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jueves, 8 de agosto de 2024

Muslitos de codorniz con chutney de fresas a la hierbabuena

    Ola de calor tras ola de calor, esto no hay quien lo resista, así que cuanto menos tiempo pasemos en la cocina mejor que mejor. Pero eso no quiere decir que dejemos de comer cosas ricas, ni que tengamos que dejar de experimentar nuevos platos en la cocina, tendremos pues que echarle imaginación y volvernos un poco más creativos si cabe. 

    Aprovechando que las fresas que nos vienen de Segovia están en pleno apogeo, y que me quedaba aún un poco de hierbabuena, no me he podido resistir a preparar este rico chutney.

    Ingredientes :

  • 16 muslitos de codorniz
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
  • Patatas paja, para acompañar
    Para el chutney 

  • 350 g de fresas
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1/2 cebolla morada
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • 1 cucharada de vinagre de frambuesa
  • 3 ó 4 ramitas de hierbabuena fresca (1 cucharada picada)
  • 1 pizca de sal
  • 1/4 de cucharadita de granos de pimienta rosa
  • 1 pizca de cayena en polvo (Opcional)*
  • 1 hoja de gelatina
    * Aunque lo normal es que cualquier chutney tenga un puntito de picante yo, en esta ocasión, lo he hecho sin picante, pero os lo he puesto para que vosotros decidáis si lo queréis con o sin.

    Lavar la fresas, escurrir, retirarlos pedúnculos y cortar en cuartos. Lavar los pimientos, secar, retirar las membranas y las semillas interiores y cortar en juliana fina. Pelar y cortar la cebolla en juliana. Lavar las ramitas de hierbabuena, secar y picar las hojas.

    En una cazuela poner el aceite a calentar a fuego medio. añadir la cebolla y el pimiento y rehogar hasta que estén ligeramente dorados. Echar el vinagre y el azúcar moreno, remover y dejar cocer 3 ó 4 minutos. Agregar las fresas, los granos de pimienta rosa y la hierbabuena picada. Si queréis añadirle la cayena en polvo éste será el momento de hacerlo. Sazonar, remover, bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar unos 8 minutos, removiendo de vez en cuando con mucho cuidado. Retirar del fuego. 

    Sumergir la hoja de gelatina en agua fría durante unos minutos. Estrujar entre los dedos para que se escurra bien de agua y añadir al chutney, que aún deberá estar muy caliente y remover hasta que esté completamente disuelta. Embotar, tapar y dejar enfriar a temperatura ambiente.

    Lavar los muslitos de codorniz bajo el grifo de agua fría y secar bien. Salpimentar por ambos lados. Poner una sartén a fuego medio-alto con un chorrito de aceite. Echar los muslitos y dejar cocinar durante unos minutos, voltear y seguir cocinando hasta que estén ligeramente dorados por ambos lados. 

    Poner en cada plato una cama de patatas paja y encima cuatro muslitos. Acompañar de un par de cucharadas del chutney anteriormente preparado. Servir antes de que la carne se enfríe.

    Aunque yo lo he servido junto a unos muslitos de codorniz, este chutney nos puede servir para acompañar cualquier tipo de carne. Lo que nos sobre del mismo deberá conservarse tapado dentro de la nevera y consumirse en unos pocos días.


martes, 23 de julio de 2024

Pepinillos agridulces

    Llegada esta época del año, con estos calores, lo que más apetece es comer de barbacoa. Bueno, de barbacoa, de barbacoa exactamente no, que una no tiene jardín para poder hacerla y no creo que sea demasiado buena idea el prepararla en el balcón. Hace bastantes años,  de hecho más de 30 que jolín como pasa el tiempo, se me ocurrió montar una en el balcón de la casa donde estaba alquilada y madre mía la que se armó, los vecinos casi llaman a los bomberos del humo que salía de allí. No se me volvió a ocurrir, por supuesto, y la barbacoa nunca más se volvió a usar.

    Pero corramos un tupido velo y vayamos a lo que nos ocupa hoy que son los maravillosos pepinillos agridulces que he preparado para acompañar hamburguesas, perritos y demás viandas que se suelen cocinar en una barbacoa.

    Ingredientes :

  • 2 pepinos dulces pequeños
  • 120 ml de agua
  • 60 ml de vinagre de vino blanco
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de pimienta negra en grano
  • 1/2 cucharadita de semillas de mostaza 
  • 1 hija de laurel
  • 1 ó 2 ramitas de eneldo fresco

    Lavar los pepinos, secar y cortar en rodajas de un tres o cuatro milímetros de grosor. 

    Lavar un bote y su tapa, meter los dos en un cazo bien cubiertos de agua, llevar a ebullición y dejar cocer durante unos minutos. Sacar con ayuda de unas pinzas y dejar escurrir. Secarlo cuando esté tibio, meter en el bote el azúcar, la sal, las especias y las hierbas. Introducir también las rodajas de pepino.

    Echar en un cazo el agua y el vinagre, poner al fuego medio y llevar a ebullición. Verter dentro del bote preparado anteriormente, cerrar bien y dejar enfriar boca abajo para que se haga el vacío.

    Cuando esté a temperatura ambiente meter en la nevera y dejar por lo menos un día antes de consumir. 

    Como no están esterilizados posteriormente es recomendable consumirlos, como mucho, en tres o cuatro semanas, es por eso por lo que se hace poca cantidad de cada vez.


viernes, 14 de abril de 2023

Mermelada de naranja sanguina

    Otro año que me ha pillado el toro y casi no me ha dado tiempo a proveerme de, las tan apreciadas por mí, naranjas sanguinas. Pero como él que la persigue la consigue he acabado por encontrar, después de muchas vueltas de buscar y rebuscar, un puestecito donde aún le quedaban y, por supuesto, se han venido conmigo a casa. Como no creo que aguanten ya mucho las siguientes entradas, incluida la de esta deliciosa mermelada, las llevarán en su preparación hasta que no me quede ninguna. Vamos, que les voy a sacar todo el jugo posible... y nunca mejor dicho, jejjeje. 

    Me he guiado por la receta que Virginia tiene en su maravilloso blog, Sweet & Sour, que si no lo conocéis ni os imagináis lo que os estáis perdiendo, donde hay dos maneras de prepararla. Yo he seguido los pasos de la aconsejada por ella. No sé como quedaría de la otra forma pero de ésta os aseguro que queda espectacular.

    Ingredientes :

  • 500 g de naranjas sanguinas, limpias de piel  y pepitas
  • 400 g de azúcar
  • 1 limón

    Lavar muy muy bien las naranjas y el limón y sacar tres tiras de piel de cada uno, procurando que no quede nada de la parte blanca ya que si no amargaría. Cortar en juliana las tiras y reservar. Exprimir el limón y reservar.

    Pelar las naranjas a piel sobre un plato, de esta manera recogeremos el zumo que vayan soltando y no se perderá ni un poco. Retirar las pepitas, sacar los gajos y apretar con la mano las pieles que nos queden para terminar de sacar el zumo. Poner las pepitas tanto de las naranjas como del limón, si las tuviera, dentro de una gasa, anudarla con un hilo de cocina y reservar. 

     Poner los gajos en una cazuela. Agregar el azúcar, los zumos y la juliana de las pieles y remover. Introducir la gasa con las pepitas y llevar al fuego, removiendo, hasta que comience a hervir. Dejar cocer durante un par de minutos, retirar del fuego y verter en un bol. Cubrir con papel de horno y, cuando se atempere, dejar reposar en la nevera toda la noche. Repetir el proceso de cocción al día siguiente y volver a dejar reposar toda la noche. Al tercer día, volver a poner en la cazuela, llevar a ebullición y dejar cocer a fuego alto durante unos 10 minutos, sin parar de remover. Retirar entonces la gasa con las pepitas.

    Verter la mermelada en tarros esterilizados, tapar y poner boca abajo hasta que estén completamente fríos. Para comprobar que se haya hecho el vacío apretar el centro de la tapa y ver que ésta no se hunde. Conservar en la nevera.

    Como podéis comprobar en las fotos las naranjas sanguinas que utilicé no tenían mucha sangre que digamos y la mermelada no cogió el bonito tono rojo que esperaba pero bueno, el acidito caracteriza a esta variedad sí que estaba presente y la mermelada quedó rica a rabiar.

jueves, 1 de septiembre de 2022

Cebolla roja encurtida

    Hoy, para comenzar septiembre, os traigo algo que siempre es bueno tener como fondo de armario. Algo que no lleva demasiado tiempo de preparar, que es ideal para acompañar ensaladas, tacos, hamburguesas e infinidad de platos más, y que pronto vamos a utilizar en otra receta que os voy a dejar por aquí.

    Recetas hay muchas, sólo tienes que decidir las especias con las que lo vas a preparar según el toque que le quieras dar. Yo he elegido la versión que ha preparado Eric Lahuerta en su perfil de Instagram pero un poquito más suave.

    Ingredientes :

  • 3 cebollas rojas
  • 500 ml de agua
  • 300 ml de vinagre de manzana
  • 50 g de azúcar
  • 20 g de sal
  • 4 hojas de laurel
  • 1 puñadito de granos de pimienta negra

    Pelar y cortar la cebolla en juliana fina. 

    Echar en una olla el resto de los ingredientes y poner a fuego alto. Cuando rompa a hervir dejar cocer 5 minutos y retirar.

    Añadir la cebolla en juliana y, cuando baje un poco la temperatura, echar en un bote y tapar. Llevar a la nevera y dejar que macere por lo menos 24 horas antes de consumir.


martes, 16 de junio de 2020

Confitura de nísperos y hierbabuena con aroma de azahar

    En la entrada anterior, desde #elpanperfecto, nos invitaban a viajar hasta Marruecos para descubrir las harchas. Buscando información sobre ellas no sólo descubrí la receta de los panes, sino que también encontré esta pedazo de delicatessen que, por supuesto, también me traje en la mochila. Y claro, tenía prisa por hacerla porque la temporada de Mzah, que es como allí llaman a los nísperos, está a puntito de terminar. Así que, o me ponía ya ha prepararla o no me quedaba otra que tener que aplazarla hasta el año que viene y, como me moría de las ganas de probarla ya, pues aquí la tenéis... caprichosa que es una, jejjeje.


    Yo he hecho unos pequeños cambios a la receta que nos dan en Nueva Cocina Marroquí, aparte de hacer menos cantidad porque estos eran los únicos los nísperos que quedaban en la frutería, no añadiendo manzana y cambiando la menta por hierbabuena, que era lo que he podido encontrar en el barrio.
    Esta confitura es una de las grandes clásicas en ese país pero, sobre todo, destaca en la ciudad de Marrakech. Y puedo asegurar que ésta ha venido a casa para quedarse porque está impresionante.
    Pero vamos con la receta.


    Ingredientes :
  • 500 g de nísperos, pelados y sin huesos (aproximadamente 750 g enteros)
  • 60 ml de agua de azahar
  • 200 ml de agua
  • 50 g de azúcar
  • 5-6 hojas de hierbabuena

    Lo primero será retirar bien las telenas que recubren los huesos porque amarga, pasa igual que con la parte blanca de los cítricos, y cortarlos en trocitos.
    Poner en una cazuela, a fuego lento, el agua y el agua de azahar. Cuando esté caliente, pero sin que llegue a hervir, añadir los trocitos de níspero y remover sin parar hasta que empiece a deshacerse la fruta .
    Entonces agregar el azúcar y seguir removiendo hasta que coja la textura espesa de una compota. Retirar del fuego y echar las hojas de hierbabuena.
    Rellenar los botes esterilizados con la mermeada caliente, cerrar y dejar boca abajo, para que se haga el vacío, hasta que se enfríen por completo. Conservar en la nevera.


jueves, 28 de noviembre de 2019

Rollitos de pavo, arándanos rojos y brie. Salsa de arándanos rojos con semillas de mostaza y naranja

    Hay que ver lo que nos gustan aquí las celebraciones, es descubrir que en cualquier sitio hacen fiesta por algo que en nada lo estamos celebrando nosotros también, y es que nos va la marcha. O puede ser que el buen rollo que te da el juntarte y montar una fiesta nos puede. 😂😂
    Que llega San Patricio pues todo se vuelve verde y se llena de tréboles y, ala, a jartarse de cerveza. En Halloween nos disfrazamos y arropamos nuestros huesos de santo y buñuelos con telarañas y sangre. Así que llegado Thanksgiving Day, Día de Acción de Gracias, lo que tocaría sería comer pavo con salsa de arándanos... y, en esas, llegamos a la entrada que hoy os traigo, que es básicamente eso : pavo con arándanos rojos. Pero, como nuestra cena va a ser más informal, la preparamos en modo "para llevar". 😉😉
  

    Antes de ponernos al lío, vamos a ver que es eso del Thanksgiving Day, que además de alimentar el cuerpo no está de más alimentar el conocimiento ¿no os parece?
    En cuanto al origen de esta tradición, hay constancia de que empezó a celebrarse durante el primer cuarto del siglo XVII.
    La mayoría de los historiadores señalan su inicio en el año 1621 donde los colonos de la Colonia de Plymouth (que hoy en día forma parte del estado de Massachusetts) no contaban con suficiente comida para alimentarse y, en la primavera de 1621, un grupo de indios les  ayudaron, enseñándoles como tenían que labrar sus campos, para cultivar así sus propios alimentos. También les enseñaron a pescar y cazar, lo que hizo que no terminaran muriéndose de hambre.
     En agradecimiento a los indígenas les ofrecieron una celebración donde compartieron sus alimentos. Año tras año se tomó la costumbre de reunirse todas las familias de la colonia y dar gracias por todo lo conseguido en los anteriores doce meses. Ese acto es el que (según la mayoría de expertos) se señala como el inicio de la tradicional celebración del Día de Acción de Gracias.
     Poco a poco fue extendiéndose la costumbre entre otros colonos, convirtiéndose en algo tan popular y arraigado en todo el territorio norteamericano que, en 1863, el presidente Abraham Lincoln proclamó oficialmente el último jueves de noviembre como día de fiesta nacional.
    Es tan importante para ellos, o más si cabe, como el día de Navidad y, esta celebración, da inicio a la cuenta atrás hacia Navidad. (Fuente : 20minutos


    Igual no vendría mal el recordar el origen de esta fiesta a su presidente actual, para ver si así le afloraba un poco de empatía hacia los que hoy pasan por lo que pasaron ellos mismos en otra época.
    Bueno, ahora ya vamos a por la receta.


    Ingredientes :
    Para la salsa de arándanos rojos
  • 125 g de arándanos rojos frescos
  • 1 chalota pequeña
  • 1/2 cucharada de aceite de oliva
  • 1/2 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1/2 cucharada de granos de mostaza amarilla
  • 1/2 rama de canela
  • 1 estrella de anís
  • 35 g de azúcar
  • La piel de 1 naranja
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo

    Para el sazonador para aves
  • 2 cucharaditas de salvia picada seca
  • 1 y 1/2 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de mejorana seca 
  • 3/4 de cucharadita de romero seco
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada rallada
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra molida
    Para los rollitos
  • 8 hojas de masa filo
  • 400 g de carne picada de pavo/pollo
  • 1/2 cucharadita de sazonador para aves
  • 125 ml de salsa de arándanos rojos
  • 200 g de queso brie cortado en 16 lonchas
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
  • Aceite de oliva
    Lo primero prepararemos la salsa. En una cazuela, a fuego medio, poner a dorar, durante 3 ó 4 minutos, la chalota picada muy fina y el jengibre.Añadir las semillas de mostaza, la canela y la estrella de anís y dejar cocer, sin parar de mover, hasta que las semillas comiencen a saltar y empiece a desprenderse el aroma de las especias, unos 2 ó 3 minutos.
    Agregar los arándanos, el azúcar, la piel de naranja y 90 ml de agua. Salpimentar al gusto y llevar a ebullición. Bajar el fuego al mínimo y dejar cocer 10 minutos. Apartar del fuego y dejar enfriar antes de retirar la canela, la estrella de anís y la piel de naranja. Si os sobrara después de preparar la receta la podréis conservar en la nevera, metida en un tarro de cristal, durante 3 días como máximo.


    Para preparar el sazonador sólo tendréis que triturar todos los ingredientes del mismo, hasta que se convierta en un polvo fino, y guardar en un botecito hermético. Utilizaremos muy poca cantidad así que lo que os sobre guardarlo en un sitio seco y al abrigo de la luz.
    Poner en un bol la carne picada y espolvorear por encima el sazonador, la sal y la pimienta. Amasar, con las manos o con una cuchara de madera, hasta que esté repartido uniformemente.
    Precalentar el horno a 200ºC, con calor de arriba-abajo. Preparar una bandeja de horno cubriéndola con papel.
    Sacar las hojas de la masa filo y partirlas por la mitad a lo ancho. Mantenerlas tapadas con un trapo húmedo limpio para que no se sequen, ya que se vuelven quebradizas enseguida.
    Coger una de las mitades de la masa filo y colocarla a lo largo en la superficie de trabajo. Poner, en uno de los extremos, dejando tres dedos de margen para poder cerrarlo, 1 cucharada de la carne. Extender una cucharadita sobre ella y cubrir con una loncha de brie. Pincelar con un poco de agua los bordes de la masa para que se quede sellado al doblar. Doblar los tres dedos de margen que habíamos dejado en el extremo sobre el relleno. Después doblar los laterales sobre la masa doblada, como si fuera un sobre, y envolver sobre el resto de masa como si fuera un burrito. Colocar sobre la bandeja preparada y repetir el proceso con el resto de la masa filo hasta terminarla.
    Pincelar por encima con un poco de aceite y hornear, a mitad de altura, durante 15 minutos o hasta que estén bien doraditos.
    Dejar enfriar los rollitos sobre la bandeja durante unos pocos minutos. Servir acompañados con el resto de la salsa de arándanos.


    Si la salsa hubiera quedado demasiado espesa, podéis aclararla con un poquito de agua hasta que consideréis que tiene la textura perfecta para mojar los rollitos en ella.


    Rico no, lo siguiente... palabrita del niño Jesús.

    Fuentes : Adaptadas de Epicurious (Salsa), Spend With Pennies (Sazonador para aves) y Recipe Runner (Rollitos)

martes, 5 de marzo de 2019

Muéganos y sirope casero de maíz {Cooking the Chef}

    Cada vez más cerca del día de la mujer y, a pesar de encontrarnos en el s.XXI y muchos puedan pensar que ya no tiene sentido la celebración de este día, historias como la de Cristina Martínez nos dicen que aún queda mucho camino que recorrer.
    Se casó para escapar del acoso de su padre y se encontró explotada por la familia de su marido del que, también, recibía malos tratos. No tuvo más remedio que huir para escapar de las palizas y los golpes dejando atrás su patria y a sus hijos. No quiero ni imaginarme hasta que punto tuvo que llevar la cosa para renunciar a ellos, sin duda alguna, una de las decisiones más difíciles de su vida.
    Ella, además, tiene mucho que decir sobre la migración existente entre México y EEUU ya que, aunque se haya convertido en una chef de prestigio internacional, no deja de ser una persona indocumentada dentro de un país cada vez más restrictivo con ellos y, aunque pague impuestos, no puede acceder a la nacionalidad ya que fue fichada en una de sus incursiones.
    Con su restaurante, South Philly Barbacoa, ha conseguido llevar un trocito de su Capulhuac natal a Filadelfia a través de su barbacoa de borrego, con la receta que, con los métodos tradicionales, aprendió a cocinar desde niña en su familia. Además, desde allí se coordina un movimiento social que trata de ayudar a los "sin papeles" sin derecho de trabajar legalmente en EEUU. Nos encontramos con la historia del día a día de una luchadora sin tregua, por lo que pienso que ha sido una decisión más que acertada la de las chicas de Cooking the Chef eligiéndola a ella para este mes.
    Mi intención era preparar una de esas tradicionales barbacoas pero, tras la infructuosa búsqueda de sus ingredientes, me he decidido por un dulce presente en cada una de las ferias mexicanas : unos deliciosos muéganos. Aquí os dejo el recopilatorio con el resto de aportaciones al reto.


    Mis blogs de referencia, cuando deseo que mi casa se inunde con los olores de México, son Rústica y Enchílame esta gorda y, tanto Maite como Lupita, logran introducirme un poquito más en la gran riqueza gastronómica de su país. En esta ocasión la receta es de Maite y, si no conocéis su blog, os aconsejo que os paséis a leer sus entradas porque son, además de un regalo para los sentidos, verdadera poesía.


    Ingredientes :
    Para el sirope de maíz (Fuente : Repostería Suena Dulce)
  • 150 g de azúcar
  • 35 g de azúcar glass
  • 1/8 de cucharadita de cremor tártaro
  • 1/2 cucharadita de zumo de limón
  • 60 ml de agua
    Para la masa
  •  250 g de harina
  • 1 pizca de sal
  • 1/2 cucharadita de levadura química (tipo Royal)
  • 1 cucharada de semillas de anís molidas
  • 15 g de manteca
  • 1 huevo L
  • El agua que admita (yo le puse 80g)
    Para la miel de piloncillo (panela)
  • 125 g de panela
  • 20 g de sirope de maíz
  • 100 g de agua
  • 1 palo de canela
  • 1 clavo de olor
  • 1 pizca de semillas de anís
  • Unas gotas de zumo de limón

    Prepararemos primero el sirope, para que pierda un poco de calor, poniendo en un cazo a fuego medio el agua, el azúcar, el cremor tártaro y el zumo de limón. Cuando rompa a hervir añadir el azúcar glass e ir integrándolo con cuidado. Dejar cocer hasta que la superficie se llene de espuma. Filtrar a través de un colador fino y dejar enfriar. Cuando esté frío su consistencia será espesa, como la de la miel.
    Mezclar la harina, la pizca de sal, la levadura, y las semillas de anís molidas en un bol. Formar un volcán y añadir en el centro el huevo ligeramente batido. Ir mezclándolo hasta que tenga una consistencia arenosa, entonces agregar la manteca e integrar. Verter poco a poco el agua hasta que obtener una masa suave y blandita. Amasar hasta que se vuelva elástica y se deje de pegar a los dedos. Cubrir y dejar reposar unos 10 minutos a temperatura ambiente.
    Pasado ese tiempo, dividir la masa en dos y estirar, con la ayuda de un rodillo, hasta te tenga un grosor de unos 5mm. Con un cuchillo afilado, cortar cuadrados de unos 2 cm de lado.


    Despegar con cuidado y freír, en abundante aceite caliente, hasta que estén dorados. Sacar y poner sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa.
    Para hacer la miel poner en un cazo la panela, el sirope de maíz, el zumo, el agua y las especias y cocinar, a fuego vivo, hasta que se vuelva oscura y espese un poco, unos 10 minutos más o menos hasta que esté a punto de bola, removiendo de vez en cuando. Colar y dejar enfriar un poco.
    Colocar los cuadraditos sobre un papel de horno y regar con la mayor parte de la miel por encima hasta cubrirlos por completo. Con ayuda de un par de cucharas formar bolas, regar con el resto de la miel y dejar secar por lo menos durante media hora.


    A pesar de estar regados con la miel os aseguro que el conjunto no es tan dulce como pudiera parecer. Y el sabor que le dan las especias hacen de este un bocado sublime, no me extraña que esté presente en las ferias de parte del país.


    Debéis apretar las bolas para que queden bien adheridos los cuadraditos aunque si alguno se suelta no debéis dudar en hacer como yo y disfrutar del manjar antes de llevar a la mesa. Podríamos decir que es el control de calidad, jejjeje.


jueves, 31 de mayo de 2018

Mermelada de manzana y zarzamoras al tomillo (Thermomix)

    En la entrada anterior, la de los cupcakes de manzana y zarzamoras, os comenté que para el buttercream utilicé esta mermelada para darle sabor. También os dije que la subiría en breve y, como lo prometido es deuda, aquí tenéis la receta de esta maravilla con sabor y aroma a bosque mediterráneo.


    En alguna ocasión os había dicho que, cuando preparo mermelada, me gusta hacer  poca cantidad ya que eso me da la oportunidad de cambiar de sabor con frecuencia sin llenar de botes empezados la nevera. Es por esto que he reducido las cantidades de la receta original, del blog Tía Alía Recetas, en la que me he basado. Además de añadirle una ramita de tomillo que le aporta otro puntito diferente de sabor.


    Ingredientes :
  • 90 g de manzana
  • 350 g de zarzamoras (moras silvestres de zarza)
  • 250 g de azúcar
  • 100 ml de agua
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1 ramita de tomillo fresco

    Lo primero que haremos será lavar muy bien tanto la ramita de tomillo como las zarzamoras. Echar estas últimas en el vaso de la Thermomix junto al agua y triturar 1 min., vel. 7. Pasar la mezcla a través de un colador de malla fina, para retirar las semillas, aplastando bien con una mano de mortero para desperdiciar lo menos posible.
    Pelar la manzana y retirar las pepitas. Partirla en trocitos.
    Enjuagar el vaso y volver a poner dentro el puré junto a los trocitos de manzana, el zumo de limón, el azúcar y la ramita de tomillo. Programar 30 min., temperatura Varoma, vel. 2, giro a la izquierda poniendo el cestillo en el agujero para evitar que la mermelada salpique. Retirar, con cuidado de no quemaros, la ramita de tomillo.
    Si ha quedado demasiado líquida, teniendo en cuenta que cuando enfríe espesará, programar otros 5 minutos más con la misma temperatura y velocidad.
    A mí me gusta encontrarme algún trocito de manzana pero si la queréis sin tropezones dejar bajar un poco la temperatura y triturar 1 min., vel. 7.
    Una vez tengamos la mermelada a punto rellenar los botes, que estarán esterilizados, cerrar y dejar enfriar boca abajo para que se haga vacío.


    Si no tenéis Thermomix y queréis ver como podéis prepararla sólo tenéis que pinchar en este enlace que allí os lo explican la mar de bien.


    Conservar en la nevera aunque no sabría deciros cuanto aguanta en perfecto estado porque en cas ha durado escasamente un par de semanas. Lo que sí puedo deciros es que está exquisita y es que no hay nada como una mermelada casera.

lunes, 5 de marzo de 2018

Crema de chocolate y avellanas de Claus Meyer {Reto Cooking the Chef}

    Hace unos meses en instagram propusieron en un reto preparar crema de chocolate casera y yo, para no variar, no llegué a tiempo de unirme a él, pero el gusanillo se me quedó dentro. Así que, cuando buscando recetas de Claus Meyer para el Cooking the Chef de este mes, encontré esta maravilla en su página de facebook, que os aseguro que está para flipar, no dudé ni un momento en prepararla y, de esta manera, matar dos pájaros de un tiro.


   Parece mentira lo fácil y rápido que es preparar una crema de chocolate y avellanas casera, sabiendo a pies juntillas los ingredientes que lleva, sin más grasa que la que le proporcionan las avellanas. Te olvidarás de mirar la composición de las compradas y encontrarte con el aceite de palma y otros ingredientes raros que no te aportan nada. Esta claro que como lo casero no hay NADA.


    Ingredientes :
  • 125 g de chocolate postres 70%
  • 125 g de chocolate postres ligero (52%)
  • 125 de avellanas sin cáscara
  • 100 g de miel
  • 175 g de agua hirviendo
    Precalentar el horno a 160ºC con calor de arriba-abajo.
    Extender las avellanas en una bandeja, meter al horno a media altura y dejar tostar durante unos 15 minutos removiéndolas de vez en cuando para que se doren uniformemente.
    Sacar del horno, extenderlas sobre un paño, tapar con otro paño y frotar, haciéndolas rodar, para que la piel se desprenda. No importa que quede algo, eso le dará más sabor. Dejar enfriar.
    Poner en un procesador de alimentos los dos chocolates troceados y triturar lo máximo posible. Yo lo puse en la Thermomix y le di varios pulsos de turbo.
    Añadir al vaso las avellanas y la miel y triturar a vel.9 hasta que se empiece a formar una pasta fina. Bajar lo que se haya pegado en las paredes hacia las cuchillas y poner a vel.3. Verter el agua hirviendo poco a poco hasta obtener una crema suave.
    Guardar en botes de cristal con cierre hermético y dejar enfriar.


    Se puede conservar en la nevera hasta unos 40 días. Aunque para consumirla deberéis sacarla un buen rato antes de la nevera para que se pueda extender mejor.


    Y tú ¿eres de Nutella o de Nocilla? aunque si pruebas esta maravilla no dudarás ya que te atrapará en sus redes su espectacular sabor, #estosieslacremdelacrem.

sábado, 21 de mayo de 2016

Mermelada de fresas y ruibarbo en Thermomix

    Era cuestión de tiempo el volver a encontrar ruibarbo en el mercado así que esta vez si que me vine bien cargada para casa... aún así podía haber comprado más porque ha sido un visto y no visto, jejjeje. De todas formas no me gustaría saturaros poniéndome monotemática así que las iré alternando mientras sea la temporada.
    Esta receta de Paula la tenía en pendientes desde hace poco más de un año y es de las que más ganas tenía de probar. Vamos, que tenía metida entre ceja y ceja que sería la siguiente cuando encontrara la dichosa verdurita, jejjeje. Y es que no puedo entender un desayuno de fin de semana sin tostadas y mermelada, sin ellas no sería lo mismo y está mermelada os aseguro que bien merece la pena probarla. Está de morirse de gusto.


    No he hecho mucha cantidad y la he envasado en pequeños botes, ya que me gusta cambiar casi en cada ocasión de sabores y, por este motivo, no le he puesto pectina ni trozos de manzana para que se conservara durante más tiempo, en un par de fines de semana ya no me quedaba ni gota. Eso sí, conservados dentro de la nevera.
 

    Ingredientes :
  • 200 g de ruibarbo
  • 400 g de fresas
  • 400 g de azúcar
  • Zumo de 1/2 limón
   
    Lavar, secar,quitar los rabitos de las fresas y trocearlas.


    Lavar, secar, retirar las partes más leñosas y marrones y trocear el ruibarbo.
    Poner en un bol las fresas y el ruibarbo troceados junto al azúcar. Remover y dejar macerar por lo menos hora y media.
    Pasado ese tiempo poner la mezcla en el vaso y triturar unos segundos a vel.3. Cocer 30 min, 100ºC, vel.2
    Si cuando falten 10 minutos estuviera muy líquida cambiar el cubilete por el cestillo para que evapore más y evitar salpicaduras.
    Rellenar los botes elegidos, esterilizados previamente. Limpiar los bordes, tapar y dejar enfriar boca abajo para que se haga el vacío.
    Una vez frío, etiquetar y guardar en la nevera.


    Cuando la prueben en casa os aseguro que os van a hacer la ola.


    Fuente : Con las zarpas en la masa

sábado, 19 de diciembre de 2015

Mermelada de trompetas de la muerte

    En la entrada anterior, ya sabéis la del pork pie, os dije que la siguiente entrada sería la de la mermelada de trompetas de la muerte y, como lo prometido es deuda, aquí tenéis como la preparé.


    Desde que tengo Thermomix todas mis mermeladas las hago en ella, así me libro de salpicaduras y de no parar de dar vueltas con una cuchara para que no se peguen. Está claro que esta no iba a ser menos y, por supuesto, la preparé en Thermomix, aunque también podéis hacerla por el método tradicional sin ningún problema.


    Ingredientes :
  • 250 g de trompetas de la muerte
  • 200 g de azúcar
  • 1 chorrito de zumo de limón
  • 100 ml de agua

    Limpiar bien las trompetas.
    Poner en el vaso junto con el azúcar. Triturar 5 min, vel. 5. Bajar los restos de las paredes, añadir el limón y el agua y programar 13 min, 100º C, vel. 2
    Poner 7 minutos más, varoma, vel. 2 con el cestillo para que evapore evitando salpicaduras.
    Dejar bajar un poco la temperatura y triturar 2 min, vel 7
    Meter la mermelada caliente en botes, esterilizados previamente, tapar y dejar que se enfríen boca abajo para que se haga el vacío. Una vez fría del todo etiquetar y conservar en la nevera.


    Que no os engañe el aspecto de esta mermelada, es más negra que un tizón, porque está tremendamente rica. Una manera diferente de consumir setas que me encanta, ideal para acompañar queso, foie o cualquier plato de carne.