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martes, 12 de mayo de 2026

Rollito de queso Kiri relleno de salmón ahumado

    Hace algún tiempo que vi esta preparación y fue amor a primera vista. Tan sólo he tenido que esperar a pasarme por algún sitio donde conseguir las flores comestibles para poder prepararla. Aunque no las tenía todas conmigo de poder cortarlo sin que se desmontase por completo, porque una cosa son las fotos que pudieran estar retocadas y otra hacerlo en casa, ha sido más fácil de lo que me imaginaba. Aún así, preparé solamente un rollito por lo que pudiera pasar. Ahora que los he probado, no descarto el repetirlos de cara al picoteo de Navidad.

    Ingredientes :

  • 3 quesitos kiri
  • Flores comestibles
  • Eneldo fresco
  • Salmón ahumado

    Extender plástico de cocina sobre el banco de trabajo. Poner en el centro los tres quesitos, uno al lado del otro. Cubrir con más plástico de cocina y extender, con ayuda de un rodillo, hasta obtener un rectángulo de unos 2 ó 3 milímetros de grosor. 

    Retirar el plástico de la parte superior e ir colocando algunas flores, pétalos y trocitos de eneldo por la superficie. Volver a poner plástico por encima y voltear dejando boca abajo la parte decorada. Retirar el plástico que estará ahora en la parte de arriba y cubrir con alguna loncha de salmón. Enrollar la parte más larga, con ayuda del plástico que nos queda, apretando ligeramente hasta conseguir un rulo. Cerrar bien con el plástico retorciendo los extremos del mismo y meter a la nevera para que coja cuerpo.

    Una vez bien frío ya se podrá cortar con facilidad; eso sí, con un cuchillo bien afilado.

    Fuente : Chefclub España en Facebook

lunes, 26 de mayo de 2025

Palomitas de Salamanca

    Con el buen tiempo llega el momento de disfrutar de las terracitas, que ya lo estábamos deseando, porque nada apetece más con la llegada del calor que un vinito o una cerveza bien fría acompañada de un par de tapitas. Pues dicho y hecho, aquí os traigo una exquisitez que, aunque yo las comía en Valladolid, parece ser que son típicas de Salamanca.

    Ingredientes :

  • Cortezas de maíz para freír (allí llamados cueros)
  • 1 patata grandecita
  • 1 zanahoria mediana
  • 1 lata pequeña de atún en aceite
  • 1 puñado de aceituna rellenas de anchoa
  • 3 ó 4 pepinillos pequeños
  • Mahonesa al gusto

    La receta es tan sencilla como preparar una ensaladilla y freír los cueros, porque la exquisitez y la sencillez no están reñidas.

    Pelar y picar en cuadraditos de igual tamaño la patata y la zanahoria y cocer, en agua ligeramente salada, hasta que estén blanditos pero sin llegar a deshacerse. Escurrir y poner en un bol. Dejar enfriar.

   Escurrir el atún y deshacerlo ligeramente con un tenedor. Picar bien finitos los pepinillos y las aceitunas. Echar todo en el bol de la patata y la zanahoria y mezclar un poco. Añadir la mahonesa poco a poco, removiendo entre cada adicción, hasta que esté a vuestro gusto pero teniendo en cuenta que, para esta preparación, más vale quedarse corto que pasarse. Una vez que esté uniforme, tapar con film y meter en la nevera para que se enfríe.

    Mientras la ensaladilla se enfría, ir echando los cueros en aceite caliente y, cuando estos se hinchen, dejarlos escurrir sobre papel absorbente y reservar.

    Para montar las palomitas sólo tendréis que rellenar, a cucharadas, las cortezas con la ensaladilla y llevar enseguida a la mesa para que no se reblandezcan.

    Como veis un pincho sencillo, delicioso y rápido de montar si tenéis preparada la ensaladilla y fritos los cueros con antelación.

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Tostas otoñales de setas y champiñones

    Casi entrado el invierno y con unas temperaturas cada vez más bajas, como corresponde al periodo en el que estamos, es el claro anuncio de que estamos llegando al final de la temporada de setas; porque, aunque las seguirá habiendo de criadero, el sabor a monte no será el mismo. Y, como es habitual en mí últimamente, os traigo una receta de ellas in extremis.

    Tengo que confesar que aunque los champiñones y los shimeji que he usado eran de criadero, el sabor a monte en este caso lo aportan las setas de cardo y los rebozuelos.

    Ingredientes :

  • 1 pan de espelta (tipo batard)
  • 200-250 g de setas variadas (yo usé setas de cardo, shimeji y rebozuelos)
  • 250 g de champiñones
  • 20 g de mantequilla
  • 2 dientes de ajo
  • 100 ml de leche evaporada
  • 1 cucharada de hojas de tomillo fresco
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
  • Cebollino picado
  • 1/2 limón

    Limpiar bien todas las setas con ayuda de un paño húmedo. Laminar los champiñones y reservar. Pelar y machacar los ajos en un mortero hasta que se haga una pasta.

    Cortar en rebanadas de un dedo de grosor, untar con un poco de mantequilla por ambas caras y pasar por una plancha hasta que estén bien doradas por ambas caras.

    Para preparar los champiñones a la crema, derretir la mantequilla en una sartén, a fuego medio-alto, y saltear en ella los champiñones hasta que estén dorados. Añadir el tomillo y la pasta de ajo, salar y remover para integrar. Verter la leche evaporada, bajar el fuego al mínimo y dejar reducir hasta que esté cremoso y haya espesado ligeramente. Echar el queso por encima, remover y, cuando esté integrado, espolvorear con cebollino picado. Reservar en caliente.

    Poner en otra sartén, con un chorrito de aceite, las setas limpias. Salpimentar y cocinar a fuego alto hasta que estén bien doradas. Reservar.

    Para montar las tostas, repartir por encima del pan los champiñones. Distribuir las setas sobre ellos. Espolvorear con un poco más de cebollino picado y pimienta negra. Regar con un hilo de zumo de limón y ya estarán listas para servir. 

    Fuente : Dennis Prescott  

domingo, 25 de agosto de 2024

Ensaladilla de gambones

    Mientras sigamos con estos calores creo que seguiré publicando platos fresquitos porque, no sé a vosotros pero a mí, aún no me apetece meterme entre pecho y espalda una comida demasiado contundente. Eso no quiere decir que los platos no puedan ser de auténtico lujo porque, por ejemplo, éste que hoy os traigo es un platazo que puede presentarse incluso en la mesas más lujosas, tanto que me estoy planteando prepararlo de cara a las comidas navideñas.

    He servido la ensaladilla en copas, a modo de entrante, acompañada de unas láminas de pan crujiente, para que quedara con una presentación más festiva... ya os digo que me estoy planteando incluir el plato en las comidas navideñas y ésta me ha parecido una presentación muy acorde para la ocasión.

    Ingredientes :

  • 1 patata mediana
  • 1 zanahoria grande
  • 50 g de aceitunas rellenas de anchoa
  • 1 huevo L
  • 12 gambones
  • Sal
  • 4 ó 5 cucharadas de mahonesa
  • 1/4 de cucharadita de sriracha

    Lavar bien la patata, porque la coceremos sin pelar, y pelar la zanahoria. Poner ambos en un cazo, cubrirlos con agua y llevar a fuego medio. Salar y dejar cocer hasta que al pinchar con la punta de un cuchillo se introduzca fácilmente, lo normal es que la patata tarde un poco más en estar lista que la zanahoria. En un cazo con agua fría poner el huevo, que deberá estar a temperatura ambiente para que no se rompa al cocer, y cocer durante unos 10 minutos desde que el agua rompa a hervir. Escurrir y meter en agua fría para cortar la cocción. Pelar y reservar.

    Cuando estén cocidas, tanto la patata como la zanahoria, sacar del agua y dejar enfriar. Mientras se enfrían, pasar los gambones por una plancha caliente, regada con un hilo de aceite, hasta que estén hechos por ambos lados. Dejar que se enfríen un poco antes de retirarles las cabezas y pelarlos por completo, dejando 4 colas sin pelar reservadas para decorar. Poner en un cuenco la mahonesa, la sriracha y el jugo de alguna de las cabezas de los gambones (yo le puse el jugo de 6)  y remover hasta que esté uniforme.

    Pelar entonces la patata. Escurrir las aceitunas de su líquido. Cortar en cuadraditos tanto la patata, como la zanahoria y el huevo duro y ponerlos en un bol. Trocear las colas de gambones y añadirlas al bol. Cortar las aceitunas en trocitos y agregárselas también. Echar la mezcla de mahonesa y remover con cuidado hasta que esté integrada.  

    Repartir la ensaladilla en las copas y decorar con los gambones reservados. Meter en la nevera para que se enfríe bien y sacar justo antes de servir.

    No está bien que yo lo diga pero, os aseguro que, esta ensaladilla es delicatessen total.

jueves, 12 de octubre de 2023

Panna cotta de langostinos

    Hoy es fiesta grande en mi casa, y no porque sea el día de la Hispanidad que también lo es, sino porque hoy, además de ser el santo de las Pilares de mi casa, es el cumpleaños de mi madre. Es por eso que tendremos una celebración por todo lo alto y esta delicia que os traigo seguro que hace las delicias de todos.

    Hace mucho, muchísimo tiempo que descubrí esta receta, siendo un entrante bastante habitual en mi mesa cuando hay que celebrar algo. Es por eso que no me explico como no la había publicado aún en el blog. En esta ocasión las he preparado en molde pero, si no queréis complicaros la vida tanto, podéis hacerlo en vasitos, con el tomate por encima y adornado con algún brote de espinaca.

    Ingredientes :

  • 100 g de langostinos cocidos y pelados
  • 600 ml de nata de montar
  • 1 cebolla
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharadita de mostaza
  • 2 cucharaditas de vinagre de sidra
  • 4 ó 5 hojas de gelatina
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • 3 ó 4 hojas de albahaca fresca  
  • 1/2 kg de tomates
  • Brotes de espinacas
  • Aceite de oliva virgen extra

    Poner a remojar las hojas de gelatina en agua fría para que se hidrate. Calentar la nata sin dejar que llegue a hervir, escurrir las hojas de gelatina y añadirlas. Remover hasta que estén totalmente disueltas.

    Pelar y cortar muy finita la cebolla. Poner en el vaso de la batidora junto a los langostinos troceados, la mostaza, el azúcar y el vinagre. Triturar hasta que quede cremoso, añadir un par de cucharadas de la nata, salpimentar e integrar. Agregar el resto de la nata y volver a triturar para que quede una textura uniforme, suave y cremosa.

    Verter en los moldes y llevar a la nevera hasta que esté cuajado, por lo menos 4 horas. 

    Lavar los brotes de espinacas y escurrir bien para que no quede nada de agua. Lavar, secar y pelar los tomates. Retirar las pepitas y cortar en cubitos pequeños. Poner en un cuenco y aliñar con sal, pimienta. Lavar y secar las hojas de albahaca y picar muy fino. Agregar al tomate, regar con un chorrito de aceite de oliva y remover para integrar todo. Reservar en la nevera.

    Desmoldar cada panna cotta, con mucho cuidado para que no se rompan, en cada plato sobre una cama de brotes de espinacas. Poner en lo alto un poquito del tomate preparado.

    Servir enseguida.

    Fuente : Desirvientadas

domingo, 11 de diciembre de 2022

Salmón marinado con moras

    Con la Navidad a la vuelta de la esquina todos andamos locos pensando que poner en la mesa en estos días de fiesta. Así que hoy os voy a dejar un rico entrante que se puede dejar hecho con muucha antelación y es de éxito asegurado en cualquier mesa. Este año, en vez de poner el típico salmón ahumado, vamos a triunfar con esta exquisited.

    Y digo que se puede dejar hecho con muuucha antelación porque, aunque en la nevera aguantará perfecto durante 3 días, podéis congelarlo, entero o mejor cortado en porciones. para ir sacando según lo vayáis a necesitar. Tan sólo lo tenéis que dejar descongelar en la nevera. Estará divino y como recién preparado. 

    Pero vamos al lío.

    Ingredientes :

  • 1 lomo de salmón, de aproximadamente 1 kg, con piel
  • 250 g de moras
  • 75 g de azúcar moreno
  • 250 g de sal gorda
  • 60 ml de ginebra
  • 4 bayas de enebro
  • Ralladura de 1 limón
  • Eneldo fresco picado

    No es probable que los salmones que venden tengan anisakis ya que suelen venir de piscifactorías pero, por si acaso, no estará de más que lo congeléis durante un par de días antes de marinarlo. Aunque si vais a congelarlo en su totalidad después de prepararlo este paso os lo podéis saltar.

    Lavar y secar el lomo de salmón y retirar las espinas, si tuviera alguna, con ayuda de unas pinzas. Reservar.

    Mezclar en un bol el azúcar, la sal, la ralladura y 1 cucharada de eneldo. Romper, en un mortero, las bayas de enebro y añadírselas a la mezcla.

    Reservar unas cuantas moras para adornar. Poner el resto en un bol junto a la ginebra y, con la mano de un mortero, ir rompiéndolas hasta obtener una pasta poco trabada. Verter en el bol de los sólidos y remover hasta integrar. 

    Meter el salmón, con la piel hacia abajo, dentro de una fuente donde quepan holgadamente. Distribuir el marinado por encima y restregar bien con la mano para que el salmón se impregne por completo. Espolvorear con más eneldo y tapar a piel con plástico. Poner algo de peso encima, yo suelo poner un brick de caldo o de leche, y dejar curar en la nevera de 24 horas a 3 días, dependiendo de como os guste de curado. Cuanto más tiempo lo tengáis más se teñirá del color de las que moras y estará algo más salado y seco. A mí me gusta tiernecito así que tan sólo lo dejo 1 día y es por eso por lo que no ha cogido demasiado color.

    Sacar de la nevera, quitar el peso y el plástico y retirar, con ayuda de papel de cocina, los restos de la marinada. Lavar bajo el grifo y, si queréis, volver a cubrir con eneldo. Como podéis ver en las fotos yo no le puse más. Empezando por la parte más ancha, con un cuchillo bien afilado, ir sacando lascas lo más finas posibles.

    Acompañado de las moras reservadas y unos pepinillos en vinagre ya os podéis preparar para disfrutar de lo lindo.

    Fuente : El invitado de invierno

martes, 11 de octubre de 2022

Feta horneado envuelto en hojas de higuera

    Hace unos días me encontré por casualidad con una receta en la que Jamie Oliver envolvía un bloque de queso feta en hojas de higuera y lo metía al horno. Así que, como el queso lo tenía en casa, en cuanto he tenido un rato para irme de paseo he agarrado una tijera y me he lanzado como loca a recolectar algunas hojas de la higuera silvestre que tenía más a mano, que en mi barrio hay unas cuantas. Además, como a mis vecinos ya los tengo acostumbrados a verme, de vez en cuando, recogiendo flores, nísperos e higos, el que ahora me vieran cortando hojas de higuera tampoco le ha parecido nada fuera de lo común. Aunque a veces me temo que deben pensar que estoy una poco más pa allá que pacá, jejjeje.

    Ingredientes :

  • 6 hojas grandes de higuera
  • 1 bloque de 200 g de queso feta
  • 1 cucharada de orégano seco
  • 2 cucharadas de aceite de oliva 
  • 1 limón
  • Pimienta negra de molinillo

  Enjuagar bien las hojas y ponerlas en un cuenco. Verter agua hirviendo hasta que estén totalmente cubiertas  y dejar dentro hasta que esté frío. 

    Calentar el horno a 180ºC. Engrasar ligeramente una fuente de horno de un tamaño un poco mayor que el del queso. Reservar.

    Retirar del agua y secar ligeramente. Retirar los tallos y los nervios más gruesos e ir colocándolas sobre una superficie limpia, superponiéndolas, hasta formar un círculo sin huecos.

    En un plato hondo poner el queso, rallar sobre él la piel de la mitad del limón, espolvorear con el orégano y una pizca de pimienta recién molida. Regar con las dos cucharadas de aceite y  voltear hasta que esté cubierto por todos los lados. Colocar en el centro de las hojas y envolver bien con ellas.  

    Depositar en la fuente preparada anteriormente, con el cierre hacia abajo, y hornear, a media altura, de 20 a 25 minutos. Pasado ese tiempo, colocar en un plato y abrir las hojas dejando descubierto el queso, que deberá estar ligeramente fundido.

    Servir enseguida, para que no se enfríe, acompañado de tomate en rodajas y pan de pita caliente. Una vez en la mesa, exprimir por encima el zumo del otro medio limón. 

    Como podéis comprobar en mis fotos el pan de pita no aparece por ningún lado y es que, a pesar de haber ido a comprarlo para ponerlo en las fotos, cuando me di cuenta había hecho la sesión fotográfica y lo había recogido todo y las pitas... seguían en la bolsa de compra en la cocina. Vamos, pá matarme!!! No, si al final van a tener razón mis vecinos y ya estoy más pallá que pacá, jejjjeje.

    Fuente : Jamie Oliver

martes, 2 de agosto de 2022

Ajoblanco de cerezas. Receta con Thermomix

    Comienza agosto y el calor sigue apretando. Sí, ya sé que en verano es lo que toca pero tanto tanto y tantos días seguidos no hay quien lo resista. Lo mejor para refrescarse es tomar comidas fresquitas y, es por eso que, hoy os traigo esta maravilla. 

    No podía dejar pasar mucho tiempo en preparar esta delicia ya que a la temporada de cerezas no le queda demasiado para llegar a su fin y no quería que me pillara el toro. Y casi no puedo hacerla porque cada vez que compraba cerezas todos en casa empezaban a picotear y desaparecían como por ensalmo. Esta vez las tuve que esconder y aún así, si me descuido, me vuelven a dejar sin ellas. Así que, por eso. tuve para preparar menos cantidad y lo puse en vasitos como aperitivo. Yo os pongo las cantidades que utilicé pero podéis doblarlas si lo queréis utilizar como primer plato.

    Aunque la receta está preparada en Thermomix no hay ningún problema en poder triturarla con una batidora, eso sí, un poquito potente para que quede fina. 

    Ingredientes :

  • 50 g de miga de pan del día anterior
  • 200 g de agua
  • 50 g de almendras crudas peladas
  • 150 g de cerezas deshuesadas + algunas para decorar
  • 1 diente de ajo pequeñito
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 35 g de aceite de oliva virgen extra + para decorar
  • 50 g de cubitos de hielo
  • 15 g de vinagre de frambuesa*
  • 1/4 de cucharadita de cebollino fresco picado para decorar
    *En la receta original el vinagre que ponen es de Jerez pero yo le puse de frambuesa que me parece que le iba genial

    Lo primero pondremos a remojo las almendras la noche anterior, eso hará que se ablanden favoreciendo su trituración.

    Poner en un bol el pan y la mitad del agua. Reservar.

    Poner en el vaso de la Thermomix las almendras, las cerezas, el ajo y la sal. Triturar 15 seg. vel.6. Añadir la miga remojada y el aceite y triturar otros 15 seg, vel.6. Incorporar el resto del agua el hielo y el vinagre y programar 2 min. vel.10. 

    Echar en un recipiente hermético y refrigerar hasta el momento de servir ya que deberá estar muy frío. 


    Repartir entre los vasitos, regar con un hilo de aceite, adornar con alguna media cereza y espolvorear con un poco de cebollino picado. Servir enseguida y preparaos para disfrutar de lo lindo.

    Fuente : Cookidoo

martes, 19 de julio de 2022

Mejillones con vinagreta

    Como lo prometido es deuda, de nuevo os traigo receta con la vinagreta que preparé en la entrada anterior. Otra receta super sencilla, deliciosa y que no lleva demasiado tiempo de estar en la cocina... que con estos calores que tenemos es bastante de agradecer ¿no os parece?

    Ahora que estamos en temporada de mejillones os animo a prepararlos en casa que seguro que la receta subiría del nivel delicioso al delicatessen pero yo estoy muy muy vaga y estar un rato de más en una cocina a casi 30º no s lo que se dice apetecible. Así que me he decidido por tirar de mejillones ya cocidos y congelados, que no es lo mismo pero tengo que reconocer que tampoco están tan mal.

    Por lo que va a ser una de las recetas más rápidas de preparar del mundo mundial, esto sí que es ser una receta exprés, jejjjejeje. Claro que si los mejillones los compráis frescos tampoco os va a llevar mucho tiempo el cocerlos, y más si están limpios. 

    Ya paro y voy con la preparación, que me lío a hablar y se me va el santo al cielo.

    Ingredientes :

  • Mejillones cocidos congelados
    Para la vinagreta :

  • 25 g de pimiento rojo
  • 25 g de pimiento verde
  • 25 g de pimiento amarillo
  • 25 g de cebolleta
  • 25 g de pepinillos en vinagre
  • 25 ml de vinagre de manzana
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de sal


    Dejar descongelar los mejillones dentro un colador para que pierdan el agua que pueda tener. Para preparar la vinagreta, lavar y secar los pimientos y limpiar la cebolleta. Cortar todos los ingredientes de la vinagreta en cuadraditos pequeños, más o menos del mismo tamaño, e ir echándolos en un bol. Sazonar, verter el vinagre y el aceite y remover con un tenedor hasta que la salsa emulsione. 
    Añadir los mejillones descongelados escurridos y mezclar con cuidado para que no se rompan. Tapar el bol con plástico y dejar reposar en la nevera, por lo menos media hora, para que se mezclen bien todos los sabores.

    Maridados con una sidra o un buen vino blanco bien fríos seguro que será un entrante perfecto para cualquier ocasión especial. 

    Ya me despido hasta la próxima entrada, que lo más seguro es que sea dulce. Y como diría Julia Child: Bon Appétit!!!


jueves, 7 de julio de 2022

Puerros con vinagreta

    Ya estoy de nuevo por aquí... que creo que ya iba siendo hora, jejjeje.

    El final de la primavera y principio del verano, aunque sea uno de los periodos del año que más me gustan, me dejan para el arrastre física y anímicamente con su inestabilidad en las temperaturas y continuo cambio de presiones y esto se ve reflejado en las publicaciones del blog... o mejor debería decir en las NO publicaciones del blog. Además este año se han juntado las jubilaciones de varios compañeros y el inminente traslado de residencia de otros cuantos y, aunque me alegro infinito por ellos, esto está haciendo que cambien muchas cosas a mi alrededor y, a mí, me cuesta mucho muchísimo asimilar los cambios. Pero ¿qué le vamos a hacer? Ésta es una de las muchas cosas que implica el ir haciéndose mayor...

    Uy, uy, uy, que me parece que me estoy poniendo demasiado trascendental así que, como éste es un blog de cocina, ya paro y me centro en darle caña a los fogones que es de lo que debe tratarse aquí.

    En esta primera entrada del verano voy a retroceder en el tiempo para traeros una de las recetas que se hacían en casa de mi madre cuando empezaba a apretar el calor. Unos deliciosos puerros con vinagreta.

    Esta delicia, además de ser sumamente sencilla, es de esas recetas que no os llevará demasiado tiempo de cocinado ni preparación y, como además puede dejarse hecha de antemano, es ideal como cena para esas calurosas noches donde para nada apetece estar demasiado tiempo delante de los fogones pasando calor.


     Ingredientes :

  • 5 ó 6 puerros medianos
  • Sal
  • Agua para cocerlos
    Para la vinagreta :

  • 25 g de pimiento rojo
  • 25 g de pimiento verde
  • 25 g de pimiento amarillo*
  • 25 g de cebolleta
  • 25 g de pepinillos en vinagre
  • 25 ml de vinagre de manzana
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de sal
    *En casa de mi madre no se le ponía, de hecho no creo ni que se pudiera encontrar en las tiendas tan fácilmente como ahora, aunque a mí me parece que le da un bonito toque de color a la vinagreta. Pero podéis no ponerlo, es totalmente opcional.

    Lo primero que habrá que hacer es limpiar muy muy bien los puerros, desechando la parte de las raíces y cortando en cruz el extremo más verde y limpiarlo bajo el agua del grifo. Sacudirlos para quitar la mayor parte del agua que se haya quedado entre las hojas antes de retirar las partes más verdes. Ni se os ocurra tirar esas partes, meterlas dentro de una bolsa en el congelador ya que podéis usarlas para vuestros futuros caldos caseros.

    Cortar los puerros en trozos del tamaño que más os guste, yo los corté aproximadamente de 8 cm. Poner en una cazuela, echar agua justo para cubrirlos, añadiendo también una pizca de sal, y dejarlos cocer hasta que estén tiernos, dependerá de su grosor pero no tardarán más de 10 ó 15 minutos. 

    Mientras se hacen los puerros lavar y secar los pimientos, limpiar la cebolleta. Cortar todos los ingredientes de la vinagreta en cuadraditos pequeños e ir echándolos en un bote de cierre hermético. Agregar la pizca de sal , verter el vinagre y el aceite por encima, cerrar el bote y agitar hasta conseguir que la mezcla emulsione. 

    Escurrir los puerros y refrescarlos en un baño de agua fría para evitar que sigan cociendo... y ya estaría el plato. Tan sólo quedaría llevar a la mesa los puerros acompañados de la vinagreta.

    Es posible que os sobre vinagreta pero no os preocupéis ya que en la próxima entrada, que también va a ser salada, va a ser parte imprescindible. Así que, si no os sobra, ya podéis preparar más, jejjeje. 

jueves, 26 de noviembre de 2020

Vieiras gratinadas al cava

     Ya sé que estoy bastante desaparecida pero es que estoy llevando muy cuesta arriba estos meses; a ver si me inunda el espíritu navideño y me hace cargar las pilas nuevamente, jejjeje.

    Y, como falta menos de un mes para que lleguen las fiestas, ya es hora de que este año comience a dejaros algún que otro plato para que podáis luciros en casa... aunque solamente podamos hacerlo en "petit comité".

 

     Creo que puedo decir, sin llegar a equivocarme demasiado, que el marisco es un habitual, en estas fechas, en las mesas de prácticamente todos los hogares así que me parece que este es una deliciosa y más que acertada propuesta como servir como entrante.

    Ingredientes :

  • 4 vieiras
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado
  • 2 cucharadas de pan rallado
     Para la bechamel
  • 1 chalota
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 2 cucharadas de harina
  • 200 ml de leche
  • 200 ml de cava
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • Perejil fresco picado

 

    Separar los corales de las vieiras y cortarlos en trocitos. Reservar. Mezcalr el queso rallado y el pan rallado y reservar. Pelar y picar fina la chalota

    Poner en una cazuela, a fuego muy suave, el aceite y la mantequilla. Cuando esté derretida esta última añadir la chalota picada y dejar pochar hasta que esté transparente. Espolvorear con la harina por encima y remover. Subir un poco el fuego y dejar cocinar hasta que empiece a tostarse. Poner a fuego mínimo y verter la leche, removiendo sin parar para evitar que se formen grumos. Cuando esté uniforme empezar a agregar, poco a poco, el cava sin parar de remover. Cuando comience a espesar añadir los corales reservados y espolvorear con un poco de perejil picado. Salpimentar al gusto. 

    Calentar el horno a  250ºC, con calor de arriba-abajo.

    Colocar cada vieira en su concha y cubrir con la bechamel. Repartir por encima la mezcla de queso y pan rallado e ir colocándolas sobre una bandeja de horno. Meter a mitad de horno y dejar cocer durante unos 10 minutos. Subir un poco la altura de la bandeja en el horno y dejar gratinar 2 ó 3 minutos más, cuidando de que no se tuesten demasiado.

    Servir bien calientes, decoradas si queréis con unas hojas de perejil, y comenzar a disfrutar.


    Os aseguro que están un rato ricas. De hecho, en mi casa no pueden faltar porque a mis hijos les encantan, es lo primero que me piden como entrante navideño.

martes, 7 de abril de 2020

Titaina. Receta tradicional valenciana de Semana Santa

    Ya tenemos la Semana Santa aquí y, aunque este año va a ser definitivamente distinta, me parece buena idea el preparar platos relacionados con ella.
    Supongo que esperábais que la entrada de hoy fuera de alguna dulcería típica de estas fechas. Pero casi que he preferido dedicar la publicación a un plato salado, un delicioso entrante para servir acompañado de unas tostas de pan, ya que creo que como sigamos preparando dulces no podremos salir de casa después del confinamiento ya que no pasaremos a través de las puertas 😆😂😂 Pero estar tranquilos que alguna receta más de dulce caerá, os doy mi palabra. 😉


    Aunque lo cierto es que la receta que hoy os traigo es típica en todos los poblados marítimos de Valencia, el origen parece ser que lo tiene en el Cabanyal. Al cual os invito a acercaros en las próximas Pascuas para disfrutar degustando su gastronomía, íntimamente ligada a su tradición marinera, además de para poder admirar las procesiones de la Semana Santa Marinera que, aunque no son tan conocidas, no dejan de ser espectaculares y llenas de una belleza bien distinta a la Semana Santa de otras poblaciones de nuestro país.


    El ingrediente estrella, e imprescindible para que se pueda llamar Titaina y no pisto marinero, es la "tonyina de sorra", ventresca de atún en salazón, aunque tiene en común con otros pistos el mimo en escoger productos de temporada y dejarlos cocinar a fuego lento y sin prisas, para que poco a poco el guiso vaya espesando y consigamos que se concentren y potencien todos los sabores.


    Ingredientes :
  • 150 g de tonyina de sorra
  • 110 g de pimiento rojo
  • 50 g de pimiento verde
  • 350 g de tomate rallado
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen 
  • 1/2 cucharada de azúcar
  • 50 g de piñones
  • 1 pizca de sal

    Lo primero será probar el punto de salazón de la tonyina. Si estuviera muy salada poner a remojo durante por lo menos media hora. Lavar, secar y cortar los pimientos, retirando las semillas. Picarlos en dados pequeñitos.
    Dorar los piñones en una sartén sin grasa con cuidado de que no se quemen. Reservar.
    Poner una cazuela con el aceite, a fuego bajo, y cuando esté caliente, añadir los dados de pimiento. Dejar cocer, removiendo de ver en cuando, hasta que estén confitados. Agregar el tomate y el azúcar, remover y dejar cocinar durante unos 40 minutos hasta que espese.
    Trocear la tonyina y echar dentro de la cazuela junto a los piñones tostados. Cocinar 5 minutos más. Rectificar de sazón si fuese necesario y retirar del fuego.
    Lo ideal es dejar reposar el guiso toda la noche para que los sabores se mezclen. Después se puede servir frío, templado o caliente... como tú prefieras.


    Este delicioso plato estará igual de rico ya lo sirvamos caliente, templado o fresquito, en los días más calurosos, además de ser el relleno de los pepitos valencianos de titaina, imprescindibles en cualquier merienda de Pascua que se precie por estos lares... Pero de ellos, si acaso, ya hablaremos otro día. 😉😊


    Yo, de momento, me voy comiendo una tapita para abrir boca ¿gustáis?