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sábado, 2 de febrero de 2019

Galette bretonne complète

    Lo que más me gusta de conocer y adoptar tradiciones ajenas a nuestro entorno es descubrir nuevas maneras de entender la cocina, además de lograr llevar a la mesa una comida pluricultural y rica.
    Las crêpes tienen origen en la región de Bretaña, aunque después se extendiera a lo largo de toda Francia. Crêpes es el término que denomina a las dulces, realizadas con trigo candeal, pasando a llamarse galettes las saladas, cuya masa está elaborada con harina de trigo sarraceno o alforfón. También es tradición bretona que vayan acompañadas de un vaso de buena sidra (en mi caso de Astigarraga, que hay que barrer para casa 😜).
    Hoy es el día de la Candelaria (La Chandeleur) y en Francia es tradición comer crêpes, dulces o saladas, como si no hubiera un mañana.


    Los orígenes de esta tradición se remontan a tradiciones paganas, estando vinculada a un rito de fertilidad de las tierras cuando, a punto de acabarse el invierno, se paseaba por las calles entornando antorchas. Pero, como muchas otras tradiciones paganas, la iglesia la transformó en fiesta católica ya que, como la gente iba a seguir celebrándola, esta tuviera un motivo religioso. En el s.V se cambiaron antorchas por velas, terminando la peregrinación en la iglesia, para celebrar la presentación de Jesús en el templo. Una vez conocida de que va la fiesta ahora veremos el por qué de comer crêpes, que también tiene relación con la tradición pagana. Utilizando las harinas sobrantes antes de las nuevas cosechas se formaban estas crêpes, que por su forma y color simbolizaban el sol, para homenajear al tan ansiado astro y agradecerle la futuras cosechas.
    Esta tradición de hacer crêpes está envuelta de varios rituales y supersticiones. Al caer la tarde, cuando se encienden las luces y la familia está reunida, cada miembro deberá preparar una, utilizando la mano derecha para hacerla saltar y darle la vuelta, mientras en la mano izquierda deberá sostener una moneda, preferiblemente de oro, para atraer la buena fortuna. Se supone que si aterriza bien en la sartén tendrás prosperidad durante todo el año.
    Otra superstición, lógicamente en desuso ya, era que la primera crêpe que se hiciera ese día se lanzara encima de un armario de la casa o se quedara pegada al techo, también con el fin de tener un año próspero y lleno de felicidad.
    (Fuente:Irene Crespo para Traveler.es)


    Ingredientes :
    Para la masa
  • 250 g de harina de trigo sarraceno
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 1/4 de cucharadita de pimienta negra de molinillo
  • 1 huevo M
  • 125 ml de leche semidesnatada
  • 500 ml de agua fría
    Para el relleno
  • 6 huevos
  • 6 lonchas de jamón cocido
  • 240 g de emmental rallado
  • Mantequilla para engrasar
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo
    Para hacer la masa. En un bol, poner la harina, la sal y la pimienta en forma de volcán. Echar en medio el huevo batido y la leche y empezar a mezclar con unas varillas mientras se va añadiendo, poco a poco, el agua para que no queden grumos. Una vez la masa esté uniforme, cubrir con un trapo limpio y dejar reposar, a temperatura ambiente, de 15 minutos a 2 horas para que coja cuerpo (yo lo dejé 1/2 hora), esto hará que se vuelvan más flexibles y menos quebradizas. Pasado ese tiempo sacar y remover para unificar.
    Poner a fuego vivo una crepera o sartén (de 26 cm). Engrasar con un poco de mantequilla, verter un cucharón de la masa, girando la crepera para hacer que esta cubra totalmente la base, de manera lo más uniforme posible. Dejar cocer minuto y medio antes de darle la vuelta. Formar un volcán en el centro con 40 g del queso rallado, cascar en medio el huevo y poner 1 loncha de jamón, cortada en láminas, alrededor. Salpimentar y dejar cocer unos 5 minutos, hasta que la clara esté cuajada.


    Para girar los bordes de la galette hacia dentro, marcar primero el doblez con una espátula, y plegar por las marcas, sin llegar a cubrir la yema. Derretir otro poco de mantequilla por el borde y dejar cocinar unos segundos más. Deslizar la galette sobre el plato y servir enseguida.


    Para comerla : trocito de la galette pringada en la yema, sorbito de sidra para acompañar, y... ufff, es un verdadero deleite para el sentido del gusto.


    Para mí, este plato y los huevos rotos con jamón o chorizo de mi tierra y puedes tocar el cielo con las puntas de los dedos 😍😋😉


    Y vosotros, ¿os animáis a celebrar "la Chandeleur" al estilo francés? Que aún estáis a tiempo antes de que caiga el día.
 
    Fuente : Libro "Crêpes" de Christelle Huet-Gomez 

2 comentarios:

NIKICHAN ZAFEIRY dijo...

que rico... me encanta es puro placer, con el queso y ese huevo uff me lo comía mas que encantada.

carmen - Rezetas de Carmen dijo...

¿te creerás que hoy he comido galette?, como la tuya, con el huevo frito, que casualidad.
besos,