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jueves, 19 de noviembre de 2015

Sargo real con mantequilla, naranja y salvia

    ¿Alguna vez os he contado que me encanta ir al mercado? Pasear entre los puestos y ver los productos es una de mis mayores aficiones aunque no puedo ir tanto como me gustaría.
    Para suerte mía después del verano abrieron una pescadería en el barrio, Coral. Mercedes, que así se llama la pescadera, cuando encuentra especies distintas a las habituales me trae algún ejemplar para que los pruebe, por lo cual le estoy totalmente agradecida.
    En esta ocasión me trajo un precioso sargo real, ¡madre mía qué delicia! Así que, una vez limpio y descamado, se vino conmigo para casa.


    El sargo real, familiar lejano del besugo y la dorada, es un pescado de roca que, básicamente, se alimenta de pequeños moluscos, camarones, cangrejos y percebes, lo que hace que su carne tenga un exquisito sabor.
    Tenía muy claro que lo iba a hacer al horno pero inspirado en una de las recetas del Saveurs de octubre-noviembre donde el pescado se horneaba con mantequilla con naranja y salvia.
    Ingredientes :
  • 1 sargo real
  • 100 g de mantequilla 
  • 1 naranja
  • 1/2 cucharadita de salvia seca
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
  • 2 patatas medianas
  • 1 chorrito de vino blanco
    Precalentar el horno a 220º C.
    Lavar bien, secar la naranja y partirla por la mitad.  Cortar en rodajas una de las mitades. Rallar finamente la piel y exprimir de la otra mitad. Reservar.
    Pelar las patatas y cortarlas en rodajas con las que cubriremos una fuente de horno. Salpimentar.
    Colocar el Sargo encima y abrirlo, como si se tratara de un libro. Partir en pedacitos la mantequilla y colocarla sobre el pescado. Espolvorear con la salvia y la ralladura de la naranja. Salpimentar.


    Cerrar, hacer unos cortes en la piel e introducir en ellos las rodajas de naranja.


    Verter por encima el zumo y el vino y meter al horno. Cocer durante aproximadamente media hora.


    Servir enseguida antes de que pierda calor.


    Está delicioso y además, como las espinas son grandes, son muy fáciles de retirar.


    Ufff, y si su blanca y perfumada carne está impresionante ya ni os cuento como están las patatas, ñam ñam!!

1 comentario:

KRIS dijo...

No conozco este pescado Vivi, pero si conozco la Corvina, que al igual que el sargo se alimenta de pequeños peces, crustáceos, moluscos ... lo que le da un sabor extraordinario.

En casa la corvina la hago a la plancha, pero hace ya tiempo estuve en La Gabinoteca (en Madrid) y me presentaron un tartar de corvina que estaba para quitarse el sombrero, y eso que a mi el tartar no me hace ni fu ni fa, pero .... era espectacular lo rico que estaba

Tu sargo tiene una pinta deliciosa

Besotes