Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta Membrillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Membrillo. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de octubre de 2025

Tajine de cordero y membrillos caramelizados (Safargel Bal Ghalmi)

    Después de sufrir un verano tan extremadamente caluroso, ya iba necesitando que la temperatura descendiese y nos metiéramos de lleno en la que es, sin duda alguna, mi estación favorita: el otoño. Y no es que el calorcito no me guste pero, tantas y tantas tórridas jornadas acaban por saturarme. Para celebrar la entrada de la nueva estación, más vale tarde que nunca, he preparado un plato con uno de sus productos estrella: el membrillo. 

    Este tajine es, junto al de pollo con limón confitado y aceitunas y al de cordero con ciruelas, un clásico de la cocina de los países del Norte de África (tradicionalmente Marruecos, Túnez y Argelia)

    Ingredientes :

  • 1,200 g de cordero troceado
  • 35 g de mantequilla 
  • 1 chorrito de aceite de oliva
  • 1 rama de canela
  • 3 cucharaditas de jengibre en polvo
  • 1 cucharadita de miel
  • 10 hebras de azafrán
  • 1 cebolla roja
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 de cucharadita de pimienta negra
  • 1 ramillete de cilantro fresco 
  • 2 cucharadas de cilantro fresco picado 
  • Semillas de sésamo tostado
    Para los membrillos :

  • 2 ó 3 membrillos
  • 3 cucharadas de miel
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • Agua + 1 rama de canela (para la cocción)
  • Zumo de 1/2 limón


    Poner en el tajín, en su defecto una olla de fondo grueso o de hierro colado, a fuego medio, la mantequilla hasta que esté derretida. Añadir las especias y rehogar ligeramente. Cuando empiecen a desprender sus aromas agregar el aceite y la cebolla en juliana y dejar cocinar hasta que esté pochada. Echar el cordero e ir moviendo hasta que esté completamente sellado. Verter agua hasta que quede cubierto, salpimentar y añadir el ramillete de cilantro. Cuando rompa el hervor, bajar el fuego al mínimo, tapar y dejar cocinar. 

    Mientras se se cocina el cordero prepararemos los membrillos. Cortar los membrillos en cuartos retirando las semillas, que envolveremos en una gasa. En una cazuela amplia, introducir los cuartos de membrillo, la gasa de las semillas, el palo de canela y el zumo de limón. Verter agua hasta cubrir, llevar al fuego y dejar cocinar hasta que estén cocidos. Sacar los trozos del agua, secar e ir colocándolos en una sartén, rociarlos con la miel y saltear hasta que estén caramelizados. Espolvorear con la canela y reservar en caliente.

    Cuando la carne esté tierna, aproximadamente después de una hora, retirar el ramillete de cilantro. Agregar la miel y remover para integrar. Rodear la carne con los membrillos, dejando ésta en el centro. Espolvorear con el sésamo y el cilantro picado y servir enseguida.

    Fuente : Sweet & Sour

sábado, 21 de diciembre de 2019

Blondie con membrillo, helado de Idiazabal y tejas de nueces. Calendario de Adviento Día 21

    Llegan estas fechas y las redes se inundan con las imágenes de los mercaditos navideños que preparan en el centro de Europa de los cuales, algún día, alguno de ellos lograré ir a visitar. Sin embargo, llegado el día de hoy, solo puedo pensar en el País Vasco.
    Una de las cosas que te traen estas fechas a la cabeza son los recuerdos entrañables de navidades pasadas, no hace falta ser Ebenezer Scrooge para que tu mente las reviva, y una de esas imágenes me acercan a esas tierras, donde el Olentzero es el encargado de traer los regalos a sus gentes. Es por eso que mi entrada de hoy está inspirada en uno de sus postres más tradicionales : membrillo, queso y nueces.


     La elección de este día para la publicación del mismo no la he decidido al azar. Hoy, día de Santo Tomás, marca el inicio de la Navidad en Euskadi. Mis recuerdos me acercan a la plaza de uno de sus pueblos, lleno de puestos de carácter marcadamente agrícola y ganadero, donde huele a queso, a sidra y a talos con txistorra, y una cerda viva descansa en una esquina para, al final de la mañana, ser rifada entre los que hayan querido participar en el sorteo.
    En principio pensé en que mi entrada fuera de talos con txistorra pero luego decidí que esa la reservaría para otra ocasión... puede ser que para el día de San Sebastian.


    Ingredientes :
    Para 6 blondies individuales
  • 90 g de chocolate blanco de cobertura
  • 60 g de mantequilla
  • 1 pizca de sal
  • 60 g de azúcar fina de repostería
  • 1 huevo L
  • 47 g de harina tamizada
  • 40 g de dulce de membrillo
    Para el helado de Idiazabal
  • 100 ml de nata
  • 100 ml de leche
  • 50 g de azúcar
  • 1 cucharada de glucosa líquida
  • 50 g de queso Idiazabal
  • 1 yemas de huevo L
    Para las tejas de nuez
  • 1 clara de huevo L
  • ~37 g de azúcar*
  • ~37 g de mantequilla, a temperatura ambiente*
  • ~37 g de harina*
  • 20 g de nueces peladas 
    *Las cantidades del azúcar, mantequilla y harina serán iguales al peso de la clara de huevo, por eso he puesto que son aproximadamente esos gramos, que fueron los que me pesó a mí la clara.

    Para la crema de membrillo
  • 40 g de dulce de membrillo
  • 20 ml de agua fría
    Además
  • Taquitos de queso Idiazabal
  • Medias nueces peladas 
  • Unas cuantas hojas de chocolate negro

    Comenzamos preparando el helado para que pueda coger la suficiente consistencia.
    Limpiar, retirar la corteza del queso, que utilizaremos para aromatizar la leche, y rallar el resto. Reservar.
    Poner a calentar, en un cazo, la leche y la nata junto a la corteza. Añadir la glucosa, remover, y llevar a ebullición. Apartar del fuego y dejar templar.
    Batir la yema con el azúcar hasta que blanquee. Verter la mezcla de leche y nata, que deberá estar templada, sobre ella y remover hasta que esté integrado por completo y la mezcla esté homogénea.
    Cocer, al baño maría, removiendo constantemente, durante unos minutos y agregar el queso rallado, dejando cocer hasta que esté fundido y, sin parar de remover, hasta que coja una consistencia de crema ligera. No debemos dejar hervir la crema, procurando que no supere los 85ºC.
    Retirar del fuego, colar para retirar la corteza y la crema quede bien fina, cubrir a piel con un plástico y dejar enfriar. Cuando esté tibia, meter en la nevera y, cuando esté bien fría llevar al congelador. Pasadas unas 3 horas triturar, para deshacer los posibles cristales de hielo que se hayan formado, y volver a meter al congelador. Repetir un par de veces más, si hiciera falta, aunque la mezcla es tan cremosa desde el principio que el mío, con una sola vez, ya tenía la consistencia perfecta.
    Conservar en el congelador hasta su consumo.
 

     Para la crema de membrillo solo tendremos que batirlo, cortado en trocitos pequeños, en un poquitín de agua fría, hasta que esté cremoso. Meter en un biberón de cocina y reservar.

    Para las tejas de nuez, precalentar el horno a 170ºC, con calor de arriba-abajo. Picar finas las nueces y reservar.
    Montar la clara a punto de nieve con el azúcar. Mezclar la mantequilla ablandada con la harina e incorporar la clara montada, poco a poco, con movimientos envolventes para que no pierda demasiado aire, justo hasta que la mezcla esté uniforme.
    Poner cucharadas en una bandeja de horno, cubierta con papel, y extender, con el dorso de la cuchara, hasta tener un círculo lo más fino posible y de un grosor uniforme. Espolvorear las nueces picadas por encima, apretando ligeramente para que se queden pegadas.
    Hornear de 8-12 minutos, hasta que los bordes comiencen a dorarse. Sacar la placa con cuidado e ir dejando cada galleta sobre una botella o un rodillo para que tomen la forma de teja. Yo aproveché el molde de cocer baguettes vuelto del revés... de algo tiene que servir que tenga tantos trastos, jejjeje.


    Una vez frías guardar en una lata hermética para que no se ablanden y pierdan la forma y el crujiente.

    Y ya nos ponemos con los blondies. Subir la temperatura del horno a 180ºC. Cortar en cuadraditos pequeños el dulce de membrillo.
    Fundir la mantequilla junto al chocolate en el microondas teniendo cuidado de que no se queme. Es preferible poner varios tiempos cortos que arriesgarse.
    Remover bien, añadir el huevo y seguir batiendo, al principio parece que se corta pero al cabo de un poco ya veréis como se pone cremosa la mezcla, batir hasta integrar.
    Agregar el azúcar y, cuando esté integrado, añadir la harina junto a la sal. Echar la mitad de los taquitos de membrillo en la crema y moverlos ligeramente procurando que no se rompan.
    Untar los moldes con mantequilla, aunque si son de silicona no será necesario, y repartir la mezcla entre ellos. Terminar de distribuir el resto del membrillo por encima.
    Hornear aproximadamente 25 minutos. Sacar del horno y dejar enfriar ligeramente antes de desmoldar, si los moldes son de silicona deberéis dejarlos enfriar por completo para que no se rompan. Terminar de enfriar sobre una rejilla.
    Aligerar un par de cucharadas de la salsa de membrillo en algo más de agua hasta que quede un sirope.


    Para montar los platos, poner un blondie en el medio y regar con el sirope. Colocar una bola de helado en uno de sus costados y rodearlos con puntos de crema de membrillo alternados con tacos de queso y medias nueces. Acompañar cada plato con una teja y terminar de adornar con una hoja de chocolate.


    Sí, ya sé que es laborioso de preparar pero el resultado final bien merece la pena y, además, quería que fuese un homenaje por todo lo alto... y creo que lo he conseguido ¿a vosotros que os parece?

    Fuente : Per sucar-hi pa (helado) y Con pan (tejas y crema de membrillo)

miércoles, 15 de febrero de 2012

Croquetas de cabrales con salsa de membrillo

    Desde hace mucho tiempo cada vez que voy a Valladolid no puedo dejar de pasar por "la taberna taurina" a comer unas cuantas de sus riquisimas croquetas. Si ricas están las croquetas aún las hace más sabrosas las salsitas que las acompañan : de jamón y huevo duro con salsa de roquefort, de chorizo y queso con salsa barbacoa... uno no sabe por cual decidirse, aunque Yo lo tengo bien claro, para mí las mejores con diferencia son las de cabrales con salsa de membrillo. Estas me vuelven loca, ummmm!
   

    Cuando leí que la propuesta de "la recepta del 15", el maravilloso evento creado por Xavier y Sandra de "Els fogons de la Bordeta" y Marina de "Xocolata desfeta", para este mes eran croquetas supe automáticamente que estas eran las que iba a intentar hacer, llevaban demasiado tiempo en la lista de pendientes y había llegado el momento de sacarlas a la luz, jejeje.


    Y el resultado es exquisito... no es porque las haya hecho Yo pero están para morirse, la mezcla de sabores es espectacular.
    Ingredientes :
  • 300 ml de leche
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas colmadas de harina
  • 100 g de queso de cabrales
  • sal
  • 1 huevo
  • pan rallado
  • Aceite para freír
    Para la salsa de membrillo :
  • 100 g de dulce de membrillo
  • 1 chorrito de agua (Yo le puse un par de cucharadas)
  • 1 pizca de sal
    Primero nos vamos a poner con la masa de las croquetas. Calentar el aceite y rehogar la harina hasta que esté bien dorada para que no sepa a crudo después.
    Verter la leche caliente y remover constantemente. Añadir el cabrales cortado en cuadraditos pequeños y remover constantemente para que no se agarre la bechamel. Rectificar de sal y dejar espesar.
    Verter la masa en una bandeja para dejar enfríar tapada con plástico de cocina para que no se forme costra. Yo lo que suelo hacer es preparar la masa, dejarla enfríar un poco y meterla en la nevera  durante toda la noche.
    Sacar la masa de la nevera para que se atempere mientras nos ponemos a hacer la salsa. Poner en un cazo el membrillo cortado en trozos. Añadir una cucharada de agua y dejar que se deshaga a fuego muy lento. Cuando el membrillo esté totalmente deshecho ir agregando agua poco a poco hasta que la salsa tenga la consistencia que queramos conseguir, sin dejarla demasiado fluida. Ponerle un puntito de sal.
    Yo utilicé un dulce de membrillo casero que me regaló mi prima Maribel. Era lo último que me quedaba así que estoy deseando que regrese el otoño para que vuelva a hacer y me puede regalar un poquito más... es que le sale delicioso, jejeje.
    Reservamos la salsa en caliente mientras envolvemos las croquetas.
    Batir el huevo. Coger porciones de masa y pasarlas por pan rallado, el huevo batido y, nuevamente, por el pan rallado. Freír las croquetas en aceite bien caliente y dejarlas escurrir sobre papel de cocina para retirarles el exceso de grasa.
    Servir bien calientes acompañadas con la salsa reservada.


    Madre mía, están de toma pan y moja, la combinación de sabores es total... ¿os apetece un mordisquito?