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domingo, 30 de julio de 2023

Mousse ligero de fresas

    El rosa está de moda. Pero no es esa la razón por la que hoy os traigo este postre, nada que ver con la fiebre que le ha entrado a todo el mundo con ese color desde que estrenaron la película Barbie. Lo mío es más bien debido a lo que me gustan las fresas, mucho más que los fresones, y desde que encuentro en Mercadona éstas, que son segovianas, no puedo dejar de llevarme alguna cajita a casa cada vez que voy a comprar. Así que preparaos porque, mientras las siga encontrando, os voy a ir preparando cositas con ellas, tanto en dulce como en salado. Hoy empiezo por algo dulce, para despedir a este julio que se nos está terminando.

    Ingredientes :

  • 380 g de fresas
  • 1 clara de huevo L
  • 25 g de azúcar glass
  • 100 g de nata de montar (35% M.G.)
  • 1,5 hojas de gelatina
  • 1 cucharadita de zumo de limón

    Remojar la gelatina en agua fría.

    Lavar las fresas y retirarles las hojas. Trocear 210 g de las fresas y triturar. Verter en un cazo junto, añadir el azúcar y el zumo de limón y dejar cocer, a fuego medio, durante unos 8 minutos. Retirar del fuego, agregar las gelatina bien escurrida y remover hasta que esté completamente diluida. Dejar enfriara a temperatura ambiente.

    Montar la clara de huevo a punto de nieve, verter la mezcla de fresa y gelatina y, con ayuda de una varilla manual, remover hasta que la mezcla esté uniforme.

    Montar la nata hasta que esté firme y haga picos duros e ir integrando la mezcla anteriormente preparada poco a poco, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba con una espátula, para intentar que la nata se desmonte lo menos posible.

    Cortar por la mitad las fresas restantes e ir colocándolas en el fondo de los tarros o vasos elegidos pegadas a las paredes como podéis ver en las fotos. Puede que no las necesitéis todas, dependerá del tamaño tanto de las fresas como de los recipientes donde las vayáis a poner. 

    Repartir la mousse dentro de los tarros o vasos y refrigerar por lo menos durante 4 horas, aunque yo recomiendo dejarlo durante toda una noche.  Con estas cantidades me dio para preparar 4 tarros de 160ml de capacidad cada uno.

    Si os sobran fresas podéis decorar cada mousse con alguna cortada por la mitad. Yo preferí prepararlas en tarros para cerrarlos y que se secara menos la superficie. Además así se pueden apilar ocupando menos espacio en la nevera. 

    Fuente : Lilie Bakery

miércoles, 12 de julio de 2023

Tajine de ternera con peras caramelizadas

    Lo que más me gusta de preparar comidas de otros países es el poder aprender y comprender parte de su cultura, a través de su gastronomía, sin necesidad de movernos de nuestras casas. Así que ir preparando vuestro petate porque hoy nos vamos de viaje, gastronómico se entiende, con destino final en Marruecos donde una de sus comidas más tradicionales son los tajines, denominando así tanto al plato preparado como al recipiente donde se prepara. Aunque en mi caso está cocinado en una cazuela y, eso sí, presentado en un tajín.

    De las cuatro categorías principales de tajines que hay en este país éste que os traigo sería un tajine mqualli, ya que está cocinado con aceite de oliva y condimentado con azafrán y jengibre, que le confirieren ese característico tono amarillo. 

    La única variación que he hecho de la receta original ha sido el empleo de peritas de San Juan. Aunque la receta se puede preparar con cualquier tipo de pera de carne firme, yo me he decantado por éstas ya que es uno los tipos que más me gustan, lástima que su temporada sea tan extremadamente corta.  


    Ingredientes :

  • 1 kg de jarrete de ternera en tacos
  • 16 peritas de San Juan
  • 1 cebolla
  • 5 ó 6 ramitas de cilantro en un ramillete 
  • 1/2 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 1 palo de canela
  • Unas hebras de azafrán
  • 3 cucharadas de miel
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo

    Tostar ligeramente las hebras de azafrán en una sartén sin grasa. Echar en  un mortero y machacar con un poco de sal. Pelar y picar finamente la cebolla.

    En una cazuela poner el aceite y sofreír la cebolla picada en él, a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Cuando empiece a estar transparente añadir el jengibre rallado y el azafrán e integrar. Agregar la carne y dejar cocinar a fuego vivo, moviendo continuamente hasta que pierda el color a crudo. Echar el ramillete de cilantro y la canela y verter agua hasta que la carne esté cubierta hasta la mitad. Salpimentar al gusto y llevar a ebullición. Tapar y dejar cocinar, fuego lento, hasta que la carne esté tierna, de hora a hora y cuarto.

    Cuando la carne esté casi cocida, pelar las peras, cortarlas por la mitad y retirar el corazón y las pepitas. Retirar las ramitas de cilantro y sacar la carne, con ayuda de una espumadera, reservándola en caliente. Introducir las peras en la cazuela y dejar cocer, a fuego lento, para que se ablanden pero sin llegar a deshacerse, le puede llevar unos 10 minutos dependiendo de lo firme que estén. Verter la miel, mover ligeramente la salsa e ir regando con ella las peras hasta que el conjunto empiece a verse caramelizado.

    Distribuir la carne en un tajín grande o en cuatro individuales, repartir las peras por encima y regar con la salsa. Servir enseguida.

    Tan sólo decir que los de mi casa no son de comer peras, salvo yo, y han flipado con el plato... ahí lo dejo.

    Fuente : Adaptada del libro Tajines de Martine Lizambard de Libros Cúpula

miércoles, 5 de julio de 2023

Helado de hojas de higuera y miel

    No hay nada que apetezca más, cuando aprieta el calor, que un rico helado para refrescarnos. Sé que tengo pendiente de publicar un montón de helados tradicionales pero ya sabéis que soy un poco bastante rebelde y que si encuentro algo más rarito no me puedo resistir a probarlo. El año pasado me dediqué a recolectar hojas de higuera para preparar una receta de Jamie Oliver (aquí) y este año las he recolectado para preparar esta otra de David Lebovitz 

   A veces te sorprende encontrar recetas con ingredientes que en la vida se me hubiera ocurrido emplear en ciertas preparaciones y ésta es una de esas veces. El usar hojas de parra o de higuera para envolver si había visto hacerlo infinidad de veces, incluso como dije antes yo lo hice el año pasado, pero usarlo como aromatizante en la base de un helado, eso jamás. Y, por supuesto, no me iba a quedar yo con las ganas de probarlo, y más cuando en mi barrio hay higueras silvestres hasta decir basta, así que no me quedó otra que darme un pequeño paseo, tijera en ristre, recolectando las hojas más frescas y lustrosas que encontré a mi paso para usarlas para preparar esta delicia.

    Ingredientes :

  • 4 hojas de higuera frescas medianas
  • 335 ml de nata para montar (35% de mg)
  • 165 ml de leche
  • 50 g de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 2 yemas de huevo L
  • 40 g de miel

    Lavar las hojas de higuera bajo el grifo y secarlas bien. En una sartén de hierro calentar las hojas, volteándolas de vez en cuando, hasta que estén ligeramente secas y empiecen a despedir su olor, de minuto a minuto y medio aproximadamente. Colocar dentro de una cazuela mediana y añadir la mitad de la nata, la leche, el azúcar y la sal. Calentar a fuego medio sólo hasta que el azúcar esté disuelto, retirar, tapar y dejar infusionar durante 1 hora. a temperatura ambiente.

    Pasado ese tiempo, retirar las hojas exprimiéndolas bien. En un tazón batir las yemas y añadir el resto de la nata. Ir agregando la leche infusionada templada, poco a poco y sin parar de remover, a las yemas batidas. Volcar la mezcla en la cazuela y poner a fuego medio, sin parar de remover, hasta que comience a espesar y tenga una textura como de natillas (71ºC) Colar la crema en un cuenco y poner sobre un baño de hielo. Agregar la miel, remover hasta integrar y la mezcla enfríe por completo. Tapar a piel y meter en la nevera toda la noche. Al día siguiente mantecar en una máquina para hacer helados hasta que éste esté hecho. Meter al congelador en un recipiente hermético cubierto a piel con papel de horno para que termine de endurecer. 

    Si no se dispone de la máquina, meter al congelador la crema bien fría, en un recipiente hermético, y al cabo de un par de horas batir la mezcla para romper los cristales de hielo, repetir un par de veces hasta que esté totalmente firme, cubrir a piel con papel de horno y cerrar el recipiente.

    Está absolutamente divino, una mezcla entre sabor a hoja y a higo difícil de explicar. 

    Acompañado de un par de higos cortados en cuartos y regado todo con un poco más de miel lo hará un postre digno de los dioses del Olimpo. 

    Fuente : David Lebovitz