Seguidores

martes, 26 de mayo de 2026

Torta Caprese

    Los que me conozcáis un poco, bien en persona o por las redes, sabéis que otra de mis pasiones es la lectura. No hay nada más placentero para mí que unificar ambas aficiones; así que, cuando decido preparar algún dulce para alguno de los múltiples clubs de lectura en los participo, intento que, de alguna manera, tenga relación con el libro sobre el que se debate.

    De ahí surgió la idea de preparar esta Torta, ya que es precisamente en Capri donde se desarrolla la parte principal de la historia. El libro: "Mañana seguiré viva" de Marta Pérez-Carbonell. Un libro que os recomiendo sin dudar, del cual tenéis la reseña tanto en mi perfil de Instagram como en el de Facebook

    No se sabe con seguridad como se originó este dulce proveniente de la isla de Capri, de ahí su nombre, aunque existen varias teorías : una princesa, un pastelero, varios mafiosos, todo cabe en ellas. Lo que sí es cierto es que, el no agregar harina a la mezcla, fue un olvido , por lo que también se le conoce como uno dei pasticci più fortunati della storia (uno de los errores más afortunados de la historia)

     Pero vamos al lío, que aquí a lo que venimos es a cocinar.

    Ingredientes :

  • 180 g de chocolate 70% de cacao
  • 180 g de mantequilla 
  • 180 g de azúcar glass + para decorar
  • 4 huevos L
  • 220 g de harina de almendra
  • 1 cucharada de ron moreno
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de cremor tártaro (opcional)

    Todos los ingredientes deberán estar a temperatura ambiente. Derretir el chocolate y dejar que se atempere hasta que también esté a temperatura ambiente. Separar las claras de las yemas y reservar.

    Precalentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo. Engrasar bien el molde elegido con mantequilla, yo utilicé uno desmontable de 20cm.

    Montar la mantequilla junto a 130g del azúcar hasta que la mezcla blanquee y esté espumosa. Añadir las yemas, una a una, integrando por completo entre cada adicción. Verter el chocolate fundido, poco a poco, y el ron, y mezclar hasta que esté homogéneo. Agregar la harina de almendra, de 2 veces, y la pizca de sal, trabajando con una espátula hasta que se integre. Reservar.

    Empezar a montar las claras junto al cremor, a velocidad baja, hasta que empiecen a espumar. Subir la velocidad y seguir montando. Cuando empiece a coger consistencia espolvorear por encima los 50g restante del azúcar y seguir montando hasta obtener un merengue firme y brillante.

    Agregar un poco del merengue a la mezcla de chocolate para aligerar la mezcla. Añadir el resto del merengue y trabajar con una espátula, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba, con cuidado de no desmontar las claras. Rellenar con la masa el molde preparado anteriormente, nivelando la superficie. Hornear sobre una rejilla a media altura durante unos 35 minutos. La superficie deberá estar crujiente y, si se pincha con una brocheta, ésta deberá salir húmeda y con alguna miguita adherida, ya que es un bizcocho muuuy húmedo, pero sin restos de masa cruda.

    Dejar enfriar por completo dentro del molde, colocando éste sobre una rejilla. Una vez frío por completo, desmoldar, dar la vuelta al bizcocho dejando la parte más lisa hacia arriba, y espolvorear generosamente con más azúcar glass. Como podéis ver en las fotos, yo lo espolvoreé sobre una plantilla para que quedara más chulo.

    Está más rico de un día para otro, una vez que se ha asentado la miga. Un pastel denso y jugoso, ideal para acompañarlo con uno de esos expresos que tanto les gustan a los italianos.

martes, 12 de mayo de 2026

Rollito de queso Kiri relleno de salmón ahumado

    Hace algún tiempo que vi esta preparación y fue amor a primera vista. Tan sólo he tenido que esperar a pasarme por algún sitio donde conseguir las flores comestibles para poder prepararla. Aunque no las tenía todas conmigo de poder cortarlo sin que se desmontase por completo, porque una cosa son las fotos que pudieran estar retocadas y otra hacerlo en casa, ha sido más fácil de lo que me imaginaba. Aún así, preparé solamente un rollito por lo que pudiera pasar. Ahora que los he probado, no descarto el repetirlos de cara al picoteo de Navidad.

    Ingredientes :

  • 3 quesitos kiri
  • Flores comestibles
  • Eneldo fresco
  • Salmón ahumado

    Extender plástico de cocina sobre el banco de trabajo. Poner en el centro los tres quesitos, uno al lado del otro. Cubrir con más plástico de cocina y extender, con ayuda de un rodillo, hasta obtener un rectángulo de unos 2 ó 3 milímetros de grosor. 

    Retirar el plástico de la parte superior e ir colocando algunas flores, pétalos y trocitos de eneldo por la superficie. Volver a poner plástico por encima y voltear dejando boca abajo la parte decorada. Retirar el plástico que estará ahora en la parte de arriba y cubrir con alguna loncha de salmón. Enrollar la parte más larga, con ayuda del plástico que nos queda, apretando ligeramente hasta conseguir un rulo. Cerrar bien con el plástico retorciendo los extremos del mismo y meter a la nevera para que coja cuerpo.

    Una vez bien frío ya se podrá cortar con facilidad; eso sí, con un cuchillo bien afilado.

    Fuente : Chefclub España en Facebook

miércoles, 6 de mayo de 2026

Magdalenas de naranja y alcaravea

    Ya sé que naranjas hay durante todo el año pero nada comparable a las recién cogidas del árbol, sin haber tocado cámara frigorífica alguna; así que, antes de que termine la temporada de la naranja, tenía que repetir esta maravilla, cuya receta obtuve hace años en un curso que hice en la extinta Tallerería

    Ingredientes :

  • 110 ml de aceite de girasol
  • 150 g de azúcar
  • 2 huevo L
  • 240 g de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1/4 de cucharadita de bicarbonato
  • 1 pizca de sal
  • 130 ml de buttermilk
  • 1 cucharada de zumo de naranja
  • Ralladura de 1 naranja
  • 1/2 de cucharadita de alcaravea recién molida
  • 1 cucharada de cacao en polvo desgrasado sin azúcar
  • 5-6 cucharadas de mermelada de naranja
    Para el glaseado :

  • 65 ml de nata 35% mg
  • 40 g de chocolate de cobertura al 70%

    Precalentar el horno a 175º C, con calor de arriba-abajo. Engrasar bien los moldes elegidos, yo utilicé uno de silicona acanalado. 

    Tamizar la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. En un bol trabajar, con la punta de los dedos, el azúcar con la ralladura para que se impregne bien de su aceite. Añadir el huevo y batir hasta que esté espumoso. Verter en hilo el aceite sin dejar de batir, a velocidad baja. Echar la alcaravea y 1/3 de la harina y batir hasta que se incorpore. Agregar la 1/2 del buttermilk y el zumo y repetir el proceso, trabajando ya con una espátula, alternando otro 1/3 de la harina con el resto del buttermilk y terminando con lo que quede de la harina.

    Echar un par de cucharadas de masa en el fondo de cada molde, media cucharadita de mermelada en el centro y espolvorear con un poco de cacao. Repetir las capas, terminando con una de la mezcla preparada, hasta rellenar 1/3 de la capacidad del molde elegido. 

    Hornear sobre rejilla, a media altura, alrededor de unos 20 minutos o, cuando al pinchar con una brocheta, salga limpia. Sacar del horno y, después de dejar reposar un par de minutos, desmoldar. Terminar de enfriar sobre una rejilla.

    Una vez fríos del todo, prepararemos el glaseado. Calentar la nata a fuego lento y, sin dejar que llegue a hervir, retirar del fuego. Incorporar el chocolate troceado, removiendo hasta se funda por completo y esté liso y brillante. Dejar entibiar 5 minutos antes de glasear con él las magdalenas.

    Fuente : Del curso "Super Cupcakes II" impartido por Ivana Muntan