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domingo, 7 de diciembre de 2014

Spekulatius. Las casitas de jengibre. Faltan 18 días {¡Qué rico, mamá!}

    Volvemos de nuevo a Alemania, el país con más antigua tradición en elaborar panes planos de jengibre, para acercamos a Nurenberg, considerada como la capital de las casitas de jengibre (lebkuchen haus)
    Los europeos descubrieron y trajeron el jengibre, originario de la India, durante las Cruzadas y cada región europea desarrolló su propia receta de pan de jengibre.
    Cuando los hermanos Grim, durante el s.XIX, andaban recopilando historias de hadas se toparon con la historia de Hansel y Gretel que encontraron una casa hecha de dulce. Ellos divulgaron la historia y las casitas de jengibre se hicieron aún más populares. (Fuente : Apuntes de Cocina y Protocolo)
    Faltan 18 días. Fröhliche Weihnachten!!


    Este mes en el reto ¡Qué rico, mamá!, Mara nos invitaba a preparar dulces navideños del mundo, que no fueran de España, en el que participasen los niños.


    Enseguida se me ocurrió que mi aportación iba a ser una casita de jengibre... bueno, la mía y la de Sonia porque iba a ser una receta elaborada a cuatro manos. Al final el tiempo se me echó encima y la casita la compré en el Ikea. Sonia es quien la ha montado y decorado.


    De todas maneras no me resistía a participar este mes, aunque en el tiempo límite, así que nos pusimos a hacer la siguiente cosa que más le gusta en la cocina : galletas.
    Pero esta vez elegimos para hacer unas galletas diferentes, las galletas navideñas más típicas en Alemania (spekulatius), Bélgica (spekuloos) y Holanda (spekulaas), utilizando un rodillo especial para hacerlas que compré hace un par de años y aún no había estrenado.
   

    Ingredientes :
  •  320 g de harina
  • 150 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 180 g de azúcar mascabado claro
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 pizca de sal
  • 40 ml de leche
  • 1 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de jengibre
  • 2 cucharaditas de especias spekulaas

    Mezclar el bicarbonato, las especias y la sal.
    Batir la mantequilla hasta que esté espumosa. Añadir el azúcar y la mezcla de especias y, sin parar de batir, verter la leche en hilo. Ir echando poco a poco la harina y amasar hasta que esté todo integrado y la masa no se pegue a los dedos.
    Dividir en dos y extender, con ayuda de un rodillo, hasta que tenga un grosor de 6mm. Yo la hago poniendo un papel de horno por encima y otro por debajo y así no se pega ni a la mesa ni al rodillo.
    Meter a la nevera durante una hora para que la masa se endurezca un poco. Pasar el rodillo especial de galletas por encima y separar las galletas. Sino tienes uno de estos utiliza cortadores de galletas con las formas que prefieras. Colocarlas sobre una bandeja de horno cubierta con papel y volver a meter en la nevera por lo menos un par de horas para que luego no pierda la forma  al hornear.
    Precalentar el horno a 160ºC
    Meter la bandeja a media altura y hornear durante unos 15 minutos.
    Sacar del horno, dejar reposar unos minutos y trasladar a una rejilla para que terminen de enfriarse.


    Para conservar las galletas tan solo tendremos que guardarlas en una lata metálica una vez que estén bien frías.
    Sonia fue la que aplanó la masa y pasó el rodillo por encima, estaba encantada.

8 comentarios:

Bea, recetasymás dijo...

Mira que me chiflan estas galletas, yo me las zampo todo el año, jeje y la casita es una monada, decorarla tiene que ser lo mejor!
besotes preciosa

Sweet Cakes dijo...

Que ricas estas galletas Vivi, son de esas que cuando alguien come lo descubren enseguifa por que huele toda la cada.
Me encanta!!!

Besitos

Mara. Más dulce que salado dijo...

Me encantan esas galletas!! La casita una monada pero es que las galletas con ese rodillo quedan espectaculares, vamos que yo quiero un rodillo de esos!! Muchos besos

Teresa @ Aurea's Kitchen dijo...

Que maravilla de rodillo!!! La casa os ha quedado preciosa y de las galletas no voy a decir nada porque tienen que estar riquisimas.

Besos

Evelyn dijo...

Me encantan las casitas, pero fíjate que no probé nunca las galletas de jengibre, a ver si este año le toca. Besiños.

terenya dijo...

Qué artistaza. Y que paciencia montar la casita. Me encanta. :-)
Besos

Olga Navarro dijo...

Qué bonita os ha quedado la casa, me daría pena comerla. No sabría por dónde empezar.
Jajaja, les dejaría proceder a mis hijas, seguro que no tendrían piedad...
Las galletas también muy ricas.
Un besazo

Nathalie Sancho dijo...

Esta va a ser la merienda del domingo!!