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domingo, 5 de agosto de 2018

Langostinos y naranja de Enrique Olvera {Cooking the Chef}

    Después de unos merecidísimos días de descanso vuelvo a la carga con nuevas recetas. Y, como no, comienzo con uno de mis retos preferidos : Cooking the Chef.
    En julio y agosto el reto es un poco distinto, no tenemos nuevos chefs sino que se trata de una repesca. Esto esta genial porque así nos da la oportunidad de hacer recetas de esos chefs que, por uno u otro motivo, se nos han quedado en el tintero.
    La receta con la que hoy me reencuentro con vosotros pertenece a uno de esos casos, el único chef internacional con el que no había participado : Enrique Olvera.


    Una de las cosas que más me ha gustado de este chef son la cantidad de recetas sencillas y relativamente rápidas que tiene... como estos langostinos y naranja que he preparado, y que tanto han gustado en casa.
    Yo la he modificado ligeramente para adecuarla un poco a lo que tenía en casa, porque, por ejemplo, no tenía ninguna intención de comprar vodka de naranja ni agua con gas sólo para utilizar un poco y luego se quedaran las botellas muertas de asco en algún armario donde tampoco tengo demasiado sitio. Los ingredientes que os pongo son los que yo he utilizado para preparar 2 platos, aunque si queréis ver como lo hace él podéis pinchar en este enlace.

 
    Ingredientes :
  • 20 langostinos grandes
  • 50 g de mantequilla
  • 3 naranjas
  • 2 cucharaditas de cebollino picado
  • 40 ml de Cointreau
  • 160 ml de zumo de naranja
  • 1 cucharada de pimentón picante
  • 2 cucharadas de orégano
  • 1 pizca de comino en polvo
  • 40 g de harina de tempura
  • Agua muy fría
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra para freír
    Pelar una naranja sin llegar a la parte blanca Hacer una juliana con esa piel. Reservar.
    Sacar los gajos a lo vivo de todas las naranjas. Estrujar sobre un bol los restos que queden después de sacar los gajos para recoger todo el jugo posible. Medir la cantidad necesaria y reservar.


    Como veis yo saque la juliana con un utensilio especial para ese fin... será por trastos que tengo en casa, jejjeje.
     Pelar los langostinos y retirar el intestino de cada uno. Las cabezas las podéis utilizar para hacer el fondo para un caldo, unas deliciosas natillas de marisco (pincha aquí) o una salsa americana, así que ni se os ocurra tirarlas.
    Poner la harina de tempura, el orégano, el pimentón, el comino, sal y pimienta en un vaso alto y estrecho. Ir añadiendo agua helada poco a poco removiendo la mezcla al mismo tiempo hasta que tenga una textura ni muy clara ni muy espesa. Tener en cuenta que tiene que cubrir los langostinos con una capa muy fina. Reservar en la nevera hasta que se vaya a utilizar.
    Poner en una sartén caliente el Cointreau y, con muchísimo cuidado, prenderle fuego. Cuando baje la llama y esté casi apagada verter el zumo y dejar reducir.
    Picar el cebollino fino. Añadir a la sartén junto a la juliana de naranja y 12 langostinos pelados. Salpimentar al gusto. Bajar el fuego y agregar la mantequilla. Retirar y terminar de ligar la salsa realizando un pequeño vaivén con la sartén. Reservar en caliente repitiendo en vaivén de vez en cuando para que la salsa no se desligue.
    Insertar en brochetas de madera los 8 langostinos restantes, comenzando desde la parte de la cola. Poner un cazo profundo al fuego con abundante aceite de oliva. Sacar la tempura de la nevera y removerla bien. Pasar cada brocheta por la tempura y freír cuando el aceite esté bien caliente. Dejar dorar un par de minutos y sacar sobre un papel de cocina para retirar el exceso de grasa.
    Sólo quedará presentar el plato.


    Colocar en cada plato 6 gajos de naranja formando un círculo y sobre cada gajo de naranja uno de los langostinos guisados. Salsear por encima.


    Colocar en el centro 4 brochetas de langostinos apoyando los palos unos contra otros.


    Servir enseguida.

lunes, 9 de julio de 2018

Natillas de vainilla. Receta con Thermomix y sin maizena {Reto CocinArte}

    A veces interpretar una foto o intentar plasmar lo que te inspira un cuadro en un plato es muy difícil; otras, sin embargo, no es en absoluto complicado. En esta ocasión lo complicado era quitarse de la cabeza que, el cuadro elegido, es la imagen de una marca de productos lácteos.
    Me estoy refiriendo al cuadro elegido para esta segunda edición del reto creado por María, CocinArte : La lechera. Y, claro está, para mí el plato en cuestión debía llevar leche.


    Aún intentando dejar de lado la marca comercial, no podía dejar de mirar la figura principal, y esa jarra vertiendo leche me transportó a mi más tierna infancia, a aquellos días en los que iba a por leche a la vaquería del pueblo siendo mi madre, después, la que vertiera la leche desde la jarra.
    También recuerdo cuando la lechera nos regalaba una jarra de la primera leche después de haber parido alguna de las vacas, los calostros, y los deliciosos flanes y natillas que mi madre preparaba con ellos... nunca he probado unos flanes ni unas natillas más deliciosos que esos en toda mi vida.
    Ya lo tenía claro, mi aportación iba a ser un flan, no tan rico como los que recordaba eso seguro, pero bueno... y me metí en la cocina a trastear. Hasta que llegó mi peque y, al decirle que iba a hacer flan, me pidió que, porfi, porfi, porfi, flan no, mejor natillas. Y ¿cómo negarles algo si te lo piden de esa manera? 😂😂


    El cuadro es un óleo sobre lienzo, del pintor Johannes Vermeer que nos presenta una escena costumbrista perteneciente al barroco holandés. El cuadro se encuentra en Rijksmuseum de Amsterdam.


     Las natillas las preparé con Thermomix, de su libro Imprescindible, en menos de cuarto de hora y están... ñam ñam.


     Ingredientes :
  • 120 g de azúcar (10 g más, si te gustan algo más dulces)
  • 3 huevos L
  • 600 g de leche 
  • 6 g de azúcar avainillado
  • 6 galletas maría
  • Canela molida (opcional)

    Poner todos los ingredientes en el vaso, excepto la canela molida, por ese orden. Programar 10 minutos, 90º C, velocidad 4.
    Si al acabar el tiempo tiene espuma programar 2 minutos más, 90º C velocidad 2, si no tiene programar 2 minutos, velocidad 2, sin temperatura.
    Verter la crema en los vasitos o cuencos elegidos y poner una galleta maría encima. Dejar enfriar, tapar con film plástico y guardar en la nevera para que cojan cuerpo.


    Servir frías y, si te gusta, las puedes espolvorear con un poco de canela en polvo.
 

    Las comas como las comas, con galleta o sin ella, con canela o sin ella, están deliciosas. Mientras me termino las mías, ¿me acompañas a ver que han preparado el resto de participantes? Aquí os dejo el recopilatorio.

jueves, 5 de julio de 2018

Ensalada de naranja e hinojo {Reto Cooking the Chef}

    Otra vez llegó el día de Cooking the Chef. Este mes el Chef elegido ha sido Gennaro Contaldo, un gran descubrimiento para mí. Me entusiasma ver como disfruta cocinando y como es capaz, además, de transmitirlo, cosa que no es tan fácil, casi podría decir que es un poco como el Arguiñano italiano de la cocina británica.
    Pero bueno, volvamos al reto de nuevo, jejjeje. Cuando vi sus vídeos en YouTube me entusiasmó ver la cantidad de platos de pasta distinta que preparaba. En casa nos encanta la pasta y, con un deportista dentro, no es raro que la comamos a menudo. Iba a ser difícil decidirme por una sola receta pero, antes de llegar a hacerlo, todo se torció y, hasta hace un par de días, no pude ponerme a ello.
    Así que, al final, me decidí a preparar esta ensalada ya que tenía todos sus ingredientes en casa.


    Lo cierto es que es una ensalada pensada para ser preparada en invierno, ya que sus ingredientes son más propios de esa temporada que de esta, pero bien fresquita es ideal para comerla al llegar a casa después de un duro y caluroso día de trabajo.


    Ingredientes :
    (Para 4 personas)
  • 4 naranjas
  • 8 aceitunas negras
  • 1 bulbo de hinojo
  • 8 filetes de anchoa en aceite de oliva
  • 2 cucharadas de vinagre a la naranja
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra recién molida
    Pelar las naranjas a lo vivo, retirando toda la cáscara y la parte blanca.


    Coger una naranja en la mano manteniéndola sobre un plato y, con una puntilla muy afilada, sacar la carne de cada gajo retirando las pieles. Reservar los gajos y estrujar las pieles para que caiga todo el zumo en el plato. Repetir con el resto de las naranjas.
    Deshuesar las aceitunas y cortarlas en rodajas.
    Lavar y secar el bulbo de hinojo. Retirar las hojitas verdes y reservar algunas para decorar. Cortar en finas láminas, con ayuda de una mandolina.
    Escurrir las anchoas reservando su aceite y cortar en tres trozos.
    Poner en el fondo de un plato las láminas de hinojo, repartir por encima los gajos de naranja, las rodajas de aceitunas y los trozos de anchoa.
    Si la queréis dejar preparada de un día para otro este es el momento de envolver con film y meter en la nevera.  Preparar el aliño poco antes de llevar la ensalada a la mesa.
    En un tarro poner el aceite de las anchoas, añadiendo aceite de oliva virgen extra si hiciera falta, hasta conseguir las 4 cucharadas que necesitaremos para el aliño, añadir el vinagre y 3 cucharadas del zumo de naranja. Cerrar en tarro y agitar hasta que emulsione. Probar el aliño y, si no estuviera lo suficientemente sazonada añadir un pococo de sal.
    Regar con el aliño. Espolvorear con una vuelta de molinillo de pimienta negra y dejar macerar un apar de minutos. Adornar con las hojitas de hinojo reservadas y servir.


    La receta original la encontré aquí, aunque yo he hecho algunas variaciones para adecuarla a los gustos de los de mi casa. Además la presenté repartida en platos individuales.


    Esta delicia está preparada para servirla, ¿me acompañáis? Mientras la llevo a la mesa os dejo con el recopilatorio de los platos de los demás participantes.

viernes, 29 de junio de 2018

Banoffee cupcakes {#cupcakesrevival}

    Esta receta tenía que haber estado publicada desde ayer pero dolorosos motivos familiares han hecho que no haya sido posible.
    No sé si os pasa también a vosotros los cocinillas pero lo que más consigue relajarme es ponerme a cocinar. De nada sirve deshacerse en un mar de lágrimas, que no voy a decir que no sea necesario para rebajar la tensión de determinados trances ni que yo no lo haya hecho también, pero la vida continúa, tenemos que mirar al frente y seguir adelante mientras cicatriza una nueva herida en el corazón y en el alma.
    Así que vamos a lo que aquí nos ocupa, que es cocinar. Otra vez inmersa en un nuevo reto, en este caso en un reto dulce, muy dulce, mi aportación al #cupcakesrevival, organizado por Carlamel de canyella y Cookcakes de Ainhoa, una receta adaptada de estos Banoffee cupcakes de Pretty. Simple. Sweet


    Aunque encender el horno en estos momentos pueda parecer un acto heroico, de verdad que merece la pena.
    Ingredientes :
  • 175 g de harina tamizada
  • 1 y 1/2 cucharadita de levadura química
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 100 g de aceite de girasol
  • 180 g de azúcar
  • 2 huevos L
  • 1 plátano grande machacado (120 g)
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
  • 65 g de leche
  • Dulce de leche
    Para el frosting
  • 210 g de mantequilla, a temperatura ambiente
  • 210 g de queso crema (usé Philadelphia)
  • 105 g de icing sugar (si no tienes usa azúcar glass)
  • 2 cucharadas de salsa de caramelo salado + para salsear por encima

    Precalentar el horno a 175ºC con calor de arriba-abajo.
    Preparar una bandeja de cupcakes poniendo capacitos de magdalena en su interior.
    En un bol montar los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Añadir el aceite, la vainilla y el plátano machacado y batir hasta que esté uniforme.
    Agregar la harina, la levadura y la sal y remover hasta integrar. Verter la leche y remover.
    Rellenar los capacitos hasta 2/3 de su capacidad y meter al horno, a media altura. Cocinar durante de 18 a 20 minutos, hasta que estén doraditos y al pinchar con una aguja esta salga limpia.
    Sacar y dejar reposar durante unos 5 minutos antes de retirar del molde. Terminar de enfriar sobre una rejilla.
    Montar la mantequilla con el icing sugar hasta que empiece a estar espumosa. Añadir el queso y las 2 cucharadas de salsa de caramelo salado y seguir batiendo hasta que la crema tenga una textura suave y uniforme. Meter en una manga pastelera con boquilla estrellada y reservar en la nevera para que coja algo de cuerpo.
    Una vez que las magdalenas estén bien frías, retirar el centro de estas con ayuda de una puntilla. Rellenar con dulce de leche y volver a tapar con los centros retirados.
   Cubrir con la crema del frosting y, por último, regar con un chorrito de la salsa de caramelo salado.


    En la receta original en la que me he basado la crema del frosting lleva también un plátano machacado pero como a mí su sabor no me vuelve loca he optado por no ponérselo.


    El bizcocho queda muy esponjoso, no demasiado dulce y con un suave sabor a plátano que se complementa perfectamente con el dulzor que le aporta el dulce de leche de su interior.


    Y ya el punto que te lleva a las nubes es ese hilo de salsa de caramelo salado que va resbalando por su contorno, ñam ñam.


lunes, 25 de junio de 2018

Sandwiches para el té {Una galleta, un cuento}

   ¿Qué os parece si nos trasladamos a la Inglaterra victoriana? Porque es justo en ese periodo donde se desarrolla el cuento elegido para este mes en Una galleta, un cuento : El príncipe y el mendigo.


    Y, casi estoy segura, que en la visita del mendigo a palacio el príncipe le ofreció un suculento surtido de sandwiches mientras tomaban el té y maquinaban la manera de intercambiar sus roles.
   

    Así que me he documentado para poder reproducir las delicias que se suelen degustar durante el Afternoon tea. De los scones ya teníais la receta en el blog (aquí), aunque estos que veis en las fotos son ligeramente distintos así que en unos días publicaré la receta en el blog. Por eso lo que os traigo hoy es la receta de los sandwiches más tradicionales.


    Sandwich inglés de pepino
    Ingredientes :
  • 4 rebanadas de pan de molde
  • 1/2 pepino
  • Mantequilla con sal, a temperatura ambiente
  • Sal
  • Pimienta blanca de molinillo recién molida
    Pasar un rodillo por las rebanadas de pan para dejarlas algo más finas. Extender la mantequilla por ellas uniformente hasta llegar a los bordes.
    Lavar, secar y pelar el pepino de forma acanalada, dejando tiras de piel. Cortar del tamaño del pan e ir laminando finamente, con ayuda de un pelador o mandolina, hasta llegar a las semillas. Ir girando y repetir la operación hasta eliminar toda la carne. Desechar las semillas.
    Colocar las láminas de pepino sobre la mitad de las rebanadas de pan preparadas anteriormente, salpimentar de forma ligera y tapar con las rebanadas restantes.
    Dejar reposar unos 5 minutos, tapando los sandwiches con plástico de cocina para que el pan no se seque. Esto evitará que el pepino se mueva a la hora del corte.
    Pasado ese tiempo, retirar las cortezas del pan con cuidado y cortar en triángulos o rectángulos.

    Sandwich de huevo
    Ingredientes :
  • 4 rebanadas de pan de molde
  • 2 huevos duros
  • 1/2 ramita de apio
  • 2 cucharadas de mahonesa
  • 1 cucharada de mostaza inglesa
  • 1 puñadito de rúcula
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
    Picar los huevos y el apio en cuadraditos finos. Añadir la mahonesa, la mostaza y la rúcula picada y mezclar. Salpimentar la mezcla.
    Repartir en 2 de las rebanadas y extender uniformemente. Tapar con las rebanadas restantes y dejar reposar 5 minutos.
    Retirar las cortezas y cortar en triángulos o rectángulos.


    Sandwich de jamón
    Ingredientes :
  • 4 rebanadas de pan de molde integral
  • 2 rebanadas de jamón York
  • 2 cucharadas de mahonesa
  • 1 cucharada de mostaza inglesa
    Mezclar la mahonesa y la mostaza y untar con la mezcla todas las rebanadas de pan. Poner encima de la mitad de las rebanadas el jamón y cubrir con el resto de las rebanadas.
    Retirar las cortezas y cortar en triángulos o rectángulos.

    Sandwich de salmón
    Ingredientes :
  • 4 rebanadas de pan de molde integral
  • Queso crema
  • Cebollino picado
  • Salmón ahumado
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
    Untar con el queso crema las rebanadas de pan. Espolvorear la mitad de las rebanadas con el cebollino picado.
    Cubrir con salmón ahumado y tapar con las rebanadas restantes.
    Retirar las cortezas y cortar en triángulos o rectángulos.

jueves, 21 de junio de 2018

Galette de cerezas al jengibre

    Una de las frutas que más me gustan son, sin duda alguna, las cerezas. Así que, en esta época del año, me pongo hasta arriba. El problema de que todos los de mi casa lo sepan es que, la mayoría de las veces, acabo con más de un kilo en la nevera.
    En esta ocasión pasaban de dos kilos de fragantes y madurísimas cerezas así que algo tenía que hacer con ellas antes de que se echaran a perder, aparte de pegarme unos cuantos atracones 😂😂
    Hacía mucho que no hacía una galette, con lo que me gustan, y me pareció una buena idea utilizar unas cuantas en prepararla.


    Esta semana voy un poco loca con el fin de curso por lo que me venía muy bien algo fácil y rápido de preparar para llevar de postre al trabajo en nuestra comida semanal.


    Y, cuando la cabeza la tengo en otro sitio, siempre se me acaba olvidando alguna cosa. En este caso se me olvidó llevar el azúcar glass para espolvorear la galette a la hora de presentarla en la mesa. Con lo dulces que eran las cerezas yo no lo eché en falta pero los más golosos sí que les faltó ese puntito más de dulzor.


    Ingredientes :
  • 1 paquete de masa brisa o quebrada
  • 400 g de cerezas deshuesadas
  • 15 g de azúcar*+ 1 cucharada para espolvorear
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1 cucharadita de maizena
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 80 g de queso crema (usé Philadelphia)
  • 1 yema de huevo para pincelar
  • Azúcar glass para espolvorear
    *La cantidad de azúcar a utilizar dependerá de lo dulce que sean las cerezas, estas lo eran mucho así que le puse muy poca cantidad.


    Lo más engorroso de esta receta sin duda es el deshuesar las cerezas, lo demás es muy muy sencilla.
    Poner las cerezas deshuesadas en un bol. Echar el azúcar, el zumo, el jengibre rallado y la maizena y remover. Dejar reposar unos minutos mientras se precalienta el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo.
    Desenrollar la masa quebrada sobre una bandeja de horno forrada con papel. Untar el queso crema dejando libre unos 3 dedos en todo alrededor.
    Verter las cerezas preparadas encima del queso y doblar el borde libre de la masa sobre ellas formando pequeños pliegues.
    Pintar con la masa con la yema de huevo batida y espolvorear por encima la cucharada de azúcar.
    Hornear a media altura durante unos 40 minutos, hasta que esté bien doradito.


    Una vez pasado el tiempo de cocción, sacar del horno y retirar de la bandeja, sin quitar el papel, poniéndola sobre una rejilla hasta que se enfríe. Esto hará que la base no se reblandezca y quede crujiente.


    Y, si os gusta más y queréis, podéis espolvorearla con azúcar glass a la hora de servir.


    Tengo que reconocer que estaba rica rica rica, un verdadero vicio.

lunes, 18 de junio de 2018

Polos de fresa #polosdefrutaquesedisfrutan

    Pues parece que el verano se ha decidido, por fin, a instalarse por estos lares y, por consiguiente, el calor ya va apretando. Nada mejor para refrescarse que un polo de hielo y, si está hecho por nosotros en casa, mejor que mejor. Así nos aseguramos de que no lleve ni colorantes, ni conservantes, ni más azúcar del necesario, además de tener la certeza de que lo que llevan dentro es fruta de la buena.

   
    En esta ocasión he aprovechado las últimas fresas de la temporada que, gracias a que no había hecho todavía demasiado calor, aún he podido encontrar en el mercado.


    Ingredientes :
  • 400 g de fresas
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1 cucharadita de azúcar invertido*
    *El azúcar invertido hace que los cristales de hielo sean menores proporcionando a los polos una textura algo más cremosa.


    Las fresas que hemos utilizado estaban muy dulces por lo que no le hemos echado más que el azúcar invertido pero si no lo fueran tanto y queréis unos polos más dulces podéis añadir azúcar, o cualquier otro edulcorante, al gusto.

   
    Lavar las fresas y retirar los pedúnculos.


    Echar en el vaso de la batidora y triturar junto al zumo y al azúcar. Pasar a través de un colador de malla bien fina para retirar las semillas y verter en los moldes elegidos, colocar el palito y tapar.


    Los míos en la tapa lleva incorporado el palito pero si no es vuestro caso tapar con film y perforar en el centro para meter a través del corte el palito, esto hará que no se mueva y quede en el centro del polo.


La preparación no puede ser más sencilla, con tan solo esos tres ingredientes, por lo que he dejado que los preparara mi hija y así, como en un juego y como eran sus polos, por poco no me los deja ni probar 😂😂 

   
    La sesión fotográfica ha tenido que ser rapidísima, y no solo por que se derritieran los polos, sino porque me aparecían manos por todos lados intentando llevarse el botín 😓😓 y es que tengo que reconocer que estaban deliciosos 😋😋

miércoles, 13 de junio de 2018

Pastel de salmón y gambas con cubierta crujiente y falso caviar de arenque {Reto Veo veo}

    Este mes Blanca nos lo ha puesto bastante facilito, o eso creía yo, ilusa de mí 😂😂 Tenía claro que es lo que iba a preparar pero, cuando me puse a pensar como haría el rollito, casi me da algo. No encontraba naaaddaaa que pudiera utilizar para darle ese diámetro.
    Al final me salió un poco más grande de lo que tenía previsto pero es todo lo que pude conseguir.


    Lo primero decir que la foto con la que jugamos este mes es del Chef Sebastien Lepinoy del restaurante Les Amis de Singapur.


    Me parece que este mes me he acercado bastante al original y, después de degustar mi aportación, creo que me siento totalmente satisfecha con el resultado.


    Ingredientes :
    Para el pastel
  • 150 g de salmón fresco
  • 50 g de gambas frescas peladas
  • 45 g de cebolla
  • 2 huevos L
  • 70 g de queso ricotta
  • 1/2 cucharada de tomate frito
  • 1/2 cucharadita de mostaza antigua
  • Aceite de oliva 
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida 
    Además
  • 6 hojas de masa filo
  • 50 g de mantequilla derretida tibia
  • 6 cucharadas de mahonesa
  • 70 g de salmón para sashimi
  • 1 ramita de perejil rizado fresco
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 50 g de falso caviar de arenque
  • Pétalos de pensamientos comestibles

    Precalentar el horno a 170ºC poniendo una bandeja con agua, donde quepa el molde elegido, a media altura para hacer un baño maría.
    Picar fina la cebolla y pocharla en una cazuela con un chorrito de aceite. Añadir el salmón fresco cortado en trocitos y dejar cocinar hasta que el salmón no se vea crudo.
    Echar las gambas cortadas en trozos y dejar rehogar. Agregar los huevos, el ricotta, el tomate frito y la mostaza, salpimentar al gusto y triturar con una batidora.
    Encamisar los moldes con mantequilla y pan rallado, aunque si es de silicona como el que yo utilicé no será necesario.
    Verter la mezcla dentro e introducir el molde en la bandeja con agua, esta deberá llegar hasta la mitad del molde. Dejar hornear al baño maría de 35 a 40 minutos, o hasta que al pinchar con una agua esta salga limpia. El tiempo de cocción dependerá del tamaño del molde utilizado.
    Sacar, dejar enfriar sobre una rejilla y desmoldar cuando estén totalmente fríos.
    Para preparar el cilindro crujiente extender una hoja de filo y dividir en cuatro, de aproximadamente 6 cm y medio, y pincelar con la mantequilla. Forrar un rodillo de amasar con papel aluminio y enrollar las tiras de filo una sobre otra con la parte engrasada hacia dentro. Sacar con cuidado del rodillo junto al papel aluminio. Hacer una bola de aluminio, aplastar haciendo un cilindro e introducir dentro para que no pierda la forma al hornear.
    Repetir con el resto de las hojas, poner sobre una bandeja y cocer, a media altura, en horno precalentado a 170ºC, durante unos 10 minutos. Sacar y, cuando se enfríe, sacar el aluminio con mucho muuucho cuidado, y dejar enfriar sobre una rejilla.
    Para presentar el plato hacer un círculo con la salsa de soja y, colocar sobre él daditos del salmón de sashimi y hojitas de perejil rizado. Introducir cada uno de los pastelillos de salmón dentro de cada cilindro de filo. Poner una cucharada de mahonesa en un extremo del plato y encima colocar un cilindro. Distribuir una cucharadita de las huevas encima del cilindro de filo y decorar con los pétalos de los pensamientos. Pero queda más fácil entender la presentación viendo las fotos, ¿a que sí?


    No está rico, no... está absolutamente divino.
    Sólo me queda dejaros el recopilatorio, a ver como han resuelto el reto mis compis.

lunes, 11 de junio de 2018

Focaccia de calabaza con jamón serrano, gorgonzola y salvia {#elpanperfecto}

    Seguimos amasando, no cejamos en nuestro empeño de hornear #elpanperfecto.
    En esta ocasión le ha llegado el turno a la Focaccia y, de nuevo, me he basado para hacerla en la receta del libro Pan Casero de Ibán Yarza aunque, como no podía ser de otro modo, con algunas variaciones.
    En el blog hay varias recetas de focaccias : con sal y romero,  con orégano y tomates secos, con tomillo y aceitunas negras y con arándanos rojos, brie y romero, incluso esta última con masa madre, pero todas ellas están hechas con una base similar así que, ¿por qué no hacer algo un poco distinto, con un poquito de rock&roll? Me he liado la manta a la cabeza y esta vez he añadido a la masa uno de mis ingredientes preferidos : calabaza cocida.
    Como ya he comentado, la receta la he adaptado de Ibán Yarza y, en lugar de añadirle patata en la masa para darle jugosidad, yo he puesto calabaza. Además, los ingredientes de la superficie, también los he cambiado haciendo que la mezcla resultara absolutamente divina.


    Ingredientes :
    Para la biga
  • 140 g de harina de media fuerza (la del Mercadona)
  • 65 g de agua
  • 2 g de levadura fresca
    Para la masa
  • 207 g de biga
  • 450 g de harina de media fuerza
  • 330 g de agua
  • 100 g de puré de calabaza
  • 12 g de sal
  • 7 g de levadura fresca
    Relleno
  • Sal gorda
  • Paleta ibérica
  • Gorgonzola piccante
  • Hojas de salvia fresca

    El día anterior prepararemos la biga y el puré de calabaza. Mezclar los ingredientes y amasar hasta tener una masa densa. Poner en un bol, tapar con plástico y refrigerar toda la noche. Para el puré, cocer un trozo de calabaza en el microondas hasta que esté tierna, machacar la carne y ponerla en un colador. Taparlo con plástico y dejar reposar para que pierda todo el agua posible.
    Cuando saquemos la biga de la nevera habrá crecido y estará esponjosa. Sacar también la calabaza y pesar la cantidad que necesitamos. Poner los ingredientes de la masa en un bol limpio pero sin añadir todo el agua para poder controlar la humedad de la masa final. Esta deberá resultar bastante pegajosa pero manejable. Dejar reposar en el bol durante un cuarto de hora para que empiece a amasarse sola. Cuando pase ese tiempo empezar a hacer plegados con ella, sin sacarla del bol, estirando una buena porción de masa y plegándola sobre sí misma. Ir girando el bol entre plegado y plegado, repitiéndolo unas 10 veces. Dejar reposar durante 5 minutos y repetir de nuevo otra serie de 10 plegados y así hasta repetir 2 veces más. La masa seguirá estando bastante líquida pero no se debe pegar casi en las manos y será bastante manejable.
    Pasar la masa a una bandeja untada de aceite, con cuidado de no desgarrarla, estirándola y plegándola en tríptico. Repetir a la media hora  y dejar fermentar otra hora más. Pasar a otra bandeja forrada con papel de horno y untada con abundante aceite. Plegar los extremos de la derecha e izquierda un cuarto hacia el interior, luego los lados de arriba y abajo hasta que se toquen en el centro y voltear para dejar que el pliegue quede debajo. Untar la superficie con bien de aceite y presionar la masa con las yemas de los dedos hasta tocar el fondo,estirando al tiempo hasta que la masa cubra toda la bandeja. Dejar que se relaje 10 minutos y volver a repetir intentando coincidir en los mismos agujeros. Distribuir el relleno por la superficie, apretando con los dedos para que se pegue, aunque lo que yo he hecho ha sido ir metiendo en cada agujerito un poco de relleno, alternando los ingredientes. Mirar que maravilla de burbujas que le han salido a mi masita 😍😍


    Precalentar el horno a 250ºC poniendo otra bandeja metálica en la parte de abajo. Justo después de meter la focaccia echar medio vaso de agua en la bandeja de abajo para crear vapor. Hornear durante 10 minutos, pasado ese tiempo sacar la bandeja , bajar la temperatura a 200ºC y dejar hornear otros 25 minutos. Bajando la focaccia a la parte de abajo los últimos 15 minutos para que se dore la base.
    Sacar y, en cuanto se enfríe un poco, colocar sobre una rejilla.


    Lo cierto es que no las tenía conmigo al cambiar la patata por la calabaza pero tengo que decir que ha sido todo un acierto, estaba impresionante.


    Y la mezcla de sabores de los ingredientes del relleno le van que ni pintado; vamos, plenazo total.


    Y ¿véis que pedazo de miga ha quedado? Estoy encantada, parece que vamos por el buen camino para alcanzar #elpanperfecto