendo comerlas a temperatura ambiente. En casa las suelo preparar por la mañana para tomarlas en la cena y os aseguro que están divinas.