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sábado, 16 de octubre de 2021

Pan de Campoo, sin amasado

    Aunque hace ya año y medio de que horneara este pan hasta hoy no me he dado cuenta de que no lo había publicado en el blog. Bueno, éste y otros cuantos, todos ellos horneados durante la pandemia, que intentaré, poco a poco, ir publicando. Además que no podía dejar de aportar una receta en este día, ya que hoy se celebra el Día mundial del pan.

    Fue el gran Daniel Jordà el que nos invitó a meter las manos en harina, descubriéndonos una gran variedad de panes de los que tradicionalmente se han horneado en nuestra geografía y que, gracias a la labor divulgadora de Ibán Yarza, están recogidos por este último en su libro "100 recetas de pan de pueblo" 

    El Pan de Campoo es un pan rústico y sencillo de la zona de Cantabria realizado tradicionalmente con un amasado suave, que en este caso nosotros realizamos a base de plegados, y cocido en horno de leña... evidentemente lo he cocido en el horno de casa, que ya quisiera yo tener un horno de leña para estos menesteres, jejjeeje.

    Y vamos ya Al barro!!!, como dice Jordà cuando empezamos con una receta... 


    Ingredientes :
    Prefermento
  • 100 g de harina panificable*
  • 60 g de agua
  • 0,2 g de levadura fresca (el tamaño de una lenteja pequeña)
    Masa final
  • 160 g del prefermento
  • 400 g de harina panificable*
  • 100 g de harina de espelta integral 
  • 350 g de agua
  • 10 g de sal
  • 1 g de levadura fresca
    *Use la harina de fuerza del Mercadona que es bastante flojita


    Preparar el prefermento la tarde anterior mezclando bien los ingredientes. Deberá fermentar durante unas 12-15 horas entre 20 y 25ºC.

    Al día siguiente, mezclar en un bol grande todos los ingredientes de la masa final, quedará una masa bastante pegajosa. Dejarla reposar, tapada, durante unos 15 minutos.

    Empezar a amasar realizando tandas de 3 ó 4 pliegues dejando reposar entre cada tanda unos 20-30 minutos. La masa irá cogiendo fuerza y empezará a subir. Tapar y dejar fermentar durante 2 horas y media o hasta que haya doblado su volumen.

    Volcar sobre una mesa enharinada, espolvorear bien la superficie de la masa y bolear muy ligeramente para evitar que se desgasifique. Colocar con cuidado sobre un papel de horno enharinado, cubrir con un paño limpio y dejar fermentar de nuevo de 60 a 90 minutos.

    Calentar el horno a 230ºC, con calor de arriba-abajo y una bandeja en la base del horno. 

    Justo antes de hornear, arrastrar el pan con el papel a una bandeja, apretar en el centro con la punta de los 5 dedos de una mano juntos, y hacer una greña circular alrededor del hueco creado. Meter a mitad de horno. Echar un vaso de agua hirviendo en la bandeja de la base y cerrar enseguida para no perder vapor.

    A los 10-15 minutos de cocción retirar la bandeja donde hemos echado el agua, bajar la temperatura del horno a 210ºC y continuar la cocción otros 35-40 minutos.

    Sacar y dejar reposar sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.


sábado, 9 de octubre de 2021

Cookies de nueces de macadamia, arándanos rojos y chocolate blanco

     Hoy es fiesta en Valencia y que mejor para celebrarlo que desayunar con algo rico rico de verdad. Una de las recetas que más me piden mis hijos que repita es la de estas galletas que les gustan tantísimo así que he pensado que estaría bien el tener publicado la receta aquí en el blog.


     Ingredientes :
  • 125 g de mantequilla
  • 125 g de azúcar fina
  • 1 huevo L
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
  • 50 g de nueces de macadamia
  • 50 g de arándanos rojos secos
  • 75 g de pepitas de chocolate blanco
  • 195 g de harina 
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/8 de cucharadita de sal

    Tamizar la harina junto a la levadura, el bicarbonato y la sal y reservar. Partir las nueces en trozos grandes y reservar.

    Batir la mantequilla junto al azúcar hasta que esté cremoso. Añadir el huevo y mezclar bien. Cuando la crema esté homogénea echar la vainilla y seguir batiendo hasta que esté totalmente integrada a la mezcla. Agregar la mezcla de harina y remover con la ayuda de una lengua de cocina hasta que esté casi integrada, entonces añadir la nueces, los arándanos y el chocolate y seguir envolviendo la mezcla hasta que todo esté uniformemente repartido.

    Cubrir con plástico de cocina y refrigerar, por lo menos 1 hora, para que endurezca un poco.

    Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo.

    Hacer bolas con la masa, de tamaño aproximado al de una nuez, e ir depositándolas sobre bandejas cubiertas con papel, dejando sitio entre ellas para que al hornearlas no se toquen y queden pegadas las unas a las otras. 

    Hornear, a media altura, alrededor de 12 minutos, justo hasta que los bordes comiencen a dorarse. Sacar y dejar reposar en la bandeja de 5 a 10 minutos, en caliente se rompen con mucha facilidad. Pasar a una rejilla hasta que terminen de enfriarse.


    Una vez frías se conservan perfectamente durante unos días guardadas en un bote hermético. Aunque no sabría deciros cuantos porque en mi casa vuelan. Nunca duran más que un par de días.


sábado, 2 de octubre de 2021

Shakshuka

     Hacía mucho que no preparaba nada de Yotam Ottolenghi y ya tenía mono. Así que hoy os traigo una verdadera delicatessen, una shakshuka, receta sacada de uno de sus libros, pero en versión reducida ya que esta sartén que veis nos la hemos comido tres personas para cenar.


    Éste es un plato muy popular en los países del norte de África, aunque parece ser originario de Túnez, que admite muchas variaciones. De hecho es bastante parecido a unos huevos con pisto pero con algunas variaciones, fundamentalmente por las especias que tiene.


    Ingredientes :
  • 1/2 cucharadita de comino en grano
  • 80 ml de aceite de oliva suave
  • 1 cebolla grande
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento amarillo
  • 2 cucharaditas de azúcar moreno
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharada de perejil picado
  • 1 cucharada de cilantro picado + para espolvorear
  • 400 g de tomate triturado
  • 1 sobrecito de azafrán molido
  • 1 pizca de cayena
  • 3 huevos L
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo


    Cortar la cebolla en rodajas y los pimientos en tiras de unos 2 cm.
    En una sartén grande tostar el comino  en grano a fuego fuerte hasta que comience a dar olor. Añadir el aceite y la cebolla y saltear unos 5 minutos. Agregar los pimientos, el azúcar y las hierbas y dejar cocinar hasta que esté ligeramente dorado. Espolvorear el azafrán por encima y darle unas vueltas teniendo cuidado de que no se queme.
    Agregar los tomates y la pizca de cayena. Bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar durante unos 15 minutos, removiendo y añadiendo agua de vez en cuando para que no se quede demasiado seco, tiene que tener la consistencia de una salsa. Rectificar de sal si hiciera falta.
    Retirar el laurel, separar un poco los ingredientes y hacer tres huecos. Verter en cada hueco la clara de cada uno de los huevos, tapar y dejar cuajar ligeramente. Poner una yema encima de cada clara semicuajada. Salar ligeramente, volver a tapar y dejar cocinar hasta que estén cuajadas las claras y las yemas fluidas. 
    Espolvorear un poco de cilantro por encima y servir enseguida.


     Nosotros solemos comer este plato como cena pero, en los países de origen, también se consume como desayuno y normalmente es servido en tajine o en sartén de hierro.


     Fuente : "El gourmet vegetariano" de Yotam Ottolenghi

viernes, 24 de septiembre de 2021

Flammkuchen

         Justo en estas fechas, Munich debería estar inmersa en su celebración más divertida y popular : el Oktoberfest pero, de nuevo, se ha tenido que volver a cancelar por el maldito bicho. Eso no quiere decir que no podamos rendirle un pequeño homenaje preparando algo en nuestra propia casa, algo tan delicioso para acompañar a una cerveza como una buena porción de flammkuchen

    Vale, podéis replicarme diciendo que ésta no es una receta bávara. Además tendríais toda la razón si argumentarais que es mas bien de sus vecinos alemanes del Baden, Palatinado y Saarland, o incluso de la Alsacia y la Mosela francesas, ya que de esas zonas es de donde es originaria esta maravilla, pero no me negaréis que es el complemento ideal a una cervecita de esas que sirven en el festival... además de que, en este momento, se ha hecho tan popular en todo el país que se puedes encontrar fácilmente.

    El nombre de esta preparación viene a significar "torta en las llamas" siendo flamm fuego o llamas y kuchen torta o pastel.

    Ingredientes :

  • 1 base de pizza rectangular (260g)
  • 1 cebolla morada
  • 150 g de bacon ahumado
  • 200 ml de crema agria 
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molido

    Calentar el horno a 250ºC, con calor de arriba-abajo. Preparar una bandeja forrándola con papel y reservar.

    Pelar la cebolla y cortarla en juliana. Partir el bacon en tiras finas. Poner la crema agria en un bol y salpimentar ligeramente, reservar. Estirar un poco la masa, ya que cuando salga del horno deberá estar bien fina y crujiente. Untar la superficie, sin llegar a los bordes, con la crema agria preparada y colocar la cebolla y el bacon por encima, procurando repartirlos uniformemente.

    Hornear, a media altura, durante unos 15 minutos o hasta que los bordes estén dorados. Sacar y servir bien caliente.

    Lo normal es presentarla sobre el mismo papel donde se ha horneado encima de una tabla de madera y comerla como una pizza, cortada en trozos con la mano.  

sábado, 18 de septiembre de 2021

Brownie de limón o lemonies. Hoy cocina Vivi cumple 11 años

     Hola, hay alguien por aquí??  

    Después de un largo periodo de reposo en el blog, vuelvo a la carga con fuerzas renovadas y muchas muchísimas ganas de traeros nuevas recetas, que espero que os gusten tanto como a mí. Y no podía elegir una fecha mejor para retomar las publicaciones que el día de hoy, en el que el blog cumple 11 añitos de vida


     Por supuesto que en fecha tan señalada toca algo dulce pero, como aún está haciendo bastante buen tiempo para pasarme todo el día en la cocina, he preferido traeros algo que no lleva demasiado trabajo y no por ello deja de ser una verdadera delicatessen. Y es que ha mí me pirra todo lo que sea de limón y esto es una puritita delicia cítrica.

    Ingredientes :

  • 150 g de chocolate blanco
  • 100 g de mantequilla
  • 2 huevos L
  • 120 g de harina
  • 40 ml de zumo de limón
  • 70 g de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • Ralladura de 1 limón
    Para el glaseado :

  • 4 cucharadas de leche
  • 120-150 g de azúcar glass*
    *La cantidad dependerá de cómo queráis de denso el glaseado. El mío está hecho con 120 g aunque en la receta original nos proponen usar los 150 g.

    Engrasar el molde elegido y cubrirlo con papel de horno. El molde que yo uso es de 21x18cm. Calentar el horno a 170ºC, con calor de arriba-abajo.

    Derretir en el microondas, a pequeños golpes de calor, el chocolate y la mantequilla. Dejar templar mientras tamizamos la harina junto a la pizca de sal. Poner en un bol el azúcar y la mitad de la ralladura de limón y trabajar con la punta de los dedos para que el primero se impregne bien del aroma del segundo. Añadir los huevos y batir hasta que la mezcla blanquee y haya duplicado su volumen. Verter el zumo y la mezcla de chocolate y mantequilla y remover, a velocidad baja, hasta que la crema esté uniforme. Agregar la harina e integrar con una espátula con movimientos envolventes. Cuando esté homogéneo, echar en el molde y hornear, a media altura, durante unos 30 minutos. 

    Una vez pasado ese tiempo, sacar y dejar enfriar sobre una rejilla, sin sacar del molde. Cuando esté totalmente frío prepararemos el glaseado echando poco a poco la leche en el azúcar glass removiendo  bien hasta que tenga la textura deseada. Regar con el glaseado y, antes de que se seque éste, espolvorear por encima el resto de la ralladura de limón. Dejar que endurezca un poco el glaseado antes de retirar del molde y, entonces, ya podéis cortarlo en porciones.

    Os aseguro que, si no llega a ser porque tenía que hacer las fotos, me hubiera zampado las porciones de esa tablilla yo solita porque, y no es porque no tenga abuelas, ha quedado "pa morirse del gusto"

    Fuente : My karamelli

miércoles, 23 de junio de 2021

Coca Coulant de Daniel Jordà. La coca solidaria de 2020

    Este año tenía pensado subir otra coca de San Juan al blog pero al final se me ha echado el tiempo encima y, como ya no me daba tiempo a publicarla antes de este señalado día, no me he podido resistir a traeros, por fin, la que preparé el pasado año con la receta que Daniel Jordà nos proporcionó en su #masterpanarra de IG. Y menuda manera rica de celebrar San Juan ¿no os parece?  Además de estar espectacularmente deliciosa, el saber que estaba pensada para recaudar fondos para colaborar en la investigación del Covid-19 en niños y embarazadas del Hospital Sant Joan de Deu de Barcelona desde luego hizo que supiera muchísimo mejor.


    Como todo lo que hace Daniel esta coca está pensada para hacer con mimo, dedicándole el tiempo necesario para que la masa adquiera todos los aromas. Si queréis ver en acción al maestro sólo tenéis que pasar por su cuenta de YouTube o su perfil de Instagram.
    Pero voy a dejarme de palabrería y vamos al lío o mejor, como él bien dice : "vamos al barro" Eso sí, que sepáis que yo reduje su receta a la mitad.


   
Ingredientes :
    Para el prefermento
  • 75 g de harina
  • 38 g de agua
  • 0,2 g de levadura fresca
    Para la masa
  • Todo el prefermento
  • 250 g de harina de fuerza
  • 57 g de azúcar
  • 5 g de sal
  • 80 g de huevos
  • 90 g de mantequilla en pomada
  • 37 g de leche
  • 12 g de levadura fresca
  • la piel de media naranja rallada
  • 12 g de ron de caña
    Además
  • Huevo batido para pincelar
  • Piñones
  • Nocilla
  • Dulce de leche
  • Rodajas de naranja confitada
  • Sirope de chocolate
  • Crema pastelera
  • Cerezas confitadas


    Lo primero mezclaremos los ingredientes del prefermento y dejaremos que leve durante unas 12 horas a temperatura ambiente.
    Cuando el prefermento esté bien activo mezclaremos todos los ingredientes y haremos un amasado enérgico, con amasado francés, para que se integren bien. Dejar reposar 20 minutos, tapado en un bol.
    Pasado este tiempo seguir con el amasado francés hasta que la masa esté bastante cohesionada. Volver a poner en el bol, tapar y llevar a la nevera. Dejar reposando unos 35 minutos para que baje la temperatura de la masa y sea más manejable. Volver a amasar enérgicamente durante un par de minutos, tapar y darle un reposo de 10 minutos para que se relaje.
    Pasados ese tiempo Hacer un pliegue de pañuelo y bolear. Rociarle un poquito de aceite por encima, extenderlo por toda la superficie y colocarlo en un bol,tapar a piel. Dejar reposar 10 minutos antes de llevar de nuevo a la nevera hasta el día siguiente.
    Al día siguiente, sacar de la nevera y dejar atemperar durante unos 30 minutos antes de dividir la masa. Hacer 9 trozos de 40 g y con la masa que sobra haremos una bola. Con esta bola, dándole forma de batard, formaremos una coca alargada.
    Para la coca coulant bolearemos los trozos de masa de 40 g. En un molde, de 15 cm de diámetro y 5,5 de alto, poner papel en la base. Poner una de las bolas en el centro y aplastar ligeramente. Rodear con las otras 8 bolas colocándolas bien juntas. Pincelar con el huevo. Dejar fermentar, tapado, hasta que casi triplique el tamaño de las bolas, unos 30 minutos.
    Mientras fermenta la coca coulant, pasaremos la coca alargada a una bandeja cubierta con papel, la regaremos con un hilo de aceite y la chafaremos con los dedos dándola forma. Pincelaremos con huevo y decoraremos. Daniel la decoró con almendra laminada y tiras de piel de naranja pero yo lo hice, como podéis ver en la foto, con cordones de crema pastelera, piñones y cerezas confitadas. Dejar fermentar tapada hasta que doble, sobre una hora.
    Calentar el horno a 170ºC, con calor de arriba-abajo.
    Volver a chafar la parte central y colocar un churro de papel de horno enrrollado en el centro para que quede hueco para el relleno. Pintar de nuevo con huevo, espolvorear con un puñado de piñones y hornear, sin vapor, unos 25 minutos.
    Hornear también la coca alargada a esa temperatura hasta que esté dorada, de 15 a 20 minutos.
    Dejar enfriar sobre una rejilla.
    Retirar el papel del centro de la coca coulant y rellenar el hueco que queda con un poco de nocilla, dulce de leche y de nuevo más nocilla. Colocar media dodajas de naranja confitada y regar con un hilo de sirope de chocolate.

    Fuente : Daniel Jordà

martes, 15 de junio de 2021

Tajine de cordero con nísperos caramelizados a la miel

    Cuando el año pasado preparé la confitura de nísperos y hierbabuena, receta de La nueva Cocina Marroquí, además de ésta encontré también otras cuantas preparaciones con mzah, recordar que así es como se llaman los nísperos en Marruecos. Pero, desgraciadamente, la temporada de esta fruta es bien corta y no logré encontrar ni uno más en el mercado, así que se me quedaron pendientes por hacer. Y este año, entre que me he dormido en los laureles y estoy teniendo serios problemas con el ordenador, casi no llego a ponerle remedio. Pero bueno, más vale tarde que nunca así que, aquí os traigo la que creo será única receta con nísperos en este año... y gracias a que me han prestado un ordenador para poder hacerlo.
    En una de las recetas que antes os comentaba mencionaban el "tajine de cordero con mzah" como un plato muy típico argelino pero lo cierto es que, a pesar de buscar y buscar, no había encontrado ni la receta ni ninguna referencia a ella por ningún sitio. En un arranque de inspiración se me ocurrió buscarlo escrito en francés y, voilá, allí estaba y no una sola publicación sino varias; así que cogiendo un poco de unas y otro poco de otras éste es el tajine que he preparado.


    Ingredientes :
    Para el cordero
  • 750 g de pierna de cordero lechal
  • 50 g de mantequilla clarificada
  • 1 palito de canela
  • 1/4 de cucharadita de canela en polvo
  • 1/4 de cucharadita de jengibre en polvo
  • 1 sobrecito de azafrán en polvo
  • 1 cebolla roja
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Pimienta negra de molinillo, recién molida 
  • 1/2 cucharada de agua de azahar
  • 3 cucharadas de miel de acacia
  • 2 cucharadas de cilantro fresco picado
  • Semillas de sésamo tostado
    Para los nísperos caramelizados a la miel
  • 12 nísperos
  • 2 cucharadas de miel
  • 1 chorrito de zumo de limón
  • 50 ml de agua
  • 1 cucharada de agua de azahar

    Cortar la carne en trozos pequeños, retirando parte de la grasa y la ternilla. Rallar la cebolla.
    Poner en una cazuela de fondo grueso, la mantequilla. Llevar a fuego medio y, cuando se haya derretido ésta, echar el jengibre y el azafrán y remover, teniendo cuidado de que no se quemen, hasta que comiencen a desprender olor. Entonces añadir la cebolla y, cuando quede una pasta casi seca, agregar la carne, removiendo de vez en cuando para que se selle y se impregne con la pasta por todos lados.
    Verter agua, sin que llegue a cubrir la carne por completo. Añadir el palo de canela, la canela en polvo, 1 cucharada de cilantro picado y 2 cucharadas de miel. Salpimentar, tapar y dejar cocinar, a fuego lento, hasta que la carne esté tierna. El tiempo dependerá de como sea la carne de tierna pero, probablemente, no será inferior a 1 hora.
    Mientras prepararemos los nísperos caramelizados.
    Pelar los nísperos, partirlos por la mitad y retirar los huesos y las telenas que los cubren. Poner en un cazo y regar con el chorrito de limón para que no se oxiden. Poner a fuego medio y añadir el agua. Dejar cocer hasta que esté casi consumida y los nísperos estén blandos pero no deshechos. Regar con la miel y el agua de azahar y cocinar otros 5 minutos más, removiendo para que queden bien cubiertos y no se peguen.
    Cuando el cordero esté tierno, yo lo tuve 1 hora y 1/2, retirar con cuidado la carne colocándola en el centro del tajine. Acomodar los nísperos rodeando la carne. Volver a llevar la cazuela con la salsa al fuego, regar con el agua de azahar y la otra cucharada de miel y dejar reducir hasta que coja cuerpo y esté espesa y brillante. Regar con ella la carne de cordero y espolvorear con las semillas de sésamo y el resto del cilantro picado.
    Servir enseguida.
  

    No sé si se parecerá demasiado al que debe ser el tajine original argelino pero os aseguro que, desde luego, ha quedado rico rico. Por lo menos a mis fieras les ha encantado... claro, que siendo cordero, era fácil acertar con ellos, jejjeje.

    
    Es más, gusto tanto que me las vi y me las deseé para que me dejaran algo de carne y poder sacar las fotos, por eso no hay demasiada carne y sí bastantes nísperos que les hicieron menos gracia, jejjeje.