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domingo, 10 de agosto de 2014

Polos de piña

    ¡¡¡Al rico helado de piña para el niño y la niña!!!
    Siempre he tenido ganas de hacer los polos de este sabor ya que decir que me gusta se queda corto, me vuelve loca. De niña siempre pedía a la kiosquera que me buscara en el cajón que tenía los sugus, entonces solo había de esa marca en el kiosco al que Yo iba, los de sabor a piña. Después, cuando salía a cenar con mis amigos en mis tiempos mozos, hace ya una eternidad de ello, siempre reservaba un poquito de hambre para poder deleitarme con un rico helado de piña de esos que venían dentro de su cáscara. Luego, no se porque motivo,dejaron de llevarlos a la mayor parte de los sitios, cuestión de modas supongo.
    Así que, además de porque me gusta el sabor, estos polos me traen recuerdos de mi niñez.


    Hacía tiempo que no fotografiaba ningún helado y no me acordaba lo complicado que resulta que salga algo decente antes de que este comience a derretirse, jejjeje. Me parece haber conseguido unas fotos medianamente aceptables antes de que estos desaparecieran de manos de mis fieras, porque si difícil es que no se derrita el helado en la sesión fotográfica más difícil es contener sus pequeñas manos atacando por todos los flancos, jajjaja. Una batalla épica!!!


    Ingredientes :
  • 200 g de piña natural
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de azúcar invertido
  • 200 g de nata líquida 35% de mat. grasa
  • 50 g de azúcar glass
  • 1 yogurt con sabor a piña
    Pelar la piña, retirar los ojos y la parte más dura. Triturar y reservar. Yo la trituré con la thermomix durante 30 seg. a vel. progresiva 5_8.
    Añadir en el vaso la mitad del azúcar y el huevo batido y programar 20 min, 90º, vel. 4. Si no tenéis thermomix poner la mezcla en un cazo a fuego medio y, removiendo de vez en cuando, dejar cocer hasta que se forme una crema con bastante cuerpo. Dejar enfriar cubierta con un film plástico por encima para que no se forme costra.
    Batir el yogurt con el azúcar invertido y añadírselo a la crema cuando esta esté totalmente fría.
    Montar la nata con el resto del azúcar. Mezclar delicadamente la crema con la nata montada con movimientos envolventes hasta que la mezcla esté totalmente integrada.
    Meter en la heladera y dejar mantecar durante unos 20 minutos o hasta que veáis que la mezcla tiene suficiente cuerpo. Rellenar los moldes de polos elegidos, dejar media hora en el congelador antes de introducir los palitos y volver a meter en el congelador hasta que queden bien firmes.

     
    Si no tenéis heladera os la recomiendo totalmente aunque podéis hacer el helado de igual manera como se ha hecho toda la vida, metiendo la mezcla en un contenedor, mejor si es metálico para que congele antes, y sacar cuando pase una hora para batir la mezcla y romper así los cristales de hielo que se vayan formando. Repetir un par de veces este proceso antes de rellenar los moldes y poner los palitos. Dejar congelar hasta que estén bien firmes y ya podéis disfrutar de unos riquísimos polos de piña.
    Y que conste que Yo sigo rebuscando entre los caramelos masticables para encontrar los de piña, jejjeje.

viernes, 8 de agosto de 2014

Ñoquis salteados de mascarpone con pesto

    Esta receta es también de uno de los retos de los cocinillas lok@s por Lorraine. Como ya sabéis  he faltado a bastantes de mis retos, de hecho, esta receta tenía que haber visto la luz el último día de abril, pero como está tan sumamente buena y es tan endiabladamente fácil y rápida de hacer no podía dejar de publicarla.


    En mi casa lo de los ñoquis como que no gustan ni un poco, sin embargo estos son tan diferentes que todos pedían más, claro que siendo de queso tenía muchos puntos a su favor... ya os he dicho muchas veces que en esta casa parece que vivan ratones en vez de humanos por la manera tan bestial de desaparecer el queso, da igual del tipo del que sea, jejjeje... Vamos al lío.

    Ingredientes :
  • 100 g de parmesano rallado
  • 350 g mascarpone
  • 2 huevos
  • 300 g de harina + para espolvorear
  • 1 puñadito de tomillo fresco
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva
  • 50 g de mantequilla
  • 125 g de pesto (hecho en casa o comprado)
  • 1 puñado de rúcula
  • 1 puñado de piñones
    Mezclar el parmesano, el mascarpone, los huevos, la harina, el tomillo, la sal y la pimienta en un bol.
    Amasar hasta que los ingredientes estén totalmente integrados. Formar una bola con la masa.
    Dividir en tres partes iguales. Enharinar la superficie de trabajo e ir dando a cada parte forma de cilindro de unos 6 cm de diámetro. Cortar en trocitos de unos 2 cm. y marcar cada trocito ligeramente con los dientes de un tenedor y reservar tapados para evitar que se resequen.


    Poner un poco de aceite en una sartén y saltear los ñoquis 2 ó 3 minutos por cada lado. Añadir la mantequilla y dejar que se deshaga. De esta manera conseguiremos que queden crujientes por fuera y blanditos por dentro.
    Tostar ligeramente los piñones en una sartén sin grasa.
    Poner la rúcula en los platos y cubrir con los ñoquis. Echar el pesto sobre ellos, repartir los piñones por encima y servir bien calientes.


    Y como ya os he contado la receta pertenece a un reto, este es su precioso logo, creado por Susana, y estos los blogueros que participaron en él


    Chus Nenalinda de Siguiendo a Nenalinda
    Teresa de Aurea`s Kitchen
    Jose de Cocina y Kuchnia
    María José de Hecho en casa
    Susana de Té con limón y canela
    Marisa de Marisa en la cocina
    Blanca de Menjar a ca la Blanca

miércoles, 6 de agosto de 2014

Mahamri, los donuts swahilis

    En el mes de Junio Virginia y Clara, las chicas de Bake the world, nos invitaban a viajar al África Oriental, concretamente a las costas de Kenia y Tanzania, para preparar este riquísimo pan al que también se le llama mandazi, cuando no se prepara con leche de coco.
    Es una masa  que se fríe en aceite como los donuts, aunque es muchísimo menos dulce que estos ya que no llevan glaseado de ningún tipo.
    Aún sin ordenador si que pude participar en el reto gracias a que saqué alguna foto con  el móvil y desde él la envié.
    En esta ocasión utilicé la receta de la United Church Board of World Ministries que ellas nos pasaron al invitarnos al reto, solo que le tuve que añadir algo menos de la leche de coco que ponía en ella.

  
    Ingredientes :
  • 450 g de harina
  • 40 g de azúcar
  • 2 cucharaditas de mantequilla clarificada o ghee
  • 1 cucharadita de levadura seca
  • 350 ml de leche de coco (en la receta original 360)
  • 1/2 cucharadita de cardamomo molido
  • Aceite suave para freír (usé de girasol)
    Poner en un bol la harina, el azúcar, el cardamomo y la levadura. Hacer un hueco en el centro y verter dentro la mantequilla clarificada y la leche e ir integrandolo todo.
    Amasar hasta que la masa esté blandita y suave.
    Dejar reposar  10 minutos. Dividir en 8 bolitas y aplanar. Cortar en cuartos y dejar fermentar, sobre una superficie enharinada, tapados con un paño húmedo, hasta que doblen.
    Freír en aceite caliente durante un par de minutos hasta que se doren, dar la vuelta a los mahamri y dejar dorar por el otro lado.
    Poner sobre un papel de cocina para retirar el exceso de grasa y servir.


    Os aseguro que están deliciosos tanto calientes como a temperatura ambiente. Además a mí me encantó probar algo de unas tierras tan desconocidas gastronómicamente hablando.


    Y espero poder seguir arrebatando el ordenador a mi hijo para poder seguir publicando todo lo que tengo pendiente, jejjeje. Bendito verano, yuujuuu!!!

lunes, 4 de agosto de 2014

Falso cuscús de coliflor con naranja y anacardos

    Cada vez tengo más claro que para comprar frutas y verduras en el mercado hay que dejarse llevar por los sentidos; sin duda alguna la vista, el olfato y el tacto son fundamentales a la hora de elegir. No digo esto por decir, en esta ocasión fue una pequeña coliflor la que llamó la atención de mis pupilas al mismo tiempo que la fragancia de las naranjas recién traídas me embriagaba.
    Me ha quedado un comienzo de entrada un poco cursi pero es lo que hay, jejjejje. El caso es que inmediatamente me acordé de la receta de un falso cuscús que hace tiempo tenía apuntada en "pendientes" y coliflor y naranjas se vinieron a casa conmigo.


    Ingredientes :
  • 1 coliflor mediana
  • 2 naranjas
  • 1/2 limón
  • 75 g de anacardos
  • 1/2 cucharada de cominos en grano*
  • 1 cucharadita de pimentón de la Vera
  • 2 cucharaditas de cilantro picado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
    * La receta original lleva 1 cucharada de cominos, yo le puse 1/2 ya que el comino le da un sabor demasiado fuerte que, a mi parecer, acaba matando en parte el sabor del resto de ingredientes.
    Cortar la coliflor en ramilletes eliminando los troncos más duros y cortar en trocitos del tamaño de granos de cuscús, Yo metí los ramilletes en la picadora y le di un par de pulsos. Escaldar durante 30 seg en abundante agua salada hirviendo a partir de que empiece de nuevo el hervor. Pasar por agua fría para para cortar el hervor, escurrir y reservar.
    Pelar las naranjas a lo vivo, sacar los gajos  reservarlos.


    Exprimir los restos de las naranjas en un colador sobre un bol apretando con la mano de un mortero para sacar el zumo. Añadir un chorrito de aceite, el zumo del limón y salpimentar. Reservar.
    Lavar los anacardos, para eliminar el exceso de sal, escurrir y secar ligeramente con un papel de cocina.
    Tostar los cominos con 3 cucharadas de aceite a fuego medio hasta que comience a soltar su aroma.
    Añadir los anacardos y dejar tostar durante un minuto.
    Agregar la coliflor y el pimentón y dejar rehogar durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Rectificar de sal si fuera necesario.
    Servir el cuscús decorado con los gajos de naranja y espolvoreado con el cilantro y acompañado de aliño preparado anteriormente para que cada uno se ponga 2 ó 3 cucharadas sobre su ración.


    Fuente : El comidista

sábado, 2 de agosto de 2014

Ensalada templada de vieiras, queso de cabra y frambuesas

    A finales de mayo Rosilet nos retaba a llenar de ensaladas el verano, al igual que nos invitó a hacerlo el pasado, con el hastag #ponunaensalada. Desafortunadamente el año pasado entre unas cosas y otras no pude participar y este, que si me había organizado para poder hacerlo, mi ordenador, como ya sabéis, dejó de funcionar y tampoco he podido presentar mi ensalada.
    Aunque mi aportación ya no pueda estar incluida en el recopilatorio no me resisto a publicarla porque realmente ha sido una ensalada que me ha gustado mucho y no me parecería justo no compartirla con todos vosotros.

   
    Y os invito a que veáis el recopilatorio de Rosilet porque de verdad vale la pena, es fantástico ver la cantidad de ideas distintas que le han enviado para llenar el verano con 97 magníficas ensaladas. Aquí os dejo el enlace.
    Y no me extiendo más, vamos al lío.

    Ingredientes :
  • 1 bolsa de rúcula
  • 12 vieiras*
  • 2 crottins de cabra**
  • 125 g de frambuesas
  • vinagreta de frambuesas para aliñar***
   
    *Yo utilicé una bolsa de vieiras ya limpias y al vacío porque no encontré frescas así que me evité el tener que limpiarlas bien de la arena que suelen llevar y ahorré bastante tiempo.
    ** los crottins de cabra los suelo comprar en la sección de quesos internacionales del Carrefour pero si no los encuentras o prefieres un queso más suave se puede cambiar por queso de cabra de rulo sin que cambie el sabor en exceso.
    *** la vinagreta de frambuesa que utilicé la compré en el Lidl pero la podéis encontrar fácilmente en casi todas las grandes superficies.


    No creo que necesite explicar como montar una ensalada pero os contaré el proceso que he seguido Yo con esta, jejjeje
    En la fuente de servir hacer una cama con la rúcula.
    Limpiar bien las vieiras, si son frescas, y sacarlas de sus conchas. Cortar cada crottin en cuatro rebanadas.
    Poner una sartén al fuego y, con ayuda de un papel de cocina, extender un chorrito de aceite. Pasar las rebanadas de queso por ella cuando esté bien caliente para que se templen, sin dejar que se derritan, y colocarlas sobre la cama de rúcula. Reservar en un sitio templado.
    Volver a pasar el papel con aceite por la base de la sartén y echar las vieiras. Saltear durante 5 minutos , darles la vuelta y dejar hacer 5 minutos más. Colocarlas sobre la rúcula al igual que hemos hecho con el queso.
    Agregar las frambuesas y aliñar con la vinagreta de frambuesa.

  
     Sin lugar a dudas, si te gusta el contraste de sabores en las comidas, esta es tu ensalada.

jueves, 31 de julio de 2014

Milhojas de arándanos y limón de Lorraine Pascale

    Otro día más de ordenador confiscado, jejjeje. En esta ocasión me ha costado un poco más caro que mandar a jugar al fútbol a mi Sergio, esta vez me ha tocado pagarle el cine pero, que se le va hacer... el ordenador de nuevo está a mi disposión, jejjeje.
    Hoy es el último día del mes, eso quiere decir que es el día de publicación del reto de las cocinillas lok@s por Lorraine. Este mes tocaba de nuevo propuesta dulce así que nos decidimos por esta riquísima y refrescante receta.


    Ingredientes :
  • 1 plancha de hojaldre
  • 100 g de azúcar glass + para la decoración
  • 200 g de arándanos frescos
    Para la crema del relleno
  • 165 g de nata para montar
  • 25 g de azúcar glass*
  • 1 limón
  • 2 ó 3 gotas de extracto de vainilla
    * En la receta original se utiliza azúcar de icing pero como a mí no me quedaba la sustituí por glass hecho en la Thermomix y quedó igual de bien.
 
    Lo primero que haremos será caramelizar el hojaldre para protegerlo de la humedad de la crema y seguiremos el mismo proceso que cuando hice las milhojas de hojaldre invertido.
    Precalentar el horno a 230º C
    Extender la masa bien refrigerada y espolvorearla con la mitad el azúcar glass. Meter en el horno en una bandeja cubierta con papel y bajar la temperatura a 190º C.
    Al cabo de 8 minutos cubrir con una rejilla, para evitar que suba demasiado, y dejar cocer otros 5 minutos.
    Retirar, quitar la rejilla y darle la vuelta sobre otra bandeja cubierta también con papel. Retirar la primera bandeja con su papel.
    Calentar el horno a 250º C. Espolvorear con el resto del azúcar glass, teniendo en cuenta de que quede uniforme, sobre todo por los bordes para que se caramelice uniformemente.
    Volver a meter el hojaldre al horno durante unos 7 minutos.
    Dejar enfriar sobre una rejilla. Mientras prepararemos la crema del relleno.
    Lavar y limpiar bien el limón, rallar su cáscara, solo la parte amarilla. Exprimir la mitad del limón y colar el zumo. Reservar.
    Montar la nata con el azúcar glass y añadir el extracto.
    Incorporar poco a poco el zumo y la ralladura, con movimientos envolventes, para que no se desmonte la nata. Solo le puse el zumo de la mitad del limón porque me daba miedo de que se me cortara la nata con el ácido.
    Pasar la crema a una manga con boquilla lisa, de 1 cm aproximado, y dejar refrigerar un poco para que esté más consistente.


    Cuando el hojaldre esté bien frío cortarlo en tiras con un cuchillo muuuy afilado, teniendo en cuenta que cada milhojas llevará 3 tiras de hojaldre.
    Y solo quedará montar las capas. Empezaremos por una de hojaldre, sobre ella iremos poniendo bolitas de la crema formando dos tiras alo largo del hojaldre y entre cada bolita colocaremos un arándano fresco. Poner otra capa de hojaldre y volver a repetir la operación. Espolvorear generosamente con más azúcar glass.


    Solo me queda por decir que a mi me encantó el contraste de la crema dulce y el hojaldre caramelizado con el ácido de los arándanos. Sin embargo a mis niños lo de los arándanos como que no les entra por los ojos así que acabé comiendome también los que ellos iban apartando de su ración... me puse de arándanos hasta arriba pero mejor para mí. Ummmm, me rechiflan!!!

    Y aquí tenéis el resto de los participantes del reto y el logo que nos ha preparado Susana para este mes, como siempre precioso.


    Chus Nenalinda de Siguiendo a Nenalinda
    Blanca de Menjar a ca la Blanca
    Carmen de El pucherete de Mari
    Marisa de Marisa en la cocina
    Teresa de Aurea's Kitchen 
    Mavi de Mandarinas y miel



miércoles, 30 de julio de 2014

Grissines, los palitos de pan italianos

    Otra vez estoy aquí, aprovechando un descuido de mi hijo le he birlado el ordenador porque ni os podéis imaginar el mono que tenía de blog.
    Este año tenía pensado cerrar por vacaciones durante el mes de agosto pero mi ordenador decidió jubilarse antes de tiempo y me he visto obligada a cogerlas antes de tiempo. De todas formas la mayor parte de las entradas que publicaré hasta septiembre serán entradas programadas, la mayor parte serán de retos en los que no he podido participar.
   Y hablando de retos no podía retomar esto más que participando en uno de mis preferidos, el reto panarra de Bake the world. En esta ocasión nos toca viajar a Italia y las chicas nos invitan a preparar grisines.


    La historia de estos palitos de pan es bien curiosa. Su creación se remonta a 1679 cuando el panadero de la corte Antonio Brunero, según las indicaciones del médico Theobald Pecchio, creo estos palitos para nutrir al pequeño duque de Saboya de Turín, el futuro Vittorio Amadeo II, que no podía digerir la parte blanda del pan.
    El nombre del pan parece que proviene de un pan que existía ya en 1300 en el Piamonte
    Los palitos le debieron de sentar de maravilla al principe porque gracias a su mejoría se hicieron tan famosos que hasta Napoleón, a pricipio del s.XIX creo un servicio de correo entre Turín y París para transportar los que él llamaba "les petits bâtons de Turin" 
    Y hasta existe una placa conmemorando su creación, jejjeje. (Fuente : El foro del pan)
    En España se les conoce también como colines y es así como los denomina Susana en su libro Pan con Webos Fritos, que es de donde he sacado la receta en la que me he basado y que, por supuesto, he variado ligeramente.

    Ingredientes :
  • 250 g de harina de fuerza
  • 130 g de agua (ella 140 g)
  • 20 g de aceite de oiva virgen extra
  • 5 g de levadura fresca
  • 5 g de sal
  • 1 cucharadita de miel (ella una cucharada)
    Mezclar los ingredientes enun bol con ayuda de una rasqueta.Volcar sobre la superficie de trabajo y amasar hasta que la masa se vuelva lisa y eslástica. Bolear y dejar reposar durante una hora tapada con un paño.
    Precalentar el horno a 220º C con calor de arriba-abajo.
    Forrar dos bandejas con papel de hornear.
    Volcar la masa en una zona sin harina y aplanala dandole forma de rectángulo de unos 25 x 45 cm. Pon una cantidad generosa de harina en otra parte de la encimera y coloca la masa encima.
    Con un cuchillo bien afilado corta tiras de unos 2 cm.


    En este punto yo retorcí ligeramente las tiras estirándolas un poco para dejarlas más finas y las corté por la mitad del mismo tamaño que la parte ancha de las bandejas de horno en las que las iba a hornear. Me salieron 32 grisines finos.
    Colocar las tiras enrolladas en las bandejas teniendo cuidado de que no se toquen unas con otras.
    Hornear unos 12 minutos hasta que tengan un bonito tono dorado. Dejar enfríar sobre una rejilla mientras horneamos la otra bandeja.


    La verdad que no me había puesto a hacer nunca este tipo de palitos de pan en casa y lo han devorado mis fieras, han sido visto o no visto. Vamos un éxito rotundo.


    La próxima vez haré la mitad de la masa, no porque les de tiempo a estropearse sino para que no les haga daño, jejjeje.