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Mostrando entradas con la etiqueta Verduras y cereales. Mostrar todas las entradas
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domingo, 24 de septiembre de 2023

Caponata alla siciliana

    Recién inaugurado el otoño no me resisto a seguir preparando recetas estivales mientras, todavía, las temperaturas diurnas se mantengan altas. Con esto no digo que las ensaladas desaparezcan del blog hasta la primavera, que os aseguro que seguirán presentes, pero lo harán con un registro más templado, como esta delicia que hoy os traigo que tanto se puede comer fría, a temperatura ambiente o incluso templada como guarnición de otros platos. Eso sí, siempre acompañada de un buen pan y una copita de vino. 

    Y para presentaros la receta, donde la berenjena es la gran protagonista, nos vamos de viaje hasta la italiana isla de Sicilia.

    Ingredientes :

  • 600 g de berenjenas (2 medianas)
  • 1 rama de apio (45 g aprox)
  • 1/2 cebolla grande (140 g aprox)
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • 275 g de tomate pera 
  • 15 g de alcaparras
  • 75 g de aceitunas verdes deshuesadas
  • 4 cucharadas de vinagre de manzana
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 ramita de mejorana fresca
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Piñones para espolvorear (opcional)

    Lavar y secar la berenjena. Cortar en dados, salar ligeramente y dejar escurrir dentro de un colador, poniendo peso encima, durante por lo menos media hora.

    Lavar el apio y retirarle los hilos. Pelar la cebolla. Cortar ambos en dados del mismo tamaño que los de las berenjenas. Pelar los tomates y trocear también del mismo tamaño. 

    Sofreír en una sartén el apio, con un par de cucharadas de aceite, hasta que esté tierno. Entonces echar la cebolla y seguir sofriendo hasta que el conjunto esté dorado. Salpimentar. Añadir el concentrado de tomate, disuelto en un par de cucharadas de agua, mezclar y dejar cocer, a fuego medio, hasta que la mezcla quede seca. Agregar los tomates pelados, remover y cocinar. a fuego lento, hasta que tenga la textura de una salsa. Echar las alcaparras, las aceitunas y la ramita de mejorana y remover con cuidado para que se distribuyan por el guiso. 

    Dejar cocer, a fuego lento, de 5 a 10 minutos, hasta que espese. Añadir el azúcar, el vinagre, remover, dejar cocinar un par de minutos más y retirar del fuego. Rectificar de sal, retirar la ramita de mejorana y dejar enfriar.

    Escurrir bien los dados de berenjena. Secar todo lo posible con papel de cocina y freír por tandas, en abundante aceite caliente, hasta que estén ligeramente dorados. Dejar escurrir sobre papel absorbente y dejar enfriar. 

    Mezclar cuando estén a temperatura ambiente tanto la salsa como la berenjena y dejar reposar en la nevera unas horas para que se unifiquen los sabores. Servir a temperatura ambiente acompañado de unas rebanadas de buen pan.

    Este plato se suele preparar de un día para otro para que se mezclen bien los sabores y, a la hora de servir, se puede espolvorear con un puñadito de piñones tostados, aunque yo no lo hice,

    La idea de añadir concentrado de tomate la saqué de la receta de Panepanna y la de añadir la ramita de mejorana de la de Memorie di Angelina

    La verdad que no puedo decir como estará acompañando a cualquier plato porque en casa, rebanada va rebanada viene, nos terminamos la caponata casi sin darnos cuenta. Delicia pura!!

viernes, 3 de marzo de 2023

Hinojo crujiente con semillas de sésamo

    Viernes de cuaresma, hoy toca abstenerse de comer carne. No es que sea yo mucho de seguir esta norma pero con platos como éste hasta haría el sacrificio de intentarlo, jejjejeje. Y más estando el hinojo en plena temporada.

    Ingredientes :

  • 2 ó 3 hinojos 
  • 1/2 limón
  • 3 cucharadas picadas en granillo
  • 2 cucharaditas de semillas de sésamo
  • 2 cucharaditas de pimentón ahumado
  • 3 cucharadas de pan rallado
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

    Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo.

    Lavar y secar los hinojos. Retirar las hojas, reservando algunas para la decoración del plato y cortarlos en rebanadas. Ir colocándolas, una al lado de la otra, en una fuente de horno cubierta con papel. Rociar con el zumo del limón y salar. Repartir por encima de ellas las avellanas y el sésamo y regar con un hilo de aceite. Por último espolvorear sobre el conjunto el pimentón y el pan rallado.

    Hornear, a media altura, durante unos 40 minutos. Sacar del horno, decorar con las hojas reservadas del hinojo y servir enseguida.

    De este plato yo creo que lo más complicado pudiera ser el picar las avellanas así que no me diréis que no es fácil de preparar. Y rico ya ni os cuento... bocatto di cardinale

    Fuente : Timo e vaniglia

domingo, 15 de enero de 2023

Berenjenas a las hierbas con ajo frito de Yotam Ottolenghi

    Esta primera receta de 2023 estaba claro que tenía que ser ligera, de alguna manera tendremos que rebajar los excesos que hayamos cometido durante las pasadas fiestas. La pauta habitual suele ser el tirarse como locos a comer verduras, pero eso no quiere decir que no comamos rico ni que vayamos a pasar hambre ¿no os parece? En eso Ottolenghi es un maestro, enseñándonos a preparar riquísimos platos donde los vegetales son los protagonistas indiscutibles. Así pues, arrancamos el año con una de sus recetas que, además de sencilla, está impresionante.

    Ingredientes :

  • 4 berenjenas medianas (1,2 kg aproximadamente)
  • 175 ml de aceite de oliva
  • 6 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana
  • 15 g de hojas de menta fresca
  • 15 g de hojas de cilantro fresco
  •  15 g de eneldo fresco
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
    Aunque la receta original también lleva una guindilla verde picada fina yo opté por no añadírsela, pero si queréis darle ese punto de picante luego os diré cuando y como añadirla.

    Poner el horno a calentar a 210ºC con aire.

    Lavar y secar las berenjenas y cortarlas en trozos de unos 3cm. Echarlos en un bol y regarlos con 100ml de aceite. Añadir 3/4 de cucharadita de sal y una vuelta de molinillo de pimienta y mezclar. Extender sobre una bandeja de horno, cubierta con papel, y hornear durante unos 35 minutos, a media altura, removiendo de vez en cuando para que se doren por igual y estén ligeramente tostados. Sacar del horno y dejar atemperar.

    Mientras las berenjenas se hornean, calentar el aceite restante en una sartén pequeña. Laminar los ajos bien finos y freír, cuando el aceite esté muy caliente, hasta que estén dorados y crujientes, teniendo mucho cuidado de que no se quemen ya que amargarían. Sacar y poner a escurrir sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa. Espolvorear con una pizca de sal y reservar.

    Lavar y secar las hierbas aromáticas y cortar en juliana fina. Reservar.

    En un bol grande echar las berenjenas, mezclar con el vinagre, y 3 cucharadas del aceite donde se ha frito el ajo. Éste es el momento de añadir la guindilla si decidís ponerla. Remover el conjunto, añadir las hierbas picadas y remover de nuevo. Pasar a la fuente de servir, Justo cuando se vaya a llevar a la mesa, regar con el zumo de limón y con los ajos fritos repartidos por encima.

    Fuente : Libro Sabores de Yotam Ottolenghi

jueves, 7 de julio de 2022

Puerros con vinagreta

    Ya estoy de nuevo por aquí... que creo que ya iba siendo hora, jejjeje.

    El final de la primavera y principio del verano, aunque sea uno de los periodos del año que más me gustan, me dejan para el arrastre física y anímicamente con su inestabilidad en las temperaturas y continuo cambio de presiones y esto se ve reflejado en las publicaciones del blog... o mejor debería decir en las NO publicaciones del blog. Además este año se han juntado las jubilaciones de varios compañeros y el inminente traslado de residencia de otros cuantos y, aunque me alegro infinito por ellos, esto está haciendo que cambien muchas cosas a mi alrededor y, a mí, me cuesta mucho muchísimo asimilar los cambios. Pero ¿qué le vamos a hacer? Ésta es una de las muchas cosas que implica el ir haciéndose mayor...

    Uy, uy, uy, que me parece que me estoy poniendo demasiado trascendental así que, como éste es un blog de cocina, ya paro y me centro en darle caña a los fogones que es de lo que debe tratarse aquí.

    En esta primera entrada del verano voy a retroceder en el tiempo para traeros una de las recetas que se hacían en casa de mi madre cuando empezaba a apretar el calor. Unos deliciosos puerros con vinagreta.

    Esta delicia, además de ser sumamente sencilla, es de esas recetas que no os llevará demasiado tiempo de cocinado ni preparación y, como además puede dejarse hecha de antemano, es ideal como cena para esas calurosas noches donde para nada apetece estar demasiado tiempo delante de los fogones pasando calor.


     Ingredientes :

  • 5 ó 6 puerros medianos
  • Sal
  • Agua para cocerlos
    Para la vinagreta :

  • 25 g de pimiento rojo
  • 25 g de pimiento verde
  • 25 g de pimiento amarillo*
  • 25 g de cebolleta
  • 25 g de pepinillos en vinagre
  • 25 ml de vinagre de manzana
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de sal
    *En casa de mi madre no se le ponía, de hecho no creo ni que se pudiera encontrar en las tiendas tan fácilmente como ahora, aunque a mí me parece que le da un bonito toque de color a la vinagreta. Pero podéis no ponerlo, es totalmente opcional.

    Lo primero que habrá que hacer es limpiar muy muy bien los puerros, desechando la parte de las raíces y cortando en cruz el extremo más verde y limpiarlo bajo el agua del grifo. Sacudirlos para quitar la mayor parte del agua que se haya quedado entre las hojas antes de retirar las partes más verdes. Ni se os ocurra tirar esas partes, meterlas dentro de una bolsa en el congelador ya que podéis usarlas para vuestros futuros caldos caseros.

    Cortar los puerros en trozos del tamaño que más os guste, yo los corté aproximadamente de 8 cm. Poner en una cazuela, echar agua justo para cubrirlos, añadiendo también una pizca de sal, y dejarlos cocer hasta que estén tiernos, dependerá de su grosor pero no tardarán más de 10 ó 15 minutos. 

    Mientras se hacen los puerros lavar y secar los pimientos, limpiar la cebolleta. Cortar todos los ingredientes de la vinagreta en cuadraditos pequeños e ir echándolos en un bote de cierre hermético. Agregar la pizca de sal , verter el vinagre y el aceite por encima, cerrar el bote y agitar hasta conseguir que la mezcla emulsione. 

    Escurrir los puerros y refrescarlos en un baño de agua fría para evitar que sigan cociendo... y ya estaría el plato. Tan sólo quedaría llevar a la mesa los puerros acompañados de la vinagreta.

    Es posible que os sobre vinagreta pero no os preocupéis ya que en la próxima entrada, que también va a ser salada, va a ser parte imprescindible. Así que, si no os sobra, ya podéis preparar más, jejjeje. 

martes, 1 de febrero de 2022

Berenjenas chinas con salsa de ajo picante

    Hoy da comienzo un nuevo año. Que sí, que sí, que es cierto. Que no me he vuelto majareta... o por lo menos no del todo, jejjeje. Hoy comienza el nuevo año chino y, como estamos faltos de celebraciones en España (modo irónico ON) en Hoy cocina Vivi no podíamos dejar de celebrarlo. Hay que ver lo que nos gusta un sarao, jejjeje, más que a un niño un pirulí.

     No tengo muy claro que el platillo que hoy os traigo sea uno de los que tradicionalmente se sirvan en China en estas ocasiones, lo que sí se es que es un plato originado en la provincia de Sichuan, además de ser muy sencillo y rápido de hacer. Así que yo os lo dejo por aquí, que está muy muy rico, y vamos al lío.

    Ingredientes :

  • 2 cucharadas de aceite vegetal
  • 4-5 berenjenas japonesas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 chile rojo (yo tan sólo le puse una puntita, lo que hace que no se aprecie en las fotos)
  • 1 rodaja de 1cm de jengibre fresco
  • 1 cebolleta tierna pequeña
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharada de vinagre balsámico
  • 1 pizca de azúcar

    Pelar y picar fino los dientes de ajo. el chile, la cebolleta y el jengibre. Reservar. Lavar, secar y cortar las berenjenas en bastones de unos 5 cm de largo. 

    Poner un wok con una cucharada de aceite, a fuego alto, y añadir las berenjenas en una sola capa, cuando esté muy caliente. Saltear 4-5 minutos, volteando de vez en cuando. Retirar y reservar en caliente.

    Echar la otra cucharada de aceite en el wok y agregar las verduras picadas anteriormente. Remover y, cuando comiencen a desprender olor, integrar las berenjenas dejando cocinar todo junto durante un par de minutos. Verter la salsa de soja, el vinagre y el azúcar y mezclar bien. Servir enseguida.

    La curiosa traducción de este plato sería algo así como berenjena con fragancia de pescado cuando, como podéis observar en la receta, el pescado no aparece por ningún lado. Esto es debido a que en Sichuan lo de la fragancia de pescado se refiere a la combinación salado + dulce + agrio + picante + ajo + jengibre + cebolleta verde, una de sus muchas, 23 para ser exactos, combinaciones de saborizantes oficiales. 

     Fuente : Steamy Kitchen

miércoles, 26 de agosto de 2020

Berenjenas blancas rellenas de atún al microondas

    Hace unos días, paseando por el mercado, me encontré este tipo de berenjenas. Ya las había visto otras veces pero, hasta ahora, no me había aventurado a comprarlas... cosa rara en mí porque cualquier cosa distinta que veo va para el carro, jejjeje.
    El caso es que esta vez sí que se vinieron a casa conmigo. Tras investigar un poco sobre ellas en las redes leí que, como su cascára es más dura que la del resto de las berenjenas, resultan ideales para prepararlas rellenas, ya que conservan la forma de cuenco mucho mejor.


    Ufff, con el caloruzo que tenemos no me apetecía encender nada el horno, ni tan siquiera un ratito para que se gratinaran, así que pensé "¿por qué no hacerlas en el microondas a ver lo que sale?"


    Así que, como han quedado de rechupete y las pienso repetir más de una vez, he decidido que era una receta que tenía que subir al blog sí o sí.


    Ingredientes :
  • 3 berenjenas blancas
  • 2 chalotas
  • 4 cucharadas de tomate frito casero
  • 2 tomates secos en aceite
  • 1 lata de atún claro en aceite de oliva (80 g)
  • Queso rallado de 4 quesos 

    Lavar y secar bien las berenjenas. Abrirlas por la mitad a a lo largo y realizar unos cortes en la pulpa con cuidado de no llegar a cortar la piel. Salar ligeramente y colocar en un plato, apto para microondas, con los cortes hacia arriba.
    Cocer a potencia máxima (800w) durante 4 minutos o hasta que veamos que la pulpa se desprende fácilmente de la piel.
    Dejar enfriar un poco para no quemaros antes de retirar la pulpa, con ayuda de una cuchara, reservando las pieles. Cortar la pulpa en trozos pequeños y reservar.
    Pelar las chalotas, cortarlas en trocitos muy pequeños y reservar.
    Escurrir la lata de atún sobre una cazuela, a través de un colador para que no caiga más que aceite, añadiendo más aceite si hiciera falta hasta tener un par de cucharadas. Calentar a fuego bajo y saltear en él las chalotas troceadas. Cuando empiecen a ponerse transparentes añadir la carne de las berenjenas y saltear unos minutos. Incorporar el tomate frito y dejar cocer un par de minutos, sin parar de remover.
    Retirar del fuego. Agregar los tomates secos, escurridos de su aceite, cortados en pequeñas tiras y remover, con una cuchara, para que se repartan uniformemente. Rellenar con esta mezcla las pieles de las berenjenas y distribuir por encima abundante queso rallado.
    Volver a llevar al microondas y dejar cocinar 2 ó 3 mintos, hasta que el queso esté fundido por completo.
    Servir bien calientes.


    Acompañadas con un poco de arroz blanco y/o una ensalada tendréis una comida completa hecha en poco más de 15 minutos y sin pasar excesivo calor... que eso en verano es muuuuy importante ¿o no? Aunque si tenéis el capricho de gratinarlas podéis hacerlo en vez de meterlas nuavamente al microondas.

sábado, 27 de junio de 2020

Zanahorias horneadas con tomillo, avellanas y vino blanco

    Ya sé que el calor empieza a apretar de lo lindo, es lo que tiene el verano, pero yo me resisto a dejar de encender el horno... y es que sale tanta delicia de sus fauces, jajjaja. Bueno, la verdad es que esta delicia ya hace unos días que salió de él pero he tenido secuestrado el ordenador y no me había sido posible enseñárosla.


    Podría decir que esta receta me buscó a mí, o mejor dicho me encontró, porque lo cierto es que estaba buscando algo dulce que preparar y rebuscando entre mis libros de cocina fue como "What Katie Ate", el primer libro de Katie Quinn, acabó en mis manos. Solamente con ver la foto sabía que esta receta la iba a hacer ya mismo. Puede ser que los astros estuvieran confabulados con mi mente porque, justo el día anterior, me había llamado la atención un precioso manojo de zanahorias y me lo había traído para casa.


    A pesar de que tuve que hacer algunos cambios para ajustar la receta a lo que tenía por casa, y que mi cocina se puso como la boca del infierno, el achicharre mereció la pena de todas todas porque el resultado fue de verdadera delicatessen.


    Ingredientes :
  • 70 g de avellanas tostadas
  • 1 manojo hermosos de zanahorias
  • 5 ramitas de tomillo fresco
  • 3 cucharadas de vino blanco seco (usé un Riesling)
  • El zumo de 2 mandarinas pequeñas
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 2 pellizcos de mantequilla
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Calentar el horno a 200ºC, con calor de arriba-abajo.
    Cortar las hojas de las zanahorias dejando un par de dedos del tallo y ,con ayuda de un cepillito, lavarlas, las  zanahorias, concienzudamente ya que no vamos a pelarlas. Lavar las ramas de tomillo y secarlas.
    Poner una hoja de papel de horno en una bandeja y colocar las zanahorias, lavadas y escurridas, en el centro. Espolvorearlas con las hojas de 2 de las ramitas de tomillo y añadir también las demás ramitas enteras. Salpimentar.
    Cubrir con otra hoja de papel de horno y cerrar tres de los lados formando una especie de papillote. Por el lado que aún queda abierto, introducir con cuidado el vino, el zumo y el aceite. Poner encima de las zanahorias la mantequilla y cerrar del todo el paquete.
    Meter al horno, a media altura, y dejar cocer hasta que, al pinchar con la punta de un cuchillo, a través del papel, las zanahorias esté tiernas. El tiempo dependerá del grosor que tengan la zanahorias, las mías, que eran medianitas, tardaron unos 40 minutos.
    Sacar del horno y dejar reposar la bandeja unos 5 minutos sobre una rejilla. Mientras poner una sartén, sin grasa, a fuego medio y tostar un poco las avellanas, removiendo de vez en cuando para que no se quemen. Cuando empiece a oler a avellana tostada retirar. Volcar en un mortero y dar unos golpes para que se rompan en trozos grandes.
    Abrir con cuidado el paquete de las zanahorias, retirando el papel superior.
    Servir regadas con los jugos de cocción y con las avellanas troceadas por encima.


viernes, 5 de junio de 2020

Pastel Corso con flores de calabacín {Repesca de Cooking the Chef}

    Una de mis mayores pasiones es la cocina, eso es evidente ya que si no este blog no habría tomado forma. Pasear por los mercados deleitándome con los aromas de lo que allí se exhibe y encontrar productos de temporada llenos de sabor es, sin duda alguna, otro de mis pasatiempos preferidos. Y en eso estaba cuando encontré unas flores de calabacín. Entre que su temporada es muy corta y que en contadas ocasiones las encuentras a la venta, no me lo pensé dos veces y acabaron en el carro de la compra... ya miraría al llegar a casa como las prepararía.
    Y, buscando buscando, me encontré con este pastel en Bake-Street, una adaptación de la receta de Yotam Ottolengui, incluida en su libro Exuberancia. Vamos, que esto era una doble señal de que iba a salir sí o sí, además de ser una delicatessen.
    Teniendo en cuenta que hoy es día 5, que sería el día de publicación de Cooking the Chef, ésta sería otra genial aportación para la propuesta del Chef Ottolenghi.



    Siempre he pensado que para hacer una receta un poco tuya hay que darle un toque personal y es lo que yo he hecho en esta. En la receta original Ottolengui usa hojas de acelgas, que Eva cambia por espinacas. Así que yo, que no tenía ni una cosa ni la otra, las he sustituido por un buen manojo de berros que me habían regalado y que tenía que usar ya sí o sí, que no estamos para tirar comida ¿no os parece? Además he variado un poco las cantidades de algunos ingredientes y sustituido algunos otros por los que tenía en la nevera, quedando así más al gusto de los de mi casa.


    Ingredientes :
  • 1 masa de hojaldre redonda
  • 1/2 cebolla morada pequeña (85 g)
  • 2 tallos de apio (65 g)
  • 3 dientes de ajo grandes
  • 125 g de berros 
  • 2 cucharadas de menta fresca picada (usé hierbabuena)
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • 2 cucharaditas de salvia fresca picada
  • La ralladura de 1 limón
  • 15 g de piñones ligeramente tostados
  • 75 g de queso feta desmenuzado
  • 50 g de queso pecorino romano rallado
  • 100 g de ricotta (usé Philadelphia)
  • 6 flores de calabacín 
  • 2 cucharadas de aceite de oliva + un poco para pincelar
  • Huevo batido para pincelar
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Pelar y picar bien fino la cebolla, el apio y los ajos. Poner una sartén con las dos cucharadas de aceite y, a fuego medio, saltearlos hasta que estén tiernos. Añadir los berros y las hierbas aromáticas y rehogar hasta que se queden secos, de 6 a 8 minutos. Retirar del fuego y agregar el feta, el pecorino, los piñones y la ralladura de limón. Salpimentar, remover con cuidado y dejar enfriar.
    Mientras lavaremos y secaremos con muuuucho cuidado las flores de calabacín.
    Una vez que el relleno esté frío por completo, extender la masa de hojaldre sobre una bandeja de horno cubierta con papel y rellenar con la mezcla anterior dejando un borde de unos 3cm.
    Con ayuda de una cucharilla, poner montoncitos de Phildelphia repartidos por la superficie y coronar con las flores de calabacín. Doblar el borde de la masa sobre el relleno haciendo unos pliegues, para evitar que el relleno se escape, como si fuera una galette. Pincelar con el huevo batido y refrigerar durante por lo menos 10 minutos.


    Calentar el horno a 220ºC, con calor de arriba-abajo.
    Hornear, a media de altura, durante 30 minutos. La masa deberá estar dorada y la base hecha, así que si véis que se empieza a dorar demasiado cubrir los últimos 5 minutos con papel aluminio.
    Sacar y colocar sobre una rejilla y, cuando se haya templado un poco, pincelar con un poco de aceite de oliva para que coja brillo.


    Servir caliente o a temperatura ambiente.


    Puede parecer que siendo ésta una "tartita" de verduras sirva como primer plato pero que no os engañe que llena un montón. Vamos, que ese trata de un plato principal en toda regla. Puedo dar fe de ello ya que el segundo plato que preparé quedó relegado para la cena, jajjjaja.


martes, 28 de abril de 2020

Berenjenas rellenas de cordero y piñones

    De nuevo mi casa se impregna de olores de otras latitudes. De la mano de Yotam Ottolengui vamos a encaminarnos al corazón del mercado Machne Yehuda de Jerusalén, para deleitarnos con la reinterpretación que él hace de las tradicionales berenjenas rellenas al estilo turco que en el restaurante Azura preparan.


    ¿ Ya estáis preparados para volver a coger la maleta y viajar hasta allí? Pues, vamonos entonces...


    Ingredientes :
  • 4 berenjenas medianas (1,2 kg aprox.)
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 y 1/2 cucharaditas de comino molido
  • 1 y 1/2 cucharada de pimentón dulce
  • 1 cucharada de canela molida
  • 2 cebollas medianas (340 g aprox.)
  • 500 g de carne de cordero picada
  • 50 g de piñones
  • 20 g de perejil fresco picado
  • 2 cucharaditas de concentrado de tomate
  • 3 cucharaditas de azúcar fino
  • 150 ml de agua 
  • 1 y 1/2 cucharada de zumo de limón
  • 1 cucharadita de pasta de tamarindo
  • 4 ramas de canela
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Precalentar el horno a 220ºC, con calor de arriba-abajo.
    Pelar y picar las cebollas muy finas. Lavar, secar y cortar las berenjenas en dos a lo largo, incluido el pedúnculo. Colocar en una fuente de horno lo suficientemente grande como para que no queden unas sobre otras. Hacer unos cortes longitudinales en la carne, pero sin llegar a cortar la piel, y pincelar con 4 cucharadas del aceite. Espolvorear por encima 1 cucharadita de sal y abundante pimienta negra. Hornear durante unos 20 minutos, hasta que estén doradas. Retirar del horno y dejar que se enfríen un poco. Bajar la temperatura del horno a 195ºC.
    Mientras se hornean las berenjenas prepararemos el relleno. Mezclar en un bol el comino, el pimentón y la canela y remover hasta que la mezcla esté uniforme.
    Poner el resto del aceite en una cazuela, añadir la cebolla junto a la mitad de la mezcla de especias y sofreír durante unos 8 minutos, a fuego vivo, removiendo de vez en cuando. Agregar el cordero, los piñones, el perejil, el concentrado de tomate, una cucharadita de azúcar, una cucharadita de sal y una pizca de pimienta y cocinar 8 minutos más, removiendo y deshaciendo los grumos de carne picada hasta que esté suelta y no tenga color a crudo.
    En el bol de la mezcla de especias que habíamos reservado echar el agua, el zumo, la pulpa de tamarindo, el resto del azúcar y media cucharadita de sal. Mezclar bien y verter en el fondo de la bandeja de las berenjenas. Poner dentro también las ramas de canela.
    Con ayuda de una cuchara, cubrir la carne de las berenjenas con el preparado de cordero. Tapar con papel de aluminio y hornear, a media altura, durante una hora y media. A lo largo de la cocción regar un par de veces las berenjenas con la salsa, añadiendo un poco de agua si está quedara seca.
    Después de este tiempo las berenjenas deberán estar muuuuy tiernas y la salsa habrá espesado ligeramente.


    Servir tibias o a temperatura ambiente y preparaos para disfrutad a lo bestia porque están impresionantemente deliciosas.


    Fuente : Libro Jerusalén de Yotam Ottolengui y Sami Tamimi

jueves, 21 de noviembre de 2019

Gratín de tupinambos al gorgonzola

    Parece que ya se ha decidido a llegar el frío y, la verdad, ya tenía ganitas porque estaba saturada de buen tiempo... seguro que en menos de un mes me acordaré de estas palabras y estaré totalmente arrepentida de haberlas pronunciado pero, en este momento, eso es lo que pienso.
    La mejor manera de poner el cuerpo a tono es una comida contundente, con un ingrediente de temporada, aunque no demasiado conocido, que es una verdadera delicia : el tupinambo.
    Hace poco más de 3 años que descubrí este tubérculo, de la mano de Yotam Ottolenghi, y sigue entrando en mi cocina cada invierno desde entonces.


    Los tupinambos, también llamados alcachofas de Jerusalén, patatas de Judea, patacas o girasoles de Canadá, aunque en nuestro país son más conocidos como aguaturmas, son ricos en fósforo y potasio. Eran otro de los productos cultivados por los nativos americanos que vinieron a colonizar nuestras cocinas desde el otro lado del charco, aunque no eran muy populares hasta que Antoine Parmentier empezó a incluirlos en su cocina. (Fuente: Directo al paladar)


    Ingredientes :
  • 700 g de tupinambos
  • 125 g de crème fraîche
  • 100 ml de leche
  • 2 dientes de ajo
  • 4 ramitas de tomillo fresco
  • 100 g de queso gorgonzola
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Pelar los ajos y aplastarlos con la hoja de un cuchillo. Ponerlos en una cazuela con la leche, la crème fraîche y 2 de las ramitas de tomillo. Salpimentar. Llevar a ebullición, apartar del fuego y dejar infusionar durante unos 20 minutos.
    Pelar los tupinambos e ir poniéndolos dentro de una cazuela que contenga agua fría y el zumo de limón para que no se oscurezcan.
    Precalentar el horno a 180º C, con calor de arriba-abajo.
    Cortar el queso en pequeños trozos. Escurrir los tupinambos, secarlos y cortarlos en rodajas finas de unos 3mm de grosor.
    Repartir las rodajas de tupinambo y los trocitos de queso sobre una fuente, apta para el horno, reservando un poco de queso para decorar.
    Verter la leche infusionada, previamente colada, sobre ellos. Repartir el queso reservado por encima y espolvorear con las hojas de las ramitas de tomillo restantes.
    Hornear durante unos 50 minutos, hasta que el queso se haya derretido y la superficie del conjunto esté bien dorada.
    Servir bien caliente.


        Fuente : Saveurs Magazine nº 250

domingo, 1 de septiembre de 2019

Curry de remolacha y naan de coco, yogur y pasas

    Comienza septiembre y yo sigo sin ganas de volver a la rutina, aunque no me quede más remedio que acostumbrarme e ir habituándome a ella. Este año ha sido bastante atípico para mí ya que, al tener que acudir cada día a rehabilitación, no he podido tener vacaciones como tal con lo que mi verano ha sido menos verano... pero no me voy a quejar ya que me ha dado tiempo a descubrir nuevos retos en los que poder participar. ¡Ay lo que me gusta  a mí un reto! 😂😂 La mayor parte de ellos han sido lectores (que me gusta leer tanto como cocinar) pero también he tenido ocasión de poder aportar alguna cosilla a #losviernesreto, como ya os conté en la entrada de los vasitos de triffle de melocotón hace una semana.
    Esta semana no tenía pensado publicar otra entrada pero, con lo ricos que salieron el curry y el naan de la propuesta de este viernes, me he visto en la obligación de ponerme a ello.


    Aunque la invitación era para viajar a la India yo me he ido un pelín más abajo para traeros este curry vegetariano típico de Sri Lanka.
    Este curry tiene además la particularidad de que se puede degustar tanto en caliente como en frío, lo que es un plus para prepararlo aunque haga un calor de muerte. Se puede comer presentado como guarnición de otro plato o bien como plato principal, acompañado de una ensalada, arroz o /y pan chapati.


    Como la propuesta que se nos hacía era acompañado de naan en vez de chapati (ambos panes que se pueden hacer en sartén, aunque allí los cuecen en tandoor) elegí un naan un tanto peculiar que lleva, igual que el curry, coco y yogur entre sus ingredientes, ya que el clásico y el relleno de queso hace tiempo que los tengo publicados en el blog (pincha aquí si quieres verlos)



    Ingredientes para el naan :
  • 120 ml de leche de coco
  • 1 cucharadita de levadura seca de panadería
  • 40 g de azúcar
  • 330 g de harina de fuerza
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 40 g de ghee + 20 g para pincelar
  • 75 g de yogur griego
  • 50 g de coco rallado
  • 50 g de pasas sultanas

    Ingredientes para el curry :
  • 500 g de remolachas cocidas
  • 1 trozo de 2,5 cm de jengibre fresco
  • 1 cebolla 
  • 1 guindilla verde
  • 10 hojas de curry fresco
  • 1/2 cucharadita de semillas de hinojo
  • 1 pizca de guindilla en polvo
  • 1 cucharadita de cúrcuma molida
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 2 cucharaditas de semilla de mostaza negra
  • 4 cardamomos negros
  • 3 cucharadas de aceite de semillas de mostaza o vegetal
  • 30 g de coco rallado
  • 1 cucharadita de sal
  • 225 ml de yogur natural

    Lo primero empezaremos preparando el naan que es lo que más tardará en hacerse.
    Remojar las pasas en agua templada durante un rato. Escurrir y secar ligeramente.
    Poner en un bol todos los ingredientes del naan y mezclar hasta que esté todo bien integrado. Volcar sobre la mesa de trabajo, ligeramente enharinada, y amasar hasta que esté lisa y suave. Colocar en un cuenco, ligeramente aceitado, y cubrir con film plástico. Dejar fermentar hasta que casi doble su volumen.
    Volcar sobre la mesa enharinada y desgasificar un poco con las manos. Formar una bola y dividir en 6 porciones. Bolear cada parte y, con la ayuda de un rodillo, extender dándole forma alargada hasta que tenga un grosor de 6 a 8 mm.
    Poner una plancha al fuego y, cuando esté bien caliente, pasar los panes por ella 2 minutos por cada lado hasta que comiencen a dorarse, para luego ponerlos, con ayuda de unas pinzas, directamente sobre el fuego, volteándolos con frecuencia para que no se quemen. De esta manera los naan tomarán el ligero sabor que les dá el tandoor. Estarán listos cuando comiencen a hincharse. Pincelarlos generosamente con más ghee, cubrir con un paño y mantener en caliente.


    Lavar y secar la guindilla, cortarla longitudinalmente por la mitad y retirar las semillas y el pedúnculo. Pelar el trozo de jengibre y trocear. Sacar las semillas de las vainas de los cardamomos.
    Pelar y picar la cebolla muy finamente.
    Poner en el vaso de la batidora el coco, la guindilla, el jengibre, las semillas de los cardamomos negros y las semillas de hinojo. Triturar e ir añadiendo un poquito de agua hasta que se forme una pasta sin apelmazar. Reservar.
    Escurrir las remolachas, cortar en gajos o en cubos de tamaño similar y reservar.
    Calentar el aceite en una sartén grande y añadir las semillas de mostaza negra. Cuando empiecen a saltar agregar las hojas de curry junto con la remolacha, la cebolla, la cúrcuma, el comino, la sal y la pizca de guindilla. Dejar cocer 7-8 minutos removiendo frecuentemente para que no se agarre.
    Echar la pasta de coco, preparada anteriormente, integrar y poner a fuego medio. Continuar la cocción durante 5 minutos, removiendo a menudo. Añadir agua poco a poco para aclararlo ligeramente y dejarlo cocer otros 5-7 minutos más.
    Retirar del fuego. Echar el yogur por encima, mezclándolo ligeramente, justo antes de llevar a la mesa.


    Servir acompañado de arroz basmati cocido y del naan de coco, yogur y pasas. Cerrar los ojos, aspirar el aroma que emana y preparaos a disfrutar de la comida, sintiéndoos transportados a esos lugares remotos.

    Fuentes : "Mi primer libro de cocina india" y Pepekitchen