Seguidores

jueves, 13 de abril de 2017

Bacalao sobre parmentier con puré de espinacas y kétchup de frambuesa {Reto Veo, veo}

    No hay alimento más tradicional en la cuaresma y la Pascua, aparte de los dulces claro está, que el bacalao. Así que no me he podido resistir a traeros un plato con el susodicho que, además, es uno de mis pescados preferidos.
    Esta receta es fácil aunque algo elaborada ya que con ella participo en el reto Veo, veo. La idea de este reto es sencilla, te dan una foto y tienes que preparar un plato cuyo resultado final concuerde con dicha foto. Eso es lo chungo y a la vez la parte más divertida y estimulante ya que que te queden los mismos colores y texturas es realmente complicado.
    La foto que debíamos copiar en esta ocasión por Blanca, cabeza pensante y lianta del reto, es esta del Chef Jesús Núñez.


    Espero que os guste el resultado de mi aportación y la foto de mi plato se parezca lo suficiente como para que se reconozca en ella a la original. Desde luego, el resultado de mi atrevimiento estaba realmente delicioso.


    Ingredientes :
  • 4 lomos de bacalao 
  • Tiritas de corteza de limón
  • Brotes tiernos de rúcula
  • 2 rabanitos
  • Escamas de sal negra
    Para el parmentier
  •  480 g de patatas
  • 15 g de mantequilla
  • 100 ml de leche
  • Sal
  • Pimienta blanca de molinillo recién molida
    Para el puré de espinacas
  • 80 g de espinacas
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharaditas de nata
  • 50 ml de agua
  • 1 pizca de sal
    Para el kétchup de frambuesa
  • 15 frambuesas 
  • 1 cucharada de vinagre de frambuesa
  • 1 cucharada de azúcar
  • 3 tomates cherry en aceite
  • 1 pizca de sal
  • 1 chorrito de agua
  • Pimienta negra recién molida
   
    Lo primero que haremos será preparar el kétchup para que le dé tiempo a enfriarse.
    Poner todos los ingredientes en un cazo y dejar cocer durante 10 minutos, a fuego suave, removiendo para que no se pegue al fondo. Triturar, colar para que quede bien fino, meter en un biberón de cocina y dejar enfriar.
    Lavar bien las patatas y ponerlas a cocer en abundante agua con un poco de sal hasta que al pincharlas estén tiernas. Escurrir y dejar enfriar un par de minutos antes de retirarles la piel. Chafarlas con un tenedor, añadir la mantequilla y remover hasta que esté derretida. Verter la leche poco a poco y remover hasta que el puré esté uniforme. Salpimentar al gusto y reservar en caliente. No tiene que estar muy líquido para poder darle forma después.
    Poner en una sartén las espinacas lavadas y bien escurridas junto al aceite y dejar cocinar. Añadir el agua y la nata y dejar reducir un poco.  Triturar, colar, rectificar de sal y poner en otro biberón de cocina. Reservar en caliente.
    Escaldar en bacalao durante un par de minutos, retirar y separar en lascas.
    Una vez elaboradas todas las preparaciones solo habrá que proceder a montar el plato. Poner un rectángulo de parmentier en el fondo del plato. Colocar encima las lascas de bacalao. Trazar líneas y puntos en el plato con el puré de espinacas y el kétchup de frambuesa. Terminar de decorar con láminas de rabanitos, tiritas de piel de limón, brotes tiernos de rúcula y escamas de sal negra.


    Si queréis ver el resto de participaciones solo tenéis que pinchar aquí ¿me acompañáis a ver las maravillas han preparado mis compis de reto?

miércoles, 5 de abril de 2017

Crema de calabaza a la citronella con gambas. Receta de K.Arguiñano {Reto Cooking the Chef}

  Parece que la primavera por fin ha hecho acto de presencia, por lo menos aquí en Valencia. Las mañanas aún son bien fresquitas y, mientras los pájaros dan la bienvenida  al alba con sus trinos, el rocío saca cientos de destellos de los campos. En los naranjos los frutos rivalizan con las flores y el suelo se cubre con un manto de sus pétalos. El amanecer te envuelve con aromas de tierra mojada y azahar.
    Todo muy idílico y poético... si no fuera por las malditas alergias 😕
    Además que, aunque tempranito aún te apetece tomar algo caliente, a mediodía tanto puede seguir el fresco como hacer un calor de mil demonios. Esta receta que hoy traigo puede solucionar muy bien el decidir que preparar para comer ya que es muy versátil a la hora de servirla.


    Este mes, en el reto Cooking the Chef,  le tocaba a Aisha elegir, eso quiere decir que tocaba que fuera nacional. El Chef ha sido, nada más y nada menos que, Karlos Arguiñano.
    Yo creo que el tener tantísima receta donde elegir ha sido contraproducente para mí porque no encontraba nada que me llegara como para querer publicarlo en el blog, eso y que no he estado demasiado inspirada últimamente. Al final encontré esta crema que me pareció una gran idea ya que, aunque él recomienda comerla fría, también está deliciosa templada o incluso caliente, algo muy a tener en cuenta con estos cambios de hoy para mañana totalmente primaverales. La única variación que he hecho de la receta original ha sido la forma de preparar las gambas, yo las he pasado simplemente por la plancha... que habrá que ir pensando en la operación bikini ¿o no? 😉


    Ingredientes :
  • 1,100 kg de calabaza
  • 2 cebolletas
  • 8 gambas
  • 30 g de pistachos
  • 2 ramas de citronella*
  • 1 cucharada de hierba luisa seca
  • 500 ml de agua
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo
   *También llamada lemon grass, que es como lo llama Arguiñano
 
    Poner a cocer en una cazuela las ramas de citronella, cortada en trozos, con el agua. Agregar la hierba luisa y dejar cocer 10 minutos. Sazonar, dejar reposar y colar.
    Picar las cebolletas y la calabaza y rehogar en una cazuela con un chorrito de aceite. Salpimentar y cocinar durante 15 minutos.
    Pelar los pistachos y romper en trozos sin triturar demasiado. Reservar.
    Verter la infusión colada y dejar cocer otros 10 minutos. Triturar y reservar.
    Pelar las gambas, retirar el intestino y sazonar. Pinchar con una brocheta cada gamba y pasar por la plancha durante un par de minutos por cada lado.
    Servir la crema, espolvorear los pistachos en el centro y acompañar con un par de las gambas calientes en uno de los lados. Rociar con un hilo de aceite y decorar con una hoja de perejil.


    La crema está rica rica y, como diría Arguiñano, "con fundamento", así que no me ha quedado más remedio que adornar los platos con una hoja de perejil.
    Si queréis ver las maravillas que han preparado el resto de los participantes del reto solo tenéis que pinchar aquí.

viernes, 31 de marzo de 2017

Galletas irresistibles de mantequilla de cacahuete. Receta de Lorraine Pascale {Reto Cocinillas}

    Ya sé que tengo un poco abandonado el mundo blogeril pero, como ya os he dicho más veces, no me da más la vida. En esta ocasión el parón ha sido porque he estado liada haciendo el maravilloso curso de Repostería árabe de La Tallerería y después por las fiestas de Las Fallas... que no todo va a ser trabajar, jejjeje.
    El curso os lo recomiendo totalmente ya que, además de que Belén es la mejor profesora del mundo mundial, y no solo con los macarons, las recetas del temario son tan absolutamente deliciosas que parece que te transportes sobre una alfombra mágica a lo más recóndito del lejano oriente. Así que venga, a qué estáis esperando para apuntaros a la segunda edición??
    Pero bueno, ahora voy a dejarme aterrizar para enseñaros la receta que os traigo hoy, que tampoco es moco de pavo. Este mes, en el reto de los Cocinillas Lok@s por Lorraine Pascale, Bea (de Sweet Cookies by Bea) ha seleccionado estas galletas de mantequilla de cacahuete del libro Recién horneado (Baking made easy) y también nos ha creado la portada.


    Esta vez la he tuneado solo un poquitín, tan solo he reducido drásticamente la cantidad de azúcar y he añadido una pizca de sal a la masa... bueno, y los cacahuetes que he puesto por encima son tostados y ligeramente salados, que me gusta a mí el puntito ese de la sal en los dulces.


    Además hice la mitad de la receta por lo que las galletas son de menor tamaño, además no las dejé tan finas como las de la receta y por eso quedaron más tiernas, eran casi como pequeños bizcochitos.


    Ingredientes (para 12 galletas) :
  • 65 g de mantequilla, a temperatura ambiente
  • 75 g de azúcar moreno de caña
  • 28 g de huevo batido*
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
  • 100 g de harina de todo uso
  • 1/4 de cucharadita de levadura química (tipo Royal)
  • 1/4 de cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 pizca de sal
  • 150 g de mantequilla de cacahuete
  • 1 puñadito de cacahuetes tostados y salados
    Precalentar el horno a 170º C
    Tamizar la harina, la levadura y el bicarbonato y reservar.
    Poner en un bol la mantequilla y el azúcar y batir con unas varillas hasta que la mezcla blanquee y se vuelva espumosa. Añadir el huevo y la vainilla y volver a batir hasta que esté bien mezclado.
    Agregar la mezcla de harina, levadura y bicarbonato y la sal y mezclar. Echar la mantequilla de cacahuete e integrar con cuidado de no trabajar demasiado la mezcla, tan solo hasta que esté homogéneo. Formar una bola con la masa y dividir en 12 porciones más o menos iguales.
    Formar una bola con cada porción e ir colocándolas, bien separadas entre sí, en una bandeja forrada con papel de hornear. Yo utilicé un silpat.
    Aplastarlas un poco con un tenedor y repartir por encima los cacahuetes incrustándolos ligeramente con la mano para que no se suelten después de horneadas.


    Hornear a mitad de horno, con calor de arriba-abajo, durante 15 minutos o hasta que comiencen a tostarse. No deben de estar demasiado duras cuando se sacan del horno ya que al enfriar cogen más consistencia.
    Sacar del horno y dejar enfriar en la misma bandeja.


    La propia Lorraine no duda en calificar estad galletas como irresistibles, yo no estoy del todo de acuerdo ya que no son irresistibles sino lo siguiente... madre mía de mi vida, qué cosa más deliciosa!


    Y como mis galletas se terminaron en un pis pas voy a ver si a mis compis de reto les ha quedado alguna perdida por ahí, aunque lo dudo, jejjeje ¿Me acompañáis a ver sus aportaciones?

    Blanca de Menjar a ca la Blanca
    María José de Aquí se cuece jugando
    Bea de Sweet Cookies by Bea
    Bea de Bea Recetas y más
    Natalia de Poesía culinaria

sábado, 11 de febrero de 2017

Hoppin' john con okra y tomates guisados

    El tiempo, a veces, nos juega malas pasadas... bueno, realmente no es el tiempo sino que nos aferramos a algo que pensamos y cuando no se cumplen del todo nuestras expectativas nos pegamos el baquetazo. Todo esto es porque ya me estaba haciendo a la idea de que se acercaba los días primaverales y, de repente, zas, otra vez vuelve el invierno. Lo cierto es que tampoco me molesta mucho el frío y más si entre manos tienes un guiso tan absolutamente delicioso como este hoppin' john.


    El hoppin' john es la variante del Sur de los Estados Unidos del tradicional plato de arroz con judías del África Occidental. Esta comida típica de los esclavos durante la época colonial ahora es la encargada de recibir el año nuevo en toda la costa sur, para atraer la buena suerte... vamos, como el plato de lentejas en Italia y las 12 uvas aquí en España.


    Esta receta de Mississippi vegan, además de las alubias y el arroz, está enriquecida (y a base de bien) con okras y tomates cherry.


    Como nosotros somos tan solo 4, la he reducido considerablemente ya que, la original, está pensada para 10-12 personas.
    Ingredientes :
  • 100 g de alubias de careta
  • 70 g de cebolla 
  • 30 g de apio
  • 20 g de pimiento verde
  • 20 g de pimiento rojo
  • 75 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 3 dientes de ajo 
  • 50 g de repollo
  • 1/4 de cucharadita de tomillo seco
  • 1/4 de cucharadita de cebolla en polvo
  • 1/4 de cucharadita de ajo en polvo
  • 1/4 de cucharadita de pimentón ahumado
  • 1 cucharadita de vinagre de vino tinto
  • 1 cucharadita de salsa de soja
  • 1/4 de cucharadita de azúcar
  • 1 pizca de humo líquido en polvo
  • 1/2 cucharada de levadura de cerveza
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 pizca de cayena en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 60 g de tomates cherries
  • 100 g de tomate triturado
  • 2 hojas de laurel
  • 750 ml de caldo vegetal sin sal
  • 20 g de kale o col rizada
  • 60 g de okra  
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
    Para el arroz
  • 1 vasito de arroz blanco
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de cúrcuma en polvo
  • 1 pizca de cayena en polvo
  • 2 cebolletas
    Poner a remojo las alubias la noche anterior.
    Enjuagar y reservar. Picar en cuadraditos la cebolla, los pimientos y el apio.


    Cortar en juliana fina el repollo. Picar el ajo bien fino.
    Poner en una cazuela grande, a fuego bajo, 2 cucharadas del aceite y pochar en él la cebolla, los pimientos y el apio durante unos 6 minutos. Añadir el ajo y el repollo y dejar cocinar hasta que este último comience a ablandarse.
    Agregar el tomillo, la cebolla y el ajo en polvo, el pimentón ahumado, el vinagre, la salsa de soja, el azúcar, el humo en polvo, la levadura de cerveza, la nuez moscada, la cayena, la sal y un par de vueltas de molinillo de pimienta negra. Mezclar bien, verter el resto del aceite y saltear bien el conjunto durante 5 minutos.
    Cortar a la mitad los cherries reservando unos cuantos para decorar. Añadir al guiso junto al tomate triturado, el caldo, el laurel y las alubias. Remover y, cuando rompa a hervir retirar para cortar el hervor. Repetir 2 veces, esto hará que las alubias no pierdan la piel al cocer.
    Dejar cocer hasta que las alubias estén tiernas, por lo menos durante una hora, a fuego muy lento, removiendo de vez en cuando. Rectificar de sal.
    Mientras prepararemos el arroz. Yo utilicé un vasito de esos que se meten al microondas y está listo en un minuto. Abrir el vasito y volcar el contenido en una sartén, añadir el aceite, la hoja de laurel y las especias y cocinar a fuego lento durante un par de minutos hasta que esté listo.
    Cortar el kale en juliana y los okras en rodajas de 1 cm e incorporarlos al guiso, tapar y dejar cocer 5 minutos hasta que estos últimos estén al dente.
    Servir mezclado con el arroz y con el resto de cherries y las cebolletas picadas por encima.


    Si el guiso se prepara de un día para otro no añadir el kale ni los okras ya que sino estos últimos dejarán el guiso un poco viscoso y el kale se ablandará demasiado.


    De igual manera si tenéis prisa podéis cocer el guiso en la olla exprés durante 1/2 hora y luego terminar el plato a partir de añadir el kale y los okras como os he explicado, aunque el guiso no estará ni la mistad de bueno... es lo que tiene el no hacer los guisos con el chup chup.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Calabacines luna rellenos de gambas

     A veces mis hijos me sorprenden cuando les pongo un plato novedoso sobre la mesa y, en esta ocasión, ha sido gratamente todo hay que decirlo. Pensaba yo que solo se iban a comer el relleno de estos calabacines así que me esmeré a la hora de sacar la pulpa dejando unas paredes mínimas y, qué sorpresa la mía, se lo comieron tooodoo... y sin protestar. Al final acabarán comiendo decentemente, jejjeje, o será que están haciéndose mayores a la carrera???
    Hace unos días os enseñaba los ingredientes de esta receta y os invitaba a adivinar que saldría de ellos y, hasta ahora, no había tenido tiempo de ponerme a editar las fotos y escribir la entrada y es que, últimamente, no me da la vida para más... tendréis que tener paciencia conmigo, jejjjeje.
    Pero bueno, que me lío yo sola, aquí os dejo el resultado.


 
    Ingredientes :
  • 4 calabacines luna
  • 30 g de mantequilla (yo la puse con sal)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 3 chalotas
  • 2 dientes de ajo
  • 200 g de gambas peladas
  • 30 ml de brandy
  • 1 cucharada de harina
  • 200 ml de leche 
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • 30 g de parmesano rallado
  • 30 g de panko o pan rallado grueso

    Precalentar el horno a 180º C.
    Lavar y secar los calabacines. Cortar la tapa superior, vaciar de pulpa y reservar. Salar y dejar boca abajo durante 5 minutos para que escurra el agua. Colocar en una fuente, con la abertura hacia arriba, y meter al horno a media altura, con calor de arriba-abajo, durante 20 minutos.
    Mientras prepararemos el relleno. Poner en un bol el parmesano y el panko y mezclar bien. Reservar. Picar muy fina la pulpa reservada de los calabacines. Pelar y picar muy finos las chalotas y los ajos.
    Poner en una sartén, a fuego bajo, la mantequilla y el aceite y, cuando esté caliente, sofreír las chalotas y los ajos hasta que empiecen a tomar color. Añadir la pulpa de los calabacines y dejar sofreír. Agregar las gambas peladas y cortadas en trozos y rehogar. Verter el brandy, flambear y dejar reducir hasta que pierda todo el líquido.
    Espolvorear con la harina y rehogar hasta que pierda el color a crudo. Verter la leche caliente de tres veces removiendo entre cada adicción hasta integrarla para evitar que nos salgan grumos. Salpimentar al gusto y dejar cocer hasta que espese.
    Rellenar con esta crema los calabacines. Repartir la mezcla de parmesano y panko por encima y gratinar 3 ó 4 minutos hasta que esté dorado.


    Servir enseguida acompañado de una ensalada verde.


    Es una pena que, a través del ordenador, los aromas de los platos no se puedan transmitir porque este merecería la pena de todas todas, era una pasada.

domingo, 5 de febrero de 2017

Filetes de anchoa con aliño de aceitunas negras y albahaca {Reto Cooking the Chef}

    Cómo pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando Aisha y April nos invitaban a participar en su recién creado Cooking the Chef y ya estamos celebrando su segundo año de vida.
    Si el año pasado, para celebrarlo a lo grande, el Chef propuesto fue Joan Roca, este año no se han quedado atrás, para mí han subido un peldaño el escalafón, proponiéndonos al grandísimo Ferran Adrià... ahí es ná.
    Después de los primeros temblores, risas nerviosas y demás al averiguar quien era el Chef elegido recordé que en otro reto de hace mucho tiempo, en Abril de 2011, me atreví a emular hasta 4 de los platos (aquí, aquí, aquí y aquí) que se sirvieron en la última cena de El Bulli, cosa que no me tranquilizó en absoluto dicho sea de paso, jejjejje.
    Se me ocurrió que podía emular algún otro plato de esa cena pero al final me he decidido por algo muchísimo más sencillo, una tapa sacada de un librito que regalaron con la revista Woman de todavía hace muchos más años, creo que es una edición del 98, y que es rápido de hacer... y mucho más de comer, jejjeje.


    Ingredientes :
  • 16 filetes de anchoa en aceite
  • 4 hojas de albahaca fresca
  • 2 cucharadas de vinagre de Jerez
  • 5 aceitunas negras
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
 
 
    La elaboración es bien sencilla ya que no necesita cocción de ningún tipo.
    Escurrir bien los filetes de anchoa.
    Lavar, secar bien las hojas de albahaca y cortarlas en juliana fina.
    Deshuesar las aceitunas y triturarlas junto al aceite. Meter en un biberón de boca fina.
    Distribuir los filetes de anchoa en un plato y aliñar con el vinagre. Trazar unas cuantas rayas por encima de las anchoas con el triturado de aceitunas negras y espolvorear con la juliana de hojas de albahaca.


    Dejar un rato en la nevera antes de servir.
    Tengo que admitir que aún en algo tan increíblemente sencillo como este plato el resultado es fantástico, ¿será el punto Adrià?


    Ahora, si queréis ver el resto de las aportaciones de los participantes del reto solo tenéis que pinchar aquí.

martes, 31 de enero de 2017

Amorelli glamurosos con queso, foie y rebozuelos {Reto Cocinillas}

    Hoy os traigo una receta salada donde, un sencillo plato de pasta, se convierte en una auténtica delicatessen digna de la cocina de los más prestigiosos chefs.


    Este mes ha sido Blanca la encargada de buscar receta de Lorraine Pascale para el reto de los cocinillas, la elegida ha sido los "Glam Mac&Cheese"(Macarrones con queso glamurosos) del libro Baking Made Easy. Leyendo los ingredientes de la receta he visto que es bastante parecida a los Mac&Cheese que ya tengo publicados así que, como me apetecía mucho participar en el reto, no me ha tocado otra que tunearla y hacerlos realmente glamurosos.


    Ingredientes :
  • 400 g de amorelli
  • 3 chalotas
  • 100 g de bacon ahumado
  • 20 g de rebozuelos secos
  • 30 g de mantequilla
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 3 cucharadas de harina
  • 250 ml de leche
  • 250 ml de nata espesa de cocina
  • 50 g de foie fresco
  • 2 ramitas de tomillo fresco
  • 70 g de queso parmesano rallado
  • 50 g de pan rallado
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Perejil picado

    Precalentar el horno a 200º C.
    Poner en un cuenco con agua templada los rebozuelos, para que se hidraten, durante 12 minutos. Cuando haya pasado ese tiempo, volcar sobre un colador y reservar.
    Mezclar 50 g del parmesano con el pan rallado y reservar. Pelar y cortar las chalotas muy finas y reservar.
    Poner en una cazuela el bacon cortado en trocitos y freír hasta que esté dorado y crujiente. Retirar y reservar.
    En la misma cazuela poner la mantequilla y el aceite a fuego bajo y dejar pochar dentro las chalotas. Cuando empiecen a estar blanditas añadir las hojitas de tomillo y los rebozuelos, bien escurridos, y dejar cocinar hasta que estos pierdan su agua. Espolvorear con la harina y remover bien hasta que pierda el color a crudo. Verter la leche poco a poco, removiendo entre cada adicción, para evitar que nos salgan grumos. Cuando tenga la consistencia de una crema añadir la nata y el foie en trocitos y remover hasta que este último se derrita y esté completamente integrado. Agregar los 20 g de parmesano que nos quedaban, el bacon reservado y mezclar hasta integrar en la salsa. Salpimentar al gusto. Retirar del fuego y reservar en caliente.
    Cocer los amorelli en abundante agua con sal hasta que estén al dente, mirar los tiempos de cocción que recomienda el fabricante, yo los tuve durante unos 8 minutos. Escurrir poner en un cuenco amplio, verter la salsa sobre ellos y, con mucho cuidado, remover hasta que estén todos bien cubiertos por ella. Echar en una fuente de horno, espolvorear con la mezcla de parmesano y pan rallado, colocar unas nueces de mantequilla por encima y hornear durante 20 minutos hasta que la superficie esté bien dorada.
    Justo antes de servir espolvorear con un poco de perejil picado.


    Cuando los llevé a la mesa tenía serias dudas de que mis hijos no protestaran, ya que el sabor que toma del foie no sabía si les terminaría de gustar, así que crucé los dedos y esperé a ver que decían... fué un éxito total.


    Y, en esta ocasión, la portada la ha hecho Blanca, chulísima que está ¿a qué sí?


    Y solamente me queda invitaros a visitar las aportaciones de mis compis
    Alicia de Pan, uvas y queso
    Bea de Sweet Cookies by Bea
    Mavi de Mandarinas y Miel
    Blanca de Menjar a ca la Blanca

sábado, 21 de enero de 2017

Bundt de calabaza, arándanos rojos y pepitas de chocolate blanco

    Frío, hace muuucho frío y que mejor forma de calentar el ambiente que encender el horno para preparar algo rico. Los que seguís este blog ya sabéis cuanto me gusta la calabaza, me da igual de la variedad que sea o el que forme parte de preparaciones dulces o saladas, pero es en estos días donde casi se vuelve una necesidad el incluirla en mi dieta y, meter una calabaza a hornear se hace casi imprescindible, no solo por el delicioso manjar resultante sino por el intenso y embriagador olor que aromatizará toda la casa.
    Este manjar, horneado en un molde de bundt cake, una de mis últimas adquisiciones de Nordic Ware, el Harvest Leaves, va a ser el ingrediente principal del bizcocho que hoy os traigo aportándole una jugosidad extraordinaria.


    Además que el ligero toque picante que le dan las especias del tradicional "pumpkin pie" americano, el puntito de acidez de los arándanos rojos y la dulzura y cremosidad del chocolate blanco hacen que este bundt resulte deliciosamente especial ¿te atreves a probarlo?


    Ingredientes :
  • 150 ml de aceite de girasol
  • 250 g de azúcar moreno
  • 3 huevos L
  • 410 g de puré de calabaza
  • 350 g de harina
  • 1 cucharadita de especias para tarta de calabaza o pumpkin pie spice* 
  • 1 y 1/2 cucharaditas de levadura química (tipo Royal)
  • 1 y 1/2 cucharaditas de bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 250 ml de leche (la mía era semi)
  • 100 g de arándanos rojos secos
  • 100 g de pepitas de chocolate blanco
  • Azúcar glass para espolvorear
    * Las especias que lleva esta mezcla son nuez moscada, canela, jengibre, clavo y pimienta de Jamaica.


    Precalentar el horno a 175º C
    Engrasar el molde elegido procurando que llegue bien por todos los rincones.
    Tamizar la harina junto a la levadura, el bicarbonato, la sal y las especias. Reservar.
    Batir en un bol el azúcar y el aceite hasta que este emulsione. Añadir los huevos uno a uno batiendo hasta que este totalmente integrado entre cada adicción. Echar el puré de calabaza y seguir batiendo hasta que la mezcla esté homogénea.
    Agregar la harina de tres veces alternándola con la leche sin batir demasiado para que no se desarrolle el gluten de la harina y evitar así que el bizcocho quede gomoso.
    Añadir los arándanos y las pepitas de chocolate e integrar con ayuda de una lengua de repostería hasta que se repartan de manera uniforme por toda la masa.
    Verter en el molde anteriormente preparado echando la mezcla siempre desde el mismo lado, igualar con la lengua y hornear, a mitad de horno con calor de arriba-abajo, durante una hora aproximada o hasta que al pinchar con una brocheta esta salga limpia.
    Sacar del horno y dejar reposar sobre una rejilla por lo menos 10 minutos antes de desmoldar. Bambolear el molde ligeramente para que el bizcocho se despegue de las paredes, poner la rejilla encima y volcarlo sobre ella. Dejar que se termine de enfriar.


    Una vez frío, si queréis, podéis espolvorearlo con azúcar glass o glasearlo. Yo no suelo glasear los bundts ya que en gran parte están destinados para la hora del café en el trabajo y sería bastante engorroso llevármelos de esta manera así que tan solo los espolvoreo con glass.


    Os aseguro que estaba insuperable, y digo estaba porque ya no quedan ni las migas, jejjeje.


    ¿¿¿A que tiene buena pinta??? Pues las fotos no le hacen justicia, hacía tiempo que no me quedaba un bizcocho tan jugoso y es que echar calabaza es un acierto seguro.

lunes, 16 de enero de 2017

Arroz meloso de carabineros

    Hace tiempo que no subía la receta de un arroz, la verdad, es que siempre suelo hacer las mismas que ya tengo publicadas, pero como aún me quedaban unos cuantos carabineros congelados, que compré para Navidad, pensé que había llegado el momento de preparar algo distinto y... voilà, una maravilla de arroz.


    Para inspirarme me adentré en los arroces de Fentdetutto y elegí esta receta suya de arroz meloso de bogavante aunque a mí me quedó bastante más seco, qué le vamos a hacer! Él es un profesional y yo solo una aficionada principiante, pero para el próximo seguro que lo bordo... o eso espero, jejjjeje.


    Ingredientes :
  • 8 carabineros grandes
  • 245 g de gambones pelados
  • 275 g de arroz bomba
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de carne de pimiento choricero
  • 3 cucharadas de tomate triturado
  • 0,1 g de azafrán en polvo
  • 1, 5 l de fumet de pescado Aneto
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
    Calentar bien el caldo. Picar bien finos los dientes de ajo.
    Poner en una cazuela un buen chorreón de aceite de oliva y sofreír ligeramente los carabineros a fuego medio. Retirar y reservar.
    En el mismo aceite echar el ajo, bajar a fuego lento y, cuando comience a tomar color, añadir la carne de pimiento. Rehogar un poco, agregar el tomate, y cuando comience a cambiar de color, tiene que confitarse ligeramente, echar el arroz. Sofreír bien el arroz, esto hará que luego los granos queden sueltos.
    Verter el caldo bien caliente junto con el azafrán, rectificar de sal si hiciera falta, y dejar cocer a fuego medio durante 13 minutos desde que comience a hervir.
    Bajar un poco el fuego y añadir los gambones integrándolos en la cazuela. Poner los carabineros por encima y dejar que se termine de cocer el arroz.


    Dejar reposar unos minutos el arroz y servir enseguida.


    La verdad que hacía tiempo que no comíamos un arroz tan tan sabroso, si casi parecía que fuera de restaurante, jejjeje.


    Además si hubiera preparado  más cantidad más nos hubiéramos comido porque fue visto y no visto, vamos que en un abrir y cerrar de ojos los platos quedaron así


martes, 10 de enero de 2017

Roscón de Reyes de chocolate. El Roscón de Baltasar

    Ya han terminado las fiestas. Por fin llegaron los Magos, doctores de la iglesia o sacerdotes eruditos a los que en otro tiempo se les coronó como Reyes, cargados en mayor o menor medida de regalos. No puedo dejar de pensar en las tres cosas distintas que simbolizan. Cada uno de los Magos representa uno de los continentes que se conocía en la Edad Media y una de las edades del hombre. Melchor encarnaría a los europeos y a la edad anciana, Gaspar a los asiáticos y a la edad madura y Baltasar a los africanos y a la adolescencia. Así mismo los regalos, oro, incienso y mirra, simbolizan la realeza, la divinidad y la humanidad del recién nacido.
    En el blog ya tenía publicados dos roscones. El primero, el tradicional, sería el roscón de Melchor, representando la clara piel de los europeos. El segundo era de calabaza, el de Gaspar, con el toque de color de la piel de los asiáticos. Así que esté que hoy os traigo es el que cierra la trilogía correspondiendo a Baltasar, el representante africano... por eso no podía ser más que de dulce chocolate.


    Este año, bueno mejor dicho el año pasado, tuve el gran acierto de apuntarme al curso de Repostería Navideña de La Tallerería impartido por el gran Luis Olmedo (My European Cakes) y, uno de los ejercicios fue, como es de suponer, el roscón de Reyes... impresionante es decir poco.
    Poco podía imaginar que cuando una de mis compis de curso, Susana Alonso Talavera, nos enseñó una adaptación de la receta en la que había puesto cacao, creando su Roscón de Ferrero Rocher, me entraron unas ganas irreprimibles de hacer mi propia versión chocolatosa.
    Ya se que han pasado un porrón de días desde Reyes y que la red nos ha saturado un poco con roscones por todos lados, aún así no podía dejar de compartir con vosotros esta creación. 


    Ingredientes :
    Para el prefermento
  • 200 g de harina de fuerza  de 13% proteína (usé Harimsa)
  • 75 g de agua
  • 25 g de agua de azahar
  • 50 g de leche entera
  • 1,5 g de levadura seca de panadería
    Para la masa final
  • 280 g de harina de fuerza 13% proteína (usé Harimsa)
  • 20 g de cacao en polvo sin azúcar (usé Valor)
  • 110 g de azúcar blanquilla
  • 100 g de huevo batido
  • 5 g de sal
  • 30 g de ron de caña
  • 20 g de agua de azahar
  • 100 g de mantequilla en pomada
    Para la crema símil Ferrero Rocher (receta de Susana Ruggerini)
  • 200 g de nutella
  • 100 g de nata montada sin azúcar
  • 60 g de avellanas tostadas trituradas no muy finas
  • 30 g de barquillos en trocitos
    Para el baño de chocolate
  • 100 g de azúcar
  • 65 ml de agua 
  • 75 g de chocolate negro postres
    Para las avellanas caramelizadas
  • 1 puñado de avellanas
  • 25 g de azúcar
  • 1/2 cucharada de agua
    Además
  • Nata montada azucarada
  • Rizos de chocolate dorado
  • Ferrero Rocher
    Solo con la lista de ingredientes da un poco de miedo ponerse a ello pero realmente no es tan complicado. Lo primero será hacer el roscón.
    Mezclar los ingredientes del prefermento en un bol y amasar ligeramente hasta hacer una bola. Cubrir con film plástico y dejar fermentar durante una hora a unos 20º. Meter en la nevera toda la noche (yo lo tuve hasta la hora de comer)
   
    Al día siguiente poner el prefermento en el bol de la amasadora y añadir los demás ingredientes de la masa menos la mantequilla. Amasar a velocidad media hasta que esté algo trabajada, la tuve unos 12 minutos, en ese momento agregar la mantequilla cortada en trocitos y volver a amasar a velocidad media hasta que esté integrado durante unos 15 minutos. Al estirar un trocito de la masa con los dedos con mucha suavidad debe quedar una membrana muy fina, casi transparente. Una vez pasada la prueba de la membrana volcar la masa sobre la encimera, ligeramente engrasada, ir metiendo los extremos de la masa hacia el centro, haciendo unos 20 pliegues, hasta que se forme una bola que colocaremos en un bol ligeramente engrasado con los pliegues hacia arriba. Cubrir con plástico y dejar levar hasta que suba un poco pero sin llegar a doblar el volumen. Yo la dejé un par de horas a 20º, le dí otros 10 plegados y después la metí a la nevera toda la noche.

    Al día siguiente la deje atemperar una hora y comencé a darle forma. Con esta cantidad de masa me salieron dos roscones medianos. Dividí la masa en dos y una de las partes la dividí de nuevo en 6. Formé bolas con cada parte y las fui poniendo, formando un círculo pero sin tocarse, sobre una bandeja de horno cubierta con papel. Aquí fui un poco a mi bola y no seguí las indicaciones de Luis. Puse un vaso ligeramente engrasado en el centro de las bolas, metí la bandeja dentro de una bolsa de basura limpia y la dejé dentro del horno toda la noche, teniendo cuidado de que la bolsa estuviera un poco hueca para que no tocara la masa.

    Al día siguiente la masa había doblado su volumen así que retiré la bolsa, precalenté el horno a 180º C, y una vez llegado a esta temperatura lo horneé durante media hora. Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.


    Mientras se enfría prepararemos la crema símil Ferrero Rocher, el baño de chocolate y las avellanas caramelizadas.
    Para la crema mezclaremos la nutella, las avellanas y los barquillos y se los añadiremos a la nata montada con movimientos envolventes hasta que la mezcla esté uniforme.
    Para el baño poner el azúcar y el agua al fuego y llevar a ebullición, cuando el azúcar esté disuelto retirar del fuego y añadir el chocolate. Dejar reposar unos minutos y remover hasta que esté totalmente derretido. Reservar para que se enfríe y coja algo más de consistencia.
    Para las avellanas caramelizadas poner en un cazo el azúcar con el agua y dejar al fuego hasta que obtengamos un caramelo dorado. Pinchar cada avellana con un palillo y pasar por el caramelo dejando que quede una gota en suspensión para que quede bonita. Colocar sobre un papel encerado y dejar enfriar por completo antes de retirar el palillo. Tener cuidado porque el caramelo quema mucho y al enfriar es muy frágil.

    Una vez frío el roscón, partir por la mitad y rellenar con la crema. Cerrar y napar con el baño. Decorar poniendo en unas bolas un rosetón de nata y un Ferrero encima y en las otras espolvorear con los rizos de chocolate dorado y una de las avellanas caramelizadas.


    Ya se que ha sido muy muy larga esta entrada pero os aseguro que merece la pena aunque, eso sí, consistente es un rato.


    Vamos, que con un trocito vais bien servidos. Madre mía qué bomba!! Pero que deliciosa mezcla.