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jueves, 4 de julio de 2024

Espárragos verdes crujientes y huevo pochado

    Desde hace tiempo que quería que esta receta de espárragos estuviera en el blog ya que, desde que los probé preparados de esta guisa, no podía quitármelos de la cabeza. Como han tenido un éxito tan rotundo en mi casa lo difícil era llegar a sacarles la foto antes de que acabaran con ellos. Vamos, que he tenido que prepararlos a escondidas casi, hacer la foto y llevarlos corriendo a la mesa para que no se enfriaran. Pero bueno, no me alargo más y vamos al lío.

    Ingredientes :

    Para los espárragos crujientes

  • Un manojo de espárragos verdes, si son gorditos mejor
  • 1 huevo L
  • 20 g de avellanas picadas finas
  • 20 g de pan rallado grueso*
  • Ralladura de un limón
  • 20 g de harina
  • 20 g de mantequilla
  • Flor de sal
  • Pimienta negra de molinillo
    *Yo usé panko para que estuviera aún más crujiente

    Además 

  • 4 huevos L
  • Patatas paja para acompañar

    Poner en una cazuela bastante agua con sal y llevar a ebullición. Lavar los espárragos con agua fría y retirar la base que estará más dura y fibrosa. Introducir en el agua hirviendo y dejar cocer 5 minutos. Sacar e introducirlos en un baño de agua helada para que se enfríen rápidamente. Escurrir y reservar.

    Batir el huevo en un plato. Mezclar en otro plato las avellanas, el pan rallado y la ralladura de limón. Rebozar en harina cada espárrago, sin llegar a la punta. Pasar por el huevo batido y empanar con la mezcla de pan preparada anteriormente. Volver a pasar por el huevo y la mezcla de pan, si fuera necesario, hasta que el espárrago quede bien cubierto. Repetir el proceso con todos los espárragos hasta terminar.

    Fundir la mantequilla en una sartén, a fuego bajo, y echar los espárragos. Ir volteándolos de vez en cuando hasta que estén bien dorados por todos lados. Retirar y mantener calientes.

    Para hacer los huevos pochados poner un cuadrado de plástico de cocina por cada huevo y engrasarlos con aceite ligeramente. Meter uno de los plásticos en una tacita de café con la parte limpia tocando las paredes de la taza. Cascar el huevo y echarlo dentro de la taza. Coger las puntas del plástico y cerrarlo, haciendo un atillo, con un hilo de cocina. Dejar uno de los extremos del hilo bastante largo para luego sacarlo del agua más fácilmente. Repetir con el resto de huevos. 

    Poner un cazo con agua al fuego y, cuando arranque el hervor, introducir los atillos y dejar cocer 4 minutos. Sacar, retirar el plástico y repartir en los platos. Poner unos cuantos espárragos junto a cada huevo y espolvorear todo con flor de sal y pimienta de molinillo. Acompañar cada plato de un puñadito de patatas paja. 

    Servir enseguida.

    Fuente : De los espárragos Fraise et basilic en Instagram

sábado, 10 de febrero de 2024

Baos de pato a la pekinesa

    Feliz Año Nuevo!!!

    Que no, que no me he terminado de volver majareta, que me refiero al nuevo año lunar chino, el 4722, año del tigre, que hoy da comienzo. Además que, como no subí nada para celebrar el nuestro, ¿por qué no hacerlo con el chino? Al fin el cabo de lo que se trata es de celebrar algo y para eso, en España, no tenemos problemas y lo celebramos todo todo... anda que no nos gusta la fiesta, jejjeje. 

    Y, para más celebración, os traigo dos recetas en una : por un lado la del pan bao y por otra la del pato a la pekinesa. Vamos al lío que la entrada de hoy es larga

    Ingredientes :

    Para los baos :

  • 250 g de harina
  • 7 g de levadura fresca de panadería
  • 20 g de azúcar
  • 120 g de agua templada
  • 15 g de aceite de girasol
    Para el pato :

  • 2 magrets de pato
  • 2 badianas o anís estrellado
  • 1 palo de canela
  • 1 cucharadita de semillas de hinojo
  • 1 cucharadita de pimienta de Sichuan
  • 100 ml de mirin o vino de arroz
  • 1/4 de cucharadita de cayena
  • 1 cm de jengibre fresco rallado
  • 4 cucharadas de salsa de soja 
  • 3 cucharadas de miel
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
    Para acompañar :

  • Cebolleta tierna en juliana

    Lo primero será empezar a preparar los baos para darle tiempo a la masa para que leve.

    Disolver la levadura en el agua templada. Poner en un bol la harina abriendo un hueco en el medio y echar dentro el aceite, el azúcar y la mezcla de levadura. Amasar hasta que tener una masa suave y lisa. Tapar con un paño limpio y dejar levar hasta que doble de volumen.

    Mientras la masa va levando comenzaremos con el pato ya que también tendrá que macerar durante un par de horas. Secar bien los magrets, salpimentar ligeramente y, con un cuchillo bien afilado, hacer cortes profundos en la parte de la grasa, pero sin llegar a la carne. Colocar en una fuente de horno y reservar.

    Poner en un cazo la soja, el jengibre, las especias, la miel y el mirin. Remover y calentar a fuego lento hasta que arranque el hervor. Colar la mezcla y verter por encima de los magrets. Tapar y dejar macerar, para que absorban todos los sabores, durante un par de horas.

    Una vez que haya pasado ese tiempo, llevar a mitad de horno, precalentado a 200ºC con calor de arriba-abajo, y dejar durante unos 15- 20 minutos.

    Mientras se cocina el pato desgasificar la masa de los baos y dividir en 8 partes, de unos 50 g cada una, y bolear. Con ayuda de un rodillo, estirar cada bola suavemente dándole forma ovalada. Pintar con un poco de aceite, doblar por la mitad y poner en una vaporera, o en la varoma de la thermomix, sobre un cuadradito de papel de hornear, para que no se peguen en el fondo, sin tocarse entre ellos. Volver a tapar y dejar levar de nuevo durante unos 45 minutos más.

    Volvemos con el pato. Retirar el líquido pasándolo a un cazo. Bajar la temperatura del horno a 180ºC, y seguir asando los magrets hasta que estén bien dorados, de 20-30 minutos. Sacar del horno y dejar reposar un poco antes de laminarlos en lonchitas bien finas. Mantener el pato en caliente. Poner el cazo con el líquido de la maceración a fuego lento y dejar reducir hasta que espese un poco y esté meloso.

    Poner una cazuela con algo de agua al fuego y, cuando comience a hervir, poner encima la vaporera con los baos. Dejar cocer 15 minutos. Apartar y dejar reposar un par de minutos. Si los vas a cocer en Thermomix poner 300 g de agua en el vaso, cerrar y programar 10 minutos, temperatura varoma, vel.2. Poner encima el accesorio varoma y programar 12 minutos, temperatura varoma, vel.2. Retirar de encima del vaso y dejar reposar los baos 5 minutos más.

    Rellenar los panes con las lonchitas de pato y la cebolleta en juliana. Regar con un poquito de la salsa reducida y servir antes de que se enfríe. 

    Fuente : Baos de Cupcakes a gogó y Pato Pekín de  @dondemauge 

domingo, 24 de septiembre de 2023

Caponata alla siciliana

    Recién inaugurado el otoño no me resisto a seguir preparando recetas estivales mientras, todavía, las temperaturas diurnas se mantengan altas. Con esto no digo que las ensaladas desaparezcan del blog hasta la primavera, que os aseguro que seguirán presentes, pero lo harán con un registro más templado, como esta delicia que hoy os traigo que tanto se puede comer fría, a temperatura ambiente o incluso templada como guarnición de otros platos. Eso sí, siempre acompañada de un buen pan y una copita de vino. 

    Y para presentaros la receta, donde la berenjena es la gran protagonista, nos vamos de viaje hasta la italiana isla de Sicilia.

    Ingredientes :

  • 600 g de berenjenas (2 medianas)
  • 1 rama de apio (45 g aprox)
  • 1/2 cebolla grande (140 g aprox)
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • 275 g de tomate pera 
  • 15 g de alcaparras
  • 75 g de aceitunas verdes deshuesadas
  • 4 cucharadas de vinagre de manzana
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 ramita de mejorana fresca
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Piñones para espolvorear (opcional)

    Lavar y secar la berenjena. Cortar en dados, salar ligeramente y dejar escurrir dentro de un colador, poniendo peso encima, durante por lo menos media hora.

    Lavar el apio y retirarle los hilos. Pelar la cebolla. Cortar ambos en dados del mismo tamaño que los de las berenjenas. Pelar los tomates y trocear también del mismo tamaño. 

    Sofreír en una sartén el apio, con un par de cucharadas de aceite, hasta que esté tierno. Entonces echar la cebolla y seguir sofriendo hasta que el conjunto esté dorado. Salpimentar. Añadir el concentrado de tomate, disuelto en un par de cucharadas de agua, mezclar y dejar cocer, a fuego medio, hasta que la mezcla quede seca. Agregar los tomates pelados, remover y cocinar. a fuego lento, hasta que tenga la textura de una salsa. Echar las alcaparras, las aceitunas y la ramita de mejorana y remover con cuidado para que se distribuyan por el guiso. 

    Dejar cocer, a fuego lento, de 5 a 10 minutos, hasta que espese. Añadir el azúcar, el vinagre, remover, dejar cocinar un par de minutos más y retirar del fuego. Rectificar de sal, retirar la ramita de mejorana y dejar enfriar.

    Escurrir bien los dados de berenjena. Secar todo lo posible con papel de cocina y freír por tandas, en abundante aceite caliente, hasta que estén ligeramente dorados. Dejar escurrir sobre papel absorbente y dejar enfriar. 

    Mezclar cuando estén a temperatura ambiente tanto la salsa como la berenjena y dejar reposar en la nevera unas horas para que se unifiquen los sabores. Servir a temperatura ambiente acompañado de unas rebanadas de buen pan.

    Este plato se suele preparar de un día para otro para que se mezclen bien los sabores y, a la hora de servir, se puede espolvorear con un puñadito de piñones tostados, aunque yo no lo hice,

    La idea de añadir concentrado de tomate la saqué de la receta de Panepanna y la de añadir la ramita de mejorana de la de Memorie di Angelina

    La verdad que no puedo decir como estará acompañando a cualquier plato porque en casa, rebanada va rebanada viene, nos terminamos la caponata casi sin darnos cuenta. Delicia pura!!

domingo, 18 de junio de 2023

Empanada de cecina, queso fresco de cabra y cebolla caramelizada.

    Cada vez que voy a Valladolid no puedo dejar de pasarme por una tahona que hay muy cerquita de la casa de mi madre. Y es que tiene verdaderas delicias. De hecho, siempre regreso a Valencia, cargada como una burra, con unas cuantas de sus especialidades. La receta que hoy os traigo está basada en una de las empanadas que ellos preparan, aunque con alguna variación en sus ingredientes.

    Ya se que empieza a apretar el calor, pero con todo y con eso, aún me resisto a darle vacaciones al horno. Puede que esté loca, lo cual es bastante probable, pero esta maravilla bien merece la pena el achicharre, jejjeje.

    Ingredientes :

  • 2 paquetes de masa de empanada (460 g aprox. en total)
  • 150 g de cecina 
  • 250 g de queso fresco de cabra
  • 150 g de cebolla caramelizada*
  • 1 yema de huevo + 1 cucharadita de nata fresca

    Para la cebolla caramelizada

  • 500 g de cebollas dulces
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 40 ml de aceite de oliva
    * Con medio kilo de cebollas eso será en lo que se nos quedará, aproximadamente, cuando esté caramelizada.

    Lo primero será caramelizar la cebolla ya que necesitaremos que esté totalmente fría a la hora de montar las empanadas.

    Pelarlas y cortar en juliana fina. Poner en una cazuela con el aceite a fuego bajo, removiendo de vez en cuando. Cuando empiecen a estar trasparentes, añadir la sal y el bicarbonato. Al cabo de un momento comenzarán a adquirir un color amarillento, no os preocupéis que es lo normal, es el efecto del bicarbonato acelerando la expulsión del agua que las cebollas tienen en su interior. Dejar cocinar hasta que tengan un color caramelo claro, removiendo de vez en cuando para que no se peguen al fondo. Retirar del fuego, pasar a un bol y dejar enfriar por completo.

    Cuando esté totalmente fría, sacar las masas de empanada de la nevera para que se atemperen, cortar en lonchas el queso y batir la yema junto a la nata. Calentar el horno a 180ºC.

    Extender una de las masas de empanada y dividirla en cuatro partes iguales. Colocarlas, separadas ligeramente entre ellas, en una bandeja de horno cubierta con papel. Repartir entre ellas la cebolla caramelizada, cubrir con la cecina y poner encima el queso de cabra. Extender la otra masa y dividirla también en cuatro partes iguales. Tapar con cada parte las bases preparadas, cerrando los bordes formando un cordón. Pincelar con la mezcla de yema y nata y pinchar la superficie varias veces para que pueda escapar el vapor y ni se abran ni revienten.

    Meter la bandeja a media altura de horno y dejar cocinar durante unos 35 minutos. Una vez estén bien doraditas sacar y colocar sobre una rejilla para que se atemperen.

    Se pueden comer en caliente, aunque yo recomiendo comerlas a temperatura ambiente. En casa las suelo preparar por la mañana para tomarlas en la cena y os aseguro que están divinas.

lunes, 13 de marzo de 2023

Quiche de puerros y langostinos

    Parece que la primavera quiere dejarse ver, por fin. Por lo menos en Valencia ya se deja sentir el calorcito comenzando a apetecer comer platos más ligeros, aunque el cuchareo nunca deje de estar presente en nuestra mesa. Además es de agradecer que los platos sean rápidos de preparar para aprovechar lo más posible los paseos bajo un solecito tan agradable aún en esta época del año. 

    Mi propuesta es una deliciosa quiche. 

    Además, como estamos en cuaresma, os sirve perfectamente para comer uno de estos viernes de abstinencia de comer carne que aún quedan. Vamos al lío.

    Ingredientes :

  • 1 paquete de masa brisa
  • 3 puerros
  • 350 g de langostinos crudos pelados
  • 3 huevos L
  • 200 ml de crème fraîche
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 75 g de queso parmesano rallado
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo recién molida

    Limpiar bien los puerros bajo el chorro del agua fría. Retirar la parte más verde, ya que sólo usaremos la parte blanca, pero ni se os ocurra tirarla ya que la congelaremos y la usaremos para hacer caldos. Cortar en rebanadas finas la parte blanca. Cortar en trozos grandes los langostinos y reservar.

    En una sartén poner el aceite, a fuego medio, y cuando esté caliente, rehogar los puerros hasta que se ablanden. Sacar, escurriendo lo más posible del aceite. y repartir sobre papel de cocina. Dejar atemperar.

    En la misma sartén subir a fuego vivo y rehogar, sólo hasta se coloreen ligeramente, los langostinos troceados. Reservar.

    Engrasar el molde elegido y forrar con la masa, ajustándola bien por toda la superficie. Recortar, con un cuchillo bien afilado, los bordes que sobresalgan, pinchar el fondo repetidas veces y volver a llevar a la nevera mientras calentamos el horno a 190ºC, con calor de arriba-abajo. Una vez que el horno llegue a esa temperatura, sacar de la nevera el molde, cubrir con papel de hornear y pesos o legumbres para evitar que la masa suba durante la cocción y hornear, a media altura, durante nos 10 minutos.

    Poner en el vaso de la batidora los huevos y la crème fraîche. Salpimentar al gusto y triturar, a velocidad baja, hasta que la mezcla esté uniforme.

    Una vez pasado el tiempo de horno, sacar el molde y retirar el papel y los pesos que hayamos puesto. Extender en la base los puerros y verter con cuidado la mezcla de huevo. Repartir los trozos de langostinos uniformemente por toda la superficie y espolvorear con el queso rallado. Volver a llevar al horno y dejar cocinar durante unos 30 minutos.

    Si queréis que se dore un poquito más por arriba poner unos minutos a gratinar, pero controlando bien porque que pase de dorada a quemada puede llevar muy poco tiempo.

miércoles, 2 de marzo de 2022

Pastel de atún, aceitunas, kiri y albahaca

    Hoy es el Miércoles de ceniza y, aunque yo no soy mucho de guardar la cuaresma (más bien nada), hay ocasiones que la respeto si el plato en cuestión lo merece. Y este pastel que os traigo ya os digo yo que sí que lo merece y mucho. 

    Ésta es una buena manera de que los niños coman pescado, aunque tengo que reconocer que yo no tengo problema alguno con los míos. Como se puede tanto comer caliente como a temperatura ambiente resulta ideal para poder prepararlo con antelación y, si eliges el comerlo caliente, con darle un golpe en el microondas lo tendrás a punto.  

    Ingredientes :

  • 3 huevos L 
  • 90 g de yogur griego natural
  • 70 g de aceite de oliva 
  • 200 g de harina
  • 10 g de levadura química
  • 1 cucharada de albahaca fresca picada
  • 6 quesitos kiri
  • 150 g de atún en aceite
  • 25 aceitunas verdes sin hueso
  • 5 g de sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Calentar el horno a 200ºC, con aire. Engrasar con spray un molde de cake, el que he usado yo es de 23x12 cm y unos 7cm de alto. Tamizar la harina junto a la levadura. Escurrir el atún y las aceitunas.

    Batir en un bol los huevos, el aceite y el yogur. Añadir la harina con levadura, la sal, la pimienta y la albahaca picada. Mezclar, con ayuda de una espátula, justo hasta que la masa esté uniforme. 

    Agregar el atún escurrido troceado, las aceitunas cortadas por la mitad y los kiri en dados grandes e integrar con la espátula, con cuidado, en la masa anterior. Volcar en el molde anteriormente preparado y meter al horno, a media altura, durante 5 minutos. Pasado este tiempo bajar la temperatura a 180ºC y dejar hornear durante otros 30 minutos o hasta que esté dorado y al pinchar con una aguja ésta salga seca. 

    Sacar del horno y dejar templar sobre una rejilla durante unos 10 minutos antes de desmoldar.

    En casa nos gusta calentito y, acompañado de una ensalada, tenemos una cena perfecta y rica rica.

    Fuente : Adopte un gateau

viernes, 24 de septiembre de 2021

Flammkuchen

         Justo en estas fechas, Munich debería estar inmersa en su celebración más divertida y popular : el Oktoberfest pero, de nuevo, se ha tenido que volver a cancelar por el maldito bicho. Eso no quiere decir que no podamos rendirle un pequeño homenaje preparando algo en nuestra propia casa, algo tan delicioso para acompañar a una cerveza como una buena porción de flammkuchen

    Vale, podéis replicarme diciendo que ésta no es una receta bávara. Además tendríais toda la razón si argumentarais que es mas bien de sus vecinos alemanes del Baden, Palatinado y Saarland, o incluso de la Alsacia y la Mosela francesas, ya que de esas zonas es de donde es originaria esta maravilla, pero no me negaréis que es el complemento ideal a una cervecita de esas que sirven en el festival... además de que, en este momento, se ha hecho tan popular en todo el país que se puedes encontrar fácilmente.

    El nombre de esta preparación viene a significar "torta en las llamas" siendo flamm fuego o llamas y kuchen torta o pastel.

    Ingredientes :

  • 1 base de pizza rectangular (260g)
  • 1 cebolla morada
  • 150 g de bacon ahumado
  • 200 ml de crema agria 
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molido

    Calentar el horno a 250ºC, con calor de arriba-abajo. Preparar una bandeja forrándola con papel y reservar.

    Pelar la cebolla y cortarla en juliana. Partir el bacon en tiras finas. Poner la crema agria en un bol y salpimentar ligeramente, reservar. Estirar un poco la masa, ya que cuando salga del horno deberá estar bien fina y crujiente. Untar la superficie, sin llegar a los bordes, con la crema agria preparada y colocar la cebolla y el bacon por encima, procurando repartirlos uniformemente.

    Hornear, a media altura, durante unos 15 minutos o hasta que los bordes estén dorados. Sacar y servir bien caliente.

    Lo normal es presentarla sobre el mismo papel donde se ha horneado encima de una tabla de madera y comerla como una pizza, cortada en trozos con la mano.  

viernes, 9 de abril de 2021

Corn dogs, los perritos empanados norteamericanos {Reto CocinArte}

     Hoy es mi cumpleaños y este año tampoco lo voy a poder celebrar realizando un viaje. Bueno, quizás no físicamente pero, no me voy a resignar y, me voy a ir bien lejos, aunque sólo sea de manera virtual. Así que, si os queréis venir conmigo, preparar vuestras maletas que el avión está a punto de despegarcon destino a Nueva York. Y, para reponernos de tan largo vuelo, nada mejor que pararnos a comer algo rico, y muy típico de estos lares, en el primer carrito de comida callejero que encontremos. Allí veo que asoma uno, en aquella esquina... Al abordaje!! Vamos a meternos unos icónicos par de perritos entre pecho y espalda, pero no cualquier perrito sino unos riquísimos corn dogs


    Los corn dogs son salchichas de frankfurt clavadas en un palo, recubiertas por una masa de pan de maíz, y fritas en aceite muy caliente. Normalmente van acompañadas, para mojar en ellos, de los típicos kétchup y mostaza dulce. Aunque comenzaron a popularizarse en 1942 en Texas, los primeros que se sirvieron clavados en un palo tardaron varios años en hacer su aparición, en Springfield (Illinois) en 1946. (Fuente : Wikipedia)


    Con nuevas fuerzas retomadas nos vamos haciendo caminito para visitar el Flatiron Building, uno de los más espectaculares y emblemáticos rascacielos con los que cuenta esta ciudad, que es precisamente la obra propuesta por María para el reto CocinArte de este mes. Este edificio de 87 metros de altura fue construido en 1902 por el arquitecto Daniel Hudson Burnham. Aunque en su origen su nombre era Fuller Building, en honor al fundador de la empresa que lo construyó y que falleció dos años antes de su finalización, con el tiempo acabó denominándose con el apodo con el que se le conocía desde el principio, Flatiron Building, debido a que su planta en forma de cuña recordaba a unas planchas domésticas famosas por entonces.


    Ingredientes :

  • 10 salchichas de frankfurt
  • 80 g de harina
  • 65 g de harina de maíz
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 120 ml de leche
  • 1 huevo M
  • 1 cucharada de miel
  • Aceite para freír

     En un bol mezclar las harinas, el azúcar, la levadura y la sal. Cortar las salchichas a la mitad de su longitud y, por la parte cortada, insertar un palo de brocheta en cada trozo. Reservar.

    Batir la leche, los huevos y la miel hasta que la mezcla esté uniforme. Hacer un huevo en el centro del los ingredientes secos y verter dentro la mezcla de los líquidos. Batir durante unos 5 minutos hasta que la mezcla esté homogénea y haya montado ligeramente. Echar la mezcla en un tarro largo y estrecho, yo utilicé un vaso de cubata, sin llenarlo por completo.

    Poner a calentar el suficiente aceite, en una sartén donde quepan bien las brochetas, para que llegue a cubrirlas por completo. Cuando esté bien caliente, ir bañando las salchichas, de una en una, en la mezcla preparada anteriormente. Dejar escurrir un poco y freír en el aceite caliente procurando que se doren de manera uniforme, entre 3 y 5 minutos dependiendo del grosor de las salchichas. Dejar sobre papel absorbente, para retirar el exceso de grasa, en un sitio caliente para que no se enfríen. No freír muchas a la vez para evitar que se toquen y se queden pegadas unas a otras. Repetir el proceso hasta terminar con todas las brochetas de salchicha. 

    Servir de inmediato acompañadas de kétchup y mostaza dulce... o con la salsa que os apetezca y más os guste.

    Fuente : Adaptada de Homemade Hooplah

viernes, 16 de octubre de 2020

Focaccia de patata, con pimentón de la Vera y pulpo de Daniel Jordà

     Hoy, en el Día Mundial del Pan, estaba claro que tocaba meter las manos en harina... o un poco más si cabe. Como la anterior publicación ha sido un pan dulce esta vez tocaba algo salado ¿no os parece? Lo cierto es que la primera vez que preparé esta focaccia, del maestro Jordà, fue durante el confinamiento y, aunque la he repetido bastantes veces porque está para ponerle un piso, aún no había tenido tiempo a subiros la receta por aquí.  

    Uno de mis platos preferidos es, sin duda alguna, el pulpo a feira y cuando descubrí la receta de esta focaccia en uno de los libros de daniel Jordà sabía que tenía que prepararla sí o sí.

    Ingredientes :

  • 200 g de harina de fuerza
  • 40 g de sémola de trigo duro
  • 10 g de copos de patata
  • 5 g de sal
  • 20 g de mantequilla
  • 20 g de aceite de oliva
  • 150 g de agua
  • 5 g de levadura fresca
    Para el relleno
  • 1 patata mediana
  • Pimentón de la Vera
  • 30 ml de salmuera*
  • 1 ramita de romero fresco
  • 300 g de pulpo cocido


    *La salmuera la haremos mezclando 10 ml de aceite, 20 ml de agua y una pizca de sal.

    Mezclar todos los ingredientes secos de la masa e ir agregando los líquidos hasta que estén totalmente integrados, dando un amasado corto. Tapar y dejar reposar 20 minutos para que se haga una autólisis.

    Como será una masa bastante hidratada tendremos que controlarla primero con un amasado enérgico y luego a base de plegados y reposos, para dar fuerza a la masa. Haremos 3 ó 4 plegados y dejaremos reposar, entre cada tanda de ellos, durante 10-15 minutos hasta que no se pegue a las manos. Dejar levar durante hora y media. 

    Volcar sobre la superficie de trabajo, ligeramente engrasada, y bolear. Dejar relajar la masa durante unos 5 minutos. Estiraremos la masa , teniendo cuidado de no desgasificarla, y darle un plegado sencillo. Colocar en un molde rectangular ligeramente engrasado, apto para horno, y dejar fermentar, tapado, durante 1 hora. Lavar el romero, secar bien y picar sus hojas no demasiado finas. Reservar.

    Calentar el horno a 250ºC, con calor de arriba-abajo.

    Pelar y cortar la patata en láminas finas. Regar con un chorro de la salmuera preparada y clavar los dedos suavemente hasta llegar al fondo del molde, estirando la masa hacia las paredes, y volver a regar con la salmuera. Espolvorear con pimentón de la Vera y espolvorear con el romero picado. Colocar las láminas de patata por encima y volver a regar con la salmuera. Meter al horno, a mitad de altura, de 12 a 15 minutos. A mitad de cocción incorporaremos el pulpo cortado en rodajas sobre la focaccia.

    En mi caso el pulpo no se lo puse hasta después de terminar de cocer la focaccia ya que a mi peque no le gusta y ella se la iba a comer sin él. Así que preparé el pulpo a feira aparte y lo fuimos colocando cada uno en nuestro trozo.

    La pinta es brutal ¿a qué sí? Pues no le hace justicia con lo absolutamente divino que está.

viernes, 5 de junio de 2020

Pastel Corso con flores de calabacín {Repesca de Cooking the Chef}

    Una de mis mayores pasiones es la cocina, eso es evidente ya que si no este blog no habría tomado forma. Pasear por los mercados deleitándome con los aromas de lo que allí se exhibe y encontrar productos de temporada llenos de sabor es, sin duda alguna, otro de mis pasatiempos preferidos. Y en eso estaba cuando encontré unas flores de calabacín. Entre que su temporada es muy corta y que en contadas ocasiones las encuentras a la venta, no me lo pensé dos veces y acabaron en el carro de la compra... ya miraría al llegar a casa como las prepararía.
    Y, buscando buscando, me encontré con este pastel en Bake-Street, una adaptación de la receta de Yotam Ottolengui, incluida en su libro Exuberancia. Vamos, que esto era una doble señal de que iba a salir sí o sí, además de ser una delicatessen.
    Teniendo en cuenta que hoy es día 5, que sería el día de publicación de Cooking the Chef, ésta sería otra genial aportación para la propuesta del Chef Ottolenghi.



    Siempre he pensado que para hacer una receta un poco tuya hay que darle un toque personal y es lo que yo he hecho en esta. En la receta original Ottolengui usa hojas de acelgas, que Eva cambia por espinacas. Así que yo, que no tenía ni una cosa ni la otra, las he sustituido por un buen manojo de berros que me habían regalado y que tenía que usar ya sí o sí, que no estamos para tirar comida ¿no os parece? Además he variado un poco las cantidades de algunos ingredientes y sustituido algunos otros por los que tenía en la nevera, quedando así más al gusto de los de mi casa.


    Ingredientes :
  • 1 masa de hojaldre redonda
  • 1/2 cebolla morada pequeña (85 g)
  • 2 tallos de apio (65 g)
  • 3 dientes de ajo grandes
  • 125 g de berros 
  • 2 cucharadas de menta fresca picada (usé hierbabuena)
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • 2 cucharaditas de salvia fresca picada
  • La ralladura de 1 limón
  • 15 g de piñones ligeramente tostados
  • 75 g de queso feta desmenuzado
  • 50 g de queso pecorino romano rallado
  • 100 g de ricotta (usé Philadelphia)
  • 6 flores de calabacín 
  • 2 cucharadas de aceite de oliva + un poco para pincelar
  • Huevo batido para pincelar
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Pelar y picar bien fino la cebolla, el apio y los ajos. Poner una sartén con las dos cucharadas de aceite y, a fuego medio, saltearlos hasta que estén tiernos. Añadir los berros y las hierbas aromáticas y rehogar hasta que se queden secos, de 6 a 8 minutos. Retirar del fuego y agregar el feta, el pecorino, los piñones y la ralladura de limón. Salpimentar, remover con cuidado y dejar enfriar.
    Mientras lavaremos y secaremos con muuuucho cuidado las flores de calabacín.
    Una vez que el relleno esté frío por completo, extender la masa de hojaldre sobre una bandeja de horno cubierta con papel y rellenar con la mezcla anterior dejando un borde de unos 3cm.
    Con ayuda de una cucharilla, poner montoncitos de Phildelphia repartidos por la superficie y coronar con las flores de calabacín. Doblar el borde de la masa sobre el relleno haciendo unos pliegues, para evitar que el relleno se escape, como si fuera una galette. Pincelar con el huevo batido y refrigerar durante por lo menos 10 minutos.


    Calentar el horno a 220ºC, con calor de arriba-abajo.
    Hornear, a media de altura, durante 30 minutos. La masa deberá estar dorada y la base hecha, así que si véis que se empieza a dorar demasiado cubrir los últimos 5 minutos con papel aluminio.
    Sacar y colocar sobre una rejilla y, cuando se haya templado un poco, pincelar con un poco de aceite de oliva para que coja brillo.


    Servir caliente o a temperatura ambiente.


    Puede parecer que siendo ésta una "tartita" de verduras sirva como primer plato pero que no os engañe que llena un montón. Vamos, que ese trata de un plato principal en toda regla. Puedo dar fe de ello ya que el segundo plato que preparé quedó relegado para la cena, jajjjaja.


jueves, 28 de noviembre de 2019

Rollitos de pavo, arándanos rojos y brie. Salsa de arándanos rojos con semillas de mostaza y naranja

    Hay que ver lo que nos gustan aquí las celebraciones, es descubrir que en cualquier sitio hacen fiesta por algo que en nada lo estamos celebrando nosotros también, y es que nos va la marcha. O puede ser que el buen rollo que te da el juntarte y montar una fiesta nos puede. 😂😂
    Que llega San Patricio pues todo se vuelve verde y se llena de tréboles y, ala, a jartarse de cerveza. En Halloween nos disfrazamos y arropamos nuestros huesos de santo y buñuelos con telarañas y sangre. Así que llegado Thanksgiving Day, Día de Acción de Gracias, lo que tocaría sería comer pavo con salsa de arándanos... y, en esas, llegamos a la entrada que hoy os traigo, que es básicamente eso : pavo con arándanos rojos. Pero, como nuestra cena va a ser más informal, la preparamos en modo "para llevar". 😉😉
  

    Antes de ponernos al lío, vamos a ver que es eso del Thanksgiving Day, que además de alimentar el cuerpo no está de más alimentar el conocimiento ¿no os parece?
    En cuanto al origen de esta tradición, hay constancia de que empezó a celebrarse durante el primer cuarto del siglo XVII.
    La mayoría de los historiadores señalan su inicio en el año 1621 donde los colonos de la Colonia de Plymouth (que hoy en día forma parte del estado de Massachusetts) no contaban con suficiente comida para alimentarse y, en la primavera de 1621, un grupo de indios les  ayudaron, enseñándoles como tenían que labrar sus campos, para cultivar así sus propios alimentos. También les enseñaron a pescar y cazar, lo que hizo que no terminaran muriéndose de hambre.
     En agradecimiento a los indígenas les ofrecieron una celebración donde compartieron sus alimentos. Año tras año se tomó la costumbre de reunirse todas las familias de la colonia y dar gracias por todo lo conseguido en los anteriores doce meses. Ese acto es el que (según la mayoría de expertos) se señala como el inicio de la tradicional celebración del Día de Acción de Gracias.
     Poco a poco fue extendiéndose la costumbre entre otros colonos, convirtiéndose en algo tan popular y arraigado en todo el territorio norteamericano que, en 1863, el presidente Abraham Lincoln proclamó oficialmente el último jueves de noviembre como día de fiesta nacional.
    Es tan importante para ellos, o más si cabe, como el día de Navidad y, esta celebración, da inicio a la cuenta atrás hacia Navidad. (Fuente : 20minutos


    Igual no vendría mal el recordar el origen de esta fiesta a su presidente actual, para ver si así le afloraba un poco de empatía hacia los que hoy pasan por lo que pasaron ellos mismos en otra época.
    Bueno, ahora ya vamos a por la receta.


    Ingredientes :
    Para la salsa de arándanos rojos
  • 125 g de arándanos rojos frescos
  • 1 chalota pequeña
  • 1/2 cucharada de aceite de oliva
  • 1/2 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1/2 cucharada de granos de mostaza amarilla
  • 1/2 rama de canela
  • 1 estrella de anís
  • 35 g de azúcar
  • La piel de 1 naranja
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Para el sazonador para aves
  • 2 cucharaditas de salvia picada seca
  • 1 y 1/2 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de mejorana seca 
  • 3/4 de cucharadita de romero seco
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada rallada
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra molida
    Para los rollitos
  • 8 hojas de masa filo
  • 400 g de carne picada de pavo/pollo
  • 1/2 cucharadita de sazonador para aves
  • 125 ml de salsa de arándanos rojos
  • 200 g de queso brie cortado en 16 lonchas
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva
    Lo primero prepararemos la salsa. En una cazuela, a fuego medio, poner a dorar, durante 3 ó 4 minutos, la chalota picada muy fina y el jengibre.Añadir las semillas de mostaza, la canela y la estrella de anís y dejar cocer, sin parar de mover, hasta que las semillas comiencen a saltar y empiece a desprenderse el aroma de las especias, unos 2 ó 3 minutos.
    Agregar los arándanos, el azúcar, la piel de naranja y 90 ml de agua. Salpimentar al gusto y llevar a ebullición. Bajar el fuego al mínimo y dejar cocer 10 minutos. Apartar del fuego y dejar enfriar antes de retirar la canela, la estrella de anís y la piel de naranja. Si os sobrara después de preparar la receta la podréis conservar en la nevera, metida en un tarro de cristal, durante 3 días como máximo.


    Para preparar el sazonador sólo tendréis que triturar todos los ingredientes del mismo, hasta que se convierta en un polvo fino, y guardar en un botecito hermético. Utilizaremos muy poca cantidad así que lo que os sobre guardarlo en un sitio seco y al abrigo de la luz.
    Poner en un bol la carne picada y espolvorear por encima el sazonador, la sal y la pimienta. Amasar, con las manos o con una cuchara de madera, hasta que esté repartido uniformemente.
    Precalentar el horno a 200ºC, con calor de arriba-abajo. Preparar una bandeja de horno cubriéndola con papel.
    Sacar las hojas de la masa filo y partirlas por la mitad a lo ancho. Mantenerlas tapadas con un trapo húmedo limpio para que no se sequen, ya que se vuelven quebradizas enseguida.
    Coger una de las mitades de la masa filo y colocarla a lo largo en la superficie de trabajo. Poner, en uno de los extremos, dejando tres dedos de margen para poder cerrarlo, 1 cucharada de la carne. Extender una cucharadita sobre ella y cubrir con una loncha de brie. Pincelar con un poco de agua los bordes de la masa para que se quede sellado al doblar. Doblar los tres dedos de margen que habíamos dejado en el extremo sobre el relleno. Después doblar los laterales sobre la masa doblada, como si fuera un sobre, y envolver sobre el resto de masa como si fuera un burrito. Colocar sobre la bandeja preparada y repetir el proceso con el resto de la masa filo hasta terminarla.
    Pincelar por encima con un poco de aceite y hornear, a mitad de altura, durante 15 minutos o hasta que estén bien doraditos.
    Dejar enfriar los rollitos sobre la bandeja durante unos pocos minutos. Servir acompañados con el resto de la salsa de arándanos.


    Si la salsa hubiera quedado demasiado espesa, podéis aclararla con un poquito de agua hasta que consideréis que tiene la textura perfecta para mojar los rollitos en ella.


    Rico no, lo siguiente... palabrita del niño Jesús.

    Fuentes : Adaptadas de Epicurious (Salsa), Spend With Pennies (Sazonador para aves) y Recipe Runner (Rollitos)

martes, 9 de julio de 2019

Tacos de nopales con queso

    No sé si os pasa a vosotros también pero es llegar el calor y nada me apetece más que las cenas de sillón. Me da igual que sea un bocadillo, una hamburguesa, un perrito, una empanada o unos tacos.
    Hoy, día 9, sería día de CocinArte pero en julio y agosto no habrá reto, nos hemos tomado estos meses de vacaciones, por lo que el reto oficialmente volverá en septiembre. Como yo aún tenía pendiente por participar con una obra, voy a aprovechar la entrada de hoy para rematar mi participación de este primer año. Y lo voy a hacer con estos deliciosos tacos de nopales con queso.


    El cuadro es uno de los autorretratos que Frida Kahlo pintó y ¿cómo no iba a preparar una receta en su honor?  
    Frida Kahlo fue la más acérrima defensora de las tradiciones mexicanas. Es por esto que me decidí a preparar estos tacos, nada que ver con los que estamos acostumbrados a encontrar, pero que están presentes en cada uno de los puestos de tacos de México siendo, además, de los más solicitados.
    Muchas veces vemos recetas que nos dicen que son mexicanas y que, sin embargo, son tex-mex, o sea, las recetas que surgieron de manos de los mexicanos exiliados en el sur de los Estados Unidos. Si queréis saber como distinguir las verdaderas recetas mexicanas os aconsejo visitar Enchilame esta gorda donde Lupita explica las diferencias bien claritas. La receta de estos tacos es suya, aunque ligeramente adaptada. Pincha aquí para ver la original.


    Es probable que no sepáis lo que son los nopales, ya que aquí se les conoce como chumberas, pero seguro que viendo la siguiente foto os queda bastante más claro.


    Ingredientes :
  • 250 g de nopales
  • 10 tortillas de maíz
  • 100 g de queso tierno*
  • 1/4 de cebolleta en juliana
  • 100 ml de salsa para nachos
  • Aceite de oliva 
  • Sal 
    *El queso usado en México para estos tacos es el Chihuahua pero yo no lo encontré. Le puse Quesillo, aunque le va bien cualquier tipo de queso tierno, un Arzúa-Ulloa pienso que le iría genial.


    Lo primero que tenemos que preparar son los nopales. Con mucho cuidado retirar los pinchos raspando con un cuchillo en sentido contrario a su nacimiento. Vamos, para que me entendáis, casi como si los estuviéramos depilando 😂😂
    Poner, a fuego vivo, una cazuela alta con abundante agua y dejar cocer hasta que esté hirviendo a borbotones. Salar y añadir una pizca de bicarbonato sódico. Esto hará que los nopales conserven todo su verdor y no se vuelvan marrones.
    Cortar los nopales en cuadraditos cuando no tengan ningún pincho. Echar en la cazuela e ir retirando la baba que vayan soltando con una cuchara. Dejar cocer 11 minutos. Escurrir y sumergir en agua fría para terminar de retirar la baba que suelten. Repetir hasta que no estén babosos. Reservar.
    Poner una sartén, a fuego bajo, con un chorrito de aceite y dejar pochar la cebolleta. Añadir entonces los nopales bien escurridos y dejar cocinar 5 minutos, removiendo de vez en cuando.
    Agregar la salsa, remover y dejar cocinar 10 minutos más. Cortar el queso en tacos medianos y echar dentro de la sartén. Cuando se haya fundido retirar del fuego.
    Poner las tortillas calientes en un plato y echar un par de cucharadas de nopales en cada una.


    Servir enseguida acompañado de más salsa.