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jueves, 25 de agosto de 2022

Panna cotta de vainilla con sirope de frambuesa y albahaca

    Seguimos con el tour vacacional virtual que, en esta ocasión, nos lleva hasta la bella Italia a degustar uno de sus postres más internacionalmente conocidos y que está absolutamente delicioso. Y no me refiero al Tiramisú, aunque también sea harto conocido fuera de sus fronteras, sino a la panna cotta.

    La panna cotta, que traducido del italiano sería nata cocida, es un postre típico de la región del Piamonte. En su origen no se utilizaba gelatina para que cuajara sino huevos lo que hacía necesario aumentar la temperatura y un mayor tiempo de preparación. Lo más normal es servirla desmoldada, como si de un flan se tratara, pero yo he optado por presentarla en vasitos individuales que también quedan muy monos ¿no os parece?

    Aunque puede hacerse de multitud de sabores pero yo me he decantado, en esta ocasión, por la más tradicional y sencilla de todas ellas, la de vainilla con un toque de frutos rojos. En mi caso con un sirope de frambuesa al que le he dado un toque distinto, y también muy italiano, añadiendo unas hojas de albahaca en su preparación.

    Ingredientes :

    Para la panna cotta 

  • 500 ml de nata de montar (35% de M.G.)
  • 65 g de azúcar
  • 4 hojas de gelatina (equivalentes a unos 6 g en polvo)
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
    Para el sirope de frambuesa y albahaca

  • 250 g de frambuesas
  • 30 g de azúcar
  • 2 cucharadas de agua
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 3 ó 4 hojas de albahaca

    Para preparar la panna cotta lo primero que tendremos que hacer es hidratar la gelatina, para ello sumergirla hoja a hoja en un platito con agua fría y dejar reposar unos 10 minutos.

    Poner a calentar a fuego medio, en un cazo, la nata junto al azúcar y la vainilla y, cuando empiece a hervir retirar del del fuego. Estrujar la gelatina entre los dedos, para retirar todo el agua posible, añadirla al cazo y remover con una varilla hasta que esté totalmente disuelta. 

    Repartir la mezcla entre los vasitos y dejar templar antes de meter en la nevera. Necesitará por lo menos 6 horas para que cuaje por completo.

    Para preparar el sirope poner todos los ingredientes en un cazo, reservando alguna frambuesa para decorar los vasitos, y dejarlo cocer a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, durante unos 10 minutos. Pasado ese tiempo colar, para retirar las semillas de las frambuesas y las hojas de albahaca, y dejar enfriar.

    Sólo quedará repartir el sirope en los vasitos sobre las panna cottas y volver a llevar a la nevera durante un rato para que éste último coja algo de cuerpo. 

    A la hora de servir decorar con las frambuesas reservadas y unas hojitas de albahaca fresca.

    Con esta última foto no os digo nada y os lo digo todo... si me descuido no me dejan ni una, jejjeje.

lunes, 15 de agosto de 2022

Empanadillas especiadas de cordero y orejones. Masa india

    Seguimos de viaje virtual, así que cogeremos nuestro equipaje para encaminarnos al aeropuerto ya que hoy nos vamos a alejar un poco más. Nos vamos a la India a deleitarnos con unas empanadillas que son una verdadera exquisitez.

    Y la razón por la que nos dirigimos a la India es porque hoy se celebra el Día de su Independencia

    El 15 de agosto de 1947 es entregado el documento donde se proclama su independencia al primer ministro indio Jawaharlal Nehru , tras haber dividido previamente Lord Mountbatten, el último virrey de la India, el Raj británico en dos estados : la Unión India (de mayoría hindú) y Pakistán (de mayoría musulmana) 

    Para la masa india :

  • 500 g de harina
  • 5 g de sal
  • 200 g de mantequilla derretida
  • 2 cucharaditas de zumo de limón
  • 2 cucharaditas de alcaravea
  • 90 ml de agua tibia
    Para el relleno :

  • 400 g de carne de cordero picada
  • 1/2 cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo 
  • 1 cm de raíz de jengibre fresco
  • 2 cucharadas de pimiento verde picado*
  • 1 pizca de cayena en polvo*
  • 2 cucharadas de hojas de cilantro picado
  • 1 bouquet garní
  • 1 y 1/2 cucharaditas de garam masala (casero o comprado)
  • 1 y 1/2 cucharaditas de semillas de cilantro
  • 1 y 1/2 cucharaditas de semillas de comino
  • 50 gramos de orejones
  • 1 cucharada de harina
  • 1 y 1/2 cucharadas de agua
  • 1 cucharadita de sal
    Para el bouquet garní de cuatro especias :

  • 2 clavos de olor
  • 1 vaina de cardamomo negro (o 3 vainas de cardamomo verde)
  • 5 cm de rama de canela
  • 1 hoja de laurel
    * En la receta original lleva una guindilla verde pero como yo no tenía le puse el pimiento y la cayena

    Envolver las especias del bouquet garní en una gasa, cerrando ésta con hilo de cocina para formar un atadillo. De esta manera se podrá localizar para retirarlas cuando convenga.

    Pelar y picar la cebolla, el pimiento y la raíz de jengibre muy finos. Machacar en un mortero el jengibre picado junto al ajo hasta obtener una pasta. Partir los orejones en cubitos muy pequeños y reservar. 

    Poner las semillas de comino y de cilantro en una cazuela de fondo grueso y tostar, a fuego medio, hasta que comiencen a dar olor. Añadir un vaso de agua. la carne picada y el bouquet garní y terminar de cubrir con agua, hasta que esté 1cm por encima de la carne. Poner a fuego medio y, cuando comience a hervir, dejar cocinar 40 minutos, removiendo de vez en cuando.

    Mientras cuece prepararemos primero la masa india. Colocaremos la harina y la sal en un bol. Incorporar la mantequilla y el zumo de limón y trabajar con las puntas de los dedos hasta que tenga la textura de las migas de pan. Añadir las semillas y la mitad del agua amasando hasta que se haya integrado . Ir agregando poco a poco el resto del agua, mientras seguimos amasando, hasta obtener una masa blanda, manejable y que no se pegue a los dedos. Envolver con un paño húmedo y dejar reposar durante unos 20 minutos. 

    Añadir la cebolla, el pimiento, la pasta de ajo y jengibre y los orejones. Salar y agregar el garam masala y la pizca de cayena. Dejar cocer, a fuego lento y removiendo de vez en cuando, hasta que el líquido se haya consumido, unos 15 minutos más o menos. Dejarlo enfriar a temperatura ambiente, retirar el bouquet garní e incorporar el cilantro picado.

    Formar un engrudo con la cucharada de harina y la cucharada y media de agua. Reservar.

    Dividir la masa en dos, reservando una de las mitades cubierta con el paño húmedo. Extender, con ayuda de un rodillo, hasta que tenga un grosor muy fino. Cortar círculos de unos 10cm de diámetro con un cortapastas. Retirar la masa sobrante, hacer una bola con ella, volver a extender y cortar más círculos. Repetir hasta terminar con la masa.

    Colocar en el centro de cada círculo 1 cucharada del relleno. Poner con el dedo un poco del engrudo preparado en el borde de la masa y doblar por la mitad, presionando el borde con fuerza hasta que quede bien sellado. Rellenar y sellar el resto de los círculos cortados. Repetir el proceso con el resto de la masa reservada hasta acabar con todos los ingredientes.

    Freír las empanadillas a fuego medio, en una sartén con abundante aceite, de pocas en pocas, durante unos 3 ó 4 minutos por cada lado, hasta que la masa esté dorada, colocándolas sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa. Servir.

    Estas empanadillas están tan ricas frías como calientes así que no os preocupéis si sobrara alguna, lo cual dudo porque están tan absolutamente divinas que se comen sin sentir.

    Fuente : Adaptada del libro Mi primer libro de cocina india de Amandip Uppal

miércoles, 10 de agosto de 2022

Serradura portuguesa

    Estas próximas semanas de agosto Hoy cocina Vivi va a viajar un poquito, aunque virtualmente porque a mí, este año, me toca trabajar, jejjeje. En este primer destino no nos vamos a alejar demasiado ya que nos vamos a un país vecino : Portugal. Allí vamos a deleitarnos con un postre sencillo, con tan sólo 3 ingredientes, y muy rápido de preparar, en poco más de 15 minutos lo tendremos listo.

    También llamado pudding de Macao no se tiene muy claro si se creó en Portugal y se llevó a la que fuera colonia portuguesa en Asia o al revés y el postre fue traído de allí a nuestro país vecino. Lo que sí está claro es que el nombre se debe a la semejanza de las capas de galletas trituradas con el serrín.

    Ingredientes :

  • 300 ml de nata (35% de materia grasa)
  • 150 g de leche condensada
  • 100 g de galletas maría

    Meter las galletas dentro de una bolsa de zip y, pasando un rodillo por encima, triturarlas hasta tener un polvo fino. Reservar.

    Poner la nata muy fría en un bol y montar con la varilla eléctrica hasta que tenga picos suaves. Incorporar la leche condensada poco a poco con movimientos envolventes, con ayuda de una espátula, procurando que la nata no se baje demasiado, hasta que la crema esté uniforme. Meter en una manga.

    Para montar los vasitos ir poniendo una capa de crema y encima otra de galletas trituradas. Repetir la operación un par de veces, terminando siempre por una capa de galletas. Refrigerar 1 hora por lo menos antes de degustar.

    No me diréis que no son fáciles y rápidos de preparar estos vasitos. Pues os aseguro que tardan mucho menos en desaparecer porque ricos están hasta decir basta. Vamos, que si te descuidas, no te dejan ni las migas... y nunca mejor dicho, jejjeje.

martes, 2 de agosto de 2022

Ajoblanco de cerezas. Receta con Thermomix

    Comienza agosto y el calor sigue apretando. Sí, ya sé que en verano es lo que toca pero tanto tanto y tantos días seguidos no hay quien lo resista. Lo mejor para refrescarse es tomar comidas fresquitas y, es por eso que, hoy os traigo esta maravilla. 

    No podía dejar pasar mucho tiempo en preparar esta delicia ya que a la temporada de cerezas no le queda demasiado para llegar a su fin y no quería que me pillara el toro. Y casi no puedo hacerla porque cada vez que compraba cerezas todos en casa empezaban a picotear y desaparecían como por ensalmo. Esta vez las tuve que esconder y aún así, si me descuido, me vuelven a dejar sin ellas. Así que, por eso. tuve para preparar menos cantidad y lo puse en vasitos como aperitivo. Yo os pongo las cantidades que utilicé pero podéis doblarlas si lo queréis utilizar como primer plato.

    Aunque la receta está preparada en Thermomix no hay ningún problema en poder triturarla con una batidora, eso sí, un poquito potente para que quede fina. 

    Ingredientes :

  • 50 g de miga de pan del día anterior
  • 200 g de agua
  • 50 g de almendras crudas peladas
  • 150 g de cerezas deshuesadas + algunas para decorar
  • 1 diente de ajo pequeñito
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 35 g de aceite de oliva virgen extra + para decorar
  • 50 g de cubitos de hielo
  • 15 g de vinagre de frambuesa*
  • 1/4 de cucharadita de cebollino fresco picado para decorar
    *En la receta original el vinagre que ponen es de Jerez pero yo le puse de frambuesa que me parece que le iba genial

    Lo primero pondremos a remojo las almendras la noche anterior, eso hará que se ablanden favoreciendo su trituración.

    Poner en un bol el pan y la mitad del agua. Reservar.

    Poner en el vaso de la Thermomix las almendras, las cerezas, el ajo y la sal. Triturar 15 seg. vel.6. Añadir la miga remojada y el aceite y triturar otros 15 seg, vel.6. Incorporar el resto del agua el hielo y el vinagre y programar 2 min. vel.10. 

    Echar en un recipiente hermético y refrigerar hasta el momento de servir ya que deberá estar muy frío. 


    Repartir entre los vasitos, regar con un hilo de aceite, adornar con alguna media cereza y espolvorear con un poco de cebollino picado. Servir enseguida y preparaos para disfrutar de lo lindo.

    Fuente : Cookidoo

lunes, 25 de julio de 2022

Tarta de Santiago

    No podía dejar pasar otro año sin dejar en el blog la tarta que hoy, día de Santiago, es tradicional en Galicia. No se sabe muy bien cuando se introdujo la almendra en aquellos parajes pero ya en 1577 Pedro de Porto fue agasajado, en una visita a la Universidad de Santiago, con una torta real, que no era sino un bizcocho de almendra. Sin embargo, las primeras recetas fiables de la tarta de almendra con estas proporciones proceden de las notas gastronómicas de Luis Bartolomé de Leybar en 1838

    Lo de marcar la silueta de la Cruz Compostelana en su superficie es bastante posterior cuando, en 1924"Casa Mora" empezó a personalizar sus tartas con ella. Tuvo tanto éxito que, a partir de entonces, se extendió la costumbre y ya no hay Tarta de Santiago que se precie que no la lleve, tanto en Galicia como en el resto de España.

    (Fuente: Wikipedia)

    El 3 de marzo de 2006 la receta de la Tarta de Santiago entró a formar parte  de la Indicación Geográfica Protegida la cual determina su forma y composición exacta.

    Yo he respetado, más o menos, las proporciones, aunque he reducido un poco la cantidad de azúcar y, para nosotros, tiene el dulzor justo. Lo que no he respetado, como podéis comprobar en las fotos, ha sido la forma, ya que me enamoré de éstas preparadas en conchas desde que se las vi a Kanela y Limón en su blog y en su libro.

    La receta es muy fácil y muy muy rápida de preparar. Vamos que me ha costado más el fabricarme la Cruz Compostelana con la medida justa para las conchas que yo tenía que lo que han tardado en hacerse las tartitas, jejjjeje.

    Ingredientes :

  • 2 huevos L
  • 125 g de almendra molida
  • 100 g de azúcar
  • Ralladura de 1/2 limón
  • 1 pizca de sal
  • Azúcar glass

    Calentar el horno a 180ºC, con calor de arriba-abajo. Engrasar las conchas con spray desmoldante y repasar con un pincel para que se reparta bien por entre las estrías. Reservar.

    Poner el azúcar en un bol, añadir la ralladura y mezclar pellizcándolo con los dedos para que el azúcar se impregne bien con el aceite del limón. Agregar los huevos y batir con una varilla de mano hasta que comience a estar espumoso pero sin meterle demasiado aire a la mezcla.

    Echar la almendra y la pizca de sal y remover hasta integrar. Ir poniendo la masa en las conchas, sin llenarlas por completo, con ayuda de un cacillo pequeño, e ir colocándolas sobre una bandeja de horno. Yo las puse alternas sobre los agujeros de un molde de magdalenas para que no se volcaran y tuvieran una base estable.

    Meter un poco más bajo de mitad de horno, en la segunda altura empezando por abajo de las cinco que tiene, y hornear durante unos 20 minutos o hasta que al pinchar con una aguja salga limpia.

    Dejar enfriar por completo sobre una rejilla. 

    Una vez frías por completo poner la plantilla encima y espolvorear generosamente con azúcar glass. Retirar con mucho cuidado la plantilla. Repetir en cada concha.

    Con estas cantidades sale masa para preparar 6 conchas.

martes, 19 de julio de 2022

Mejillones con vinagreta

    Como lo prometido es deuda, de nuevo os traigo receta con la vinagreta que preparé en la entrada anterior. Otra receta super sencilla, deliciosa y que no lleva demasiado tiempo de estar en la cocina... que con estos calores que tenemos es bastante de agradecer ¿no os parece?

    Ahora que estamos en temporada de mejillones os animo a prepararlos en casa que seguro que la receta subiría del nivel delicioso al delicatessen pero yo estoy muy muy vaga y estar un rato de más en una cocina a casi 30º no s lo que se dice apetecible. Así que me he decidido por tirar de mejillones ya cocidos y congelados, que no es lo mismo pero tengo que reconocer que tampoco están tan mal.

    Por lo que va a ser una de las recetas más rápidas de preparar del mundo mundial, esto sí que es ser una receta exprés, jejjjejeje. Claro que si los mejillones los compráis frescos tampoco os va a llevar mucho tiempo el cocerlos, y más si están limpios. 

    Ya paro y voy con la preparación, que me lío a hablar y se me va el santo al cielo.

    Ingredientes :

  • Mejillones cocidos congelados
    Para la vinagreta :

  • 25 g de pimiento rojo
  • 25 g de pimiento verde
  • 25 g de pimiento amarillo
  • 25 g de cebolleta
  • 25 g de pepinillos en vinagre
  • 25 ml de vinagre de manzana
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de sal


    Dejar descongelar los mejillones dentro un colador para que pierdan el agua que pueda tener. Para preparar la vinagreta, lavar y secar los pimientos y limpiar la cebolleta. Cortar todos los ingredientes de la vinagreta en cuadraditos pequeños, más o menos del mismo tamaño, e ir echándolos en un bol. Sazonar, verter el vinagre y el aceite y remover con un tenedor hasta que la salsa emulsione. 
    Añadir los mejillones descongelados escurridos y mezclar con cuidado para que no se rompan. Tapar el bol con plástico y dejar reposar en la nevera, por lo menos media hora, para que se mezclen bien todos los sabores.

    Maridados con una sidra o un buen vino blanco bien fríos seguro que será un entrante perfecto para cualquier ocasión especial. 

    Ya me despido hasta la próxima entrada, que lo más seguro es que sea dulce. Y como diría Julia Child: Bon Appétit!!!


jueves, 7 de julio de 2022

Puerros con vinagreta

    Ya estoy de nuevo por aquí... que creo que ya iba siendo hora, jejjeje.

    El final de la primavera y principio del verano, aunque sea uno de los periodos del año que más me gustan, me dejan para el arrastre física y anímicamente con su inestabilidad en las temperaturas y continuo cambio de presiones y esto se ve reflejado en las publicaciones del blog... o mejor debería decir en las NO publicaciones del blog. Además este año se han juntado las jubilaciones de varios compañeros y el inminente traslado de residencia de otros cuantos y, aunque me alegro infinito por ellos, esto está haciendo que cambien muchas cosas a mi alrededor y, a mí, me cuesta mucho muchísimo asimilar los cambios. Pero ¿qué le vamos a hacer? Ésta es una de las muchas cosas que implica el ir haciéndose mayor...

    Uy, uy, uy, que me parece que me estoy poniendo demasiado trascendental así que, como éste es un blog de cocina, ya paro y me centro en darle caña a los fogones que es de lo que debe tratarse aquí.

    En esta primera entrada del verano voy a retroceder en el tiempo para traeros una de las recetas que se hacían en casa de mi madre cuando empezaba a apretar el calor. Unos deliciosos puerros con vinagreta.

    Esta delicia, además de ser sumamente sencilla, es de esas recetas que no os llevará demasiado tiempo de cocinado ni preparación y, como además puede dejarse hecha de antemano, es ideal como cena para esas calurosas noches donde para nada apetece estar demasiado tiempo delante de los fogones pasando calor.


     Ingredientes :

  • 5 ó 6 puerros medianos
  • Sal
  • Agua para cocerlos
    Para la vinagreta :

  • 25 g de pimiento rojo
  • 25 g de pimiento verde
  • 25 g de pimiento amarillo*
  • 25 g de cebolleta
  • 25 g de pepinillos en vinagre
  • 25 ml de vinagre de manzana
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de sal
    *En casa de mi madre no se le ponía, de hecho no creo ni que se pudiera encontrar en las tiendas tan fácilmente como ahora, aunque a mí me parece que le da un bonito toque de color a la vinagreta. Pero podéis no ponerlo, es totalmente opcional.

    Lo primero que habrá que hacer es limpiar muy muy bien los puerros, desechando la parte de las raíces y cortando en cruz el extremo más verde y limpiarlo bajo el agua del grifo. Sacudirlos para quitar la mayor parte del agua que se haya quedado entre las hojas antes de retirar las partes más verdes. Ni se os ocurra tirar esas partes, meterlas dentro de una bolsa en el congelador ya que podéis usarlas para vuestros futuros caldos caseros.

    Cortar los puerros en trozos del tamaño que más os guste, yo los corté aproximadamente de 8 cm. Poner en una cazuela, echar agua justo para cubrirlos, añadiendo también una pizca de sal, y dejarlos cocer hasta que estén tiernos, dependerá de su grosor pero no tardarán más de 10 ó 15 minutos. 

    Mientras se hacen los puerros lavar y secar los pimientos, limpiar la cebolleta. Cortar todos los ingredientes de la vinagreta en cuadraditos pequeños e ir echándolos en un bote de cierre hermético. Agregar la pizca de sal , verter el vinagre y el aceite por encima, cerrar el bote y agitar hasta conseguir que la mezcla emulsione. 

    Escurrir los puerros y refrescarlos en un baño de agua fría para evitar que sigan cociendo... y ya estaría el plato. Tan sólo quedaría llevar a la mesa los puerros acompañados de la vinagreta.

    Es posible que os sobre vinagreta pero no os preocupéis ya que en la próxima entrada, que también va a ser salada, va a ser parte imprescindible. Así que, si no os sobra, ya podéis preparar más, jejjeje.