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sábado, 19 de octubre de 2013

Pesto genovés

    El pesto es una salsa originaria de Liguria y cuyo principal ingrediente es la albahaca. La palabra pesto viene del genovés "pestare" que significa machacar o moler en un mortero, que es la manera tradicional de prepararla (Fuente : Wikipedia)


    Lo ideal es utilizar un mortero de mármol con maza de madera, que es lo tradicional.
    Ingredientes :

  • 1 manojo de albahaca (unos 15 g)
  • 1/2 cucharada de piñones
  • 1 diente de ajo
  • 1 pizca de sal
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 20 g de queso Grana Padano rallado

    Lavar las hojas de albahaca con agua fría y secarlas con papel de cocina sin frotarlas.

    Machacar las hojas de albahaca limpias y secas con el ajo y los piñones.
    Añadir la sal y el queso rallado y continuar machacando con movimientos circulares hasta integrar.
    Ir agregando el aceite poco a poco y continuar machacando suavemente hasta que forme una salsa suave y de textura cremosa y muy fina.


    Y, como podéis ver, para que este pesto saliera de calidad superior el aceite que utilicé fue con el que nos obsequiaron en el GastroNómadas de Donosti : AOVE de arbequina de Cal Saboi.


    Y salió el pesto rico rico... bueno no, lo siguiente.

VIII GastroKDD GastroNómadas en Donosti

    Hace casi un mes que nos reunimos en esta nueva GastroKDD, el 21 de Septiembre, y Yo aún no había tenido tiempo de contaros mi versión de la misma y es que cada año me cuesta más volver a la normalidad. Al terminar este septiembre, que fue bastante caótico por cierto, pensaba que con el comienzo de la rutina habitual del curso todo volvería a tener más tiempo para mis cosas pero nada más lejos de la realidad.
    Aún a pesar de haber pasado tanto tiempo todas las sensaciones que me dejó este encuentro siguen estando a flor de piel.
    Nada más conocer que el encuentro se realizaría en Donosti sabía que iba a acudir, no sabía muy bien como me las apañaría pero no me cabía duda alguna... cuantos buenos recuerdos se agolparon en mi cabeza de tiempos pasados. Además era la excusa ideal para ir de visita a casa de mi hermana Marian (ni que necesitar alguna excusa para ir a verla, jajjaja)
    Por fin llegó el día y, tras prácticamente estar viajando toda la jornada anterior, llegó la hora de acudir a la Sociedad de cazadores y pescadores Basollua, lugar donde se celebró el encuentro.
    Hacía mucho que no paseaba por Donosti así que, aprovechando que aún era temprano, tenía suficiente tiempo para hacer una visita rápida. No podía dejar de pasar por el Hotel Mª Cristina.


    Ni por el Teatro Victoria Eugenia ya que, justo la noche anterior, se inauguró la 61 edición del Festival Internacional de Cine de San SebastiánDonostia Zinemaldia. Y el glamour de este teatro para mí no consigue tenerlo la actual sede.


    Después de tener el placer de pisar la alfombra roja que conecta el hotel con el teatro pudimos divisar en la lejanía el Kursaal, que es la sede del Festival ahora.


    No podíamos dejar de visitar el mercado de La Bretxa, donde no me pude resistir a comprar alubias rojas y piparras de Ibarra.


    En el lateral del mercado pude descubrir el monumento a la marcha de San Sebastian  del cual me habían hablado pero aún no había tenido ocasión de visitar.


    Tampoco se puede visitar Donosti y no parar a reponer fuerzas con alguno de sus numerosos y deliciosos pintxos, no hacerlo es algo imperdonable y más después de pasear por el mercado, donde el olor de los productos que los caseros venden despiertan hasta la más dormida de las pituitarias, jejjeje. Lo más complicado de esto es poder decidirse solo por uno.


    Y, después de haber repuesto fuerzas, seguimos de camino al encuentro pasando por la plaza Gipuzkoa donde podemos descubrir más sobre las estrellas y observar los cisnes y palomas que viven en su pequeño estanque.


     Pasamos por delante del Buen Pastor.


    Y nos adentramos en la calle San Bartolomé.


    Y, por fin, llegamos al lugar de la GastroKDD, la Sociedad Gastronómica Basollua, lugar donde Lorentzero oficia en su cocina.


    Después de nuevas desvirtualizaciones y reencuentros, nos dispusimos a preparar la primera de las actividades organizadas : la realización de un pastel vasco de la mano de Ainara de Un rincón de mi cocina, explicándonos pacientemente su receta y bajo su atenta mirada.


    Mientras los pasteles se horneaban Rafa, en nombre suyo y de Elena, nos habló del presente y futuro de GastroNómadas, en definitiva del final de una etapa.


    La siguiente en intervenir fue Marta de Conservas Olasagasti quién, además de hablarnos de sus productos realizados artesanalmente con ingredientes frescos y de gran calidad y de sus métodos de producción totalmente respetuosos con el medio ambiente, nos invitó a degustar alguno de ellos... absolutamente deliciosos.
    Después de este aperitivo, acompañado de una riquísima sidra de la tierra, nos dispusimos a probar el aceite de oliva virgen extra de arbequina,  Cal Saboi. Ester nos fue explicando la manera de realizar la cata correctamente y nos explicó e invitó a descubrir cada uno de los matices de esta variedad. Por cierto que mojadito en pan estaba de muerte lenta... espectacular!!


   Tras el aperitivo se sacaron del horno los pasteles vascos que habíamos realizado para dejarlos enfriar, ya que nos los comeríamos como postre.


    Y antes de sentarnos a la mesa pasamos a hacernos la que no podía faltar, la tradicional foto de familia.

Foto de Rafa Prades

    Tras regresar del jardincillo, llegó la hora de la comida y de probar la maestría en los fogones de Lorentzero que nos preparó un suculento Bacalao al pil-pil con piperrada precedido por la archiconocida y famosa Menestra Basollua. La comida estuvo acompañada por un verdejo de Rueda, viña Marian 2012, y un tinto, reserva de 2007, de La Rioja alavesa, Antaño. Y de postre nuestros pasteles... rellenos de crema pastelera.


    Qué rápido pasa el tiempo cuando estás en la mejor de las compañías... llegó la hora de abandonar la sociedad para dejar que la pudieran preparar de nuevo para la hora de la cena. Aún nos daba tiempo para ir a visitar la bahía de La Concha, no me podía marchar de Donosti sin ver el mar, el Cantábrico, mi mar.


    Y de nuevo llegó la hora de regresar a casa, con la mente llena de maravillosos recuerdos y sensaciones y en la maleta una muestra del buen hacer de conservas Olasagasti y Cal Saboi, además de las ricas alubias rojas y las piparras de Ibarra que compré en el mercado de La Bretxa.


    De nuevo gracias a Rafa, Elena, Loren, Ainara, Marta, Ester... por vuestro buen hacer y conseguir que cada GastroKDD sea mejor que la anterior. La próxima será el 9 de Noviembre en Cáceres y, con gran pesar de mi corazón, no podré asistir.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Dolce & Banana Cake de Lorraine Pascale

    De nuevo llegó el último día del mes, día del reto de mis cocinillas de Face, esas que estamos lok@s por la cocina de Lorraine Pascale, jejjeje.
     En esta ocasión tocaba reto dulce y entre todas elegimos esta pedazo de tarta. A que el logo está precioso!!! Me encanta!!!


    Es una tarta muy densa donde el sabor del plátano, las nueces y las especias se complementan a la perfección. Por supuesto que Yo hice ligerísimas variaciones, como es habitual en mí, jejjeje, y la receta es tal cual Yo hice la tarta. En la segunda ocasión que la hice sustituí la harina integral por harina normal y estaba menos consistente pero también con algo menos de sabor así que os recomiendo hacerla con ella, jejjeje.


    Ingredientes :
    (Para el caramelo)
  •  50 g de azúcar moreno
  • 50 g de mantequilla
     (Para el bizcocho)
  • 150 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 160 g de azúcar moreno fino
  • 4 huevos
  • 75 g de harina de trigo integral
  • 100 g de harina 
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 cucharadita de bicarbonato 
  • 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
  • 3 cucharaditas de jengibre en polvo
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 cucharada de melaza
  • 1 puñado de nueces
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharada de ron
  • 2 plátanos
 
    Precalentar el horno a 175º C.
    Lo primero será preparar el caramelo. Ponemos en un cazo la mantequilla a fuego medio hasta que se derrita y entonces le añadimos el azúcar. Mezclar bien y remover hasta que espese y tome un color caramelo claro.
    Engrasar con mantequilla un molde y cubrir con papel de hornear. Verter el caramelo en la base del molde y extendemos por todo el fondo.
    Batir la mantequilla con el azúcar hasta que espume ligeramente. Añadir los huevos de uno en uno mezclando bien hasta que este integrado por completo entre cada adicción. Agregar la vainilla y la melaza y mezclar hasta que la masas esté uniforme.
    En otro bol tamizar la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. Añadir la harina integral , el jengibre y la canela y mezclar todo bien. Volcar sobre la crema hecha anteriormente y remover hasta integrar por completo. Agregar las nueces y mezclar.
    Cortar los plátanos en rodajas y colocar sobre el caramelo del molde. Salpicar ligeramente con el ron. Verter la mezcla de bizcocho por encima y hornear durante unos 40 minutos.
    Pinchar con una brocheta para comprobar que esté cocido y, si esta sale limpia, sacar del horno y dejar enfriar unos 10 minutos.
    Dar la vuelta sobre el plato de servir y desmoldar. Retirar el papel de horno con cuidado y terminar de enfriar sobre una rejilla.


    Este pastel está delicioso templado con una bola de helado de vainilla.
    Ojo al hacer el caramelo porque salta bastante al removerlo... Yo hice la tarta 2 veces y en ambas ocasiones me saltó produciéndome unas buenas quemaduras. Menudas ampollas se me hicieron, anda que no quema el caramelo ni nada!!!


    Aquí os dejo el resto de blogs participantes, este mes somos un montón...como se nota que las vacaciones ya terminaron, jejjeje.

    Ana de La guinda del pastel
    Vane de Plátano & Chocolate
    Teresa de Aurea's Kitchen
    Blanca de Menjar a Cala Blanca
    Vanessa de Indira Cupcakes
    Cristina de Plus que chocolat!
    Susana de Te con limón y canela
    Ángeles de Sweet Cakes
    Marisa de Marisa en la Cocina

domingo, 29 de septiembre de 2013

Salvitxada . Mi receta robada para el asaltablogs

    Este mes ya vuelvo al lado de los bandoleros, y lo he hecho con más ganas que nunca así que os pongáis en mi camino no vayáis a salir perjudicados, jajjaja. De nuevo llegó el Asalta Blogs, ese maravilloso reto creado por Conchi Gastroandalusi.
    En esta ocasión el blog al que nos tocaba desvalijar era el blog de Angi y casi os puedo asegurar que la habremos dejado en pelota picá, jajjaja. Por mi parte Yo, la Vivinela Escarlata,  me he llevado una verdadera joya con la cual, en casa, hemos disfrutado a placer. Se trata ni más ni menos que de una salvitxada, pero no una cualquiera, noooo, está es LA SALVITXADA, en mayúsculas.

 
    Pero para quién no sepáis de que va este grandioso plato solo deciros que es la salsa con la que tradicionalmente se acompaña a los calçots en la localidad de Valls. Esta salsa se parece bastante a la salsa romesco, la única la diferencia es que en esta se utiliza mayor cantidad de tomate y menor cantidad de ñoras.


     Ingredientes :
  • 6 tomates maduros
  • 2 cabezas de ajos
  • 100 g de almendras tostadas
  • 50 g de avellanas tostadas
  • 3 rebanadas de pan
  • 3 ñoras
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Vinagre de vino tinto
  • Sal
    Asar los tomates y los ajos en el horno, precalentado a 180º C, durante aproximadamente 15 minutos.
    Hidratar las ñoras en agua caliente durante 10 minutos.
    Dejar templar los tomates y los ajos para poder pelarlos. Mientras, como tenemos el horno caliente meteremos los frutos secos un poquito para que empiecen a desprender de nuevo aroma a tostado, con un par de minutos bastará. Triturarlos con un molinillo.
    Poner en un bol la carne de los tomates, de los ajos y los frutos secos triturados.
    Sacar la carne de las ñoras con ayuda de un cuchillo y añadirla al bol.
    Bañar ligeramente el pan con un chorrito de vinagre e incorporar también al bol. Procurar no pasaros ya que luego es fácil rectificar la mezcla mientras que si os pasáis la salsa se avinagrará en exceso.
    Añadir un buen chorro de Aceite de Oliva Virgen Extra y una pizca de sal.
    Triturar hasta que la salsa quede con la consistencia deseada. No deberá quedar ni muy grumosa ni demasiado fina. Tampoco debe quedar muy espesa ya que se utiliza para mojar los calçots en ella. A mí me quedó bastante espesa así que le añadí una cucharada del agua de remojar las ñoras para aligerarla y quedó estupenda.


    Probar y rectificar de vinagre o sal si fuese necesario.
    Ahora aún no es época de calçots así que con ella acompañé unos esparragos trigueros y unos ajos tiernos que hice a la plancha y me quedó un plato de auténtico lujo.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Redescubriendo Valladolid I

    Hoy, me parece que no es un día de recetas, jejjeje. Hoy os voy a dar una vuelta por Valladolid, una buena ruta turística, al fin y al cabo muchos blogeros nos cuentan sus viajes de vacaciones por el mundo, que me encanta dicho sea de paso, así que por qué no contar mis cortas pero intensas vacaciones si España es igual de especial y llena de sitios preciosos por descubrir...
    Como ya sabéis mi infancia está muy ligada a Valladolid, de hecho es la cuna de mis antepasados y de mis tradiciones. Este agosto, que ha sido un tanto complicado, decidimos no salir a descubrir ningún sitio desconocido para la familia y centrarnos en Valladolid, y no porque no nos hubiera gustado hacerlo sino porque las fechas no nos cuadraban : Sonia de campamento con los Scauts 12 días, una boda familiar a mitad de mes en Valladolid...
    Lo cierto es que, al final, han resultado unas vacaciones alucinantes donde me ha encantado volver a  pasear con calma por la ciudad y disfrutarla, poco a poco, con mi familia. Aún nos han quedado muchas cosas por ver pero todo se andará, jejjeje.
    Esta vez no pasamos por el Campo Grande, de visita obligada en Otoño y Primavera, a ver los pavos reales y dar de comer a las ardillas, eso ya os lo enseñé en otra ocasión en que Sonia y Yo nos fuimos de viaje de chicas (ver aquí)
    Os invito a acompañarnos en este breve paseíto por una parte del centro, jejjeje. Cómo estamos en verano lo primero era ir en busca de un helado a la galería de "Las Francesas", aunque en esta ocasión no entramos a ver la exposición que en ese momento había.


    Salimos de allí y seguimos paseando por la calle Santiago en dirección hacia la Plaza Mayor donde, desde el cielo, vigila nuestros pasos aténtamente un negro Fénix.


    Pero antes de llegar a sus pies, a la izquierda de nuestro camino, nos encontramos con el Atrio y la Iglesia de Santiago



    Continuamos hasta llegar a la Plaza Mayor presidida por el Conde Ansúrez, fundador de la ciudad de Valladolid.


    Desde allí nos dirigimos a la Plaza Fuente Dorada y allí vemos la fuente, que ni mucho menos es dorada, jejjeje, siempre coronada por innumerables palomas calmando su sed.


    Y seguimos callejeando, paseando por la calles adyacentes hasta llegar a la Plaza de España. Lo primero que veremos será la Iglesia de La Paz, vulgarmente conocida como la iglesia del plantón por ser el lugar más común de encuentro de los jovenes, y no tan jóvenes. Aunque lo del plantón no tengo demasiado claro si es porque estás de pie hasta que llega la gente a la que esperas o por la cantidad de gente que se ha quedado plantado allí esperando jajjaja.


    La Plaza de España es, todos los días laborables por la mañana, el escenario de un gran mercado de frutas,verduras y flores que es digno de ver. Los domingos se convierte en el sitio propicio para que los niños, acompañados de sus padres, realicen un  intercambio de cromos. Lástima que fueramos por la tarde, aunque de este modo pudimos ver con todo detalle la fuente que se encuentra en el centro, entre las marquesinas. Una verdadera preciosidad que no para de girar.

    
    Y ya, casi sin luz para sacar fotos, de nuevo la vuelta a casa pasando por la plaza de Colón.

    
    Porque en Valladolid también estuvo Cristóbal Colón y también tenemos una estatua suya, jejjeje, no solo va a estar en Barcelona...
   Y hasta aquí llega este primer capítulo. Continuará...

Redescubriendo Valladolid II. Mayorga y su Museo del Pan

    Hacía mucho, pero mucho tiempo que quería visitar este museo, ya sabéis bien lo panarra que me estoy volviendo y quería intentar trasmitir esa pasión a mis chicos desde la base. Al principio todo fueron protestas por parte de ellos, pero era debido a que hacía muuuucho calor... hasta que entramos.


    El museo está ubicado sobre la antigua iglesia mudéjar de San Juan al que se ha añadido una estructura de hormigón para intentar evocar los antiguos silos de cereal. El museo en sí está ubicado en el cubo de hormigón y la iglesia está destinada para acoger el obrador, una sala de exposiciones, el comedor y la tienda del museo.


    Lo primero que nos encontramos es una exposición dedicada a la fiesta principal de Mayorga, la fiesta del Vítor. La fiesta consiste en la quema de más de mil pellejos de vino, cada 27 de septiembre, para conmemorar la llegada a su pueblo natal de las reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo, una de las principales figuras evangelizadoras de América, donde todos los vecinos, allá por el siglo XVIII, salieron a recibirlas cargados con antorchas.


    La visita comienza en la tercera planta, dedicada toda ella a los cereales donde pudimos conocer distintos tipos de grano a través de la vista (con grandes lupas), el tacto (metiendo los dedos entre los granos dentro de una vasijas de barro) y el olfato ( metiendo la nariz en los cajones destinados para ello) 


    También las múltiples variedades que hay de trigo, en la vida me hubiera podido imaginar que existieran tantísimos tipos, así como descubrir que el nombre cereal se lo pusieron los romanos en honor de la diosa Ceres, señora de los campos y diosa de la fecundidad y la agricultura, al cambiarle el nombre a la antigua diosa Deméter de los griegos.


     En esta planta hay una parte destinada a mostrarnos las herramientas más tradicionales con las que se han trabajado los cerales.


    También hay una reproducción a tamaño natural de un molino entre esta planta y la siguiente.


    La segunda planta está dedicada en su totalidad a la molienda, desde el molino más primitivo a los más modernos, incluida una alusión a El Quijote. 

    
    Por supuesto, muy presentes las maquetas de los molinos de viento en diferentes escalas, no podçia ser de otra manera, jejjeje.


    Una vez convertido el grano en polvo pasamos a conocer los distintos tipos de harinas.


    Y las herramientas del molinero.


    En la primera planta descubrimos todo lo referente a la panificación. Ahora nos encontramos con los hornos de cocción del pan y su evolución a través de la historia, desde el Neolítico hasta el siglo XX.


    Están representadas también las diferentes variaciones de panes que se cuecen tanto en estas tierras como en diferentes partes de España y del mundo. Estos son los más tradicionales de Valladolid.


    Si en las plantas superiores nos mostraban las herramientas tanto de los labradores como de los molineros ahora le llegó el turno de las herramientas relacionadas con la panadería.


    Y la reproducción, a tamaño natural, de una tahona tradicional con sus bandejas, útiles y, sobre todo, mucho mucho pan... aunque solo sea de atrezo, jejjeje.


    La planta baja es la de la cultura del pan, situado principalmente en el interior de la iglesia de San Juan, con refranes, curiosidades, dieta, valor nutritivo... y también su presencia en relación con la religión.


    Además de poseer un obrador en el cual, los fines de semana, se hacen talleres con los niños donde ellos se vuelven los protagonistas amasando su pan que, tras ser cocido, se llevan a sus casas. Lástima que nosotros fuéramos un día entre semana ya que no tuvieron la ocasión de poder realizarlo, en otra ocasión será ya que les entró el gusanillo panarra en el cuerpo, jajjaja.
    Lo que si nos prepararon, aunque tampoco era día para ello, ya que eramos un grupo de 8 y tenían las viandas fue una cata con diferentes tipos de pan, queso, embutido, aceite y, por supuestísimo, vino todo ello de la tierra.


    De la cata solo se puede decir una palabra... impresionante!!!
    Hay que destacar la amabilidad de las trabajadoras que atendían el museo, siempre dispuestas a despejar las posibles dudas que se te hubieran creado... aunque el museo es tan didáctico y tiene tal cantidad de audiovisuales que no había dudas que despejar.