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miércoles, 7 de noviembre de 2012

Magdalenas de queso brie y grosella.

    Después tanta receta dulce que mejor que algo salado... aunque no demasiado.
    Estas magdalenas también son del reto de "la magdalena de la semana" de Facebook, las de la semana 57.


    Está vez tocaba receta salada y tengo que decir que me ha encantado porque me ha solucionado el pensar que pondría para la cena.
    Además con esta receta aprovecho para participar en "Memòries d'una cuinera" donde para este mes de Noviembre nos proponían hacer magdalenas.

 
    Ingredientes :

  • 280 g de harina
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • pimienta negra recién molida
  • 150 g de brie, cortado en dados pequeños
  • 2 huevos
  • 250 ml de yogurt natural
  • 6 cucharadas de aceite de girasol
  • 4 cucharadas de gelatina o jalea de grosellas

 
    Precalentar el horno a 200º C
    Tamizar la harina, el bicarbonato, la sal y la pimienta. Incorporar el brie.
    Batir los huevos ligeramente. Agregar el yogurt y el aceite.
    Verter los líquidos sobre los secos y mezclar hasta que estén ligados.
    Repartir la mitad de la mezcla entre los moldes de muffins,a los que habremos puesto previamente cápsulas de magdalenas. Colocar una cucharadita de jalea en el centro y terminar de cubrir con el resto de la mezcla.
    Hornear durante unos 20 minutos. Dejar reposar unos 5 minutos y servir calentitos... aunque fríos también están de lujo.

Jalea de grosellas y mermelada de moras

    Cuando he intentado enlazar la receta de las magdalenas de brie y grosellas con esta entrada me he dado cuenta que aún no la había publicado y, con lo riquísima que está, no podía dejar de hacerlo. así que aquí la tenéis.
     Hace algunas semanas que necesité gelatina de grosellas, o lo que es lo mismo jalea, para una de las propuestas de mi reto de Facebook "la magdalena de la semana" y me acordé que tenía unas cuantas grosellas congeladas así que ¿por qué no elaborarla Yo en casa?
    Al mismo tiempo, ya metida en harina, me puse a hacer una rica mermelada de moras con una cajita que tenía en la nevera. Hacía mucho que no me daba por hacer este tipo de conservas así que mi alacena estaba un poco desangelada... y esto tenía que solucionarlo, jejjeje.


    La receta de la jalea la encontré aquí y tengo que decir que salió rica, rica. Tan solo tendremos que cubrir con agua, hasta un dedo por encima de las grosellas, y dejar cocer durante 20 minutos. Filtrar y pesar el líquido que quede añadiendo el mismo peso de azúcar. Poner en una bolsa o bola de infusión parte de la pulpa y las pepitas de la cocción (las pepitas contienen pectina que es lo que hará que espese y se conserve)
    Dejar cocer el líquido filtrado y el azúcar, con la bolsa de infusión dentro, hasta que espese ligeramente. Habrá que tener en cuenta que al enfríar se espesa bastante más.
    Retirar la bolsa, pasar a botes esterilizados, tapar y dejar enfríar boca abajo para que se haga el vacío.


    La mermelada se hace de forma similar. Yo utilicé azúcar para mermeladas 2:1 por lo que la cantidad que utilicé fué la mitad de lo que las moras me pesaron.
    Puse el azúcar junto a las moras en un cazo a cocer hasta que espesó un poco, más o menos 20 minutos.
    Si no queremos que tenga pepitas este es el momento de colar la mermelada para retirarlas.









    Pasar a botes esterilizados, tapar y dejar enfríar boca abajo.







 
    Y cuando se terminen de enfríar ya tendréis un verdadero placer para los sentidos, porque no hay nada mejor que las mermeladas y jaleas hechas en casa, os lo aseguro.

martes, 19 de julio de 2011

Tarta mousse de fresa y licor de cerezas con baño brillante de chocolate y frutas del bosque

    En la entrada anterior, la de la paella, os enseñé una de las que nos comimos en la comida de despedida de los del equipo de fútbol de mi hijo, lo que me hizo recordar que aún no he publicado la tarta que llevé para los mayores (la de los niños la tenéis aquí ) Bueno, pués aquí la tenéis por fín.


    La receta es una variación de una de las tartas de Cristina del blog Kanela y limón y la verdad que es una de las que más éxito han tenido... estaba deliciosa.
    Ingredientes :
    (para la base) :
  • 200 g de galletas digestive
  • 100 g de mantequilla derretida
    ( para el relleno) :
  • 500 ml de nata
  • 2 yogures de fresa
  • 150 g de azúcar
  • 100 ml de licor de cereza
  • 250 g de mascarpone
  • 1 sobre de gelatina de fresa
  • 5 g de agar-agar
    (para decorar) :
  • 1 jarrita de baño brillante de chocolate (pincha aquí )
  • 125 g de fresas
  • 125 g de grosellas
  • 125 g de frambuesas
  • 125 g de moras
    Lo primero forraremos un molde desmontable con papel de horno para luego desmoldarlo más fácilmente.


    Prepararemos la base machacando las galletas y añadiendo la mantequilla derretida. Hacemos una masa que iremos poniendo en el fondo del molde presionando con la punta de los dedos para que se compacte.
    Meter el molde con la base preparada en el congelador para que se endurezca mientras preparamos el relleno.
     Montar la nata y reservar. Batir el queso, el azúcar, los yogures y el licor hasta que la mezcla esté homogénea.


    Poner a hervir un chorrito de leche y espolvorear el agar-agar, remover hasta que se disuelva y añadir el sobre de gelatina, remover de nuevo hasta su completa disolución y añadir a la mezcla del queso.
    Mezclar bien y incorporar la nata con movimientos envolventes.


    Sacar el molde con la base del congelador y colocar en todo el contorno fresas cortadas por la mitad.


    Volcar la preparación de la mousse dentro del molde y alisar la superficie.


    Meter en la nevera para que se cuaje por lo menos 4 horas. Yo lo dejé toda la noche antes de decorarlo.
    Después de preparar el baño ( aquí te digo como hacerlo), dejarlo templar por lo menos a 40º para que no se derrita la mousse y echarlo por encima en forma de chorro dejando que caiga por las paredes de la tarta.
    Ir colocando las frutas del bosque, lavadas y bien secas, sobre el baño y volver a llevar a la nevera para terminar de endurecer.


    Al poner agar-agar conseguí que aguantara durante más tiempo cuajado a temperatura ambiente, aunque al final la temperatura fué subiendo y, irremediablemente, se fué derritiendo. Al final lo comimos a cucharadas pero estaba muy bueno de igual manera.


    La vista es espectacular, ¿a qué sí?